-¡Anoche no volviste!- grito furioso Lu Ten mientras sus manos se ponían de forma fuerte en los hombros de su primo menor, el pelinegro mayor aun era más alto que el omega.

-Se quedo en mi casa por una circunstancia mayor, señor- habló la alfa algo fastidiada porque la ignoraban, Lu Ten la miró entrecerrando los ojos.

-¿QUE circunstancia mayor?- dijo de forma venenosa, Zuko sintió un escalofrío bajar por su espalda ante el miedo latente de que la madre de Jet dijera la verdad y que está haría a su primo gritar como loco, sabía que se iba a enterar, pero prefería que fuera dentro del palacio y en un lugar donde lo pudiera manejar mejor.

-Un omega maduro o no, no debe caminar en las calles de noche donde pudiera ser atrapado o lastimado por otras personas- dijo sonriendo con esa sonrisa tan... de Jet. Lu Ten resopló teniendo de un hombro a Zuko.

-Vete adentro ahora- dijo seriamente, Zuko asintió con el gruñido de que jamás lo dejaban hacer nada y fue hacia dentro de bastante mal humor.

-Está bien, nadie le hizo daño- dijo la alfa tranquilamente sabiendo demasiado bien porque el alfa joven estaba tan tenso -Solo...- ella no sabía si debía decirlo, realmente no sabía tampoco si el omega diría la verdad o mentiría. Pero tarde o temprano todos se darían cuenta.

-Tuvo el celo ¿Cierto?- dijo más pálido de lo normal el príncipe heredero sintiendo el alma se le iba al inframundo y volvía. Ella sonrió nerviosa.

-Le dí un supresor- dijo rápidamente al ver que el pobre chico se volvía más pálido de lo que ya era.

-¡No debí dejarlo salir! ¡Yo lo sabía! ¿¡Como podre ser un buen jefe alfa si no logro que mi pequeño primo omega no se salga con la suya?! ¡Ni siquiera puedo proteger a uno! ¿¡Que haré cuando sea el Señor del Fuego de toda la nación?!- la madre de Jet rodó los ojos por el ataque de pánico que estaba teniendo el pobre joven en frente de ella, alfas jóvenes pensó mientras levantaba una ceja.

-Hey, Alto niño- alzo la voz fuertemente en el modo alfa-líder que solo tenían los adultos. Lu Ten enseguida paró su monologo y se puso firme mirando sin entender a la mujer ¿Que había hecho esa mujer? ¿Porque de pronto le hacía caso como que si fuera un cachorro? -Eres un cachorro Lu Ten ¿Cuanto tienes? ¿19? Aun eres un alfa joven-niño instintivamente, por lo tanto hasta tus viente o veintiuno le harás caso en pequeñas cosas a un alfa líder como son "detente" o "deja de alterarte" o "¡Alejate de ese omega!"... aunque los omegas no le hacen caso a esas voces- dijo pensativa y algo incrédula de que a los alfas y omegas de la nación del fuego o de la realeza no se les dé las clases de lo que les iba a pasar luego de madurar.

-¡Pero a los omegas no deben suprimirles el primer celo!- grito de pronto.

-Tengo un hijo alfa ¿Está bien? No lo iba a dejar tres días en el patio- dijo algo enojada -En todo caso dejaría a tu primo en el patio para alejarlo de mi hijo porque mi prioridad es mi hijo no tu primo- le recordó secamente y el maestro fuego no pudo evitar resoplar dándole la razón.

-Dime... ¿Alguien llego a hacerle algo?- dijo nervioso, ella negó con la cabeza.

-Mi hijo estaba conmigo en la cocina cuando pasó y tu primo en la habitación de arriba buscando algo, simplemente saque a Jet un rato afuera y le dí el supresor a Zuko, nada más pasó además del pánico inicial... pero yo creo que, por lo menos instintivamente, se han elegido como compañeros- dijo lo último en un susurro, el pelinegro hizo una mueca.

-Sabes que aunque eso sea cierto a Zuko lo van a comprometer con alguien de la realeza ¿Cierto?- Lu Ten suspiró mientras lo decía, elegirse como "compañeros" no era un lazo muy profundo, solo era una pequeña puerta para que empezaran a nacer los sentimientos y luego, tal vez, que ambos se volvieran pareja por elección.

La madre de Jet acomodo su cabello con cierta tristeza.

-Lo se, las familias ricas jamás se unirían con alguien que no sea de su nivel- dijo con algo de tristeza, Lu Ten iba a decir algo cuando notó que no estaba hablando de los chicos, en el cuello de la mujer estaba la marca inequívoca de una unión con otro alfa pero al mismo tiempo de una separación. Era algo muy difícil desunir una pareja luego de que ambos se marcaran y mucho más cuando tenían un hijo en común ¿Que tipo de alfa, aunque este de pareja con otro u otra alfa y no con un omega o beta, abandonaría a su pareja e hijo? Las familias ricas jamás... el pelinegro prefirió quedarse callado mientras mil dudas empezaban a formarse en su cabeza.

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Zuko fue directo a su habitación evitando a los sirvientes, quería darse un baño y utilizar todos los jabones neutralizadores para que nadie notara la diferencia, aunque sabía que su madre se daría cuenta por su instinto maternal y prefería no tener que enfrentar esa conversación aun, no sabía que le había dicho la madre de Jet a su primo y no sabía que decir cuando le preguntaran.

-Ayer no volviste- la voz de su hermana lo saco de sus pensamientos luego de un largo rato después ya que luego de haberse bañado se había recostado en la cama bastante pensativo, importándole poco mojar la almohada con su cabello aún húmedo.

-Eso no tiene importancia Azula- dijo seriamente tratando de que la niña lo dejara en paz, pero ella solo hizo una mueca mirando a su hermano con ojos calculadores.

-Papá y mamá vuelven esta noche, ojala hoy no te escapes con tu novio y estés para la cena- dijo burlona cerrando la puerta antes de que la almohada pudiera golpearla, Zuko apretó los dientes al escuchar la fuerte carcajada de su hermana -Parece que el pequeño omega tiene novio- cantó desde el otro lado.

-¡Jet no es mi novio!- grito haciendo reír a Azula que seguía detrás de la puerta. Las mejillas del príncipe estaban totalmente rojas de furia y también de vergüenza. Porque con Jet no tenían nada más que una amistad, aunque me haya besado y... Zuko gimió bajito por el rumbo de sus pensamientos recostándose boca arriba de vuelta en la cama y pasando un brazo por su rostro, frustrado. No, no, no, Jet no le gustaba ¡Para nada! Solo era el maldito instinto omega que hacía que se sintiera atraído hacia un alfa, después de todo seguía en celo, solo que con los supresores... ¡Debía pedirle más supresores a su primo! Si, era eso, debía ser eso, él no estaba interesado en Jet. El alfa solo era un amigo, uno muy bueno y ahora su relación estaba tensa por la culpa de esa maldita biología, seguramente ahora Jet estaría coqueteando con alguna de esas estúpidas omegas morenas y de largas piernas como lo hacía siempre sin si quiera pensar en lo que había pasado, aunque... ¿Como podía Jet olvidase de lo que pasó tan rápido? Seguramente para él no había sido nada Por unos segundos sintió una mezcla de fastidio, enojo y tristeza. Horrorizándose ante todos esos pensamientos y sensaciones que pasaban por su cabeza se levantó empezando a caminar en círculos.

No podía gustarle su mejor amigo ¡No! Eso estaba mal, además él no necesitaba a nadie y no se sentía atraído por nadie, tal vez solo un poco por el moreno y antes no se había dado cuenta... dios, si Jet se enterara de lo que estoy pensando tal vez solo se reiría ¡Es algo ridículo! Y aunque el fin de ese pensamiento era reconfortarlo solo hizo que sintiera una vacío en el estomago y que esas sensaciones se arremolinaran con más fuerza.

-Zuko...- o no, al parecer Lu Ten iba a querer hablar con él.

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Jet caminaba hacia su casa luego de la charla con Smellerbee y Longshot el cual se había integrado luego, aunque ambos parecían tomarlo a la ligera, solo era cuestión de demostrarle a Zuko que todo seguía igual y seguiría y ya, no debía cambiar nada entre ambos por... por el accidente. El único problema era que no podía quitarse todas esas imágenes de la mente, cuando lo tenía entre sus brazos, cuando lo besó ¡maldición! ¡El omega le había devuelto el beso! Pero estaba en un estado donde no podía medir sus acciones se recordó mordiéndose el labio, acaso... ¿Él se había aprovechado de la situación de su amigo? Mordió el trigo con fuerza, no, él jamás le haría eso a Zuko, todo fue instintivo. Pero ahora no sabía con que ojos mirarlo, porque su alfa interior no paraba de gritar ¡Mio! cuando lo tenía cerca y no tenía derecho, no, no cuando Zuko lo estaba ignorando.

Al ver que su casa estaba cerca doblo la esquina, aun no volvería a casa, necesitaba seguir caminando y pensando.

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Lu Ten no había dicho mucho, solo le había preguntado si estaba bien y dejado algunas pastillas supresoras al salir sin decir nada. Eso... no fue lo que esperaba, realmente esperaba que su primo le gritara por horas y que le dijera que no volvería a dejarlo salir nunca más sin que un guardaespaldas lo acompañara, pero su primo parecía nervioso pero tranquilo y eso... era escalofriante. Esa no era la forma de actuar de Lu Ten, por lo que sospechaba que seguramente tendría algo bajo su manga.

Reviso las pastillas supresoras y luego tomó una, su primo no había dicho mucho y al salir ni siquiera le había dicho No tomes más de una cada veinte horas o algo por el estilo, eso solo lo hacía preocuparse. O acaso... ¿Lu Ten estaría verdaderamente enojado? ¿Lu Ten esperaba que su padre o, en lo mejor de los casos, su madre lo retara?

-Zuko...- la voz de su madre lo hizo dar un respingo y ladear la mirada hacia ella, la omega lo veía con esos ojos tiernos de siempre y se sentó a su lado en la cama, Zuko no sabía si debía alegrarse de sus padres hubieran vuelto temprano o no.

-Hola mamá- sonrió suavemente y ella le devolvió la sonrisa, pero parecía incomoda mirando las pastillas supresoras.

-No me gusta mucho la idea de suprimir tu primera vez... pero, creo que es lo más indicado por la situación, el palacio del Reino Tierra no es un lugar muy seguro para eso, Lu Ten me explicó que por eso tomó esa decisión- Zuko levantó las cejas sorprendido, su primo había mentido, le había dicho a su madre que él tomó esa decisión como que si Zuko hubiera estado siquiera ahí cuando pasó.

-Yo... yo creo que está bien- dijo finalmente, ella miró hacia la puerta donde una sombra se alejaba, seguramente su padre o los guardias, quien sabe. Ursa trago en seco y se levantó acercándose a la puerta para luego sonreír al notar que en efecto ya no había nadie que los escuchara.

-Pero yo se que miente- Zuko se sorprendió por ello y ella solo le sonrió suavemente -Eres mi hijo y hay cosas que simplemente se que pasaron- dijo mientras tomaba las manos del más joven, Zuko bajo la mirada apenado mientras no sabía porque sus mejillas se sonrojaron -Aunque te hayas neutralizado cien veces puedo notar cierta presencia de un alfa- los ojos de la omega se volvieron fríos -Pero lo curioso es que sea solo uno porque...

-Las casas del lugar están equipadas para que si albergan un omega adentro en esa situación nadie de afuera pueda sentirlo, la madre de Jet fue rápida- susurró, Ursa lo miró asintiendo.

-Entonces... ¿Hasta donde llegaron?- Zuko se sonrojo furioso.

-Solo nos besamos y se que está mal, es mi mejor amigo y ahora temo que nada vuelva a la normalidad- dijo tratando de sanjar el tema. Ursa le sonrió con dulzura antes de pararse y besar su frente.

-Lo siento- susurro y Zuko no supo porque se disculpaba, pero ella lo sabía muy bien, sabía que aunque quisiera y si entre ambos jóvenes naciera una relación no podría apoyarla porque los de la realeza solo se mezclaban con los de la realeza.

Luego de eso salió de la habitación dejando muy confundido al omega.

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Zuko prefirió no salir del palacio hasta el siguiente día, quería calmar los ánimos de todos, Azula no dejaba de molestarlo con que Jet era su novio, su padre había preguntado quien es Jet y su madre se pudo en medio para convencerlo de que en realidad Jet era un amigo de Zuko pero era un beta y no un alfa, cosa que era mentira, pero sabía que era mejor que su padre no lo supiera por ahora.

Como siempre se puso el sobretodo y salió por esa vieja puerta de hierro que jamás estaba vigilada, suspiro un poco al no ver a nadie, casi siempre él y Jet se encontraban ahí, pero no habían acordado verse así que... ¿Y si el moreno no quería verlo? Zuko paró sus pasos unos segundos pero luego negó con la cabeza. No, ambos seguían siendo amigos y volver a actuar como antes harían que en un tiempo ambos se olvidaran que alguna vez pasó esto.

Después de todo a él algún día lo comprometerían y Jet encontraría a un o una omega que lo quisiera y que fuera más con los términos que dictaban ser un omega (Delicado, servil, dócil, callado...) No uno como él que estaba constantemente tratando de ir en contra de su biología.

No pudo evitar sentir un malestar ante la idea ¿Jet con otro omega? Solo imaginarlo lo hacía sentir un nudo en la garganta y un fuerte dolor en el pecho, pero enseguida trato de ignorarlo.

Jet y él tenían una buena amistad, nada más. Zuko se preguntó porque pensar eso no parecía reconfortarlo como en un pasado lo hacía.

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Hola! Lamento haber tardado en este capítulo XD

Muchos saludos y gracias a:

Merry Kirkland: ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario :3 aun estoy aprendiendo a manejar los alfas/omegas y el pre-título se alargó más de lo que creí XD Ya vamos por el capítulo 7 y aun no sabemos porque se llama el Guardaespaldas O.o, ¡Me alegra mucho que te guste y que leas mi historia! Muchos saludos y que tengas un precioso día!