CAPITULO 6
HACER LO CORRECTO
— ¡Detente Hyuga! — Grité desde el techo.
Tanto Hinata como Saske subieron sus rostros hacia el tejado. El rostro de mi hermano se puso pálido mientras que Hinata mostraba la clara confusión que sentía. Me observó perpleja y luego volteó para ver a la persona que se paraba atrás de ella con el corazón entre sus manos. Saske la miraba quebrado, si no lo hubiese conocido mejor, hasta habría podido pensar que de verdad todo ese asunto comenzaba a afectarlo.
—¡Ese es Saske! — Vociferé con rabia mientras saltaba a encontrarme con ambos. — Yo soy Sasuke.
Los ojos de Hinata iban del uno al otro. El flequillo de mi hermano cayó por su rostro proyectando una sombra bastante emo. Sus labios se endurecieron pero se mantuvo en absoluto silencio. Hubiese sido normal que intentara salir de esa situación de una forma u otra (siempre lo hacía, como una rata), pero parecía completamente estoico a lo que ocurría.
—En.. entonces… ¿Saske-kun fue quien me invitó en una cita? — Preguntó la peliazul sonrojándose, mirándome confundida.
—No, yo lo hice. — Le respondí cruzando mis brazos. Otra tarada que no podía diferenciarnos, bah. — Saske lo supo y como su orgullo no le permite que alguien aparte de él corteje a cualquier mujer en Konoha, me engañó y vino en mi lugar.
— ¡Cierra la boca! — Gritó Saske. Juro que pensé que me iba a dar un puñetazo, pero parecía estarse controlando. — Sabes perfectamente que Hyuga-san no es como las otras… Hyuga-san… ella es…
—No me importa. — Lo interrumpí cuando noté el rubor en su rostro. — Era mi cita de cualquier forma.
—Pe..pero… — Comenzó Hinata intentando solucionar el lío que debió ser su mente. — ¿Por qué? ¿Por qué haría eso, Saske-kun? — Le preguntó observándolo con tristeza. — Usted siempre ha… ha sido muy amable conmigo y… y hoy me ha tratado como si… como si yo fuera una persona horrible.
—Yo… — Saske estaba sin palabras y la observaba como si se fuera a quebrar en cualquier instante. Era todo un deleite ver que en los ojos de Hinata la figura de mi hermano se volvía menos que nada. — Yo sólo quería… quería… — Las palabras se le atoraban en la boca. No tenía idea que decir. Siempre reaccionaba así con esa chica. — Lo siento.
—Típico. — Le dije molesto. — Piensas que con un miserable "lo siento" puedes solucionar cualquier cosa. Ya madura, ¿Quieres? Hyuga tiene razón en no volverte a hablar, te comportas como un verdadero cretino.
—¡Ella estaba fuera de límites! ¡Era la única, la única que no podías tener! Pero claro, como siempre que alguien más intenta ser feliz, es demasiado para que lo soportes. Tenías que intentar arruinar esto y quitármelo. — Dijo completamente molesto, apuntándome con el dedo índice. — ¡Eres el favorito de kaa-san! Siempre habla que tú eres esto y que tú eres aquello… para qué hablar de Itachi quien siempre te pone en primer lugar… y aún así quieres quitármela, ¡Te dije que Hinata era especial para mí! ¡Te lo dije! ¡Sabes lo que siento por ella!
—¿Es..especial? — Preguntó Hinata sonrojándose, mirando a Saske confundida.
—¿Cómo podrías tú saber lo que es apreciar a otra persona? Estás todo el día sólo pensando en ti mismo, maldito egoísta. — Solté sin pensarlo dos veces. — Lo único que aprecias es a ti mismo.
Saske gruñó apretando aún más sus puños. Era como si se fuese a salir de control en cualquier instante.
—No puedes soportarlo, ¿verdad? No puedes soportar que yo haya hecho algo por conocerla y tú no. — Miré a Hinata y por un instante vi lo que mi hermano veía en ella. Lucía completamente hermosa con las mejillas sonrojadas mirándonos a ambos. — ¿Realmente pensaste que eras el único en Konoha que se iba a fijar en ella? ¡Vamos! ¿No se supone que eres un genio? Si no era yo, hubiese sido cualquier otra persona. Una mujer como esa no se queda mucho tiempo sola antes de que alguien la comience a querer para sí mismo y adivina qué, ese alguien soy yo.
Saske caminó con lentitud hacia mí. Estaba listo para lo que iba a ocurrir. Mi hermano menor solía ser un sujeto completamente relajado por la vida, no le gustaba pelear y la mayor parte de su talento e inteligencia se desperdiciaba en conquistar cualquier cosa que usara falda. Por lo mismo, sentir ese aire asesino a su alrededor me hizo sonreír. Estaba viendo toda una nueva faceta en él.
Levantó su puño y formó la mitad del sello del tigre. Me estaba retando a luchar, ahí, en medio de las calle de Konoha.
No iba a retroceder en ese reto.
—Creo haberte dicho que sobre mi cadáver saldrías en una cita con Hyuga-san. Ella es demasiado buena para ti. – Sus palabras sonaron frías como el hielo.
—No tengo problemas en matarte si es necesario. —. No estaba blufeando.
—¿Qué… qué hacen? — Preguntó Hinata desde un costado. — No hay necesidad de que…
—Te pagaré cada ryou que este imbécil te hizo gastar Hyuga. — Le dije con una sonrisa, sin dejar de observar a mi hermano. — Y te llevaré a la mejor tienda de postres de Konoha para que elijas lo que quieras. Sólo dame tres minutos para deshacerme de este fracasado.
—Bastardo… no necesitaré si quiera de un minuto para derrotarte. — Gruñó Saske. — ¡Ni si quiera vas a lograr tocarme!
—Por favor Sasuke-kun, Saske-kun, deténganse… — Nos pidió Hinata pero ninguno pareció escucharla.
Sólo Saske dudó un instante pero frunció aún más el ceño y comenzó a correr hacia mí.
Estoy seguro que iba a intentar golpearle por lo mismo desenvainé mi espada. Los ojos de Saske se volvieron rojos y tres aspas negras se formaron. Por instinto, mis ojos lo imitaron. No iba a ser una pelea de genjutsus esta vez y ambos lo sabíamos.
Era en serio.
Saske comenzó a formar el rasengan en su mano derecha. Era una técnica que había visto muchas veces en Naruto. Era un desperdicio atacarme de frente. Si se acercaba a mí con esa velocidad era tan sencillo como moverme de su camino y atacarlo por la espalda cuando no pudiese frenar a tiempo… sin embargo, tal vez el sharingan de mi hermano lo hiciera visualizar el lugar en donde me movería.
Al diablo, le cortaría la mano si se me acercaba lo suficiente.
Pero cuando estuvo sólo a dos pasos de mí, algo sostuvo con fuerza mi mano derecha mientras que Itachi le dobló la mano izquierda a Saske. Ni si quiera con el sharingan pude notar el momento en que apareció ahí. Que rápido era mi hermano.
Subí el rostro y vi a Shisui mirándome con seriedad, de la misma forma en que Itachi miraba a Saske.
— ¿Qué hacen? — Nos preguntó Shisui con un tono de voz que hizo que ambos nos encogiéramos de hombros.
— ¿Se encuentra bien, Hyuga-san? — Preguntó Itachi con amabilidad observando a la chica. Era un manojo de nervios. Lucía completamente paralizada pero logró asentir.
— ¡No interfieras Shisui! — Le grité moviendo mi mano con fuerza para que la soltara.
— ¡Esto no es de tu incumbencia Nii-san! — Dijo Saske también empujando a Itachi.
—Baka. — Me gritó Shisui dándome un palmazo en la cabeza. — Estabas a punto de atacar a tu hermano, ¿Tienes aire en la cabeza?
— ¡El que tiene aire en la cabeza es Saske! — Me defendí. — Seguramente ha aspirado tantos productos químicos de esos que se pone en el pelo que se le terminaron muriendo todas las neuronas.
— ¡Repite eso! — Dijo Saske intentando golpearme pero Itachi lo sostuvo nuevamente.
— ¡Cállense enanos! — Les gritó Shisui perdiendo la paciencia. – Carajo, ¿cómo puedes soportar a estos idiotas? – Le preguntó a Itachi.
—No puedo creer que esto haya llegado al punto que estuviesen a punto de atacarse. — El tono de sermón de mi hermano mayor era escalofriante e hizo que ambos quedáramos inmóviles. — Le ruego nos disculpe Hyuga-san. — Dijo Itachi haciendo una leve reverencia.
La peliazul asintió nuevamente y comenzó a alejarse, primero caminando pero luego corriendo, casi como si estuviese asustada de todos nosotros. Aquello hizo que sintiera un sabor amargo en la boca; acababa de decirle que la llevaría a comer dulces y ella me dejaba solo.
¿Quién se pensaba que era esa Hyuga?
—¡Hy..Hyuga-san! — Gritó Saske inútilmente, intentando hacerla detenerse pero no logró nada. — ¡Ya suéltame nii-san! — Le pidió a Itachi. — Se va, la perderé para siempre si se va.
Itachi no cedió un centímetro. — ¿Prefieres perder a Sasuke en su lugar?
— ¡Sasuke es un idiota! Siempre arruina todo. — Se quejó.
—Anda, hagan las paces para que nos podamos largar. Tenemos una misión que completar y quiero volver lo antes posible. — Dijo Shisui empujándome hacia adelante, como si realmente fuese a pedirle disculpas a ese imbécil.
—Nunca. — Dije sin dudas en mi voz. — No soy un niño para que me estén diciendo que hacer.
— ¡Entonces deja de comportarte como un niño, tarado! — Gruñó Shisui dándome un segundo palmazo en la cabeza.
—No le pediré perdón a ese sujeto. — Dijo Saske con rabia. — ¡Desde hoy no es mi hermano!
—Gracias a dios. — Dije con una sonrisa burlona.
Itachi suspiró. — Van a aprender a convivir juntos, de una u otra forma.
— ¿Y si los dejamos pelear? Podría ser divertido verlos… — Sugirió Shisui, quien nos miraba como si todo aquello fuese su propia telenovela privada.
—Escucha a Shisui, nii-san. — Le dije, quería pelear hace tanto tiempo con Saske. Ahora tenía una excusa.
Itachi meditó el asunto un momento y terminó sacando un pergamino que llevaba en su portakunais, extendiéndoselo a Saske. Shisui levantó una ceja intrigado por lo que estaba ocurriendo, mientras que yo moría por ver qué era lo que mi hermano le había entregado.
—No es casualidad que estemos aquí. Estábamos buscando a Hinata Hyuga. — Dijo Itachi con solemnidad.
— ¿Para qué? — Pregunté extrañado. Saske también lucía confundido.
—¡Ba! ¿Creen que no tenemos nada mejor que hacer que estar interfiriendo en sus pequeñas peleas? — Preguntó Shisui rascándose el cuello. — La Hokage nos envió en una misión a los tres.
Los ojos de Saske se iluminaron. — ¿Quieres que vaya con ella en tu lugar, verdad nii-san?
—Exacto. — Dijo Itachi, pero antes de que Saske pudiese cantar victoria intervino con rapidez. — Y Sasuke irá en lugar de Shisui. Ambos irán con ella.
—¿Estás loco? — Intervino mi primo. — Se terminarán matando frente a esa pobre chica.
—No. No será así. Ambos quieren llamar su atención. Ambos se creen lo suficientemente capaces para conquistarla. Sin embargo, creo que tanto Saske como Sasuke se han dado cuenta que con gritos y amenazas sólo consiguen incomodarla. Si ella los ve actuando de esta forma, terminará sintiendo antipatía por ambos. Si eso ocurre, dejarán de pelear por Hinata-san y se acabará este asunto. — Saske frunció el ceño. Yo sonreí. — Pero si ambos se comportan y se muestran amigables el uno con el otro, tal vez, ella los vea de forma distinta.
—A ver si entendí bien, ¿Piensas darle nuestra misión a este par de imbéciles sólo para que logren impresionar a la heredera de los Hyuga? — Shisui lucía molesto. — ¿Y si no lo logran? Van a volver a Konoha y todo se va a salir de proporciones. Nunca pensé que fuera a vivir tanto para ver a dos Uchiha peleándose por la misma chica cuando pueden tener a cualquiera en la Villa.
—Cualquiera, menos a Hyuga-san. — Dijo Itachi con calma. — Ella parece interesada en alguien más.
Una vena apareció en la frente de Saske. También sabía a quién se refería mi hermano y darme cuenta de que me estaba subestimando consiguió irritarme.
—Yo puedo ceder mi puesto, pero si uno de estos enanos la conquista, lo cual dudo seriamente, el otro la deberá dejar en paz. Veamos si con eso vuelve la paz a esta familia. — Agregó Shisui.
—Como si realmente la fuese a dejar en paz. — Dije rápidamente. — Ella será mi novia.
— ¿Temes que pueda llamar su atención y tú no? — Me preguntó Saske con confianza.
—Por supuesto que no. — Le respondí con desprecio. — Nunca te he visto como un rival.
—¿Entonces por qué no aceptas la propuesta de Shisui? Si ella me elige la dejarás en paz. — Saske sonreía con gracia. Tuve que aguantar el deseo de darle vuelta el rostro de un puñetazo.
—Hmph. Está bien Saske. Te demostraré que en esto, al igual que en todo lo demás, soy mejor que tú. — Mi hermano menor estiró su mano como si estuviese esperando que la estrechara para cerrar el acuerdo. — Ni te sueñes que te voy a tocar.
—Como quieras. Confío lo suficiente en mí mismo como para saber que puedo conquistarla. Y cuando eso suceda… la dejarás en paz. — Sus ojos brillaron mientras leía el pergamino. — Nii-san… gracias por esta oportunidad. Sé que puedo conquistarla, simplemente lo sé.
—Por favor, llevas años persiguiéndola y ni si quiera tienes coraje para decirle "hola". — Itachi y Shisui se miraron de reojo y suspiraron. — Acepto ir en su misión, nii-san. Pero si ella se muestra más interesada en mí, ese perdedor no podrá volverse a acercársele.
—Bien. Eso lo soluciona. — Dijo Shisui bostezando. — ¿Sake?
Itachi lo miró con severidad. — Sabes que no bebo. Le diremos a la Hokage que ustedes irán en nuestro lugar. Es una misión rango B. Supongo que no debería ser difícil para ambos.
—Cuenta conmigo Nii-san, no te decepcionaré. — Que Itachi me diera su misión me hizo sentir algo de orgullo.
Ambos se retiraron del lugar pero a diferencia de Shisui, Itachi miró hacia atrás como si de verdad le preocupara lo que estaba pasando entre nosotros. Me miró con lastima, pero me sonrió. Por algún motivo, las palabras de Itachi resonaron en mi cabeza.
Yo debía hacer lo correcto. Él me lo había pedido antes de salir de casa.
Salvar a Hinata Hyuga de las manos del jugador más grande de Konoha me pareció lo correcto en ese momento.
Nota
Muchas gracias por seguir leyendo!
Lo voy a decir xD El fandom SasuHina (así como el ItaHina) es de lo mejor que hay. Me gusta escribir para todos los que apoyan a esta pareja porque siempre siento el apoyo incondicional de sus seguidores. Por ello escribo bastante SasuHina, porque hay que ser leales con quienes te apoyan ^^
Aunque aún no me queda muy claro con quien ustedes visualizan a Hinata, si con Sasuke o su versión AU de Road to Ninja a quien llamé Saske (lol). Ayudenme a decidir xD Y tambien a donde mierda los mando en una misión! Siempre escribo sobre el país del Viento (es el que más se ve en la serie) quiero cambiar un poco el escenario xD
