Perdón la horrible actualización! :c No he estado bien ni de ánimo ni de salud.
Ánimos para uds que leen, sé que muchas veces uds también la necesitan :)
Disclaimers & Advertencias: En el primer capítulo.
Aún estaban abrazados, aún John tenía sus ojos cerrados y aún sentía su rostro caliente. Se sentían un poco mareados, extasiados.
-"Eso estuvo bien"- susurró Sherlock, quien mantenía fuertemente abrazado a John desde la cintura, sus rostros estaban tan cerca, que sus alientos chocaban.
-"Si... estuvo... excelente"- suspiró.
-"Ahora no te sentirás nervioso con Sara"-
El rubio se tensó notablemente y abrió sus ojos de golpe pero no vio nada. Bajó su cabeza apoyándose en el pecho del más alto.
-"¿Cómo sabes lo de Sara?-
-"Se le notaba hace mucho, incluso desde antes de tu accidente. Tú estabas nervioso por algo y me lo revelaste, a demás de que después ella no dejaba de hablar en clases con sus amigas de 'que tan tierno habías sido con ella'"- soltó su mano derecha para tomarle el rostro al rubio y levantarlo, bajó unos centímetros el suyo y juntó sus frentes, rosando sus narices. -"No tienes de qué preocuparte" -habló detenidamente -"Me agrada el hecho de que me hayas elegido, y esto será algo que nadie nos podrá quitar."- a John se le llenaron los ojos de lágrimas y su corazón latía rápidamente, su primer beso no fue nada desagradable a demás fue con su mejor amigo y realmente correspondido. Pestañeó varias veces para que sus lágrimas no cayeran.
-"Gracias, Sherlock"- susurró y seguido le dio un espasmo. El frío se hacía notar nuevamente.
-"Vamos dentro"-sonrió el pelinegro.
-"¿En qué habitación dormiré?"- preguntó mientras cerraba el ventanal.
-"Conmigo en mi cama, por supuesto."- Dijo alumbrando la habitación con su celular.
-"¿Estas bromeando?"- preguntó sorprendido. Se habían besado y ahora dormirían en la misma cama.
-"No, así era desde el principio, solo que no te lo había dicho" -dijo con naturalidad mientras se cambiaba el pijama en la oscuridad.
-"¡pero tu casa es enorme! ¿No podías dejarme en alguna habitación de invitados o mínimo un colchón a parte?- no tenía cabida para lo que estaba pasando. Era ilógico.
-"Podríamos..."- dijo ya con su pijama, las palabras de su amigo le hirieron, realmente no se había preocupado por darle otro cuarto a John porque... ¡era John! Bajó su cabeza pero el rubio no lo notó -"las habitaciones de invitados están en el primer piso" - se acercó a John que siquiera se había puesto su pijama -"¿quieres que vayamos?"-
-"No en realidad... pero no creí que quisieras dormir conmigo en la misma cama" -admitió- "creí que no te gustaba que invadieran tu espacio personal"-
-"No, no me gusta, tu eres la única persona a la que le he permitido tocarme"- su voz sonaba completamente normal.
-"Eres muy especial, Sherlock Holmes"- dijo dándose la vuelta para tomar su bolso y sacar su pijama. -"me cambiaré, no me alumbres"- dijo nervioso.
-"Como quieras"- caminó a su cama.
-"A propósito"- dijo en la oscuridad desde el otro extremo de la habitación. -"¿porqué se ha cortado la luz?"-
-"No tengo idea, es primera vez que sucede."- se acostó -"Despreocúpate"- dijo con su rostro alumbrado por su teléfono, tecleó y presionó 'enviar'. John se acostó junto a él dejando un considerable espacio entre ellos.
-"¿Qué hora es?"-
-"01:17 hrs"- contestó guardando su celular bajo la almohada quedando a oscuras. Todo era silencio excepto por la respiración de ambos.
-"¿Que te ha parecido el libro?"- preguntó el rubio.
-"Mucha fantasía para mi gusto"- rió un poco. -"Pero muy honorable la amistad de la que habla el libro"- eso hizo sonreír al John.
-"Es cierto..."- bostezó.
-"Pero me hubiera gustado que ahondaran más en la personalidad de cada enano"- se quejó.
-"¿Tú crees?"-sus bostezos se hacían cada vez más frecuentes.
-"Si... Pero me gustó mucho que le dieran tanta importancia a la música..."- su voz sonó mas despierta- "¡Me imagino que el estilo de la música de los enanos era tan o más distinta a la de los Elfos! Así como los trasgos tenían sus letras mucho más agresivas, ohhhh, no sé, creo que hasta podría darles música a esas letras..."- John se despabiló al escuchar a su amigo tan entusiasmado.
-"¿Es idea mía o te ha gustado la idea?"-
-"¿Qué cosa?"-
-"Componerles música... hasta tu tono de voz suenó distinto."-
-"¿Desde cuándo te fijas en el tono de mi voz?"- John se sonrojó en la oscuridad.
-"Hay que fijarse en los detalles..."-dijo el rubio, tratando de imitar la voz de su amigo.
-"Idiota"- rió bajito.
-"¡No! tú idiota- dijo, golpeando a Sherlock con su pié bajo las sábanas. Así comenzaron una guerra de piñiscos y manotazos, desarmando completamente la cama. Cuando se cansaron estaban sobre la cama mirando hacia el techo, uno junto al otro. John extendió la mano y tomó la de Sherlock y la apretó con fuerza. Tomó aire y cuando iba a hablar todas las luces de la habitación y de la casa se encendieron, quedando ambos enceguecidos.
Se levantaron y rieron al ver las sábanas en el suelo, el cobertor al revés y los almohadones en a los pies de la cama. A Sherlock le llegó un mensaje de texto.
Se volvieron a acostar y no hubo más palabras hasta el otro día.
El primero en despertar fue John, a penas y había podido dormir esa noche, se sentía nervioso pero ha la vez protegido por su amigo. La noche anterior había estado llena de emociones. Vio en la mesita de noche un hermoso reloj tallado en caoba. Eran las 09:48hrs, para ser sábado se había despertado temprano. Tenía conciencia de que su amigo era realmente problemático para levantarse en las mañanas así que no se molestó en tratar de despertarlo. Simplemente se quedó allí observándolo dormir. Estaba de lado justo hacia él, su rostro estaba relajado, incluso figuraba una sonrisa, su pecho subía y bajaba lentamente, sus labios estaban entre abiertos, se veían secos, su piel pálida contrastaba con sus negros cabellos en su rostro, su pijama era una polera piqué con botones, estaba abierto y dejaba ver su pecho, éste era aún más blanco que su rostro. John nervioso extendió lentamente su mano hasta rosar levemente el labio de su amigo, pasando a llevar la nariz de este haciéndolo estornudar y despertándolo.
-"mmhnn"- gruñó aferrándose más a las sábanas y envolviéndose como un bollito destapando a John. Hacía frío en el ambiente, el rubio se enojó y forcejeó por el cobertor. Así pelearon por cinco minutos hasta que ambos cayeron de la cama, Sherlock sombre John, tapados por el cobertor. Rieron.
-"Muero de hambre"- balbuceo el rubio y Sherlock comprendió que ya era hora del desayuno.
Gracias por leer ! Gracias por los Reviews y las críticas constructivas.
Gracias Fura por el apoyo :) Buenas Noches, en mi caso.
Cariños, Cinthya.
