No podía ser, hacia ya una hora en la que se vieron obligados a ver a la tortura permanente que tuvieron hacia Kagome durante toda su vida, como la trataban como un simple objeto, en estos momentos incluso Sai vio que él tuvo una infancia más feliz que ella, incluso estando en raíz, por lo menos él supo lo que era ser amado, tener familia por mucho que no fuesen familia de sangre, supo en ese momento que el tan solo había bloqueado sus emociones y sentimientos, pero que ella se vio obligada a no tenerlos directamente.
-.-.- (Kagome POV)
No podía más, sabia que al empezar a tener sentimientos no sabría como manejarlos, pero al notar el aura cargada de rabia de mi hijo, mis hermanos (entre ellos Naruto) y de Kakashi hizo me sintiera mal, quise hacer que se fueran, que no vieran todo por lo que pasé, pero lo más importante que no se sintieran culpables. No podía entender mis propias emociones, quería pedir ayuda, quería gritar que los necesitaba, que no podía vivir sin ellos, pero al hacer eso pondría en peligro las vidas de los que me importaban, de los que me trataron como una persona más, de los que creían en mí.
-.-.- (Kakashi POV)
Al ver por todo por lo que mi pequeña princesa pasó no lo pude evitar, me odié, en ese mismo momento no me extrañó que ella huyera de mi lado, no la supe proteger, aun sabiendo que sus padres no le tenían cariño la dejé a merced de esos demonios que decían ser su familia, viendo como cada herida que hacían a mi princesa durante una misión los de su propio clan la torturaban por ser lo suficientemente "débil" como para dejarse herir sentí como se oprimía mi corazón.
Recordé como fue nuestra relación durante las dos semanas que pasemos 500 años en el pasado.
FB
(Kakashi POV)
Poco a poco fui despertando y recordando los acontecimientos del día anterior.
Estuvo apunto de chocar con ella de no ser por sus reflejos, se paró de golpe y se giró hacia él bruscamente, le miraba a los ojos y se sorprendió al ver dolor en sus ojos, la única emoción que pasó a través de su mascara de frialdad, esa emoción que vio tantas veces por culpa del clan Uchiha, sin esperar a que hablase le dio un fuerte abrazo intentándola tranquilizar, de repente notó como sus hombros temblaban y su camisa se mojaba ligeramente, al notar eso estuvo apunto de entrar en pánico cuando Kagome alzó la cabeza para mirarle directamente a los ojos.
- Kakashi… - dijo intentando no llorar frente a él, odiaba las pocas veces en las que no podía controlar su cuerpo ni ese sentimiento que no sabia describir, ese sentimiento que le hacia llorar, como cuando vio a Souta, o como cuando pensó que sus hermanos la odiarían por haber desaparecido de sus vidas – Y-yo creo que te amo. – dijo casi susurrando y derramando inmediatamente más lagrimas, si no llega a ser porque estaban tan cerca Kakashi no podría haberlo escuchado, pero él lo escuchó, dentro de él sintió algo muy cálido, su pequeña princesa sentía lo mismo, y lo más importante, pese a no saber mucho sobre sentimientos y emociones se lo había dicho.
Sin poder contenerse más se bajó la mascara y besó lentamente, con mucha ternura, temiendo que fuese un sueño, y si lo era no quería despertar de él, con su lengua intentaba memorizar el dulce gusto de su boca, y explorar cada rincón de ella, al separarse por falta de aire y abrir sus ojos vio a la mujer más hermosa del mundo delante de él, tenía un muy leve sonrojo haciéndola ver como más tierna de lo que él podía recordar, vio como abría la boca para hablar, pero sin esperar a dejarla hablar volvió a besarla, esta vez con mas furia, más pasión, le intentaba transmitir todos esos sentimientos que estuvo guardando durante años, dándole todo ese amor que no le pudo dar, la acercó más a su cuerpo colocando, Kagome tenía la espalda apoyada en el árbol de dios, con las piernas envueltas alrededor de Kakashi, Kakashi tenía un brazo en su cintura mientras con el otro empezó a acariciarle los muslos, Kagome mientras tanto tenía una mano en su duro pecho y otra enredada en el suave pelo plateado, se separaron una vez más por falta de aire mientras seguían con sus caricias y mientras Kakashi daba suaves besos por todo el cuello de la joven sacerdotisa. Poco a poco Kagome fue bajando de Kakashi, mientras intentaba poner nombre a todos esos sentimientos y emociones que parecía querer correr por todo su cuerpo, estaba preparada para lo peor, para que el dijese que solamente la quería usar, que tan solo la veía como a un simple objeto, pero cuando escuchó un suave: "Siempre te he amado" salir de los labios de Kakashi sintió algo en su estomago, parecía como si tuviese miles de mariposas en dentro de su estomago, queriendo disfrutar de esa tranquilidad y esa sensación decidieron quedarse durante un rato en ese lugar.
Al entrar a la cabaña vieron como todos parecían estar tensos y como tres jóvenes estaban rodeados por una inmensa aura asesina que parecía estar dirigida hacia el lobo, sabiendo que si preguntaba él también querría matarlo, Kakashi decidió hacer como si no se hubiese dado cuenta haciéndole una pequeña señal a Kagome para que hiciese lo mismo. Después de relajarse y pasar el rato se fueron a dormir, esa noche fue la primera en la que Kakashi y Kagome compartieron cama como novios oficiales.
Al ver como mi ahora novia tenía un agarre de muerte en mi camisa, causando que sus pequeños pero mortales puños estuviesen blancos y mi camisa se arrugara, se me acerero el corazón, ver esas largas pestañas, esa piel tan suave, esos labios tan carnosos, su pequeño cuerpo bien formado, sin aguantar más decidí despertarla de la forma más dulce posible: Besándola.
Vi como poco a poco medio dormida fue correspondiendo a ese suave beso, cuando abrió los ojos y me mostró ese hermoso color azul sentí la necesidad de profundizar más el beso y de hacerlo más salvaje, dejando correr todas mis emociones para que ella las sintiera, para que ella empezase a entender esos sentimientos que se unían y formaban el amor que sentía por ella.
-.-.-
Al día siguiente entrenemos juntos, era genial poder luchar contra youkais, haciendo así, que, mis habilidades mejorasen rápidamente. Después viajemos hasta una aldea donde vivía un medio demonio y su madre cultivando hiervas medicinales, así todos aprendimos a identificar plantas que podrían llegar a salvarnos la vida durante misiones, ya que habían plantas que podían llegar a nacer incluso en el desierto. Esa misma noche nos fuimos a pasear hasta llegar a un pequeño lago en el que nos pusimos a nadar bajo la luna llena.
Fin FB
No podía más, el dolor era insoportable, no solo el físico, era más el dolor psicológico al que me sometía ese demonio, y cuanto más me hacia sufrir más poderoso parecía volverse, al ver que si todo continuaba así llegaría a morir sin poder salvar a mis seres queridos, solo por ellos decidí concentrar todo mi poder en un ataque que seria fatal para ese espeluznante demonio que me tenia casi a las puertas de la muerte.
Con solo un golpe de mi energía purificadora lo destruí, hice que se redujera a polvo y fui notando como poco a poco iba cayendo hacia el suelo, pero unos fuertes brazos me pararon, antes de desmayarme solo llegué a ver unos fríos ojos rojos y un largo pelo negro ondulado que pertenecían a mi "salvador": Naraku.
-.-.-.- (Normal POV)
Vieron como Kagome caía directamente hacia el suelo desde una altura considerable y parecía no reaccionar ante el peligro en el que se encontraba, cuando el nuevo aliado de Orochimaru apareció y la cogió estilo novia antes de que llegara al suelo. Ante esto Kakashi sin pensarlo se abalanzó hacia ese individuo que tocaba a su princesa, con intenciones de matarlo decidió cortarle el cuello y llevarse a Kagome de sus sucias garras, cuando estuvo a escasos centímetros de su cuello una barrera de color morado apareció alrededor de Kagome y Naraku haciendo que Kakashi chocara contra ella impidiendo así que hiriera al enemigo y dando la oportunidad de que desaparecieran en un remolino de miasma.
Una vez que hubieron desaparecido, los miembros de los cuatro grupos cayeron de rodillas muchos en estado de shock tras ver las imágenes del pasado de Kagome, vieron como había sufrido durante todo ese tiempo.
.-.-.-. (Maito Gai POV)
Pasaron varios minutos hasta que me levanté, me extrañaba que después de tener esa dura infancia todavía tuviese las llamas de la juventud por las que me llegué a enamorar de ella, esa determinación por no rendirse ante ningún problema, ese compañerismo,… Pero no supe protegerla, caí frente a sus falsas sonrisas, creí todas esas ensayadas mentiras que hacían que me sintiera bien, que no investigara ante todas esas extrañas lesiones. Mirando a mí alrededor vi a todos en el suelo, devastados al saber que había sucedido todo eso dentro de nuestro querido pueblo.
- ¡Levantaos, debemos llevarle las llamas de la juventud de nuevo! - dije intentando parecer lo más animado posible sabiendo que necesitaban algo de aliento para salir de ese estado en el que se encontraban. Vi como todos se levantaron excepto Kakashi. - ¡Vamos levántate! ¿Crees que todo esto se arreglará quedándonos aquí sentados? Iremos a ver a la hokage para saber lo que podemos hacer.
- No – dijo mi gran rival en un susurro – Yo iré a buscarla, vosotros volved.
- ¡¿Estás loco?! ¡No puedes hacer nada por ella si mueres en una misión suicida que te pones para demostrar que eres el mejor! – dije ya explotando, ya sé que a él le importaba mucho Kagome, pero yo también la amaba, entrené duro durante años solamente para que ella se fijase en mi, pero sabia que por mucho que yo quisiera hacer lo que proponía Kakashi solo nos dificultaría más de lo necesario la situación.
- Si tengo que morir por ella lo haré, quizás no le guste pero no la dejaré en manos de esos monstruos – dijo levantando la cabeza y dejándonos a todos sin aire al ver como le caían lentamente lagrimas de los ojos y el Mangekyō Sharingan demostrando lo furioso que se encontraba en ese mismo momento, ante esto decidí que lo mejor sería dejar hablar a uno de los Uchiha y les hice una señal esperando que entendieran el significado, me relajé cuando vi que Itachi se acercó a él con intención de calmarlo.
- Kakashi, creo que Gai tiene razón, ambos sabemos que Kagome puede aguantar durante meses en esas condiciones, además parece que la cuidan bien, la deben necesitar para alguno de sus planes, debemos ir a la aldea y hablar con la hokage para reclutar a todos los aliados posibles. – le dijo lográndolo tranquilizar más de lo que esperaba.
-.-.-.- (Base subterránea de Orochimaru, Villa del sonido)
(Kagome POV)
Al despertar veía todo borroso, pero aun así me di cuenta de que me encontraba en mi habitación de la base subterránea, noté que Kabuto estaba a mi lado inyectándome alguna substancia, intenté desesperadamente alejar mi brazo de sus manos, pero sentí que no podía mover mi cuerpo, intenté también hacer una pequeña explosión con mi miko-ki pero no parecía funcionar, ante esto empecé a ponerme cada vez más nerviosa pensando en los planes que tendrían preparados ahora que me encontraba indefensa.
Mis ojos se fueron cerrando poco a poco, la substancia que me habían inyectado parecía contener algún tipo de somnífero, me desperté al cabo de un rato, en esta ocasión ya me podía mover, esta vez estaba sola en la habitación y con la puerta bloqueada para impedir mi salida de mi pequeño equipaje saqué mi reproductor de música para escuchar alguna canción intentando así que el tiempo pasara más rápido, otra opción sería entrenar pero no era tan estúpida como para intentar entrenar en las condiciones en las que me encontraba para acabar abriendo nuevamente mis heridas, no soportaría perder más sangre, me encontraba bastante debilitada a causa de la masiva pérdida de sangre de la batalla contra ese estúpido demonio, el cual me hizo recordar todo aquello que tanto ansiaba olvidar.
Después estar pensando en mis recuerdos durante un buen tiempo me quedé tumbada en mi cama mirando hacia el techo y pensando en mis compañeros o antiguos compañeros, y poco a poco fui quedándome dormida de nuevo sintiendo que aún me quedaba esperanza.
(Varias horas más tarde)
Hacía calor, demasiado calor para ser mí húmeda y fría habitación subterránea, intenté abrir los ojos, pero tenía una venda en ellos, y también intenté acabar de incorporarme ya que me parecía estar de rodillas al suelo y con la mitad de mi espada apoyada en una pared que parecía ser la de una cueva, pero no de la cueva de Orochimaru, no podía moverme por lo que hice que mis poderes investigaran la razón por la cual me encontraba paralizada y encontré que me habían envenenado, y para empeorar la situación entre el calor y el humo que venía hacia mi dirección apenas podía respirar correctamente.
Me sentía como rodeada de llamas queriéndome devorar poco a poco para hacerme sufrir la más horrible de las muertes. Cuando me sorprendí al notar un cálido aliento en la parte posterior del cuello.
-.-.- Konoha
Hacía ya dos días que habían llegado a la aldea y le habían explicado toda la situación a la hokage, los refuerzos acababan de llevar, y decidieron que para la batalla que tendría que tener lugar para poder rescatar a Kagome de las garras de esos monstruos irían los equipos de Kakashi, Gai, Itachi (Con Shippo quien no quería dejar a su madre), Kurenai, Asuma, también iría el equipo de Gaara, a más de Tsunade y Jiraiya. Durante tres horas estuvieron discutiendo el plan, decidieron infiltrar a alguien en la base, parecía ser muy peligroso, pero los distraerían en la puerta principal, ya que Sasuke se sabía los pasillos secretos de evacuación de la base, y usaría esta ventaja para entrar.
Estuvieron caminando durante dos días cuando notaron alguien que parecía ser muy poderoso en un rio cerca de donde se encontraban, decidieron investigar para ver si era alguno de los secuaces de Orochimaru cuando vimos a un individuo alto, con el pelo plata y ojos dorados que recordaba al de ese medio demonio amigo de Kagome, Inuyasha, pero no tenía las orejas de perro, tenía el pelo más largo y su rostro no parecía mostrar emociones, parecía alguien de la realeza con su postura, esa seguridad que lo rodeaba, tenía una fuerza inmensa. Todos se asustaron al ver como Shippo saltó de los brazos de Hinata para ir directamente hacia ese hombre.
- ¡Sesshomaru-sama! – dijo muy contento confundiendo aún más a los presentes
- ¿Dónde está la sacerdotisa? – dijo sin tan siquiera saludar a Shippo.
Al ver como todos estaban paralizados ante la presencia de Sesshomaru, Shippo decidió explicarle todo lo que había sucedido desde el día en el que Kagome se separó del grupo para ir con los enemigos. Cuando Shippo le dijo que Naraku había resucitado, y todo gracias a una serpiente llamada Orochimaru y al Jutsu de Invocación: Resucitación, y que Kagome fue con ellos supo inmediatamente que ella no había ido por cuenta propia como todos creían que había ido por no haberla sabido proteger bien durante su infancia.
-.-.- (Kagome POV)
Sentí unos brazos rodeándome de una mantera brusca y dolorosa, clavándome lentamente las uñas y sacándome pequeñas gotas de sangre de mis brazos.
Recomponiendo mi fría fachada giré lentamente la cabeza después de que la persona que se encontraba conmigo me quitara la tela que cubría mis ojos, al acabar de girar la cabeza hacia la dirección donde los brazos y el aliento venía me quedé totalmente sorprendida, aunque no se notara ningún cambio en mi rostro. Mis fríos ojos azules chocaron con unos muy conocidos ojos color obsidiana, ante mis ojos se encontraba nada más y nada menos que mi padre. Para asegurarme de que no fuera mentira revisé la inconfundible aura que siempre rodeó a la mayoría de los miembros del clan Uchiha, en la cual se veía el ansia de poder, la arrogancia y la maldad que casi todos los miembros de dicho clan poseían. Al ver que efectivamente se trataba de mi padre y que parecía no haber resucitado mediante el edo tensei, ante esto me tensé imperceptiblemente al pensar que efectivamente me encontraba en el infierno, tal y como había pensado anteriormente.
De un momento a otro me propinó una fuerte patada que me llevó al medio de la sala subterránea donde nos encontrábamos, tenía varios respiraderos apenas perceptibles, por lo que era habitable incluso con todas las antorchas que se necesitaban para mantener la iluminación que en estos momentos tenía. Encorvada bocabajo empecé a toser sangre, al alzar la cabeza vi que se toda mi "familia" parecía estar viva acercaba y eso que en teoría Itachi la había matado toda, noté que alguien venía hacia mí, vi que era mi "madre" con mi padre detrás de ella haciendo de guardaespaldas en caso de que me revelase contra ella, cuando estuvo a dos metros de mí me lanzó un juego de ropa con el símbolo de la familia en pequeño haciéndome saber, que otra vez estaba en sus manos .
(Normal POV)
Una vez vestida, la llevaron a una reunión donde le informaron de que volverían a poner en marcha el plan de hace tantos años, pero que la única diferencia era que la destruirían completamente y que a tan solo los que se pusieran de su lado les dejarían vivir. También le dijeron que se habían hecho aliado de Orochimaru y de Naraku y que ellos fueron los que la entregaron una vez que había acabado con el demonio que les estorbaba en sus planes para ser invencibles, que Naraku les contó que había aprendido formas nuevas de pelear y sanar y también les dijo que ella parecía ser la rencarnación de una muy poderosa sacerdotisa: Midoriko, y que probablemente por eso tenía los ojos azules.
Inmediatamente después de la reunión le obligaron a entrenar con varios de los demonios que tenían encarcelados y que Naraku había capturado con sus sucios métodos, decidieron que sería mejor que concentrara su entrenamiento en sus poderes de sacerdotisa, ya que nunca había entrenado verdaderamente esos poderes.
Kagome vio que después de tantos años volvió a esos duros entrenamientos que la dejaban al borde de la muerte, pero que cruelmente la dejaban vivir haciéndole saber que estaría toda su miserable vida encadenada al clan Uchiha. Una vez hubo acabado, no podía ni ponerse en pie, al final se quedó tumbada en el suelo, resignada a dormir allí mismo, no es como si le hubiesen dado una habitación igualmente, ya comenzaba a ver borroso, pronto perdería el conocimiento cuando de pronto unos fuertes y cálidos brazos la levantaron del suelo intentando aclarar un poco su visión se fijó en el rostro de quien la llevaba en brazos, y vio que como siempre, su salvador era Shisui. Una vez que supo quién la llevaba se dejó caer en la inconsciencia sin ni siquiera molestarse en preguntar hacia donde se dirigían, ya que sabía que podía confiar en él.
-.-.- (Salto de tiempo)
Había pasado ya un año desde que Kagome se fue con Orochimaru y Naraku, un año des de que intentaron rescatarla de la aldea del sonido, y un año desde que tuvieron noticias de ella. Había desaparecido, no había dejado rastro tras de ella, pero nunca se rindieron, hasta hace un mes, cuando se encontraron cara a cara con Orochimaru, este les había dicho que como ya no les servía para nada la habían matado y para demostrarlo les mostró el arco de Kagome roto y con salpicaduras de sangre por toda la madera, que tuviera en sus manos ese arco solo podía significar que lo que Orochimaru decía era cierto. Sin poderse controlar durante más tiempo Sasuke atacó a Orochimaru tratando de matarlo con el Chidori Eisō, pero sólo consiguió perforar el brazo, después de esto, Orochimaru procedió a revelar su verdadero cuerpo, una gran serpiente blanca hecha de miles de pequeñas serpientes, sin embargo Sasuke con ayuda de Itachi cortó el gran cuerpo de la serpiente de Orochimaru y acabaron sellándolo con el Susanoo de Itachi.
Poco después de la muerte de Orochimaru, Kabuto y Tobi decidieron aliarse, después de que este último no consiguiera que le entregaran a Hachibi y a Kurama para poner en marcha el plan ojo de luna y declaró entonces que iba a usar las siete bestias con cola que ya han sido capturadas por Akatsuki en la lucha contra el mundo ninja haciendo así la cuarta Gran Guerra Mundial Shinobi. Creándose así también la Gran Alianza Shinobi creada por las Cinco Grandes Naciones más los samuráis del País del Hierro, así que aproximadamente 80.000 Shinobis estaban repartidos en 5 divisiones.
Después de intentar mantener a salvo a Naruto y Bee durante un tiempo, fueron hacia donde tenía lugar la guerra que era para protegerlos de los enemigos, fueron acercándose cada vez más, para finalmente llegar ante uno de los artífices, Tobi.
Mientras se encontraban luchando contra Tobi descubrieron que en realidad era Obito y que deseaba crear un sueño que nunca se acabara con ayuda del Tsukuyomi Infinito, y que así podría lanzar un genjutsu a todas las personas de este planeta y hacer un mundo sin guerra sin paz y sin nada. Justo cuando estaban en apuros todos los supervivientes de las Alianza llegaron para ayudar a derrotar a esos enemigos y evitar que pusieran en marcha ese plan, pero no fueron solamente ellos los que llegaron al campo de batalla en una de las rocas situadas detrás del Jūbi se podía divisar la figura de un hombre y una mujer, con una postura muy relajada, segura pero a la vez se notaba que estaban muy alerta. Se quedaron mirando como herían gravemente a Neji, pero afortunadamente no murió, e inmediatamente después de ese ataque, la mujer con solo un movimiento de su muñeca ató al Jūbi con unas cadenas de un azul muy claro y brillante, al ver eso todos los presentes menos el acompañante de la chica quedaron impresionados ante tal demostración de poder por parte de esta.
-Kags, creo que los has impresionado – susurro el encapuchado.
- Hn, como si eso me interesara, lo único que quiero hacer es cumplir la misión e irme de aquí – dijo la chica mirando hacia la alianza. – Mientras acabo con el Jūbi asegúrate de que nadie se interponga en mi pelea, después yo me encargaré de Madara y tú de Obito – Dijo apareciendo de repente ante Naruto y Neji y curar a este último para luego aparecer otra vez junto a su compañero.
- Bien, ¿pero qué hacemos con la alianza? – pregunto a su compañera con una suave risa.
- Déjalos, nuestra misión es simplemente acabar con el Jūbi y traer a Obito y Madara. – respondió esta.
Después de decir eso saltó para quedar frente al Jūbi y concentrar su miko-ki en sus manos formando una esfera muy parecida al Rasengan de Naruto, mientras su compañero distraía con algunas dificultades a Obito y Madara. Mientras tanto en la alianza se encontraban un grupo de shinobis muy impresionados después de ver quien era esa chica tan fuerte que sin apenas esforzarse había llegado a mantener atado al Jūbi durante casi cinco minutos, mientras que ellos apenas lograron mantenerlo a raya durante un minuto.
Itachi POV
Estaba realmente sorprendido, y por la cara de la mayoría de mis compañeros supe que ellos también lo estaban, y mucho más al verle la cara mientras curaba al Hyuga, realmente era mi hermana, la hermana que recientemente creí muerta a manos de Orochimaru, ella se encontraba a unos dos escasos metros de mí, pero para cuando ya pude salir de mi aturdimiento y moverme, ella ya se había ido junto a su compañero. Sin poder decir ni una palabra, miré a mi hermano quien tenía a nuestro sobrino Shippo en sus brazos mientras este lloraba de alegría al ver a su Madre sana y salva después de creer que ella había muerto mientras que detrás de ellos estaba ese tal Sesshomaru que acababa de llegar, y que según él era su obligación proteger su paquete y casualmente pertenecían al ser hermanos de Kagome, vio que seguía con la misma fría expresión pero con un leve brillo en sus ojos dándome entender que se encontraba realmente aliviado, y por último miré a Kakashi, quien parecía que se había encontrado con un fantasma.
- ¡Kakashi! – Grité para hacerlo reaccionar – Ahora tenemos una oportunidad para acabar con el Jūbi y traer de vuelta a Kagome. – Dije intentando pensar fríamente en este momento.
- Yo me ocupo del Jūbi, al fin y al cabo es muy débil – Dijo el gran demonio antes de que Kakashi tuviese oportunidad de hablar mostrando una de sus garras brillando con un tono verdoso y caminando lentamente hacia el Jūbi, pero cuando se encontraba a medio camino vimos como Kagome saltó parándose ante nuestro enemigo y mientras su compañero distraía a Madara y Obito ella reunía una gran cantidad de energía rosada en la mano formando una bola de energía muy parecida al Rasengan de Naruto e inmediatamente ese frio demonio detenía su marcha y hacia que su mano dejara de brillar.
Kakashi POV
Preocupado corrí hacia ella para tratar de ayudarla, pero si ni siquiera darme tiempo a moverme ella lanzó ese poderoso ataque al Jūbi envolviéndolo así con una fuerte luz rosada que poco a poco fue haciéndose más pequeña hasta que finalmente el resto de energía junto con el chakra del Jūbi se metió en el pecho de Kagome, justo donde su corazón haciendo que cayese de rodillas pálida y sudando.
Cuando llegué a su lado estaba muy preocupado, no parecía reaccionar así que la abracé con todas mis fuerzas, en el mismo instante en que la tenía en mis brazos pareció reaccionar e hizo una pequeña barrera haciéndome retroceder varios pasos.
Normal POV
Después de que Kagome rechazara la ayuda de Kakashi mediante una barrera poco a poco se fue poniendo en pie y se fue acercando a su compañero, dispuesta a poner fin de una vez a esa misión tan molesta corrió hacia sus próximas presas Obito y Madara, con un simple roce hizo que Madara se quedase paralizado, dio un rápido vistazo a la alianza shinobi.
- Shisui – susurró para que solo su compañero la escuchase – Ocúpate de entretener a la alianza, parece que ya se han recuperado del shock – dijo algo divertida por la última parte.
- Encantado – dijo mandándole una genuina sonrisa reservada únicamente para ella e inmediatamente después de darse la vuelta para encontrarse cara a cara con su primo y mejor amigo Itachi.
- Hn, parece que al final será más entretenido de lo que pensaba. – Dijo al ver como Itachi y Shisui luchaban para después girarse hacia Obito – Y parece que tú tendrás el honor de probar mis poderes – dijo desapareciendo de la vista de todos y reapareciendo detrás de Obito para luego paralizarle como a Madara.
- Me ha gustado mucho jugar de nuevo contigo, Itachi. – Dijo Shisui al ver que Kagome ya había acabado con Obito – Pero no puedo quedarme más, nuestra princesa ya ha acabado y necesita descansar. – dijo desapareciendo junto a Kagome, Madara y Obito. Dejando así a toda la alianza de piedra.
(Kakashi POV)
¡Mierda! Otra vez se me había vuelto a escapar, otra vez volvía a perder a mi pequeña por una parte estaba ya algo mejor y relajado al saber que estaba viva, por otra parte me sentía inútil por no haber podido retenerla, por no ser lo suficientemente fuerte.
Poco a poco me fui acercando a Sasuke quien tenía en brazos a Shippo, quien lloraba desconsoladamente al ver a su madre irse sin ni siquiera una despedida, en este momento tenía que ser fuerte, este no era el momento de hundirse, ahora ya tenía otra misión, la misión de recuperar a mi princesa e investigar la aparente resurrección de Shisui Uchiha, quien no parecía estar resucitado por el Edo tensei.
-.-.- Dos horas más tarde, Base Uchiha (Kagome POV)
Por fin, después de preguntarme durante tanto tiempo como se encontraban los había podido volver a ver y lo más sorprendente es que había podido ver de nuevo a Sesshomaru, a quien creía que no llegaría a ver, o por lo menos no en este lado del pozo
- Parece que mi alegría va a durar poco – dije en un susurro al notar como Madara venía hacia mi habitación.
Escuché como le ordenaba dejarle pasar a la persona que se encargaba de vigilar mi puerta, segundos después escuche el sonido metálico de la puerta que indicaba que le habían dejado pasar.
- Bonita habitación – dijo una vez que se había parado frente a mí con una estúpida sonrisa plasmada en su rostro.
- A esta celda no se le puede llamar habitación. – dije con la voz más fría que pude junto con una mirada que a la mayoría le habría hecho huir, pero Madara no era como el resto, quienes se dejaban asustar tan fácilmente.
- Al fin y al cabo eres Kagome, el pájaro enjaulado. – Otra vez, otro Uchiha, otro de los de mi familia me recordaba la estúpida canción que tenía mi nombre.
- Eres muy valiente al venir solo, apuesto lo que sea a que ya te han explicado el monstruo que soy, y que no dudaría en matar a quienes me molestan. - Dije sabiendo de antemano la respuesta que me daría.
- Te creo, pero sé que no eres tonta, me han explicado cómo funcionan tus extraños poderes y además, antes me di cuenta de una cosa, sé que el solo hecho de paralizarme necesitó casi toda tu energía, y te aseguro que no funcionara una segunda vez. – dijo mientras me cogía la barbilla alzando mi rostro para mirarme directamente con esos ojos de un frío rojo.
- ¿A qué has venido? ¿Qué quieres de mí?– pregunté apartando mi cara bruscamente.
- Me alegra que no seas como el resto, sabía que te darías cuenta enseguida de que no era simplemente una visita de cortesía tal y como he hecho creer a tu padre – dijo una vez más con esa sonrisa en los labios.
- Hn, ¿estás de parte del monstruo de los Uchiha? – dije con una sonrisa que habría hecho temblar a cualquiera menos él pasando por alto el hecho de que yo no sentía a Fugaku como mi padre.
- Pronto serás mucho más que eso, estarás en el lugar que te corresponde. – dijo mirándome de una forma muy intensa para luego salir y dejarme paralizada ante sus palabras.
(Madara POV)
Después de hablar con Kagome, me dirigí a la habitación que me habían asignado, vi que Fugaku, el "actual líder" del clan Uchiha me estaba esperando frente a la puerta, sin querer saber nada de él pasé de largo y entré dejándolo tras de mi muy sorprendido.
- "No puedo creer cuán imbéciles habían llegado a ser los de mi clan en mi ausencia. Tener tal poder entre ellos y desperdiciarlo de esta forma, haciendo que vaya contra nosotros" – pensé al recordar a esa belleza mientras me tumbaba en la cama. – "Esos ojos, son tan fríos y expresivos a la vez… Claro que solo muestran odio y rencor hacia su propio clan"
Tenía que hacer algo, ella estaba destinada a ser el centro del clan, el equilibrio de poder e inteligencia que tan arduamente estuve buscando en el pasado, y al final había nacido en mi propio clan y siendo tratada de una forma horrible tan solo por sus ojos y extraños poderes.
- Te haré mía, es una promesa Kagome – me dije en voz baja saliendo después de media hora y dirigiéndome hacia la sala de reuniones.
- Bienvenido Madara-sama – dijo uno de los ancianos. Una vez me senté en un sitio donde pudiese observar a todos si ningún tipo de dificultad empezaron a explicarme el plan que habían puesto en marcha años atrás y como fueron descubiertos y asesinados por intentar traicionar a la aldea. Después de unos diez minutos explicándome como habían intentado hacer servir a Kagome y como les había acabado traicionando como ya había tenido suficiente decidí intervenir.
- Ya basta – Dije con el tono más autoritario que poseía y sin necesidad de alzar la voz – Los únicos culpables de que Kagome no quiera poner en marcha el plan sois vosotros.
Vi el choque en los rostros de la mayoría de los presentes, yo, el considerado dios del clan Uchiha había llamado al tan temido monstruo por su nombre.
- Si ella hubiese sido tratada como cualquier Uchiha, todo habría sido diferente. – Vi como uno de los ancianos estaba a punto de protestar ante mis palabras - Como bien sabéis mientras estuve vivo busqué día y noche a la reencarnación de una poderosa mujer. – dije sabiendo que esta información había sido capaz de llegar a estos días. – Busqué por aquella que estuviese destinada a ser el centro del clan, quien nos diera el equilibrio que tanto necesitamos entre poder y la inteligencia, y al final ha acabado naciendo en mi propio clan, rodeada de ciegos que no sabían valorarla por el solo hecho de poseer poderes diferentes a los del resto, eso y tener los ojos de otro color haciéndola así especial entre el resto señalando que ella era la elegida.
Vi como poco a poco fueron bajando la cabeza al darse cuenta lo que quería decir, que si no podía llegarla a convencer de que nos ayudase, todo por lo que habíamos luchado se perdería en el olvido.
(Normal POV)
- No puede ser.- dijo Fugaku una vez hubo reunido valor – Naraku nos dijo que era la reencarnación de una simple sacerdotisa que no fue capaz de proteger la joya de las cuatro almas ni de ella misma.
- ¿Acaso dudas de mí? – preguntó Madara mandando escalofríos a todos los presentes después de escucharle, haciendo que Fugaku se quedara sin palabras.
*Este capítulo puede llegar a ser algo confuso, pero se podrá entender gracias a la información que se irá desvelando en los próximos.
