Capítulo 7: Lo más importante.
La autora: Una nota del capi… esta es una mezcla de la vida de Sango, Kagome y Inuyasha… por eso tantos cambios de escena… espero y no se confundan.
"he durado dos años sin él… he sido feliz… he hecho lo mejor para los dos… ¿Pero para los tres?"
Estas preguntas le habían invadido desde que su amiga le había comentado algo el día anterior…
"No me refiero al papá… si no al bebé… ¿vas a dejar que crezca sin un padre?"
Limpiaba una de las mesas del establecimiento, estaba algo aturdida… perdida en sus pensamientos…
Nunca antes había pensado que fuera importante que Yoh creciera con un papá… ella sería capaz de darle el suficiente amor, pero ahora lo dudaba… "todo niño en algún momento si no tiene papá se pregunta ¿Por qué?, va a ver a sus amiguitos con ambos padres y se va a preguntar: ¿Por qué yo no tengo papá? En eso momento ¿que le responderé…? ¿Hice lo correcto? ¿Estoy haciendo lo correcto al no decirle nada a Miroku? No se lo había dicho… él ya no lo sabía… no había marcha atrás, es mejor que nunca se entere, es mejor que continúe con su vida, no debo mortificarle la cabeza a él… debo dejar que continúe sus estudios más adelante si lo vuelvo a ver, cuando ya esté graduado prometo que se lo diré, por ahora es mejor mantenerlo en secreto…
………………………
Se encaminaba una vez más al lugar en donde se había encontrado el día anterior con ella. Kagome le había dicho que lo esperaría ahí no sabía que era lo que quería hacer ni para qué, pero ella le había pedido que llevara algunas manzanas y algo que fuera de él… ¿Qué fuera de él? No entendía muy bien que era lo que pedía… todo lo que llevaba era de él…
La vio se encontraba en el lugar indicado sentada en el césped, había tendido en este una manta color roja… a la sombra de el árbol, los rayos del sol se colaban por las ramas y una vez más pudo ver en ella su luz… algo que le llamaba, que le atraía a ella, como si se tratara de un aura… se detuvo al llegar frente a ella esta enseguida sonrió y alzó su mirada a él. Vio sus ojos estaban fijos en los suyos, ¿Cómo era posible que supiera exactamente donde él estaba?
-¿Eres tú… Inuyasha? – preguntó suavemente.
-Eh… Si – respondió un tanto sorprendido y más cuando ella estiró su mano, él le miró dudoso.
-Ven… - amplió más su sonrisa. Él tomó su mano – siéntate – obedeció y se sentó frente a ella cruzándose de piernas.
-Traje las manzanas pero no entendí a aquello que te referías que fuera algo de mi… es decir todo lo que traigo es mío… ¿y para que querías que viniéramos aquí? - preguntó curioso.
-Solo quería que tuviéramos un día de campo… - dijo divertida agarrando una canasta a su lado y colocándole frente a si… - y las manzanas… era por que me gustan… y algo tuyo… pues tienes razón todo lo que traes es tuyo… luego te lo explicaré mejor…
Comenzó a sacar lo que había preparado… mientras el muchacho le miraba sorprendido con los ojos bien abiertos y las mejillas ligeramente sonrojadas, parecía muy feliz…
-Traje algo de comida… ¿Ves? Compré traje Ramen se que te gustan bastantes… mi madre me ayudó a preparar la comida… bueno, más bien yo le ayudé un poco… - seguía sacando las tazas, abrió una de las sodas y se la llevó a la boca probando un sorbo, este no dejaba de mirarle con la boca semiabierta, debía admitir que sabía muy bien donde se encontraba todo, los palillos chinos, el arroz, se encontraba comiendo hasta que se interrumpió - ¿No quieres comer? – Preguntó suavemente – No has probado nada… ¿verdad?
-Eh… si… si quiero… - asintió rápidamente el muchacho tomando una de las bolas de arroz que había preparado, y le dio un mordisco… pero luego dejó de comer ya que una duda le invadía - ¿Cómo sabes todo eso? – preguntó mirando a la muchacha.
-¿saber que? – preguntó ella inocente después de tomar de nuevo un trago de soda…
-Eso… de que… como saber cuando yo no estoy comiendo o… cuando yo estoy cerca de ti… o… todas las demás cosas extrañas que haces, quiero decir… - se mordió el labio antes de continuar – tu eres… tu eres…
-Ciega… - completó al ver que él no terminaba la frase, el se sintió apenado. Pero esto parecía no molestarle a ella en lo absoluto, dejó la taza a un lado y le habló en un tono muy dulce – ya te lo dije… el hecho de que sea ciega no quiere decir que sea una completa inútil…
-Yo no… - le interrumpió con rapidez pero ella continuó hablando divertida.
-No creo que me estuvieras diciendo inútil – parecía que leyera sus pensamientos – lo que yo te quiero explicar es que el hecho de ser ciega me ha hecho saber utilizar mejor mis otros sentidos… y puedo percibir cosas que tal vez las otras personas no puedan a simple vista…
Inuyasha se encontraba fascinado por su explicación ella se hacía valer por sus otros sentidos…
-¿Por qué… por que a pesar de todo lo que te hice y te dije… me quieres ayudar? - le miró de una manera evaluadora, estaba impaciente por escuchar esta respuesta de ella. Quería saber que le animaba a ser tan feliz…
-Pues no lo sé… - respondió simplemente haciendo que Inuyasha casi se cayera de espaldas contra el césped.
-¿Cómo que no lo sabes? – preguntó atónito y algo enojado. Pero ella sonrió más aún y comenzó a explicarse.
-Tú no eres una mala persona… creo que ese fue el hecho principal que me inspiró a ayudarte… además… nunca nadie cuando me ha hablado se ha referido a mí de esa forma como tu me dijiste el primer día que nos conocimos… ¿Te acuerdas? Me dijiste… "Quiero que poses para mí en una pintura"
Inuyasha lo recordaba… lo recordaba perfectamente, pero no entendía…
-Por vez primera… después de mucho tiempo creo que me sentí útil… aunque solo fuera por mi apariencia… aunque solo fuera para posar para ti, sentí que alguien me necesitaba… luego lo que me dijiste, "Despides una luz increíble" me sorprendió más aún… nadie, absolutamente nadie, me había dicho algo así en una conversación, ni menos pedirme que hiciera algo útil… siempre me decían: "¿puedo ayudarte?", más sin embargo nadie me dijo "te necesito para algo"… tú me ayudaste primero a ser útil creo que te debo devolver ese favor… y quiero que tu veas que se puede ser feliz aunque la vida no sea perfecta… - dejó la taza con el arroz a un lado se movió un poco para darle la espalda a la comida – Colócate frente a mi por favor… - Inuyasha obedeció, se sentó frente a ella que estiró sus manos con la intención de que él las tomara… él lo hizo y ella las apretó suavemente – cierra tus ojos Inuyasha… puedes ver incluso sin usarlos… dime ¿que sientes a tu alrededor…? ¿Qué te imaginas que habrá cerca de ti?
Inuyasha obedeció. Cerró sus ojos…
-Tranquilízate, trata de no pensar en nada… ¿Y dime que ves con tus ojos cerrados… que te imaginas? – su voz se escuchaba tan cerca de él, como si susurrara a su oído asiendo que él se sonrojara ligeramente y se sintiera un tanto nervioso.
"Tranquilízate" pensó desesperadamente tratando de no pensar que ella tomaba sus manos y estaba tan cerca… luego logró mantenerse en calma… podía escuchar lo que pasaba a su alrededor… las aves que de seguro se encontraban en los árboles cerca de ellos…
-Puedo escuchar las aves… - dijo rápidamente sintiéndose un tanto tonto por decir esas cosas y estar en ese lugar con los ojos cerrados, pero después pensó que estaban solos y que había tomado la decisión de dejarse llevar por la muchacha – siento el olor de las flores de sakura, puedo escuchar… puedo escuchar… - abrió sus ojos sorprendido y observó a la muchacha - ¿Hay un río cerca? – preguntó.
Kagome sonrió feliz – hay un pequeño lago atrás del templo… estás aprendiendo rápido… pudiste captar cosas que tus ojos no pueden ver… - felicitó – ese es el primer paso… - ella aún sujetaba sus manos – debes aprender no confiar en todo lo que veas… aprende a amar lo que hay a tu alrededor no por apariencia si por lo que realmente son… aunque no puedas ver a un ser querido él se encuentra en esencia contigo, no lo olvides… - comprendió que se refería a su padre, no debía rendirse aunque no lo vea su padre siempre estaba con él - no habrás tus ojos, - dijo suavemente mientras escuchaba como buscaba algo, luego sintió un extraño y peculiar aroma fresco, pero no se atrevió a abrir los ojos.
-¿Qué hueles? – preguntó la chica.
-Es un aroma de rosas, es muy agradable – respondió seguro.
-Abre tus ojos.
Cuando los abrió se dio cuenta que se trataban de unas flores consideradas como "Monte" es decir flores "No decorativas" pero aún así olían delicioso. ¿Por qué le enseñaba eso?
-NO te guíes por apariencias, a veces las cosas no son lo que parecen, te imaginaste que se trataría de una flor muy hermosa pero cuando abriste tus ojos te diste cuenta de que se trataba tan solo de una flor común corriente… fíjate en todo lo que conforma tu mundo… nuestro mundo… tú cuentas con algo maravilloso que son tus ojos… y puedes ver a la perfección la belleza que hay en este templo… la naturaleza ¿lo ves? Pero muchas veces tampoco no es de sabios dejarse guiar con solo lo que ves a veces debes aprender de tus otros sentidos…
Inuyasha observó su alrededor… era realmente hermoso en verdad daba un aire de infinita paz… sonrió, pero una sonrisa diferente, tranquila, que le regaló a Kagome… estaba seguro que ella era lo más hermoso que había en ese templo… ella con su luz… con su resplandor y su sabiduría.
-A veces debes ver más allá de las cosas de lo que parece… - volvió a decir en un susurro - no estás solo… me tienes a mí…
Inuyasha se sorprendió por sus palabras… ¿la tengo a ella?
-Te dije que trajeras algo tuyo Inuyasha… - continuó hablando como si no hubiera dicho nada - estoy segura que eso tal vez te puso a pensar… ¿A que me refería yo con algo tuyo? ¿Qué podría ser ese "algo"? lo que es realmente tuyo te lo diré y quería que te dieras cuenta por ti mismo y estoy segura que lo hiciste lo que es "Realmente tuyo" son tus sentimientos… - él no comprendía que quería decir pero ella continuó – tus sentimientos controlan tu mente… tu corazón, controlan todo tu ser… cambiaste por que te sentiste herido… más sin embargo, todo este tiempo te has estado hiriendo por que te estás obligando a cambiar…
-¿Cómo puedes saber eso? – Preguntó Inuyasha de inmediato – eso no es cierto… yo pensé que estaba mejor pero tuviste que llegar tú y me confundiste completamente ahora no se que creer…
-¿Te confundí o la verdad es que tu te confundiste a ti mismo? – preguntó en una forma enigmática.
-Tenía una forma de vivir clara… tenía una teoría… pero tú… - comenzó a decir Inuyasha pero una vez más fue interrumpido.
-Piensa, si en verdad quisieras creer en tu teoría, tu no te sintieras confundido… - respondió de una forma seria… - Por favor no me culpes, yo comprendí que necesitabas ayuda y tú me pediste que te ayudara por que quieres cambiar… - su expresión se aligeró y sus ojos brillaron un poco. Se quedaron unos segundos en silencio en donde Inuyasha no se atrevió a decir nada más sabía que ella tenía la razón pero… - ¿Qué es lo más útil o importante en la vida del ser humano? – preguntó tomándole de sorpresa.
……………….
Se sentó en una de las mesas, era su hora de descanso… se había servido un vaso con jugo de mora… al siguiente momento llegó un sujeto tratando de sacarla a bailar pero esta se negó amablemente diciendo que estaba en su momento de descanso y que no le dejaban hablar con los clientes. Este aceptó y se alejó.
De nuevo sus pensamientos le invadieron.
"Se recordaba como fue que llegó a caer con él… la verdad él siempre me había gustado. Siempre me había sentido atraída hacia él pero sabía que nunca podrían llegar a nada serio, ¿Por qué? Simplemente por que él no era de esos chicos que buscaba una relación seria, él era un mujeriego, un adolescente inmaduro y bastante atractivo… piropeaba y trataba de seducir a todas las chicas… y todas, todas caían la primera vez, excepto yo, la envidia me invadía cada vez que le veía cerca de otra chica, pero él no trataba de hacer eso con migo… no con migo…
Al principio si había tratado de seducirme y llevarme a la cama, pero yo me negué ya que decía que no quería hacerlo únicamente por tener "sexo", lo deseaba pero no podía, por que quería que mi primera vez fuera con alguien amado y especial… él dejó de intentar y más bien me trataba como una amiga; después sin darme cuenta me enamoré completamente de él… pero él nunca dio muestra de querer llevarme de nuevo a la cama, cosa que me irritaba, yo lo deseaba, lo deseaba tanto, pero él nunca más me propuso nada…
Más sin embargo hubo una noche en una cafetería que él me confesó su amor… no lo podía creer… ¡él se me estaba declarando!, decía que en realidad me amaba, pero justo cuando yo le iba a decir que también lo quería apareció una de las chicas con que él había estado anteriormente y le hizo una escena frente a mí… yo comprendí que él nunca cambiaría, y el amor entre los dos nunca podría ser…
Pasaron unos meses, en el que yo aún lo amaba pero no me había atrevido a confesárselo, y la noche de la graduación al fin me decidí… no me importaba que él no me amara, que él hubiera estado con todas esas demás mujeres… sentía envidia de aquellas que habían sido suya, y por eso, en la fiesta de graduación le dije que nos fuéramos a hablar… y justo cuando estábamos solos le dije que quería ser de él; él al principio se sorprendió y pensó que estaba borracha… pero yo le volví a decir que quería perder mi virginidad con él, que no era nada serio, solo quería tener relaciones y la mejor persona, mi mejor amigo era él… pensé que se negaría, por que me miraba de una forma extraña, diferente, pero luego aceptó, me dijo que tenía un lugar donde llevarme, que quería que fuera especial y me llevó al bosque… nunca pensé que fuera tan romántico hacer el amor a la luz de la luna, pero fue fantástico, quería que supiera que lo amaba… que siempre lo había amado… y me le entregué en cuerpo y alma…
Pero después… después… todo fue diferente… me enteré que estaba embarazada y todo después de eso cambió.
………………
-¿Lo- lo más importante? – repitió Inuyasha sin saber que responder. La muchacha sonrió.
-Si le preguntas eso a una persona que se esté muriendo de frío en un lugar donde la temperatura sea bajo 0º tal vez te contesté "El fuego"… si se lo preguntas a alguien que esté en un desierto muerto de sed tal vez te responda "el agua", si se lo preguntas a una ciega tal vez responda "La vista", si le preguntas a una persona que esté enamorado tal vez diga el nombre de su pareja… - todo esto le explicó muy rápido dejando a un Inuyasha sorprendido pero al mismo tiempo sonrojado al escuchar el último ejemplo.
-¿Por… por que me dices esto? – preguntó nervioso no sabía el por que de todas esas palabras.
-Me dijiste que necesitabas mi ayuda para volver a tener el sentido a la vida, y yo pienso que lo primero para poder amar la vida es conocer por que estamos vivos, por que deseamos vivir… ¿Qué es lo más importante para ti? Hay personas que no saben que es lo más importante hasta que les hace falta… pero a ti… un hombre exitoso que lo puede tener todo si lo deseara… analiza, piensa una razón por la cual me pediste que te ayudara, por la cual quieres volver a encontrar un sentido, a ver esa "otra cara" como tu la llamas… piensa… ¿Qué es lo más importante para ti? Piénsalo todo lo que quieras, puedo esperar pero ahora sabes que quieres cambiar… pero debes saber por que… analiza las razones por la cual quieres cambiar…
Inuyasha se quedó varios minutos en silencio pensando, analizando la pregunta, nunca se lo había hecho así mismo, nunca había pensado en que era lo más importante en su vida. Se giró para recostarse en el árbol y poder admirar el tranquilo paisaje a su alrededor… mientras que sus pensamientos se arremolinaba en su cabeza y analizaba su vida:
"Cuando era pequeño, no tenía idea de si algo era importante en su vida… era feliz con sus padres y era todo lo que le importaba saber… cuando murió su padre, su mundo se derrumbó… y un sentimiento de injusticia hacía la vida se había apoderado de su ser… cuando conoció a Kikyo estaba seguro que pensaba que ella era lo más importante hasta que lo dejó… y una vez más su vida se tornó vacía… luego pensó que lo más importante en su vida sin duda era sus pinturas, era la única razón que tenía para vivir, estaba seguro que si no hubiera estado pintando, desahogándose en aquellos cuadros sin lugar a dudas se hubiera suicidado, ya que su vida se había vuelto monótona y aburrida, pero el hecho de que pudiera pintar esos cuadros lo hacían salir adelante… pero… aún así… no temía a la muerte, esperaba impaciente su llegada hasta que…"
Observó a la chica que estaba a su lado la cual había comenzado a jugar con su perro lanzándole una pelota que él iba a buscar y que luego la regresaba a su mano para volver a repetir el mismo movimiento, parecía tan feliz tan contenta… disfrutando de aquel paisaje tan perfecto ante sus ojos… y entonces lo comprendió como si de pronto una luz se prendiera en su cabeza…
……………………
"Todo había cambiado… había quedado embarazada… un sentimiento de miedo le había invadido, quería hablar con él, deseaba hablar con él… y el día que se había decidido en hablarle sobre el bebe en mi vientre, él se encontraba feliz demasiado feliz y no pudo decírselo, no pude… me despedí de él y salí adelante, escogí mantenerlo en secreto de él, fue error mío, yo quise hacer el amor con él yo se lo pedí… él no debía por que cargar con esto. Luego pensé en que haría con mi familia. Estaba segura que ellos nunca aceptarían al bebé, ya que siempre criticaban a esas mujeres que salían embarazada sin siquiera casarse… de inmediato pensé en "abortar" duré todo un día llorando en mi habitación por que no sabía que hacer, hasta que por fin logré tener el valor y le dije a mis padres… como lo sabía ellos se pusieron furiosos, me comenzaron a hablar de mi futuro, de la sociedad, de cómo me había atrevido a tener relaciones con alguien antes del matrimonio… nos dijimos muchas cosas y quedamos muy lastimados, ellos me dieron opciones de que podría hacer… la primera y la que más temía… "Matar al bebé" la segunda… "Regalarlo en cuanto naciera" y la tercera… "Irme…" irme de la casa a criar mi niño fuera del apoyo de mis padres…
Ya se habrán dado cuenta de la opción que escogí… y me alegra haberlo escogido, ya que Yoh me ha hecho muy feliz… y se ha convertido en lo más importante en mi vida…
………………….
Llegó a su habitación en aquella institución… cerró la puerta tras de sí y se sentó en su cama, escondiendo su rostro tras sus manos… la luz rojiza se colaba por la ventana iluminando con su luz el cuadro frente a este, se levantó acercándosele mirándole detenidamente. Kagome lucía en este tan sonriente y hermosa como la recordaba desde la primera vez que la vio. Ese día habían estados sentados en el patio de su casa cuando ella le hizo la pregunta "Piensa ¿Que es lo más importante en tu vida?" él le estuvo rondando bastante tiempo hasta que se dio cuenta, pero enterarse de esto (aunque ya lo sabía) le hizo levantarse del césped, se despidió de Kagome y se fue sin siquiera contestarle la pregunta y dejándole lo bastante sorprendida…
No quería decirle lo siguiente que había pensado… por que esto le había intimidado…
"…No temía a la muerte, esperaba impaciente su llegada cuando… Apareció ella… Kagome Higurashi… con su sonrisa, con su felicidad, y con toda su inocencia e inteligencia se fue introduciendo en su ser hasta que logró robarle el corazón por completo, ella era su única razón que tenía ahora para vivir… ella era lo único por lo cual lucharía, por lo cual había ido a aprender de la vida… no necesitaba que le explicaran la otra cara… él ya la conocía, había pedido su ayuda era para estar cerca de ella… ella era su motivo, por el cual él hacía todo eso, por lo que él había cambiado… ELLA, ¿lo sabría?"
Por algo le había hecho esa pregunta… ¿Ella estaba conciente de que él… se había enamorado? ¿Enamorado? ¿En verdad le gustaba esa ciega? ¿Cómo era posible? ¿Cómo pasó? ¿Cómo lo hizo? Se había prometido no volver a caer en esa trampa estúpida del "Amor" después de que había creído que lo entendía todo… cayó una vez más en sus redes y se enamoró de esa chiquilla… y no solo se había enamorado por el simple hecho de que no podía sacarla de sus pensamientos… estaba seguro que haría cualquier cosa por ella… cualquier cosa incluso…
……………..
Había pasado tanto tiempo que no había visitado su tierra natal Japón… había extrañado la ciudad de Tokio, desde hace dos años que había pasado en el extranjero y al fin había regresado, con unos estudios en el extranjero, junto con un nuevo idioma aprendido que le daba un acento extraño a aquella lengua japonesa, no estaba feliz únicamente por que se encontraba una vez más en su país si no que volvería a ver a sus viejos amigos, no había tenido noticias de ellos desde hace años… ¿Será que el cachorrito por fin había conseguido convertirse en el gran pintor que había deseado? Y ¿Su "cazadora" había conseguido ser igual pintora y una profesional dando concierto de violín? Solo habían intercambiado unas palabras por cartas, pero hace tiempo que no se escribía con ella… ¿Qué habría pasado con sus amigos?... Bueno ¿Qué importaba? Ya estaba de regreso y tendría mucho tiempo para hablar con ellos…
-Sango… Inuyasha… - habló el joven de cabello negro corto y ojos color chocolate dejando sus maletas a la salida del aeropuerto – Ya estoy de vuelta…
Continuará…
Notas finales: Espero que les gustara… las lecciones de vida que le dio Kagome a nuestro querido Inuyasha. Si… ya llegó Miroku!!!! (a mi me emociona) jajaja. Bueno… espero que les haya gustado… (ah… para los que no saben… ya he actualizado mis otras historias excepto la del ángel) ahora si… gracias a los que se toman las molestias de comentarme y de leer mi historia… arigato!!!! Nos leemos en el próximo capítulo!!!! Besos!!!
