Capítulo 7
"Un impulso… un favor"
Judy se encontraba en el laboratorio. Había terminado de revisar los últimos datos que Emily le había proporcionado y nuevamente revisaba los resultados de Michael. No podía concentrarse, se sentía mal por haber dejado plantado a Max. Realmente parecía molesto... pero era su trabajo, se repetía una vez más. De alguna forma se lo compensaría después. Se dijo mientras tomaba con delicadeza la fotografía que adornaba su escritorio... la sonrisa de un dulce chico rubio le devolvió la calma.
Alargó su mano al teléfono y marcó el número a su casa. Al parecer los chicos no se encontraban. Empezó a preocuparse pero recordó con quien andaba su hijo y se tranquilizó. Bajo esa apariencia ruda y amenazante que presentaba Kai, sabía que Max estaría a salvo. Él lo cuidaría.
El pensar en el amigo de Max, le hizo recordar el motivo por el cual Kai acudió a ella. Había oído rumores sobre él, es más en una ocasión le había preguntado al Sr. Dickenson, pero éste le dijo (muy educadamente) que no podía decirle nada, que estuviera tranquila que confiaba plenamente en él y no debía temer por Max. Realmente eso no la había tranquilizado, pero después de ver el sacrificio que hizo el chico en la batalla contra la Corporación Bega, cambió de opinión sobre Kai, además del cariño sincero que le profesaba su hijo y la determinación con que más de una vez le defendió de los comentarios de los miembros del All Stars.
El repiqueteo del teléfono la hizo salir de sus pensamientos.
— "Dra. Tate" — era la voz de la secretaria.
— "¿Adelinne todavía estás aquí?"
— "Si Dra. Tiene una llamada, descuide me iré en un rato. Es el Dr. Callam"
— "Gracias Adelinne"
Se oyó un click y la llamada fue transferida.
— "Buenas noches preciosa"
— "Aún son tardes Alex"
— "Ah, dichoso huso horario"
Ella sonrió divertida, siempre habían sido buenos amigos y trabajaron juntos en varios proyectos. Sin mencionar que era el padrino de bodas... y de Max.
— "¿Todo bien? ¿Rompehuesos y Max? Porque en la forma que dejaste el mensaje me pareció que tenías cierta urgencia"
— "Descuida, ambos se encuentran bien, de hecho Max vino a pasar una temporada conmigo. Y si tengo cierta urgencia"
— "Pobre Rompehuesos, debe estar extrañándolo"
— "No lo dudes. Por cierto..."
— "Vamos no creo que estés tan ocupada para conversar un ratito, total no hice la llamada para cobrar"
— "Gracioso"
— "Oh de acuerdo... lánzalo"
Judy empezó a explicar a grandes rasgos la razón de la llamada. No indicó quien era solamente que le pedía que lo viera personalmente. Alex Callam escuchaba en silencio las vacilaciones de su amiga. Le pareció curioso, porque la recordaba muy decidida y directa, cosa que no parecía en ese momento.
— "Es un favor especial que te pido" — concluyó.
— "Eso es nuevo de tu parte. Debe ser muy especial este hombre"
— "En realidad un muchacho un poco mayor que mi Max. Y tienes razón, es un tanto... digamos especial" –'desde todo punto de vista' – pensó Judy — "Es compañero de equipo de mi hijo"
—"Ajá ¿Rick o Michael?" — dijo con una sonrisa, recordando la impresión que se llevó del equipo de bladers de su amiga.
— "No. Es Kai... Hiwatari"
Se escuchó un silbido del otro lado de la línea — "Tenías razón al estar preocupada, es un caso especial. Preciosa ¿En qué lío te metiste?"
La rubia sonrió. Esa era una buena pregunta... que no tenía respuesta.
— "Un momento... ÉL ES MENOR"
— "Eh no grites... si aún es menor pero está autorizado por su tutor... si Alex por el mismísimo hombre... y está muy decidido"
— "Eran ciertos los rumores ¿eh?"
— "Temo que sí, todos, porque ha investigado cuidadosamente el asunto y lo recalco"
— "En serio"
— "Si"
Otro silbido. Ambos se quedaron meditando el asunto unos segundos (y eso que era llamada internacional).
— "Te diré que haremos, mándame su expediente, rétenlo unos días y veré que puedo hacer,"
— "No puedo... ni uno ni otro" — y antes que protestara su amigo — "En verdad Alex, está tan decidido que temo que se vaya con las pirañas"
— "Ya veo. No me dejas muchas opciones. Nunca pensé que te dejaras chantajear por un crío"
— "¡Alex!"
— "Ya, ya. Jud... ¿En verdad te interesa el asunto?"
— "Mucho"
— "Dime algo, sinceramente Judy... ¿Si fuera tu hijo lo permitirías?"
— "Si fuera mi hijo no tendría porque hacerlo"
Alex suspiró. Durante el tiempo que estuvo trabajando con Judy en el centro de la BBA escuchó rumores sobre el chico Hiwatari, hasta lo comentó con ella. Por el proyecto que desarrollaba le había interesado el caso, aunque nunca tuvo la oportunidad de conocer al chico personalmente. Pero siendo un rumor, quedó en eso... ahora que se lo confirmaron cambiaba todo. Tenía a una de sus mejores amigas pidiéndole un favor... precisamente para el chico que desde un momento fue objeto de su interés y preocupación por razones tan personales que no tuvo valor para explicarle a Judy precisamente porqué estaba interesado en ese proyecto y en el rumor.
— "De acuerdo... ¿Cuándo puede viajar?"
— "Creo que de encontrar pasaje, no dudaría en ir hoy mismo"
— "Entonces dile que lo veré en un par de días aquí en mi clínica. Dale mi dirección; no prometo nada, veré que ocurre al diagnosticarlo"
— "Se lo diré"
— "... ¡Espera! Tengo una idea... quizá pueda servir por cualquier cosa"
— "¿Cuál? Te advierto que no es tonto"
— "Mmm. No lo decía por eso... ¿Me crees capaz de ser tan poco profesional? ¡No contestes! Pienso que lo mejor es que no lo mandes solo... ¿Crees que Max pueda acompañarlo?"
Judy se mostró sorprendida... no era una mala idea... quizá la presencia de su amigo sumada a la de Alex... podría...
— "Comprendo la idea. Descuida se lo plantearé así. En verdad te debo una"
— "No lo creo... dudo que lo acepte, pero... soy un profesional y veré que puedo hacer"
— "Seguro Alex, seguro... ¿Alex?"
— "¿Si linda?"
— "Gracias"
— "De nada amor... descuida los cuidaré de ambos"
Click.
Judy quedó más tranquila... tomó la foto de su hijo y correspondió a su sonrisa — "Descuida Max, se lo importantes que son para ti tus amigos... estará en buenas manos"
ooooOoooo
Dos contra un poco más de diez... esas eran las proporciones que tenían nuestros chicos frente a la pandilla que los había pillado en el parque.
Max estaba nervioso pero trataba de disimularlo. El rostro de Kai era una máscara inexpresiva, solo su mirada se había adquirido una frialdad que infundía miedo. Su rostro sereno, mirada fría y desafiante contrastaba con la carita preocupada de Max.
Era sin lugar a dudas una pandilla ruda, sus rostros, su vestimenta, aún sus voces mostraban que eran de temer. En otras circunstancias Kai no hubiera vacilado en hacerles frente directamente... pero estaba Max.
Ambos bandos (si se considera así 10 a 2) se estudiaban con cuidado; ventajas y desventajas. Cosa que definitivamente las primeras eran para los recién llegados.
El que parecía ser el líder se acercó con cuidado a Kai. Tenía la suficiente experiencia para saber que el chico más alto era de cuidado, pero tampoco era un novato y había notado cual era el punto débil.
— "Los vimos en la mañana... tienen buenos blades"
Kai no contestó y se le quedó mirando fijamente. El otro sonrió ante esa actitud.
— "Mis jefes, bueno ellos son aficionados y siempre andan en busca de buenos oponentes. Así que venimos a invitarlos"
Kai solamente se cruzó de brazos y lo miró de frente sin mostrar temor ni cambiar de expresión.
— "Mira chico rudo" — saltó otro — "A leguas se nota que no eres de aquí y debo señalar que una invitación de los jefes de Rock Blade no se desprecia... yo que tú aceptaría... claro si te interesa el bienestar de tu amigo" — dijo mientras hacía señas al grupo y todos sacaban sus blades y apuntaban a Max.
— "Tranquilo Fox" — dijo el "jefe" — "No queremos que se sienta presionado... pero en algo tienes razón es una invitación que no se desprecia"
De repente apareció otro grupo... o mejor dicho el resto del grupo.
oooOooo
Caminaron durante más o menos durante quince minutos. Kai iba a delante con Víctor por lo menos eso escucharon que le decían. Max iba atrás escoltado por no menos de quince chicos.
— "Así que estos son los chicos de quienes hablaste Víctor"— se escuchó decir a un enorme hombre de color, de cabello grisáceo peinado con trencitas cortas y una banda rodeando su frente. A su lado estaba sentada una preciosa morena de piel oscura, ojos lila y cabello negro con listas también lila.
— "¿En verdad son buenos?" — le preguntó la chica a Víctor.
— "Si jefe. Darán una buena batalla"
— "Oh que lindo" — dijo la chica refiriéndose a Max. — "No le hagan mucho daño"
Ahora si estaba preocupado. Era su culpa, fue él quien había sugerido ir al parque. Estaba seguro que de estar solo Kai no hubiera tenido que acompañarlos...
— "¡¿QUÉ DIABLOS HACES AQUÍ MAX?! — se oyó de repente una voz.
ooooooooooOoooooooo
Je...
Si finalmente actualicé. Pido disculpas por la tardanza y más porque temo que no sea un capítulo muy emocionante; creo que puede ser tildado hasta de aburrido (o relleno) pero en estos casos es el inicio de otro que espero les gustará.
Otra cosa... como no se el nombre del padre de Max consideré la opción de darle un apodo cariñoso, total pensé, entre amigos es algo normal, aún cuando sean tan mayores (Por mi tierra es costumbre).
