Gracias a los que dejaron reviews, y si están leyendo esta historia, a ver si se toman un minuto para darme su opinión. Espero les guste el capítulo. Ya saben, nada de Supernatural me pertenece.
SNSNSNSNSNNSNSNSNSNSNN
"¿Qué he hecho?" Repitió Dean tirando el arma y cubriéndose la cabeza con las manos. "Bobby. No. No. No. No puede ser. ¡No!"
En ese momento Dean sintió como si el cielo cayera sobre él. Ésa era sin duda una herida de muerte, no había forma de que Bobby sobreviviera y él había sido el asesino.
"Yo lo hice. Yo lo maté. Yo lo maté. Bobby. Bobby." Decía Dean una y otra vez arrodillado en el piso y tomando su cabeza entre sus manos. El arma había caído cerca de él y cuando la vio sólo pudo pensar en una cosa. Con esta arma lo maté. Debo vengarlo.
Dean tomó la pistola entre sus manos y se quedó mirándola con lágrimas en los ojos.
"Lo siento, Bobby. Te fallé como les fallo a todos." Dean apuntó directo a su sien y se preparó para disparar.
SNSNSNSNSNSNSNSNNSNSNSNSNSNSN
Bobby estaba herido, eso es verdad, pero por suerte había podido esquivar la bala de tal forma que sólo había rozado su hombro, sin embargo, en esos momentos Dean sólo veía a un Bobby caído y agonizante. Sam corrió junto al viejo cazador y lo ayudó a sentarse revisando su hombro.
"Estoy bien, Sam. Ve a ver a tu hermano."
"Bobby, ¿estás seguro?"
"Sólo me tocó, no te preocupes."
Sam vio hacia su hermano y notó que éste estaba arrodillado en el piso con la pistola entre sus manos y murmurando una y otra vez algo que no podía entender. Cuando lo vio alzar la pistola y ponerla en su sien, Sam entendió lo que planeaba y su corazón empezó a latir aún con más fuerza. Acercándose lentamente se puso frente a su hermano y habló bajo para no asustarlo, lo que menos quería era provocar que su hermano disparara.
"Dean. Tranquilo. Todo está bien."
"Es mi culpa. Es mi culpa. Lo siento. Lo siento, Bobby. Yo te maté. Te maté. Te maté."
Esta vez Sam pudo entender lo que su hermano decía y entonces comprendió que en la mente de Dean, Bobby estaba muerto.
"Dean. Bobby está bien. Míralo. Está bien."
El viejo cazador se había puesto de pie y trató de ponerse al alcance de la vista de Dean, si éste decidía alzar los ojos.
Sam se sentía cada vez más desesperado al no poder llegar a su hermano. Lo estaba perdiendo y si no hacía algo pronto, sería para siempre.
"Dean. Mírame por favor."
"Mi culpa. Asesino. Asesino. Mi culpa." Seguía repitiendo y no se percató cuando Sam acercó su mano lentamente y tomó la pistola.
"Suéltala, Dean. Todo está bien. Lo prometo."
Dean soltó el arma y escondió el rostro entre las manos. No podía soportarlo más. Ni siquiera había tenido el valor de jalar el gatillo y se sentía aún más culpable por eso. La voz de su hermano finalmente había penetrado en su confundida mente y de alguna forma le había impedido consumar su venganza. ¿Por qué sería que siempre la voz de Sam lograba convencerlo de hacer lo que pedía?
Tan pronto el arma estuvo en las manos de Sam, Bobby se acercó a Dean y lo obligó a mirarlo.
"Mírame, muchacho. Estoy bien. No eres tan buen tirador como creías. Estoy bien."
Bobby lo había hecho con la mejor intención del mundo. Quería demostrarle a Dean que estaba bien y evitar así que siguiera culpándose pero cuando Dean lo vio, abrió los ojos con terror y se levantó tan rápido que ni Sam ni Bobby pudieron reaccionar a tiempo para impedirle salir corriendo por la puerta.
"No. No otra vez." Dijo Sam corriendo para atrapar a su hermano.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNNSNSN
Habían buscado a Dean por horas y no habían podido encontrarlo. Cuando Sam había salido tras Dean lo había visto irse en el auto a toda velocidad. Habían subido a la camioneta de Bobby y lo habían seguido pero tras unos minutos lo perdieron y habían estado dando vueltas por todo el pueblo tratando de encontrarlo.
"Vamos. Este lugar no es tan grande. Debe estar en algún lugar."
"Tu hermano sabe qué hacer si no quiere ser encontrado."
"Pero Dean ni siquiera está en sus cabales."
Ya había anochecido y no había noticias de Dean. Sam había atendido la herida de Bobby que no había necesitado ni siquiera de puntos. Ahora ambos estaban comiendo unas hamburguesas en la camioneta estacionados frente a un parque.
"Bobby. Tú crees que Dean puede haber… tratado de…"
"No, Sam. Él está vivo."
"¿Cómo lo sabes?" Preguntó Sam sin atreverse a levantar la vista.
"Porque recién está terminando el tercer día. Aún tenemos tiempo."
"Si no encontramos a Dean pronto, de nada servirán los días que nos quedan."
Sam había calculado que los días de Dean se cumplían entre las 8 y las 9 de la noche. Ya eran las 8:30, eso significaba que el número 3 grabado en la espalda de Dean ya había aparecido o estaba por aparecer. Sam había presenciado lo dolorosas que habían sido las veces anteriores y se preguntaba cómo lidiaría Dean con eso estando solo. Además, ¿qué pasaría si dejaba de respirar otra vez? Por favor. Un poco de ayuda, sólo un poco. Dijo Sam dirigiendo su súplica a cualquier bien que pudiera escucharlo. Definitivamente alguien debió haberlo hecho pues en ese momento oyeron un grito viniendo de algún lugar en el parque.
"¡Es Dean!"
Sam estaba fuera y corriendo en dirección al grito antes de que Bobby pudiera abrir su puerta. Para cuando le dio alcance, Sam se había detenido y miraba a todos lados tratando de encontrar a su hermano.
"¡Dean! ¡Me escuchas!"
"Algo se mueve por allá, Sam."
Ambos corrieron en la dirección señalada y encontraron a Dean bajo un árbol en un estado muy lamentable. En esos momentos estaba hecho un ovillo y murmurando tan bajo que no podían escucharlo.
"Bobby, tenemos que sacarlo de aquí, alguien puede venir."
"Después de ti, Sam."
Sam sabía que no iba a ser fácil convencer a Dean de ir con ellos. Espero que por lo menos me reconozca.
"Dean. Soy Sam. Tu hermano."
"Sammy está muerto. Está muerto. Ella se lo llevó y yo no pude evitarlo." Respondió Dean, débilmente.
Fue cuando Sam notó que su hermano estaba descalzo y sus manos estaban totalmente ensangrentadas. Dean tenía su cabello en sus manos y se lo jalaba furiosamente mientras seguía murmurando.
"Dean. Mírame. Soy Sam. No estoy muerto. Estoy bien. Mírame."
Dean levantó la vista y Sam pudo ver total desolación. Parecía que había llorado el alma y eso le partió el corazón. Ahora Sam sabía cómo se sentiría su hermano si alguna vez lo perdiera.
"Lo siento, Sammy. No pude protegerte. Lo siento. Les fallé a todos. A Bobby. A papá. A ti. Pero no pude hacerlo. No pude matarte cuando llegó el momento y ahora ella te tiene. Lo siento."
Sam tomó las manos de Dean entre las suyas para evitar que siguiera lastimándose. Parecía que se había arañado la cara, el cuello y el pecho. Felizmente nadie lo encontró antes que yo o estaría ahora en un psiquiátrico.
"Bobby. Ayúdame a llevarlo a la camioneta."
Dean estaba destrozado y parecía haberse dado por vencido. Nada importaba ahora, así que se dejó guiar por Bobby y Sam sin objeciones. Estaban a mitad de camino cuando sus piernas le fallaron y cayó de rodillas sin poder sostenerse más.
"Sólo un poco más, Dean. Por favor. Tú puedes hacerlo." Suplicó Sam. Dean lo miró a los ojos y habló como si se dirigiera a la tumba de un ser querido.
"Nunca te lo dije ¿verdad? Nunca te dije cuánto te quería. Lo importante que eras para mí. Ojalá te lo hubiera dicho cuando podía hacerlo. Ahora es demasiado tarde."
"Me lo dijiste, Dean. Me lo dices todo el tiempo con tus acciones. Yo lo sé."
Entre Sam y Bobby pudieron llevar a Dean a la camioneta casi a rastras y regresaron al motel.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"¿Es esto realmente necesario, Bobby?"
"No querrás que pase lo mismo de la vez pasada." Dijo Bobby mientras terminaba de atar a Dean a la cama.
En todo el camino de regreso éste se había quedado mirando al vacío y murmurando sólo para sí. Cuando llegaron a la habitación, Sam había curado sus heridas y ahora lo habían atado a la cama sólo para estar seguros de que no volviera a escapar o a lastimarse.
"¿Y dices que esto va a durar otro día más?"
"Es como te dije. Dos días consume tu cuerpo, dos días consume tu mente, dos días consume tu espíritu."
"Sí, sí, y al séptimo día toma tu alma." Sam hizo una pausa y suspiró. "Debe haber algo que podamos hacer."
"Ahora que tenemos a tu hermano de regreso, supongo que podemos dedicarnos a investigar."
"Creí que habías dicho que se había intentado todo y nada había funcionado."
"Así es, pero no tenemos otra opción. Quizá encontremos lo que nadie más notó. Nos espera una larga noche. Voy por café."
El viejo cazador salió dejando a Sam solo con su hermano. Dean seguía en el mismo estado. La mirada perdida y murmurando tan bajo que Sam no podía entender lo que decía. ¿Estará hablando con ella?
En ese momento el rostro de su hermano cambió radicalmente y empezó a mirar a todos lados mientras trataba de levantarse. Al sentir las cuerdas que le impedían moverse, Dean empezó a agitarse.
"Tranquilo, Dean. Todo está bien. Estás con nosotros."
"¿Sam?"
"Sí, soy yo."
"Desátame. Déjame ir." Gritó Dean.
"Tranquilo. Déjame explicarte."
"¿Qué no los ves?"
"¿Qué cosa?"
"¡Están por todos lados! ¡Por favor, Sam, desátame! ¡Hazlo! ¡Hazlo ahora!"
Dean se movía como si tuviera hormigas subiendo por su cuerpo y trataba de sacudirse y liberarse al mismo tiempo. Sam colocó su mano sobre su pecho y trató de calmarlo pero era inútil. Fuera lo que fuera lo que su hermano veía lo tenía aterrorizado.
"No hay nada aquí, Dean. Sólo tú y yo. Nada te está atacando."
"¿Es este mi castigo? Eso es, ¿verdad, Sam? Este es mi castigo por no poder salvarte. ¡Lo siento! ¡Dije que lo siento! ¡Noooooooooooooo!"
Dean se revolvía en la cama como si estuviera siendo atacado, pero Sam no sabía qué hacer. Se colocó detrás de su hermano y lo rodeó con sus brazos para tratar de que se quedara quieto.
"Shhh, Shhh. Todo está bien, Dean. Estoy aquí. Nada te está lastimando."
"¿No los ves, Sam? ¡Están aquí! ¡Me van a comer vivo! ¿Por qué no me matas de una vez? ¿Por qué haces esto? ¿Por qué, Sam?"
Las últimas palabras habían salido con un tono desgarrador y Sam se sintió culpable sin saber por qué.
"Lo siento, Dean. Pero no hay nada. Estoy aquí. Estoy contigo."
"Perdóname, Sam. Perdóname." Dijo Dean casi sin aire en los pulmones.
Cuando Bobby regresó encontró a Sam sentado en la cama abrazando a su hermano mientras éste respiraba entrecortadamente y traspiraba como si estuviera en mucho dolor.
"¿Qué pasa, Sam?"
"Otra alucinación. Pero ésta es peor que las anteriores, Bobby. Dean siente que está siendo comido vivo por no sé qué. No sé qué hacer." Dijo Sam sollozando. Había escuchado los gritos de su hermano por varios minutos y éste había dejado de gritar sólo porque se había quedado sin fuerzas. Ahora sólo temblaba entre sus brazos y de rato en rato dejaba escapar un gemido de dolor.
"Quizá tenemos que sedarlo."
"¿Sedarlo? ¿Y qué pasará si siguen las pesadillas?"
"No sé qué más hacer, Sam."
"Llama a tu contacto, el que te habló de esto. Pregúntale si sabe algo."
Bobby sabía que era inútil pero la mirada de Sam lo convenció de intentarlo. Después de todo, no perdía nada.
"De acuerdo, tú ganas. ¿Estarás bien si hablo afuera?"
"Estamos bien, Bobby." Nada más lejos de la verdad, por supuesto, pero de todas formas no había nada que Bobby pudiera hacer para ayudarlos.
Unos minutos después, el viejo cazador había regresado. Su rostro no demostraba nada así que Sam tuvo que preguntarle para saber si la llamada había servido de algo, o no.
"¿Y?"
"No te va a gustar."
"Sólo dímelo."
"Pues, mi contacto no está seguro pero me contó de algo que pasó con una anterior víctima." Sam lo miró invitándolo a continuar, mientras Dean aún temblaba totalmente ajeno a la conversación. "Parece que donde esta víctima vivía estaba nevando, y cuando se escapó de quienes la estaban cuidando quedó expuesta al frío. La encontraron unas horas después en total estado de hipotermia. La llevaron a la cabaña donde vivía y trataron de elevar su temperatura. Lo que me dice mi contacto es que durante las primeras horas, cuando su temperatura aún estaba baja, ella estaba lúcida. Los reconoció y se vio libre de las alucinaciones. Tan pronto su temperatura aumentó y regresó a la normalidad, volvió a enloquecer."
"¿Me estás diciendo que si queremos que Dean reaccione tenemos que provocarle hipotermia?"
"Como dije. No te va a gustar."
Sam lo consideró por un momento. Le partía el corazón ver a su hermano en ese estado, pero por otro lado, la hipotermia podía causar más daño que bien y no era algo con lo que pudieran jugar. Además, ¿de qué serviría recuperar a Dean por un momento si de todas formas iban a tener que subirle la temperatura para salvarlo y volverían a perderlo?
"¿Nada más? ¿No te dijo nada más?"
"Eso es algo que a él le contaron. Ni siquiera estaba seguro de que funcione."
"Entonces, ¿se supone que debo quedarme de brazos cruzados mientras mi hermano sigue sufriendo?"
"Lo haremos juntos, muchacho. Sólo un día más."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
Por lo menos algo "positivo" había pasado. Todos los demás huéspedes del motel se habían retirado y parecía que por ese día no habría nadie cerca que pudiera escuchar los gritos de Dean y llamar a la policía. Claro que a Sam en ese momento lo que menos le importaba era enfrentarse a la ley. Había pasado toda la noche junto a su hermano tratando de reconfortarlo, tratando de llegar a él pero no lo había logrado. Bobby había estado con él todo el tiempo, animándolo con palabras o con sólo una mano en el hombro. Su admiración por el viejo cazador había crecido aún más, si eso era posible.
Así, cuando llegó la mañana y Bobby entró con el desayuno, Sam no pudo evitar sentir añoranza por su padre. En muchos aspectos Bobby había sido más "padre" para ellos que el propio John Winchester, pero Sam no podía dejar de pensar en cuánto necesitaba en esos momentos a su padre para solucionarlo todo.
"Gracias Bobby." Dijo Sam recibiendo una taza de café.
"Dean, también traje para ti. Tienes que comer, muchacho."
Sam no quería recordar cuándo era la última vez que su hermano había comido. Dean tampoco había dormido en toda la noche. Asaltado por horrorosas visiones de pequeños seres que cubrían su cuerpo y lo mordían tomando pedazos de su carne con ellos. Ante sus ojos, su cuerpo estaba totalmente destrozado y su hermano había observado todo sin ayudarlo. Los pequeños monstruos lo habían abandonado y ahora simplemente descansaba en el pecho de Sam, completamente exhausto.
"Por ahora intentemos con agua." Dijo Sam mientras acercaba un vaso a los labios de su hermano.
Dean recibió el agua sólo por reflejo y Sam sonrió al ver que finalmente lograban algún progreso. El celular de Bobby sonó y éste salió a contestar afuera. Cuando regresó, Sam había terminado su café y ahora tenía un muffin de naranja en la mano. Espero que lo acepte así como aceptó el agua. Al ver entrar a Bobby la atención de Sam se fijó en él.
"¿Alguna noticia?"
"Quizás. Mi contacto me llamó. Él también ha estado investigando y me dijo que hay un cazador que quizá tenga algunas respuestas. Su nombre es Milo y vive a unas horas de aquí. Es un tipo solitario y huraño y está retirado pero quizá pueda ayudar."
"¿Vas a ir para allá?"
"Si estás de acuerdo."
Sam miró a su hermano y por un momento sintió deseos de pedirle a Bobby que se quedara, no quería quedarse solo con Dean, temía lo que podía pasar si las alucinaciones regresaban, pero sabía que esta era quizá la única oportunidad de salvarlo, así que tomó su decisión.
"Estaremos bien. Sólo… no tardes."
"Iré y regresaré tan rápido como pueda." Bobby tomó sus llaves y miró a Sam una vez más pidiendo su aprobación, éste asintió con la cabeza y el viejo cazador salió en busca de quien podría ser su única esperanza.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"Todo está helado. Está congelándose. Sam, sal de aquí. Por favor."
"La temperatura está bien, Dean. Tranquilo."
"No. No. No quiero que mueras. No otra vez. Por favor, Sam. Déjame y sálvate."
"No iré a ningún lado Dean. Nada malo me va a pasar. Vamos a estar bien."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNNSN
"¡Escóndete! Yo lo distraeré. ¡Viene por ti! ¡Aléjate bastardo, no permitiré que te lo lleves! ¡Sam! ¡Sam, corre!"
"Ssshhhh. No hay nadie aquí Dean. Lo prometo. Estamos a salvo. Yo estoy a salvo."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"Quieren separarnos. Ten cuidado, Sammy. Cuidado con lo que dices, ellos quieren separarnos. Quieren que digas que papá nos maltrata, que no te sé cuidar. Cuidado Sammy. Por favor. No hables con ellos. ¡Déjenlo en paz! ¡Déjenlo ir!"
"Estoy aquí Dean. Nadie nos ha separado. Estamos juntos. Estamos juntos en esto."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"Fallé. Fallé. ¡Lo siento tanto, papá! No quería decepcionarte. Por favor, no me mires así. Lo siento. Debí obedecer. No cuidé bien de Sammy. No volverás a confiar en mí. No soy bueno para nada. Ni siquiera puede salvarlo."
"Sí lo hiciste Dean. Me salvaste. Siempre lo haces. Estoy aquí. A tu lado. Y estoy orgulloso de ti. De ser tu hermano."
SNSNSNSNSSNSNSNSNSNSNSN
"¡No! ¡Mamá, por favor, nooooo! ¡Sammy! ¡Sammy! ¡Qué le haces! ¡Déjalo, está llorando, me necesita! ¡Abre la puerta! ¡Sam!"
"Aquí estoy, Dean. A tu lado. Estoy bien. Toma mi mano. Aquí estoy. Eso no es real. Mírame. Yo soy real."
Las horas habían pasado y no había noticias de Bobby. Dean había sufrido toda clase de alucinaciones. Para Sam, algunas quizá eran recuerdos. En cada momento Sam había susurrado palabras de consuelo y ánimo y no se había separado de su hermano. Ese día había sido tan doloroso para Dean, como para Sam y ahora ambos hermanos parecían estar a punto de sucumbir ante el sueño que los reclamaba.
Sam observó entonces que el reloj daba las 8 y se preparó para lo que sabía que venía. El cuarto día se había cumplido y en solo unos minutos 'ella' regresaría. Lo que Sam no sabía, es que 'ella' ya estaba ahí.
"Hola Dean. ¿Me extrañaste"
"Mamá."
"Vengo por tu hermano."
"¿Qué le hiciste?"
"Te lo dije. Lo ofrecí."
"No puedes llevártelo. No lo permitiré."
"¿Qué puedes hacer para impedirlo, hijo?"
"No me llames así."
"Soy tu madre, te guste o no."
"Ella era dulce. Ella era buena."
"Sólo para guardar las apariencias."
"No insultes su memoria."
"Quizá es tu memoria la que necesita refrescarse."
La imagen de Mary se acercó a Dean y se sentó junto a él. Éste se estremeció ante su contacto y se pegó más al pecho de su hermano.
"Te pareces mucho a mí físicamente pero tu hermano es el que sacó el espíritu."
"Sam no es como tú. Sam no es malvado."
"Eso lo veremos. Sólo necesita estar unos minutos bajo mi influencia y su verdadera personalidad saldrá a relucir."
"Déjalo. No lo hagas. Déjanos es paz."
"Por supuesto que te voy a dejar en paz, hijito. De hecho. No me importa en absoluto lo que te pase. Pero tu hermano… Esa es otra historia."
Sam había escuchado la conversación de su hermano con el ser imaginario. A estas alturas ya estaba acostumbrándose a esas conversaciones donde sólo podía escuchar una parte y no fue difícil saber que era con su madre con quien Dean conversaba. Sam no entendía por qué su hermano se veía tan asustado, ¿no debería sentirse reconfortado ante la presencia de su madre? Poco sabía Sam sobre las pesadillas, recuerdos o alucinaciones que su hermano había tenido con respecto a su madre.
"¡No te le acerques! ¡Sam! ¡Aléjate! ¡Ella viene por ti!"
"Todo está bien, Dean, nadie viene por mí." Respondió Sam como siempre tratando de calmar a su hermano.
La imagen de Mary se colocó del otro lado de la cama, esta vez junto a Sam, y estiró la mano para tocar su rostro. Entonces, la espalda de Dean se arqueó de dolor y Sam lo soltó por un momento, sabiendo lo que estaba pasando.
"Parece que sólo te quedan tres días más, hijito." Dijo la imagen de Mary sonriendo maliciosamente.
Sam levantó la camisa de su hermano y confirmó lo que ya sabía. Ahora había un "4" grabado junto a los otros tres números.
"Tres días." Dijo Dean.
"Todo estará bien. Lo lograremos. Voy a salvarte."
"¿Sam?" Preguntó Dean como si despertara de un sueño. "¿Qué pasó? ¿Por qué estoy atado a la cama? ¿Y por qué diablos me estás abrazando?"
Por primera vez en dos días Dean sonaba como… Dean, y Sam no pudo evitar sonreír complacido.
"¿Me reconoces? ¿Sabes dónde estás?"
"¿En el infierno? Porque éste supera a todos los momentos cursis que alguna vez hayamos tenido."
"Digamos que… no has sido tú mismo estos días."
"¿Días? ¿Cuánto tiempo…" Dean se calló al ver a la imagen de Mary sonriéndolo desde los pies de la cama. "Sam. ¿Estoy despierto o sigo durmiendo?"
"Yo diría que ambos estamos despiertos. Aunque no nos caería mal dormir un poco ahora que te sientes mejor."
"Sam, no cantes victoria todavía. La estoy viendo."
"¿A la mujer de la niebla?"
"Sí. Y es mamá. Está a los pies de la cama. ¿No la ves?"
Oh no, sigue alucinando. Pensó Sam.
La imagen de Mary volvió a colocarse junto a él y volvió a extender la mano para tocarlo.
"¡Déjalo! ¡Sam!"
Sam iba a responder con otra de sus acostumbradas frases de: 'Todo está bien. Estoy aquí. Etc etc' Cuando la imagen de Mary tocó su rostro y él sintió como si saliera energía de su interior que empujó a la imagen de Mary hacia atrás. Dean miró sorprendido como su "madre" caía al piso a unos metros de la cama. Ésta se levantó furiosa y lanzó una mirada llena de odio hacia los hermanos.
"No sé qué hiciste Sam, pero la hiciste enojar."
"Pero qué dia… ¿Quién es… ¿Cómo es que…"
Ante los ojos de Sam estaba parada una mujer hermosa pero atemorizante. Su cabello era largo y blanco y se agitaba en su cabeza aunque no había viento en la habitación. Sus ojos parecían despedir fuego y por un momento Sam se sintió cautivado ante su mirada. Pero entonces, el rostro de esta mujer cambió por completo y la que antes había sido una hermosa joven se convirtió en una horrible anciana. No por eso su mirada cambió ni su actitud imponente.
"¿Es a ella a quien ves?" Preguntó Sam en voz baja.
"¿Es que acaso tú también la ves? ¿Ves a mamá?"
"No, Dean. Esa no es mamá. Esa es la bruja."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
Bueno, justo a tiempo, ¿verdad? Aún nos quedan tres días más, pero ahora que Sam ha podido verla quizá pueda ayudar. Además, falta saber si Bobby va a encontrar algo de utilidad. Hasta la próxima semana. :)
