Caminó con calma, el viento le daba en la cara y un tenue sol alumbraba sin producir calor. Se detuvo en un kiosco y compró un agua mineral. Llegó a la entrada del metro y se sumergió en su entrada. A veces los recuerdos parecían querer salir de la nada y la conversación con su tía había logrado que todo quisiera salir a borbotones.
Pagó su pasaje y cruzó el torniquete, el tren se detuvo como si estuviese todo coordinado. Se sentó en el primer asiento vacío que encontró disponible y fue contando las estaciones hasta llegar a la suya. Luego tendría que caminar tres cuadras desde la estación.
Caminó sin mirar a nadie, ni siquiera al frente, lo hacía por defecto, como estando programada para ello. Se sorprendió consigo misma cuando se dio cuenta de que estaba subiendo las escaleras y su piso estaba cuatro tramos más abajo.
Se quedó quieta antes de subir el ultimo escalón que la dejaría en el piso de Ben. Pensó un poco, se debatía entre devolverse al segundo o dar ese paso faltante. Su teléfono sonó y vio que era un mensaje de Finn que le decía que llegara tarde, que Poe había llegado de improviso. Le respondió que haría lo posible, pero que, en caso de no poder cumplir, le avisaría un momento antes.
Dio un suspiro y dio el paso faltante, se paró frente a la puerta y golpeó tímidamente. Esperó un momento y antes de sentirse arrepentida y devolverse, Ben abrió la puerta.
Ambos se miraron con sorpresa y sin saber bien que decir. El llevaba un cigarrillo sin prender en los labios y vestía una camiseta negra de una banda que ella nunca escuchó en su vida, jeans desteñidos y rasgados y estaba descalzo.
- ¿Puedo pasar el rato aquí? -Rey le miró a los ojos sintiendo el rubor subirse a su rostro- Finn está con Poe…
-Pasa -La interrumpió moviéndose a un lado para dejarla avanzar.
Ella asintió y pasó, sorprendiéndose de ver al pelirrojo concentrado mirando la televisión con un mando en la mano. Rey trató de devolverse, pero Ben ya había cerrado la puerta y caminaba tras ella casi empujándola.
-No quería interrumpir -Dijo en voz baja.
-Solo interrumpes la masacre que le están dando a Hux -Ben se sentó al lado del pelirrojo- Siéntate donde puedas y disfruta el show.
-No me están masacrando -Hux hizo una mueca y levantó levemente la mano- Hola…
Rey devolvió el saludo levemente y se sentó al lado de Ben, quedando demasiado cerca. Arremolinando la mezcla de aroma del hombre bajo su nariz. A pesar de oler a tabaco y cerveza, eso mezclado con posiblemente el desodorante o la loción de afeitar, invadían sus sentidos de una forma sensual e irresistible.
Se sintió culpable de tener deseos nada santos con el hombre a su lado y agradeció mentalmente que el pelirrojo estuviera allí, si no, tal vez le hubiera brincado encima al instante de cruzar la puerta, a riesgo de ser rechazada.
El sonido de un móvil la sacó de sus pensamientos y vio a Hux levantar el suyo de la mesita donde estaban las cervezas y las frituras.
-Lo siento, me debo ir -Dijo pasándole el mando del juego a Ben.
- ¿En serio? ¿Con Phasma de nuevo? -Ben bufó.
-Tú nos presentaste ¿Recuerdas? -Sonrió el hombre poniéndose una chaqueta de cuero negro.
-Por eso evité presentarlos durante tanto tiempo -Ben rodó los ojos.
- ¿Quién es Phasma? -Se atrevió a preguntar Rey, mas por ser integrada que por genuina curiosidad.
Ben y Hux se miraron, el moreno le dio una mirada dura y antes de que su amigo hablara, decidió responder.
-Una compañera de trabajo -Respondió mirando al pelirrojo.
- ¿También hace striptease por webcam? -Preguntó Rey riendo.
El pelirrojo se puso serio y miró a Ben.
- ¿De qué habla?
-Lo siento, fue una broma, pensé que ya la había olvidado -Ben se carcajeaba y Rey se sintió menos tonta por una broma tan fuera de tono.
-Bien… entonces nos vemos mañana -Dijo Hux deteniéndose frente a la puerta- Hasta luego Rey.
-Adiós -Se despidió ella- Rayos, la he liado fea.
-No te preocupes -Ben miraba la pantalla mientras elegía otra aplicación con el mando- Tiene un humor mas negro que eso, solo lo pillaste de sorpresa.
-Espero que no me odie si sale con la chica -Ben hizo una mueca parecida a una sonrisa.
- ¿Quieres ver una película, jugar o qué?
-Lo que sea -Se levantó un poco y se quitó el abrigo, Ben se movió lejos de ella para su decepción- Después de todo soy una invasora.
-En realidad eres una exiliada y te estoy brindando refugio -La cara de Rey se transformó en una de angustia- Lo siento ¿Quieres una cerveza? -Él la miró serio.
-Creo que tuve mi cuota de alcohol anoche -Hizo el ademán de levantarse, pero la mano de él la detuvo.
-Quédate -Su mirada pareció suplicar- Tengo frituras y podemos ver la película que quieras. Elige.
Le acercó el mando y esperó que ella saliera de la sorpresa y lo tomara. Rey comenzó a repasar la lista de series y películas, tratando de elegir. Ben se levantó y trajo dos latas, una de cerveza para él y una de refresco para ella.
Rey sonrió levemente mientras seguía revisando la lista. Se detuvo en una de acción y pulsó play. Él abrió su cerveza y se echó para atrás.
-Es mi favorita -Dijo él acercándose y susurrando en su oído, haciendo que a Rey se le erizaran todos los vellos del cuerpo.
Ben la miró y se dio cuenta de lo que había producido en ella y sonrió satisfecho. Rey tomó su lata de refresco y la abrió, dando un sorbo, volviendo a dejarla en la mesa, tratando de que no se le notara lo nerviosa que estaba.
No se dio cuenta cuando terminó dormida, despertó recostada y con su cabeza en la pierna derecha de Ben. Se levantó rápido, aun se sentía adormilada. Miró a la pantalla y estaban dando la segunda película de la saga. Al menos dos horas durmió. Se sintió avergonzada.
-Yo…
-Te quedaste dormida cuando McClane se bajó del avión… Me babeaste la pierna, pero te veías tan tierna durmiendo que no quise despertarte.
-Yo… -Rey se tocó la cara para ver si tenía húmedo o restos de algo.
-Si quieres pongo la primera parte desde donde te dormiste -Lo dijo sin un dejo de burla- No me molestaría verla de nuevo.
-Me tengo que ir -Se apresuró en tomar su abrigo.
-Vives huyendo de mí, creo que me temes -Exclamó con una sonrisa burlona.
- ¡No! -Su negación sonó muy aguda- Solo debo ir a casa, debo trabajar mañana.
-Si claro -Ben pausó la película y se levantó también, quedando frente a ella, la tomó del mentón y le besó la frente- Ve tranquila, gracias por la compañía.
Él se alejó de ella rumbo a la puerta. Rey se sintió turbada, había pensado por un momento en que la besaría y se preguntó por un micro segundo como sabrían esos labios carnosos y sensuales. El rubor subió hasta sus orejas y se acercó a la puerta.
-Gracias a ti por todo.
No le miró y abrió la puerta, esperando que él la detuviera y la besara o la tomara allí mismo, cosa que no sucedió. Sintió cerrarse la puerta tras ella y suspiro en frustración. Sacó su móvil y vio el mensaje de Finn de que no había moros en la costa y que la esperaba.
Al otro lado de la puerta, al interior del departamento de Ben, este, estaba recostado contra la puerta. Maldiciéndose en silencio por no haberle pedido que se quedara, por no detenerla con un beso o un abrazo o darle una razón para quedarse. Se acusó a si mismo de ser un idiota y se tiró en el sillón. Unas horas de sueño le quitarían las ganas y pondrían de vuelta la cabeza en su lugar.
Rey se quitó el abrigo dejándolo en el sofá y se fue directo a su cuarto, no comió ni nada, solo se lanzó a la cama y se quitó las botas apenas. Se recostó cubriéndose con el cubrecama y se quedó allí dándole vueltas a sus ideas en la cabeza. No podía dejar de pensar en Ben, en como la había cuidado y protegido la noche anterior y ese mismo día, dejándola quedarse en su departamento y además cuidándola mientras dormía apoyada en sus piernas.
No lo entendía. Primero fue frío, luego invasivo, luego un maleducado y finalmente un extraño apoyo moral. Era demasiado cambiante para que ella supiera como tomarlo o como tratarlo. Se juró no buscarlo de nuevo, hasta no saber cuales eran sus intenciones, si es que tenía alguna.
Se quedó un momento recostada, hasta que recordó el libro nuevo, el que Kylo Ren le firmó. Se levantó de la cama y buscó el bolso que usaba para ir a trabajar. Sacó el paquete donde estaba guardado y lo desenvolvió. Olió el aroma de las hojas y miró otra vez la firma y la dedicatoria. Suspiró abrazándolo.
Encendió su lampara, estaba oscureciendo y comenzó a leer. Llevaba un par de paginas de las trecientas veinticuatro que tenía y se quedó allí, pegada leyendo cada capítulo con detenimiento. Un golpe en la puerta la sacó de su trance.
- ¿Se puede? -Preguntó la voz de Finn.
-Si claro -Respondió dejando el libro con su marcador favorito encima de su mesita de noche.
-Mira, encontré este volante hoy en la tarde cuando pasé por el mercado -Finn le extendió un papel- Es un curso de reparación de artículos eléctricos. Se dicta en las noches, podrías ir… Sé que te encanta reparar cosas y podrías aprender un poco más.
Rey observó el volante y se entusiasmó, su amigo tenía razón, necesitaba hacer algo que le gustara y ocupar su cabeza en otras cosas aparte del trabajo. No siempre podría vivir encerrada y leyendo, necesitaba sociabilizar. Tal vez esto era lo que necesitaba para no pensar en Ben Solo. Sonrió mirando a su amigo y asintió.
-Mandaré el correo para asegurar mi cupo… Dice que empieza en diez días… Espero que no estén todos tomados.
-Hazlo, te servirá -Finn le hizo el gesto de que le diera espacio y se recostó junto a ella.
- ¿Todo bien con Poe? -Abrazó a Finn y se quedó con la cabeza apoyada en su pecho.
-Si, es solo que tengo miedo de estar apresurando las cosas y que él no se sienta igual que yo -Suspiró en frustración.
-Pues han pasado juntos los últimos días, solo falta que quiera que vivas con él.
-Difícil está, vive con dos chicas y el perro. Tal vez…
-No me desagradaría que vivieran aquí -Rey se giró mirando al techo- El dinero no abunda y dividir la renta entre tres es mejor que entre dos.
-Cuando salga el tema, si es que sale alguna vez, se lo diré -Finn le besó el cabello- Supe que tocan los "Stormtroopers pilots" esta semana ¿Vas a ir?
-No tengo dinero -Rey sonó triste- Maz nos paga la próxima semana, hay que pagar el alquiler y comprar algunos muebles, estoy cansada de comer en el sofá.
-Lo sé… Pensar que casi le digo que no me lo diera a mamá.
-De hecho, se lo dijiste, es solo que tu madre no acepta un no por respuesta -Rey soltó una carcajada.
-Lo sé, a veces soy un idiota.
Se quedaron recostados hablando de alguna tontería, pero Finn se levantó, debía estudiar al día siguiente y luego ir a trabajar. Se despidió de Rey, que volvió a tomar su libro y se fue directamente a la dedicatoria. Era sin duda la letra mas bonita que había visto en su vida. Imaginó por un rato como sería Kylo Ren y luego se puso el pijama y se durmió. Había sido un fin de semana agotador y ella moría de sueño.
