¿Doctora Brennan está bien?-Zach se había acercado a ver el largo corte sangrante.

Sí, estoy bien-aseguró ella, intentando tranquilizar la rabia casi homicida que se había apoderado de ella.

Enojo, ira, frustración. Se quedaban cortas las palabras para describir la abrasadora emoción que la sacudía.

Vamos, cariño-Ángela la llevó a su oficina.-Trataré de ponerte una venda o algo.

Esoty bien así-mintió, el corte ardía mientras la sangre salía poco a poco.

Se la llevó a regañadientes en medio de sus mudas protestas.

No, no estás bien-la sentó en la silla y sacó algo parecido a un botiquín de primeros auxilios.

Tempe, tú no estás bien-observó su amiga.

Es sólo mi mano sangrando-intentó salirse por la tangente, aún sabiendo a la perfección de que hablaba.

No quiero que intentes quitártelo-le dijo mientras le aplicaba alcohol en la mano y la cubría con una venda.

Ella hizo ademán de arrancarlo, pero se lo impidó con un manotazo.

Como tu amiga, debo ser sincera contigo-la miró fijamente-Tienes la palabra celos escrita en la frente.

No estoy celosa-aseguró ella tajantemente-Los celos son rídiculos e irracionales.

C-E-L-O-S-le deletreó con enfásis-tienes que aceptarlo, cariño.

Brennan sentía que la mirada perspicaz de Ángela podía ver más allá, además ella era su amiga y le haría bien contárselo.

Está bien, no son celos-buscó la palabra indicada-es más bien como...está bien son celos-adimitó derrotada y avergonzada.

Ya diste el primer paso, que es admitir que tienes un problema-se sentía orgullosa de que su amiga admitiera sus emociones.

No tengo un problema-ella la interrumpió.

Claro que lo tienes, pero vamos a poner en marcha un plan para que recuperes a Booth.

Brennan abrió la boca para protestar, su débil intento fue interrumpido por su interlocutora.

Tú déjamelo todo a mí, que yo lo soluciono-intentó tranquilizarla.-Además, contaré con ayuda extra.

Ángela, no se que tipo de ayuda conseguiste, pero este plan es una locura.-Sentía que esa idea se saldría de control.

Confía en mí, esto va a resultar-estaba segura de que su idea funcionaría como seda-Ahora, a trabajar.

Brennan se sintió aliviada y feliz de que le diera oportunidad de trabajar, salió casi corriendo a la plancha métalica donde reposaba el esqueleto.

No quería pensar mucho en el plan loco y maligno que había ideado su amiga, a quien creía capaz de casi todo.

No había tenido ni medio minuto para identificarlo, por lo que se dedicó a dar los datos más básicos.

Mujer, entre 16 y 18 años-murmuraba mientras recorría el cuerpo con la mirada, inclinándose para examinarlo con más dedicación.-Seis fracturas en el cráneo; dos a la altura del lóbulo frontal, tres sobre el lóbulo parietal y una en el lóbulo occipital.

Bien, éstas son las muestras de lo que rodeaba al cuerpo-Hodgins le mostró los tubos de ensayo que contenían un polvo de un azul brillante.

Y ¿qué concluyeron?-preguntó interesada, tomando un tubo de cristal para analizarlo mejor.

Son restos de polvo de zafiro-informó el entómologo.-No cualquiera tiene acceso a ese tipo de joyas.

¿Son auténticas?-inquirió Brennan.

Su interlocutor asintió.

El zafiro es una de las gemas más duras, por lo que debieron golpear con demasiada fuerza para hacerlo polvo.

El cráneo de la víctima también tiene ese tono azulado-la antropóloga señaló las dos abolladuras más próximas-es posible que hayan golpeado su cráneo con alguna joya de zafiro.

El zafiro es lo suficentemente rígido como para causar esas lesiones, intentaré encontrar el arma homicida.

¿Revisaron ya sus registros dentales?-preguntó Brennan al observar que en la cavidad bucal de la víctima aún conservaba piezas dentales.

No, nadie había examinado el cuerpo-informó Cam-tomé las muestras y hágalas analizar.

Removió con cuidado el único incisivo que le quedaba, más que suficiente para saber quién era la desafortunada víctima.

La computadora mostraba varias vistas de la pieza, mientras examinaba los registros, intentando hallar a quien le pertenecía ese incisivo.

Después de un rato un nombre apareció en la pantalla: Alessandra Paccussi.

Paccussi-musitó Zach-ese apellido lo he oído antes, y no es muy común.

Hubo un breve instante de silencio hasta que Zach soltó de golpe todo el aire.

¡Creo saber quién es!-exclamó-Paccussi es el apellido del jefe de la mafia italiana aquí en Washington.

¿Un crimen de la mafia?-eso era lo que parecía tener más sentido.


Hola, hola! Espero poder poner capítulos seguidos ya que las vacaciones están aquí & el tiempo sobra :D

Tengo pensado inciar otro proyecto de Bones, muy pronto lo podrán ver por aquí.

En el proximo capitulo:

Comenzará el plan de Ángela y su "asistente".

Brennan teme lo peor e intenta huir de su idea, sin mucho éxito.

Claire considera a Brennan una amenaza e intentara borrarla de su juego.

Bones: Kathy Reichs, FOX.