FRAGANCIA 56
Temporada 6
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::
Estaba acabado, no había pasión ahí, no había vida ahí… no había nada para él… tal vez era hora de renunciar.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::
VII
DE VUELTA AL JUEGO
-Honda Kun… no puedo escuchar eso ahora, ¿podrías venir a los campos Mifune?
-¿Qué? ¿Cómo?... Shimizu… ¿SHIMIZU?-
No entendía nada, había dado una vuelta tratando de aclarar su mente después de aquel lamentable partido en la Copa Mundial, había considerado que hacer con su vida ahora que estaba perdiendo el beisbol y justo al llegar a casa… ¿para que lo quería su novia en aquellos campos?
Algunas memorias llegaron a él mientras caminaba por aquellas calles conocidas de camino a los campos de entrenamiento del equipo Mifune en la Liga Infantil, suponía que Shimizu estaría preocupada por él pero… ¿Por qué citarlo ahí?
Y entonces… lo vio… frente a él, dentro de aquel viejo y polvoso campo infantil estaban sus compañeros de equipo, aquellos con los que había salido a darlo todo en la primaria, aquellos con los que lo dio todo al jugar en la preparatoria… ahí estaban ellos, jugando como niños torpes, no había jugadas impresionantes, no había periodistas ni fans, no había managers ni dueños de ningún equipo, solo sus amigos jugando y riendo, armando todo un alboroto a medida que el juego iba avanzando, para su sorpresa, los hermanos Shimizu formaban una batería un tanto deplorable frente a aquellos jugadores "amateurs", había que admitirlo, mientras Kaoru hacía de cátcher con su entusiasmo habitual, Taiga hacía gala de sus lanzamientos más flojos y lentos como si no estuviera muy interesado en el juego y aun así, sin quejarse, completamente resignado a seguirles el juego a esa bola de payasos… seguramente lo estaban disfrutando al no llevar cargas extras sobre los hombros… era mera diversión.
El juego siguió avanzando, a pesar de ser un partido malísimo, Goro no podía apartar los ojos del campo y de sus jugadores, -Parecen niños que no saben nada de beisbol jugando solo por diversión…- y entonces, la verdad lo golpeó de lleno, ahí estaba su respuesta, tal vez él había estado jugando para enfrentar a Gibson, sin embargo, no se había destrozado un hombro para participar en la Copa Mundial de Beisbol… él amaba el beisbol porque era divertido.
Sin perder más tiempo bajó a participar en el juego, todos estaban impactados de verlo ahí, todos menos Kaoru, quien no reclamó cuando fue removida de su puesto y relegada al banquillo, ella solo gritaba para animarlo, reía de los errores que iban cometiendo, lanzaba reclamos cuando algún jugador se pasaba de listo… Komorin parecía vivir un sueño al ser su cátcher una vez más, podía notarlo en el brillo de sus ojos… se sentía bien pisar aquel montículo, el primero que pisó en su infancia, solo para divertirse con sus amigos y ex compañeros de equipo.
El juego terminó, a nadie le importaba quienes habían ganado y por cuanto se había perdido, todos festejaban a su alrededor, todos le daban algún golpe amistoso en el hombro o en la espalda, ansiosos de preguntarle que hacía ahí, insistiendo en cuanto les alegraba haber podido jugar con él de nuevo… todos menos Kaoru, la buscó con la mirada y la vio justo donde la había dejado relegada, ahí estaba ella, con su uniforme de softbol, una sonrisa suave adornando su rostro y algo parecido a la satisfacción brillando en su mirada… así que… ella era la responsable…
-Chicos, chicos, me ha dado un gusto tremendo jugar con ustedes también, jajajajjaa, tenemos que repetirlo en algún momento.-
-Por supuesto que sí – Contestó ASFASDF, aquel loco pelirojo enamoradizo que tanto le había apoyado en la preparatoria – ¡CUENTA CON NOSOTROS SHIGENO!-
Los demás también mostraron su apoyo ante la idea, luego de lo cual, comenzaron a despedirse, cada cual alegando que estaba oscureciendo y que era hora de volver a casa.
-¡GORO KUN!, jajajajaja, muchacho talentoso, no pensé que volvería a verte por aquí-
-¿Mande? Jaja, vamos entrenador, alguien me pidió que viniera y me vengo encontrando con que estaban jugando todos con tanto ánimo… ¿Cómo evitar unirme a semejante fiesta?
-Cierto, cierto… me da gusto saber que no has cambiado en nada, sigues igual de entusiasta como cuando eras niño… bueno… temo que yo también debo retirarme, sin embargo, ha sido un verdadero placer saludarte Goro kun.
-Lo mismo digo entrenador, cuando vuelva a estar de visita, prometo darme una vuelta por la tienda de deportes.
-Te estaré esperando Goro kun, suerte en las Mayores.
El viejo entrenador salió del campo mientras seguía comentando aquel partido con algunos de sus antiguos pupilos de juego, Goro los vio alejarse lentamente, solo cuando desaparecieron, se dio cuenta de que aun había alguien más ahí, fue entonces que volteó a verla, seguía sentada en el banquillo, al parecer, no había despegado los ojos de él en ningún momento… Goro solo atinó a sonreír mientras se sentaba a su lado.
-Shimizu… pensé que habrías vuelto a casa con Taiga.
-Lo habría hecho, pero, tenía algo que hacer primero… Taiga no estaba dispuesto a esperarme, ya sabes como es.
-Sí, lo sé, ¡ese mocoso!… y exactamente… ¿qué tienes que hacer aquí a estas horas cuando ya no hay un partido que jugar, eh?
-Bueno, yo…
Había tantas cosas que decirle, había tantas preguntas por hacer… aunque la más importante tenía la respuesta ya implícita… Goro aun amaba el beisbol, no renunciaría a su carrera en las Ligas Mayores, estaba segura de eso así que… lo demás…
-… no importa ya… ¿me acompañarías a casa, Honda kun?
-¿QUÉ?... debiste irte con Taiga desde un inicio.
-¿Tan malo es querer esperarte?
-No debiste hacerlo
-Tenía que hacerlo… no vas a abandonar tu sueño, eso, me reconforta… pero también sé que volverás de inmediato a América, ¿o me equivoco?
Ninguno dijo nada, era cierto, él volvería en el primer vuelo del día siguiente… el silencio solo era roto por algunos grillos, residentes de los prados y los campos que a esa hora deberían estar cerrados y vacíos, la única luz era la de la luna en aquel momento, y el viento primaveral que había estado tibio al principio, se había comenzado a convertir en una brisa fresca a su alrededor, ¿qué haría ella ahora? Volvería a sus estudios seguramente… buscaría un empleo para pagar sus deudas por el viaje para animar a su novio pero… fuera de eso… ¿qué más podía esperar hacer? Entonces sintió algo que la dejó completamente atónita… una mano izquierda, endurecida por el ejercicio y el picheo, ruda y un poco torpe, grande y fuerte estaba sujetando su mano derecha, fue entonces que volteó a ver a su novio, sabía que ella estaba sonrojada, podía sentir aquel calorcito conocido en sus mejillas, y notaba un ligero rubor cubriendo las mejillas de Goro, quien no la veía a ella, su mirada se dirigía hacia el campo de beisbol pensativamente.
-Honda… kun
-Gracias Shimizu
La escuchó suspirar mientras volteaba el rostro con los ojos cerrados, cuando volvió a abrirlos, pudo ver aquel rostro conocido con un rubor marcado, tomó aire despacio, como si estuviera a punto de hacer un lanzamiento de inicio y por mero impulso apretó aquella mano con el mismo cuidado con que apretaba una pelota antes de hacer uno de sus lanzamientos preferidos… solo con eso logró acomodar sus ideas y dejarlas claras en su mente, estaba decidido a no cortar el contacto visual.
-Pensé que ya no había un lugar para mí en este mundo, ¿qué más podría hacer si no es jugar beisbol?... y entonces se te ocurre citarme aquí… gracias a eso logré recordar cuál es el sentido de pararme en ese montículo y lanzar… amo el beisbol, amo hacer algo que me divierte y que me mantiene unido a mi padre… tú lo sabías, ¿no es así?
-Si… pero la idea no fue mía… no del todo… yo estaba muy preocupada por ti, no sabía qué hacer cuando Komorin llamó para invitarme a jugar… al parecer, verte en ese último partido inspiró a todos y los animó para organizar un partido… pensé que si tú habías podido inspirarlos, ellos podrían inspirarte a ti.
Sonrió, que novia tan espectacular tenía, solo ella podía traerlo de vuelta de aquel pozo de preocupación… justo como la semana anterior, cuando lo ayudó a salir de su desidia por el problema cardiaco de Gibson…
-Komorín no fue el que me llamó a casa insistentemente para que viniera, así que, puedes considerarte responsable de mi regreso a América… me iré mañana.
-Eso… me alegra… Honda kun.
¿Reír o llorar? Tenía sentimientos encontrados, hacía unas horas se había sentido ligeramente ilusionada de poder pasar más tiempo con él si se quedaba en Japón pero… sería demasiado egoísta de su parte, nadie tenía el derecho de cortarle las alas a él, que parecía destinado a llegar tan alto como fuera posible, desvió la mirada un momento mientras sonreía, conteniendo una lágrima traidora en su ojo, aquello era un adiós…
-Por cierto, Shimizu… la próxima vez dime a qué hora sale tu vuelo, ¿quieres?
-¿Cómo dic…
-Saliste corriendo sin decirme a qué hora… se que yo he hecho lo mismo contigo muchas veces pero… ¡por el amor de Dios, Shimizu! Si sabes lo decepcionante que es no poder decir nada cuando alguien se va podías haberme avisado de tu vuelo.
Estaba perpleja, ¿Honda Goro le reclamaba por negarle una despedida? ¿en verdad?, comenzó a reír, estaba contenta, no tardó mucho tiempo en pararse para comenzar su camino hacia la salida, notó el frío en su mano y sintió un ligero tirón de tristeza… era inevitable, había estado subida en su propia nube demasiado rato.
-En ese caso, me marcho a casa justo ahora, ¿crees que puedas acompañarme? Mañana tengo escuela y a ti nunca te han gustado las despedidas.
-¡Yosh! Vayamos a casa Shimizu, mañana tendremos que volver a la realidad.
...
Notas de la Autora:
Antes que nada, se que me brinqué un par de temporadas, es solo que, no sé, no pude inspirarme para escribir nada acerca de las temporadas anteriores, anoté la temporada esta vez para no hacerle spoiler a nadie, en todo caso, espero que les haya gustado es cap, y espero sinceramente poder publicar más adelante algún drabble de las temporadas 4 y 5, incluso algún otro de la temporada 3, no estaría mal, si llega a suceder, prometo que les anotaré debajod el título la temporada a la cual corresponde el drabble.
Por cierto, y ya para concluir, no dejen de enviar sus comentarios sobre esta serie de drabbles, su opinión es importante, así que no dejen de escribir al botón de review.
SARABA
