¡Hola Lectoras!
Bueno regrese para terminar ese fic, lo se, me tarde mucho y les pido una gran disculpa, me quede sin computadora por un buen tiempo aparte de la escuela, pero bueno ahora si tengo el tiempo suficiente para continuarle.
Así que aquí les dejo este capitulo espero y lo disfruten y gracias por esperar.
-Los personajes de Naruto no me pertenecen y todo eso.-
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CAPITULO VII ~ VOLVERTE A VER.
Había pasado unas semanas y Sasori regresaba de uno de sus viajes sobre negocios, durante un par de días Matsuri ya no seguía viendo a Gaara ya que últimamente su prometido tenía eventos y por lógica ella tenía que estar presente. En ocasiones la invitaba a comer o desayunar, por alguna extraña razón Sasori pasaba mas tiempo con ella, su comportamiento era distinta, en otras situaciones recibía presentes por parte de el, le daba sorpresas como llevarla a la opera, a muestras de arte, pero aun así mas pasaban los días y mas extrañaba a cierto hombre de ojos aqua marina, a pesar de que últimamente Sasori le dedicaba tiempo a ella ya no era lo mismo.
Sabia que al momento de haber conocido a Gaara sus sentimientos se quedaron en el, y es que solo con el se sentía segura y protegida extrañaba aquellos besos que la devoraban, su mirada que el solo tenia y esa voz grave que la hacia estremecerse, se había enamorado de el, y eso ya no podía cambiar, ni Sasori con sus grandes esfuerzos, ya era tiempo perdido.
Era ya altas horas de la madrugada, se encontraba una bella mujer alistándose para dormir y es que había ido a otros de esos dichosos eventos de los socios de su compañero. Se sentó en la orilla de su cama estaba sumergida en sus pensamientos, regreso a la realidad al sentir una brisa en sus pies dirigió su mirada aquel balcón que tenia se puso de pie y camino hasta estar justo enfrente de la puerta corrediza hizo aun lado las cortinas y se quedo estupefacta al ver aquella luna brillante nunca había visto una luna tan blanca, esplendorosa y sobre todo tan hermosa, adornando la gran manta negra y como acompañantes las estrellas que pin pilaban al ver aquella grata maravilla natural sonrió al recordar que la luna la tranquilizara.
Llego el fin de semana, era sábado por la mañana, Matsuri había salido temprano junto con su prometido mas bien solo lo acompaño hacer algunos tratados en su empresa, había tardado algunas horas, la castaña se empezaba a desesperar, pasaba el medio día y aun no terminaba Sasori ya que se había puesto a revisar algunos documentos.
Después de otras dos largos horas, el pelirrojo de ojos negros ya había acabado con su trabajo y sin mas que hacer partieron la pareja tomaron rumbo hacia un gran centro comercial ya que la chica ya no tenia que ropa usar, como la mayoría de sus prendas de vestir eran semi-formal si tenia vestidos, pocos, pero tenia, aun así a pesar de tener ropa elegante había un pequeño problema, ya los había usado en los eventos anteriores así que tenia que ponerse algo sofisticado para la reunión de esta noche.
Llegaron al lugar y sin perder mas tiempo se adentraron hacia las tiendas de ropa, Seguía pasando las horas y la chica aun no encontraba un vestido que le gustara cosa que provoco la desesperación de cierto pelirrojo nunca en su vida había estado en una situación como esa. Después de estar por todos los locales del centro comercial, al fin había hallado un atuendo perfecto lo mejor de todo es que no tardo en hallarle accesorios y calzado para si vestido.
Volvieron al departamento donde estaba habitando Matsuri, se despidieron ya que en un par de horas iba a iniciar el evento.
El sol aun estaba en su lugar, dándole la luz a una tarde hermosa y cálida, eran las cinco de la tarde, el lugar aun estaba llena de personas, los locales del alrededor estaban atascadas por la gente y sin olvidar los restaurantes que no devana de entrar algunos habitantes o turistas, por otro lado, cercas de aquella zona se encontraba un gran edificio, a decir verdad, era el que mas se destacaba del lugar y mas por aquellas letras enormes, en ese edición de 25 pisos que al igual que los restaurantes, había gente que entraba y salía por las puertas cristalinas de bastante tamaño, la planta baja habitaba a una gran recepción que se encontraba justo en el centro de lugar, manejado por tres personas, algunas sillas, mesas y plantas adornaban la sala y atrás de la recepción se encontraban los elevadores y las escaleras de emergencia.
Cada piso había departamentos con oficios distintos, algunos se encargaban de organizar el itinerario, otros se dedicaban a preparar las finanzas, algunos las embarcaciones de negocios, en fin, diversos oficios, pero entre otros pisos había un en particular, que era el cerebro de esta compañía, el que manejaba todos los pisos, el que se encargaba en hacer los tratos y el que recibía los documentos mas importantes, en aquel piso se establecía la persona que dirigía todo personal, el dueño de la empresa, Sabaku No Gaara, no era el único que tenia su oficina en ese punto, tenia a su fiel compañero y el vicepresidente, Rock Lee.
En aquella oficina se encontraba un atractivo hombre de cabellos rebeldes y color rojo como el fuego, su presencia en la compañía solo inspiraba miedo y autoridad con tan solo aparecer en los departamentos y sin dejar aun lado esa mirada que provocaba intimidad todo aquel que lo miraba, y es que el Sabaku No Gaara no era cualquier jefe, a decir verdad, muy pocos empleados podían hablar con el o estar en su oficina, y los únicos que podían hacer eso eran los que se quedaban a mando de cada piso, tampoco era un ogrosolo que era una persona de pocas palabras, nunca demostraba una mueca o gestos en su rostro, la mayoría del tiempo se quedaba sin expresarse, era un hombre serio y frio, pero a pesar de todo eso, ningún empleado de el se ha quejado, Gaara los trataba con respeto no porque era su jefe podía hacer lo que el quisiera con ellos, si su padre no se aprovechaba de su puesto, ¿Por qué el tendría que hacerlo? Son humanos que trabajan para sobrevivir y era para admirarse.
Al igual que ellos, nunca hacían comentarios malos hacia al pelirrojo, ¿Por qué tendrían que hablar mal de el?, si aquel hombre que era un bueno jefe y hombre, desde que su padre le heredo y entrego la empresa a su hijo menor ha trabajado con todas sus fuerzas y con su dedicación empezó a elevar la compañía hasta llegar a la cima y mas que nada ganándose el respeto y confianza de los trabajadores.
Ese día se había levantado temprano para llegar a su oficina y poder terminar con su trabajo que se encontraba encima de su escritorio, la noche anterior se había quedado a altas horas de la noche en su oficina para poder terminar de una buena vez con esos documentos que tenia que leer, revisar y firmar, y para ser sincero desde la ultima vez que vio a su castaña solo se enfoco en su trabajo y eso que desde hace semanas que no la ve, para el ha sido algo uro y como diría su cuñado "Muy problemático" su trabajo consumía su tiempo ya no tenia mucho tiempo libre para salir con aquella bella figura femenina que le provocaba locura con tan solo besarla, al igual que con sus amigos o familiares.
En otras ocasiones se quedaba en su oficina, era rara vez que estuviera en su departamento, lo único a lo que iba era para bañarse, ya que se dormía o mas bien descansaba en su oficina, había días que salía de viaje por motivos de trabajo en otras ciudades pero no duraba mucho ya que después de terminar tomaba el primer avión de regreso, no podía perder el tiempo, tenia muchas cosas por hacer, al igual lo invitaron a las cenas o eventos de negocios que ofrecían algunos de sus socios pero a ninguno podía asistir debido a la cantidad de trabajo.
Mientras el seguía con los documentos se empezó a escuchar que alguien tocaba desde el otro lado de su puerta, sin despejar su mirada de esos papeles dio la orden de que entrara su secretaria, se abrió la puerta y entro la figura para después cerrarla justo detrás de el, se acerco al escritorio del pelirrojo, Gaara se había dado cuenta que no era su secretaria si no su vicepresidente.
― ¿Qué quieres? ― lo decía con voz fría y sin dejar de revisar los documentos.
― Al parecer cierto pelirrojo se encuentra ocupado ― tomo asiento y cruzo los brazos.
― ¿Al parecer? ― repitió esa parte. ―Corrección, estoy ocupado.
― Bueno "te encuentras ocupado" ― Encerrándole entre comillas.
― Quita las comillas ― Con algo de fastidio.
― ¡Vamos, Gaara! Estoy bromeado ― Ahora cruzaba una pierna.
― Yo no ― le dedico una de esas miradas fulminantes.
― Me dijo tu secretaria que cuando ella llego te vio que ya estabas aquí, ¿Te quedaste a dormir de nuevo en tu oficina? ― Lo decía un chico de cabello negro y de cazuela, con unos ojos grandes color negro y con cejas pobladas.
― No, me fui a mi casa y después me regrese para poder terminar con esto ― Digo el pelirrojo en su defensa.
― ¿Y cuanto te falta? ― Viendo el reloj que se encontraba en la pared.
― Solo esto ― Enseñándole el último documento.
― Entonces eso significa, ¿Qué si podrás ir a lo de esta noche? ―Viendo loas hojas que le mostro su amigo para después regresárselas.
― No lo se ― Tomando las horas y continuo leyendo.
― Necesitas descansar y tomar aire ― Se escuchaba algo preocupado.
― Lo se, pero sabes que no me agrada ir a ese tipo de eventos. ― Hojeando el folder.
― Pero este evento es diferente y Naruto te espera para que vayas. ― Quitándose la corbata.
― Se me había olvidado esa parte. ― Acomodando el ultimo documento y después se recargo en la espaldera de su silla y frotándose los ojos.
― Sabes muy bien si Naruto no te ve o si se entera que no iras, el mismo ira por ti. ― Levantándose de la silla.
― Esta bien, iré. ― Repitiendo la acción de Lee.
― Te hará bien, créeme. ― Saliendo de la oficina.
― Gracias. ― saliendo detrás de el para después irse a los elevadores.
Antes de que el pelirrojo abandonara el piso le había informado a su secretaria sobre donde iba a estar esta noche, por si se presentaba alguna emergencia y salió junto con Lee hacia el estacionamiento se despidieron aunque en un par de horas de nuevo se verían y salieron del lugar con su propio carro, Gaara llego a su departamento, se sentía cansado reviso la hora y el reloj marcaban las siete con veinte minutos y el evento iba a empezar a las nueve y media, así que aun le quedaba unas horas para alistarse y sin dar mas vueltas puso la alarma y para después echarse a la cama para dormir.
En cierta habitación se encontraba Matsuri saliendo de su baño, se había puesto una toalla para su cabello y otra se la enredo en su pequeño cuerpo, se acerco a unos cajones en donde tenia sus prendas intimas tomo un hermoso conjunto de ropa, unas pantaletas blancas con un pequeño moño del mismo color y el brasier blanco también contenía otro pequeño moño que se pasaba de medio, ya que se abrochaba por delante, se puso encima una bata negra y liza se quito la toalla que tenia en su cabello.
Al terminar de arreglarse el cabello y haberse maquillado, fue en busca al closet para sacar el bello vestido que había comprado junto con unos bellos tacones que combinaban con su vestido.
No tardo mucho en ponerse el vestido color negro, un bello vestido que le quedaba al perfección, el vestido era largo que enmarcaba su figura, unos listones gruesos cruzaban por su espalda dejando ver un poco de ella se puso los tacones color negro y algunas joyas como decoración, un dije y una hermosa cadena plateada y ya estaba totalmente lista, en verdad se veía hermosa, una combinación de sensualidad y ternura, solo faltaba que Sasori fuera por ella para irse al evento.
Lo que la castaña no sabia que algo especial e inolvidable iba a suceder en la velada.
Pasaban las diez de la noche y un hombre bien vestido se encontraba junto con un rubio en la entrada, al parecer estaban buscando algo o mas bien a alguien, Lee estaba pendiente si su mejor amigo llegara, miro de nuevo el reloj ―Espero que venga― pensó para si mismo y es que desde que se fueron de la empresa no lo había visto, le llamaba a su departamento pero no le contestaba, así que le marco a su celular pero fue lo mismo, no entendía el porque no respondía a sus llamadas, estaba seguro que iba a venir, además el anfitrión ya había preguntado por el pelirrojo.
― ¿No lo localizas? ― Pregunto el rubio por su amigo.
― No. ― Lo dijo con algo de preocupación.
― Tranquilo, si no se comunica o si no llega, vamos por el. ― Le sonrió después del comentario que había dicho.
Naruto se quedo junto a el, al parecer mas pasaban los minutos, Lee se preocupaba mas pero intentaba tranquilizarlo cosa que empezó a lograr hasta que empezó a sonar el celular del oji negro, vio la pantalla mostrando el nombre de Gaara.
― Debiste estar aquí hace media hora. ― Contesto la llamada y le hablo con una voz de regaño.
― Lo se y lo lamento pero se me hizo tarde. ―Decía el pelirrojo del otro lado del teléfono y sonaba algo agitado.
― ¿Por qué te escuchas agitado? ― Noto su forma de hablar.
― Salí de mi departamento corriendo. ―tratando de calmar su respiración. ―Ya no para halla, no tardo. ― Para colgar, al escuchar eso, Lee se quedo mucho mas tranquilo, le aviso a Naruto sobre la llamada.
Matsuri junto con Sasori habían llegado al lugar donde iba a ser el evento, su prometido bajo primero para poder ayudar a la castaña a bajarse, se encaminaron hacia aquella gran entrada del edificio en ella se encontraban dos guardias y junto a ellos un rubio que estaba dándoles una bienvenida a sus invitados, Matsuri se sorprendió al reconocer aquel hombre, Sasori no le había comentado sobre esto que Naruto era el que organizo el evento, al estar enfrente de Naruto, la castaña vio como había otro hombre de cabello negro atendiendo con desesperación su celular.
― ¡Bienvenidos! ― saludo el rubio muy alegre. ― Me alegra que hallan venido, Sasori. ― saludando al pelirrojo.
― No, gracias a ti por la invitación, por cierto, ella es Matsuri, mi prometida. ― presentándola a su socio.
― ¡Matsuri! ― abrazo a la nombrada. ― Cuanto tiempo sin verte, que bueno que también estés aquí.
― A mi también me alegra verte de nuevo, Naruto. ― sonriéndole por volver a ver a su amigo hiperactivo.
― Adelante, Pasen. ― ofreciéndoles pasar cosa que ellos tomaron con alegría.
Al estar en la mesa, también se encontraban sentadas otras personas de otras empresas. Sasori los reconoció y los saludo con amabilidad también Matsuri los saludo, después se sentaron, Sasori rodio con su brazo el hombre de su prometida, la chica no le puso atención ya que se encontraba mirando alrededor del bello lugar y su mirada se quedo en unas personas para ser mas específicos con sus amigos, se emoción por verlos que no dudo e disculparse para levantarse de la silla e ir en dirección hacia ellos.
Al estar cercas de la mesa vio como Temari se dio cuenta de su presencia y se levanto hacia ella.
― ¡Matsuri! ― grito la rubia con emoción y la abrazo, los demás giraron para ver a su querida amiga.
― No pensé encontrarlos aquí. ― saludando con entusiasmo a todos.
― Te extrañamos mucho. ― dijo la oji perla.
― Yo también los he extrañado y me disculpo por no hablarles. ― Con un deje de tristeza.
― No te preocupes, ahora ya no te nos esconderás. ― dijo la peli rosa haciendo que los demás se rieran por el comentario.
― ¿Viniste sola? ― pregunto con curiosidad Temari sabiendo la respuesta.
― No, vengo con Sasori. ― les dijo para después sentarse. ― ¿Me imagino que ustedes vienen con sus parejas? ―
― Así es. ― dijo Sakura abrazando a su hombre.
― Nos tenias preocupados, pensamos que te habías regresado a tu ciudad. ― comento Temari.
― No, lo que pasa es que Sasori quiso que lo estuviera acompañando en sus eventos. ― lo decía con algo de tristeza.
― Pero lo que importa es que nos hallamos visto de nuevo. ― contesto Hinata.
― Eso que ni que. ― dijo con una gran sonrisa, las demás se levantaron dejando a Temari sola con Matsuri. ―Quisiera preguntarte algo. ― lo dijo con algo de pena.
― Ha estado ocupado, se la mantiene encerrado en su oficina todo el día por el trabajo― pauso ― Hace una semana salió a Inglaterra por negocios y regreso al otro día. ― tomando un poco de agua.
― ¡Oh ya veo! ― Con la mirada en el piso, al parecer la distancia los había separado.
― Pero después de todo… el te extraña, las pocas veces que nos hemos visto me pregunta por ti y al igual que a ti, le duele no saber nada de ti. ― esto último, Temari logro sacarle una sonrisa a su amiga.
― Yo también lo extraño demasiado, nunca pensé necesitar a alguien de esta manera― se le doblada la voz al decir eso.
― Se que es difícil la situación en que se encuentran ustedes dos pero no entiendo si tanto amas a mi hermano, ¿Por qué no terminas lo tuyo con Sasori?
― L o he pensado muchas veces y he querido terminar pero cada vez que hablo sobre eso, el cambia el tema. ― mirando a su amiga con angustia.
― Algún día el deberá entender que lo suyo no llegara a ningún lado. ― pauso. ― Tú tienes que estar al lado del hombre que amas.
― Temari, no es sencillo. ― de sus ojos frotaban algunas lágrimas.
― Me imagino. ― abrazándola para tranquilizarla y es que lo que mas le dolía era ver a sus dos personas queridas sufriendo por estar juntos.
Gaara al fin había llegado al salón, corrió de nuevo hacia la entrada, lo dejaron pasar, al estar ya adentro, todas las personas se enfocaban al hombre que se encontraba hablando por medio de un micrófono, el pelirrojo se fue por los pasillos para no molestar a los demás empezó a buscar a Lee por todos lados estaban han concentrado en su búsqueda que no se dio cuenta que paso aun lado de alguien especial.
Antes de identificar a su amigo todos los demás se pusieron de pie y aplaudieron por la presentación que dio Naruto, el chico bajo del escenario y se encamino hacia la mesa donde se encontraban sus padres, sus suegros y su bella esposa. Gaara lo alcanzo a saludarlo y se disculpo por la tardanza, Naruro le señalo donde se encontraban todos y se fue directamente a la mesa señalada.
Al acercarse pudo visualizar a varias personas y una de ellas eran sus amigos, aun lado de Lee estaba un asiento vacio para el pero antes de sentarse saludo a los de la mesa y después se sentó.
― Al fin llegas. ― le decía Lee con una voz indiferente.
― Lo siento, cariño. ― diciéndolo en broma.
― Nunca cambias. ― cruzándose de brazos.
― Ya te dije la razón por la cual llegue tarde. ― bebiendo. ― Además, ya estoy aquí, de que te quejas. ― dejando el vaso en la mesa.
No tardo mucho en hacer la presencia de la música y Naruto sabia como organizar una verdadera fiesta, el no quería que fuera aburrida como los pasados eventos, claro sin ofender, el lo que quería era un ambiente en que todos sus invitados se puedan divertir, cosa que logro ya que la pista no tardo en llenarse, la gente fascinada por el gran trabajo que había hecho el joven Uzumaki, la comida era una delicia, un buen servicio y un bello lugar, todos la estaban pasando bien ya que todos se habían olvidado por un rato de sus trabajos en especial un pelirrojo con bordes negros alrededor de sus ojos aqua marina, estaba totalmente cansado, quería poder pasarla bien pero desde semanas no ha podida conciliar con el sueño, se estaba quedando dormido sobre la mesa pero cierta hermana lo tomo del brazo para que pudieran ir a la pista de baile para bueno hasta el nombre lo dice.
Al principio se negaba ya que el no era bueno para el baile pero fue arrastrado por su hermana mayor y es que había recordado las palabras de Lee sobre divertirse un rato aquí que sin mas trato de seguir los pasos al ritmo de la música.
Por otro lado se encontraba una castaña tratando de convencer a Sasori para que fueran a bailar pero al parecer se rehusaba, la ojinegra aun insistía tardo un par de minutos para convencerlo y al fin lo logra se van donde se encontraban los demás bailando, Matsuri empezó a bailar y es que lo que mas le gustaba de las fiestas era poder bailar pero al parecer a su prometido no tanto, ayudo para que la siguiera, Sasori estaba bailando gracias a ella, gracias a Matsuri, Sasori estaba aprendiendo a bailar, así siguieron por un rato hasta que su prometido ya no quiso continuar y se retiro a su mesa pero le dijo a la mujer que podía ir a bailar con sus amigas y sin dudarlo dos veces salió hacia ellos, llego y la metieron a la volita que se encontraba.
La música aun seguía, era movida y distorsionada, pero el rito era bastante agradable, y es que para un buen genero para ellos y el baile. Empezaron a pasar las parejas en medio de la bolita que estaban formando, movían su cuerpo al compas de la música, un baile sensual donde se pegan para poder disfrutarlo, al ver Matsuri la forma en como bailaban se vino una imagen en su mente donde apareció ella y su Gaara bailando ese tipo de música, tan solo pensarlo se ponía roja como tomate y mas al pensar estar tan cerca de el.
Aun seguían pasando algunos hasta le daban vergüenza hacer eso, en especial a Hinata, ella era una chida demasiada temida pero a comparación de su esposo le gustaba bailar y en ocasiones cuando eran novios salían ir a fiestas y llegaban momentos en que Naruto le bailaba a Hinata y la pobre muchacha se le subían los miles de colores al rostro.
Los hicieron pasar, todos se reían al ver a Hinata tan sonrojada al saber que Naruto le bailaba sensualmente en realidad la escena era cómica, volvieron a sus lugares, Temari empujo a Matsuri mientras ella se encontraba distraída, voltio haber a su amiga y le decía el porque la había hecho y es que al dar un paso hacia atrás sintió que había topado con algo o alguien, giro para saber quien era, pero no lo pudo visualizar ya que no se podía ver el rostro de la otra persona, pero una luz paso por el rostro de aquella figura que estaba justo enfrente de ella y al ver quien era abrió sus ojos hasta mas no poder, quedo sorprendida y atónica al saber quien era, la misma reacción que tomo Gaara ya que mientras el bailaba sintió como dos personas lo había empujado hacia el centro chocando con alguien giro e igual no se veía su rostro hasta que la luz refregó la identidad de esa persona.
Se quedaron inmóviles, no sabían que hacer, como era posible que después de varias semanas pudieran volver a ver, siguieron mirándose a los ojos mientras que sus demás amigos se sentían felices por volver a unir aquella pareja y es que nunca habían visto un amor de esa magnitud, definitivamente, merecían estar juntos, todos sabían perfectamente lo que estaban pasando ellos dos.
Para ellos, solo estaban los dos, de repente dejaron de escuchar la música, el ruido había cesado y hasta los que estaban hay habían desvanecido, para que negarlo si lo que mas deseaban era volverse a ver y ahora que estaban enfrente, ¿Qué iba a suceder?, Matsuri no podía pasar el resto de la fiesta con el, Sasori se encontraba aquí y si el llegara a saberlo lo mas seguro es que surjan problemas.
Gaara quería abrazarla pero al parecer ella tomo la decisión de retirarse, sorprendió mucho al pelirrojo y a los demás, Temari quiso ir detrás de ella pero la detuvo su hermano menor, ella no entendía porque había reaccionado de esa manera, mientras tanto, la castaña había huido, así es, huido del lado de su amado pero no podía ni siquiera exponer a Gaara, sabia que todo esto era por culpa de ella, pero lo que menos quería era provocar un enfrentamiento entre ellos dos.
Se fue a refugiar a los baños de mujeres, por su suerte estaba solo, se fue a los lavamanos e intento tranquilizarse, su corazón palpitaba con fuera, era uno de los tantos efectos que producía el en ella, se quedo unos minutos mas para estas mas segura, al estar ya mas tranquila salió del baño, tenia que caminar un buen cacho ya que la mesa donde se encontraba Sasori estaba del otro lado del salón.
A la mitad del pasillo, entre la oscuridad, alguien la había tomado por sorpresa del brazo, al sentir ella aquel contacto una descarga eléctrica paso por su cuerpo y de nuevo su corazón la traicionaba.
― ¿Por qué huyes de mí? ― escucho perfectamente lo que le preguntaba.
― … ― pero no supo que decir.
― No piensas decir nada ―aun la sostenía del brazo.
― … ― no lograba articular ni una palabra.
― Ya veo ― pauso después atrayéndola hacia el. ― Al menos ten la valentía de mirarme a los ojos. ― obligándola a que lo viera. ― ¿Nada?
― No se que decirte. ― logro mirarlo a los ojos y es que lo que le atraía de aquel hombre, era esa forma de mirarla. ― Lo siento. ― Aquella mirada que la derretía por dentro.
― ¿Por qué lo sientes?, ¿Por qué después de varias semanas que no nos hemos visto y hasta ahora sucedió? ― Lo que el buscaba era una explicación clara de ella.
― Lo que siento es no atreverme a estar a tu lado. ― Bajo su mirada.
― ¿No atreverte? ― La tomo de la barbilla para levantarle el rostro.
― Tu y yo sabemos muy bien que no podemos estar juntos, lo que estamos haciendo esta mal. ― se sintió adolorida por lo que dijo.
― ¿Mal? ¿Lo que estamos haciendo esta mal? O ¿Por el simple hecho de lo que sentimos sea un pecado?. ―buscando su mirada. ― Matusi, nunca me había sentido atraído por alguien de esta manera, nunca me imagine encontrarme en una de estas situaciones, ¿sabes?, hasta hoy, eres lo mas bello que he tenido en mi vida. ― acariciándole el rostro.
― Por favor, no lo hagas más difícil. ― se escapaban las lágrimas.
― Mírame y dime que lo que sientes no es verdad. ― se acerco un poco más a ella. ― Si es así, prometo dejarte en paz y dejar que seas feliz con el.
― Eres todo para mi. ― Lo abrazo con fuerza. ― Has iluminado mi vida desde el primer día que te conocí, eres mi necesidad de cada día, necesito estar entre tus brazos para poder sobrevivir, eres el unico que puede acelerar y detener mi corazón al mismo tiempo. ― tratando de tranquilizar el llanto.
― Fue tan difícil decirme eso. ― correspondió el abrazo.
― Perdóname, te extrañe. ― rodeando sus brazos en el cuello de Gaara.
― No hay nada que perdonar y yo también te extrañe, mi amor. ― enrollo sus brazos en la pequeña cintura de la joven y dándole un tierno beso en la frente de ella.
Pasaron unos minutos, y aun seguían en la misma postura y es que no querían separarse, querían recompensar todo el tiempo que no estuvieron juntos, seguir así hasta cansarse, necesitaban el aroma y calor del otro, para ellos ese momento duro toda una eternidad, darían todo para estar así de lo que les resta de vida.
Extrañaban la esencia de su amor, el contacto de piel lo solicitaban, Gaara le urgía tener entre sus brazos a la figura femenina que adoraba y al igual que Matsuri le apetecía estar en brazos del único hombre que amo de verdad, al poco rato se separaron, deseando fundirse en un beso que solicitaban sus labios a gritos, no les importo si alguien los viera, en realidad, ellos solo estaban en su propio mundo disfrutando de la compañía del otro, cortaron la distancia hasta sentir el aliento de cada uno, se unieron en un beso lento que con el tipo se torno veloz y apasionado, llegando al limite de su respiración …
¡CONTINUARA!
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Espero que les halla gustado este capitulo.
La semana que viene les traigo el siguiente, ahora si, esta SEGURO que si lo publicare la siguiente semana. Dejen comentarios haber que les pareció.
Gracias a las personas que me dejaban reviews diciendo que le continuaran, este capitulo es dedicado a todos ustedes, enserio muchas gracias. Nos leemos después. Hasta Luego.
