Hola a todos los lectores de este Fic... Se que he sido un irresponsable por no publicar ni decir nada... Pero bueno, eso es lo que sucede es que la semana anterior estaba en examenes finales de la universidad. Y bueno, tube que escribir desde el sabado hasta el martes por la noche, el miercoles temprano en la mañana, sali para el campo, ya que la casa se iba a quedar sola, despues de eso, no pude volver a escribir estando en el campo, no habia PC, y bueno, fui al Ciber Cafe (centro de internet) y hay edite, pero, por dame rapido, la informacion se borro, y tube que iniciar desde el principio. He durado desde el Domingo Hasta el Dia de HOy editando, ya que el domingo llegue para mi casa natal.

Sinceramente pido disculpa, a todos los fieles seguidores... Quiero decir que si me pasa cualquier cosa (tardanza) lo publicare en los Reviews... Jejeje... Muchas gracias a todos los que han comentado,.. y bueno... Los Comentarios se agradecen

Huhuhuhuhuhuhu
hanna19
poopyy
Hacedor De Historias

MARCOMAN

Muchas gracias Chicos y Chicas :D

la pc que estoy no tienen instalado Word y edite y corregi en Skype... Bastante problematico... jejejeej


-No me pasa nada, pero... La IQ corre peligro – dijo el vampiro agitado, tratando de buscar ayuda ante la presencia de todos estos desconocidos – tenemos que hacer algo, ella no puede morir – Marshall empieza a mover su cabeza de lado a lado, mientras decía – ella no puede morir, no puede terminar así – Finn que aun seguía chequeando al extraño personaje que empezó a delirar, lo sujeta por su abrigo y le da, dos tremendas galletas, en el rostro pálido del vampiro

- Contrólate viejo, veremos que hacemos – dijo Finn. El vampiro, se tranquilizo un poco, y recupero su cordura. Vio disimuladamente al chico, y era cierto, el se parecía mucho a ella.

- Si ya estoy tranquilo... ¿Ahora qué hacemos? – pregunto Marshall.

- No ahí mucho que hacer – dijo Gumball.

- Entrega mas información y podremos ayudar – interrumpió la DP.

- Bueno, les daré los detalle más adelante, pero ahora, tenemos que hacer algo. La IQ ha estado realmente mala por la discusión que tuvo con el RH. Su cuerpo se ha estado congelado, intente quitarle la corona, para tratar de hacer que la magia se detuviera, pero me fue imposible, la corona ha estado protegiendo el hecho de ser removida, cuando intente acercarme, el palacio de hielo, se volvió una fortaleza viviente, haciendo que surgieran muchas púas... Estaría muerto, si no fuese por mi poderes, pero, todos esos agujeros, dejaron que la luz del sol se filtrara... Y nada... Llegue aquí.

- Marshall – pregunta la DP – ¿Si tu, con tus poderes y tu fuerza, no pudiste entrar, como planeas a que nosotros si?

- Ese es el asunto rosada – contesto Marshall – No se como.

- Tengo una idea – grito Jake, todos los presentes se quedaron mirando viendo al perro, con cara de curiosidad – Si es hielo, y para nosotros es casi fatal, podemos pedirle ayuda a otra persona de la misma naturaleza que la IQ. – al principio creyeron que lo que decía el perro, era una basura, pero al analizarlo dedujeron.

- Si el RH, es un mago del hielo... – decía Marshall.

- Una persona con sus habilidades, podría entrar y controlar la situación de manera fácil. – dijo la DP – Aunque claro, habrá que convencerlo y saber donde esta. – Todos se miraron a la cara y asentaron con sus rostros... La búsqueda del RH había empezado, ya que no aparecía por ningún sitio.

Los chicos se habían despegados de donde estaban, y habían empezado a buscar al viejo rey por todas las partes del castillo. – RH ¿donde estas? – Gritaban todos, tratando de hacer aparecer al RH. – RH, si apareces te dejare besar la boca de mi hermana – Grito Gumball. Ni siquiera eso, que hacia poco el RH tanto deseaba, lo sacaba de su amargura, y por tanto de su escondite.

Marceline, ya estaba desesperada, su viejo amigo y protector, no lo encontraba por ningún lado, ella se dirigió a la parte mas alta del castillo, para ver si el viejo estaba ahí. De repente Marceline ve una ventana, y observa la hermosa vista que hay, se queda un rato mirándola, y observo que afuera esta granizando.

- ¿Esta cayendo granizos en un día soleado, sin ninguna nube? – se dijo la chica bastante curiosa – esto debe ser obra de Simon. – Marceline agarro una sombrilla que

estaba en el suelo de esa habitación y salió flotando, dirigió su mirada a por encima de la ventana, y vio al RH llorando, sus lagrimas, se convertían en hielo. Era eso lo que Marceline estaba viendo, la chica floto y se sentó al lado de Simon. – ¿Simon, que tienes? – pregunto la vampiresa, el viejo se quedo callado, había dejado de llorar, pero seguía viendo en dirección al reino helado.

- Estoy triste, muy triste – dijo con voz casi inaudible – me siento mal, por lo que le esta pasando a la IQ. – Marceline se sorprendió por lo que dijo el RH.

- ¿Como es que sabes eso? Si hace como una hora, fue que yo me entere.

- Yo soy un mago de hielo, puedo sentir el hielo, y ahora mismo, puedo sentir una perturbación en el hielo. Se que algo le esta pasando a la IQ, pero no se que.

- Si sabias esto, porque no has hecho nada. – pregunto Marcy tratando de escuchar una respuesta de su amigo. Simon bajo la cabeza y con voz triste que rasgaría el alma dijo:

-Porque la IQ esta así por mi culpa.

- No te entiendo. –dijo la vampiresa con cara de curiosa.

- Veras... Nuestra corona nos da los poderes, pero cuando ella ve, que estamos muertos, o algo malo nos esta pasando, puede tomar control de nosotros mismos, y efectuar una magia que congelaría todo o a nosotros.

- ¿Y como sabes eso?... A ti nunca te ha pasado.

- En realidad... Una vez me paso, hace mucho tiempo... No recuerdo porque, o que fue lo que paso, pero se que me sucedió y en esa situación no fue muy agradable.

- Umnn... Entonces Simon. ¿Puedes venir con nosotros ayudar a la IQ?.

- Como he dicho, no puedo, la culpa es mía, ustedes encárguense.

La vampiresa empezó a flotar y vio la pena que tenia el rey, algo malo paso en esos dos, para que pusiera a un total despreocupado triste. La vampiresa empezó a descender al suelo, a los lejos divisó a los chicos que estaban buscando al rey. La vampiresa se acerco, hasta llegar con ellos.

- No lo he encontrado – decía Gumball – ¿algunos de ustedes logro encontrarlo?

- No lo he visto por ninguna parte – dijo Finn.

- Ni yo tampoco – decía Jake.

- El RH se escondió muy bien – dijo DP.

- Mierda, donde estará ese viejo – decía Marshall.

- Hola chicos – interrumpió Marceline – yo he visto al RH y se donde esta – los chicos se alegraron al escuchar esto – pero, el no nos ayudara.

- ¿¡PORQUE ESE TIPO NO NOS AYUDARA!? – decía Marshall enojado – el sabe que es el único que puede ayudarla.

- Si, pero el dice que "no puede ir, ya que todo es su culpa"

- De seguro se sigue culpando por lo de la cita – dijo Jake.

- Probablemente – dijo Marceline. Marshall estaba muy furioso por la actitud egoísta de ese tipo.

- Ahora que haremos – dijo Marshall – No creo que la IQ sobreviva por más de un día, el hielo avanza muy lento, pero constante, sobre su cuerpo.

- Pues armemos un plan – dijo Finn.

Todos se quedaron pensando en las palabras de Finn, se dirigieron de regreso al castillo, todos estaban muy pensativos, pasaban las horas, y nadie decía nada. Las intenciones eran buenas, pero entrar a un sitio, donde el hielo prácticamente esta vivo, era algo muy difícil.

- Me rindo – dijo Finn. – no encuentro ninguna idea.

- Yo tambien – dijeron el grupo al unísono.

- Lo tengo – dijo Gumball. – Solo tenemos que quitarle al corona, para que pierda sus poderes ¿Cierto?

- Si... – dijo Marshall – pues como lo haremos, si ni siquiera yo fui capaz de entrar.

- Bueno... el humano puede utilizar su velocidad monstruosa y llegue a la habitación, y se la quite.

- Noo. – dijo Marceline – y si algo malo llega a pasarle a Finn...

- No te preocupes querida – dijo Finn – es muy difícil que algo me llegue a ocurrir, ando bien equipado – dijo Finn mientras señalaba sus espadas y le guiñaba el ojo a Marcy, ella solo sonríe.

- Bien entonces todo esta hecho, vallamos de camino.

Aun era de día, y los chicos se dirigían al reino helado, todos estaban preocupados por la situación que se encontrarían. Finn y Marcy estaban en la parte trasera del grupo, la bella pareja, iba caminando tomados de la mano, y Marcy reposando su cabeza en el gran musculoso de Finn.

- Hey Finn, ¿Estas seguro de esto? – pregunto la Vampiresa.

- Claro que si – contesto el humano. – No conozco el lado bueno de IQ, pero si Simon se alegro tanto por ella, la IQ debe de ser una persona admirable.

- Bueno, creo que si... ¿Finn?

- Si, Marcy.

- Te amo. – el humano al escuchar esto, se puso un tanto colorado.

- Y y.. yo También te amo – dijo tartamudeando el humano, mientras colocaba una gran sonrisa, tan provocadora que la vampiresa se sonrojarla al mirarla. Ambos se miraron fijamente con una sonrisa muy enternecedora y se dieron un pequeño beso sutil, para no llamar la atención, pero muy cargado de sentimientos.

Ya estando en el reino helado, los chicos pasaron a ponerse sus abrigos. duraron unas horas caminando y llegaron al pie del castillo.

- Haja... y ¿ahora que? – dijo Finn.

- Finn, la habitación en la que vi a la IQ, se encuentra en el centro del castillo, ahí la magia helada es mas fuerte, debes de tener mucho cuidado – dijo el vampiro.

- No te preocupes – dijo Finn, mientras sacaba su Sphata Radix. – con esto, estaré seguro, jejeje.

Terminando de decir esto, la DP, Gumball, Jake y su novia le desearon suerte. Finn destrozo una ventana y entro al castillo. Mientras caminaba por los pasillos helados, vio a unas cuantas criaturas de hielo, estas no lo atacaban, ellas parecían que estaban en estado de hibernación. Sin querer, Finn piso un pedazo de hielo fino, este pedazo al ser presionado, libero un chirrido.

Las criaturas que estaban por los alrededores se abalanzaron contra le humano. El chico saco su espada de SD y se las coloco en la derecha, mientras que la de raíz estaba en la izquierda. Un grupo de cinco criaturas se abalanzo al mismo tiempo contra el humano, este utilizo su velocidad, y las corto, el humano termino del lado contrario de las criaturas, las criaturas creyeron que no les había pasado nada, cuando se dirigieron a atacar nuevamente, se cayeron en trocitos. el humano continuaba su viaje, estaba armado, por si algo pasaba, antes de cruzar cualquier pasillo, miraba a ambos lados, para ver si había algo. Ya estando muy adentro en el castillo, Finn se encontró con un camino separado, no sabia cual de los dos seguir, uno iba a la derecha, el otro iba a la izquierda. El humano no tenia la menor idea. – Ahhhh – el humano escucho ese grito de dolor, en el camino de la derecha, así que lo tomo, fue corriendo para ver que era lo que pasaba, Finn había llegado a una habitación enorme, al fijarse en su entorno, había una mesa larga. Ya era claro, el se encontraba en la sala de banquetes. Al final de ella había una puerta doble, el humano avanzo hasta ella, cuando iba abrirla, de lo alto del techo, algo se desprendió, he iba a gran velocidad.. Finn al ver esto se hecho para atrás, el objeto callo con gran impacto que hizo que el piso temblara. Una nube de polvo de hielo, se expande, Finn se coloca en guardia, una vez que el hielo se disipa, Finn observa impresionado lo que esta frente a el. Era una un humanoide hecho de hielo, media como tres metros de largo, tenia una espada y un escudo, llevaba una casco de caballero, vestía una armadura de hielo, lo inusual en el, eran dos cosas, la primera, estaba hecha de hielo y lo segundo, era un hielo muy negro, muy diferente del que se acostumbraba a ver.

La criatura sujeto su espada en la mano derecha y el escudo en la izquierda, se puso en guardia y salió corriendo a la dirección de Finn, para ser una criatura alta, es bastante rápida, la criatura estando cerca de Finn, abalanzo su espada desde arriba con la intención de cortarlo de medio a medio. Antes de que le diera el golpe, Finn se había movido para otro parte, la criatura fallo el golpe, pero con la gran fuerza que tenia, vio el piso del castillo agrietarse. – Si me da con eso, no vivo para contarlo – se dijo el humano. La criatura vio donde se había ido el humano y le persiguió, estando frente a frente, tiro otro espadazo, Finn por estar pensando, no se había dado cuenta de que la criatura estaba cerca, así que con las dos espadas, bloqueo el ataque, la espada del caballero reboto hacia atrás, dejándolo con la guardia abierta, Finn se movió rápidamente y empezó atacar a la criatura, con su espada SD y la de raíz, empezó a dar golpe, tras golpe a la criatura, la criatura que no podía atacar, se defendía con el escudo de cada golpe que el humano le daba. El humano cansado se puso en una distancia segura. Tratando de calmar esa emoción de batalla que no sentía desde hace tiempo, él observo el escudo, y vio que no tenia ni un rasguño. – mierda, tantos golpes y ni un rasguño... que situación mas problemática – se dijo Finn.

La criatura vio el estado en que se encontraba Finn.

- Jajajajaja – se rio la criatura con voz escalofriante.

- De que te ríes imbécil. – contesto Finn, mientras trataba de calmar sus impulso de batalla.

- De ti, patético humano. – contesto la criatura en tono burlón.

- Espera... ¿Puedes hablar?

- Por supuesto que puedo hablar. Soy el guardián de mi Reina.

- ehh... ¿Como que Guardián?

- Como lo oyes, soy el guardián, soy el caballero de hielo oscuro, la sombra protectora de la IQ.

- Y porque la IQ te consiguió.

- Eso no te importa, el punto es que jure lealtad a mi reina, y ahora te destruire.

- Espera! – dijo el humano – tu señora esta en problemas, ella se esta auto-congelando.

- Eso es mentira, me hubiese percatado de eso.

- Es enserio, si quieres ve y entra y así lo veras.

- Deja de hablar idioteces – dijo a todo voz el caballero.

- Créeme, confía en mi, solo estoy aquí para salvarla.

- No te creo

- ¿Que debo de hacer para que me creas? – dijo el humano un tanto desesperado

- Suelta tus armas, y colócate frente a mi... así tal vez te crea. – Finn no estaba muy seguro de hacer eso, podría morir, pero con el grito que había escuchado hace rato, no era el momento para estar perdiendo tiempo, ya que algo malo pudiera estar pasando.

- De acuerdo, acepto los términos. – El humano dejo caer sus armas al suelo, y fue acercándose al caballero de hielo oscuro. Cuando estuvo frente a el, empezó a mirarlo al casco, donde tenia dos pequeñas grietas que simbolizaban los ojos. El caballero se agacho un poco y vio directamente a los ojos de Finn. El caballero se irguió de nuevo y se hecho para un lado.

- Veo que tus intenciones con mi reina son verdaderas... Entra humano, pero deja tus armas aquí, te las daré cuando salgas.

- Gracias, por creer mi. – dijo el humano, mientras respiraba aliviado.

- ¿Que esperas?, ve y sálvala. – Finn asentio con la cabeza y entro por la puerta doble.

Finn al entrar, observo su alrededor, vio que se encontraba en una pequeña sala, enseguida algo le llamo la atención. Era la reina helada que se encontraba recostada en el sofá, ella estaba cubierta de hielo, desde los pies hasta el cuello, le faltaba poco para quedar cubierta totalmente. Al lado de ella, se encontraba una figura parada, recitando unas palabras, inetendibles para él..

- ¿RH, que haces aquí? – pregunto Finn.

El viejo, no le respondió, solo seguía recitando esas palabras, Finn se dio cuenta de que era latín, por la pronunciación que el utilizaba para ir a la nochoosfera. Finn no se había fijado en la condición que se encontraba Simon – Por glob – dijo el humano al ver la condición del viejo. El tenia muchas cortadas en el cuerpo, varias lanzas de hielo, se encontraban incrustadas en su espalda, la sangre corría a través de su túnica. El humano se quedo aterrado por la condición en que estaba el RH, pasado un minuto.

- Integer urna et ad hanc conditionem, inquam. Rex vester,(cancela esta condición y vuelve a la normalidad, lo digo yo. Tu Rey) – dijo el RH. Dicho esto, el hielo que cubría a la IQ se fue desapareciendo. El viejo, rey callo de frente, detrás del mueble, el humano se dirigió donde estaba.

- RH, RH mierda, estas muy mal, que puedo hacer por ti.

- NO ahí... ahí que... hacer – decía el RH, mientras tocia sangre por su boca y una pequeña hilera salía por su nariz.

- RH no te mueras, no ahora.

Finn estaba aturdido por lo que veía, era la primera vez que le sucedía algo así. Nunca había perdido un amigo, y era eso lo que sucedía en esos momentos. La IQ estaba despertando de su sueño, se encontraba cansada (algo normal cuando te despiertas), y tratando de asimilar lo que había pasado. Sus sentidos volvían lentamente a funcionar. Cuando los recupera, se da cuenta del tenso ambiente que la rodea; escucha unos gritos al lado trasero del sofá. Cuando se sienta para ver lo que sucedía, ella no lo podía creer, sin darse cuenta, unas lagrimas empiezan a deslizarse por sus mejilla y se tapa la boca con su mano, la imagen que veía era aterradora para cualquier persona. Ella veía a su "amado" cubierto de cortados, con varias clavadas, su nariz con un pequeño hilo de sangre y su barba blanca, manchada con de pequeñas gotas de rojo. Mientas el RH estaba agonizando en esos momentos; La IQ estaba totalmente horrorizada. Ella con las fuerzas que tenia se levanto del sofá y le dio la vuelta, para ir al lado del RH.

- Simon... ¿Qué puedo hacer?... No se que hacer – decía la IQ solloza, mientras las lagrimas de ella, se deslizaban por el semi cubierto rostro de sangre del RH.

- Betty... – dijo el RH con voz apagada, con sus fuerzas logro poner una sonrisa llena de alegría – me da gusto, de que estés bien – decía el RH – el hechizo funciono, es un milagro.

- Simon calla, no desperdicies fuerza, tengo que pensar en una manera de curarte.

El cerebro de la IQ estaba pensando una manera de curarlo. Entonces se recordó lo que había sucedido hace ya una semana, el primer encuentro con él, y el hechizo que utilizo para curarlo.

- Ya se lo que hare, te utilizare ese hechizo, el mismo que tu utilizaste aquella vez.

- Eso... no funcionara... solo cura... heridas superficiales...

- Vale la pena intentar, si aplico más poder, puede que cure mas. – dijo Betty, enseguida ella se dirigió al humano – hey humano, tienes esa espada de raíz en tu poder.

- Este... no la tengo, el caballero de hielo oscuro, me prohibió pasar con ellas – contesto el humano, un poco asustado.

- Esta bien, es fácil de resolver... – la reina cerro sus ojos, y con su poder telequinetico llamo a su protector. – Oye, tráeme las dos espadas de este chico, no te preocupes. – terminado de enviar ese mensaje telepático, la criatura se agacho, y entro a la habitación, el tenia las espadas del humano. – dáselas al chico. – dicho esto, la criatura se las entrego.

- Y... ¿qué harás con estas espadas? – pregunto Finn

- Ohh... Ya veras. Mientras tanto clava la Sphata Radix en el suelo – Finn se sorprendió de que ella supiera ese nombre. El humano clavo la espada. – ahora bien, sácale esas dos lanzas de hielo, al cuerpo del RH. El humano empezó a removerlas, con el simple hecho de tocarlas, el RH gritaba por el dolor inhumano que sentía.

Mientras Finn seguía en su tarea, la IQ se acerco a la espada clavada, y empezó a crear un hielo alrededor de ella. Una vez el hielo había terminado de cubrir la espada, formo un cúmulo del tamaño de una silla.

- Ahora bien humano, ¿supongo que sabes invocar los poderes de la espada...? – dijo la IQ.

- Claro que se – dijo el humano con mucho orgullo. – ¿Que necesitas?

- Necesito que tu espada empiece a absorber energía natural, pero ahora mismo muchachito.

- De acuerdo.

Finn recito unas series de palabras, y la espada empezó a tomar energía del ambiente que les rodeaba. Mientras la espada estaba en eso, la IQ estaba recitando el hechizo de curación, este era diferente al del RH, ya que el RH era un experto en eso de los hechizos, y bueno, la IQ no se preocupaba mucho por eso, tal era su despreocupación que cuando necesitaba hacer algo, tenia que recitarlo entero. La espada había acumulado una gran cantidad de energía, que el hielo que la estaba rodeando, estaba adquiriendo un color verdoso. – esta listo – dijo la IQ. Con su mano derecha lanzo una luz blanca azulada que empezó a cubrir el cuerpo del RH, las heridas menores estaban siendo curada, Finn y el Caballero de Hielo, estaban viendo impresionados la hazaña que hacia la reina. Esa curación le estaba gastando mucho poder a la IQ, entonces con la mano izquierda, lanzo otro rayo de luz por sus manos, ahora dirigidos al hielo de la espada, el verdoso del hielo, empezó a viajar a través de la luz, convirtiéndola en verde. El poder de esta iba a la IQ y de ella al RH. La IQ se había convertido en un cable USB viviente, la espada daba la energía y la reina la canalizaba para enviársela al RH.

Las heridas del viejo, empezaron a sanar, los dos hoyos que tenia en la espada, empezaron a llenarse de carne y a cerrar nuevamente, el proceso entero de la curación del RH duro acerca de unos 10 minuto, diez minutos que para la IQ y para los presentes, serian siglos. Al detenerse de la curación el hielo de la espada ya no estaba cubierto por ese color verde. La IQ agotado, se acerco a ver el cuerpo de Simon, vio que todavía respiraba, así que no se preocupo mucho y se dejo caer en el sofá. El RH ahora yacía dormido en la parte trasera del sofá.

- Hey caballero, ¿podrías romper ese hielo, para así yo recuperar mi espada?

- No hay problema humano, – dijo la criatura – tu salvaste mi reina, te debo devolver el favor.

- No fui yo, fue él – Finn señalo al RH.

- NO importa, tu colaboraste.

La criatura toma su espada y le da varios golpes al hielo, una vez roto, Finn despega la espada del suelo, agarra su otra espada y la envaina en sus respectivos lados. Luego se agacha para tomar al RH. Antes de salir por la puerta doble Finn se dirige a la criatura

- Muchas gracias, nos volveremos haber

- Así será joven guerrero... Así será.

Una vez dicho esto, ambos personajes se despidieron, Finn camino sobre sus pasos y en menos de cinco minutos llego donde estaba el grupo. Finn salió por la puerta principal del castillo. Los chicos se quedaron sorprendidos.

- Hey Finn, ¿que llevas hay? – pregunto Jake.

- Este es el RH – dijo el humano. A lo que todos pensaron "¿Que busca el viejo en el castillo?

- Y que hacia el RH para acá – pregunto Marceline

- Es una larga historia – dijo Finn – ni siquiera yo, sé de qué se trata, así que llevémosle.

- Y la IQ, se encuentra bien – pregunto Marshall.

- Claro, la reina, quedo agotada y se durmió. – respondió Finn.

- ¿Agotada porque? – pregunto la DP.

- Bueno, lo que sucede es que el RH estaba agonizando – dijo Finn de lo más tranquilo. Los chicos, se horrorizaron y se asustaron por lo dicho por el humano.

- ¿¡El está bien!? – pregunto muy estérica Marceline

- Si querida, el está bien – contesto Finn mientras señala al RH – aquí lo tengo, sano y salvo, durmiendo como un bebe.

El grupo se tranquilizo al ver que todo estaba yendo bien, asi que todos empezaron la caminata de regreso, como era muy incomodo estar cargando al RH, Marshall agarro al RH y lo llevo se iba alejando con el.

- Marshall ¿A donde lo llevas? – pregunto Gumball.

- Devuelta al castillo – contesto el vampiro.

- Ni se te ocurra, hacer lo que hiciste la otra vez – dijo Gumball enojado.

- Nadie sabe lo que encuentres allá – decía el vampiro mientras reía y sacaba la lengua a Gumball. Al terminar de reír dijo – Nos vemos otro día chicos, para poder hablar mejor y conocernos, gracias por su ayuda... Chao.

Dicho esto el vampiro se fue volando, mientras cargaba al viejo rey. Marshall llego rápidamente al castillo, fue directo a la habitación del príncipe y dejo al rey helado durmiendo en la cómoda cama. Luego escribió una nota que decía

"Gumball...

Si mueves a este tipo de la cama, eres una persona de lo mas horrible, por estar interrumpiendo el sueño de un dulce anciano.

Att: Marshall :P"

Una vez terminado esto, el vampiro la pego en la puerta, y se marcho de la habitación.

Ya tarde, los chicos volvieron al castillo del dulce reino, Finn les había contado sobre lo que sucedió, todos se habían quedado sorprendidos de que esas cosas pasaran, lo del Caballero de Hielo Oscuro, sobre como la IQ conocía los poderes de la Sphata Radix, y sobre como Finn había conseguido una espada tan poderosa, sin nadie haberse dado cuenta. El príncipe se quedo pensativo, sobre si esa espada le podría ayudar, en cualquier caso, Finn le prometió que

le haría una misión llegado el momento, y bueno, el momento se estaba acercando. La vampiresa levitando se acerco por detras a Finn y lo abrazo.

- Wao Finn, no sabia lo poderosa que era tu espada... ¿Porque no me lo dijiste? – pregunto Marceline, susurrando a los oídos del chico.

- Bueno Marcy, si decía algo así, puede que alguien me las quiera robar. – decía Finn contestando de forma baja – Además, no quiero involucrarte en el mundo de las batallas – Marcy vio enojada al humano, por lo que ese decía – aunque se que eres una guerrera, no quiero perderte.

- Ahh... Shuu que lindo de tu parte – Finn volteo su mirada a donde estaba Marcy, Finn estaba sonrojado, y la vampiresa lo miraba con vista seductora, en ese momento se dieron un corto, pero tierno beso.

- Hazco, dejen de hacer eso – decía Gumball, un tanto enojado.

- Disculpa príncipe – dijo Finn.

Después de ese incidente, por fin, todos habían llegado al castillo, una vez allá, cada persona se dirigió a su respectiva habitación. Cuando el DPe (dulce príncipe) se dirigió a la suya, vio una nota en la pared, la leyó y se dijo para si mismo "maldito seas vampiro", luego se retiro y se fue para otra habitación.

El sol salía, y el dulce reino era iluminado por su cálido rayos de luz del gigante amarillo, los habitantes habrían sus respectivos negocios, era todo paz y armonía. Ya eran las 10:00 A.M. Cuando los chicos bajaron a "desayunar" algo, en esta ocasión era diferente, la comida era normal, no había dulce, al notar este hecho, Jake y Finn se emocionaron y empezaron a comer desesperadamente, estaban realmente emocionados. Todos se encontraban en un ambiente, particularmente agradable, ya a las 11:00 A.M. Todos habían terminados de desayunar y se encontraban en la mesa, hablando de muchas cosas, riendo y burlándose de situaciones del pasado. La doble puerta del comedor se abre y aparece este viejo hombre, con la barba que le llegaba hasta los tobillos, vistiendo su clásico manto azul y llevando su corona. No era nadie mas que el RH, al ver que el entro y sentarse en la silla, empezó a devorar la comida presente. Todos los miraban con alegría de que estuviera bien, especialmente Marceline. El RH se encontraba en una situación incomoda al ver que estas personas, lo miraban con una sonrisa un tanto burlona. No aguanto mas la situación y les dijo

- QUE MIRAN... Acaso les debo a ustedes... O quieren comer de mi plato – dijo el RH exaltado, los jóvenes se miraron entre si, lucían asustados por la iniciativa que había tomado el viejo rey.

- No te preocupes, estamos satisfechos – dijo Jake mientras se masajeaba la panza. – Oye vejete... No se como decirlo, pero... ahh... lo diré... – Jake tomo aire y soltó la siguiente frese, mientras señalaba a Marcy – MARCELINE TE QUIERE PREGUNTAR UNA ASUNTO. – al marcy escuchar esto se coloca una sonrisa nerviosa.

- ¿¡Y YO PORQUE JAKE!?... QUE SE LO PREGUNTE FINN – dijo la vampiresa.

- OK... se lo preguntare yo... Al fin y al cabo fui yo quien lo vio – decía el humano mientras tomaba aspecto serio. – RH, todos nosotros estamos preocupados por ti, y cuando te encontré en esas condiciones – dicho esta ultima palabra el viejo empezó a

sonreír hasta mostrar sus dientes y empezó a rascarse el hombro derecho – en el palacio de la IQ, no sabia que hacer... Así que viejo... Me podrías decir, porque decidiste ir y la causa de que estuvieras tan herido. – el RH dejo de reír, la gran sonrisa se había convertido en una mirada seria, algo que rara vez el RH hace.

- Bueno chamaco perro, te lo diré... con la condición de que todos ustedes dejen de verme con esas caras de pena... Eso me molesta – dijo el Rey. – continuando con la historia. Todo empezó cuando...

Rey Helado POV

Cuando escuche que ustedes estaban buscándome, decidí esconderme en lo alto de la torre, no pensé que nadie me buscaría en ese sitio, viendo el horizonte, me entristecí mucho cuando logre vislumbrar el castillo de la IQ, recordaba el hermoso momento que habíamos tenido... También, el desastre que había causado. No pude contener mi tristeza y empecé llorar, las lagrimas se salían de mis ojos, caían como pequeños granizos de hielo. Entonces me entro un escalofrió, esa anomalía, era extraña y venia del castillo de la reina, al principio me preocupe mucho, pero decidí no darle mente. Mis ojos seguían en lo suyo, hasta que apareció Marceline, ella me pidió ayuda, para salvar a la IQ, le dije "no, que el causante de lo que sucedía era yo". Marceline me vio extrañada y se marcho, cuando me asomo, veo que se reunió con ustedes en el salón principal, así que me acerque para poder escuchar, observe lo preocupados que todos estaban por la reina, especialmente el chico vampiro, lo había visto antes, pero no me acuerdo en donde.

Entonces tome una decisión. Iría a rescatar a la IQ, pero sin decirle a ustedes, eso tal vez me traería problemas, pero no importaba, era mi culpa, y solo yo tenia que resolverla. Así que me dirigí al palacio, y al llegar, abrí las puertas de lo mas normal, era como estar en casa, a excepción de que surgían púas del suelo, y el techo queriendo atravesarme, con el dominio que poseo del hielo, tranquilice esa situación, así podría caminar en paz. Las criaturas de hielo que se me acercaban para atacarme, se volvían tranquilas al verme y al ver mi corona, ellas sabían que yo era otro maestro, otro Rey del Hielo. No tuve problemas para encontrar la sala donde estaba la IQ casi congelada, ya que le pedí a una de esas criaturas que me llevase. Antes de entrar en la sala, teníamos que cruzar una enorme sala de banquete, de repente siento la presencia de una criatura poderosa, que yo nunca había visto, era el Caballero de Hielo Oscuro, esa terrible criatura me apunto con su espada.

- Retírate de aquí. Mi reina se encuentra descansando y nadie la molestara – dijo el caballero.

- Tranquilo, cálmate, yo soy el RH y tienes que dejarme pasar. – dijo el RH un tanto nervioso.

- Jajajaja – se rio burlonamente el caballero – ¿Yo, dejarte pasar?... ¡Eso nunca! sucederá.

- Chico, observa bien a quien le hablas – dijo el RH – por tu naturaleza, fácilmente te puedo derrotar... Es tan así, que puedo hacer que bailes para mi. – el caballero, ahora serio, miro fijamente al RH.

- Pruébalo.

- De acuerdo, no ahí problema. – con su poder de controlar el hielo, el viejo levanto a la criatura hasta el techo, y del techo lo bajo delicadamente, entonces el viejo empezó a mover las manos, con cada movimiento el caballero empezaba a bailar, esa actuación duro un par de minutos. – Y ahora me crees.

- He perdido ante ti, pero aun no te dejare pasar.

- Ahhhh... ME DESESPERAS. MIRA CABEZON, si es por la seguridad de tu reina, no te preocupes, no le hare nada malo, solo hablare con ella. Te doy mi palabra de soberano del hielo. – la criatura miro directamente a los ojos del rey, vio que sus intenciones eran buenas, y sin malicias,

- De acuerdo... puede pasar.

- ¿Enserio?... Así sin mas –pregunto curioso el viejo.

- Yo soy el caballero del hielo oscuro, y unas de mis habilidades es ver el corazón negro de las personas, y el tuyo, no lo veo con intenciones malignas, para mi es todo lo contrario.

- ¿Y porque razón no me dejaste pasar al principio?

- Porque tenia que probar lo que veían mis ojos, este poder solo funciona viendo directamente a los ojos.

- Ohh... pues chaito – despidió el rey.

- Pase usted, RH.

Después de haber convencido al caballero entro en la sala, cuando me percato de la situación, veo a la IQ cubierta de hielo, me acerco y veo el hielo la cubría desde lo pies hasta el pecho. En ese momento me sentí fatal, ya sabia lo que sucedía, la corona le había puesto un hechizo de invernacion que duraría unos doscientos años, cuando ella despertara, no recordaría nada de nada, la corona no interviene en estos asuntos, a menos, que sea una situación en las que nos estemos auto-dañando, sin ningún motivo.

Me acerque a la reina y toque el hielo, una vez que hice esto, muchas ráfagas de pequeñas púas de hielo salieron disparadas por todas partes, pude haberlas detenido, pero estaban muy cercas y no me daba tiempo, me cubrí el pecho con mi barba y mi rostro con mis brazos... Por eso es que tenia tantas heridas menores, en ese momento decidí hacer lo correcto, un hechizo que cancelaria el efecto de hibernación, pero para hacer eso, llevaría mucho tiempo, y en la posición que estaba, no tenia mucho, además de que la corona empezaría atacarme y aumentar la velocidad de ese estado. Me coloque en la parte trasera del sofá y toque la corona, no podía removerse, tenia el riesgo de que la chica, se quedara durmiendo permanentemente.

Y entonces empecé a trabajar. En los primeros minutos todo iba bien, aunque el hielo ya estaba por su cuello, podía sentir, como cancelaba el efecto. La corona de la reina, vio que estaba perdiendo poder, por culpa mía, así que del techo lanzo dos lanzas que se incrustaron en mi espalda, el dolor fue tan grande que no puede evitar soltar un grito de dolor. Aun con esas dos lanzas clavadas y la sangre saliendo de mi cuerpo, seguía con el trabajo. A lo largo de varios horas, me encontraba muy debilitado, las fuerzas se me iban y me estaba desangrando por lo que tenia clavado en mi espalda; al cabo de un buen rato, escucho una pelea en la sala, el caballero se estaba enfrentando con alguien, ¿Pero con quien seria?... No me importaba, tenia que terminar YA. Asi que concentre mas poder en ese hechizo, cuando

casi estoy por terminar, entra un personaje conocido por mi, era Finn quien me miraba con cara de asustado, le iba a decir algo, pero casi no me quedaba fuerza, soy muy viejo, y no acostumbro hacer esto. Una vez pasado como dos minutos desde que había entrado Finn, mi trabajo había terminado, el hielo que cubría hasta el cuello a la IQ, empezó a desaparecer, una vez terminado mi trabajo me tire de frente al piso, cuando caí, sentí que las lanzas se clavaron un poco mas, y al moverse así, el dolor no lo podía aguantar, de repente escuche una voz, era la del humano, estaba gritándome algo, no recuerdo lo que era, tampoco recuerdo lo que le dije... Todo se estaba volviendo oscuro, estaba perdiendo la vista y los sentidos, ya no escuchaba y tenia mucho sueño, en un momento a otro, todo se volvió negro, ya no estaba en el castillo, estaba frente a la mismísima muerte, esta estaba vestida con un T-shert y pantalones blanco, llevaba su clásico sombrero blanco.

- Ya es hora Simon Petrikov, es hora de descansar. – dijo la muerte

- Todavía no, no es hora, no puede terminar así.

- Claro que si, has vivido mucho tiempo.

- Bueno, es cierto.

- Entonces vámonos.

La muerte me extendió su brazo, cuando estaba a punto de cerrar el trato sentí unas lagrimas una humedad en mi rostro, era algo caliente que irradiaba... Amor... sinceramente no sabia lo que estaba ocurriendo; la muerte se quedo mirando sonriente, lo que sucedía en esos momentos. La alucinación de la muerte había terminado, la vista me había vuelto y vi a la IQ que lloraba por mi, puse una sonrisa y me alegre al verla lo bien que estaba. No recuerdo si dije algo, pero la chica se había ido. Sentí un gran dolor en la espalda, alguien me estaba quitando las lanzas, después empecé a tener una sensación de agradable y cálida, algo que hace mucho, no había sentido, fue tan embriagante, que me quede dormido, y bueno amanecí aquí.

Fin de Rey Helado POV

- Y bueno... eso fue lo que paso – dijo el RH. Todos en la sala empezaron a lagrimear por la historia tan triste que había ocurrido.

- RH te encuentras bien – preguntó la DP.

- Si, estoy bien ya todo paso – dijo el rey helado, mientras bajaba la cabeza. – me gustaría volverla a ver, y saber si esta bien.

- No te preocupes viejo – decía Finn, – las cosas pasan por algo.

- Claro hermano, – siguió diciendo Jake – además le salvaste la vida, te convertiste en un héroe... Su héroe.

- De verdad piensan eso chicos – dijo el RH un poco ruborizado.

- Claro que si – contestaron todo.

- Ahh... me alegro por su apoyo – el RH cambiando de gesto apacible a rustico dijo – pero que nadie me vuelva a mirar así o tendremos problemas. – los presentes se rieron de lo que decía el viejo – ¡ES ENSERIO! – y mas risas saliendo de todos, el RH vio el momento y también empezó a reírse por la payasada que había hecho.

Un lacayo del DPe había entrado en el salón, se acerco al DPe y le susurro algo al oído. Este cambio la cara de risa a una mas serie.

- Chicos – dijo mientras señalabas a todos – es hora de irnos.

- Pero a donde príncipe – se quejo Jake – tenemos que salir de aquí ahora... y es una orden. – todos se quedaron mirando al príncipe extrañado de lo que este decía. El príncipe le susurro algo a su lacayo y este salió disparado. – RH, termina de comer, nosotros tenemos cosas que resolver... En marcha.

Todos, menos el RH se pusieron de pie y salieron por la puerta doble. Una vez fuera el príncipe le dirigió la palabra a los chicos.

- Disculpa que haya sido tan brusco... Pero... – la actitud seria que tenia se desplomo, se encorvo y con gran sonrisa dijo – La mismísima Reina Helada esta aquí, y quiere hablar con el Rey Helado.

- ¿¡QUEEE!? – dijo el grupo al unísono,

- Si, así es, le dije a mi lacayo que le dijera que entrara. – dijo Gumball.

- Vamos a espiar – dijo Jake.

- No, eso es malo espiar – respondió la DP. – aunque no puedo evitar estar interesada.

- Pues manos a la obra – contesto Finn.

- Hey Finn, eso es de mal gusto – le reprocho su novia.

- SI es cierto – contesto Finn. – Tengo una idea, cada quien haga lo que quiera, y encuentre su manera de espiar.

- Trato hecho hermanito. – dijo Jake.

Cuando Marceline iba reprochar esa actitud, todos se habían dispersados. Jake se volvió del tamaño de una pulga y cruzo por debajo de la puerta y se coloco en la mesa, el DPe con una pequeña mosca controlada a control remoto, la dirigió encima de la mesa, la DP se coloco al lado de su hermano para poder ver bien; Finn vestido totalmente de negro, estaba utilizando el "modo ninja" avanzó a una sombra que proyectaba una de las columnas del salon y se quedo observando todo. Marceline era la única que respetaba la privacidad de Simon, pero se sentía muy curiosa, así que utilizando sus sentidos del olfato, capto el aroma del DPe, avanzo hasta donde se encontraba y se sentó al lado de él y la DP. El RH seguía comiendo de lo mas normal, no se había percatado de lo sucedido.

- Hola... ¿como estas? – el RH escucho esa voz tan calida y sexy que le estaba hablando a su espalda. Tratando de controlarse por lo seductora que era esa voz, el dijo.

- Muy b...bien... ¿Quién eres? – pregunto el RH.

- Tontito, en verdad estas tan nervioso, jijiji – se rio la voz, el RH se sonrojo, el había escuchado la voz en otro sitio. El hombre abrió los ojos y miro al frente, con mucho cuidado, hecho la silla hacia atrás, se volteo lentamente, y vio esa hermosa figura. – ¡SORPRESA RH! – dijo la figura mientras colocaba una gran sonrisa.

- IQ... ¿Qué haces aquí? dijiste que me alejara – dijo el RH confundido.

- Se lo que dije – decía la IQ, mientras se agarraba su antebrazo. – además, no hiciste lo que te dije cuando fuiste a rescatarme... – la IQ miro arrepentida al viejo rey – en verdad no quise decirte eso, ese problema fue hace bastante tiempo... y creo que es justo que nos demos otra oportunidad... ¿no crees?

- Si es cierto – el RH muy sonrojado y emocionado por lo que la reina le decía, le contesta – bueno... A mi también me gustaría empezar de nuevo. – dicho esto, la IQ sonrió tiernamente al RH.

- Y bueno... quiero darte las gracias por lo que hiciste por mi. – dijo la IQ un tanto avergonzada.

- No se preocupe su majestad, es lo que todo hombre aria por su amada.

Los chicos que escuchaban la interesante conversación, estaban emocionados por el suceso nunca antes visto. Como dos de los seres mas antiguos y aislados de el planeta, se volvían de simple conocidos, a tal vez... Una pareja.

- Ohh, RH eres tan caballeroso – dijo la IQ.

- Reina, te he querido preguntar algo – dijo el RH en tono serio.

- Si... ¿Cual es tu interrogante? – contesto seriamente la reina.

- Este reina... No se como decirlo, pero, se que no llevamos mucho tiempo conociéndonos y eso... pero... le gustaría salir conmigo. – el RH dijo eso con toda la vergüenza del mundo, con el temor de ser rechazo, el tenia los ojos cerrados, ya preparados para la regañada que le darían. En vez de sentir esas palabras dolorosas. Lo que sintió fue un cálido y hermoso abrazo, un abrazo que no había sentido en siglos, era algo tan cálido, tan lleno de sentimientos, que el RH no podía evitar volverse loco. Una voz suave y tierna le susurro al oído.

- Claro que me gustaría salir contigo, eres mi héroe, eres mi rey, y sobre todo... Eres mi amor. – estas palabras penetraron el corazón cubierto de hielo del viejo. Fue tal su emoción, que cayó al suelo, mientras se revolcaba en el piso, iba de un lado hacia otro, esto impresiono mucho a la IQ por ver la felicidad que le causaba al viejo RH, los chicos que observaban el bello momento, se asustaron al ver la condicion del anciano, creían que le había dado un ataque de locura. Todos salieron de sus respectivos escondites, Finn salió de una sombra, Jake volvió a su estado normal. La DP, Marcy y el DPe entraron por la puerta.

- Rey helado, ¿Estás bien, necesitas ayuda – dijeron los chicos mientras se acercaban al viejo.

- Jajajaja – se reía el viejo – jajajaa, sabia que me estaban espiando y hice que salieran de sus escondites, jajaja.

- Entonces RH, lo que me dijiste era una broma – dijo la IQ en tono triste, mientras miraba al suelo, el RH dejo de burlarse de los chicos, se levanto y se dirigió a donde estaba la IQ. El hombre le sujeto las manos, mientras acariciaba su largo cabello. En tono seductor dijo

- Mi reina, todo lo que le he dicho a usted, es cierto, me gustaría que saliéramos. – dijo el RH. La IQ se quedo mirandolo a los ojos, muy emocionada por lo que el habia dicho, no pudo soportar mas la emocion y le implanto un enorme beso en los labios de él. Los otros miraban sorprendidos lo ocurrido.

- Tengo una idea. – dijo la IQ con cara de pocas amigas.

- Y cual es.

- Que te parece si congelamos a todos estos metiches

- Me parece exelente idea.

La IQ empezo a volar y a tirar rayos de hielo, seguido por el RH que tambien hizo lo mismo, los chicos los esquivavan y empezaron a salir corriendo de la sala, Marcy se fue a su habitacion, el DPe y la DP, salieron, atravezando el techo con un cohete de bolsillo. Jake se estiro y salio por el agujero del techo, Finn se pego a Jake y tambien salio por hay... Los dos reyes se detuvieron de lanzar rayos de hielo como locos, cuando vieron que no quedaba nadie, ambos empezaron a reirse de sus acciones y de la forma en que habian auyentados a los metiches. Una vez recuperada la tranquilidad de antes, los dos reyes que aun seguian flotando en el aire, se agarraron en las manos y se dieron un tierno abrazo.

- RH, ahora que lo pienso... ¿No eres de por estos sitios... Verdad? – pregunto la reina

- No... No lo soy – respondió con tristeza el RH.

- Ahh... Es una gran pena... – dijo tristesa la reina.

- ¿Porque lo preguntas? – dijo el rey un tanto curioso.

- Es que, tu pronto te irás y no te volveré a ver en un largo tiempo.

- No te preocupes por eso, veremos veremos como se arregla – decia el RH mientras la abrazaba firmemente.

- Me gustaria pasar mas tiempo contigo.

- Igual a mi... Que te parece salir de aventura. – preguto el rey con enorme sonrisa

- En verdad... ¿Estas seguro de eso? – contesto un poco confundida la reina

- No te preocupes, estoy totalmente seguro – respondio mientas le pasaba la mano por su bello rostro.

- De acuerdo, mañana saldremos temprano.

- Claro, preparate bien, ¿Si?

- Claro – dijo con enorme sonrisa. La reina dejo de abrazar al rey. – Entonces nos vemos... Simon – dijo la reina un tanto nerviosa, el rey se sorprendio por como le habia dicho.

- Esta bien... Betty, nos vemos luego – la IQ se emociono mucho, porque Simon le habia llamado por su nombre, con una gran sonrisa de felicidad puesta en su cara, se despidio, y salio por el agujero del techo. el RH veia como su amada se iba, para reunirse mas tarde con ella.

Todos los metiches que habian huido, volvieron de nuevo a la sala, donde encontraron al RH sentado en la silla, terminando su comida. El RH lucia diferente... Eso era bastante obvio, tenia puesto una cara de idiota enamorado. Todos ellos se alegraron por el.

- Y bueno viejo... ¿Que sucedio entre tu y la reina? – pregunto el perro.

- Bueno... – su expresion de enamorado, paso a la de furioso. – USTEDES saben lo que paso, asi que no me molesten. – contesto el RH.

- Vamos viejo, dinos algo, – le dijo Finn – por tus viejos amigos.

- ¿Amigos? umnn – el RH se puso pensativo, queria saber si esas palabras que Finn decia eran cierta. El viejo recordo borosamente cosas que habian sucedido en tiempo pasado. – umnn... bueno Finn mi "amigo", no ha pasado nada interesante, como ustedes saben, ya no esta enojada conmigo, y bueno, creo que todo va bien, hasta ahora. – el viejo puso una sonrisa.

- Exelente – dijo Gumball, mientras Jake le daba unas palmaditas en la espalda.

- Me alegro mucho por ti – dijo Jake.

- Si viejo, es una gran noticia – dijo Finn.

- Ahh, que alegria por ti, RH – solto la DP – en verdad me alegro mucho por ti – la DP penso, que ahora, el RH no la molestaria mas, por eso, estaba feliz del alma, al igual que Gumball.

Todo fue bien, los chicos dejaron al RH a solas y cada uno siguió su camino, el RH se sentia un tanto culpable, por no haberles dicho lo de la aventura. – Bueno, lo que ellos no sepan, no les dolera – pensaba el rey. Al dia siguiente, temprano en la mañana, Finn toco la puerta de la habitacion del rey; el se dirigio con el motivo de hacer ejercicio junto al rey, para ayudarlo a estar en forma.

- Rey helado, habra la puerta, es Finn – dijo el humano. El chico escucho no escucho nada en la habitacion del rey. – Simon, entre en la habitacion.

Finn entro en la habitacion del viejo rey. Cuando entro, la habitacion del rey se encontraba vacia, solo habia una que otra ropa, en sus maletas, el habia dejado una nota encima de su cama, Finn la observo curioso, de si abrirla o no. Al final, decidio abrirla, la nota tenia decia:

"Hola, que tal chamacos...

Bueno, no queria decirle nada a ustedes, ya que de seguro me negarian esta peticion, el caso es que me fui de aventura, a explorar un poco de estas tierras con la IQ, se que no estoy acostumbrado a esto, pero bueno, pienso que sera algo divertido, y nada puede ser tan malo, como aquella vez que vinimos en el barco. jajaja... que tiempos.. o ¿no?. Cualquier cosa me las informa cuando vuelva.

Att: El Rey Helado. PTT: NO REVISEN NADA DE MIS COSAS O LOS MATARE :(

Una vez leido este mensaje, Finn sorio tiernamente, y salio hacer sus acostumbrados ejercicios, que hacia tiempo no hacia, el se encontraba corriendo de lo mas normal, llevava a cuesta sus dos espadas, como metodo de prevencion. Mientras corria la ruta usual, pudo contemplar las tierras de Aaa. Era un lugar muy hermoso, tenia sierto parecido con Ooo, pero habia cosas que los distinguia. Una de esas cosas, eran los gobernantes, todos reyes, no habia muchas reinas, las que el conocia era la IQ, y bueno, ella no era muy querida por los alrededores. Finn observa a la lejania un ciclope que esta por comerse a una criatura, la criatura que necesitaba ayuda, tenia una apariencia morada, y con nubes, era la princesa grumosa.

- Princesa grumosa, voy de camino – dijo Finn.

- Ayuda, ayuda – decia " la princesa grumosa"

- Buajaja Buajaja, nadie te va ayudar en esta situacion, tu heroina, no se encuentra por los alrededores. – dijo el ciclope, mientras estaba por tragarse a la indefensa criatura.

- Pero yo si estoy aqui – dijo Finn, El Ciclope se detuvo, con su mano, apreto firmemente, a la princesa.

- Baya baya, que tenemos aqui – dijo el ciclope. – que paso chica, te has vuelto hombre, porque te veo y escucho diferente.

- Yo soy hombre – dijo Finn – y tambien soy un guerrero, asi que vaja ahora mismo a la princesa.

- jajajajaja... Estas loco crio, por aqui no hay ninguna princesa, solo este estupido principe grumoso.

- ¿QUE... COmo que principe grumoso? – pregunto Finn confundido.

- Si, observa a la supuesta "princesa" que quieres salvar. – el ogro, mostro a la pequeña criatura, este se parecía mucho a la princesa, solo que su voz era más ronca y tenía un bigote.

- Si, soy un chico – dijo el principe grumoso. – Un chico que... ¡NECESITA AYUDA! – Grito con gran fuerza.

- No te preocupes te rescatare pronto.

La criatura aun seguía con su brazo extendido, estaba riendo locamente, por las cosas "absurdas que decía el chico" de un momento a otro el ciclope sintió en el brazo, con el que sostenía al príncipe, un tremendo dolor, su brazo habia sido cortada desde el codo, el hueso de la criatura se llegaba a ver. El ciclope observava como su sangre, su fuerza, su vida, salia en grandes cantidades desde su brazo, un charco de sangre se habia formado en el suelo, el ciclope, con su otra mano, se cubrio la erida lo mejor que pudo.

- Esto no acabara asi chico – decia el ciclope, mientras se tambaleaba de un lado a otro – yo y los mios nos vengaremos. Jajajaja – dicho esto, el ciclope se fue corriendo en direccion al bosque.

- Me importa mierda – decia Finn. – y usted, ¿se encuentra bien?

- Si, me siento bien – dijo el principe, un poco asustado, mientras se soltaba del brazo cortado del ciclope. – estoy de maravilla, gracias a ti, joven guerrero.

- No hay de que, a esto me dedico – dijo el humano una gran sonrisa – entonces, me voy chao.

- ¡Espera un momento! – dijo el principe – Soy el Principe Grumoso, gobernante del espacio grumoso. ¿Cual es su nombre?

- Mi nombre es Finn el humano

- Valla, con que otro humano, eso es fantastico – dijo el principe. – ¿donde vives Finn?

- Bueno, actualmente me hospedo en el dulce palacio y bueno... Mi hogar es en Ooo.

- Valla, con que Ooo...

- Sabes donde queda.

- Ni idea, nunca he escuchado de ello.

- Por casualidad Principe. ¿Cuantos espacios grumosos hay?

- Solo hay un espacio grumoso, Aunque claro, este es muy grande y existen una gran cantidad de reinos, dentro de ese mismo espacio. – el principe -se acerca a Finn y le susurro – en realidad soy gobernante del Espacio grumoso, seccion C. Nadie lo sabe, asi que no digas nada... ¿De acuerdo?

- Claro principe, soy una tumba.

- Exelente.

- Entonces, chaito, seguire en lo mio. – se despidio Finn, mientras se alejaba

- Que te valla bien, Finn el humano. – dijo el Principe Grumoso. Una vez que el humano habia desaparecido, él tomo su celular y empezo a defundir el rumor de que el DPe, avergaba a un nuevo heroe.

Finn ya habia terminado su entremiento se dirigio al dulce castillo donde, cuando llego, habia un gran numero de guardias en los alrededores, Finn entro al castillo, ya que tenia un pase dado por el DPe. Una vez dentro, paso por su la sala principal.

- Ese es, es el guerrero que me ayudo esta mañana – grito el Principe Grumoso desde lo ultimo de la sala.

Toda la realeza volteo en dirección del sudarso humano, y empezaron a rodearlo. Finn se sentia incomodo por la situacion. Finn miro al trono y vio al DPe que le señalaba el microfono, el humano se transporto facilmente hasta el micrófono, los que notaron esto, quedaron sumamente impresionados por la velocidad que demostraba el humano.

- Hola a todos los presentes – dijo el humano con voz firme. – No se porque estan aqui, buscandome, alguien me podria decir. – todos dijeron al unisono, estamos para que contratarte al servicio de mi reino.

- Umnn... Esto es bastante raro... – dijo Finn. – ¿porque estan interesados en esto? – el humano señalo al principe musculo.

- Es que, nuestros reinos estan siendo citados por diferentes grupos criminales, – una voz que estaba al final del escenario dijo.

- La del ciclope es una de ellas.

- Ohh... Ya veo... – contesto Finn.

- Si haces el traro conmigo, te pagare mucho dinero – dijo un principe.

- Eso no es nada – le interrumpio otro – te dare el doble de lo que el te de.

- Shaaa, yo te dare el triple y unas tierras. – interrumpio otro

- Yo puedo darte mas y mas Finn.

Asi todos los principes empezaron a prometer mas y mas cosas, con el fin de salvar sus respectivos pueblos.

- ¡ALTO! – grito el humano por el microfono, provocando un terrible chillido a travez de las bocinas, esto provoco que todos los presentes se taparan los oidos. – Les hare el trabajo a cada uno de ustedes, no sera por paga, como heroe, es mi responsabilidad. – Uno de esos principes ricachones dijo.

- No importa, como quiera te dare algo por servicios prestados.

- Igual nosotros – contestaron los demas.

- Bueno, si tanto ustedes insisten, no importa – contesto el humano – ahora bien, el DPe se encargara de hacer los papeleos y ver cuales son los sitios con mas necesidad. Cierto Gumball – dijo el humano, mientras miraba al DPe con gran sonrisa maliciosa. Todos los presentes se quedaron mirando al DPe, mientras esperaban su respuesta, el DPe asintio

- Todos hagan una fila y llenen el formulario que se les traera a continuacion – dijo el DPe – sus inquietudes seran analizadas y con esta informacion se tomara la decision y el rango de pasabre a Apocaliptico.

Todos los gobernantes se habian colocado en la fila, mientras Gumball trataba de controlar la situaicon Finn se habia escabullido, a darse una ducha.

El tiempo habia transcurrido feliz mente, no se habia sabido nada del RH en mas de cinco dias, Finn y Marceline se llevaban de maravilla, hacian muchisimas cosas juntos, Jake pasaba su tiempo, explorando diferentes sitios de Aaa, el se habia vuelto muy amigo de Fiona; a la gata Cake ya la conocia, los dos primeros dias, no se soportaban, pero, con el paso del tiempo, se fueron soportando y el hecho de que el perro iba todos los dias... La DP, seguia haciendo analisis y buscando dos objetos de alto poder, para poder entrar en la recamara. El DPe, hacia tres dias que habia terminado de resivir informacion, lo mas duro fue organizarla, la habia organizado, pero aun faltaban pequeños detalles.

- Oye Finn, ¿sabes que dia es hoy? – pregunto la vampiresa.

- No, no lo se... ¿porque la pregunta? – contesto el humano. La vampiresa se habia puesto triste al escuchar la respuesta de su novio.

- No por nada, – contesto la vampiresa totalmente decaida.

- Jajajaja... se que dia es hoy – dijo Finn con gran sonrisa a la vampiresa, la chica puso una pequeña sonrisa, al ver que su novio se acordaba de la fecha tan importante. – Marcy querida, cierra los ojos, hasta que yo te diga.

- Claro amor... – la vampiresa cerro sus ojos, el humano los cubrio con una venda. Luego sujeto sus dos espadas, con una tisa, hizo una carita feliz, la mojo con leche de gusado y dijo esas palabras en latin. La vampiresa se percato, que un caliente salia de la habitacion, ella procedio a quitarse las bendas de los ojos. – pero que... Finn ¿que estas haciendo?

- Lo que se debe de hacer – dijo Finn. El humano sostubo a su novia y ambos se arrojaron a ese infierno llamado Nocheosfera. El portal se habia abierto, donde Finn deseaba.

La pareja se encontraba en el salon del trono, derrepente aparecio una gran criatura de cabeza enorme, traje de empresario con unas botas rojas y unos tentaculos negros que salian de su espalda. La criatura los ataco con sus tentaculos, Finn con su espadas estaba esperando el impacto. La criatura se detuvo a medio camino. Al ver a la chica.

- ¿Marceline?... ¡Marceline eres tu! – dijo en tono alegre la criatura.

- Ahh... Hola papa. – contesto Marceline. La criatura dejo su apariencia de monstruo, para transformarse en el ser que todos estan acostumbrados a ver. Ese personaje era Hudson Abadeer.

- Ahh mi niña, no sabes lo feliz que estoy de tenerte aqui a mi lado – dijo el hombre, mientras abrazaba a su hija. La chica se quito el abrazo de su padre.

- Ya padre, sabe que no me gustan los abrazos – dijo Marceline un tanto avergonzada.

- Mi niña, ¿que buscas por estos sitios? – pregunto el hombre – es raro que vengas, a visitarme, hacian par de años que no te veia.

- Bueno, sobre eso, padre, yo no fui quien tuvo la idea de venir, fue Finn. – respondio la vampiresa. El humano se puso nervioso la ver que el señor Abadeer, lo miraba de arriba hacia abajo.

- Este no puede ser el rubio, la ultima vez que vino, era todo un enclenque, mas vajito y debir, ahora parece todo un guerrero... – decia Hudson – Valla Finn, me alegro por ti, has crecido mucho.

- Muchas gracias señor – dijo el humano. – señor Abadeer, he venido aqui para poder preguntarte una cosa y decirle una noticia.

- Bueno... Si, porque no, al fin y al cabo eres el amigo de mi niña cosentida. Y dime, ¿Cual es esa gran noticia, que has vajado hasta aqui, para poder decirmela en persona.

- Bueno, no se por donde empezar – decia tartamudeando el humano, mientra sostenia sus espadas, el humano se alejo un poco del Hudson. Marceline se percato de la intencion del humano.

- Finn, basta – decia Marceline – dejalo asi, no tienes que hacerlo.

- No te preocupes Marcy, es mi deber como hombre – dijo Finn. A Hudson no le estaba gustando mucho la practica, ya estaba enojado porque el humano no le habia dicho nada.

- Escupe la informacion, que soy un hombre de trabajo. – dijo Hudson lo mas calmado que pudo.

- Señor Abadeer, no se como lo tomara, pero vine a decirle... que... su hija... y yo... somo parejas – el humano dicho esto, se cuadro en posicion de luchar.

- Ahh... Era eso que me querian decir – contesto Hudson, – no veo ningun problema con eso, solo un pequeñito error.

- Enserio, no hay problema – dijo Marceline sorprendida de que su padre lo tomara, tambien.

- Claro mi niña, no hay nada de problema con eso, solo un pequeño errorsito en lo que el dijo.

- y... ¿cual es? – pregunto la vampiro.

- Bueno cariño – decia Hudson – el pequeño error, es que tengas novio. – dijo sonriente. a su hija.

- Finn cuidado – grito Marceline.

- Pero si no pasa nada – grito FInn – solo veo tranquilo y relajado.

- Ese es su modo, antes de estar verdaramente furioso.

Dicho esto, Hudson se quito su mascara de tranquilidad y la sustityo por una horrible cara... Hudson se fue transformando en el mismo monstruo de antes. Ahora lucia mas grande, mas malvado, y se encontraba flotando en el aire. Finn ahora mas en guardia, miraba el rostro de su suegro, y Hudosn el de su llerno, duraron un minuto en esa situacion, hasta que...


Buenos chicos y chicas eso hasta ahora... jejjeej... nos vemos el proximo lunes... o viernes... jejejeje