"¿Sabes? Lo que siento por ti es muy fuerte. Es obvio que, al pasar el tiempo, mi cariño fue creciendo más… y eso que antes no me parabas bola! Insisto: debiste pararme bola!! Ya… no podías, estabas con alguien y… está bien, lo entiendo.
Ahora no sé qué hacer con todo esto. Tú tienes fuerza de voluntad (hasta que se te acaba) y yo no tengo! Y debería tenerla! Es que… tanto tiempo atrás tuyo, tantas llamadas, tantas cartas, tantos mensajes!! Eso no puede desaparecer así no más! Te quiero demasiado, niña, y no sé qué hacer con todo lo que siento por ti"
Hermione no pudo reprimir una sonrisa al leer ese papel que encontró entre sus cosas. Ya habían pasado algunos meses desde que dejaron de hablarse pero entendía que era como debía ser. No quería causarle más problemas ahora y por eso conseguía aguantar las ganas de querer saber cómo estaba.
Aún no sabía que había pasado aquella época. Podía recordar pocas cosas… muy pocas conversaciones y muy pocos momentos. Ya hasta había olvidado su forma de mirarla, que la atrajo desde el principio de una manera tan natural que nunca llegó a pensar que buscaba algo más.
Ya no recordaba las mil veces que dijo "¿estás segura?" para retenerla unos minutos más a su lado, ni la mitad de las cosas que le dijo y Hermione huyó asustada. No recordaba las preguntas ni las respuestas. Eran como esas conversaciones que tuvieron cuando Hermione ya estaba casi dormida, que a la mañana siguiente nunca conseguía recordar.
Le entristecía pensar en lo que había sido. Después de todo, no hubiera querido que fuera así. Pero fue lo que fue. Hermione fue sólo un capricho y ella para Hermione era el clavo que ayudaría a sacar a Ginny pero sin quedarse dentro. Borraría a Ginny sin escribir en Hermione. Y todavía lamentaba que sólo hubiera sido eso.
Cada vez que no aguantó la situación, Hermione corrió a esconderse entre sus brazos. Encontraba cierta tranquilidad o apoyo… talvez nunca se lo agradeció suficiente pero sin ella no hubiera podido seguir. Encontró algo diferente en ella. A una amiga, talvez. O fue sólo una persona que pasó por su vida… como una luz ayudándola a regresar a su camino… pero cuando lo encontrara se iría para siempre.
-Estás rara-le decía cuando sabía que algo pasaba.
-No estoy rara-contestaba Hermione molesta de que la "acusara" de estar rara.
-Es porque hablaste con Ginny, ¿no?
-Estoy normal… pero… tú sabes que si ella quiere estar conmigo yo haré bien las cosas esta vez..-comentó Hermione sin poder evitarlo.
-Harás bien las cosas? Eso quiere decir que ser mi amiga es hacer las cosas mal? Es tu decisión, sólo házmelo saber.
Hermione no quería lastimarla pero sabía que no lo hacía realmente. Si tenía algo claro es que nunca podrían sentir más de lo que sentían. Al final, sí, eran sólo amigas. Intentó explicarle que no podría decirle que se alejaría. No quería alejarse de ella, a pesar de que las dos jugaban en algún momento Hermione empezó a quererla. Pero todavía amaba a Ginny y sabía que ella amaba a alguien más.
Llegaron días en que Hermione no sentía celos de Dean por estar con Ginny. Días en que todo estaba bien y creía que podía superarlo y hasta volver a ser amiga de Ginny. Creía ver una luz al final del túnel y caminaba feliz, creyendo que al final encontraría la salida.
Hubieron días extraños en los que pensaba en ella. Se acordaba de Ginny pero pensaba en ella. Recordaba momentos, conversaciones, frases, palabras, actos… y sólo esperaba que llegara ese momento en el día en que se verían unos cuantos minutos.
Ginny las vio muchas veces por los pasillos, caminando muy cerca, riendo, a Hermione sonriéndole de esa manera que no debía sonreirle. Odiaba ese silbido y aún más que Hermione saliera corriendo a su encuentro. No podía evitar miles de comparaciones ofensivas e insultos que no le diría. Fingía que no las veía aunque algunas veces se paseaban delante de ella. Hermione intentaba evitar que Ginny las viera juntas pero no siempre lo conseguía. O talvez casi nunca.
La gente hablaba y a Hermione no le importaba demasiado. Talvez le molestaba un poco porque realmente no era nada pero nunca fue una persona a la que le importaba lo que se decía de ella o lo que la gente pensara.
Ginny las odiaba a las dos. Intentaba estar feliz con la decisión que tomó, diciéndose a sí misma que era sólo cuestión de tiempo para que Hermione estuviera con ella. Nunca entendería que Hermione no iba a estar con nadie más mientras ella estuviera a su lado.
Muchas veces Ginny sintió su mirada… y veía en ella que había conseguido lo que quería. Ahora tenía (sin tener) a Hermione. Pero la tenía porque ella la dejó. Ginny no había perdido a Hermione, la había dejado para rehacer su vida. Ella no la había ganado, Ginny se la había dejado… talvez por miedo a que Hermione la eligiera a ella.
Hermione se convenció miles de veces de que Ginny no volvería… talvez por eso nunca pudo ver cuando volvía o talvez por eso Ginny nunca pudo regresar. Ginny estuvo siempre segura de que esto era lo que Hermione quería. Nunca se pondrían de acuerdo. Y nunca entenderían que desde hace mucho tiempo ya era muy tarde para ellas.
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De nuevo: no iba a continuarla pero... me quede despierta jugando farmville asi que escribi mientras esperaba a que estuvieran mis raspberries...
Por cierto... GRACIAS POR LOS REVIEWS!
