EXTORCION

Prologo

Varios días ya habían pasado, la misión que hubo en el Reino Santo había acabado.

La noticia de que el Rey Hechicero en realidad estaba vivo se esparció por todo el mundo, muchas personas rebosaban de alegría al oír la noticia pero a otros los llenaba de miedo.

La muerte de Jaldabouth era oficial, el Rey Hechicero lo mató en una pelea inimaginable y difícil de describir y de creer.

Todos los que observaron la batalla contaban a extranjeros y conocidos la increíble pelea de aquella guerra sangrienta.

Muchas personas al escuchar tal relato comenzaron a ver a Ainz como un salvador y los que ya conocían sobre su poder y grandeza pensaban que era un Dios que vino a dar paz al mundo o podían pensar todo lo contario.

La reputación de Ainz creció más que antes, ahora lo conocían como un salvador, aquel que vino a terminar con el mal del mundo, porque derrotó a un rey demonio lleno de maldad que vino a destruir al mundo, o así lo contaban aquellas personas que fueron testigos del poder de Jaldabouth.

Después de estos acontecimientos las personas o por lo menos la mayoría ya no escuchaban de un No-Muerto que mató a 200.000 personas, sino como aquel rey que arriesgo su propia vida para salvar a todo un reino con el cual no tenía relación alguna y capaz de vencer a seres malvados.

Y todo lo comentado daba una buena imagen al Rey Hechicero y lo mismo ocurría con el Reino Hechicero.

Las personas—humanos, enanos, elfos, demihumanos en general y heteromorfos—veían al Reino Hechicero como una tierra prometida. Un lugar en donde se podía comenzar de nuevo.

Un lugar en donde se puede vivir en paz y en donde hay igualdad entre todos sus habitantes, sin importar su raza o de donde son, ya que sabían que no los juzgarían por lo que eran, sino por sus actos.

El Reino Hechicero era un lugar seguro y así lo veían todos sus habitantes, sabían que nada malo pasaría porque confiaban en el Rey Hechicero.

Sin embargo ellos sabían que había un precio por vivir en los territorios de Su Majestad, el "problema" no era los impuestos ya que eran bajos, no eran los no-muertos ya estaban acostumbrados, no era los dragones que constantemente surcaban los cielos del reino, o la ciudad en general, era que ninguna persona "débil" tenía derecho a decir que era ciudadano del Reino Hechicero.

No se referían a "débil" por qué carecían de fuerza, de inteligencia o de cualquier habilidad en particular, sino a personas débiles de carácter que sean incapaces de sacrificar su propia vida por el reino que les ha dado todo lo que tienen.

En pocas palabras ser un ciudadano era tener orgullo por pertenecer al Reino Hechicero, lealtad hacia su nueva patria, valentía para poder proteger a los que aman, y lo más importante…tener el honor de morir en el nombre del Rey Hechicero y su reino.

Aun sabiendo esto el ingreso de personas, demihumanos y otras especies comenzaron a aumentar en el Reino Hechicero. Tanto así que la ciudad de E-Rantel estaba prácticamente llena.

Sus calles algo vacías dejaron de estarlas debido al gran comercio que empezó a producirse

Los comerciantes de otras naciones preferían venir al Reino Hechicero porque sabían que ahí se podían hacer buenos negocios y se ganaba extremadamente bien.

También era debido a que las otras naciones como Re-Estize, el Reino Santo, y el Reino Draconico que actualmente estaba perdiendo la guerra, no tenían el capital necesario para comprar y los comerciantes no estaban dispuestos a perder dinero.

A las afueras de la ciudad había filas largas para ingresar a E-Rantel, las autoridades encargadas del ingreso y salida de turistas, comerciantes y otros, estaban repletos y llenos de trabajo.

No tenían tiempo para descansar, al inicio en las oficinas que registraban a los visitantes se encontraban trabajando de 15 a 20 personas—sin contar a los no-muertos—pero cada vez más personas querían entrar a la capital, así que tuvieron que cuadriplicar su personal para agilizar el proceso de inspección y de registro de entrada y salida.

E incluso con el aumento de personal, parecía no ser suficiente, porque cada día llegaban más y más personas que querían conocer al Rey Hechicero y a su reino.

Las remodelaciones y construcciones para agrandar la capital estaban en proceso, grandes edificaciones se realizaban en la capital, al igual que el agrandamiento de los pueblos cercanos que se encontraban dentro del territorio del Reino Hechicero.

Lo que una vez fueron pueblos pequeños lentamente se estaban convirtiendo en ciudades que podrían abarcar grandes cantidades de habitantes.

El Reino Hechicero ya no solo era una potencia militar debido al enorme ejército de no-muertos y al gran poder que demostró Ainz en la guerra contra Re-Estize.

Se convertiría en una potencia económica debido al ingreso de compradores que llegaban al reino debido a los bajos precios de sus productos y servicios.

Y también sería una potencia comercial y turística ya que la gran popularidad de Ainz y del Reino Hechicero aumento después de lo sucedió con Jaldabouth beneficio a la imagen e ideas que se tenía sobre el Reino Hechicero

En pocas palabras el Reino Hechicero seria la mayor potencia en todo el continente.

Con respecto al Imperio, todo lo positivo que le sucedía al Reino Hechicero también repercutía al Imperio pero a menor escala.

Los demihumanos pero más los humanos y enanos visitaban el Imperio, su comercio y turismo aumento pero no tanto como en el Reino Hechicero.

Sin duda el Imperio mejoro considerablemente considerando que eran vistos como traidores por otros reinos.

-O-

Ainz se encontraba en su oficina, en su mesa se amontonaban los documentos que tuvieron que dejar pendientes durante la ausencia de Ainz.

A-Que cansado.

A pesar de que su cuerpo no conocía lo que era el cansancio y la fatiga, la mente del humano Satoru Suzuki sí.

Los documentos y reportes que enviaban los guardianes, eran demasiados y con detalles innecesarios, pero Ainz entendía que simplemente quería cumplir su trabajo a la perfección.

Antes Ainz simplemente miraba rápidamente a todos los papeles, pero esto lo perjudicaba ya que aceptaba contratos que no leía y a la larga no sabía o no comprendía los planes de Demiurgo y Albedo, por esta razón se tomaba el tiempo que sea necesario, para leerlos completamente, Ainz no quería parecer incompetente en algún momento crucial.

A—Si tan solo pudiera dar este trabajo a Demiurgo y Albedo—murmuro-

A pesar de que podía hacerlo, no quería, sabía que Albedo y Demiurgo tenían ya mucho trabajo que hacer, como lo era los experimentos de Demiurgo o administrar el Imperio Baharuth como lo hacía Albedo.

Ainz se sentiría muy culpable si ejercía demasiada presión y trabajo sobre ellos, a tal punto que se enfermaran o algo peor.

Ojala pudiera terminar e irme de aquí pensó Ainz.

Al estar pensando sobre el trabajo no pudo evitar recordar a Hero-Hero, el cual siempre se encontraba cansado debido a que tenía tanto trabajo que no tenía tiempo para descansar o dormir, y que finalmente dejo Yggdrasil debido a sus problemas de salud.

Comenzó a sentirse triste al recordar a sus antiguos compañeros.

Pasó varias horas leyendo para evitar que la nostalgia y la tristeza. Hasta que encontró una carta de parte de algunos habitantes de Nazarick.

Ainz la leyó, la carta decía lo agradecidos que estaban con Ainz al traerles tanta comida—cadáveres—y por haberles concedido tal petición.

Ainz sintió un sentimiento cálido, ya que podía sentir el aprecio que sus "hijos" tenían por él.

Y a pesar de la carta hablaba de cadáveres esto no le importo en lo más mínimo, ya que lo único que le importaba era hacerlos felices.

A—Ahora que recuerdo, durante el tiempo que pase en el Reino Sagrado mate a muchos demihumanos, y encontré carne humana en las reservas de los demihumanos, y decidí enviarlos aquí.

Los cadáveres de demihumanos y de humanos que envío a Nazarick eran para poder quitarle la piel y hacer nuevos pergaminos, para los experimentos de Demiurgo, y para utilizarlo como alimento.

Seguramente la carta la escribió Entoma o Kyouhukou.

A—Me alegra que les haya gustado. Aunque no puedo evitar sentirme un poco asqueado al pensar que comen humanos

Como Ainz antes era humano no pudo evitar sentirse un poco mal, pero no más de eso, ahora era un no-muerto y se sentía indiferente ante muchas cosas que antes le perturbarían y no lo dejarían dormir.

A—Tal vez debería escribirles una carta. —Murmuro-

La puerta sonó

La sirvienta fue a ver quién era.

-Ainz-sama, es Albedo-sama.

A—Hazla pasar.

Albedo ingreso a la oficina.

Al—Ainz-sama, ha estado todo el día aquí, ha de estar cansado.

A—Albedo, como bien sabes soy un no-muerto, yo no me canso.

Al—Siempre lo olvido, pero lo veo trabajando muy duro por Nazarick y por el Reino Hechicero que no puede evitar comentarlo.

A- ¿Hay algo que informar?

Al—Si, ya termine con todas mis labores con respecto al Reino Hechicero.

Albedo se encargó de algunas de las tareas sobre el Reino Hechicero, durante la ausencia de Ainz.

A—Estupendo, ¿alguna novedad?

Al—Durante su usencia, sabrá que Evileye y Tina del equipo de adamantita Blue Rose, obtuvimos una espada de 7 runas y Momon viajo a Re-Estize.

A—Si ya me lo informaron.

Al—Con respecto a su viaje al Reino de los Elfos, ¿Cuándo viajara?

A—Planeaba ir lo más pronto posible pero me es imposible en estos momentos, hay demasiado trabajo. Tendré que posponerlo

Al—Como desee, como sabrá nuestra reunión con la Reina Oricrus y el Emperador Jircniv será en unos minutos.

A—No lo he olvidado ¡Maldición!, ¡¿Cuánto tiempo llevo sentado aquí leyendo todos estos papeles?! Y no sé cómo tengo que presentarme, sé que tengo que convencer a la Reina Oricrus a casarse, sin duda Jircniv si querrá, pero a ella no la conozco… espero agradarle no quisiera que me tenga miedo

Al—Pienso que es hora de ir Ainz-sama

Albedo y Ainz se retiraron