Nota: El veranín veranín... siento mucho no haber escrito, pero qué diablos, tenía otras cosas que hacer, estava ocupada. Y no quiero ser de esas personas que empiezan su historia y luego no la acaban, aunque tarde, ya tengo pensado el final, y no lo voy a dejar a medias. Asíq eu ahora solo espero que disfruteis con el fic y bla bla bla...
-¡LUFFY! ¡LUFFY! No puede ser...
El cocinero se encontraba ante una gran mesa de caoba con cuatro grandes patas sobre las que se encontraba el intrépido ser humano al que estaban buscando él y el espadachín corpulento.
-Pero ¿qué diablos pasa en esta isla...? No entiendo nada, esto cada vez es más desconcertante.
Mietras nuestro avispado cocinero decía estas palabras su mano se iba acercando cada vez más a al cuerpo tendido en la madera. En un momento dado su dedo índice alcanzó a rozar un pedazo, que pasó por la pierna de Luffy y que se llevó a la boca dejando tras de sí una hilera vacía de piel.
-Mmm... deliciosamente macabro...
Precisamente mientras todo esto ocurría, en la orilla del lago, el segundo de abordo se preguntaba:
-¿Qué haceis vosotros aquí?
-¿Zoro? ¿No se suponía que estabas buscando a Luffy? ¿Dónde está Sanji?
-¿Eh...?
-Para qué me molesto... si es que es de suponer que te has perdido. Que se le va a hacer...
-Déjalo Nami. Zoro, pobre e inocente criatura que vive en un mundo que se mueve cuando él se dirige a algún sitio...
-Grrr...
-No te lo tomes a mal Zoro, pero tienes el sentido de la orientación en el culo.
-Calla Usopp. Si preguntais por ese cocinero de tres al cuarto estaba en alguna orilla de este lago, junto con Luffy... Debemos ir con ellos... tengo un mal presentimiento...
-Entonces iremos.
-Si, si vamos pegados a la orilla los encontraremos.
-Si, venga deprisa, no podemos perder el tiempo.
