Hola que tal, gracias por dejarme vuestros review, me animan mucho a continuar...
Kiray, me a echo muchísima ilusión que comentes mi historia, intentaré tener menos faltas, pero es que es cierto, que en los trabajos propios no se ven muy bien... Y más adelante, me detendré más a la hora de escribir capitulos...
Shadow, me alegra que te guste mi historia.
Compis de Instituto, gracias por ayudarme a seguir. A mi compi 'Ta' (Sheila XD) por ayudarme a expresarme mejor.
Nada más que comentar, que espero les guste el capitulo, que me ha costado retocar esta semana:
7 DOLOR INTERNO
Un día entero, sufriendo ese dolor. Pero esta vez fue el Sol el que me despertó, y no en el mundo de los bitbit. Me encontraba en el mismo edificio donde la cápsula, pero está vez estaba atada de manos a pies a la pared. Entonces vi los de alguien por debajo de la puerta.
-"E por favor, sáqueme de aquí. ¿Hola? ¿Quién es? Por favor no se valla, me duelen las manos."
Quien fuese se había marchado corriendo, me miré un momento las manos. Estaban sangrando, de apretar con los puños. Pero el dolor que yo sentía era sin duda el de haber estado atada todo el tiempo. No tenía hambre, pero sí sed. Mis ropas estaban empapadas de aquel líquido similar al agua.
-"¿Alguien puede oírme?"- Dije sin aliento. –"Mamá." - Se me escapó una lágrima por la mejilla.
Por mi cabeza pasaron un montón de cosas, me dijeron que estaría bien, que nos veríamos en Diciembre, aunque faltaban tres meses.
-"¿Has dormido bien?" - Preguntó el mismo hombre del otro día.
Yo, sin embargo, no me atreví a levantar la mirada, la verdad es que ya no tenía fuerzas.
-"¿Tienes hambre? ¿Sed?"
El hombre abrió la puerta y me quitó las cuerdas que me ataban a la pared.
-"Sígueme."
Sabiendo que no tenía ninguna otra opción seguí a aquel hombre. Me llevó a una habitación con unas sillas y mesas de madera. Sobre una había comida y agua.
-"Es para ti".
Me acerqué, tenía mucha sed, pero ¿y si el agua tenía alguna sustancia? ¿Y la comida?
-"No quiero".
-"¿Perdón?" – Dijo con la malicia ya imaginada.
-"No quiero entrar en esa cápsula." - Dije subiendo el tono de voz. Que finalmente, tirando lo que había en la mesa terminé. –"¡Quiero volver a casa! ¡A mi casa! En España. Con mamá." - El nudo aparecía en mi garganta, mientras mis palabras cambiaban a más agudas, estaba asustada. Y me sentía muy mal. Grave error el que cometí.
-"Siento que no hallas comprendido las normas de este lugar. Aquí se hace lo que se manda, y si nos parece bien te pondremos más fácil que cumplas esas órdenes. Espero que empieces a acatar las normas Madia, porque aquí es muy importante cumplirlas, no hay otra opción que cumplir lo que se te diga sin protestar".
Aquel hombre era realmente extraño, me daba mucho miedo, no quería obedecer sus órdenes, no confiaba en él. Mi corazón se aceleraba mientras pensaba que, evidentemente, todo lo que me hiciera sería malo. Nunca estuve tan asustada, no entendía, era una niña de seis años. No alcanzaba a comprender, que de veras se hicieran esas cosas a la gente, en contra de su voluntad, y la verdad, lo que me faltaba por ver.
Su enfado aumento, pero no me gritó, ni me pegó, no me hizo nada, simplemente avisar a uno de esos hombres, que nada más cumplían órdenes. Acto seguido, estos me cogieron por los brazos, y sin poder poner resistencia, me llevaron a la cápsula. En un último intento intente escapar, pero ¿qué podía hacer una cría de seis años, que unos hombres de treinta y tanto? Al final, consiguieron atarme de manos y pies, en posición vertical. – "Quiero, quiero ir a casa." - Fue lo último que pude decir en un susurro antes de sentir como el líquido empezaba a fluir.
En el Hospital:
(Narrado en tercera persona)
-"Voy a intentarlo." - Dijo Mysoriam. (n/a: Mamá de Madia)
-"¿Qué estás diciendo?" - Preguntaba Dickinson.
-"Voy a intentar hablar con Madia".
-"Es muy peligroso, hace tiempo que no practicas ese poder. ¿Y si falleces en el intento? Ya no tienes la fuerza que antes."
-"Hay que intentarlo. No quiero que mi hija sufra lo que yo, por tener unos poderes que nunca pedimos tener."
-"Está bien, pero no tardes demasiado."
La madre de Madia cerró los ojos, apretó los puños, mientras un signo aparecía en su cabeza. En ese mismo momento:
Madia ya estaba cubierta por aquel líquido, pero algo extraño sucedió, es como si al dolor lo acompañara una sensación suave. Se quedí a la mitad del camino hacía el mundo de los bitbits.
En el edificio, una sirena indicaba que algo estaba saliendo mal.
-"¿Qué ocurre?" - Preguntaba muy enfadado el hombre mayor.
-"Señor Hiwatari, el proceso se ha detenido."
- "Al parecer esta chica no puede ir solo al mundo de las bestias bits." – Dijo otro de los hombres que se encontraban en el lugar sin que nadie se enterara de sus palabras.
En medio del camino, un extraño símbolo rodeó mi cuerpo. Y frente a mi dos enorme puertas. Una conducía al mundo de los bitbit, y ¿la otra?
-"Madia, ¿me oyes?."
-"Mamá, ¿Dónde estás?" – Solo podía escuchar su voz, no divisaba a ninguna persona. Pero entonces una silueta se formó en frente de mí, una voz calmada y dulce, pero algo triste decía. –"Estoy aquí."
Es extraño pero sentí las manos de mi madre sobre las mías.
- "Madia siento no habértelo dicho antes. Pero no lo vimos necesario.
- "Mamá, quiero volver a casa."
-"¿Dónde estás?"
-"No lo sé, yo creía que el mundo de los bitbit no era realidad, mam… ¡ah!" - Un tremendo dolor fugaz atravesó todo mi cuerpo.
- "¡¿Madia?"
Todo estaba del revés, desperté en el mundo de los bitbit, y seguidamente en la cápsula, que llena de líquido no me dejaba respirar.
Intenté ver a mi madre de nuevo, pero apenas había fuerzas y no quedaba aire.
-"Madia."
-"Mamá, me asfixio."
-"Madia, tranquila, abre los ojos. Y siente tus latidos."
Hice como me dijo mi madre, aunque el líquido me estaba irritando los ojos, pude lograr verla.
-"Madia, siento no haber podido evitar esto."
-"¿Qué está ocurriendo?"
- "Comunicarme con los demás de este modo, es uno de mis poderes."
- "¿Poderes?"
- "Sí."- Mi madre se acercó a mí y arrodillándose siguió diciendo. – "Cuidamos que ningún bitbit descontrolado altere a los humanos. Pero cuando yo tenía tú edad una de las guardianas se descontroló, y pudo permitir que muchos humanos se aprovecharan negativamente de este poder. Nosotros sabíamos que vendrían a por ti, pero no hemos podido evitarlo."
- "¿Yo soy guardiana? ¡AH!"
La puerta al mundo de los bitbit se hacía más grande y reducía la que comunicaba a mi madre conmigo. Esos dos hombres, querían que llegara al mundo de bitbit costase lo que costase.
- "Mamá, ¿Quiénes son?"
-"Son, humanos corrompidos por el poder. Madia… este es el poder… que me ha mantenido con vida hasta ahora, antes de agotarlo más, quiero dártelo, para que puedas superar lo que… vas sufrir hasta ahora. Puede que ha vista humana jamás nos veamos… pero estoy contigo Madia."
-"¿Mamá?" – Sentí como las lágrimas corrían por mi cara.
-"Sé que los bitbit te ayudaran, perdóname. No pude evitar que te vieras implicada en esto."
-"No es tú culpa… ¿mamá? ¡Mamá! ¡MADRE!"
La comunicación se cortó, y estaba sufriendo. Eso era un sentimiento humano, que no permanecía en el mundo de los bitbit. Por eso cuando desperté en este mundo, seguidamente aparecía asfixiada en distintos lugares.
En el hospital:
Una máquina advertía que el corazón de aquella mujer se había parado.
"Madia." La mujer abrió los ojos por un momento, como si frente a ella pudiera ver a su hija, y mientras los médicos entraban a atenderla, una luz cálida se despedía de su cuerpo y llegaba al interior de la capsula donde se encontraba Madia.
POV MADIA
Sentía tristeza y furia a la vez. No quería aceptar el poder de mi madre, no quería aceptar que diera por hecho que me quedaría aquí más tiempo, no quería, y puede que desde hace mucho, empecé a hacer cosas que no quería. Pero esta situación era distinta, estaba en un lugar desconocido, obedeciendo a la fuerza a un hombre desconocido, sufriendo por obedecer esas órdenes, y madre se estaba muriendo. Aunque no lo aceptase, aunque no aceptase ese poder tan extraño que envolvía en estos momentos mi sentimientos, mi madre moriría. Fue entonces cuando al pensar en ello, pensar que no había otra solución, que era posible y muy cierto que me quedara en este lugar, en ese entonces, la furia supero a todo tipo de sentimientos, y creo que a eso se debió, que una luz cegante llenara la capsula donde me encontraba, una luz y energía que remataban en mi pecho, la misma que hizo que el cristal se rompiera. Y sin previo aviso, un dolor interno recorrió mi cuerpo, uno que aumento más y más, y que sin poder evitarlo, hizo que gritara de desesperación. Un grito que retumbó en todas la paredes de ese lugar, y segura de que alertó a los bitbits del lugar, bestias que extrañamente, no parecían normales. Sin poder controlar mi cuerpo, salí dispuesta a destruir todo aquel que me había hecho esto, echándole la culpa de que mi madre, estaba muriendo. Fuertes golpes recibí por parte de los hombres que vigilaban la estancia, golpes que después me pasarían a factura. No me acuerdo de más, aparte de que sentí un enorme dolor en mi cabeza, dejándome inconsciente, y arrojada en el suelo polvoriento. Desapareciendo aquel poder, y dando lugar, al empiezo de aquel terrible dolor.
Por favor! Dejen sus review...
