Un nuevo amanecer; algo que llegaría a ser desconocido, alumbrante y emocionante llegaría a suceder. El sol cubrió todo el paisaje con aquel deslumbrante brillo con el que irradia todas las mañanas de este mundo, y al hacerlo, no dudo en hospedarse en mis ojos.

Mis ojos poco a poco fueron acostumbrándose al lugar, finalmente, me desperté. Mi cuerpo poco a poco trataba de agrupar su control mientras me despertaba, y claramente, no ignoré lo que había pasado aquella noche.

Levante la manta con cuidado, sin procurar despertarla bruscamente, y la vi muy bien cubierta por las cobijas mientras felizmente abrazaba mi brazo con fervor en medio de sus sueños. Ello fue inspiración para alegrarse.

Pase mi mano izquierda sobre su espalda hasta su cara, movía sus orejitas de punta y base, y pellizcaba y rascaba su espalda cuidadosamente para que despertase. Como era de esperarse, lo hizo. Sus ojos, abriéndose como luz del túnel; lento y glorioso el verlo; su cuerpo, que estuvo danzante y fulminante anoche, expendía movilidad de poco a poco mientras se iba levantando. Cuando finalmente sintió el poder en su cuerpo, se sentó en mi pecho, levanto sus brazos y bostezó con mucho alivio tras el buen sueño que al parecer tuvo; me alegre al pensar ello.

Al rascarse sus ojitos por el poco de sueño que conservaba, se fijo en mi, mientras la miraba con ternura hasta que se acomodase bien y se sintiera viva entre el mundo de lo real. Una tierna sonrisa salió de su rostro y sus ojos deslumbrantes cayeron en los míos, infundimos un abrazo en el uno y el otro, y nos dimos un beso de "Buenos días"

-Buenos días, señorita- Dije con euforia

Gatomon: Hola… (Risa burlona) Hmmm jeje… ¿Dormiste bien?

-De maravilla, como nunca en años. ¿Y tú?-

Gatomon: jeje (mirada coqueta) ¿tú qué crees?

En medio de diálogos y coqueteos nos consentimos con palabras excitantes y caricias relajantes, relajándonos, y por fin, descansado en nuestro amor. Nos quedamos un buen rato despiertos en la cama, recostados y dejando descansar un poco más nuestros cuerpos antes de empezar el día. Me gustaba y me tranquilizaba acariciarla, sentir su pelaje y oír sus palabras, me hacía sentir, simplemente seguro.

Habiendo pasado un buen par de minutos decidimos levantarnos, me lavé el rostro con un poco de agua, limpie mi ropa un poco para no verme tan sucio, y me aliste rápido para poder salir, en cambio, como ella podía limpiarse por sí misma, se rio de mi burlonamente por estar sucio mientras ella me envidiaba su habilidad para permanecer limpia, sinceramente, la envidié por un momento… jeje.

Salimos de la habitación y nos fuimos al centro del pueblo, puesto que hace un par de minutos Gatomon me había dicho que ellos nos estarían esperando allí, así que pues. –no hay moros en la costa. –pensé.

Una vez allí, estaban todo el grupo de amigos que conformaban nuestro grupo. Entre ellos, Guilmon…

-¡Hey Guilmon!- exclame con alegría. -¿Dónde habías estado? Pensé que te habías ido.

Guilmon: Ellos haber invitado a Guilmon a su grupo, Se siente bien estar con ustedes, Guilmon no quiere estar solo.

Tanto a Guilmon, como a todos los demás los saludé como si fueran años sin verlos, y tanton ellos como yo nos sentimos felices de habernos vuelto a agrupar. Nos sentamos al lado de un árbol que había en la plaza, y disfrutamos de la compañía.

-Me alegro de volver a verlos muchachos… pero hubiera deseado que esto no terminara así-

Gazimon: ¡No seas tonto! Simplemente fue un momento incómodo tanto para ti como para todos, lo que paso, paso. Lo importante es que estamos todos aquí, no seas tan mala racha contigo mismo jeje.

Mikemon: ánimo, lo importante es seguir adelante, Gazimon tiene razón y lo sabes amigo.

Les agradecí por su ánimo y me alegré por hablar con ellos y mi grupo, de hecho, todos rieron. A fin de unos cuantos minutos hablando de lo que había pasado aquellos tres días (que en el colmo creí que todo ello pasó ayer…) guardamos un silencio de unos 5 segundos hasta que Renamon hablo.

Renamon: (soltando una risa cómica) Hmm jeje, bueno, ya que estamos todos reunidos, deberíamos hablar de que haremos ahora, ¿no creen?

Gatomon: (asintiendo ante la propuesta) Yo creo que sí… no quiero que cosas malas sigan pasando en tan poco tiempo…

-No estoy del todo seguro (mientras me sobo el rostro) la verdad aun no me he podido "despertar" después de lo que paso… ¿por qué no lo dejamos para esta noche y hablamos bien al respecto de ello?-

Ante mis palabras Renamon y Gatomon dudaron con claridad, se hicieron a un lado, y hablaron entre murmurros algo que tenían entre ellas, deje que terminaran de hablar, y cuando lo hicieron, se voltearon hacía mi con unos rostros felices, asintiéndome.

Renamon: supongo que no estaría mal, podríamos pasar un tiempo por aquí y salir a caminar para recuperar energías.

-¡qué bien! (dije con alegría) entonces, levantémonos y hagamos algo-

Antes de poder hacer algo, Mikemon hablo primero con gran voz y tenue decisión.

Mikemon: ¡Genial! Entonces Gazimon, Guilmon y yo iremos al bar del pueblo a tomar algo, puesto que supongo que será momentos de ustedes

Gazimon y guilmon, asintieron con igual felicidad.

Guilmon: ¡Sin duda, será muy divertido!

Gazimon: como sea, que ustedes se diviertan, Vamos chicos.

Los 3 digimons se fueron a impartir su propia diversión en algún lugar. Quedamos Renamon, mi Gatomon y yo, y al ver ese trió de "tontos" nos reímos un poco al ver cuán alegría infantil aun podían conservar después de todo lo ocurrido. Yo quedé impresionado de que por ejemplo, aquel Guilmon que encontré herido y asustado se halla involucrado tan rápido con ellos, y pareciese que poco a poco pudiera hablar mejor; aquel rompecabezas lleva buen tiempo armándose.

Salimos del pueblo, las chicas querían mostrarme el bosque, sin duda alguna, era un lugar que te llenaba la mente de tranquilidad. Encontramos un pequeño lago, técnicamente como un pequeño cúmulo de agua escondido por unos arbustos, al estar rodeados de árboles, era como si hubiese un hoyo en el bosque, y el sol entraba y se sumergía en las hojas de los arboles con mucho virtuosismo para dar una vista al cielo despejada, amplia, y con la comodidad del pasto, la compañía del bosque y de mis compañeras digimon, y mi mente despejada de muchos problemas.

Nos recostamos en aquel pasto, mi Gatomon se hizo a mi lado. Renamon, para darnos espacio, se hizo en la rama de un árbol para poder descansar. Y los tres quedamos encantados con esta inmensa relajación que nos otorgaba la naturaleza. Cuando pasaron los minutos, Renamon ya se encontraba dormida, vaya que se veía cansada, pero cuando menos lo esperé, Gatomon se hizo encima de mí y me atacó con un beso en la boca, al principio me dio una buena impresión, pero luego dejé de reusarme y seguí su beso, como siempre fue cálido, reconfortante, y simplemente lindo, al cabo de unos minutos con su boca en la mía, el silencio se había roto.

Gatomon: Este lugar es precioso, ¿no crees?

-Por supuesto, sobretodo contigo a mi lado.-

Gatomon: jeje… (Me da un beso en la mejilla) nunca pensé que descansaría tan bien, después de todos estos años. ..

-El pasado mes pasado, lo que importa es el presente, siempre, y no hay nada mejor que esté presente-

Se hace en mi brazo derecho y se recuesta, aferra sus brazos en mi cuello y amarra su colita en mi brazo, me da una tierna lamida en la mejilla y un pequeño beso en los labios mientras no me deja de ver, yo hago lo mismo, sujetando a aquella digimon con mis brazos, como si pareciese de cristal, y abrazándola y acariciándola como si fuese lo único que llegara a apreciar en este mundo, y al igual que ella, me quede viéndola, con tan solo pensar, de que esos ojos, algún día dejarían de existir… no la deje de ver, hasta que poco a poco ella se iba durmiendo, y poco a poco, y la acompañaba en su sueño, hasta que los dos quedamos aferrados el uno al otro; caminando por el sendero de los sueños.

Mientras tanto:

Aquellos bosque eran densos y largo, pero para él, ya nada era una excentricidad, ya nada era algo peligroso. Había recorrido ya varios kilómetros a la intemperie, desde aquel campamento, desde aquel ejército igualmente excéntrico; se hacía en su mente la idea de "ya no volver atrás" porque ello fue justamente, lo que le hizo mal, ahora se andaba, una vez más, en el bosque, caminando y sintiendo paso por paso la pesadez de lo que tenía que hacer desde un principio…

Se detuvo en el camino, decidió primero quitarse ciertos pesos de encima: escribió unas cuantas cartas, tenía planeadas enviarlas a sujetos meramente especiales, entre ellos, Kari…

Tardo más de lo esperado; no perdía tiempo aun así, el descansó cayó bien en él, estuvo relajante. –tanto que inclusive iría a descansar ahí en el bosque. –así que decidió tomarse un buen tiempo para sí mismo. Al haber terminado, hizo un ligero chequeo a sus cartas, pensó que estaban bien, inclusive, la de Kari. –que era las más importante. –la leyó y reviso varías veces… tanto que, no dejó de leerla por buen tiempo.

"No he sido alguien del todo perfecto, ni menos un buen amigo, me di el lujo de la primera impresión, de que aún podía comportarme como quería con seres a los cuales no conocía del todo bien… aquello me paso contigo, porque quería ser alguien en tu vida, lo peor es que sabes por qué, y claramente, no es por ti, es por ella.

Te escribo porque estoy confundido, y estos versos no han de ser más que un simple rencor, diría yo, una queja por adelantado a lo que tú me dirías ahora mismo; la vi, la contemple, la admiré después de tanto tiempo. Pero la subestime, he hice lo más infantil que un digimon habría hecho. Te comunico que aun así no romperé mi promesa. Esta vez ya no es por impresionarte, esta vez ya no es por tener a ese alguien especial al quien llamas "Amiga" entre mis brazos. Esta vez, es simplemente, porque quiero dejar de sufrir.

-Te extraño, extraño a Gatomon, y a Davis; Si vuelvo ante ti, llegaré con ella para ti, te lo prometo"

Pasaron horas, y él seguía leyendo aquella carta, tanto, que no se dio cuenta que una lagrima marco el papel, reacciono y se froto los ojos, guardo la carta en su bolsa para enviarla después.

El sabía que no era hacía, pero los tiempos pasan, y cambiar es parte de madurar… tenía fe en que aun podía vivir feliz, tranquilo, que esto acabaría pronto, pero el desespero, el nihilismo en inevitable. Una vez un hombre, que no llego a ser sabio por terquedad y rabia es su corazón dijo "Tener fe es negar la verdad", nadie sabe del todo si ese hombre fuera en sí importante, pero lo que sí sabemos es que llego un siglo antes de su época; para Veemon, lo que llego un siglo antes de su época, era el ser así como se está… triste.

Se levanto del suelo, armo una ligera hamaca entre los robles del bosque, fabrico una fogata, y puso sus cosas al lado de un árbol; se fue a aquella hamaca, decidido a descansar un poco, pero antes, en una hoja grande, y con un pedazo de carbón escribió en letras grandes y bruscas "BUSCAR A PATAMON" solo así podrá sentirse mejor, y salir a tomar aire fresco.

Retomando:

Ya nos habíamos despertado desde que encontramos esa pequeña laguna, desde ahí caminamos por todo el bosque mientras hablábamos más entre nosotros. Yo hable del cómo vivía en la tierra antes de que sucediera el incidente con lo de este mundo; Gatomon hablo del también como acostumbraba a vivir antes y del que hizo durante los 8 años que duro sola; Renamon hablo de cómo la habían atrapado y de la gente y digimons que había conocido, cuando ella termino de hablar, Gatomon y yo nos dimos cuenta de que ella era la única que o había hablado su pasado, incluso, le habíamos insistido en decirnos algo, pero desistió y no quería saber del tema, desde ese momento decidimos dejar el tema también y continuamos con la salida, fuimos a comer algo en el rio, obviamente pescamos nuestra comida, fue divertido, sobretodo porque entra Renamon y yo queríamos echar a Gatomon al agua, insistió e incluso suplicó que no la metiéramos, pero no quisimos obedecer y una vez que estuviese dentro, le terminó gustando… reímos bastante. Toda esta tarde fue una buena experiencia, porque a pesar de el gran problema que tenemos como grupo, decidimos irnos por el camino fácil de las cosas y preferimos vivir lo que nos queda de felicidad, a vivir tristes por un destino que varía dependiendo de las consecuencias.

Ya callo el ocaso; el cielo torno aquel naranja abstracto que me conmovía cada tarde desde que estaba en las barracas… el verlo fue una ida y vuelta a un pasado no muy largo, pero no muy corto, y algo que no llamaría del todo "desagradable", puesto que ello, no me hizo peor persona por haber personas malas, simplemente fue experiencia, y al ser simple experiencia, estoy feliz de ello, y del presente que me rodea.

Como destino final, nos sentamos al lado de una colina, y quedamos míticamente asombrados con el paisaje que enardecía y embellecía nuestros ojos con ese reflejo de ese naranja de aquel cielo nos daba. Renamon, como siempre, busco un árbol y meditar y a respetar todo lo que le rodeaba, en parte, quería dejarnos solos… Una vez hecho, Gatomon se sentó sobre mis piernas, tomo descansó y reposó su espaldita en mi pecho, y me pidió que amarrase, entrecruzase mis brazos alrededor de su vientre para hacerla sentir bien, efectivamente, lo hice, y los dos quedamos perplejos, disfrutando de aquel momento, que tal vez, no volvamos a tener durante un buen tiempo…

En medio de esa pequeña privacidad que nos dio nuestra compañera, soltamos charla de cualquier cosa que pensáramos, es decir, pensábamos y nos decíamos el uno al otro todo lo que nos ha pasado, y el por qué, aparte, porque ese momento para decidir lo qué vamos hacer, llegó, pues teníamos que aclarar que haríamos con lo sucedido desde que dejamos a Veemon, o bueno, desde que el "voluntariamente" nos dejó. Y en ese momento, solo un objetivo brillaba en mi mente; Gatomon tenía que regresar con su amiga, y no me iba a permitir que aquello fuese una promesa en vano.

Y sobre todo cuando, en medio de nuestras reflexiones, ella sujeto mis brazos con cariño, y me miro con atención. Me pidió que escuchase y justamente le preste mis oídos para escuchar… "Me siento segura a tu lado… me siento protegida" ciertas palabras pueden ser un simple cumplido y cierto sentimiento, o una clara expresión, me sentí muy bien al oírla, pero pensé, que si en verdad la hago sentirse protegida, es porque ella confía en mi… y solo porque es pequeña, porque tal vez no hallan muchas parejas como nosotros, tal vez, por el simple hecho de que no es humana, no tiene sentido el pensar de que no le cumpliré la promesa… su promesa, acaricie su cabecita con amor, y la mire a los ojos. Ella recibió mi mirada con sus ojos azules penetrantes mientras daba roces tiernos a mis brazos "protectores"…

-Oye… prométeme algo.

Gatomon: Seguro... ¿Qué es lo que quieres decirme?

-prométeme, que si llego a devolverte con tu amiga… serás feliz-

Gatomon: Uhh?... (Mirándome con perspectiva y duda) hmmm ¿Por qué preguntas eso?

-¡Shhhhh… (Callándola con mi mano)…! Solo, dime que lo prometes, ¿de acuerdo?-

Gatomon: Uhh… seguro… Al cabo, ¿por qué no tendría razón de estar feliz? Estaría con ella, y contigo también… no tienes por qué preocuparte… amor.

Mirándola, y oyendo las palabras de su boca la meditación cada vez se hizo más profunda… porque, del todo sé, con seguridad, de que será posible enviarla con su amiga de vuelta, pero nunca sabré si a fin de cuentas, ella en realidad busque ser la misma gatita de cristal feliz que era antes, por el hecho de que volvió con su amiga. Sé que la gente cambia, y se simplemente pretendo creer, de que ella en su corazón pueda estar feliz al volver, sin que ella guarde algo en su corazón que, durante toda esta travesía, la haga sentir mal, me pongo el sombrero de estúpido pues… lo único que quiero es lo mejor para ella, es el deber de un soldado… aparte, no tengo más familiares a quienes cuidar, valerme de los seres que confían en mí es lo único que puedo hacer.

El sol ya se había ocultado, nos levantamos nuevamente, Renamon se acerco hacía nosotros para irnos de una vez, estamos decididos y felices, fue un buen tiempo de meditación y de socialización.

Habíamos llegado al pueblo, se veía hermoso en medio de la oscuridad. Llegamos y esperamos en la entrada del hotel a los muchachos, llegaron justo a tiempo… nos reunimos en círculo, y hablamos de una vez por todas.

-Al parecer se divirtieron muchachos-

Gazimon: (frotando su garra en su rostro) Emm si claro, eso hubiera sido si Mikemon le hubiese dado el puesto a ese Ignitemon…

Mikemon: ¡cállate! No me importa de todos modos, defendí mi puesto con fervor (mientras se sobaba su ojo que estaba morado…)

Todos nos empezamos a reir después de lo que dijo… sobre todo cuando se sobo el ojo…

Mikemon: ¡bahhh! Búrlense si quieren, al menos estoy feliz con lo de hoy.

-Bien, creo que todos sabemos por qué estamos reunidos…-

Renamon: En efecto. Tenemos que pensar que haremos de ahora en adelante

Todos guardaron unos segundos de silencio, ya que todos no teníamos del todo una idea, hasta que Gazimon amablemente, rompió el silencio.

Gazimon: Hmmm… saben, podríamos salir de este mundo…

Un gran "qué" salió de las bocas de todos ante la respuesta de Gazimon.

Gazimon: Simple… pero necesitamos un computador humano… una cámara, y conexión a un tipo de red…

Mikemon (frotándose el rostro con sus garras) Vaya Gazimon… sueles ser muy listo sabes.

Renamon: Sabes que es algo imposible… torpe.

Gazimon: (algo eufórico) Bueno pero al menos trato de decir algo…

Todos entraron en polémica excepto Gatomon y yo, la miré y lucia serena antes los comentarios de los demás, esperaba de seguro a una alternativa mucho más fácil… y de hecho, la idea de Gazimon no era mala, ya que por fin en mi vida, tendría un papel en algo importante.

-Pero tengo una duda… ¿Cómo el tener esos aparatos nos enviará al otro mundo?-

Gazimon: Es sencillo, recuerda que es un mundo virtual… podemos conectarnos a algún computador, activar la cámara y materializarnos en datos, nos enviaría a la cámara receptora, y ¡ta tah! Estamos en el mundo humano.

Al oír aquella respuesta lógica de él, todos los demás empezaron a aceptar la idea como algo positivo… en lo personal, yo estaba de acuerdo.

Gatomon: ¿pero cómo obtenemos la computadora y las demás cosas?

Gazimon: La verdad no sé… pero digo que es posible…

-Yo sé en donde… será fácil, se los aseguro-

Desde que atrapé su atención empecé a ejercer mi plan. Como antes fui soldado, conocía los perímetros que rodeaban el barracón, entre ellos, un pequeño puesto de avanzada que había en un pasaje digimon que conectaba al pueblo, les decía que no había riesgos, ya que los soldados no eran muchos, y que no era un puesto que tomara mucho control en las defensas, todos parecieron estar de acuerdo, y sonrieron por el volver a ver el mundo humano con sus propios ojos.

-¿les parece bien el plan?-

Todos asintieron ante mi idea, por suerte.

Gazimon: adelante, salgamos de este lugar.

Mikemon: Siempre seguro, estoy de acuerdo.

Guilmon: No tener problema al respecto, Guilmon apoyarte, humano.

Chocamos los cinco entre todos (a pesar de que algunos tengan tan solo 3 garras) y entramos cada uno a nuestras habitaciones de hotel respectivas.

Cuando todos entraron, Gatomon Y yo nos recostamos en la cama para por fin dormir, me recosté yo primero, y luego ella tomo lugar haciéndose encima de mi pecho, la rodee con mis brazos, y ella rodeo mi cuello con los suyos, la mire con atención y parecía desconcertada.

-¿Todo bien? Te veo algo decaída-

Cuando puso atención ante mis palabras, me miro con preocupación, me agarro con más fuerza de la usual, y recostó su rostro alrededor de mi cuello, después de unos minutos, gano las ganas suficientes como para poder hablar…

Gatomon: Si hacemos lo de ir a ese puesto… ¿te vas a encontrar bien?...

-Pero claro que sí (asentí con decisión) créeme, todo irá a salir bien

Gatomon: Yo te creo… siempre lo he hecho… pero lo que me da inseguridad es que ello que dices suene más fácil de lo que pueda ser… ¿qué tal si esa base o puesto sea más peligroso?

La mire con ternura y no dude en sonreír por su preocupación, sujete su boca con la mía y la bese inesperadamente, al terminar el beso, pareció estar más tranquila, me miro relajación, y una leve sonrisa apareció en su rostro.

-No te alarmes… todo saldrá bien. Después de todo, no estoy solo, te tengo a ti-

Justo después de haber terminado de hablar, nos besamos y olvidamos todo este tema. Pasaron, unos quince minutos después de hablar, ella ya había caído en sueño, acariciaba y rozaba mi mano en su espalda detalladamente mientras pensaba en aquel plan. Lo que dijo Gatomon también me hizo pensar, que tal vez, no sea tan fácil como lo dije… Solo espero que todo esté bien para ella, la verdad, no quiero que nadie se incomode pensado en la inseguridad de mis planes, sobre todo aquella Gatita de Cristal. Cerré los ojos, pensando en lo bueno que fue este día, y lo agotador que será vivir con la realidad.