N/A: Wow...deberiamos hacerle un lindo cepelio a mi cerebro. Nunca habia escrito tanto en un dia. 21 hojas de word. Parece ser que el reciente anuncio de que una de mis mejores amigas ya tiene su primer novio me ha inspirado bastante...mas porque bueno...El amor me inspira. En fin, este capitulo tiene cosas que no se de donde salieron...me fueron inspiradas por el ángel que hidrata cerebros a las 8 de la mañana. Como lo adoro. ¿Saben que pelicula vi? la de Horton y la villa de los quien...¿saben quien me robó el corazon ademas de jojo?. KATIE...osea la madre amarilla que vuela en el cosmos con cara de drogada. Como la amo.
Vaya vaya...Dr. Vexen IS BACK. Diganme porfavor que les parece :3
Con ustedes...el capitulo 7.
"Axel…ya no podemos vernos".
Las manos del pelirrojo le sacudieron bruscamente.
"Roxas!..No hay que tener miedo".
"Es solo por ti Axel…si no lo hago…te llevaran y…-"
Un beso le interrumpió de seguir hablando
Y esa noche le llenó de calor el alma supuestamente vacía.
Cloud se levantaba antes de que el sol destellara sus primeros rayitos naranjas del horizonte.
Hizo cuanta cosa su cuerpo necesitaba, se puso uno de sus trajes y tomó algo de comida de la cocina.
Y al tocar la perilla de la puerta, pudo oír claramente el sonido de uno de sus hermanos vomitando.
Un sonido intenso y desgarrador, seguramente no solo desechaba acido, sino también un poco de sangre…parecía que se llevaba los intestinos de encuentro.
Se le hacia raro escuchar algo así tan pronto.
Pensó…que talvez, aguantarían un poco más.
Se le afilaron los ojos…y pensó en algo para engañarse a si mismo.
Y en lugar de dar un paso hacia atrás, abrió la puerta y salio a la calle vespertina…con el olor del vomito en la mente y su rostro serio pero apuesto.
Pensó…que al fin y al cabo en poco tiempo se morirían.
No le importaba.
…
Cuando el despertador marcaba las 6:30 y comenzaba a sonar su tonada hartante, Roxas ya estaba en el baño…de rodillas junto a la taza, débil y cansado, oliendo el repugnante olor de su propio vomito ya eliminado.
Tenia sangre en las manos.
Y lagrimas en los ojos.
Necesitaba hablar con el medico, así que se levantó lo mas rápido que pudo, se lavó la cara y las manos para que el agua se llevara, pintada de rojo, las impurezas que no sabia de donde venían.
Se puso su uniforme, bajó para tomar algo de desayuno. Que no debía ser mucho puesto a que acababa de vomitar, se puso su mochila y salió de su casa.
Se le alegró la mañana, a pesar de haber vomitado en su gran mayoría sangre, al ver a Axel parado en la esquina de su casa.
"Buenos días".
Roxas le sonrió con su pálida tez que apenas sentía el calor de la luz del sol.
"Buenos días".
El pelirrojo se le acercó y le arrebató su mochila.
Ante la cara del rubio, la elevó para que el chico no le alcanzara y negó con el dedo de su mano libre.
"No no no Roxie…yo soy un caballero y te ayudaré con tu mochila…lo que significa que te voy a acompañar a la escuela".
"Ah…y ¿para que?".
"No lo se… ¿verte?".
Roxas pudo sentir unas mariposas volando como estupidas en su estomago.
"¿Verme¿A mi?".
"¿Qué es tan difícil de creer Roxie?". Se le acercó, poniéndose a su altura y acercando su nariz a la del chico. "¿El que quiera verte?...pues no debería de serlo". Se levanto irguiéndose, y dejando a Roxas con la cabeza confundida…para tomarlo del hombro y sonreírle.
"Vamos Rox… ¿el camino a la escuela es largo no, no quiero que llegues tarde".
Asintiendo un poco mareado, empezaron su caminar a la escuela…sin que Roxas supiera que además de Axel, en esa misma esquina se encontraba Sora, viéndolos alejarse a lo lejos, sacó mentas de uno de sus bolsillos y flores del otro…no eran para nadie más que aquel que no podría ver hasta el día en el que cerrara los ojos para no abrirlos de nuevo.
…
Demyx, por su parte, bostezaba ante la llegada de un pesado lunes, sin energías ni esfuerzos…se paraba de la cama…sonriendo ante la foto de él y Zexion…pero…
"…Xigbar…".
Se tomó la cabeza con las manos, cerrando los ojos con dolor.
Esa noche…era la segunda vez en el mes que soñaba con él.
"¿Por qué…siempre te veo tan triste?". Levantaba su rostro a la ventana"¿Quiénes…somos?".
Pero, lamentablemente, nada de lo que Demyx preguntara se le respondería, pues aquel que ayudaba a causar esas pesadillas angélicas, estaba intentando seguir respirando en su cuarto, junto con un acompañante que vestido de negro, resaltaba el peculiar color de su cabello, Rosa.
"… ¿Xigbar?". El hombre hablo, impresionantemente y después de unos momentos…el hombre del parche respondió con debilidad.
"…ah...Marluxia¿Qué haces aquí?".
"Te salvo la vida".
Xigbar sintió un paño mojado en la cabeza y unas agujas en las venas de sus muñecas.
"No puedes levantarte".
"¿Qué me paso?".
Marluxia lo volteó a ver con sus ojos azules como el mar en la noche, sereno y tranquilo, pero dentro una furia indomable.
Y Suspirando le miró a la cara.
"Ayer…parece ser que intentaste suicidarte".
Oh.
Xigbar ahora soltaba un suspiro, nadie sabrá nunca si de alivio o frustración…pero no dijo nada al respecto.
"Te…tomaste todas tus pastillas…".
Xigbar asentía.
"De un trago".
Volvió a hacerlo.
Marluxia entonces dejo salir un suspiro y se acomodó en el lado de la cama que el tipo podía dejarle.
"No puedes hacerte esto, debes seguir adelante…-".
"¿Cómo has estado sin Vexen?"
La pregunta que dejó mudo al pelirrosa y con una mueca de irritabilidad en la cara había salido a la luz…dejó pasar unos pocos minutos de silencio, sin nada, sólo con el sonido sordo que la luz de la bombilla hacia al brillar.
"…No lo metas en esto".
"Tu también te deprimiste…".
"¡Eso no me impide moverme!".
"Y sabes que ha estado soñando contigo…". Xigbar dejó su pose de brazos cruzados para formar sus manos en puños tan apretados que podía salir el liquido rojo tan adorado para su cuerpo en ese momento, ese que no debía perder ahora. "Y…él conmigo…". Elevó su voz. "Y NO PODEMOS HACER NADA!".
El otro hombre bajó la cabeza…y negó suavemente tomándosela con las manos, dando otro suspiro.
"Lo sé".
Una lagrima.
Dos.
Tres…
Las sabanas de Xigbar comenzaron a llenarse del agua salada que derramaban sus ojos…llenos de recuerdos, que desearía que pudieran borrarse.
"Se están muriendo…".
Marluxia entrecerró los ojos recordando…llenándose de agua.
"…Lo sé…".
"…Ma...Marluxia…". Esperó a sentir la mirada acuosa de su acompañante y con debilidad, tomó su gabardina. "…Se…están muriendo…y…y-y quiero hacer algo".
El pelirrosa, en su infinita solidaridad…le abrazó con ternura…dejándose mojar por el hombre….a que descargara toda su debilidad.
"Lo sé…yo también…".
Xigbar continuó llorando amargamente.
"Y-yo…también".
Y detrás de la puerta cerrada, no se percataron de la presencia del peliazul con la cicatriz en la cara que escuchaba todo…
"Si esto no…es tener corazón… ¿Qué es Senmax?..."
Cerró los ojos dando un suspiro,
"¿Qué...es?".
Con las entrañas revueltas, se dio una vuelta para desvanecerse en la oscuridad.
El lugar que nunca debió haber sido…jamás había estado tan solo.
Solo Senmax y su filosofía:
Sin corazón no se ama.
Los nadie no tienen corazón.
Amar no era posible para un nadie.
Nadie puede amar.
Si ama será nada.
Si es nada no sirve
Si no sirve se mata.
…
La escuela.
Es la pesadilla en carne viva que los jóvenes deben pasar para seguir estudiando y convertirse en grandes profesionales.
O es lo que la mayoría de los maestros dicen en un esfuerzo, no vago pero reconocible, de que en algún momento les guste la escuela.
Roxas era un experimento fallido, un cerebro no bien lavado que por alguna razón simplemente no concordaba con los ideales de la mayoría del alumnado.
Sentía…que pues ya lo sabía todo.
Y por eso era de los primeros lugares de no ser por educación física.
Donde por…motivos de salud no podía ni podría hacer nada.
"Wow…".
"Si...wow".
La escuela de Roxas…era…enorme.
Llena de niños que entraban y salían del recinto.
"Parece un maldito kinder".
"Ten cuidado…pueden decirte que estas seduciendo a un niño…pedófilo".
Axel le miró cauteloso y bajó a su altura para afilar su mirada, poniéndole sus ojos verdes encima…adoraba el color rojo que invadía sus mejillas cada ves que se le acercaba, era igual que como antes…
"Ah…pero cuando se enteren que el "niño" tiene 18 años cambiara la cosa".
Roxas sonrió de nuevo y realmente sincero como la primera vez…
"Entonces… ¿que harás hoy?".
Se le ilumino la cara a Axel.
"No lo se… ¿es una cita?".
Logro sacarle a Roxas todos los colores del arco iris en 5 segundos.
"…Si...Una…cita…".
Y el sonreírle picadamente como nunca lo había hecho.
"…Tenemos una cita entonces Roxie".
Oyeron los pasos apresurados de alguien que se les acercaba…eran demasiado fuertes para una intención de venir en paz…y demasiado delicados para decir que era un hombre.
Axel puso sus ojos sobre la chica rubia y levanto una de sus cejas examinándola de arriba abajo…Al parecer ya sabio quien era.
"R-Roxas…".
Namine hablaba tímida, sonrojada y con una sensación de estar siendo observada, con sus dedos pasaba la pasta de sus libros viejos y mal forrados y sus ojos débilmente se posaban sobre Roxas.
"¿Qué pasa Namine?".
"S-Solo…quería venir a saludarte…y-y… ¿Cómo estas?".
"e…Yo estoy bien Namine, gracias por preguntar…".
"Vamos Roxas…entremos".
Lo tomó de la manga de su uniforme pero él se resistió, haciendo que ella volteara…confundida.
"um…é-él es Axel.".
El pelirrojo trato de darle una sonrisa aceptable pero lo único que salio fue una torcida de boca que no se le podía llamar sonrisa.
"G-Gusto en conocerte Axel…".
"…Si, lo mismo aquí".
Namine así, volvió a jalarlo de su uniforme. "Vamos Roxas, debemos entrar ya si no queremos un retardo".
"S-Si…". Se dirigió a Axel con una sonrisa a pesar de estar siendo jalado. "Nos vemos…mas tarde".
"Si, vendré aquí a la salida…Prometido".
"Prometido".
Un recuerdo que golpeó la mente de repente…hizo que Namine se detuviera, y que Axel corriera hacia él al ver que de la nada su querido Rubio se había pintado de blanco y sudaba como nunca.
"ROXAS!". Axel le hablaba, en el suelo de la banqueta, muchos curiosos se acercaban, Namine les hacia para atrás, celosa de que el pelirrojo pudiera tocarle y ella no.
"Roxas…roxas!".
Pero el cansancio lo venció enseguida.
.Sin avisar…se dejó caer y nació en el corazón de Axel una culpa inminente…un sentimiento de que lo que le estaba pasando…era por él.
…
Las horas pasaron.
Pasillo solitario.
La escuela de Roxas seguro era enorme.
Axel y Namine esperaban fuera de un despacho, la chica veía al infinito, pero Axel tenia las manos juntas…se veía más preocupado que ella y era porque lo estaba. Tenía un horrible presentimiento…y debía habla con Sora al respecto.
Se levantó de inmediato al oír la puerta abrirse.
"Tu debes ser Axel".
El pelirrojo le miró algo sorprendido. Hacia…mucho tiempo que no veía a Vexen.
"S-Si… "
"Soy el Dr. Vexen…-".
¿Cómo esta Roxas?".
"El está bien…sólo tuvo otro de sus episodios…con pastillas se calmará".
"¿Puedo verlo?".
Namine estaba presente pero no era tomada en cuenta.
"Claro, pasa".
El olor de desinfectante y medicinas llego a Axel de inmediato, a pesar de no importarle, simplemente no pudo evitar hacer una cara al respecto.
"Ho-hola Axel"
El mayor se apresuro a ir a su lado, angustiado y sin pensarlo tomó sus manos con las suyas, gesto reconfortante para el rubio…Vexen hizo una mueca.
"¿Cómo te encuentras?".
"Bien…solo algo mareado".
Axel le sonrió mas tranquilo.
"¿Esto no cancela lo de hoy en la tarde?".
El pelirrojo alzó una ceja. "Depende de cómo te sientas Rox, yo estoy mas fresco que una lechuga".
Vexen se apresuró a entrar en la escena. "Eh…Roxas, tus pastillas".
El rubio asintió y saco unas cinco pastillas de un bote para tomárselas de un trago.
"Wow, son bastantes…":
"Si, lo se, pero con el tiempo te acostumbras".
"No lo dudo Rox...". Pasó un tiempo de silencio… "Entonces…".
"¿Quieres quedarte?".
"…Si quieres que me quede lo haré Roxas, no preguntes eso… ¿tu quieres que me quede?".
Roxas suspiró. "¿Quién le dirá a Demyx donde estoy si yo estoy dormido?".
Axel se le acercó con una sonrisa picara y segura. "Ah…seguramente no el Dr. Vexen…".
Roxas rió…y dejó que el pelirrojo se sentara en la silla de a un lado.
"Duerme Roxas…lo necesitas".
Cerró los ojos, pero se llevo a Axel en sus sueños.
El doctor Vexen era un hombre serio y profesional…en cuanto vio que Roxas respiraba profundamente, se acercó con Axel, interrumpiendo sus ojos que muy atentos veían a Roxas dormido…para hacerle una seña para que lo acompañara.
Salieron del cuarto, y Vexen comenzó a hablar.
"¿Lo conoce desde hace mucho tiempo?".
"Um…no, no mucho…".
Años imbécil, AÑOS arrebatados.
"…Verá…yo he sido su doctor desde que entró a la escuela, llegó presentando estos cuadros inexplicables de…desmayos y vomito exagerado…sin ningún problema en su organismo. Hemos hecho miles de estudios y exámenes y…no tiene nada, ni un virus ni una bacteria maligna. Su organismo esta perfecto, Sr. Axel…solo que por alguna razón parece que se pudre por dentro.".
Axel bajó la mirada y suspiró perdido.
"También…hay otra cosa que debe saber…".
Dejó que el hombre levantara la mirada para comenzar a hablar.
"Lo he escuchado cuando duerme".
Axel pudo sentir como su estomago se retorcía.
"¿A…ah si?".
"Si…en la gran mayoría de sus sueños…Habla su nombre".
Oh no…
La sensación se hacia insoportable.
Sabia que había estado soñando con él…pero… ¿hasta con su nombre?...vio su persona…y sabia su nombre desde el principio…sabía quien era…Esto, era un caso necesario para hablar con Sora.
Ya.
"D-Doctor!...si Roxas despierta dígale que vendré con él a la salida, que no se mueva y no se preocupe por mi".
Vexen vió preocupado como sacaba el celular de su bolsillo.
"¿Pasó algo?"
"Algo...Urgente…dígale que vendré…solo…ah que vendré".
Se alejo corriendo con el celular en la oreja.
Vexen veía confundido.
Y Roxas dormía con el olor de Axel en sus sabanas.
…
El Cementerio.
El celular de Sora sonó.
"¿Hola?". Cambio su rostro. "¿Qué? Ve a mi departamento, ahí resolveremos esto.".
Colgó de inmediato y se despidió de Riku con una mirada fugaz, para irse como había llegado. Como el viento.
Axel cerró la puerta con furia y jalando aire hacia su organismo para no desmayarse. Había corrido desde la escuela hasta el departamento de Sora… que era una distancia bastante considerable.
"Siéntate, no quiero que te mueras.".
Impresionantemente, Sora ya estaba dentro, llegó con el con un vaso gigante de agua, y dispuesto a escuchar todo lo que Axel debía decir.
"…Entonces… ¿sabía tu nombre?".
"Si…es lo que no entiendo… ¿Por qué…no me ha dicho nada al respecto?".
"Tiene muchas y diversas razones…1- Miedo. Talvez cree que tu no sabes y tiene miedo a perderte si te lo dice.".
Axel soltó un suspiro mientras aventaba su cuerpo completo al sillón.
"Lo amo Sora.".
"Lo sé".
"Quiero…regresarlo".
"Lo sé".
"Quiero que… ¿Cómo puedo hacerlo?... ¿sin asustarle…?".
Sora se le acercó, juntando sus manos como lo haría un viejo sabio. "Has…todo lo que yo no hice, Axel….si él esta soñando contigo y te esta aceptando, entonces aprovecha y…envuélvelo".
Silencio.
"Axel…tienes 3 putos días".
"No me lo recuerdes".
"Si, debo recordarte para que te muevas…vamos. Has lo que yo no hice…".
"Deja de echarte la culpa…".
"¿De quien seria la culpa si no mía Axel?...no…no hice lo debido".
Dejó al silencio comerse los labios del pelirrojo. "Tu…aun tienes oportunidad…por favor no lo eches a perder".
El sol de la media tarde se comía las sombras.
"Si lo haces…la culpa te asechará…por el resto de tus días".
…
Ojos se iban abriendo conforme el sol le pegaba en el rostro.
Lo primero que vió, no fue el destello pelirrojo que tanto amaba ver…sino el cabello amarillo del doctor Vexen que estaba a su lado.
No pudo evitar preguntar.
"..¿A-Axel?..".
"Ah….Roxas, él se fue hace unas horas…".
"¿Se fue?... ¿a donde?".
"No me dijo…solo que vendría para la hora de salida".
"Ah…".
Roxas dejo salir un suspiro mientras se volvía a recostar en su cama, no muy cómoda, pero aceptable.
Quería ver a Axel…y no quería pensar que lo había dejado.
No habían pasado ni más de cinco minutos, cuando la puerta se abrió y entró al recinto el pelirrojo, cansado y jadeando…necesitaba aire….pero eso no le impidió sonreírle al rubio que aun estaba en cama, iluminándole la carita, más que el sol del mediodía.
Y en ese momento, la campana sonó.
"En la salida! Tal y como lo prometí!".
Roxas no pudo evitar reír y asentir.
La tarde de ese día…sin duda iba a ser la mejor.
…
Demyx ya había salido del trabajo...volvería a entrar como hasta las Cuatro y saldría de ahí como a las ocho.
Suficiente tiempo para encontrarse con su novio.
Dejó su mandil en su locker, y salió por la parte de atrás del restaurante, cuando se encontró con el que quería ver.
"Hola Dem".
"Zexy!".
El joven rubio se abalanzó sobre él comiéndoselo a besos...para romper con el ritual al verle a los ojos.
"¿Qué haces aquí Zexy?".
"Vine a verte... ¿qué otra cosa podría estar haciendo un chico de cabello morado con tu nombre en los pantalones en el callejón que esta detrás del restaurante?".
Reanudó el momento besándole el cuello.
"P-Parece que tienes razón...querías verme".
Su amante lo puso contra la pared, atrapado entre los ladrillos y los labios de Zexion, Demyx no tenia escapatoria, sus brazos rodeaban la espalda fuerte de su novio al sentir que lo empujaba hacia arriba.
Las manos de Zexion comenzaron a bajar traviesas hasta colarse entre la ropa de Demyx, dejando que soltara un gemido ahogado, uno que pronto volvería a salir cuando sintió los dedos de aquel que le aprisionaba, sostener uno de sus pezones para jugar con ellos con la euforia que al parecer tenia guardada.
"...Z-Zexy...".
"¿mm?".
"¿Aquí?".
"...mm...".
"Zex...es un calle-". Guardo el aire, arqueó la espalda...Zexion había puesto una de sus manos en el área apretada de la entrepierna de su novio, masajeándola al instante...sonriendo al saber que el rubio estaba disfrutando cada pequeño instante de su encuentro...al juzgar por lo duro que se había puesto.
"...lo sé...Demyx...". Juntó sus labios con el lóbulo de la oreja de su amante para luego susurrar. "Es lo que hace divertido todo esto".
"Uhn...Ze...xy...".
No más, al parecer, la capacidad vocal de el rubio se había limitado a gemidos y el nombre de su novio, que lo estaba despojando con gran velocidad de sus pantalones...dejándolo igual que él. Con los boxers, camiseta y la mirada de lujuria en el rostro.
"...P-Por la falta de espacio...". Comenzó a decir Zexion...haciéndose para abajo...besando el estomago sensible de su novio, oyéndolo gemir al tacto.
"Sólo...". Despojó a Demyx de sus boxers...dejando ver la dolorosa erección que tenia, tomándola con fuerza y lamiéndola con deseo...Sonriendo al saber que la espalda de Demyx se arqueaba al gesto. "Nos enfocaremos en ti".
"...Nh...Zexion...".
Demyx tuvo que taparse la boca sino dejaría salir un gemido agudo y fuerte que atraería la atención de sus compañeros en el restaurante...que...no querían ver, que en el callejón oscuro y húmedo que estaba detrás de donde trabajaban, uno de sus compañeros que había salido para comer estaba recibiendo sexo oral de parte de su novio.
No seria una imagen bonita.
Pero el rubio no podía de dejar de gemir quedito...la lengua de Zexion era experta en su miembro y ya sabia que lugares tocar y cuales no.
Y cuales eran los que lo llevaban al cielo.
Caliente...húmedo...Demyx no pudo evitar mover sus caderas hacia la boca de su amante, que ya se había encargado de meter todo su miembro dentro.
Y después de que con sus manos estimulara mucho más el área sensible de Demyx, se vino en él...dejando salir, además de sus preciadas semillas que Zexion no dejo caer, un gemido profundo...y se dejo fundir en brazos de Zexion, que ya lo recibía desde abajo con amor.
"...Te amo...Zexy...".
"Y yo a ti".
Le besó en la frente para sonreírle.
"Y el resto...veremos si te lo cobro en la noche".
Demyx le besó la nariz como provocándole.
"¿Ah enserio?".
Zexion se levantó, poniéndose sus pantalones, intentando que sus hormonas se bajaran en vez de obligarle a que así fuera.
"Zexy... ¿no quieres que me encargue de eso?".
Señaló el bulto en sus pantalones, pero él negó con dulzura, mientras le daba sus pantalones, porque boxers, ya los tenia puestos.
"No dem dem...podemos hacerlo mas noche.".
"Como quieras...".
Al saberse listos, volvieron a tomar la compostura y se tomaron de las manos, saliendo del callejón, como si no hubiera pasado nada.
"Y... ¿tienes hambre?".
"¡Si!...mucha... ¿y tu?".
"Dem...me acabas de dar la comida del día...".
"Ah...cierto...".
"¿Y tu hermano?".
"Seguramente ya salió de la escuela...déjame marcarle a su celular...quiero saber como esta...".
"Como quieras...".
Así lo hizo, sin soltar la mano de Zexion, siguieron caminando por la banqueta, esperando la voz de Roxas del otro lado...
"¿Hola?".
No era la voz de su hermanito.
"¿Quién es?".
"Ah...soy Axel...Roxas esta en el baño, me dejo su celular por si alguien hablaba... ¿eres Demyx?".
El rubio dio un suspiro y le dijo a Zexion susurrando quien era, para que sonriera en complicidad.
"¡Si!...um...si no suena muy grosero... ¿qué estas haciendo con mi hermano?".
"Noup, nada grosero, de hecho, creo que era la pregunta que esperaba de ti... Roxas y yo estamos en el café, pase por él a la salida y nos pusimos de acuerdo para salir juntos.".
"Es como una cita! Mi hermanito tiene una cita!". Demyx pensaba emocionado.
"Oh...entonces...supongo que no ira a comer a la casa".
"Ah...creo que no".
"Perfecto...entonces...cuídalo mucho y háblame por si necesitan algo".
"Por supuesto...estaremos en contacto Demyx...".
Se despidieron para colgar.
Demyx pintaba una sonrisa en el rostro así como su novio...lo que le diría a Cloud no tenia mucha importancia, al fin y al cabo parecía ser que estaba de acuerdo con todo.
Del otro lado, Axel dejaba el teléfono en la mesa...justo cuando el rubio se le acercaba.
"¿Quién era?".
"Demyx...le dije que estabas conmigo".
"Bueno...eso debió haberlo deducido...puesto a que es mi celular...y tu lo contestaste".
"Tsk...". Axel tuvo que sonreír con un aire de superioridad. "Pero...no me conoce muy bien...es una buena razón".
Roxas no tuvo opción mas que asentir ante esto, pues...la verdad él ya conocía a Axel...era solo que...hacia mucho tiempo que...no lo veía...no lo recordaba antes mas que en sus sueños.
"Supongo...".
"Entonces Roxas...". Comenzó a decir el pelirrojo. "¿Hay algo que quieras saber?... ¿sobre mi?".
Wow esa pregunta...no la esperaba.
"... ¿A qué te refieres?".
"Sobre mi...lo que sea.".
Axel tenía que hacerlo…por mas directo que hubiera sido y sin saber como reaccionaria, tenia que aprovechar el tiempo…
Y para Roxas…Era...demasiado tentador...mil preguntas se le formularon en la cabeza y su rostro decía que sí quería decir algo.
"Y-yo...".
No pudo más.
Salió del café sin explicaciones,...rojo de las mejillas y decidido en su paso.
Axel lo vio partir poniéndose de pie.
"R-Roxas! E-espera!".
Salió...pero la mano de Axel cayó en su hombro deteniéndolo.
"Roxas... ¿qué pasa?".
"Perdón...n-no me sentía muy bien...".
Axel sonrió abrazándole con una extremidad..."Esta bien...entonces... ¿a dónde quieres ir ahora eh?... ¿quieres caminar?".
Roxas asintió con una sonrisa.
Y se alejaron juntos en la tarde.
Sin pagar, la cuenta.
…
La noche pronto le llega a los amantes que no cuentan el tiempo, el sol se despidió alejando su luz de las calles, y las personas entraban a sus casas para prepararse a descansar.
Los verdaderos enamorados, siguen afuera porque la noche no los intimida…les llena la mente de fantasías locas y deseos que pueden fundir en la cama.
Y las estrellas que fueron testigos de su reencuentro…volvieron a salir curiosas para ver como terminaba el capitulo.
"¿No quieres hablarle a tu hermano?".
"No…seguramente esta con Zexion…".
"Ah…no lo dudo…esos dos se aman demasiado…por lo que vi".
"Esos dos derraman miel…es obvio que se aman".
"Ya lo creo…".
…Hubo un silencio no muy largo pero el suficiente para que Roxas al fin, poniéndose de acuerdo consigo mismo, de que era el momento.
"A…Axel".
"¿Si?".
"…S-Solo llevo tres días conociéndote Axel…y talvez suene raro…p-pero…".
La gente ya no pasaba a esas horas de la noche y Axel podía escucharlo con toda la paciencia del mundo, viéndolo con la primera vez.
Roxas estaba nervioso…comenzó a temblar y su voz comenzó a tener la textura de un vidrio roto.
"Dilo Roxas…".
"…".
"…Ya te conocía Axel".
El corazón del pelirrojo no pudo evitarlo, tuvo que bombear con fuerza, la sangre tenia que recorrer su cuerpo, más ahora con la sorpresa…Sus manos se pusieron en los hombros del rubio al ver como temblaba.
"…Yo…he tenido estos sueños…desde hace tiempo y te involucran a ti".
"¿…has…estado soñando conmigo?".
Roxas tragó saliva, sin dejar de temblar.
"S-si".
Y fue entonces cuando Axel puso su dedo sobre la barbilla de su amante perdido…con una sonrisa en sus labios, Roxas lo veía como hipnotizado.
"Lo sabia".
Fue entonces cuando con el abrazo de Axel y la risa que dejó salir se le fueron escapando las lágrimas.
"Yo también sabia desde el principio…Roxas…"
"..A-axel". Lo hizo para atrás…tomando su rostro con las manos….sintiendo el calor que en vivo…era mejor que en sus noches. "Axel… ¿Por qué?...tengo tantas cosas que preguntarte…yo-".
"Roxas…". Le dijo interrumpiéndolo. "Lo sabes ahora…soy real…tus sueños son reales…todo eso, lo viviste un día." Junto su frente con la del chico. "Conmigo…".
"P-pero…Axel...".
"..Roxie…"... Se acercó a su rostro.
Había llegado el momento.
El rubio tomo la mano del mayor entrelazando los dedos en los suyos…nervioso…cerró los ojos a la cercanía…un reencuentro ansiado.
"Te amo".
El beso de Axel estaba lleno de un deseo encerrado que dejo salir al sentir que Roxas apretaba su mano con mas fuerza…no buscaban nada, mas que estar juntos…así como se fueron…Roxas pudo entender ahora…que su otra mitad estaba frente a él…y estaba fundiéndose en sus brazos.
Ambos derramaban lagrimas de alegría que mojaban su ropa…su beso se hizo sonrisa…pero no lo interrumpieron.
"…Roxas!".
Oh no, el sonido de la voz de un intruso los hizo separarse.
No era nadie al que podían confiar algo…Roxas agudizo la mirada, y se aferró al pelirrojo que estaría dispuesto a defenderlo a cualquier costa.
Era Cloud.
Que con la mirada filosa e hiriente, se acerco a ellos amenazador.
"¿QUE CARAJOS HACES?"
"C-Cloud y-yo…"
Lo tomó del brazo con fuerza y lo sacudió severo.
"No sabia que eras como Demyx…ME DESEPCIONAS!".
"¡DEJALO IR!". Se oyó decir de parte del pelirrojo, que cuando Cloud vio de quien se trataba…ambos abrieron sus ojos…como si estuviesen viendo un fantasma.
"…Axel?... ¿QUE HACES AQUÍ?".
El pelirrojo chasqueo los dientes.
"Que haces aquí he preguntado!".
"Cloud…estas haciendo un error."
"Tu eres el que lo pagará…Senmax se va a enterar de esto…".
Roxas veía la escena, reconociendo el nombre de Senmax, con miedo…dejo caer lagrimas de terror sobre el pavimento…
No…Axel…no otra vez…
"ROXAS! Nos vamos ya! Este hombre es malo!".
Lo jalo de la ropa, arrastrándolo por la calle pero el menor se resistía, Axel lo evitó golpeándolo en la muñeca.
"NO LO TOQUES CLOUD!".
Pero no sirvió, los músculos de Cloud respondieron significativamente, dándole un puñetazo en el rostro que lo alejo de ellos, el suficiente para tomar a Roxas y escaparse.
"AXEL!...CLOUD SUELTAME!".
El "hermano" mayor de Roxas le cargaba como costal, mientras se echaba a correr…Axel sabia que si lo seguía…podría perder contra los subordinados de Senmax…y así...Roxas perdería a su Axel por siempre.
Se limito a gritar con todas sus fuerzas. Lagrimas de odio se resbalaban por sus mejillas.
Callo de rodillas…oyendo a Roxas gritar su nombre…
Como hace muchos años…
Una noche se lo arrebataron
Y una noche lo volvieron a hacer.
Dándose cuenta de su miseria, se levantó para marcar en su celular el número de Sora y contarle lo sucedido, correr a su apartamento como nunca.
Roxas ya sabia que no estaba loco…pero tenía un "hermano" que si lo estaba...
Estaba arriesgando mucho todo…
Pero no perdería a Roxas.
No otra vez.
No con ese patán
