Capítulo 7: "El plan"

Harry despertó ese martes con muy buen ánimo, hace ya mucho tiempo que no tenía sueños tan placenteros, además la compañía era perfecta, ya que con el sólo hecho de mirar el pequeño bulto que dormía junto a él, todos sus problemas y nervios desaparecían.

Se sentó en la cama, tratando de no despertar a James que dormía placenteramente junto a él, lo observó detenidamente, miró el color de su cabello, rojo como el de su madre, como el de sus tíos y como el de sus abuelos; siguió mirando el rostro de su hijo, era un bebé muy hermoso, pero no le recordaba a nadie, se preguntó de quién heredaría esas facciones, quizás eran herencia de los Potter, de los Evans o quizás de los Weasley o probablemente de los Preweet, buscó el álbum fotográfico que le obsequió Hagrid en su primer año en Howgarts, ahí encontró algunas fotos de él mismo cuando bebé y no encontró ningún parecido con su hijo, sus conclusiones fueron que James era más Weasley que Potter, lo único que había heredado de su padre eran los ojos, pero un recuerdo de la noche anterior lo alertó.

"- Siempre creí que cuando tuvieras un hijo Harry, heredaría el color de tus ojos- todos voltearon a ver a Luna, por el comentario que esta había hecho.

- ¿Qué dices Luna? James tiene los ojos verdes, como Harry.

- Te equivocas Ronald, los ojos de James son verdes, pero no como los de Harry. Bueno, ya es muy tarde para que yo esté levantada, esta criaturita necesita descansar. Adiós chicos- Luna se fue hasta su habitación sobándose la barriga y dejando a todos pensando en lo que había dicho sobre los ojos de James."

¿A qué se refería Luna con eso de que "los ojos de James son verdes, pero no como los de Harry"? Hace muchos años que conocía a Luna y sabía muy bien reconocer el tono de su voz cuando quería demostrar algo que ella ya había descubierto. Quizás en los primeros años que compartió con ella, la encontró un poco loca, pero con el paso de los años llegó a entenderla y sabía que ahí tenía una amiga tan leal como Hermione. En su interior Harry sentía que las palabras de Luna no estaban dichas como un simple comentario, algo había implícito en aquella frase, pero quizás era sólo una suposición de él y lo mejor era olvidar aquellas palabras y comenzar a prepararse para "el gran día".

Se levantó de la cama y luego de depositar un tierno beso en la frente de James, se metió a la ducha y dejó que todos sus problemas y los nervios que tenía por lo que ocurriría en algunas horas, se fueran junto al agua que caía delicadamente por cada tramo de su cuerpo. Una vez más relajado, se vistió y bajó a tomar el desayuno que le había preparado Kreacher. Cuando estuvo completamente listo para irse al trabajo, vio su reloj y comprobó que aún tenía tiempo, por lo que subió a ver a su hijo, que ya había despertado y estaba siendo atendido por Kreacher, quien sentía un gran cariño por el pequeño y lo cuidaba a veces con exageración, por eso a Harry no le gustaba mucho dejarlos solos, pero sabía que nunca le pasaría nada malo a su bebé en compañía de aquel elfo, que le había jurado lealtad durante la época más difícil de su vida, la búsqueda de los horcruxes y durante el tiempo que Harry se dio, antes de volver a Hogwarts, con la intención de mermar sus sentimientos hacia su amiga y dejar que esta fuera feliz junto a su otro mejor amigo, pues ambos se lo merecían. Con la ayuda de Kreacher, pudo arreglar la Mansión Black y también esconderse de sus amigos, no porque no quisiera verlos, sino que necesitaba estar solo, al menos por un tiempo y el elfo le hacía el favor de mentir por él, cada vez que alguien buscaba a "Harry Potter".

- Kreacher- dijo Harry una vez ya despejado de sus recuerdos.

- Sí señor.

- ¿Puedes llevar a James con Ginny? Y si te pregunta por mí, dile que tengo mucho trabajo y que no iré a la casa, hasta el fin de semana y que no me busque, porque estaré muy ocupado con una misión importantísima- lo último fue dicho por Harry, con una leve sonrisa soñadora, que hacía ver que estaba imaginando aquella misión tan importante.

- Sí amo, Kreacher le dirá a esa mujer, que usted no quiere verla, y señor, permítale decirle que Kreacher está muy contento de que usted esté de nuevo viviendo acá señor y que esa mujer no esté con usted, también hace muy feliz a Kreacher amo.

- Me alegra que estés contento Kreacher, pero recuerda que "esa mujer", es mi esposa y la madre de mi hijo y también merece que la respetes- le dijo en tono severo al elfo, aunque en su interior, él también estaba contento de no estar con Ginny- además debes tener presente que yo en algún momento debo volver a mi otra casa, con mi familia, mi hijo necesita crecer junto a su padre.

- Pero usted seguirá visitando a Kreacher, ¿verdad señor?- preguntó el elfo con los ojos brillosos.

- Claro que vendré Kreacher y si yo no puedo venir, sabes que vendrá Hermione, a ella le gusta mucho visitarte.

- Sí señor, la Srta. Hermione Granger es muy amable y Kreacher le debe mucho y se arrepiente de haber sido tan cruel con ella, ahora Kreacher la quiere mucho y también Kreacher cree que ella es la esposa ideal para usted, usted nunca debió dejarla ir. Ella estaba muy triste por eso, y por esa razón ella se casó con el Sr. Weasley.

- ¿Qué estás diciendo Kreacher?- Harry estaba un poco atontado con lo que acaba de oír, seguramente escuchó mal.

- Lo que Kreacher dice Sr., es que la Srta. Hermione lo quiere mucho y que le dolió mucho perderlo por culpa de "esa" que ahora es la Sra. Potter y que está ocupando el lugar que le corresponde a la Srta. Granger. Porque Kreacher conoce mucho a Harry Potter y sabe que el amo está enamorado de su amiga y ambos creyeron que lo mejor era estar separados, pero están muy equivocados con eso, ambos cometieron un gran error, pero es usted amo el que más se equivocó, pues ella encontró a un hombre que la quiere tanto como usted, pero ella se siente feliz y completa sólo cuando está con usted, eso no le pasa con el Sr. Weasley, que también es muy bueno con Kreacher, pero si yo le digo esto a usted, es porque Kreacher cree, que pronto usted y la Srta. Granger podrán ser felices, pero también deberán pasar muchas penas, pero si se mantienen unidos podrán superarlas y serán felices eternamente. No mire a Kreacher como si estuviera loco señor, Kreacher es un elfo muy viejo y muy observador también, por lo que conozco mucho a las personas que rodean al amo y también conozco algunos secretos, que usted mismo con el tiempo descubrirá. Ya se le ha hecho tarde para el trabajo amo, yo me encargaré de James. Adiós Sr.- y con un tronar de dedos, Kreacher hizo que Harry desapareciera de la habitación- así está mejor, ahora el Sr. Potter podrá pensar y no molestar a Kreacher.

ooOOOoo

Harry estaba muy confundido con todo lo que Kreacher le había dicho, apenas se había percatado que estaba en su oficina en el Ministerio, estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no notó cuando alguien abrió la puerta y entró a la oficina.

- Harry, que bueno que ya estás acá, ¿estás listo para irnos a dar las clases?- una voz muy familiar para él, lo sacó de su aturdimiento.

- Hermione, ¿qué haces acá?-preguntó él sorprendido.

- ¿Cómo que qué hago acá? Todos los días paso a buscarte para irnos juntos a dar las clases del ED, ¿o ya lo olvidaste?-preguntó ella divertida por la situación en la que encontró a Harry.

- ¿Qué? ¡Estoy en mi oficina!- exclamó Harry, por fin notando que ya no estaba en su casa y provocando que Hermione lo mirara con preocupación.

- Harry, ¿qué tienes?¿Dormiste bien anoche? Me preocupas Harry, será mejor que te quedes acá, yo sola pueda hacer la clase.

- No Hermione, no tengo nada, no te preocupes, lo que pasa es que Kreacher me envió hasta acá y sólo ahora lo he notado.

- Harry, ¿cómo no te ibas a dar cuenta? Es que no notaste la transportación- preguntó incrédula Hermione.

- La verdad es que no-respondió él rascándose la cabeza confuso- debió ser porque estaba demasiado concentrado en lo que me estaba diciendo Kreacher- se justificó Harry, más para sí mismo que para Hermione.

- ¿Cómo dices Harry? No oí lo último que has dicho.

- No es nada, sólo que estaba un poco desconcentrado cuando Kreacher me envió hasta acá, y ya veo por qué lo hizo- dijo mirando el reloj de pared que colgaba en su oficina- será mejor que nos vallamos, debimos comenzar las clases hace cinco minutos.

- Y me lo dices ahora, hace diez minutos que estoy acá, esperando por ti, pero tú estabas en la Luna y me ha costado mucho traerte de vuelta- respondió ella divertida mientras salían rumbo a las aulas del ED.

- ¿Y Ron?- preguntó Harry, para buscar algún tema para el camino.

- Está entrenando, sabes bien que los martes él no viene al Ministerio, aunque me dijo que hoy vendría, dijo que tenía algo que hablar contigo y que luego me tenía una sorpresa. ¿Tú sabes algo sobre eso?

- ¿Ah? No Hermione, no sé qué sorpresa te tendrá Ron, pero sé que vendrá hoy a verme porque queremos organizar un partido de Quidditch con los excompañeros de Hogwarts.¿Qué te parece eso?- respondió Harry para cambiar el tema, ya que sabía perfectamente cuál sería la sorpresa de Ron y quidditch fue lo primero que se le ocurrió y no era mala idea organizar un partido, pero eso lo arreglaría más adelante.

- Sí, es una buena idea. Deberían pedirle a McGonagall el castillo y podríamos hacer un reencuentro de estudiantes durante las vacaciones de verano…- y se fueron todo el camino hablando del posible reencuentro en Hogwarts, hasta que llegaron a las aulas y cada uno fue a hacer su respectiva clase.

ooOOOoo

Ginny estaba en su habitación, no había podido pegar un solo ojo en toda la noche, la preocupación y la culpa no la dejaban en paz, ya había reconocido todos sus errores, pero más para sí misma que para el resto, ya que en sus planes estaba mantener el secreto el mayor tiempo posible y si algún día el secreto salía a la luz, ella se preocuparía de desmentirlo o diría que Martin se aprovechó de ella cuando la vio borracha en aquella celebración, esperaba no tener que recurrir a aquello, ya que no le deseaba ningún mal al verdadero padre de su hijo, pero las cosas habían ocurrido de ese modo y así debían mantenerse, Martin nunca sabría que James Potter en verdad era Robbins.

Unos ruidos en la cocina alertaron a Ginny, esta creyó que era Harry y se apresuró escaleras abajo, para recibir tanto a su esposo como a su hijo con la mejor disposición y ocultar también todas sus preocupaciones con sus mejores facetas actorales. Grande fue su decepción al llegar al salón y ver al viejo elfo que cargaba al pequeño James en una cunita.

- ¿Dónde está Harry?- preguntó Ginny un poco alterada.

- Buenos días señora- respondió de mala gana el elfo, tratando de incomodar un poco a Ginny por su descortesía para con él, ya que con tantos años con Hermione, el elfo ya se había acostumbrado a un trato más igualitario y hasta recibía un sueldo que guardaba celosamente en algún lugar desconocido para todos y el fin del porqué guardaba su sueldo tan celosamente, era todo un secreto.- el amo está en el trabajo, me ha pedido que traiga al pequeño James y que le diga a usted que el señor no vendrá a la casa durante toda la semana, ya que se encuentra en una misión muy importante del trabajo y no necesita interrupciones ni malos ratos- finalizó mirándola con desprecio.

- ¿Una misión? ¿Por qué no me dijo nada? Las misiones nunca se les avisan de un día para otro. Harry no quiere verme, será que ya se enteró, no, no puede haberse enterado- la pelirroja daba vueltas por todo el salón diciendo en voz alta lo que creía estar pensando, por lo que no notó la sonrisa que se figuró en el viejo rostro de Kreacher que no le había sacado la mirada a su ama en ningún momento.

- Kreacher se retira señora y le recuerdo que si busca al señor Potter, no lo encontrará y también le recuerdo que para usted la entrada a Grimmauld Place está prohibida, ya que el señor ha cedido la mansión a unos funcionarios del ministerio y yo debo retirarme a servirlos.- se escuchó un leve "crac" y al girarse Ginny sólo vio la cunita de James sobre el sofá, ya no quedaban rastros del elfo.

- Mi bebé- dijo la pelirroja acercándose hasta la cuna de su hijo y tomándolo en brazos- hay tantas cosas de las que tu madre se arrepiente, pero todas esas cosas me trajeron como resultado algo tan lindo como tú. Sé que serás el único que no me dé la espalda si en algún momento se sabe la verdad, pero aún así, quiero que sepas James, que yo en algún momento de mi vida si amé a tu papá y que durante el tiempo que hemos estado casados he tratado de ser la esposa perfecta, la amiga perfecta y la amante perfecta, pero sé bien que para Harry yo no soy importante, sé que él siempre me ha visto como la hermanita pequeña de su mejor amigo y si se fijo en mí, fue porque en su sexto año, creyó que Hermione, el amor de su vida, estaba enamorada de Ron, y Harry siempre ha pensado en la felicidad de los demás antes de pensar en la suya propia y decidió renunciar a Hermione, aún sin darse cuenta de lo que de verdad sentía por ella. Recuerdo el primer beso que nos dimos, fue en la sala común luego de una victoria de quidditch, Harry llegó hasta mí y me besó, sin decirme nada, a mí en aquel entonces aún me gustaba un poco, me parecía un amor imposible, pero cuando lo sentí besándome supe que era mi momento para hacer de un imposible mi realidad y me juré seguir con él por siempre y créeme hijo mío, todo lo que hice, no lo hice por amor a tu padre, sino que lo hice por amor a mí misma, todo lo que hice lo hice porque nunca me gustó ser quién era, siempre he estado orgullosa de mi familia, eso no lo niego, pero yo quería ser importante en el mundo mágico, siempre soñé con serlo que soy, una estrella del quidditch y la esposa del mago más famoso de los últimos tiempos. Pero todo ha sido en base a mentiras, a todo el mundo le he hecho creer que mi vida es perfecta, que mi matrimonio es perfecto y que mi esposo sólo tiene ojos para mí; pero yo siempre he sabido quién es la verdadera dueña de las miradas de amor de Harry, siempre ha sido Hermione, luego de aquel beso que Harry me dio en la sala común, su mirada se dirigió inmediatamente a Hermione y pude ver como sus ojos brillaban con amor, pero ese amor no era para mí, sino para ella y ellos no fueron concientes de ese sentimiento hasta que ya fue muy tarde; siempre recalcando que sólo eran amigos que se lo terminaron creyendo y jamás quisieron ver más allá y tanto Ron como yo, nos aprovechamos de la situación, claro que tu tío Ron no lo hizo apropósito, él está enamorado de Hermione y ella también de él, pero a quién ella ama como hombre es a Harry. Siempre envidié la relación que ambos tienen, esa capacidad de entenderse tan sólo con una mirada, la confianza que se tienen uno al otro y también envidio el cómo se aman el uno al otro. Hermione es mi amiga y Harry es mi esposo, a ambos los quiero mucho y lamento tanto haberme metido en medio y no haberme apartado cuando me dí cuenta de la realidad, pero en aquel tiempo, yo estaba tan cegada con lo que haría y con lo que conseguiría siendo la Sra. Potter, que no me detuve a pensar en nadie más que en mí.

En los años que llevamos de casados, Harry ha sido un hombre maravilloso, si bien nunca ha dicho que me ama, me ha tratado con respeto y con mucho cariño; siempre preocupado por mí y por mi familia y yo siempre aprovechándome de él, pidiéndole, más bien rogándole por medio de berrinches y escándalos, que hiciera cosas por mí, que yo bien sabía que a él nunca le han gustado. A Harry jamás le gustó figurar como un mago famoso y por culpa mía debió salir de su escondite y dar numerosas entrevistas, ir a infinidades de fiestas y recordar una y otra vez, aquellos momentos de la guerra que él tanto quiere olvidar y yo sabiendo que aquello siempre me traería más publicidad, hice lo imposible para que él jamás dejara de recordar. Cuando me embaracé de ti, creí que esa sería la solución a muchos de los problemas que ya tenía con Harry, pues ya mis berrinches no tenían efecto con él, se negaba a acompañarme a las fiestas, no daba entrevistas, trataba mal a los periodistas, en la casa casi ni hablábamos y si lo hacíamos generalmente era para discutir y todas esas discusiones eran por algo que yo había dicho en alguna entrevista y que él no quería que se hiciera publica, de hecho, se molesta cada vez que su nombre figura en algún medio; James, yo estaba tan equivocada al pensar que con un hijo tendría a tu padre para siempre conmigo y que mi fama crecería aún más, pues desde que me enteré de la noticia de mi embarazo, mi fama decayó, yo misma me encargué de contarlo y fue la noticia del momento, pero sólo por un par de días, también tuve que dejar el quidditch y por ende mi nombre dejó de sonar en los estadios y la gente comenzó a olvidarme, de vez en cuando me las arreglaba para dar alguna entrevista sin que Harry se enterara, pero aún así ya no era tan reconocida como antes y Harry… con él las cosas mejoraron, pero sólo un poco, ya que él estaba muy preocupado por ti, él siempre quiso ser padre y la idea lo tenía maravillado, estaba en las nubes todo el día, pero era por ti y no por mí y la verdad es que no me importaba no ser el verdadero centro de la atención de Harry, por que sin querer, él me estaba ayudando a seguir con mi farsa del perfecto matrimonio, ya que todo el mundo lo vio como el esposo preocupado, como el padre que espera ansioso a su primogénito y que haría cualquier cosa con complacer a su amada esposa, pero él hacía las cosas por el bebé y no por mí.

James, nuestra vida ha cambiado tanto en tan pocos días y nuevamente ha sido mi culpa, todo por un maldito capricho, si me hubiera negado desde un principio a aquella sesión fotográfica no tendría esta sensación en el pecho, por primera vez en mi vida tengo miedo de perder a Harry, porque si lo pierdo a él, perderé a mis amigos y a mi familia, he sido demasiado egoísta, siempre pensando en mí, si hasta cuando te concebí estaba pensando sólo en mí, en esos momentos no pensaba en Harry ni tampoco en mi familia. Fue ese mi mayor momento de egoísmo y también mi mayor error, si nunca hubiese conocido a Martin, no me hubiera enamorado de él, no le hubiera dicho todas aquellas cosas que le dije en Madrid y… tú… tú no existirías. Tú has sido lo único bueno de toda esta pesadilla que yo misma he ideado, espero algún día seas capaz de perdonarme por toda esta mentira en la que vas a crecer. James, de mí dependerá que jamás te enteres que tu verdadero padre es Martin Robbins y no Harry Potter. Por ahora esa es mi prioridad, ya verás como Harry me perdona por lo de la revista, aunque tenga que amenazarlo con irme lejos contigo, él me perdonará lo de la revista, pero jamás se enterará que no es tu verdadero papá.

- ¿Y si no es de Harry, de quién es?

- ¡Luna!- dijo sorprendida la pelirroja despertando al pequeño James que se había dormido hacía mucho rato y viendo a su rubia amiga mirándola con una fingida sonrisa desde la chimenea.

ooOOOoo

Ron estaba impaciente, llevaba más de dos horas esperando los resultados de los nuevos análisis que se había hecho aquello día, para saber que tal avanzaba su enfermedad y la espera lo estaba preocupando, algo en su interior le decía que algo iba mal. Se estaba paseando de un lado a otro por centésima vez, cuando un hombre de edad cercana a los 50 años, de contextura delgada, no muy alto y con el cabello negro al igual que sus ojos, salió desde una de las puertas y lo llamó.

- Sr. Weasley.

- Dr. Stevens,- respondió al saludo dándole un corto pero confiado apretón de manos- ¿cómo están los análisis?

- Ron, la verdad es que no han mejorado en nada desde la última vez y… esto es un poco incómodo para mí decirlo, ya que te estoy tratando hace tanto tiempo y me gustaría decirte que mejoras de alguna forma y no darte la noticia que te tengo, pues la verdad…

- Dr. dígame lo que sea, estoy preparado para oír lo que venga.

- Lo sé Ron, pero como te decía, para mí es doloroso, pero también tienes razón y debo decírtelo. Lo que ocurre, es que creo que la maldición ha comenzado a atacar a otros sistemas de tu cuerpo, en los análisis no hemos notado nada extraño, pero noté que cuando te pinchamos para extraer la muestra no lo notaste, estás perdiendo la sensibilidad en tu cuerpo, dame tu mano para demostrártelo- el pelirrojo cedió su mano y el Dr. lo pinchó con una aguja muy fina- ¿sentiste eso?

- No, no lo sentí. Pero esto no es tan terrible Dr., puedo vivir sin sentir dolor.

- El que no sientas dolor, no es el único problema Ron, la maldición ya está afectando tu sensibilidad, más adelante puede que ataque algún otro sistema o algún órgano vital y esperemos no lo esté haciendo ya, por eso quiero pedirte que hoy vengas a internarte, para hacerte un exhaustivo chequeo, tanto al estilo mágico como al muggle, no quiero dejar pasar el tiempo y ver que de un momento a otro te perdemos, así que debemos actuar ya, y por favor Ron, me gustaría que alguien te acompañe, ya es hora de confiar en alguien y decir la verdad, ¿le has contado a alguien tu problema?

- Sí, Harry lo sabe, pero él no me puede acompañar hoy, tiene algo muy importante que hacer.

- Entonces dile a Hermione, ella entenderá todo, ya verás que te apoyará.

- Sé bien que ella me apoyará y no me dejará, pero no quiero que se entere de nada, mucho menos en este momento de su vida y de todos modos, ella tampoco puede venir hoy, estará ocupada con Harry, en una misión muy importante para nosotros tres.

- Ya veo, ¿hay alguien más en quién puedas confiar, alguien de tu familia?

- Tampoco quiero que ellos se enteren, pero no se preocupe Dr., esta tarde estaré aquí para hacerme todos los exámenes necesarios y no vendré solo, no se preocupe.

- Bien Ron, confío en que estarás acá.

- Sí Dr., acá estaré. Nos vemos más tarde, debo irme, tengo una reunión en el ministerio y antes debo pasar por mi casa.

- Claro, mucha suerte en tu reunión. Nos vemos acá cerca de las siete de la tarde.

- Bien, adiós- se despidió el pelirrojo de su Dr. con un apretón de manos y se dirigió hacia la salida del Hospital San Mungo.

ooOOOoo

Harry estaba en su oficina, las clases habían terminado hace ya algunas horas y él regresó a su trabajo de auror, el que no era mucho, puesto que desde la caída de Voldemort no eran muchas las amenazas, no es que no las hubiera, sólo que no eran de temer tanto como lo fue Voldemort, así que Harry se dedicó a afinar los últimos detalles para la noche, la que sería una noche muy importante para el plan que llevaba con su amigo.

Ron estaba tardando demasiado, cosa que no ayudaba a relajar a nuestro héroe, que poco a poco comenzaba a impacientarse y hacía que cada hoja y cada cuadro en la habitación tuviera un anormal movimiento producto del mágico poder que tenía Harry y que en momentos de tensión como aquel, no podía controlar muy bien.

- ¿Puedo entrar?- Ron entró sonriendo a la oficina de su amigo.

- Ya estás dentro- respondió Harry sonriendo- que bueno que ya llegaste me estaba impacientando, mira que estoy muy nervioso. ¿Seguro que esto resultará?

- Sí Harry, tranquilo, tú mismo has visto que la poción sirve y la has usado en más de una ocasión. Así que con un simple trago debes tener para unas ocho horas siendo yo, pero recuerda Harry que debes tomar la poción antes de… ya sabes antes de qué.- le dijo con una picara sonrisa a Harry.

- Tienes razón amigo, es mejor que me relaje, si no lo hago, Hermione se dará cuenta que hay algo mal contigo y puede que nos descubra y se enfade con ambos y eso es algo que no quiero. ¿Y tú que harás esta noche?

- No lo sé- respondió Ron desviando la mirada- creo que iré a Grimmauld y acompañaré al viejo Kreacher.¿Crees que esté en la casa?

- Sí, si está, pero cuando llegues dile que lo de los funcionarios del ministerio era una mentira. Lo que pasa es que le envié un memo diciéndole que le prestaría la casa a unos funcionarios del ministerio, para que Ginny no valla a molestar.- respondió Harry al ver la cara de interrogación de su amigo.

- ¿Aún sigues molesto con ella?

- La verdad, es que no sé si estoy molesto, sólo sé que no quiero estar con ella, mientras más lejos la tenga mejor para mí, además tengo que olvidarme de mis problemas, al menos por esta noche, ya mañana deberé afrontarlos- dijo con seguridad, sin saber que al otro día, su vida daría un vuelco enorme.- ¿Trajiste la ropa? Ya es hora que nos vallamos a cambiar, hice reservaciones en un restaurante que sé que le gusta a Hermione, espero que no te moleste que la lleve a comer.

- Claro que no me molesta, no sería la primera vez que salen a comer solos, además se supone que quién irá con ella seré yo, así que has todo lo que creas necesario, pero trata de actuar más como yo o ella notará la diferencia. Ah, acá traigo la ropa, vamos a los baños, será mejor que nos cambiemos allá, también llevo la poción y ya le hice esos arreglitos.

Los dos amigos salieron de la oficina del auror y se dirigieron a los baños, una vez allí, Ron sacó de su bolso dos frascos de poción multijugos, uno de los frascos era de color dorado y el otro de color verde, para así poder identificar una poción de la otra, ya que la poción dorada, la que tomaría Harry, había sido modificada siguiendo los sabios consejos de las anotaciones que Snape tenía en uno de sus libros, libros que Harry heredó con gran sorpresa, pero que de todas formas aceptó y agradeció a su ex profesor. La poción de Harry, debía durar cerca de 12 horas, pero en Harry sólo duraba 8, eso lo atribuían a que por ser Harry un mago muy poderoso el efecto no era igual en él que en el resto de los magos. Ron en cambio, tomaría la poción normal, la que estaba en el frasco verde, ya que luego de salir del Ministerio se escondería en la casa de Harry o esto era lo que hacía creer a su amigo, ya que debía ir a San Mungo a hacerse los análisis.

- Bien… ¿listo Harry? Acá tienes mi ropa- dijo el pelirrojo acercándole el bolso y luego se tiró unos cuántos cabellos, para también pasárselos a su amigo- ten esto también, y recuerda guardar algunos para la poción que debes tomar más tarde.

- Sí, gracias Ron. Acá tienes también mi ropa, dentro también están las llaves de la mansión, pero bien sabes que puedes aparecerte y ten tú también… ouch- respondió Harry de la misma manera que su amigo, sólo que fingiendo una exagerada muestra de dolor al arrancar un par de cabellos negros de su alborotada cabellera.

- Veo que ya estás más relajado, cuando veníamos estabas tan nervioso que creí que en cualquier momento te desmayabas.

- No te rías Ron, aún estoy nervioso, no sé cómo me comprometí en esto. Estoy a punto de romper mi matrimonio con tu hermana, pero acá estoy, ayudando a tu matrimonio y que te quede claro, que sólo lo hago por que a ambos los quiero mucho y sólo quiero verlos felices y sí de mi depende ver a Hermione embarazada y feliz, yo gustoso los ayudo, pero de verdad que es algo muy difícil, así que por favor Ron, trata de no burlarte de mí, créeme que no te gustaría estar en mis zapatos.

- Lo sé Harry, eres el mejor amigo que pude encontrar y no le habría pedido algo así a ningún otro, además sé que no lo haces sólo por Hermione o por mí, sé que también lo haces por ti…- Harry palideció.

- ¿A qué te refieres?- preguntó nervioso y aún pálido.

- A lo que me refiero, es que sé cuánto quieres a Hermione y sé que nunca te ha gustado verla triste y que por eso has aceptado ayudarnos, ya que si no lo haces te arrepentirías y te sentirías mal al ver a Hermione sufriendo por no cumplir su sueño de llevar en su vientre al fruto del amor que nos profesa a ambos. Porque Harry, para Hermione no hay diferencias en el amor que siente por nosotros, yo sé que nos ama por igual, me he dado cuenta, porque las únicas veces que me ha dicho que me ama ha sido cuando tú estás cerca y siempre lo hace en plural. Recuerdo que una vez se lo pregunté… y me contestó luego de largo rato, por un momento creí que me diría que en verdad no me ama, que a quién ama de verdad es a ti, pero me respondió de forma tan sincera que no pude no creerle, lo que ella me dijo es que, al principio creyó estar enamorada de ti, esto fue como en 4º año, y que luego con el tiempo se dio cuenta que también sentía lo mismo por mí y que a ambos nos amaba con la misma intensidad y me dijo también que si me escogió a mí como esposo, es porque creyó que tu serías feliz con Ginny, aunque en eso nos equivocamos todos. En un principio no pude entender cómo es posible que ella ame a dos hombres con la misma intensidad, pero luego lo comprendí, para ella somos su otra mitad, entre los tres nos complementamos y hacemos un solo ser y Harry, no me siento mal por haber sido su segunda opción, me siento demasiado orgulloso de ocupar el puesto que tengo y si algún día me ocurre algo, quiero que tú tomes el lugar que siempre te ha correspondido, en la lista de amores de Hermione eres y serás siempre el primero. Así que una vez quedes libre de Ginny, ya sabes donde acudir.

- Ron… es… ¿es cierto todo lo que dices? Porque… bueno, para mí Hermione siempre fue más que una amiga y demoré mucho en darme cuenta y cuando lo hice, ya era demasiado tarde, pues ella y tú ya habían formalizado la relación, fue por eso que volví con Ginny, para intentar olvidarme de Hermione y dejar que ustedes fueran felices y yo tratar de ser feliz también, aunque pese a todos los intentos no he logrado mucho, la única felicidad sincera que tenido en estos años de matrimonio con Ginny, ha sido el nacimiento de James, pero eso no será suficiente para salvar este "matrimonio perfecto". Además Ron, no puedes decirme que cuando termine con Ginny acuda a Hermione, o sea, lo haré, porque ella es mi amiga y cómo tu bien has dicho, nos amamos, pero estás tú también y yo no quiero estar en el medio, y tú no vas a morir, me dijiste que tu enfermedad no era mortal, ¿o me mentiste? ¿Ron?

- No Harry, no te he mentido, nunca lo he hecho, todo lo que te dije ese día es cierto, también es cierto lo que te he dicho hoy, para Hermione siempre serás más importante que yo, quizás sea porque fuiste siempre un mejor amigo que yo y porque se conocen mejor que nadie, ni siquiera yo conozco muy bien a mi esposa. Yo hace muchos años que noté que entre ustedes había algo especial, quizás no noté que fuera amor, pero ahora que me has dicho que te sacrificaste por la felicidad de tus mejores amigos, me queda clarísimo que lo que sientes es amor. Gracias Harry, me has dado los mejores años de mi vida- dijo el pelirrojo arrojando algunas lagrimas y abrazando a su mejor amigo que estaba un poco confundido con toda la información.

- Ron, ¿por qué hablas hace rato como si te quedara poco tiempo de vida? ¿Hay algo que no me has dicho?

- Sí Harry, hay algo que no te he dicho, pero no lo he hecho porque me acabo de enterar hoy.

- ¿Qué ocurre?- inquirió Harry preocupado.

- Al parecer la maldición se ha estado expandiendo por mi organismo y ha empezado a atacar otras zonas, el Dr. ha descubierto que he perdido la sensibilidad al dolor y hoy me hará otros exámenes para comprobar cuál es la verdadera situación, es por eso que te pregunté por Kreacher, me gustaría que él me acompañe.

- Ron… Kreacher no irá contigo, iré yo- respondió con determinación.

- No Harry, no puedes ir conmigo, debemos seguir con el plan, tal como íbamos haciendo, por eso no quería contarte esto, porque te preocuparías, pero no tienes por qué hacerlo, por ahora no hay nada que indique que moriré, pero si algo así ocurriera debes estar tranquilo, porque yo lo estoy. Y no te preocupes tampoco por Kreacher, él es el ideal para acompañarme en esto, por que él sabe que estoy enfermo, no me preguntes como lo supo, pero hace algunos meses, olvidé tomarme los medicamentos y me acordé cuando estaba en el estadio, y me grité por ser tan olvidadizo y en eso apareció Kreacher con los medicamentos en la mano y diciéndome que soy un imprudente, que debo ser más cuidadoso con el tratamiento y bla bla bla. A veces me sorprende ese elfo, no comprendo como es que se entera de las cosas, yo tenía los medicamentos escondidos y bajo algunos hechizos, pero él los encontró y supo que los había olvidado.

- A mí también me sorprende a veces- dijo Harry, recordando la extraña conversación que habían tenido durante la mañana.- ¿crees que sepa algo que nosotros no sepamos? Porque hoy en la mañana me ha dicho cosas muy raras, aunque, me ha dicho algo similar a lo que me has dicho tú sobre Hermione y también me ha dicho que debemos ser fuertes porque vendrán tiempos difíciles. ¿A qué se habrá referido?

- No lo sé Harry, pero ahora lo mejor es que nos pongamos un poco más activos y dejemos esta conversación para otro día. Recuerda todo lo que hablamos el otro día y el cómo debes comportarte con Hermione, pues recuerda que ella no debe notar la diferencia o nos descubrirá y se enojará con nosotros por mentirle, o sea, por ocultarle información y por engañarla… eso es peor que sólo mentirle- agregó preocupado Ron- pero no por eso dejaremos todo abandonado, todo nos saldrá bien Harry, estoy seguro.

- Bien Ron, hagámoslo. Tú entra a ese baño y yo a este, esperemos que nadie entre y nos sorprenda en pleno cambio.- Ambos entraron al respectivo cubículo, se escucharon algunos leves gritos de dolor y pasados algunos minutos salió Harry, más bien Ron.

- ¿Listo ya? ¡Harry, no veo casi nada!... Ouch- se quejó Ron, a la vez que chocaba con una puerta que acababa de abrirse.

- ¡Ron! ¿te he lastimado?, disculpa amigo, no te vi detrás de la puerta, toma ponte mis lentes.

- Gracias Harry-dijo Ron poniéndose los lentes- no recordaba lo miope que eres, hace mucho tiempo que no me hacía pasar por ti, creo que desde el séptimo año en Hogwarts, cuándo fuimos a buscarte a casa de tus tíos.

- Sí Ron, pero aún no me respondes… ¿estás bien?¿te pegué muy fuerte con la puerta?

- La verdad es que sí me dolió Harry, pero para qué me voy a quejar más de lo necesario, si no me has pegado muy fuerte.

- Que bueno, pero… ¿cómo es que has sentido el portazo? Se supone que no tienes sensibilidad.

- Debe ser porque estoy en tu cuerpo. ¿ya estás listo? Será mejor que nos vallamos, Hermione debe estar esperándom… esperándote y yo tengo que irme al hospital.

- Si vamos, será mejor que nos demos prisa. ¿Le trajiste el vestido a Hermione?

- Todo listo Harry, esta noche será perfecta para ustedes.

- Como digas-dijo Harry devolviendo una sonrisa a su amigo- y gracias Ron por confiar en mí y por de alguna forma, cumplirme un sueño.

- De nada Harry, gracias a ti en ese caso, por estar con nosotros, es especial conmigo.

Los dos amigos salieron del baño, ahora Harry, que iba en el cuerpo de Ron, estaba más tranquilo, si alguna vez temió que Ron desistiera de sus planes para embarazar a Hermione, ahora estaba más que seguro que pasara lo que pasara Ron jamás se sentiría incómodo o molesto; de hecho, le sorprendió mucho la madurez con la que el pelirrojo había comprendido los sentimientos de sus amigos y se dio cuenta por primera vez, de que Ron y Kreacher tenían razón, entre los tres se complementaban, pero las partes que mejor se acoplaban, no era la de Harry y Ron, ni la de Ron y Hermione, sino que era la de Harry y Hermione. Él se dio cuenta demasiado tarde de que si hubiese descubierto sus sentimientos a tiempo, a nadie le hubiese importado y que nadie hubiera sufrido como el creyó en su momento, ahora comprendía a todas aquellas personas que le preguntaban si estaba seguro de lo que hacía al salir con Ginny, pero en aquel entonces, él aún no comprendía que de verdad amaba a Hermione y cuando lo notó, la dejó ser feliz Ron y él se refugió en los brazos de una mujer que no lo merecía, pero que muy pronto le dejaría el camino libre, Harry sólo esperaba un motivo más, por muy pequeño que este fuese, pero ese pequeño motivo, le daría la oportunidad de recuperar su libertad y porque no también la oportunidad de ser feliz junto a Hermione y junto a Ron, aunque suene un poco raro, la idea a Harry no le desagradó, compartiría la misma mujer con su amigo, tal como lo habían hecho siempre, sólo que ahora el amor se entregaría de formas muy distintas, pero no todo estaba dicho aún, todavía quedaba saber los resultados de los exámenes de Ron y la reacción de Hermione si se llegaba a enterar algún día de todo lo sucedido o si aceptaba llevar esa extraña relación de tres.

Ambos amigos llegaron sin prisas hasta la oficina de Hermione que ya esperaba impaciente a su esposo, la castaña llevaba un hermoso pero simple vestido que hacía resaltar todos sus atributos físicos, por eso cuando llegaron ambos varones, ninguno fue capaz de articular palabra alguna, se quedaron quietos en la puerta observando la espalda de Hermione, quien estaba dándose los últimos retoques de maquillaje, por lo que los vio llegar a través del espejo.

- Hola chicos, ¿cómo están?- se acercó y besó a quién creía era Harry con un tierno y dulce beso en la mejilla y luego se dirigió a su esposo para darle un igualmente tierno beso, pero en los labios, cosa que hizo que Harry se estremeciera, al sentir por primera vez en sus labios el sabor de los de Hermione.- ¿Qué?¿están mudos? ¿No me dirán nada?

- Te ves muy linda Hermione.

- Gracias Harry. ¿Y tú no me dices nada Ron?

- Eh… sí te ves muy bonita- dijo Harry sonrojándose, y tras recibir una sugerente mirada de parte de Ron, entendió que ya era el momento de irse y de dejar de lado todo el nerviosismo que volvía a aflorar al ver a su amiga tan bonita.- Her… Cariño- se corrigió- ¿te parece si nos vamos? Comenzaremos ya con la sorpresa que te tenía preparada- añadió coquetamente Harry, ya metiéndose de lleno en el papel.

- Yo también debo irme, chao chicos, pásenlo bien.

- Adiós Harry, suerte. Cualquier cosa me avisas, estaré pendiente de cualquier novedad- se despidió Harry de Ron, dándole un abrazo y deseándole suerte al oído para que Hermione no escuchara.

- Adiós Harry- ahora fue el turno de Hermione para despedirse, que lo hizo dándole un fuerte abrazo acompañado de un cálido beso en la mejilla.

- Adiós, nos vemos mañana en las clases del ED- y Ron se marchó con rumbo hacia Grimmauld Place, en busca de Kreacher para luego dirigirse a San Mungo y realizarse todos los exámenes necesarios.

- ¿Nos vamos Ron? Muero de curiosidad por saber cuál es la sorpresa.

- Tranquila, ya verás – dijo Harry sonriéndole de medio lado, detalle que no pasó inadvertido para Hermione, pero que supuso eran alucinaciones.- Dame la mano, haremos una aparición conjunta.

Hermione tomó confiadamente la mano de su esposo y no pudo dejar de notar que a este le sudaban las manos, señal de lo nervioso que estaba, lo que produjo una leve sonrisa en la castaña, ya que se imaginaba los motivos de la sorpresa, pues ese día comenzaba su período de mayor fertilidad y si seguían los consejos de su ginecólogo, muy pronto ella estaría embarazada.

Guiada por los brazos de su esposo, Hermione sintió la tan acostumbrada sensación de la aparición conjunta, no se imaginaba a donde la llevaría Ron, pero esperaba que fuera algo bonito, aunque Ron nunca había sido muy bueno con los detalles, pero intuía que Harry algo sabía, ya que cuando le preguntó en la mañana si sabía algo de la sorpresa que Ron le tenía, él lo único que hizo fue negar y cambiar rápidamente de tema y ella sólo le siguió el juego; además como confiaba que Harry había ayudado a Ron en la preparación de la sorpresa, esperaba que esta estuviera llena de detalles, ya que Harry la conocía tan bien, que siempre era el único que acertaba a sus gustos y deseos.

Hermione abrió los ojos y lo que vio la dejó muda, el paisaje que los rodeaba era uno de los más hermosos que había visto; ellos se encontraban en la cima de una colina, en lo que parecía la terraza de algún restaurante muy elegante, desde dicha terraza se podía apreciar el paisaje de los alrededores, a su mano derecha podía ver un azulino paisaje que terminaba infinitamente en el horizonte desde donde se podía ver un ya débil sol que amenazaba con extinguir su luz adentrándose en aquel maravilloso mar que tenía extasiada a Hermione, nunca imaginó que ese día vería un atardecer tan maravilloso como aquel. A su mano izquierda, se veía un pequeño pueblo, pero que pese a ser pequeño se veía un lugar muy acogedor y muy elegante, a Hermione le pareció que era algún lugar al que muy pocas personas tenían acceso.

- Ron… ¿dónde estamos?- preguntó maravillándose aún con el paisaje.

- Estamos en Grecia, en una pequeña comunidad de magos que se ha instalado acá hace algunos años, buscando algún lugar que los mantuviera alejados de la guerra.

- Es tan bello… ¿Cómo es que sabes de este lugar? Según me parece es un poco difícil llegar hasta acá y si no me equivoco, la entrada debe ser exclusiva.

- No te equivocas,- dijo él mirándola a los ojos y contemplando lo bella que se veía en aquel lugar- es un lugar al que nadie puede entrar, a menos que seas dueño de alguna de estas casas o que recibas la invitación directa de uno de los dueños. Este poblado está bajo un gran hechizo "Fidelius".

- ¿Y cómo es que estamos acá? ¿Quién nos ha invitado? porque asumo que no cualquiera puede optar por vivir en un lugar como este.

- Harry tiene una casa acá- dijo él sonriéndole, se le hacía un poco raro hablar de sí mismo como si fuera otra persona, pero al parecer lo estaba haciendo bien- es aquella que se ve allá- estiró su brazo derecho para mostrarle una gran casa que se ubicaba cerca de la playa, mientras que usaba su brazo izquierdo para tomarla por la cintura y acercarla un poco más hacia él.

- ¿Por qué nunca nos habló de este lugar tan hermoso?- Hermione parecía un poco molesta al enterarse que Harry le guardaba un secreto- además, aún no entiendo por qué puedo ver el pueblo, si se supone que está bajo el "fidelius", ¿cómo es que lo puedo ver, y por qué tú sabías de esto y yo no?

- Harry se enteró hace poco de este lugar, un día lo acompañé a Gringotts…- Harry estaba tranquilo contándole la historia a Hermione, aunque le estaba mintiendo un poco, porque cuando fue a Gringotts, estaba solo, Ron no conoce el lugar, sólo sabe que existe, pues Harry se lo comentó diciendo que era una buena idea ir hasta allí con Hermione- entré a la cámara que me dejaron mis papás, ¿recuerdas que habían varias escrituras de propiedades?, bueno, pues nunca las había mirado…

- Ron- Hermione lo interrumpió y lo miró con desconfianza, separándose un poco más de él.- ¿cómo que la cámara que te dejaron tus papás?

- ¿Qué?- Harry no había notado que estaba hablando en primera persona, se había salido de su papel y temía que Hermione descubriera el engaño- oh… veo que me confundí, quise decir la cámara que le dejaron sus papás, es que estaba pensando en que a mis padres les encantaría este lugar- respondió tratando de sonar lo más convincente posible.

- Tienes razón, cualquiera se confunde- Hermione no estaba del todo convencida, pero no podía evitar sentir cierta verdad en las palabras de Ron, por lo que no protestó más- pero sigue contándome cómo es que conoces este lugar y porque yo puedo verlo, porque no recuerdo haber visto ningún tipo de dirección o algo por el estilo.

- Bien, continúo. Entramos a la cámara de Harry- ahora el auror cuidaba cada una de las palabras que salían de su boca- y revisamos todos los documentos de propiedades que encontramos y fue así como dimos con un sobre, que en su interior llevaba una carta de los padres de Harry, diciéndole lo mucho que lo amaban- en ese momento Harry comenzó a quebrarse, recordar esa carta le dolía un poco y ahora no debía flaquear, debía mantenerse sereno para no continuar levantando sospechas de Hermione- y otras cosas que Harry no me dijo, ya que era algo muy personal, que seguro llegado el momento compartirá contigo. También en la carta, hablaban de la existencia de este lugar y estaba la escritura de la casa, la que perteneció a los abuelos paternos de Harry, los que durante la 1º guerra se escondieron acá y aquí fue también donde murieron y donde fueron enterrados. James y Lily quisieron venirse a vivir a este lugar para proteger a Harry, pero debido a las variadas bajas de la orden y a lo peligroso que era en aquel entonces hacer apariciones tan extensas, por miedo a que los encontraran de alguna forma, decidieron quedarse en el Valle de Godric y ocultarse en aquel lugar, confiando en uno de sus amigos, esa parte de la historia ya la conoces y es mejor no recordarla; poco tiempo después que los Potter decidieran permanecer en el Valle de Godric, encontraron muerto al Guardián secreto de este lugar y varios mortífagos llegaron hasta acá, arrasando con todo lo que encontraron a su paso y llevándose consigo muchas vidas inocentes, si lo piensas, no fue tan mala idea quedarse en el Valle de Godric, pues así tuvieron algunos días más de vida y para compartir con Harry.- nuevamente Harry se estaba quebrando, notaba que en cualquier minuto las lagrimas saldrían de sus ojos y él no sería capaz de contenerlas y el hecho de que Hermione lo mirara detenidamente a los ojos no ayudaba mucho, ya que lo ponía más nervioso de lo normal y más ganas le daban de llorar, ya que por fin se estaba desahogando de aquello que llevaba guardado desde hace un par de meses- Hasta el lugar, llegaron variados aurores, los mejores del ministerio de magia, tanto de Inglaterra, como de Grecia y de otros países, ya que en este lugar habitan personas de diferentes regiones y países; los aurores lograron vencer a los mortífagos e impidieron que estos dieran a alguien más la dirección del pueblo y renovaron el encantamiento, haciéndolo ahora mucho más poderoso y seguro. Cambiaron la dirección del pueblo, o mejor dicho, cambiaron la forma de llegar hasta acá. ¿Quieres saber cómo es que llegaste hasta acá?- ante el asentimiento de Hermione, él continúo- ¿Recuerdas las flores que te envié esta mañana? Había junto a las flores una tarjeta, en aquella tarjeta estaba escrita la contraseña que te permitiría entrar a este lugar, en aquella tarjeta se leía "Amor est vitae essentia" lo que significa "El Amor

- … es la esencia de la vida"- Hermione terminó la frase sonriéndole a su esposo, aunque notando un leve brillo esmeralda en esos ojos siempre tan azules como el mar que tenían frente a ellos.- Pobre Harry, debió ser muy duro para él conocer toda esa parte de la historia, aún no me explico cómo es que no me lo había dicho, estoy segura que tú lo sabes sólo porque estabas con él en aquel momento, de otro modo jamás nos lo hubiera contado.

- Te equivocas en eso- la corrigió mirándola con dulzura y apretándola más hacia él, al mismo tiempo que la giraba para que ella contemplara la puesta de sol que ya estaba llegando a su culminación- Harry no te lo ha dicho, porque como te dije antes, se enteró hace muy poco tiempo, poco antes de que naciera James y fue por eso que se olvidó de esto, pero lo recordó sólo para ti, creyó que este sería el lugar perfecto para que tu comenzaras a cumplir tus sueños, para que estemos solos tú y yo, pero que para cuando terminé la semana, salgamos de este lugar no sólo dos, sino tres o cuatro- dijo Harry, acariciando el vientre de Hermione y acercándose a ella para besarla, la belleza del lugar ayudaba muchísimo al romanticismo y hacía que Harry se sintiera muy confiado y más seguro que nunca de todo lo que sentía por Hermione.

La besó, y disfrutó por primera vez de un beso de amor sincero, se deleitó con cada parte de la boca de Hermione y grabó a fuego cada una de las nuevas sensaciones que su amiga provocaba en su cuerpo y sobre todo en su alma y en su corazón. Harry sentía que su corazón quería salir de su pecho y unirse eternamente al de Hermione, disfrutó del beso hasta que Hermione lo cortó casi abruptamente y se separó del él, mirándolo nuevamente con desconcierto, ya que la castaña ya había empezado a notar que Ron actuaba un poco extraño, pues él nunca la había besado así, haciéndola sentir tan… amada. Ella trató de calmarse diciéndose que todo era efecto de los nervios de ambos al haber tomado la decisión de ser padres y obviamente por el lugar en el que se encontraban, ya que ahora eran iluminados por la débil luz que llegaba desde el restaurante.

- Hace un poco de frío- se quejó ella con una débil sonrisa

- Sí, vamos adentro- dijo Harry abrazándola por la cintura y susurrándole al oído un débil "Te amo" que salió desde lo más profundo de su corazón, liberándolo de algo que mantenía oculto tanto tiempo, supuso que aquella confesión sólo había sido audible para él, pero ella sí lo escuchó e hizo como que no había oído, puesto que no estaba acostumbrada a decirle a Ron que lo amaba, siempre que lo hacía era en presencia de Harry y decía simplemente "los amo", porque así no sentía luego que traicionaba al otro, a Ron le decía otras cosas como un "te quiero", "cariño" u otros apelativos cariñosos, pero que más que dedicados a tu verdadero amor, estaban dedicados a un amigo.

Entraron al restaurante y un hombre vestido elegantemente con impecable traje negro los saludó en la entrada y los dirigió hacia una de las mesas del amplio comedor. La mesa estaba ubicada cerca de la ventana, desde donde tenían una hermosa vista al puerto, también cerca de la mesa había un piano que tocaba mágicamente por sí mismo las más hermosas melodías que se puedan imaginar. La mesa estaba decorada sobriamente con un pequeño pero hermoso arreglo floral, en que el que se leía "Reservada: Sr. Ron Weasley".

La pareja se sentó a la mesa, enseguida llegó un joven con la carta y se llevó el pedido de ambos, regresando al poco tiempo con dos suculentos platos que consistían en la especialidad de la casa.

Ambos disfrutaban tanto de la comida como de la compañía, para Hermione cada gesto de Ron se le hacía extraño en él, pero le recordaban tanto a Harry que cada vez que el rostro de su amigo llegaba hasta su mente, ella soltaba un suspiro; extrañaba no tenerlo con ella en aquel lugar, le hubiera encantado recorrer el pueblo en compañía de su amigo, ir con él a visitar la tumba de sus abuelos e imaginar distintas historias de lo que pudo ocurrir en cada uno de los rincones de la casa que los Potter poseían en aquel lugar, pero Harry había preferido que ella conociese aquel lugar en compañía de Ron, de su esposo y que hicieran de aquel lugar, algo especial en las vidas de ambos, ella no podía dejar de extrañar a Harry y de desear que fuese él quién la estuviese acompañando y sin saberlo sus deseos se habían hecho realidad, pero muy pronto se enteraría de que los deseos que pides desde el corazón se hacen realidad.

- Ron… hace poco, cuando estábamos afuera, dijiste que estaríamos acá hasta finalizada la semana. ¿Qué pasará con mi trabajo, con las clases? Harry no puede hacerlas solo, además yo no puedo ausentarme del trabajo sin dar aviso.- Hermione había recordado de repente aquella información y se preocupó, aunque su verdadera preocupación era no ver a Harry en tantos días y más aún sabiendo por lo que éste estaba pasando en su relación Ginny.

- Está todo arreglado, no tienes de qué preocuparte, el Ministro nos debía vacaciones y Harry también las ha tomado- dijo sonriendo, ya que él estaba con ella compartiendo las vacaciones- necesitaba tiempo para estar solo y alejarse de Ginny.

- Pero…- ella iba a continuar, pero Harry la detuvo.

- No Hermione, ahora solo debes preocuparte de ti y de lo que hemos venido a hacer a este lugar- la miró con picardía y ella no hizo otra cosa más que sonrojarse, al sentirse intimidada por la mirada que Ron le enviaba, por primera vez le ocurría algo así con él, no podía negarse que todo era un poco extraño y nuevo, pero le gustaba que fuera así.

Terminaron la cena, la que fue acompañada por un exquisito vino que poco a poco fue apoderándose de los sentidos de ambos y llevándolos poco a poco hasta un estado de completo relajo y de paz absoluta, sus mentes los transportaron a un lugar en el que sólo habitaban ellos, poco a poco se dejaron llevar por la música del lugar y se dirigieron a la pista de baile bajo la atenta mirada de las demás personas que comían también en el restaurante. La pareja bailó sin despegar los ojos del otro, Hermione había descubierto un nuevo detalle en la mirada de su esposo, un detalle que hacía que se estremeciera cada vez que sus miradas se cruzaban, pues ese destello esmeralda en los ojos azulados de Ron, hacían que Hermione se sintiera en compañía de Harry y se sentía más segura y amada que nunca.

Harry en cambio, ansiaba con todo su corazón poder decirle a Hermione que era él y no Ron quién estaba con ella aquella noche, decirle que él estaba feliz de compartir con ella en un lugar tan hermoso como aquel y que si había guardado el secreto de aquel paraíso había sido sólo porque estaba buscando el momento ideal para llevarla hasta ahí con él y compartir un momento agradable recorriendo las empedradas calles del pueblo, ir a visitar la tumba de los abuelos Potter y recrear las historias vividas en la casa de sus antepasados.

Ambos estaban abstraídos en la mirada del otro, por lo que no supieron en que momento se aparecieron en la playa y comenzaron a besarse y a acariciarse como nunca ninguno lo había hecho con ningún otra persona, para ambos era como descubrir un tesoro ansiado por muchos años y que temes que en cualquier momento se desvanezca y convencerte así de que todo era una ilusión. Poco a poco las caricias y los besos aumentaron en calidez y las ropas empezaron a sobrar.

Harry con mucho cuidado, depositó a Hermione en la arena, se quitó la chaqueta y acomodó a su amada sobre esta para que así estuviera más cómoda y él, poder volver a besar la piel que tanto había deseado junto a él y que por fin tenía para sí, ya no era un sueño, ni mucho menos una de las tantas imágenes que veía en su cabeza cada vez que tenía relaciones con Ginny, pues aunque suene cruel, él cuando estaba íntimamente con su esposa, deseaba estar con Hermione. Harry lentamente desabrochó el vestido de Hermione y se lo quitó, al mismo tiempo que ella le desabrochaba y besaba el pecho.

Hermione se sentía en las nubes, jamás imaginó estar en aquel lugar teniendo relaciones con Ron, todo eran sensaciones nuevas para ella, las manos de Ron la acariciaban como nunca antes habían hecho y juntos descubrieron partes que no sabían que eran sensibles al tacto del otro. Hermione poco a poco se convencía más de que quién estaba con ella no era su esposo, que algo le había ocurrido, pero no podía desconfiar, había algo en aquel sujeto que ocupaba el cuerpo de Ron que hacía que se sintiera segura, protegida y amada, tal como ocurría cada vez que estaba cerca de Harry.

Cuando ambos estaban completamente desnudos, Harry comenzó a besarla desde la frente hasta la punta de los pies y viceversa. Hermione esta extasiada, tenía los ojos cerrados y aún así veía claramente como Harry la besaba y provocaba que su cuerpo se estremeciera cada vez que los labios de él tocaban su cada vez más caliente piel.

Llegado el momento, sus cuerpos se unieron formando un solo corazón, una sola alma, alma que gritaba de júbilo por haberse reunido una vez más con su compañera de toda la vida, con su parte más grande, ahora eran un todo perfecto.

Hermione abrió los ojos, jamás había tenido la sensación de completa satisfacción y Harry pensaba lo mismo, ambos se miraron a los ojos y volvieron a besarse, pero alguien interrumpió el beso…

- Te amo Harry.- Hermione lo miraba a los ojos y le sonreía a un sorprendido Harry, que se supo al descubierto y sólo ahí fue que notó que ya la noche era clara, pues se acercaba el amanecer y que ya debía ser nuevamente él, puesto que había olvidado completamente tomarse la poción, pero obviamente eso no fue lo que más sorprendió al auror, sino que de verdad se vio aturdido por las palabras de su amiga y porque esta no le criticara el haberse hecho pasar por otro.

- Yo también te amo Hermione- y la besó, ya más tarde debería explicarle todo, pero por ahora serían completamente sinceros el uno con el otro, pero sin palabras, sólo expresándose amor a través del contacto y de la entrega y unión total de las almas.

ooOOOoo

Cuando Ron se separó de Harry y Hermione, iba con una gran sonrisa en el rostro, todo aquel que lo vio tuvo el mismo pensamiento "Hace mucho que no lo veía sonreír así", ese era el pensamiento colectivo de todos los trabajadores del ministerio. Llegó hasta la mansión Black y Kreacher lo recibió con una gran sonrisa invitándolo a comer, diciéndole que le prepararía su plato favorito; Ron creyó que el elfo lo estaba confundiendo con Harry, pero comprobó que estaba en un error, cuando el elfo hizo aparecer en la mesa los platos favoritos del menor de los varones Weasley.

- Coma todo lo que quiera Sr. Weasley- dijo el elfo aún sonriendo.

- ¿Cómo sabías que era yo?- quiso averiguar el pelirriojo.

- Kreacher conoce muy bien a su amo y a usted también joven Weasley. Además el amo dijo a Kreacher que no vendría a la casa porque estaba en una misión muy importante y que unos funcionarios del Ministerio vendrían a la casa.

- Ahora que lo dices… Harry me dijo que eso de que prestó la casa es una mentira, para mantener a mi hermana alejada de la casa. Pero yo creo que me quedaré acá, porque tanto Harry como Hermione están en una misión muy importante.- Ron sonreía tontamente cada vez que recordaba en que se encontraba tanto su esposa como su mejor amigo.

- El Sr. Weasley no parece estar celoso. Kreacher se alegra de que usted también notara cuánto se quieren el amo y la Srta. Granger y que les haya dado la oportunidad de estar juntos.

- Sí Kreacher, también lo noté, pero no fue por eso que les he dado la oportunidad. Si hago todo esto, es por mi enfermedad, tú sabes que estoy enfermo, pero no sé si sabes en qué consiste.- miró interrogativamente al elfo y al verlo negar continuó- Durante la guerra, las innumerables maldiciones que recibí o sólo una de ellas, aún no se sabe la verdadera causa, pero algo hizo que me volviera estéril, eso quiere decir que no puedo tener hijos Kreacher, y el sueño de Hermione siempre ha sido ser madre, y si yo no soy capaz de darle un hijo, ¿quién mejor que Harry para hacerlo? Él la ama tanto o quizás más que yo y sé bien también que Harry siempre fue la prioridad de Hermione y que fui su segunda opción, pero eso no me molesta, ahora no, antes sí, pero ahora que estoy más maduro, puedo ver el sacrificio que ambos hicieron para que yo fuese feliz y lo he sido todos estos años, pero ahora ha llegado el momento de devolverles la mano. Harry está esperando cualquier error de mi hermana para pedirle el divorcio y sé que lo hará muy pronto, y si Hermione me dice que quiere estar con Harry, yo gustoso la dejo libre y si no me lo pide lo haré de todas formas. Además hay otro punto, nuevamente mi enfermedad, hoy he estado en San Mungo y el Dr. Stevens cree que la maldición está afectando otras partes de mi cuerpo y quiere hacerme algunos análisis y necesito que me acompañes Kreacher, tú eres tan de confianza como Harry y me alegraría saber que tengo un amigo cerca si el Dr. en algún momento me dice que moriré en muy poco tiempo.

- Kreacher lo acompañará gustoso Sr. Weasley, y muchas gracias por considerar a Kreacher como un amigo y por no odiarlo por como fue Kreacher con usted en el pasado. Kreacher lo acompañará en todo momento Sr., y si el Dr. le da una mala noticia, Kreacher estará con usted para apoyarlo.

- Gracias Kreacher, sólo debemos esperar a que se acabe el efecto de la poción multijugos y vuelva a ser yo de nuevo. Kreacher, hay algo que quiero preguntarte.

- El Sr. Weasley puede preguntar a Kreacher cualquier cosa que desee saber.

- Gracias por tu voto de confianza Kreacher. Lo que quiero preguntarte es ¿Cómo te enteraste de que yo estaba enfermo, de dónde guardo los medicamentos y de lo que sucedía entre Hermione, Harry y yo?

- Eso es algo muy fácil de responder Sr. Weasley. Kreacher tiene una amiga que trabaja para el Dr. Stevens y un día comentó a Kreacher que usted estaba enfermo y que necesitaba tomar ciertos medicamentos y yo me preocupé mucho por usted señor, porque Kreacher aún está arrepentido de tratarlos tan mal en el pasado y yo debía agradecerlo de alguna forma lo bueno que ha sido usted con Kreacher, pese a lo malo que he sido yo con usted y con la Srta. Granger y también con el amo Harry, y como yo quería agradecerle a usted lo bien que me ha tratado, Kreacher se propuso cuidar de usted Sr. Y me preocupé de revisar su casa, para saber donde escondía usted sus medicamentos y asegurarme así de que los estaba tomando y así fue que un día descubrí que no los había tomado y se los llevé al trabajo, los hechizos que cuidaban los medicamentos eran muy sencillos para la magia que poseemos los elfos domésticos, por eso a Kreacher no se le hizo difícil romper las barreras que ocultaban los medicamentos y así Kreacher pudo ayudar al Sr. Weasley. Y sobre su última pregunta Sr. Weasley, eso era algo evidente, algo que yo noté cuando llegaron acá la primera vez, cuando esta casa servía a la Orden del Fénix, ustedes aún eran muy niños para darse cuenta, pero Kreacher no lo era y si notó todo lo que pasaba y Kreacher en ese tiempo los trataba muy mal a todos por estar en la casa de mi difunta Sra. Black, pero ahora Kreacher los respeta y les agradece por ser tan buenos, casi tanto como lo era el amo Regulus y Kreacher quiere ver a los amos felices.

- Entiendo, pero… una pregunta más ¿Por qué no quieres a Ginny? Porque a ella la sigues tratando mal, incluso peor de lo que la tratabas antes, porque antiguamente ni la mirabas, pero ahora cada vez que la ves, tu expresión cambia a una de odio y es muy raro que puedas controlarte y no decirle alguna que otra pesadez.

- Esa pregunta Kreacher no la puede responder ahora Sr., esa pregunta será respondida a su debido tiempo y no será Kreacher quien la responda, si no la misma Sra. Potter, quien no merece llevar ese apellido, si me disculpa usted Sr. por hablar así de su hermana, pero Kreacher quiere ser sincero con usted.

- No te preocupes Kreacher, a veces mi hermana no merece ser tratada con respeto, se merece la indiferencia de Harry, ella misma se lo buscó. ¿La has visto? ¿Está ella bien? Porque pese a lo enojado que también estoy con ella, de igual forma me preocupa.

- La Sra. se veía triste, pero Kreacher sabe que la indiferencia del Sr. Potter no tiene mucho que ver con esa tristeza, hay una razón mucho más fuerte que afecta a su hermana, pero Kreacher no le dirá nada, porque es ella quién debe hablar, pero si llegado un momento ella no da señales de contar la verdad, Kreacher no se quedará callado.

Ron miró con asombró al elfo, el que parecía muy seguro de lo que estaba hablando, a Ron se lo comía la curiosidad por saber que era lo que tenía afectada a su hermana, pero tal y como lo decía el elfo, lo mejor era esperar a que fuese ella misma la que se sincerase con ellos. Ron, no teniendo nada mejor que hacer por el momento, más que esperar a que acabara el tiempo de la transformación, se dispuso a arrasar con todos los platos que el elfo había dispuesto para él, Kreacher lo miraba sonriente desde uno de los rincones de la sala, feliz porque las cosas poco a poco iban tomando el rumbo que siempre debieron tener.


N/A

¡Hola!

Lamento mucho la tardanza en la actualización, pero como les dije en el capítulo pasado y en algunos reviews que he dejado por ahí, he estado muy ocupada estos días. La universidad me deja sin energías y sin tiempo, aunque me he dado el tiempo de continuar leyendo sus historias.

La razón por la que no había actualizado aún, es porque debía terminar de transcribir la historia al PC, ya que, como les he dicho otras veces, acostumbro escribir en papel; además estuve este fin de semana de viaje, fui a visitar a mis papás (por motivos académicos no vivo con ellos, vivo sola con unos amigos xD) y tuve un fin de semana bastante movidito, pensé en actualizar desde allá, pero mientras estaba revisando y corrigiendo el capítulo, siempre llegaba alguien a interrumpir, es por eso que sólo he podido actualizar hasta hoy.

Espero que el capítulo sea de su completo agrado, espero también haber dejado las cosas claras, porque para mí a medida que las iba transcribiendo se me hacían un poco complejas, pero modifiqué tratando de dejarlo lo más simple posible, esperemos haya logrado mi cometido.

Las dudas, comentarios y/o descontentos, me los hacen llegar por reviews o algún privado, creo haber respondido todos los reviews del capítulo anterior, por lo tanto, sólo me queda una cosa por decir: "A comer" jaja, ¿era eso lo que decía Dumbledore al finalizar cada discurso de comienzo de año o no? En fin, era algo similar, pero yo no los invito a comer, pero si alguno gusta, siéntase en su total derecho en hacerlo.

Bueno, no les doy más la lata.

Nos vemos en el próximo capítulo de esta historia que prontamente estará llegando a su fin, no les aseguro una pronta actualización, pero haré lo posible por no demorar demasiado, ya que tengo el capítulo final prácticamente terminado, sólo resta pasarlo a Word y subirlo acá.

Un beso

JaNnYtA