Bueno chicos, esto será difícil de explicar así que lo tendré que decir rápido. Si por el inicio del anuncio ya pensaban que este fic nuevamente seria cancelado… diablos acaso tan mala fama tengo :,v
Quizás algunos no lo sepan, pero yo vivo en Perú y mi país en estos momentos está pasando por una muy severa crisis pues las fuertísimas lluvias en las regiones andinas están provocando inundaciones muy graves en las ciudades costeras. Yo vivo en una de esas ciudades, cada día la situación se pone mas fea.
Ahora mismo estoy ocupado ayudando en mi calle y también a un grupo de personas en la recolección de víveres que serán donados a las zonas más afectadas, tengo la suerte de vivir en una zona céntrica y a pesar de que los daños en los lugares donde vivo no son tan altos también hay personas que la están pasando muy mal pues sus casas ya colapsaron debido a la ira de la naturaleza.
Publico este capítulo y no se cuándo será la siguiente vez que logre publicar el siguiente, tengo los borradores gracias al anterior fic pero la situación en la que estoy hace que, o me demore mucho por las cosas que estoy haciendo o quizás sea publicado con normalidad en una semana o quince días.
En fin, solo quería decirles eso y por el momento disfruten de este capítulo.
-o-o-o-o-o-o-o-
POKEMON XYZ: REBIRTH
ACTO VII – EL CORTEJO DE FLORES
PARTE I
-o-o-o-o-o-o-o-
-comencemos cuanto antes- dijo Marinette quien se encontraba sentada en la silla de ruedas, mirando a todo el grupo -quiero que los cuatro me ataquen al mismo tiempo- ordeno la anciana.
Ash, Dawn, Serena y May se miraron entre si -¿los cuatro al mismo tiempo?- se preguntó Ash al mismo tiempo que la peli miel se amarraba el cabello a modo de cola de caballo.
-rápido que no tengo paciencia.
En el campo se encontraban pikachu, piplup, fennekin y blaziken. Los chicos volvían a mirarse pues la anciana no traía ningún pokémon como para defenderse -"¿qué es lo que pasa con ella?"- pasaba por la cabeza del muchacho que no comprendía del todo lo que la mujer planeaba.
-ya valieron- dijo Félix quien junto con Adrien miraban desde lo lejos el entrenamiento.
-¡vamos!- exclamo con fuerza May quien quería volver a enfrentarse contra la mujer por lo que había sucedido la noche anterior.
Blaziken se lanzó al ataque -¡piplup!- grito Dawn quien seguía los mismos pasos que su amiga. Los dos pokémon se lanzaron hacia la mujer de larga cabellera blanca. Una gran cantidad de esferas negras salieron del suelo a velocidad, todas ellas golpearon con fuerza a los dos pokémon de tipo fuego y agua.
-¡blaziken!
-¡piplup!
Ambos pokémon salieron volando por los aires, pero, las esferas cambiaron de dirección -¡AAAGH!- las dos jóvenes recibieron los golpes de lleno y fueron arrastradas por la fuerza de los ataques hacia los arboles mas cercanos.
-¡May! ¡Dawn!- grito Ash preocupado por el estado de sus dos amigas.
-un estilo elegante pero lleno de aperturas, sus enemigos no vienen a verlas a un espectáculo.
La anciana miro a los dos jóvenes que quedaban de pie -"ella, es muy fuerte"- pensó el azabache mientras que observaba como Serena se quedaba mirando a la anciana y también al gengar que estaba saliendo de la sombra de la mujer.
-¡pikachu usa rayo!
Los mofletes rojos del roedor empezaban a llenarse de energía eléctrica, pikachu estaba por atacar -¡¿qué demo…?!- Ash quedo impactado al ver como un rayo de energía oscura golpeo al ratón, provocando que este cayera al suelo inconsciente.
-¿eres un novato?- pregunto Marinette.
-¿qué…?
-la fuerza bruta solo funciona contra peones.
El mismo rayo de energía oscura golpeo al azabache, sus ojos se dilataron y este cayo igual que el roedor.
-¡bien! ¡ahora somos tú y yo!- exclamó Serena mientras golpeaba con una de sus manos la palma de la otra.
El rayo de energía oscura golpeo a Serena y fennekin, el golpe fue tan fuerte que ambas cayeron al instante -son una vergüenza de entrenadores- dijo la anciana quien empezaba a mover su silla para retirarse.
-¿uh?- la mujer sintió que algo se le aproximaba.
Una esfera de energía eléctrica estaba a pocos metros de ella, pero rápidamente fue interceptada por una esfera de energía oscura -vaya, eso fue increíble- dijo la anciana al momento de disiparse la explosión -con esa técnica, me quitaste 3 cabellos- continuo la mujer mientras miraba al azabache.
-"¡recibieron el golpe de frente y no se movieron ni un centímetro!"- se dijo el chico al ver como gengar estaba sin ningún rasguño.
Una gran cantidad de esferas de energía negra cayeron sobre pikachu y Ash, el ataque fue tan fuerte que arrojaron a ambos hacia los arboles cercanos -eres como una rana que nunca ha salido de su estanque, pareces un novato que no calcula la fuerza a la que te enfrentas- dijo la anciana quien miraba como se levantaba el chico junto con pikachu -¿qué?- se preguntó Marinette al ver cómo es que el campo se llenaba de energía eléctrica.
-tú espíritu es lo único maduro en ti, así que en compensación por esos tres cabellos esta vez iré en serio.
Una potente descarga eléctrica salió del cuerpo del roedor al mismo tiempo que una gran cantidad de esferas de energía negra eran expulsadas por gengar. El impacto de ambos ataques genero una explosión, una especie de vapor purpura producto del impacto se había producido y este empezaba a disiparse poco a poco.
-¡pikachu!- el azabache salió corriendo hacia su pokémon al mismo tiempo que gengar se volvía a mezclar con la sombra de Marinette.
-es todo por hoy- dijo la anciana quien se retiraba hacia su casa ubicada en una parte alta de la montaña.
La noche había llegado rápidamente, el grupo se encontraba armando su campamento al lado de una fogata. El cuerpo de los chicos tenían marcas de heridas y moretones, producto de los fuertes ataques que habían recibido por parte de gengar -vayan acostumbrándose, lo que recibieron hoy no es nada con lo que se viene- dijo Félix quien se encontraba sentado en las ramas de un árbol.
-¿por qué cada que te vemos apareces entre arboles?- pregunto Serena.
-¿en qué sentido las cosas se pondrán peores?- pregunto Dawn.
-ya lo verán, todo a su tiempo- fue la respuesta del joven.
La luna, aparte de la fogata, era lo único que iluminaba al grupo de jóvenes. Y esa misma luna brillaba con intensidad sobre la ciudad de Laverre ubicada al norte de la capital del país.
Ciudad Laverre, una ciudad única en toda Kalos. Mientras que en las grandes urbes y poblados del país atlantropeo la arquitectura es una barroca, Laverre es la fusión entre la arquitectura característica del país junto con la arquitectura característica de Fuso. El ejemplo más claro de eso es un gigantesco castillo construido debajo del gran árbol que existe en la ciudad, un palacio que es también el gimnasio de la ciudad.
Esta mezcla producto de una antigua inmigración a gran escala, especialmente de la región Johto, explica que en esa ciudad la existencia de kimonos y algunas costumbres muy diferentes sea la gran singularidad y atractivo turístico único en todo el continente.
La luna le daba un encanto a la ciudad y los faroles de papel que colgaban de techo a techo entre las angostas calles de piedra era la iluminación que obtenía algunos barrios de Laverre. Y por esas mismas calles es donde una mujer de larga cabellera negra se encontraba transitando y a su lado un sylveon le seguía el paso.
Los tacos de Valerie, la líder de gimnasio, se escuchaban por cada paso que ella daba. Los habitantes, al verla, rápidamente se hacían a un lado para que la hermosa joven camine sin ningún problema.
-¡señorita Valerie!- una morena en kimono rosado corría en búsqueda de la líder.
La líder de Laverre había salido de la ciudad, el camino de piedra la guiaba hacia un edificio en las afueras de la ciudad. Un edificio rodeado por muros cubiertos de plantas, escaleras de piedra que conectaba con el camino hacia Laverre y que se encontraban llenas de farolas en forma de pokéball para iluminar la vía.
La fábrica de pokéball es el edifico más moderno de la ciudad, y también uno de los más seguros de Kalos debido a que ahí la industria necesita de fuertes medidas de seguridad para proteger las maquinas que se encuentran dentro del complejo.
-¡señorita Valerie!- la morena por fin había llegado a las cercanías de la fábrica, la joven por fin daba con la líder de gimnasio.
-¿qué quieres?- pregunto fastidiada la pelinegra, cuyos hermosos ojos reflejaban la luna.
-¡¿enserio planea ir?! ¡¿no sería mejor esperar por ayuda o avisar a la policía?!
-la ayuda nunca vendría y la policía es inútil en estos casos.
El pokémon de tipo hada se acercó a la puerta, los lazos de sylveon se pusieron al extremo de las grandes puertas del edificio -mejor regresa al palacio, aquí no hay nada que puedas hacer- en ese momento las dos chicas vieron como el pokémon destrozaba las puertas abriendo así una entrada para el complejo.
Ambas jóvenes entraron, la acompañante de la líder no mostraba algún interés en retirarse del lugar. Por dentro, el gran salón que daba la bienvenida a todos los visitantes a la fábrica se encontraba muy frio, mas frio que en la calle y había una espesa neblina que provocaba escalofríos a la morena.
-derribar la puerta de la fábrica de pokéball es considerado delito.
Un hombre se encontraba sentado detrás de un escritorio. Debido a la oscuridad, tan solo se le notaba su silueta pero unos brillantes ojos rojos era lo que resaltaba del tipo -así que era cierto, los flare se encuentran aquí- dijo la líder de gimnasio.
-¡AH!
Un grito entrecortado agarro en frio a la líder, esa voz era proveniente de la chica en kimono que la había acompañado. Valerie se dio la vuelta, ahí vio a un tentacruel quien tenía muy bien sujeta a la morena con sus tentáculos, todo su cuerpo y también amordazada por esos pegajosos tentáculos del tipo agua.
-¡toxicroak, encárgate de ellas!
Varias cajas se rompieron, sillas y mesas salieron volando al momento que un gran pokémon de color purpura saliera de su escondite. Los ojos de la morena empezaban a llenarse de lágrimas, ella ya daba por perdida la situación en la que se encontraba junto a Valerie.
-la ventaja de tipo no lo es todo.
Una gran cantidad de rayos de color purpura con rosado impactaron fuertemente en toxicroak y tentacruel. Los dos pokémon de tipo veneno dieron un grito de dolor para luego caer inconscientes.
Los tentáculos soltaron a la morena, su cuerpo se encontraba temblando debido a lo pegajoso y desagradable que fue el haber estado sujeta por tentacruel. El hombre perteneciente a la organización flare salió de las sombras, un hombre calvo y de traje blanco salió de la oscuridad. Aquel sujeto tenía un visor rojo, pero eso no ocultaba la ira que expresaba su rostro en ese momento.
-¡MALDITA! ¡PAGARAS LA HUMILLACION!- grito el hombre quien lanzaba una pokéball de su mano derecha.
-¡rápido sal de aquí!- ordeno la líder a su acompañante.
Un imponente pokémon de color plateado salió de la pokéball que arrojo el hombre. Un pokémon cuyo cuerpo era de acero puro y de sus ojos salía una mirada de odio y frustración -¡GRAWW!- aggron dio un poderoso rugido que asusto a la morena que huía del lugar.
El pokémon de tipo acero se abalanzo contra el tipo hada, sylveon recibió una fuerte estampida que termino siendo arrojada hacia unas cajas de madera ubicadas en una de las tantas esquinas del salón.
Valerie miro preocupada a su pokémon, ella observo como el tipo hada se levantaba de entre los escombros -¡¿qué?!- unos barrotes electrificados se pusieron al frente de la joven -¡¿de dónde salió esto?!- se preguntó la mujer.
-esto mi niña, es un campo de aislamiento.
En ese momento la líder saco una pokéball pero esta no respondía, el sistema de la esfera metálica se encontraba muerto -las pokéball aquí no funcionan- dijo aquel sujeto al mismo tiempo que Valerie decidía por guardar la esfera.
La líder empezó a analizar rápidamente la prisión donde se encontraba, al mismo tiempo observaba la lucha que se llevaba a cabo entre aggron y sylveon -ya no importa lo que hagas, no podras hacer nada- el hombre quien empezó a mirar a la líder de forma lasciva -mejor dicho, en este lugar no hay pokémon y por más que grites- continuo el sujeto, mientras se desabrochaba la camisa -nadie podrá escucharte- el tipo arrojo sus guantes, se quitó el visor y se acercaba rápidamente a Valerie.
-¡estas atada de pies y manos como una niña inofensiva!- exclamo el sujeto quien ya estaba a pocos metros de la líder -¡ahora voy a tomarte y…!- la chica le dio un fuerte golpe en el rostro. El impacto fue tanto que uno de los dientes del tipo salió volando de su boca.
El tipo se encontraba en el suelo, estaba confundido y no podía reaccionar muy bien pues le daba vueltas la cabeza -tú eres como un inofensivo goomy y yo soy como un florges- dijo burlonamente Valerie, sacudiéndose las manos por el rastro de sangre que el flare le dejo.
El hombre estaba recuperando la conciencia, este miro fijamente a la mujer y observo como ella le miraba como si él fuese una burla para ella -¿no es mejor así?- pregunto Valerie, tronándose los dedos -ni pokémon y ni esas máquinas que ustedes tienen, vamos a hablar con los puños- el comandante flare se sentía humillado, este estaba furioso por lo que ella le estaba tratando.
Un aroma empezó a invadir la jaula, en ese momento el hombre estaba sintiendo una extraña fragancia -¿qué es esto?- se empezó a preguntar el tipo. De un momento a otro la cabeza empezaba a darle vueltas, el sujeto por más que intentaba parase no podía pues sentía que su cuerpo le pesaba.
-¡¿qué?!- el flare quedo impactado al ver como aggron se encontraba inconsciente en el suelo, y como sylveon emanaba un ligero brillo turquesa -¡¿qué estas hacien…?!- el hombre intento levantarse pero en ese pobre intento se estrelló contra el suelo.
La joven líder giro el cuerpo inconsciente del flare usando sus pies, precisamente sus tacones -pobre insecto- se dijo para sí misma mientras miraba al hombre quien se encontraba inconsciente.
Los lazos de sylveon se acomodaron en los barrotes, el pokémon destrozo la prisión de forma rápida y sencilla -¿ah?- la líder sintió algo en el pie, el flare en unos últimos intentos la agarraba del pie para evitar que esta siga su camino.
Los tacones de Valerie golpearon fuertemente el rostro del hombre, arrojándolo hacia la pared -porque… porque no te… afecta las toxinas de las hadas- fue lo último que dijo antes de caer desplomado.
.
.
La luna brillaba con intensidad, las estrellas en el cielo despejado era un espectáculo visual para Laverre. En un jardín de flores un hombre en kimono y cabellera roja observaba hacia el cielo.
Como de costumbre, había mucho frio, el viento movía la larga cabellera roja del sujeto al igual que el kimono de color café con negro que este traía -¿qué sucede? ¿de qué quieres hablar ahora?- pregunto una Valerie de unos recién cumplidos quince años.
La atmosfera era diferente en ese momento, en aquel solitario jardín solo existía la presencia de Valerie y de aquel hombre de cabellera roja.
Valerie, te eh estado preparando muy bien a lo largo de este tiempo. Pero ya es hora de que te enfrentes a la siguiente fase del entrenamiento.
-¿ah?
El sujeto arranco una rosa roja del jardín y se la entregó la joven. Valerie acepto la rosa, la tomo en sus manos. Las pupilas de Valerie se dilataron, sus manos soltaron la rosa roja y esta cayo al jardín -este entrenamiento será uno que durara por años- la joven acababa de vomitar sangre de su boca, su cuerpo le temblaba y al igual que la rosa ella había caído al jardín.
Valerie se encontraba encima de una cama, su kimono estaba manchado de sangre, su cuerpo se retorcía y tenía la visión nublada. Su temperatura corporal habia aumentado considerablemente, la joven ardía literalmente. Las ayudantes del palacio Laverre solo miraban la escena muy preocupadas pues no tenían el permiso de ayudar a la señorita.
-el jardín está impregnada de la fragancia toxica que emiten las hadas, al principio el veneno en tu sangre te quemara el cuerpo y sentirás dolor. Pero, pronto tu cuerpo se ira acostumbrando y serás inmune a todo tipo de toxinas- dijo aquel hombre quien miraba como la joven se retorcía por el dolor que le recorría el cuerpo.
.
.
Los pasillos de la fábrica de pokéball, una de las mayores industrias de Kalos, se encontraban en penumbras. Muchos houndoom y soldados flare se encontraban regados por los pasillos del complejo, luego de una batalla en la que ninguno tenía la más mínima oportunidad de ganar.
El sonido de la punta de los tacos de la joven chocando el piso era lo único que se escuchaba en las proximidades, cada paso que Valerie daba era un nuevo estado de alerta que los flare obtenían.
El golpe que daban los tacos en el suelo empezaban a desesperar a todos los reclutas que estaban agrupados en una de las tantas salas de máquinas de la fábrica. El grupo se encontraba esperando, junto a varios houndoom quienes se encontraban listos para emboscar a la mujer.
Los soldados ubicados en la puerta se encontraban temerosos, sabían bien de como uno de sus líderes cayo fácilmente contra la mujer en la entrada de la fábrica. Todos ellos traían puestos sus visores, detectando el calor para ver el momento preciso donde la líder de gimnasio se aproximase.
Había tensión dentro de un salón ubicado en una de las partes altas del complejo, una oficina grande llena de documentos y computadoras. En la oficina del directorio se encontraba una de las dos líderes de aquel escuadrón que había tomado la fábrica.
-¡ya se complicó todo!- exclamo una de las soldados.
-aun no, todo está bajo control- fue lo que dijo una mujer de traje blanco que se encontraba sentada detrás de un escritorio.
En el salón había varios monitores, en dichas pantallas la que lideraba la invasión observaba los estragos que Valerie ocasionaba en sus subordinados. Al lado de la mujer, reposando en el escritorio, una esfera de color purpura descansaba en un pequeño trípode.
-como sea tenemos que sacar la masterball de este lugar- volvió a decir la mujer de blanco.
La comandante flare seguía mirando por las pantallas, ella observaba como un numeroso grupo estaba preparado para recibir a Valerie y detenerla antes que siga ocasionando problemas en la fábrica.
Los grandes salones llenos de maquinaria se empezaban a llenar de pétalos de flores de diferentes colores, un extraño aroma invadía los pasillos del complejo. Pequeñas flores de diversos colores empezaba a brotar de las maquinas.
-¿por qué…?
Uno de los soldados flare se acercó a una de las flores que había brotado de entre los teclados de una computadora -¡espera no lo toques!- grito su compañero.
Era demasiado tarde para aquel soldado, el sujeto había tocado el pétalo de esa flor y en ese instante su cuerpo ya no respondía -¡¿qué demo…?!- otro de los soldados quedo impactado al ver como el sujeto desplomarse en el suelo.
Varias raíces empezaban a emerger del suelo, los soldados empezaron a asustarse mas y mas por lo que veían -¡houndoom destruye esas cosas!- ordeno uno de los flare quien con sus llamaradas empezaron a incinerar las raíces.
-¡¿por qué no…?!
Los soldados estaban desesperándose, tenían pánico y no sabían que hacer en esos momentos -todos ustedes están en mis redes, no tienen ninguna forma de poder salir de aquí- la voz de Valerie se hizo presente, todos empezaron a mirar a sus alrededores pero no había rastro de ella. Solo una neblina turquesa en la que varios pétalos de flores era lo que rodeaban a los soldados y houndoom.
Los canes siniestros empezaron a expulsar llamaradas de sus bocas, el temor de terminar como aquel compañero caído era algo que se apoderaba de la mente de los presentes. Una explosión se generó en aquella sala -¡maldición los equipos!- grito uno de los soldados al ver que una de las llamaradas había destrozado maquinaria de la fábrica.
-¡AARGH!
Un grito agudo acompañado de un aullido de dolor fue lo único que se escucho antes de que unas pequeñas alarmas en la maquinaria de la fabrica empezase a sonar, todos los soldados flare y houndoom habían colapsado ante aquella neblina toxica.
De entre la neblina apareció Valerie acompañada por sylveon quien traía sus ojos con un brillo turquesa. La líder caminaba entre los cuerpos inertes de los flare, la mujer tan solo un lugar al que dirigirse en ese momento.
Valerie y sylveon seguían su camino, al mismo tiempo que la líder del escuadrón observaba todo desde el despacho del directorio -¡ninetales! ¡usa fuego fatuo!- un soldado flare apareció de la nada junto a un zorro de pelaje dorado.
Una emboscada de varios soldados fue lo que recibió la líder de gimnasio, todos ellos traían tubos metálicos y también se encontraban acompañados de varios houndoom -¡brillo mágico!- una potente luz salió expulsada del cuerpo de sylveon, una luz que arrojo a todos los miembros de la organización flare y a sus pokémon hacia los muros del salón donde se encontraban.
En la oficina del directorio, la comandante estaba preocupándose, la mujer estaba pensando en que hacer para poder salir de ahí sin que la líder de gimnasio la atrapase -ehm, señora- dijo la acompañante de la mujer al ver que varias raíces empezaban a ingresar por debajo de la puerta de la oficina.
-¡ahora no!- respondió casi gritando, al mismo tiempo que estudiaba los planos del complejo.
Pétalos de flores empezaron a inundar el lugar. La mujer, la comandante del escuadrón, se sorprendió al ver eso pues era algo que no tenía lógica. En esos momentos reacciono y observo a la puerta, vio las raíces entrar.
Fue en ese momento donde el sonido de algo destrozarse se escuchó en la habitación -¡¿qué fue eso?!- se preguntó la mujer completamente sorprendida por lo que estaba observando.
El sonido de unos tacos empezaron a escucharse, las dos mujeres estaban impresionadas con lo que veían -¡t-tú eres…!- aquella mujer estaba retrocediendo unos centímetros ante la presencia de la pelinegra.
Los pétalos de flores seguían moviéndose, ligeros vientos dentro de la oficina eran los causantes. La larga cabellera negra de Valerie se movía al mismo ritmo de los pétalos.
-las flores de Laverre me hablaron sobre lo que ocurría aquí, fue por eso que vine a investigar- dijo la líder de gimnasio.
La mujer, líder del escuadrón de los flare, se puso en guardia y también el houndoom que traía se dispuso a atacar.
-¡garrhh!- la soldado que se encontraba en la oficina colapso.
Los pétalos seguían moviéndose, la mujer observo como houndoom corrió la misma suerte al mismo tiempo que sentía que su visión se nublaba y poco a poco perdía la noción de la realidad.
-ya estás perdiendo tus cinco sentidos.
-¡desgraciada!- la comandante estaba con ira, no podía moverse pues le costaba respirar y le temblaba el cuerpo.
Sylveon apareció al costado de la líder de gimnasio, sus ojos se tornaron de color turquesa y algunos pétalos de color blanco empezaron a agruparse en diferentes grupos -¡¿qué demonios pasa?!- la mujer estaba asustada, cualquier cosa podría pasar.
-¡AARGGH!
Varias flores blancas atravesaron el cuerpo de la líder del escuadrón flare, su cuerpo ahora se encontraba clavado en la pared.
-¿y bien? ¿me dirás que es lo que quiere los flare en Laverre?
-¡idiota¡- fue la respuesta de la mujer, mientras que las flores blancas empezaban a teñirse de rojo -¡no me importa por cuanto me tortures! ¡nuestra batalla va mas allá pues todo esto es por los ideales del gran li… AAARGH!- nuevamente, más flores blancas atravesaban el cuerpo de la mujer.
-¿gran líder?- se preguntó Valerie -da igual, no necesito escuchar nada de tus labios- comento la joven.
-¡¿qué dices?!
La joven saco una rosa roja de su kimono -esta rosa me lo dirá todo- respondió Valerie quien apuntaba con el tallo de la rosa hacia la mujer flare.
Valerie arrojo la rosa directo al centro del pecho de la flare, la comandante dio otro grito al sentir el inmenso dolor producto de aquella rosa. A los pocos segundos la mujer cayó al suelo.
-quisiera agradecértelo, pero en tu estado no pude sacarte toda la información- dijo la líder al cuerpo inerte de la mujer, aun con la duda sobre ese gran líder del que ella comento -pero si van a venir a atacar mañana en la mañana, tendré que preparar todo antes de que eso ocurra- y con eso, Valerie junto con Sylveon salían del complejo
Era ya media noche, la líder sabía muy bien lo que tenía que hacer, ya tenía listo todos sus preparativos para el enfrentamiento del día siguiente. Nadie sabía lo que ella estaba por hacer, sería considerado un suicidio por parte de ella la acción que estaba tomando.
Pero a ella no le importaba, ella tenía un deber con su ciudad y estaba dispuesta a defenderla como a de lugar. Valerie tenía que hacer algo antes de irse, pues ella caminaba entre los largos pasillos que tenía el castillo. Un cartel que decía "PASSAGE INTERDIT" era la única advertencia que había en uno de los pasillos del palacio Laverre que impedía la entrada a una de los tantos jardines del complejo.
Valerie caminaba por dicho lugar, la joven líder había cruzado aquel cartel. Un inmenso y hermoso jardín de flores era a lo que había llegado la mujer, un lugar solitario pues la presencia de aves o insectos era nula. Algunas columnas de mármol adornaban el lugar y también había una especie de casa tradicional en medio del jardín.
-este jardín, donde las flores tienen impregnadas las toxinas de la niebla feérica- miraba Valerie a su alrededor.
El sylveon de la líder aparecía, el pokémon la había seguido desde el lugar donde la joven la había dejado. El pokémon de tipo hada se acercó hacia las flores, específicamente a una rosa roja.
-no se permite la existencia de otros organismos, solo este aroma ahoga este lugar- la mujer tomo una de las flores y empezó a admirar su belleza
Valerie miro hacia un lugar en específico de entre todas las flores, había una lápida de piedra al que la joven empezaba a acercarse, en la lápida había una fotografía de un hombre de cabello rojo -padre…- la líder de gimnasio coloco aquella flor que había tomado encima de la lápida.
Y en las lejanías de la ciudad, más allá del bosque Laverre donde desde un pequeño monte se podía observar la inmensidad del bosque y las luces de la ciudad, había un grupo de elite perteneciente a la organización flare.
-que débil se ve Laverre, que débil- dijo Aliana quien traía un guante dorado con varios ornamentos y gemas de diferentes colores en los nudillos, también una pequeña mochila de color negro -pronto, todos los que se opongan a los Flare serán mis marionetas- los fríos vientos movían los cabellos de aquella mujer y el de sus acompañantes, todos vestidos con trajes rojos.
Este es el capítulo más corto que eh publicado a lo largo del fic, pero la situación en la que estoy ahora… bueno, no quería dejarlos sin un cap. El siguiente capítulo si será más largo y como dije, puede que me demore en subirlo debido al Kyogre que anda suelto en Perú :,v
Nos veremos pronto, se despide este escritor que intentara publicar contra todo problema el siguiente cap lo más pronto posible :)
