Josh: *Estaba recostado en mi sofá escuchando la formidable melodía de "Aquarium" tocada por nada más y nada menos que mi amada hija Toriel, ella desarrollo una gran afición por la música desde que María y yo estábamos juntos, claro que este viejo lobo tubo que contribuir para que esa pequeña pantera siguiera su afición y llegue a ser grande, hasta que en la en el momento más inspirador de la melodía fue interrumpido por el teléfono de la casa, ocasionando que Toriel desafinara.*

Josh: valla eso no sino muy bien hija, que tal si descansas un poco mientras contesto el teléfono

Toriel: - suspiro – está bien papá, ¿quieres que te lleve el teléfono?

Josh: arias muy feliz a tu padre, hija *espere unos momentos hasta que llego mi pequeña quien ya había contestado el telefono.*

Toriel: es la señorita Jiya, quiere que te presentes con ella.

Josh: valla, por fin se dignaron a llamarnos * tome el teléfono entre mis patas y cosa rara, lo había tomado al revés. * ¿Si hola? * Siempre es bueno vivir con alguien más a tu lado*

Toriel: lo tienes al revés papá

Josh: que torpe soy * me golpe la frente y voltee el teléfono* muchas gracias jovencita * le tome las mejillas *

Toriel: ya papá, me haces cosquillas

Josh: hola soy Jorshua, en que puedo ayudarle en este día tan hermoso mi gran, pero gran, amiga Jiya. * Jiya es la juez encargada de un cazo en el soy parte del jurado*

Jiya: señor Jorshua, lo solicitamos en Alcazoo mañana a primera hora el todos los miembros del jurado debe de estar presente como lo acordamos.

Josh: valla eso no lo vi venir, * mis chistes son muy buenos, a veces pienso que envés de dedicarme a ser policía pude haber sido comediante* hehe no se preocupe, pero solo tengo un inconveniente.

Jiya: ya tenemos previsto su transporte y el cuidado de su hija señor Josh.

Josh: por eso eres todo un amor dulzura * a esa vieja jirafa me la gane con muchos halagos para ser parte del jurado antes de que sucediera ocurriese mi accidente y aun así me permitió seguir en el jurado * solo que tus guardias nunca me inspiraron confianza así que yo escogeré quien me lleve y quien cuide de mi hija.

Jiya: ¿en quien tienes pensado viejo tonto? No será acaso alguna de sus mujerzuelas

Josh: oh mi corazón me duele cada vez me dices esas cosas ¿que a un pienses que soy así? en realidad pienso que mi trasporte sea Nicholas Wilde y mi nana sea la dulce Judy Hopps.

Jiya: estás lleno de sorpresas Josh, estoy de acuerdo, nos vemos dentro de veinticuatro horas dale un beso de mi parta a tu dulce hija.

Josh: gracias Jiya, siempre fuiste la más linda de tu equipo.

Josh: *colgué el teléfono y me dirigí al comedor con Toriel, se encontraba comiendo un plato de cereal, o al menos eso es lo que podía escuchar* Tori ¿quieres jugar con la tía Judy todo el día mañana?

Toriel: ¡claro que sí! Podre tocar algo para ella y jugaremos a las muñecas y me contara un cuento

Josh: seguro hija, yo tendré que salir con el tío Nick, nos tomara una horas pero regresare y cenaremos los cuatro juntos que te parece * a un no terminaba de hablar y unas suaves patas rodearon mi cintura *

Toriel: ¡te quiero papa!

Josh: y este viejo lobo te ama mucho, termina de comer tu… ¿cereal? Y puedes salir a jugar con Emmanuel. * Me dirigí a mi sofá para pensar en lo que sucedería mañana, después de unos minutos llame a Nick, tengo suerte de tener mi agenda telefónica y muchos años usando el mismo teléfono* hey Nick ¿qué estás haciendo?

Nick: me dirijo hacia el hospital, no vas a creer lo que encontramos en las calles

Josh: se escucha interesante que tal si vienes a mi casa después del trabajo, quiero adelantarte lo que vamos a hacer mañana.

Nick: ¿vamos?

Josh: si quieres saber, es mejor que vengas muchacho.

Nick: está bien ¿es todo Josh? Si necesitas alguna otra cosa no dudes en llamarme.

Josh: creo que quisiera a una loba en mi casa ¿puedes traer a alguna del centro del Sahara?

Nick: voy a colgar, nos vemos en la noche.

Josh: fue un buen intento, nos vemos Nick.

Josh: *creo que es hora de tomar una pequeña siesta, que demonios me pasa ya estoy viejo * a un veo tu rostro en la oscuridad María…