Y...¡SORPRESA!

Les traigo una actualización de este fanfic ya que al fin terminé con mis exámenes finales de la Uni, ahora a esperar resultados :D

Disfrútenlo!

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Umi apenas salía de aquel teatro dirigiéndose a su auto.

- ¿Umi-chan?

- …

- ¿Qué haces aquí?

- Kotori…

- ¿Por qué estas vestida como Umi del Trio Soldier?

Había sido descubierta, Maki y Eli la matarían. Su cerebro trataba de sacar un plan que fuera lo suficientemente convincente y creíble. Debía de pensar rápido que decir antes de exponerse por más tiempo en aquel estacionamiento. Lo único que se le ocurrió en ese momento era llevarse muy lejos de ahí a la peli gris.

- Kotori, ¿podemos hablar en otro lado?

Ambas subieron al auto rumbo al departamento de la peli azul. Cada vez que participaba como Umi del Trío Soldier no iba a su casa, iba a un departamento rentado por Maki a las afueras de la ciudad. No dijeron ni una sola palabra durante el viaje, pequeñas miradas se daban cada minuto pero no surgía ni una sola pregunta.

Ambas se encontraban sentadas en aquella sala blanca bebiendo té caliente, Umi ya vestía su ropa normal y esperaba nerviosa las preguntas de su acompañante.

Kotori observaba detalladamente aquel lugar, había varios muebles con muchos libros e incluso en la mesa de centro se encontraban algunos junto a unas hojas que parecían ser de composiciones musicales. El color de las paredes era un azul claro, aquel departamento reflejaba un aura de seriedad y eso era lo que veía en ese momento la peli gris en Umi.

- Veras Kotori, yo soy parte del Trío Soldier.

- …

- Solo te pido que no le digas nada a nadie por favor.

- Descuida- La sonrisa que le dio a la peli azul fue una que derretiría a la persona más fría del planeta- no le diré a nadie, por algo mantienes tu identidad en secreto.

- Muchas gracias, no sé cómo pagártelo.

- Quizás no dejándome plantada y respondiendo a mis mensajes y llamadas.

- En verdad lamento mucho eso… perdí la noción del tiempo y olvide donde había dejado mi celular.

- Aun así, después de eso no me llamaste, no me buscaste a pesar de saber dónde vivo, ni siquiera un mensaje para disculparte.

- En verdad lo lamento mucho.

- Ya sé que quiero a cambio- sonrió al pensar en la idea y juntar sus palmas.

- ¿Qué?

- Vayamos mañana al parque de diversiones.

- ¿Eh?

- ¿No puedes?

- C-claro que puedo, solo necesito hablar con alguien.

- Entonces está decidido.

Umi ya pensaría cuidadosamente que le diría a su sempai para cancelar sus planes de mañana.

(… The Other Side…)

Una pelinegra despertaba más feliz que de costumbre.

Ese día se había puesto a su favor, el cielo estaba completamente despejado, no hacía viento y tampoco mucho calor, estaba perfecto.

Salió de su habitación cantando, su madre y hermanos que se encontraban en la sala quedaron impresionados. ¿Qué le pasaba a Nico? Parecía una adolescente que acababa de encontrar el amor. Quizás los tres pequeños sabían lo que le pasaba, después de todo, vieron todo lo de anoche desde el segundo piso de su casa con una sonrisa.

Mientras su madre se dirigía a la cocina dispuesta a preparar el desayuno, los tres pequeños se reunieron en su habitación.

- Al parecer veremos a Maki-san muy pronto-decía Kokoro con mucha alegría.

- No puedo esperar a que venga otra vez- decía esta vez Kokoa.

- Que venga- respondía el pequeño Kotaro.

La pelinegra entró al baño, se dio el baño de burbujas de su vida, al fin usaría aquel producto con aromatizante. Se miró al espejo al salir del baño, se puso la mejor ropa que tenía, se amarró su cabello en dos coletas bajas y se maquilló ligeramente.

Todo estaba listo.

- Vaya Nico, ¿hay algo que quieras contarle a tu madre?

- ¿Por qué lo preguntas?

- Bueno, quizás porque nunca ves a tu hija mayor saltando de felicidad por cada rincón de su casa.

- Quizás porque hoy desperté de muy buen humor.

La señora Yazawa se preguntaba internamente de que se había perdido estos últimos días. Primero su hija estaba completamente avergonzada durante una semana, luego milagrosamente se recupera y aparece el misterioso sobre con las iniciales N.M y ahora, se encontraba demasiado feliz. Algo andaba fuera de lugar.

- Nos vemos en la tarde mamá, pequeños los veo al rato.

- Suerte Onne-sama.

- ¡Ve con todo!

- Suerteee.

- Ustedes tres- preguntaba la madre- ¿saben algo de esto?

- ¿A qué jugaremos hoy Kokoro?- preguntaba Kokoa.

- No lo sé, vamos al parque.

- Parque.

La señora Yazawa no lo podía creer, sus hijos habían ignorado completamente su pregunta.

Al salir un auto negro se encontraba en la esquina esperando. Dentro de este, Maki estaba nuevamente sudando frío. ¿Se había arreglado de más? Después de pedirle varios consejos a Robert todo parecía perfecto de su lado.

Esa mañana había despertado con bastantes nervios. ¿Qué le pasaba? No era la primera vez que salía con una chica y aun así… los nervios estaban que la comían. Si no hubiera sido por su mayordomo, hubiera salido en pijama a la calle.

Maki estaba tan concentrada en sus pensamientos que, cuando Nico tocó ligeramente la ventana del auto gritó del susto.

- Buenos días Maki-chan.

- Sempai me asustaste.

- ¿Por qué? ¿Tan mal me veo?

Maki volteo a verla quedando sin habla, aquella falda rosa junto con blusa negra la hacía ver muy bien a la pelinegra que dejaron a la dueña del auto congelada.

- Maki-chan, cierra la boca que estas babeando.

- ¿Eh?...L-lo siento…sube.

- ¿No vas a abrirme la puerta como siempre lo haces?

No es que no quisiera, tampoco es que no pudiera, bueno quizás lo último si aplicaba, en ese momento sus piernas temblaban bastante como para ponerse de pie. Si salía de aquel auto podría desmayarse ante la belleza que tenía enfrente. Nico se dio cuenta de lo nerviosa que estaba la pelirroja al verla apretar el volante un poco fuerte y sus nudillos ponerse blancos, ella estaba igual pero trataba de no demostrarlo, así que subió por su cuenta a la parte delantera del auto.

- Lamento pedirte eso cuando estas más nerviosa que yo.

- ¿Tú también lo estás?

Nico se sonrojó al decir cómo se sentía realmente.

- S-solo vámonos ya.

(… The Other Side…)

En otro lado de la ciudad una peli gris desayunaba tranquilamente esperando la llegada de cierta chica de su misma edad.

Pensaba salir junto a Nozomi para animarla un poco de su desamor pero, cuando vio una oportunidad para ella, no dudo dos veces en ir por ella. Quizás estaba siendo desconsiderada con su amiga, pero de verdad que le gustaba la peli azul. No podía permitir que alguien se la arrebatara y menos cierta rubia que tenía en la mente.

El timbre de su casa sonó, por suerte su madre había salido en un viaje de negocios sino serían interrogadas nuevamente y lo más seguro, ni siquiera podrían ir al lugar planeado.

Cuando Kotori abrió la puerta vio el ligero sonrojo de la peli azul. Sus manos estaban juntas delante de ella mientras jugaba un poco con sus dedos.

- Buenos días.

- Buenos días Umi-chan, deja voy por mi bolso.

Ese día Umi no llevo su auto, en la mañana lo había llevado a un taller para que le hicieran mantenimiento. Con respecto a Kotori, ella no tenía auto porque no lo veía como una necesidad o algo por el estilo, no se veía manejando uno.

Ambas tomaron el transporte público. Dentro del autobús pasaban la noticia del beso de aquella fan hacia Maki, al parecer la popularidad de la pelirroja creció más dejando a Eli como la segunda más popular del grupo. Umi solo suspiró. Kotori tenía sus sospechas de quién podía ser la última integrante pero no dijo nada, prometió que no lo haría a menos que Umi trajera el tema a conversación.

Al llegar a su destino, Kotori sacó las dos entradas dándoselas al guardia, hicieron la respectiva revisión de sus bolsos y entraron a aquel lugar que ya se encontraba lleno a pesar de no ser medio día.

- ¿Ya tenías planeado en venir aquí?

- Sí y no.

- …

- Tenía pensado venir pero con otra persona.

Si mencionaba el nombre de su amiga, quizás su "cita" se arruinaría por lo que prefirió no hacerlo. Recorrieron todo el parque subiéndose a la mayor parte de los juegos. La montaña, el carrusel, en todos Kotori llevaba una gran sonrisa, cosa que nunca fue desapercibida por Umi.

Al llegar a la zona de juegos de destreza, a Kotori le brillaron los ojos al ver en uno de los puestos un peluche de una alpaca. Varias parejas pasaban por ahí donde los hombres trataban de demostrar su destreza.

- Umi-chan, Umi-chan déjame intentar este juego.

Dardos, tenía que romper tres globos al menos con los cinco dardos que le dieron. El primer intento lo falló. Segundo y tercer intento también los falló. Al ver el rostro triste de la peli gris, Umi suspiro y decidió intentarlo.

- Felicidades, es la primera en romper todos los globos con los dardos, ¿qué peluche desea?

- Aquella alpaca por favor.

- No sabía que eras buena en esto.

- Yo práctico tiro con arco así que esto fue sencillo.

Ambas continuaron viendo aquellos puestos cuando Umi le entrega el peluche a Kotori.

- En serio, ¿me lo regalas?

- Claro.

- Muchas gracias Umi-chan- dijo aquello depositando un beso en la mejilla de está provocando un gran sonrojo.

Kotori observó con mucho amor a aquel peluche, definitivamente este tendría un lugar muy especial en su cuarto.

(… The Other Side…)

- ¡Mira Maki-chan! ¡Es un pingüino!

- Vaya, no pensé que tuvieran de estos aquí.

- Sigamos viendo.

La pelinegra llevaba horas jalando a Maki de un lado a otro y eso es porque nunca había visitado un acuario. El lugar sencillamente le había fascinado, ver a tantos tipos de peces, medusas e incluso manta rayas era increíble.

Cabe mencionar que dicho acuario se encontraba después de cruzar por un pasillo de árboles Sakura. Definitivamente ese día era más que perfecto. La pelinegra no pudo evitar tomar del brazo a la pelirroja mientras cruzaban aquel camino donde caían ligeramente las flores de cerezo.

- Apresúrate Maki-chan, el espectáculo de delfines va a comenzar.

- Ya voy.

Maki veía la sonrisa que traía su sempai, era la misma que le mostraban anoche los pequeños Yazawa. Agradecía mucho a Robert por haberle guardado su cámara en el auto sino no tendría como recordar aquella sonrisa después.

El espectáculo de delfines había empezado. Ambas se sentaron en medio quedando asombradas por las maniobras de estos animales. No por nada decían que este animal era el más inteligente.

Al terminar de recorrer casi todo el lugar, decidieron hacer una parada para comer algo.

- Dios eso fue increíble.

- Me alegro que te haya gustado.

- ¿A dónde vamos?

- A descansar un rato y a degustar de alimentos y no te preocupes yo pago.

Nico se sentía en la gloria, Maki era más atenta de lo que ella se había imaginado. Quizás ese día cuando les dirigió la palabra a sus amigas, o más bien a Nozomi, no estaba de humor. También existía la gran probabilidad que sus dos otras amigas no le cayeran bien.

- ¿Qué deseas ordenar?

- Lo que tú gustes está bien.

- De acuerdo.

Por suerte ese día la pelirroja llevó su celular de emergencia, no quería ser interrumpida en ese día y menos por cierta chica que se encontraba al Norte del país. Ya después le inventaría una mentira como se le perdió el celular o algo así.

- Esta delicioso ¿quieres probarlo Maki-chan?

- N-no gracias, estoy bien así.

- Vamos, no seas tímida.

- D-dije que estoy bien.

Habían comprado un helado en la salida de aquel acuario como postre. Nico no paraba de bromear cada vez que podía provocando varios sonrojos en la pelirroja.

- Cielos Nico-sempai, estas muy bromista el día de hoy.

- ¿En serio? No me había dado cuenta. Oh, mira hay peluches de delfines.

Maki podía ver cómo le brillaban los ojos a la mayor. Entraron a la tienda, en esta ocasión con Maki tomándola de la mano y comprando varios peluches de delfines, uno para Nico, otro para ella y los demás para sus hermanos.

- Gracias por los peluches.

- No es nada, Ri…quiero decir, siempre término comprando uno que otro peluche.

- ¿Eh? No pensé que fueras esa clase de chica.

- Hahaha…

(… The Other Side…)

- Por dios Rin, ¡ya te dije que no sé dónde está!

- Pero Eli-sempai, Maki siempre le cuenta a donde va.

- Tampoco soy su niñera Rin.

- Pero…

Volvía a colgar una rubia que había sido molestada desde la mañana. ¿Dónde se habría metido Maki para tener así a Rin? O quizás la pelinegra se había vuelto una acosadora.

Ese día había hecho planes con Umi pero debido a una previa cancelación de parte de la peli azul, Elí se quedó ese día en su departamento. Después de una larga mañana de ver películas y tomar una que otra bebida salió a hacer su despensa semanal.

El supermercado estaba algo vacío para ser temprano, en su carrito llevaba bebidas como café, leche, yogur, jugos, agua embotellada y cervezas. Cuando fue a la sección de comida, se encontró con cierta peli morada que comparaba el tamaño de dos sandías.

- Toujou-san…

- Oh…Ericchi.

- Hola.

- Hola…

Eli se acercó a tomar la sandía que aquella peli morada había dejado, igual hecho mangos, plátanos y algunas manzanas para ir por verduras. La otra chica la seguía muy de cerca observando todo lo que llevaba la rusa. En las verduras, la gran diferencia de carritos era muy notoria, mientras que el de Nozomi iba a penas a la mitad, el de Eli ya iba a llenarse.

- Ericchi tu familia debe de comer bastante.

- ¿Por qué?

- Porque llevas mucha comida y no se diga de bebidas.

- No, te equivocas, todo esto es para mí y vivo sola.

- ¿Eh? Pero es demasiado.

- Acostumbran a decírmelo, bueno iré por lo que me falta.

- ¿Todavía? Pero el carrito ya está casi lleno.

- Todavía caben algunas cosas, ¿vienes?

Esa tarde Nozomi quedo impresionada al ver todo lo que compraba Eli, y para el colmo era su consumo semanal. Eli no le comentó nada pero hay ocasiones en las que sus otras dos amigas, más la peli azul, se quedaban a pasar la noche, por ese motivo llevaba bastantes cosas. Era mejor y más divertido que la peli morada pensara que come todo lo que lleva.

- Al parecer eres muy saludable.

- No es así, si fuera por mí solo compraría instantáneos pero Umi se enojaría conmigo.

- ¿Sonoda-san?

- Si, siempre nos regaña a Maki y a mí por lo que comemos y la gran cantidad de alcohol que tomamos.

- Ya veo.

- ¿Ya terminaste?

- Sí.

- ¿Vamos a pagar?

- Claro…

Ambas salieron con todas sus cosas en bolsas, Nozomi siguió a Eli hasta su auto, la rusa abrió su cajuela y empezó a guardar sus cosas mientras Nozomi solo observaba.

- ¿Quieres que te lleve?

- ¿Eh? ¿No te importa? Quiero decir, el martes me porte muy grosera contigo.

- No te preocupes, eso quedo en el pasado.

- Entonces aceptaré la oferta.

Ambas iban en silencio escuchando la radio. De igual manera los locutores comentaban la noticia de Maki y Rin en la radio. Eli solo suspiro al escuchar.

- Parece que tu amiga se ha vuelto popular.

- Si, y todo por aquella chica…

- ¿La conoce?

- …lo siento, no puedo decírtelo.

- Tranquila.

Llegaron a la casa de Nozomi media hora después de un viaje silencioso. Eli trataba de encontrar ciertas palabras para despedirse y dejar ciertas cosas en claro.

- Nozomi, con respecto a lo sucedido en aquella fiesta… por favor olvida lo que pasó.

- ¿Eh? Pero tu…

- Nozomi…para serte sincera, yo no me había dado cuenta de algo muy importante.

- Pero tú no sientes nada por ella.

- ¿Eh?

- Q-quiero decir, nunca hubieras aceptado mi invitación aquella vez y mejor la hubieras seguido.

- …

- ¿Por qué debería de olvidar algo que fue muy preciado para mí?

- Nozomi…no es como tú crees.

- ¿Qué? ¿Qué es como yo no creo?

- El aceptar tu invitación. Es verdad que debí seguir a Umi pero…necesitaba su espacio, ella es así, y siempre que pasa lo mismo, también se enoja conmigo.

- Ericchi…

- Sabes, sé que le dije que no involucráramos sentimientos y al final ella no pudo con eso.

- …

- En estos momentos no estoy muy segura de mis sentimientos y por eso me estoy dando el tiempo de pensar con detalle en ellos, por eso, se acabó el juego de play girl.

- Ericchi.

- Al final todo el mundo termina cayendo flechado de amor.

Aquellas palabras hicieron que el corazón de Nozomi latiera fuera de ritmo, ella solo había visto a la chica play girl del Trío Soldier, ahora veía a la verdadera Elikchika, la que había quedado en el olvido debido a la lujuria que sentía por su kouhai.

- Y por eso, quiero intentarlo con Umi y si no funciona, la dejare libre.

- Eso es un poco egoísta.

- Y es que yo soy así Nozomi, una vez que una flor esta en mi mira, no la dejo ir tan fácil.

- Ericchi eres muy romántica.

- Que dices…

- Bueno entonces, escucha esto.

- ¿Qué es?

- Me gustas.

- …

- Y aunque Umi este en tu cabeza en este momento, sino llega a funcionar… recuerda que aún estoy yo.

Nozomi salió del auto dejando a una Eli algo sonrojada. Al bajar la rubia abrió su cajuela para entregarle sus cosas a la peli morada, sin embargo, al quedar frente a la puerta de esta, besó a la rusa tiernamente en los labios.

- Descansa Ericchi.

- …

Nozomi se marchó con una gran sonrisa en el rostro. Al entrar a su casa, dejo caer las bolsas y ligeramente agachó su rostro mientras caían gotas de agua provenientes de sus ojos.

(… The Other Side…)

- Sí que fue divertido, deberíamos de hacerlo más seguido.

- Quizás.

- ¿Quizás? Umi-chan, ¿no te divertiste conmigo?

- No es eso, es que…no sé cómo decirlo.

- ¿Qué?

- Kotori yo…

- Tranquila Umi-chan, creo que sé lo que quieres decir.

Kotori puso sus brazos alrededor del cuello de Umi por lo que esta se sonrojó y empezó a ponerse nerviosa. ¿Lo habrá malinterpretado? Kotori estuvo a unos cuantos centímetros de besarla si no fuera por la intervención de los dedos de Umi.

- Lo has malinterpretado.

- ¿No era esto lo que querías?- dijo la peli gris separándose de la otra chica.

- Kotori, solo hemos hablado tres veces.

- ¿Y?

- ¿Por qué querría besarte tan pronto si no te conozco?

Aquellas palabras fueron un poco duras pero la peli azul ya estaba acostumbrada a decirlas por cierta rusa con quien peleaba de vez en cuando.

- Umi-chan…

- Perdón Kotori pero yo no quiero algo más que amistad contigo.

- Entiendo…

- …lamento ser un poco dura pero no quiero que te hagas la idea equivocada. Sé que en un inicio sentí algo diferente contigo pero… yo… me gusta alguien más.

- ¿Sentiste algo conmigo?

Umi se sonrojó al darse cuenta de lo dicho. Kotori podía sentir una pequeña esperanza con la chica, quizás todavía no era adecuado apresurar las cosas y menos sabiendo que ahorita estaba la chica rubia en la vida de Umi.

- …

- Esta bien Umi-chan, no tienes que presionarte.

- …yo…

- Umi-chan- Kotori solo besó su mejilla con delicadeza- no voy a presionarte.

- Kotori…

- Nos vemos el lunes Umi-chan.

Umi solo sonrió al igual que la otra chica mientras entraba a su casa. Al cerrar su puerta, Kotori miró con amor a su peluche de alpaca.

- Así que tengo esperanza, ¿verdad alpaca-chan?

(… The Other Side…)

Nico y Maki se encontraban caminando por aquel pasillo donde caían las flores de cerezo, ninguna de las dos quería irse pero ya estaba anocheciendo y lo más seguro es que la familia de Nico se preguntaba a qué hora regresaría. Se habían quedado bastante tiempo admirando la apuesta de sol hasta que escucharon a varias personas decir lo tarde que era.

- Fue divertido- decía una pelinegra.

- Estoy más que de acuerdo.

En esta ocasión Maki abrió la puerta de Nico haciéndola sonreír, se dirigieron a velocidad mínima a casa de la mayor. A quince minutos de llegar a casa de la mayor Maki se detuvo.

- ¿Por qué te detienes?

- …

- ¿Maki-chan?

- …

- ¿Sucede algo?

- N-no es que no quiera que te vayas o algo así…yo…

Nico tampoco quería irse y sin pensarlo dos veces bajó del auto sorprendiendo a la pelirroja quién de inmediato la siguió. Ambas iban corriendo en dirección a un parque sin que la otra chica lo supiera.

- Nico-sempai, ¿a dónde vas?

- Solo sígueme.

- ¡Espérame!

Poco a poco empezaron a caer ciertas gotas de lluvia. Maki seguía a la pelinegra renegando mientras que Nico solo reía y daba vueltas.

- Sempai nos vamos a mojar, volvamos al auto.

Y sin que la otra chica pudiera decir una palabra, se soltó la lluvia a más no poder. Para suerte Maki había alcanzado a Nico ya que esta se detuvo frente al parque, ambas jadeaban al correr bastante y no paraban de ver los juegos que había. Nico solo río al ver a la pelirroja completamente mojada.

- ¿Qué es tan gracioso?

- Que estabas renegando por no querer mojarte y mírate ahora.

- Eso es porque no te detenías.

- Eso es porque no querías que lo hiciera.

- ¿Cómo?

- Mientras corría di muchas vueltas y vi como sonreías.

- Eso fue por otra cosa.

- Ya sé que no te puedes resistir a mí pero no lo hagas tan obvio.

- Que dices…

Ambas se encontraban en un parque con unos pocos juegos, no había lugar donde atajarse más que un gran árbol que se encontraba al centro. Las dos universitarias fueron corriendo a atajarse un poco mientras esperaban que se calmara la lluvia.

- Me pregunto en cuanto tiempo se quitara la lluvia.

- ¿Por qué?

- …- Maki no dijo nada, no podía decir lo que realmente sentía en ese momento- Sera mejor que vayamos al auto, después de todo ya estamos completamente mojadas.

Al llegar a la casa de la pelinegra ambas se detuvieron un momento en la entrada para despedirse.

- B-bueno, nos vemos el lunes.

- Que descanses Maki-chan y gracias por todo.

- Nos vemos.

Nico esperaba que Maki la besara o que incluso entraran a su casa, se secaran, se bañaran y quizás…ya estaba pensando de más.

Entró a su casa con algo de desilusión, al final parecía que realmente quería que se quedara la pelirroja.

Mientras tanto Maki bajaba de su auto una vez estando frente a su casa. Al entrar no fue Robert quien la recibió ni tampoco sus padres, se encontró con alguien que no pensaba ver hasta la siguiente semana.

- ¿Qué haces aquí?

- Hola Maki yo también me alegro de verte.

- Señorita por favor cámbiese que puede enfermar- decía Robert.

- Maki necesito hablar contigo.

- Robert por favor.

Robert se fue de la entrada a preparar el baño para Maki mientras que las dos chicas se dirigieron al cuarto de la pelirroja.

- ¿Dónde has estado? He estado llamándote.

- Oh mira- va al celular que estaba en su cama- se quedó aquí, pensé que lo había perdido.

- Maki, ¿qué sucede?

- Nada solo he estado algo ocupada.

- Estuve todo el día preguntando por ti y ni siquiera tus amigas sabían dónde estabas.

- …

- Estas viendo a alguien más, ¿cierto?

- Pero que dices…

- Entonces, ¿Por qué llegaste así? A ti nunca te ha gustado mojarte por la lluvia.

- Siempre hay una primera vez.

- ¿La conozco?

- Rin.

- ¿Esta en tu misma clase?

- Rin suficiente.

- ¿Por qué no me quieres decir nada?

- …

- ¿Acaso no soy lo suficiente buena para ti?

- …

- ¿Hice algo mal?

Maki empezaba a sentirse un poco culpable, hace una semana pensaba en formalizar su relación con Rin pero ahora…había dudas.

- No es eso…

- ¿Entonces qué es? Si me dices puedo cambiar.

- Rin no lo entiendes.

- Y no lo hare si no me dices.

- Estas en todo tu derecho de tener tus sospechas pero… hacer lo que hiciste frente a mis fans en aquel concierto, no fue lo correcto y lo sabes.

- Yo solo quería pasar más tiempo contigo.

- Y haz puesto en peligro lo que me gusta.

- …

- Rin…

- ¿Por qué? ¿Por qué solo me voy medio mes de tu vida y esto empieza a suceder?

Maki tenía la respuesta pero no era tan cruel para decirla, ninguna de las dos estaba destinada a estar con la otra.

- Maki...

- …

- Señorita el baño está listo- entró Robert por primera vez sin tocar la puerta.

- Gracias Robert- dijo Maki tomando su bata para bañarse- por favor pide un taxi para Rin.

- Pero…

- Lo siento Rin pero podemos hablar mañana que hoy no estoy muy bien.

- Como gustes.

Rin salió algo enojada una vez que llegó el taxi de aquella mansión. Maki solo la veía desde la ventana partir.

- Señorita…

- Robert, creo que estoy en problemas.

- ¿Por qué?

- Porque… creo que… me atrae Yazawa…

- Bueno si cuenta que ya tuvieron relaciones y que aparte la besó, creo que podría ser mutua la atracción.

- ¿Cómo puedes decirlo tan fácil?

- Porque no es cosa del otro mundo señorita. No hay que temer a enamorarse o a salir lastimado que eso siempre pasa.

- Robert.

- Recuerde que al final, todo el mundo termina cayendo flechado de amor.

- ¿De dónde sacaste eso?

- Me pregunto de donde, creo que lo leí.

Esa noche tanto las chicas del Trío Soldier como las amigas de Nico y Nico les costaron mucho dormir. Varios sentimientos nacían y otros dormían, la pregunta sería, ¿cuáles quedarían al final?