no me maten! *esquiva un sartén*, perdón, perdón, perdón, no era mi intención tardar tanto, esque mis papás me obligaron a salir, y, pues, no me dejaban escribir mucho, pero aquí lo tienen, finalmente, como ven?, espero que sea de su agrado, comenten plis!.

Disfruten!

Capítulo 7: ¿Otra princesa?

(POV de Armero)

Me desperté en una cueva toda sucia y que era muy enorme, me dolía la cabeza y vi que tenía amarrada con una cadena una pata y mis alas estaban destrozadas, extrañamente no sentía dolor pero no por eso lo hacía incomodo, y además estaba en una celda, muy bien vigilada por changelings, rayos, creo que fue Crysthalis la que me capturó, estoy en problemas, y sino salgo de aquí, probablemente no este vivo.

Uno de los changelings se acercó y me dio una bandeja con comida, asegurándome que la reina me quería vivo y no había razón alguna para matarme, o eso decían ellos, bah, uno ya no sabe si confiar en TODOS los changelings solo porque tu amiga es uno de ellos a medias por supuesto, aunque tenía mucha hambre y fue asi que me vi obligado a comer, con muchas ganas y dejar totalmente limpia la bandeja, pensando en lo que podía hacer o querer la reina para tenerme a mi, es decir, no soy importante!, o si?.

Era de noche aun, por lo que decidí echar una siesta, la cual duró, pues, no se cuanto, pero debió ser mucho, ya que cuando abrí los ojos me di cuenta de que era como mediodía, si que estaba cansado, pero más me sorprendió cuando escuché quejidos y gritos de auxilio, ambos de dos distintas yeguas, por lo que abrí mucho los ojos ante la posibilidad de no ser el único prisionero aquí, pero debía saber a quienes pertenecían esas voces, aunque, creía reconocer una de ellas.

-hola, hay alguien?!-grite, en espera.

-hola, eres Gunsmith?-escuché, de regreso.

-si, quienes son ustedes?-feliz de ser reconocido.

-Star y Jaqueline!-escuché, quedándome helado.

No esperaba que ellas estuvieran aquí, asi que de inmediato les empecé a preguntar que como habían llegado hasta allí, recibiendo la respuesta que ellas habían sido interceptadas de camino a Arrendelle y de camino al reino de cristal, jamás llegaron a su destino y lo por es que nadie las iba a buscar, ya que Crysthalis había falsificado unas cartas y las mando diciendo que cambiaban de planes y no irían allí, sino que estarían en Ponyville a solas y luego irían a Forest Hill, mentiras.

Yo, a mi vez, les relate de mis aventuras hasta el momento, incluyendo la memoria de su madre, dejándolas sorprendidas y orgullosas de su madre por enseñarle a Celestia una lección, ahora veo de quien sacaron ese espíritu de orgullo, hmp. No tengo ni la menor idea de cuanto tiempo pasamos aquí, pero recuerdo que me estaba durmiendo de muevo cuando comentaron que cuando un changeling como Draki se enamora forma un vínculo emocional con su pareja, y eso solo es la mitad de su ritual especial.

-en serio?-asombrado.

-si, si lo terminan tendrán hijos-dijo Star.

-lo mejor es que nada les puede pasar-dijo Jaqueline.

-a que te refieres?-confuso, e intrigado.

-bueno, lo que pasa es que...-empezó a decir.

Pero no terminó de decir nada, porque en ese preciso momento entró Crysthalis por la entrada de la cueva y nos miró con una sonrisa satisfecha, haciendo que me enojara y que las alicornios se quejaran de que las hubiera capturado, causando que les pusiera una mordaza por medio de magia en su hocico, cosa que me desagradó al máximo y decidí encararla, preguntándole que hacia yo ahí y para que me quería.

Más no me respondió y en su lugar me revisó las alas, comprobando que estuvieran lo bastante dañadas para que si lograba soltarme no me escapara volando y acto seguido sacó un látigo y empezó a darme, sintiendo las lagrimas recorrer mis mejillas, pero mordiéndome los labios para no darle la satisfacción de que me estuviera afectando como ella no tenía idea, mientras sus lacayos lastimaban igual o peor a Star y Jaqueline, quien de alguna manera había logrado zafarse de la mordaza y gritaba con todas sus fuerzas.

-déjalas en paz Crysthalis!-le grité, harto de la situación.

-porque debería de hacerte caso a ti?-buena pregunta, pensé.

-al menos no golpees fuerte a Jackie-le dije, suplicando.

-que interesante, otra pareja?-pregunto, burlonamente

-cállate-le dije, audaz.

-me parece que no-dándome un latigazo en la garganta

Grité de manera muy fuerte, ya que me había dado en un lugar sensible, para después quedarme ronco, y darme cuenta de que me había cortado las cuerdas vocales, ahora como iba a hablar?, ni yo mismo lo sabía, pero debía intentar pensar en algo por Jackie y Star, más no iba a ser nada fácil si nos vigilaban las 24 horas del día. Pero me sentí algo mejor cuando abrió mi celda y echaba, de manera no muy sutil, los cuerpos inconscientes de las dos alicornios, anunciando que nos pusiéramos cómodos, ya que tenía que hablar con su espía y debía estar a solas, encargando a sus lacayos la tarea de vigilarnos muy bien.

Solamente le sostuve la mirada hasta que se fue, luego de eso me derrumbe, ya que estaba perdiendo algo de sangre(no, muy poca) y me sentía más débil a cada minuto, pero hacía algo de frío, y me di cuenta de que yo tenía mantas, por lo que, haciendo un gran esfuerzo, me arrastre tanto como la cadena en mi pata me lo permitió, y arrastre a mis costados a las dos alicornios, acomodando a Star de forma que sus dos alas la cubrieran, asi como la manta, pero acurrucándome junto a Jaqueline, sintiendo como se calentaban las dos y también que, con un poco de su energía mis heridas empezaban a sanar, lentamente.

-Gun...Gunsmith-trató de decirme

-shhh, duerme Jackie-la silencié.

-saldremos de aquí?-me preguntó, temerosa.

-por supuesto que si-le asegure.

Dicho esto volvió a acurrucarse a mi costado pero además tomo mi ala y se envolvió en ella, cuidando no apretarla mucho y dándome un suave beso en los labios, el cual le devolví, antes de cerrar los ojos, y pensar, que me arrepentía muy poco de usar lo que quedaba de mi voz para tranquilizar a Jackie, pero que valió la pena, solo debía aguantar lo suficiente para sacarlas de allí a salvo, espero que a tiempo. No se lo que se traiga entre manos la reina, pero se que la derrotaremos, solo debemos reunir a los aliados correctos y podremos derrotarla, ella cree que no podremos, pero le vamos a demostrar lo contrario.

HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

(POV general)

Magic Hill_

En un lugar, no muy lejano de Forest Hill, entre unas rocas, oculto de los demás que quisieran dañar a sus habitantes o al reino mismo, vivía una alicornio de color azul celeste, crin verde esmeralda y ojos color violeta, la cual estaba escribiendo una nota muy importante en la historia, cuando de repente le llegó un extraño sonido de lamentos desde una cueva no lejos de allí, supo que alguien estaba siendo torturado.

Con un suspiro, enrolló la carta y se la mando a una amiga suya, la cual la estaba esperando desde hacía días y se la debía, pero como princesa de Magic Hill debía ordenar sus prioridades por orden de correspondencia y de importancia, pero al menos se encontraba libre, dejando las cosas en su escritorio y dirigiéndose a la sala del trono, en donde se hallaba en el centro una especie de esfera, suspendida mediante magia, y en la cual se mostraba lo que sucedía en toda Equestria, era algo muy bello de ver.

-veamos, que sucede ahora-presionando su cuerno.

-mmm, al parecer Gunsmith esta en riesgo-se dijo a si misma.

-Sophia!-le gritó a su fiel guardia.

Apenas hubo llamado a su guardia, esta llego con un estruendo, ya que sin querer había tirado una armadura, pero la recogió en cuanto entró, con las mejillas sonrojadas de vergüenza y acomodándose el casco sobre su cabeza, adornada con un cuerno, por ser una talentosa unicornio, de ese reino.

-si princesa?-haciendo una reverencia.

-asegúrate de escribir una carta a Dark Angel-pasándole las cosas.

-de inmediato mi princesa-dijo, empezando a escribir.

-y prepara mi carruaje, pronto hare un viaje-mirándola con cariño.

-como ordene princesa-terminando la carta y saliendo.

Sonrió, observando como se iba y de nuevo fijándose en la pantalla, o esfera, como mejor se acomodara ella, le dolía que las hijas de Dark, asi como Gunsmith estuviesen sufriendo, pero lamentablemente no podía hacer nada para que el destino cambiara, si lo hacia, podría cambiar el pasado o el futuro, debidamente cada uno con sus consecuencias propias y no quería arriesgarse, no de nuevo al menos, esa vez cometió un error horrible y no quería volverlo a ver y vivir en carne propia, mejor muerta.

Se colocó su corona, asi como su collar y sus zapatos y salió del castillo a dar una vuelta, aprovechando que estaba oscuro y nadie que no encendiera una lámpara podría distinguir quien es, lo cual le daba cierta ventaja y se dirigió hasta el árbol de las memorias, un lugar donde cada habitante de cada reino ponía sus memorias, conforme iban creciendo, asi como había un árbol del destino, el cual, si tocaba una esfera, esta le mostraba lo que le iba a suceder a un poni, pegaso, unicornio e incluso un alicornio.

Siempre le dolía ver más el del destino, pero era necesario, tenía 10000 años y había visto tantas cosas en su larga vida, que ya estaba acostumbrada al dolor de la pérdida, varias veces estuvo a punto de casarse, pero solo buscaban su inmenso poder, seguía siendo, a la fecha una alicornio virgen, casta y pura, aunque realmente no le importaba, deseaba poder saber cual era su destino, cosa que no podía.

Se alejó luego de estarlos contemplando, en especial el de Iliana, llorando un poco al ver lo que le esperaba, y todo por culpa de su estupidez y de la influencia de la reina Crysthalis, la única rival en potencia de ReynaDraki, quien simplemente deseaba que Draki la derrotara y heredara el trono, asi se acabaría el terror hacia los changelings y podrían vivir en paz los reinos de Canterlot, Arrendelle, Forest Hill, Magic Hill, imperio de cristal, Solaris y otro que aun estaba oculto, pero que ella ya conocía.

-princesa ya esta lo que me pidió-le dijo Sophia, apareciéndose a su lado.

-gracias Sophie, ve a descansar-le dijo suspirando.

-gracias, como ordene-bromeo, yéndose de nuevo.

-ay, que voy a hacer con ella?-se preguntó ReynaDraki, con incertidumbre.

-bueno, mejor me voy, debo hacer algo antes de ir a Forest Hill-abriendo sus alas

Llegó al castillo y se quitó una rama del árbol, llendo a su cuarto y poniéndose una capa con capucha para evitar ser reconocida, asi como un hechizo para ocultar sus alas, de momento, asi como sus joyas que llevaba encima, debía ser precavida. Se despidió de Sophia, quien le prometió vigilar el reino en su ausencia y sujetó las riendas de su carruaje, siendo tirado por unas magníficas criaturas: Faes, un tipo de ponis pero que tenían alas de mariposa y plumas en todo el cuerpo y nada en las alas, siendo originarios de su reino y celosamente protegidos y resguardados del mundo exterior, estaba lista para su viaje.

HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

(POV general)

-y cual es su nombre?-preguntó Comet

-nadie lo sabe con exactitud Comet-dijo Dark.

-como se le conoce?-esta vez, Changing.

-como ReynaDraki-dijo Draki, seria.

Hacia horas que no llegaban a ningún lado, no tenían ni idea de lo que le había pasado a Gunsmith y solamente tenían una vaga idea de lo que la reina planeaba, ya sabían que mataría a Changing y se llevaría a Draki, esclavizándolos a todos, pero lo que no sabían era porque o para que se llevo a Gunsmith, eso no tenía sentido ni aunque lo miraran por mucho tiempo, se estaban desesperando demasiado.

Iliana hacía horas que no se la veía, pero porque dijo que debía hacer un viaje de urgencia a Ponyville y que no la buscaran, era un asunto bastante delicado, entendiendo todos eso y entonces llendo a sus lugares y jugando varias cosas o yéndose cada dos por dos para tener, em, sesiones privadas de entretenimiento, para gran tortura de Dark y Sol, ya que, al ser las dueñas de allí, eran las encargadas de limpiar todo su magnifico desastre, de echo Sol no pudo acercarse a una mesa de caoba en su habitación sin sufrir arcadas y conjurar en su cabeza una imagen bastante comprometedora de Changing.

-al menos sabemos que quiere ayudar-dijo Draki.

-si, claro, y donde esta entonces?-murmuró Arkantos, irritado.

-tal vez debe hacer otra cosa-sugirió Sol, tímidamente.

-puede ser, puede ser-comentó Draki a Comet.

-quien escuchar el mito de su existencia?-preguntó Dark.

-si!-exclamaron todos, acomodándose.

Hace mucho, mucho tiempo, antes de que Celestia naciera, antes de que se originara Discord, antes que todo, existió una poderosa alicornio, la cual era la encargada de todo el universo, desde las estrellas hasta cada gota de agua, su nombre, era Emperatrizshinning, la cual era una alicornio de color azul marino, crin color verde jade, ojos color amarillo y unas impotentes alas, del tamaño de su cuerpo.

Equestria era solamente un planeta desolado, cuando ella llegó, según dicen, creada de la energía del cosmos, nadie lo sabe, hizo todas las formas de vida conocidas, producto de su imaginación, incluyendo a los primeros seres vivos: un unicornio, un pegaso y un poni de tierra, a los cuales cada uno les dio su respectiva pareja y asi fue como empezaron a poblar Equestria, distribuyéndose en el mundo entero

Se sintió feliz, pero sintió que faltaba una princesa la cual gobernara, asi que quedó embarazada, por su propio hechizo de fertilidad, y dio a luz a una hembra alicornio, de plumas en todo su cuerpo, incluyendo las alas, de color cielo, crin verde esmeralda y ojos violetas, le puso, de nombre, Tara Strong, de apodo, ReynaDraki, por su tendencia a jugar con dragones y poder controlarlos a su merced.

Después, al sentir que debía haber más, creo a los padres de Celestia y Luna, dándoles el mando del día y la noche, para sonreír cuando ella dio a luz a Celestia y a los después a Luna, permitiéndose asi, descansar en paz, viendo cumplida su labor, en un hoyo negro, dándole toda su magia a su hija y deseándole buena suerte, la cual creció sana y con carácter, creciendo al lado de las hermanas, presenciando el nacimiento y caos del reinado de Discord y su derrota, viendo como pelaban y como la desterró a Luna, encontrando un hogar para ella misma en Magic Hill, oculto entre las rocas, quedándose allí y vigilando lo que sucedía, sin tomar parte, saliendo de vez en cuando para tratar de cambiar el destino.

-guau, que increíble!-exclamo Arkantos.

-magnifico!-dijo Comet

-fue la primer princesa?-pregunto Draki.

-ojala la conozca-se dijo Changing.

-tal vez lo hagas Changing-la animó Dark.

No supieron a que venía esa frase, pero lo que si sabían, era que por lo menos, si ella les ayudaba, entonces no había nada que perder, por lo que, más animados, se decidieron a ir un rato a un arque cerca del castillo a jugar un rato, estaban muy tensos y debían un descanso, sino cuando fuera la hora de la batalla no estarían en condiciones y podrían morir por esa imprudencia, era mejor relajarse un poco.

No sabían, de igual manera, de que Tara Strong, o ReynaDraki, como se le conoce mejor, se dirigía a Ponyville para hacerle una visita a Iliana, y tratar de impedir que muriera a manos de Draki, quien sabía que no tendría otra opción que cumplir con su deber, pero que haría lo correcto, manejando su carro tirado por Faes, sin saber que ella misma era uno de ellos, y escondiendo su carro en cuanto aterrizó, revisando que su capa estuviera en su lugar y empezando a caminar, no quería alertar a Celestia, aun no.

-bueno, a buscar a Iliana-se dijo firme.

continuará...