7-UNA LINEA DE TIZA
-" ¿ Cuánto dudarán, cuánto tiempo crees que tardarán en sacrificarnos ?"
Aquellas habían sido las palabras de Snape antes de desaparecerse tras aquel autobús, como una pelota en el sombrero de un ilusionista. Visto y no visto.
Se había marchado cuando la pregunta aun flotaba en el aire, sin una palabra amable o una frase de cortesía. En el mundo de los magos todo era un juego de manos que iba demasiado deprisa.
Un trilero más habilidoso podía quitárselo todo.
Una vez más, su sentido de la rectitud, la imaginaria línea entre bien y mal, se difuminaba.
- ¿ Qué pasará cuando ya no les sirva ?
No daría su vida para que aquellos "que realmente importaban" pudieran seguir con la suya, sentados y desperdiciándola. Nadie podía exigírselo. Nada le diferenciaba de aquellos a los que Fudge idolatraba, nada les hacía más valiosos.
Eran sólo nombres con los que justificar algo. ¿Qué más daba lo que dijese la profecía ? Estaban fiando mucho en un método ingenuo e inexacto, si no directamente en una mentira.
Ese crío, Potter, no le importaba a nadie. Sólo era un símbolo, una eterna promesa, como todas aquellas armas secretas de las que se habló durante la Primera Guerra y que no existían. Servía para devolverle la moral a la turba y que permaneciese unida.
Una estatua hubiera creado el mismo efecto.
Demasiada gente vivía a costa de aquel accidente, imponiendo aquel regimen como justo y bueno. Se había creado toda una casta de intocables funcionarios dedicados a la causa. Desde aquella noche se venían realizando registros legales e ilegales en casas y apartamentos, a la caza de magos negros.
Al aparecer en el salón de la Mansión Malfoy se encontró a más de veinte personas inmersas en uno de ellos.
Alguien rompió el plástico de las bolsas de ropa que había comprado para justificar su marcha, en su afán por encontrar algo incriminatorio del modo más rápido. No pudo evitarlo, porque tan pronto como llegó le atenazaron las manos y comenzaron el cacheo. Al menos, no les había llegado su descripción de la patrulla de rastreo.
Se revolvió un poco, pero Narcissa le indicó con la mirada que era mejor no defenderse. Tenía razón, aquellos hombres estaban ávidos de tener contra cualquiera de ellos los más mínimos cargos, para poder golpearles. Era indecente, humillante.
Sus conocidos estaban dispersos por el salón, apoyados contra la pared o directamente en el suelo. Por sus caras de tedio, todo aquello no tenía nada de extraordinario: era un acto rutinario, inevitable y molesto.
El hallazgo de su varita no supuso un gran triunfo para los aurores. Todo el mundo tenía una, y era imposible saber qué se hacía exactamente con ella... pero el bulto extraño de su chaqueta llamó la atención de Arthur Weasley, al mando de la operación.
Tragó saliva.
Él mismo metió la mano en su bolsillo, podría decirse que con ilusión, como una mano inocente buscando la papeleta que le daría como ganador en su larga lucha. Tenía en ella un pañuelo sucio cuando la sacó.
Se sacudió la mano, tirando el retal al suelo con asco, dedicándole una mirada de repugnancia. Pidió algo con lo que limpiarse a sus subordinados. Uno de ellos, con un humor despótico, abusivo, le señaló las cortinas.
A Draco se le salían los ojos de las órbitas. Se dispuso a lanzarle una maldición; su padre le tapó la boca
Pero el señor Weasley, pese a todo, tenía bastante educación. Fue a uno de los baños... Nadie volvería a usarlo.
Cuando volvió, ordenó marchar a la comitiva. Eran pocos, incluyéndole, los que no llevaban los bolsillos llenos. Aquellas redadas eran un motivo tan bueno como cualquier otro para dar rienda suelta a sus ansias de pillaje. Cada vez practicaban más impunemente el saqueo.
El Ministerio, tan amante de los muggles y tan justo, se lavaba las manos. Ahora veía que no eran sólo rumores difundidos por los mortífagos.
-Quién lo hubiera pensado...
El ruido de las pisadas de los intrusos se había ya desvanecido cuando Narcissa rompió a llorar. Con sólo mirar alrededor se sabía por qué: aquella casa, tan hermosa y resplandeciente, parecía ahora un basurero.
Los últimos acontecimientos habían recrudecido las labores de búsqueda de magia oscura, y las cohortes ministeriales se habían cebado con los muebles. Practicamente habían desmontado cada tabla de madera, mirado en el interior de los sillones y cojines, hasta sacarles el relleno. Pateando las cosas que se negaban a ser deconstruídas mágicamente habían destrozado algunas antigüedades.
Extrañamente, no habían encontrado el sótano.
La mujer se aferraba con fuerza a la alfombra, secándose las lágrimas con los puños del vestido, como un niño pequeño. El maquillaje se le había corrido, pero no parecía importarle. Éso y su melena revuelta, dotaban de íntima familiaridad a la escena.
- ¿ Cuántas veces más van a venir esos cerdos ¿ Cuántas ?- El sonido de sus palabras resultaba desgarrador. Sin duda, se había estado conteniendo- ¿ Quién nos va a pagar ahora todo ésto ?
Su marido gateó hasta ella desde el rincón en el que había estado, para acunarla entre sus brazos. Colocó contra su pecho su cabeza, tratando de calmarla. Su voz intentar sonar segura, pero le temblaba de rabia.
-Ellos, Narcissa, ellos... ya se acerca el día...- Le besó la frente apartando el cabello- Acabaremos con todos los traidores a la sangre. Pagarán por todo lo que nos han hecho.
Se dio la vuelta. No pudo, no quiso verlo. No tenía ganas ni tiempo como para enfurecerse por tonterías.
Había cosas más urgentes en las que pensar. Alguien había transfigurado su revolver en un pañuelo ¿ Lo habría visto ¿ Sabría el resto?
Meditó unos segundos en silenció. Después, caminó hacia su cuarto.
No se podía ser muy racional cuando le devoraban los celos...
CONTINUARA!.
Contestando reviews... ( y pidiendo alguno a quienes les gusta pero no los han puesto XD ):
Sirenitus: Creo que sé a qué malformación te refieres. Los museos de curiosidades científicas suelen tener fetos así. Es dificilmente operable, porque no son solo las puernas, sino los vasos sanguíneos los que están unidos y hay riesgo muy alto de trombosis.
XD Así que te gustó la idea de Snape trajeado... yo prefiero imaginarle siempre de mago. Trajes hay demasiados por el mundo, una túnica es algo más atípico :P.
Blackmoonlady: Si mi cerebro se ilumina, pareceré un farolillo chino o una calabaza de Halloween XD
Al resto que me aun me soporta: Sigo necesitando opiniones e ideas, para saber por donde preferís que reconduzca la historia, ejem. además, los reviews, como dije en el primer capítulo son gratuitos...por qué l os racaneais tanto? XD
