Summary: Juvia al fin se ha rendido, ha decidido dejar atrás a Gray luego de que éste la rechazara y terminara con todas sus esperanzas. Ahora él se dará cuenta de que tal vez sienta algo más que una simple amistad por ella ¿Será muy tarde para recuperarla? (AU)
Disclaimer: "Fairy Tail" No me pertenece, tampoco sus locos personajes, son propiedad de Hiro Mashima. Solo me queda el consuelo de utilizar a esos dementes para cuanta locura a mí se me ocurra.
Aclaraciones:
Diálogo: - blablabla.
Flashback: Letras en negrita.
Recuerdos: "Recuerdo"
Cambio de escena: _
Capítulo VII – La decisión, parte II.
— ¿Lyon-sama? —llamó Juvia aún sin apartar la mirada de Gray que la observaba apoyado en uno de los estantes con los brazos cruzados —. J-Juvia está buscando información para su proyecto ahora mismo así que no irá al colegio... Sí, es inevitable estar con Gray-sama ¿Lyon-sama va a quedarse para las prácticas de béisbol? Bien, Juvia lo llamará.
Gray escuchaba todo con la mayor atención posible, escuchar el "Estar con Gray-sama es inevitable" hizo que su corazón rebozara de la rabia, al parecer Juvia no quería estar cerca, entonces ¿Por qué correspondió al beso? Cada una de las preguntas que lo invadían hacía que el fuego se extendiera más.
Una vez que la joven colgó pudo ver en sus ojos algo de miedo, pues guardó el móvil en su bolso sin siquiera mirar lo que hacía, tan concentrada estaba en el rostro contrariado de Gray.
— Gray-sama. —pronunció.
El joven azabache le dio la espalda tomando los libros que habían preparado para caminar luego hacia las escaleras con ayuda de las cuales descenderían.
— Trae los libros que estabas leyendo, los prestaremos y luego iremos a comprar las ratas.
Luego de decir esto desapareció del campo visual. La peliazul tomó los libros cerrándolos, para luego colocar las sillas que habían utilizado en su lugar así como tomar su bolso para seguirle el paso a su compañero. Cuando llegó al primer piso vio a Gray esperándola frente al escritorio de la bibliotecaria, quien registraba en la computadora los libros que se llevarían. Juvia fue y puso los que ella tenía junto a los demás para luego observar a Fullbuster de reojo, para su sorpresa éste incautó su mirada haciendo que irremediablemente tuviera que desviarla ella totalmente sonrojada.
Tomaron los libros y salieron de la biblioteca con aparente prisa. Gray solo miraba el camino mientras Juvia lo observaba. Se preguntaba si estaría molesto por la llamada de Lyon para luego descartar la idea con algo de tristeza "Gray-sama no se enojaría por eso, él no estaría celoso, él no ama a Juvia. Entonces ¿Por qué la besó?". Se sobó el rostro frustrada por todos los pensamientos a los cuales no podía darle una respuesta inteligente, todo en su cabeza era un caos, más aún cuando recordaba la sensación de sentir sus labios.
Gray la miraba de reojo viendo como hacía gesto de tristeza y rabia diluidas en algunos de vergüenza. La joven caminaba como autómata, sin hablar y sin mirar su camino ¡Sin mirar su camino!
Gray al concebir esta idea observó su recorrido, se encontraban en una esquina pero Juvia iba tan ensimismada que no vio a ambos lados para cruzar, simplemente empezó a hacerlo en el momento en que un auto iba pasando. Gray desesperado la tomó de la muñeca atrayéndola hacia sí, haciendo que el cuerpo de la joven chocara contra su pecho. Sus miradas se encontraron, la de Juvia estaba aguada por el susto y no pudo evitar perderse en los ojos de Gray cuando éste la acercó.
— Demonios, Juvia, casi te atropellan. —increpó Gray aún con Juvia entre los brazos.
— J-Juvia lo siente. — la joven no pudo guardarse por más tiempo las lágrimas, éstas cayeron como cascadas por su rostro.
Gray al ver lo asustada que estaba la acercó a ella para consolarla, fundiendo sus cuerpos en un fuerte abrazo. ¿Sentiría Juvia lo desbocado que estaba su corazón ¿Escucharía los estruendosos latidos de éste? Lo que no sabía era que Juvia los atribuía al suyo, su corazón estaba igual de inquieto apenándola.
La joven se soltó del tierno agarre aún con mucha pena desviando la mirada en el acto.
— Muchas gracias, Gray-sama. Juvia ya está mejor.
Luego de decir esto Juvia volvió a caminar, dejando a Gray parado por unos segundos para que luego éste la siguiera. Llegaron a la tienda de mascotas más cercana y compraron una rata para luego caminar por las calles en silencio.
— ¿Te quedas tú con la rata? —preguntó Gray tratando de hacer pasar el momento.
— N-No, a Juvia le da pena tener que usar a la pobre rata para un experimento.
— No te preocupes, solo tendrá algunos cambios. —contestó sonriendo.
Juvia sintió a su corazón hacer acto de presencia de nuevo al ver aquella sonrisa, tan radiante como el sol de un día de verano. Desvió la mirada para en todo el trayecto guardar silencio. Llegaron hasta la casa de la peliazul luego de un vergonzoso andar.
— G-Gracias por acompañar a casa a Juvia.
En el momento en que se iba a girar para entrar Gray la detuvo tomándola de la muñeca.
— Juvia ¿Me dejarás acercarme a ti?
Ella lo miró atentamente para luego recordar sus dudas y aquel rechazo que desencadenó toda esta insufrible situación.
— N-No, porque Juvia está con Lyon-sama ahora. —contestó para luego entrar.
Gray bajó la mirada, pero no molesto como todas las veces anteriores, sino con tristeza recordando que era cierto, ahora ella estaba con Lyon, aunque a él le pesara ahora ella le correspondía cada beso que éste le diera. Esa horrible visión de ellos juntos se invocó en su mente haciendo que cada célula de su cuerpo sufriera. Necesitaba algo de consuelo, necesitaba al más grande idiota del mundo, necesitaba a Natsu.
….
Lyon estaba que se lo llevaba el diablo, el maldito de Gray estaba con Juvia, no podía evitar sentir esa molestia en el pecho. Luego de todas las vueltas que habían dado corriendo se dirigió al banquillo en que había dejado la botella de agua mineral y la toalla que llevaba consigo. Se acercó lentamente hasta el lugar, para tomar la botella entre sus manos y girar la tapa para abrirla. De un sonoro sorbo dejó que el contenido se deslizara por su garganta, llenándolo de una frescura temporal. Volvió a su postura original, pero luego de unos segundos las dudas volvieron; frunció el ceño apretando con fuerza la botella. No es que no confiara en Juvia, no confiaba en Gray... Simplemente todo eso lo estaba matando. Tomó la botella de nuevo pero esta vez para vaciar su contenido sobre su cabeza, empapando sus pelos canos y refrescando sus pensamientos con algo de cordura.
Volvió a la cancha, tomó su bate dispuesto en la reja que le servía como apoyo y se posicionó mirando a Jellal esperando el lanzamiento. Loki que estaba tras él esperando la llegada de la pelota se volvió un poco para ver el tenso rostro de su compañero.
— Lyon ¿Estás bien? —preguntó sacándole las palabras de la boca al peliazul que preguntaría lo mismo.
— De maravilla. —contestó éste golpeando la pelota con todas sus fuerzas, como si se tratara del rostro de aquel que ahora gozaba de la compañía de su novia.
…..
Natsu y Lucy se encontraban en esos momentos en frente de la casa del peli-rosado, despidiéndose hace más de cinco minutos.
— Natsu, me tengo que ir. —exigió Lucy aún prisionera entre los brazos de su novio.
— Eso dijiste hace unos minutos, pero se te olvidó en el momento en que te besé.
Acercó de nuevo sus labios a los de su novia, causando que ésta se estremeciera por el contacto, separándose con la ayuda de todas sus fuerzas restantes.
— Sabes que también debes entrar, tu madre no está y Happy está solo, debes darle de comer.
— Puede esperar un poco más, no morirá de hambre. —contestó Natsu nuevamente besándola.
Ambos estaban tan concentrados en sus trivialidades que no notaron la presencia de cierto azabache que llevaba como cinco minutos en el lugar pensando "Le daré un segundo más, unos cuantos besos serán suficientes, luego podré hablar con él, debo tener paciencia", habían pasado cinco minutos desde que decidió ser paciente pero esos dos incordios aún no se separaban.
— ¡Por dios, dejen el intercambio de saliva y terminen con esto de una buena vez!¡Quise ser comprensivo con ustedes pero no hacen más que crisparme los nervios! —Gray fue hasta ambos separándolos a la fuerza.
— ¡Gray teme! ¿Acaso quieres morir? —Natsu pegó su frente a la de Gray empezando una guerra de miradas.
— No creo que puedas matarme, probablemente perderías el tiempo con Lucy antes de hacerlo.
— ¡Heey!
— Lo siento, Lucy. —se disculpó rascándose la cabeza de manera graciosa.
— Bien, ya me voy. Nos vemos, chicos.
Ambos pararon la pelea al ver a Lucy alejarse sacudiendo las manos al despedirse.
—Qué te trae por aquí. —preguntó al fin Natsu.
Entonces pudo ver como una oscura aura envolvía a su amigo, guiando sus pensamientos hacia una posible razón.
— Juvia prácticamente me negó la posibilidad de acercarme a ella hoy. Incluso después de que la besé, una vez que escuchó la voz de Lyon... Natsu ¿Por qué soy tan idiota? —preguntó despeinándose los cabellos con desesperación.
— Mi querido amigo, simplemente porque eres Gray. Pero dime algo ¿Te rendirás?
— No, no puedo hacerlo, porque la amo y sé que ella a mí también, sin tan solo tuviera la oportunidad de decirle... —en el momento fueron interrumpidos por el tono de llamada entrante del móvil de Natsu, éste buscó en sus bolsillos hasta hallarlo y contestó.
— ¿Sí?
— Que buen amigo eres, dejas de escucharme por un simple móvil.
— Sshh, no puedo oír. —nuevamente volvió su atención a la persona del otro lado de la línea. — Oh, espera, te lo paso. —dirigió la mirada a Gray —. Es para ti, es Sherry, dice que te estuvo llamando pero que no contestabas.
— Sí, dejé el móvil en casa. —Tomó el aparato para pegarlo a su oído-. ¿Sherry?
—Gray... Mira, dije que te ayudaría pero no sé si esto es importante... Verás, hace unos días Lyon estuvo buscando algo entre las cosas de Juvia para luego subir a la azotea, la cosa es que encontré restos de papel rasgado en ella y en un pedazo pude leer "Gray".
— ¿En dónde estuvo buscando?
— En un libro bastante grande.
— Ese maldito me las pagará. —el azabache cortó la llamada para luego lanzarle el celular a Natsu.
El peli-rosado pudo ver, no sin miedo, como su amigo cerraba los puños y temblaba con una expresión digna del mismísimo demonio.
— Gray ¿Qué...
— Me las pagará, por haber tocado esa nota que tanto esfuerzo me tomó esconder, tantas horas pensando en la posible reacción de Juvia, pensando en que ella estudiaría la posibilidad de perdonarme al releer la nota que le escribí... Definitivamente no se lo perdonaré, me las va a pagar, no dejaré que me la quite. —caminó con paso firme sin volverse.
Natsu corría tras él desesperado. Por más de que tratara de detenerlo para que éste le dijera qué demonios sucedía, era inútil. Nunca había visto a su amigo comportándose de esa forma, nunca había visto esa mirada de odio en él, el Gray que caminaba presuroso frente a él le asustaba.
— Gray, qué demonios sucede ¿Vas hacía Fairy Tail? —nuevamente sin una respuesta —. No pelearás con Lyon ¿Verdad? ¡Gray!
El azabache ahora caminaba más rápido, escuchar su nombre solo hizo que se enfureciera más. Al ver que no había solución, Natsu decidió que era hora de llamar a los refuerzos. Tomó su móvil para luego buscar el nombre de esa persona entre sus contactos, este no era el momento de preocuparse por su orgullo, tenía a una fiera caminando rumbo a una pelea segura. Acercó el móvil a su oído rezando por primera vez por escuchar esa voz.
— Qué horas son estas de llamar, Salamander. —increpó el hombre del otro lado de la línea.
— Teme, son las 7 de la tarde ¿Qué a caso te duermes temprano? ¿Tu mami no te deja desvelarte?
— Tú...
— Gajeel, no llamé para pelear. En estos momentos estoy siguiendo a Gray... Está hecho una fiera, vamos hacia Fairy Tail y temo que él y Lyon tengan una pelea, no creo que pueda detenerlo.
— Demonios, voy enseguida. No le despegues el ojo de encima.
— No te preocupes, yo... -se interrumpió al volverse y no encontrar al azabache —. Temo decirte que tendrás que correr.
— ¿Por qué?
— Porque acabo de perder a Gray de vista.
— Demonios, Salamander, juro que si ellos dos no se agarran de las greñas de seguro te doy tu merecido. —luego de la amenaza cortó la llamada, para que ambos se dirigieran a prisa a tratar de impedir lo inevitable.
…
Lyon se encontraba en esos momentos tomando sus cosas para ir hacia los sanitarios, eran las 7 de la noche y se disponía a tomar una ducha para luego ir a su casa. Fue hacia su cubículo en busca de su uniforme normal, allí encontró su móvil, lo tomó entre sus manos y lo revisó, con mucha molestia notó que ningún mensaje lo aguardaba. Chasqueó la lengua con molestia para luego desprenderse de su ropa empapada de sudor y entrar a las regaderas. Estuvo bajo el grifo abierto por unos minutos, sin hacer ningún movimiento que demostrara que estaba vivo, simplemente se dejó acariciar por las aguas que caían en torrentes.
Luego de un tiempo empezó a fregarse los cabellos con algo de histeria, cualquiera pensaría que estaba actuando como un loco pero él de verdad la quería ¿Por qué Gray podía rechazarla y como si nada tenerla tras él de nuevo? Era injusto, él llevaba mucho tiempo amándola sin que ésta lo notara, ahora que al fin conseguía una relación él lo arruinaba.
Salió de las duchas para tomar su toalla y pasarla por toda su piel, luego fue hacia el banco más cercano tomando la ropa que dejó en él, se vistió y luego se dirigió hacia el antes mencionado cubículo para tomar el bolso que contenía sus pertenencias, colgarlo al hombro y salir del lugar.
Caminó cansinamente bajando las escaleras, pues los sanitarios, de forma estúpida, se encontraban en el último piso. Todo el colegio en ese momento se encontraba a oscuras, pues los únicos presentes eran los conserjes y los del equipo de béisbol. Por las ventanas del pasillo ingresaba la tenue luz del atardecer, con aquel tinte carmín que despedía a un nuevo día, se quedó observando por una ventana, sin siquiera acercarse a ella, solo volvió su rostro para mirar al desértico campus.
— Al fin te encontré, maldito.
Al escuchar esa voz se volvió, encontrando en el extremo del pasillo a un agitado Gray con los puños cerrados con vehemencia.
— ¿Qué haces aquí?
Gray se acercó para violentamente tomarlo del cuello de la camisa que el cano llevaba puesta, arrugándolo con ayuda de sus cerrados puños.
Lyon apretó la muñeca de Gran con fuerza, con el vano intento de que éste lo soltara.
— ¡Suéltame! —bramó mirándolo a los ojos.
— Tú, maldito... Cómo te atreviste, ese papel era sagrado, podía haberse visto simple, pero era la muestra de que estaba dejando mi orgullo atrás por recuperarla.
— No entiendo de qué estás hablando.
— Tú... Que tienes que recurrir a esos sucios trucos por ganar algo de su atención. —su agarre se hizo más frenético, hasta el punto de acercar a Lyon a su rostro —. Me das lástima, porque sabes que aunque la beses mil veces y aunque pasen mil años ella me seguirá amando. — le dio un golpe en el rostro haciendo que Lyon cayera estrepitosamente al piso, secando con ayuda de sus dedos el fino hilo de sangre que caía por la comisura de sus labios —. No dejaré que te quedes con ella.
Lyon se levantó y caminó hacia él, pero antes de que lo golpeara un fuerte agarre evitó que lo hiciera. La persona lo sujetaba de ambos brazos, evitando que avanzara. Miró hacia adelante y vio a Gray sujetado por Natsu. Se volvió y pudo encontrarse con la metálica mirada de Gajeel.
— Suéltame. —espetó para luego volverse —. ¿Crees que la recuperarás solo porque tu estúpido orgullo te impide perder contra mí? Acéptalo Gray, ella no volverá contigo.
— No hables como si supieras todo de mí, sabes que ella me ama yo no la dejaré ir. Acepta de una maldita vez que tú le quitaste la nota.
— Sí se la quité y lo hice porque seguramente le robaría horas de sueño. No voy a aceptar que siga sufriendo.
Gajeel y Natsu se miraba con algo de preocupación, se hacía cada vez más difícil contenerlos, y es que la furia los estaba cegando.
— Ya basta ustedes, dos. Lyon por dios, deja de herirte y reacciona. —increpó una voz tras ellos.
Los cuatro ahí presentes se volvieron encontrando a Sherry, Jellal y Loki agitados, al parecer de correr hasta su encuentro.
— Por favor, chicos. Llévense a Gray. Yo me quedaré con Lyon.
Ambos jóvenes asintieron para luego ir a ayudar a Natsu.
— Suéltenme, esto aún no hay terminado. —gritó Gray.
— Sí, se ha terminado ¿Acaso quieres herir a Juvia? Si supiera que ambos están peleando se pondría triste. —Jellal sonrió al ver ceder a Gray.
Los tres lo encaminaron hacia el final del pasillo desapareciendo minutos después.
— Gajeel, también puedes irte. Necesito hablar con él.
El pelinegro miró con desconfianza a Lyon pero luego de ver que estaba más calmado decidió irse. Una vez solos Sherry se sentó a su lado mirándolo sin decir nada. Luego de un momento llevó el dedo índice a la herida de la boca de Lyon, haciendo que éste pegara un respingo.
— Hay que curarte.
— No quiero... Por qué interviniste, era hora de que le dejara en claro a Gray que...
— Lyon, lo mismo que tú sientes ahora lo sentí yo, amar sin que la persona que invade tus pensamientos siempre lo note, verla suspirar por otro que te quita el lugar en su corazón, pedir algo de atención sin conseguirla... Sentir inseguridad al verla con aquella persona que te la roba... Todo eso apesta.
— Tú...
— Eso sentía yo cuando estaba enamorada de ti. —sonrió al ver cómo Lyon abría de par en par los ojos —. Pero aún así, jamás hice lo que tú estás haciendo, dime Lyon ¿Qué hubieras sentido tú si yo te hubiera hecho lo que le estás haciendo a Juvia? ¿Me lo hubieras perdonado?
— No.
— Exacto, aunque a ti no te guste y aunque te haga sufrir, debes admitir que Juvia lo ama y que no puedes hacer nada por cambiar eso. Al menos piénsalo ¿Sí?
Se levantó para acercarse a él, pasó un brazo por la espalda para, con ayuda del otro puesto en el estómago, ayudarlo a ponerse de pie.
— Sherry, yo...
— No quiero que sientas pena por mí, Lyon. No te dije lo que te dije para ganarme tu lástima.
El albino le sonrió para luego caminar acompañado por ella hasta la salida.
…..
Habían pasado ya unos días desde aquel incidente, las heridas corporales de Lyon sanaron pero las emocionales seguían ahí. Constantemente sentía culpa por haber roto ese papel, por hacer que Juvia saliera con él, por Sherry... Su cabeza era un caos.
Por su parte Juvia seguía trabajando con su proyecto, Gray y ella se esforzaban mucho pero trataba de no verlo muy seguido para evitar que se repitiera aquello de la biblioteca.
Esa mañana salió temprano de su casa camino a Fairy Tail, encontrando a Lyon que la acompañó gustoso. Al llegar se encontraron a Gray y Ultear en el campus, bajo un árbol hablando con toda tranquilidad hasta que vio algo que no le gustó, Juvia abrió los ojos con sorpresa sintiendo que éstos se le aguaban. Su Gray-sama fue abrazado por la azabache, pero en contra de todo pronóstico él correspondió al abrazo, tomándola de la cintura.
Lyon la observó de reojo al ver aquella escena, sintió que su corazón se partió al ver las lágrimas recorrer las pálidas mejillas de la joven. Esa era la señal, ella lo seguía amando.
La tomó del brazo y la alejó lo más que pudo de esa visión, la llevó al taller de pintura que estaba desocupado y cerró la puerta. La joven que estaba sentada en una silla no lo miró, mantuvo su aguada mirada en el vacío.
— Juvia. Dime la verdad ¿Aún lo amas?
Ella levantó la cabeza notando la sonrisa dulce que el joven le dedicaba.
— Lyon-sama, Juvia...
— Por favor no me mientas, está bien, lo que sea lo aceptaré.
— Juvia aún lo ama, desesperadamente.
Sonrió al ver la valentía con la cual enfrentaba la situación. Se acercó a ella y le acarició las azules hebras con amor.
— ¿Entonces qué haces aquí conmigo? Ve por él, no dejes que ella te quite lo que es tuyo.
— Pero, Lyon-sama...
— Te dejo libre, desde el primer momento supe que no me amabas e hice cosas de las cuales me arrepiento. Juvia, fui yo quien te quitó aquel papel que Gray te dio. Lo siento mucho, pero nuestras cuentas él y yo ya las saldamos. Ve por él.
— Lyon-sama. —se acercó a él y lo abrazó —. Juvia no quiere dejarlo, además no permitirá que Gray-sama la siga lastimando.
— Nunca sabrás que pudo haber pasado si no lo intentas, yo... Él tal vez siente algo por ti. No lo dejes pasar ¡Vete y dile lo que sientes, no tengas miedo!
Juvia al verse animada, en un escape de adrenalina fue hacia el lugar en el que antes lo vio con aquella mujer. Solo una vez más, solo esa vez lo intentaría. Corrió hasta llegar a ellos.
— Gray-sama —llamó recibiendo la atención que deseaba —. Juvia desearía hablar con usted, por un momento. —bajó la cabeza para luego jugar con sus manos.
— Bien, yo me voy. Nos vemos luego, Gray. —dijo Ultear para luego alejarse.
Gray observaba a Juvia con curiosidad, ésta se veía en exceso nerviosa, causándole curiosidad.
— Juvia...
— Por favor, Gray-sama. Juvia quisiera hablarle primero. —tragó saliva y continuó —. J-Juvia de verdad siente que Gray-sama... Ella... Ama a Gray-sama como a nadie, siente que cada vez que Gray-sama se acerca su corazón se derrite por las llamaradas que desprende su cuerpo... Juvia... Lo ama con todo su corazón, pero no puede permitir que la siga tratando así, ella... —se interrumpió al sentir las lágrimas descender por su rostro. Bajó la cabeza y se tapó el rostro con ambas manos, evitando que Gray la viera sollozar.
— Juvia, levanta el rostro, déjame verte. —trató de apartarle las manos, pero fue rechazado. Así que la atrajo hacia él con amor, envolviéndola en suaves besos que hicieron que instintivamente lo observara.
— ¿Y quién dijo que te lastimaría? Yo ya no te dejaré ir porque yo también te amo. —escondió su rostro en el cuello de la joven, respirando aquel aroma que te inspiraba tranquilidad.
Juvia por su parte se quedó petrificada por aquella confesión. Ni en un lueñe futuro se hubiera imaginado escuchar aquello, en cambio ahora estaba al alcance de su mano.
— G-Gray-sama ¿Ama a Juvia?
— Sí. -contestó aún abrazado a ella —. La amo tanto que me vuelve loco verla con el idiota de Lyon.
Juvia se separó de él con ayuda de sus manos para mirarlo a los ojos.
— Pero Juvia lo vio abrazando a Ultear-san.
Gray se rascó la cabeza grácilmente para sonreír por aquello.
— Eso... Pues estuve a punto de lanzarme hacia Lyon cuando los vi juntos, ella solo me abrazo compasivamente, ella es solo mi amiga, no pienses que... —fue interrumpido al sentir el contacto de los labios de Juvia sobre los suyos, ésta hizo un esfuerzo por alcanzarlos, haciendo puntitas de pie pudo lograrlo cerrando los ojos al instante. Se alejó rápidamente con el sonrojo pintando su rostro.
— Juvia es muy felíz.
Gray le sonrió para luego tomarla de la cintura reclamando sus labios de nuevo. Todo era observado por Lyon que desde la ventana del segundo piso los observaba.
— ¿La dejaste ir? —preguntó Sherry parándose a su lado para observar a la pareja que aún no se despegaba.
— Era lo mejor, ambos nos estábamos haciendo daño.
— Solo espero que les vaya bien.
— Les irá bien, porque aunque Gray sea un idiota que no ve más allá de sus narices la quiere y sé que la protegerá ante todo. Además yo ya no me podía ocupar de sanar sus sentimientos, ahora debo cumplir con otra persona. —Lyon volvió su cabeza hacia Sherry.
Ella se alegró, por primera vez veía ese gesto dedicado exclusivamente a ella. Ahora las cosas estaban como hace tiempo debieron estar.
Notas de la Autora:
Las cosas en definitiva no salieron como quería, pero bueno eso es parte de la vida. Al final haré un capítulo normal. O sea que éste no es el final, el próximo sí lo es y probablemente lo haga más cortito porque pondré lo que no puse aquí ¿Ok? Gracias por leer y por sus reviews. Lo siento, es que estoy de salida, así que no puedo alargarme mucho.
Rincón de las respuestas:
Acny: lamento no haberte respondido anteriormente, es que no tuve mucho tiempo. Por ti hice más Nalu y en el próximo habrá más. Sí, ya se acaba, lastimosamente no cuento con el tiempo para hacer proyectos largos pues ya tengo dos historias que consumen el poco tiempo que tengo. Puedes buscar entre ellas y ver si alguna te gusta, pues dudo que empiece un proyecto nuevo xD Gracias por leer.
Marce: no te preocupes, lo sé, pasa muy seguido con la "U". Gracias por leer y espero que te gusten las locuras del nuevo capítulo. Gracias de nuevo.
Kuro: jajajajaja aquí está parte del final, gracias por leer, espero que te guste.
Bra-Megumi: perdón, no pude responderte hasta ahora. Gracias por el apoyo y por dejar un review a pesar de la dificultad para escribir en español, te quedó muy bien xD. Gracias de nuevo por el apoyo.
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"Dará en el blanco sin importar lo lejos que estés ¡porque no hay nada más fuerte que un miembro de Fairy Tail y la fuerza de su pasión! (Lyon Bastia)"
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**Saya Christopher**
