Declaimer: Hetalia no me pertenece y por supuesto tampoco ninguno de sus personajes. Todo es propiedad de Himaruya, asi que no tomo credito por nada a excepcion de mi tiempo y las situaciones en que pondre a sus personajes.
Kiku se incorporó rápidamente para que se dejara pasar el bastante vergonzoso suceso que había tenido que afrontar. Observó a su alrededor y…
-Italia-kun!
El risueño italiano levantó la mano en señal de su presencia. A su lado el alemán sintió que este era el momento para que interviniera.
-Italia, pide "verdad", no vayas a ir por el "reto"-susurró Alemania rápidamente al oído del italiano
-de acuerdo doitsu, voy por verdad…¿no?
-si
-ve~, entonces no voy por el reto… ¿no?
-no
-¿no? no voy por el o no-no voy por el
-no
-entonces ¿voy por el?
-¿por quien?
-por el reto
-no!
-¿entonces?
-por verdad…
-verdad…
-si
-y no reto…¿no?
-si, digo no! espera…
Italia-kun ¿Verdad o reto?-masculló Kiku
-RETO!
-NOOOOOOO
-ve~
Alemania movía la cabeza en signo de resignación, agarrándose la cabeza con las manos mientras lo hacia. A su lado Feliciano jalaba la camisa del alemán tratando de obtener su perdón. De alguna forma había pasado lo que Alemania no quería. Siempre pasaba algo así con Italia.
-¡lo-lo lamento doitsu! ¡No entendí el código secreto!
Hungría estaba cuchicheándole cosas a Kiku mientras tanto, ambos parecían muy absortos en lo que sea que estuvieran discutiendo.
-Te reto-comenzó Japón cuando Hungría se despegó de el y todos pudieron observar un brillo en sus ojos que difería mucho de la normal actitud del japonés-a be-sar-a-A-le-ma-nia-kun
~~silencio~~~
-¡JAPÓN!-El grito de la potente nación alemana se hizo escuchar en todo el salón
-lo siento Alemania-kun-dijo Japón con una reverencia de cabeza-pero esto es un juego, y yo ya pase por algo vergonzoso
-No, pero…
-eso es fácil!-canturreó el italiano de repente y sin aviso previo tomo entre sus manos el rostro sorprendido del alemán y le dio un tierno beso en los labios.
Todos dijeron: "awwwwww"
-WOOOHOOOO, ESE ES MI WEST!- se escucho el grito desde la silla donde estaba Prusia
-¿Quién te dio permiso de hablar?-le murmuro Hungría mientras sostenía su cámara de fotos-estas arruinando el momento…
-pero que bruja mas…
-shhh! O te tiro por la ventana.
América levanto las cejas a modo de sorpresa. No se esperaba eso. Se reclinó sobre su hermano menor para susurrarle.
-no sabía que estaban juntos
-¿no lo sabías?-interrogó el canadiense aplastando a su oso polar
-no, para nada
-realmente no puedes leer el ambiente, esos dos se traen algo desde tiempos infinitos, era tácito.
-tá… ¿que?
-olvídalo…
Alfred se cruzó de brazos formando un puchero, mientras observaba como Feliciano se separaba del avergonzado alemán con una sonrisa. Eran pareja ¿eh?. Al parecer el italiano no tenia ningún problema con las muestras de afecto públicas y aunque el alemán sintiera que su intimidad salía a flote, ante la mirada llena de dulzura que le lanzaba el italiano luego del beso no pudo hacer mas que sonreír aun cuando el sonrojo permanecía en sus mejillas.
América dejó a su vista divagar entre las naciones, solo para dejar caer sus azules ojos en cierta nación ojiverde, que estaba prendiendo un cigarrillo con ayuda de una muchacha que le había traído un encendedor
"no sabía que fumaba"-pensó Alfred
Hay muchas cosas que no sabía de Arthur. El pasado de la nación mayor era una incógnita para el norteamericano. En su mente estaba muy bien grabada la imagen de Arthur con esa cálida sonrisa que le brindaba cuando niño y que había dejado de recibir cuando se volvió independiente.
Alfred reparo en la forma en que Arthur exhalaba el humo del cigarro, como todo un experto. Y es que en realidad era un experto. Arthur arregló un poco de cabello que le caía sobre los ojos siendo seguido cada uno de sus movimientos, por la mirada azul perteneciente al americano, que se mantenía absorto como observando un pieza de fina joyería.
No es que a Alfred le gustara el fumar o las personas que fuman, en realidad lo encontraba repugnante y poco saludable, pero a Arthur…a Arthur le daba ese toque de sensualidad que le era imposible negar al americano.
Alfred desvío la mirada del inglés. Ahí iba otra vez imaginando cosas sin sentido y pensando cosas que no tenían razón de ser.
Alfred observó de reojo nuevamente al inglés y poco escuchaba a Italia preguntando "¿verdad o reto?" a Alemania. Por supuesto Alemania pidió verdad.
¿Quién es la persona que amas?-pregunto el italiano
América escuchó vagamente la pregunta. Le pareció interesante que el italiano preguntara justo eso en este momento de su vida. La persona a quien amas. ¿Quién era esa persona para América? Esa persona que pudiera complementarlo perfectamente, por quien sintiera esas mariposas en el estómago de las que todos hablan, con quien querer compartir la vida…
América pensó absorto…
Solo se le ocurría una persona.
Y esa persona…estaba frente a el, infectándose los pulmones de humo de cigarrillo. Por mucho que lo quisiera negar, era en el único en que podía pensar.
El real problema y era lo que había venido perturbando a América desde que llego a la dichosa fiesta…
¿A quien ama Arthur? O mas bien ¿Arthur ama o no? Tal vez solo es del tipo "sin compromisos" y ya.
"Tal vez no me quiero enterar"
-que pregunta Italia, por supuesto que te…te amo a ti.
El italiano sonrío y se lanzó a abrazar al alemán, aun bajo las protestas de su hermano mayor, Lovino, que le gritaba cosas insolentes al alemán.
-¡lo sabía! Pero nunca me canso de escucharlo, ¡Doitsu!
Alfred no pudo evitar sonreír. De alguna forma extraña la escena se le hacia conocida, empujó algo dentro de su ser y los recuerdos le acecharon frescos como si hubiera sido ayer.
Arthur lo era todo para el en ese tiempo, su mundo pequeño giraba en torno a esa persona que le proporcionaba todos los cuidados y velaba siempre por su bienestar.
Odiaba pasar ratos sin Arthur y los pocos que podía pasar con la nación mayor los disfrutaba al máximo acaparando toda la atención de Inglaterra.
-¡Arthur, Arthur!¿Me amas?-un pequeño Alfred sonreía mientras era acurrucado en los brazos de su cuidador
-claro que si, pequeño-susurró Arthur mientras cobijaba al menor entre sus brazos y tapaba a ambos con las sábanas
-¿mucho?-preguntó como probándolo
-demasiado-le afirmó el mayor. Era cierto.
-ya lo sabía-sentenció Alfred sonriendo y acurrucándose en el pecho de Arthur
-entonces ¿por qué preguntas?
-me gusta escucharte decirlo.
En ese tiempo…
Así era…
-¿verdad o reto?-Vash tenía la batuta del juego y Francis saltó de emoción cuando se dio cuenta que se dirigía a el.
-oni-chan siempre elige el reto! Whooohooo-de repente Francis comenzó a desnudarse.
ALTO!-masculló Vash y apunto al francés con su escopeta. Francis se congelo en su sitio.
-p-pero…
-mi reto no tiene que ver con que te desnudes…
"Gracias al cielo" musitaron todos los presentes suspirando
La expresión de dolor se veía reflejada en el francés, que veía atrofiada la oportunidad de expandir el amor en el mundo, o por lo menos eso creía el.
-te reto a que me dejes disparar…
-¿QUÉ?-grito el francés, pero fue lo único que pudo musitar antes de que en unos segundos todos escucharan 5 fuertes balazos lanzados por Vash.
Todos se tiraron al suelo asustados. Luego de los 5 tiros Vash bajo la escopeta al parecer satisfecho con su trabajo y se volvió a sentar.
-¿PERO QUE DEMONIOS FUE ESO-ARU?-gritó el chino al borde del colapso mientras se alejaba por lo menos unos 2 metros del Ruso a quien se había abrazado en el instante de terror de hace unos segundos. El ruso lo miraba con una sonrisa que cualquiera llamaría "infantil".
-Le disparé a las cámaras secretas de Francia-respondió simplemente Vash encogiéndose de hombros y recargando su escopeta.
El silencio cayó pesado en el lugar. Todas las naciones le mandaban miradas de profundo enojo e indignación a Francis que solo atinó a sonreír en forma de disculpa y afirmar que las grabaciones solo eran para "atesorar los momentos". Por supuesto nadie le creyó.
Cuando la discusión terminó y Francis no fue asesinado se retomó el juego. Francis incorporado sonrió peligrosamente. Era su turno. Estaba en sus manos elegir al siguiente jugador.
Había llegado el momento solo tenía que jugar bien las cartas.
-Le preguntaré a mi respetado amigo-comenzó Francis y la sonrisa se ensancho en su rostro-Inglaterra… ¿verdad…o….reto?
Inglaterra no se inmutó. Ya sabia muy bien que Francis lo elegiría, era como predecir el día después de la noche. Plantó su cigarro en el cenicero al costado suyo y observando al francés a los ojos dijo.
-verdad…
Francis sonrió.
-cuéntanos sobre las siguientes armas y estrategia que tiene tu país en caso de un atentado y/o guerra
Todos se quedaron anonadados. Francia acababa de decir algo que no tenía que ver con sexo y más encima a Inglaterra.
Inglaterra hizo un sonido como "tsk" y ahogo una risa, para luego mover la cabeza en forma negativa. Levanto luego la mirada de lleno hacia el francés y pronunció:
-ya se que te propones, quieres que elija el reto-aunque el francés quiso mantener la cara de póker, no lo logro e Inglaterra pudo ver un atisbo de sonrisa eso le hizo hervir la sangre. ¡Ese maldito sapo!-sabes bien que nunca hablaría sobre los planes de mi país.
-Solo era una pregunta sin razón-sonrió el Frances encogiéndose de hombros sin darle importancia a sus anteriores palabras-Por favor Inglaterra, de verdad piensas eso de mí.
-completamente-le dijo ácidamente el inglés mientras tomaba una copa con ron que minutos antes le habían traído con su cigarro-adelante… ¿Cuál es el reto?
"Te tengo, Angletterre"
-Un beso…con pasión y deseo. Un verdadero beso.
-bien…-Inglaterra suspiro rodando los ojos, dando gracias de haber ingerido suficiente alcohol de otra forma no tendría la fuerza para hacerlo y levantándose de su sitio mientras se dirigía al francés, quien lo detuvo a medio camino.
-Oh! Me halagas pettit mon amour- rió Francis con dulzura y levanto un dedo moviéndolo en forma negativa-pero por mucho que me cueste reclinar tu deliciosa oferta debo decirte que no me refería a mí.
El inglés lo miro extrañado. Francis se traía algo entre manos, podía sentirlo.
-¿A quien-?
Francis sonrió de lado y su rostro pareció oscurecerse ante la pregunta del Ingles.
Había llegado el momento y las cartas se habían jugado bien.
¡BANG!
-América-sentenció Francia con una enorme sonrisa en el rostro volviéndose a ver al americano que apenas estaba procesando lo que había escuchado.
Les dije que el capítulo sería largo ¿no es asi? Como compensación de lo mucho que me tardo para subir capítulos. Espero que les haya gustado y prepárense para el siguiente capítulo por que comenzará el usxuk. Siento que me he demorado mucho para que aparezca la pareja principal de esta historia, disculpenme si se les ha hecho muy pesado leerlo por la falta de digamos "acción", pronto comenzará a resolverse esa falta.
Creo que ya hize spoiler.
Gracias por los reviews y por las muchas visitas y pero mucho más por tomarse el tiempo para leer lo que escribo.
Cuidénse mucho.
