Hola de nuevo, ¿cómo están? Espero que muy bien. Ya sé que querrán matarme por haber dejado esta historia olvidada, lo siento tanto de verdad; pero es que si soy sincera, no sabía bien como seguirla, espero que les guste el rumbo que tomo; ahora si tratare de no abandonarla tanto, el POV de Blaine lo estaré subiendo a más tardar mañana. Gracias por sus reviews, enseguida estaré respondiéndolos. Espero que les guste el capitulo; ya saben que cualquier duda, sugerencia, reclamación y critica con muy bien aceptados; cualquier cosa que tengan que decir.
Bueno, ya no los detengo más; lean y disfruten, gracias por su apoyo. Un abrazo muy grande a los que siempre leen y otro a los nuevos lectores. GRACIAS
Notas: Como podrán ver con las fechas del diario, ya han pasado algunos meses después de la situación con Delilah (o como mi mejor amiga la llamo, la versión femenina de Joe Dumount, antagonista de mi otra historia "Justamente ahora") Algunas de las dudas que puedan surgir, se resolverán en el capitulo narrado por Blaine. Las frases entre paréntesis son pensamientos que Kurt emite mientras escribe en su diario
Glee y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de FOX, Ryan Murphy y otros más
CAPITULO 7
=KURT=
18 de Marzo de 2011
Querido diario:
Es oficial, estoy convencido de que soy un juguete del destino; desearía saber si a todas las personas les pasan estas cosas o es solo a mi; francamente no entiendo como ahora estoy aquí sentado escribiendo, mientras un papel arrugado con el número telefónico de Blaine Anderson descansa sobre mi mesita de noche.
Todo comenzó esta tarde después de la escuela cuando recibí una llamada de Mercedes:
—Hola Cedes— conteste alegre al ver el numero de mi amiga en la pantalla de mi móvil
—Hola chico blanco, ¿algún plan para este tarde?— mi amiga cuestiono
—Aparentemente ninguno, quizá lo más interesante de mi viernes por la noche sea presenciar el espectáculo, con lengua incluida de Finn y Rachel en mi sala mientras miramos películas—
—No te preocupes, que yo te salvare de eso, la próxima semana es la boda de mi prima y ¿Crees que puedas acompañarme a elegir un vestido que provoque muertes con tan solo mirarme?—
Francamente la idea era excelente, amaba ir de compras con Mercedes
—Dalo por hecho, te veo en el centro comercial en treinta minutos— termine la llamada.
Una hora más tarde, Mercedes y yo caminábamos por el centro comercial, aun buscando ese flamante vestido para mi amiga; de repente pude ver unos hermosos pantalones Armani que me llamaban desde un escaparate, claramente debían estar en mi guardarropa. Guie a Mercedes hacia la tienda y entramos, inmediatamente me acerque a la dependiente de la tienda y le solicite la prenda de mi talla; la chica me sonrió amablemente y momentos después regreso con el par de pantalones en mano, me señalo los probadores y yo camine hasta ellos.
De repente, me detuve; pues me pareció haber visto un chico con el uniforme de Dalton al pasar por un pasillo de la tienda, cuando regrese la mirada no había nada. Obviamente me reprendí, nadamas era un chico con un estúpido uniforme, ni siquiera entendía porque me había detenido; después de todo no tenía muy buenos recuerdos de esa escuela, en especial de... bueno, el caso es que sé muy bien que debí haber hecho caso a la advertencia que el cosmos me estaba enviando y poner atención en mis acciones. Seguí caminando sin despegar la mirada del pasillo, buscando inconscientemente al chico Dalton; finalmente, llegue frente a uno de los vestidores; tientas tome la cortina que hacía de puerta, aun sin quitar la mirada del pasillo y la abrí (grave error); solo pude volver a tener conciencia de mis actos cuando escuche una voz gritar: "Hey, está ocupado"
Mi primer impulso fue mirar a la persona que emitía el grito dentro del probador, al verlo inmediatamente se me detuvo el corazón, pues Blaine Anderson estaba en ese probador, con la camisa desabotonada mostrando su perfecto (Rayos Kurt, supéralo) torso descubierto; estoy seguro de que mi cara era rojo, rojo carmín en ese momento, me tomo unos segundos darme cuenta de la situación y ante esto lo único que pude hacer fue lanzar los pantalones por el aire y salir corriendo de ahí (¿De verdad Kurt? Es lo más inteligente que se te ocurrió). Blaine salió corriendo tras de mí, seguramente quería atraparme para reclamarme o golpearme, no sabía con certeza así que solo acelere el paso.
Segundos después de atravesar la puerta de la tienda escuche a Mercedes llamándome, pero no voltee, seguí corriendo tratando de perder a Blaine; algunos metros más tarde me die cuenta de que ya no me seguía, así que me senté en una banca a recuperar el aliento. Me quede ahí unos minutos, sofocado y tratando de ignorar la imagen de Blaine semidesnudo en mi mente; es decir, el había roto mi corazón y lo más importante, era heterosexual. Estaba perdido en mis pensamientos cuando sentí una mano sobre mi hombro, no es necesario decir que tuve muchísimo miedo de que fuera él, así que gire mi rostro con los ojos cerrados.
—Kurt, ¿Qué paso, saliste corriendo como loco?— si, gracias a Dior era Mercedes
Suspire y le dije:
—Mercedes, le abrí el probador a un chico mientras se cambiaba… y no a cualquier chico; era Blaine Anderson—
Mercedes me miro extrañada, como si le hablara en otro idioma, comprendí que quizá no lo recordaba, después de todo no lo había vuelto a mencionar desde lo del café.
—Blaine Anderson, el chico de Dalton, el de la cafetería de Westerville— dije haciendo extraños ademanes con la mano
Mercedes algo sorprendida se sentó junto a mí y continúo:
—Ok, ¿no quedamos que el chico era hetero?—
Asentí con la cabeza, tratando de descifrar la expresión del rostro de mi amiga.
—Entonces ¿Por qué me pidió que te entregara esto?—
Mercedes me extendió un ticket de compra con el número de Blaine, yo no supe que decir, así que Mercedes continúo el relato:
—Cuando saliste corriendo trate de alcanzarte, pero cuando estaba por salir del lugar me intercepto, me pregunto si yo te conocía, incluso te llamo por tu nombre, yo solo me limite a asentir, luego le arrebato el ticket a otro chico y anoto su número; me dijo que te lo diera y que te dijera que por favor lo llamaras—
Después de eso Mercedes y yo seguimos caminando por el centro comercial, ciertamente mi atención ya no estaba en otro punto que en el ticket que yacía en la bolsa de mi pantalón, ¿Que pasaba con Anderson, debía llamarlo, valía la pena pensar en él?
Y bueno, durante todo el camino de regreso a casa, la cena y la película con Finn y Rachel; no pude dejar de pensar en que debía hacer, de hecho aun no sé si sea bueno llamarlo, como sea, ahora estoy muy cansado para pensar en cualquier cosa, así que es mejor que vaya a la cama.
24 de marzo de 2011
Querido Diario:
Creo que finalmente el cosmos conspiro para que Kurt Hummel tuviera un buen día; bueno realmente todo se lo debo a mi amada Mercedes, y es que estoy seguro de que ella tuvo que ver en todo esto:
Después del ensayo del coro, me despedí de todos los chicos; me preparaba para una larga tarde de tarea y ciertamente no estaba muy entusiasmado con la idea. Salí de la sala de coro y segundos después Mercedes me alcanzo
—Hey, ¿acaso llevas prisa?— preguntó
—Algo así, tengo muchos deberes por hacer, no será una tarde divertida— respondí
Mercedes no dijo nada, solo camino a mi lado con una sonrisa sospechosa pintada en su rostro, finalmente llegamos al estacionamiento y casi creí haberme vuelto loco cuando vi a Blaine recargado en el cofre de mi auto.
—Buenas tardes Kurt, Mercedes— dijo
Me quede helado, sin decir ni hacer nada (tan inteligente como siempre)
—Hola Blaine, que bueno verte— dijo Mercedes mientras me daba un codazo
"Qué bueno verte" ¿Desde cuando Mercedes es amiga de Blaine, porque ella no estaba tan sorprendida como yo de ver al niño bonito de Dalton en McKinley
Mi interrogatorio mental fue interrumpido por Mercedes
—Bueno los dejo entonces para que hablen, nos vemos mañana Kurt—
Y ahí estaba yo, el listo Kurt Hummel de pie frente a Blaine Anderson, ¿Quién se iba a imaginar esa escena?
—Entonces Kurt, ¿te gustaría acompañarme por un café?— Blaine pregunto con una amabilidad y galantería que no se veía muy seguido entre los chicos de McKinley, incluso me atrevería a decir que en ninguno de todo Lima
—No, gracias— exprese (aunque en el fondo moría por decir que sí, pero ¿En qué lugar quedaría? Ir a tomar un café con un chico al cual solía acosar indirectamente, que rompio mi corazón sin saberlo y que encima era heterosexual… Kurt Hummel tenía orgullo)
—Ah no, ¿Por qué?— cuestiono mirándome con sus (hermosos) ojos avellana
—Porque— trataba de pensar en alguna respuesta sensata —porque primero que nada, estas recargado en mi bebe y segundo… ¿nunca te enseñaron de pequeño que no tenias que fiarte de extraños y mucho menos irte con ellos? Porque a mi si— le respondí
Blaine rio e inmediatamente dejo de recargarse en mi auto, luego argumento:
—Kurt, yo no soy un extraño—
No dije nada, solo le dedique la misma mirada que le dedico a Puckerman cuando intenta acercarse a mí. Al ver mi reacción suspiro y me extendió la mano aclaro la voz y se presento (como todo un caballero):
—Soy Blaine Anderson, de Westerville, estudio en la Academia Dalton, soy miembro del club de coro y soy gay—
Al escuchar la última parte de su discurso me sorprendí mucho, ciertamente necesitaba explicaciones, y si no estaba equivocado, Mercedes ya se las había dado a Blaine por mí, así que solo quedaba yo en la penumbra de la ignorancia. Decidí que eso tenía remedio si aceptaba la invitación de Blaine (si…claro Kurt, acepta que solo buscabas un pretexto para aceptar y tirar tu orgullo por la borda)
—Kurt Hummel, de Lima, estudio en McKinley High, también miembro del coro y también gay— respondí estrechando su mano
—Entonces, ¿eso es un sí?—preguntó
Yo solo asentí y me acerque a mi auto con la intención de abordarlo, pero él me detuvo
—No, permíteme; iremos en mi auto—
Tomo mi mano y me guio amablemente hacia su vehículo, me abrió la puerta del copiloto y espero a que me subiera para cerrarla suavemente, luego el abordo el vehículo, lo encendió y comenzó a conducir tranquilamente; ninguno de los dos dijo nada, y cuando nuestras miradas se encontraban solo sonreíamos. Algunos minutos más tarde, me di cuenta que transitábamos por los límites de Lima:
—¿A dónde vamos?— pregunte
—Ya veras, no te desesperes— respondió sonriendo
—Claro que me desespero, si no me dices empezare a creer que de verdad quieres secuestrarme y tendré que usar estrategias de defensa personal que no te gustaría ver— dije bromeando
—Vaya, no puedo imaginarte a ti golpeando a alguien, tu rostro es tan angelical que…— Blaine interrumpió su frase a la mitad y pude reconocer la expresión de su rostro, era la expresión de haber hablado de más; me sonroje un poco y para no hacer el ambiente incomodo dije:
—Pues aunque no lo creas, tengo un hermano mayor que es rudo (sé que Finn no es para nada rudo, pero Blaine no tenia porque saberlo cierto) el me enseño todo lo que se—
—¿Y tu hermano es del tipo de hermano celoso?— cuestiono siguiéndome el juego
—Demasiado, deberías verlo cuando…—
Al ver el lugar donde nos estábamos estacionando no pude continuar, estábamos de nuevo en el café de Westerville, aquel donde había visto a Blaine por primera vez, de repente sentí un hueco en el estomago, ¿Qué hacíamos ahí, y si realmente esto era un juego sucio y ahora Blaine y Delilah se iban a burlar de mi?
Blaine se estaciono y antes de bajar del auto me miro, seguramente adivino mis pensamientos, o se dio una idea de ellos.
—Vamos, ven conmigo, todo estará bien; confía en mí— dijo mientras sonreía, definitivamente no se le podía negar nada a esa sonrisa
Se bajo del auto y segundos después estaba a mi lado, abriéndome la puerta para bajar, caminamos al establecimiento y antes de entrar me dijo al oído "Sígueme la corriente"
Al estar dentro del café, nos acercamos a la barra y ahí estaba ella; Delilah. Blaine camino específicamente hasta donde ella estaba:
—Hola Delilah— saludo amablemente
Ella lo miro de la misma forma en la que Rachel mira a Finn, yo no entendía que sucedía
—Blaine, hola… ¿q-que te trae por aquí después de tanto tiempo?—
—Si, bueno podrías servirme un mocha blanco por favor y a mi cita podrías servirle… ¿Qué quieres tomar Kurt?— Blaine me tomo del brazo y me acerco a él, yo hice lo que me había pedido segundos antes y le seguí la corriente:
—Mocha blanco está bien, también para mí—
Sinceramente no entendía bien que pasaba, pero con el simple hecho de ver la cara de Delilah lo deje pasar; su cara era de desconcierto extremo mientras alternaba la mirada entre Blaine y yo; lo disfrute tanto que decidí guardarme mis preguntas para más adelante…
