Ya sabeis los personajes no me pertenecen a mi si no a Stephenie Meyer. Espero que le capitulo no este muy mal. Los pensamientos van en distinto tipo de letra y entre comillas.

Disfruten!


Edward Pov:

El sol brillaba plenamente en el cielo, eso significaba que no podría acercarme a Jacob hasta el anochecer.

Conocía muy bien el camino hacia la única tienda que vendía chaquetas y trajes en Port Angels, aun así decidí buscar los pensamientos de Mike si no me equivocaba Jacob estaría con el.

Bordee la ciudad por un camino poco usado, y por fin pude ver a lo lejos la imagen de Jacob conversando animadamente con Eric y Mike.

-¿Estas seguro de que tienes algo que hacer el día del baile?-Pregunto Eric mientras se miraba de arriba abajo frente al espejo.

-Si-Respondió Jacob mirando a sus amigos, se le veía un poco aburrido.

Mike pensaba en la suerte que tenia de que Jacob no fuese al baile, todos sabían que Bella prefería ir al baile con Jacob que con Mike. "Pero hubiera sido divertido que Jake pudiese estar con nosotros" Mike dirigió su mirada hasta Jacob que ahora ojeaba un folleto de una librería cercana, este se dio cuenta de que el chico rubio lo miraba y le sonrío, Mike le devolvió la sonrisa aunque no pudo evitar ruborizarse por que Jacob le había pillado mirándole.

En algún momento deje de oír esa conversación los chicos eran bastante aburridos y los pensamientos dirigidos a Jacob por parte de Mike solo lograban enfurecerme más, me di cuenta de que el sol caía directamente hacia mi coche, mire hacia el cielo si me movía un poco hacia el oeste podría seguirles la pista todo el día.

-¿Crees que a Jacob le importara que no le hallamos acompañado?-Eric parecía preocupado por lo que Jacob podía pensar de el.

Un momento Jacob no estaba con ellos ¿Dónde se había metido?

-No, dijo que prefería ir solo a la librería. Además parecía aburrido con nosotros.-Dijo Mike restándole importancia y caminando hacia la próxima tienda.

Comencé a sentirme ansioso cuando conduje por el tráfico escaso en el centro de la ciudad. No había considerado esta posibilidad y no tenia ni idea como encontrarle. Yo conocía bien Port Ángeles; conduje directamente a la librería que aparecía en la cabeza de Mike, esperando que mi búsqueda fuera corta.

Desesperado me decidí a aparcar al lado de una pequeña librería con una chica en el mostrador y casi desierta, me pregunto si Jacob se había molestado si quiera en entrar a la tienda. Pero no se me ocurría donde mas buscarlo.

Rápidamente salí de mi coche rogando por que ningún rayo de sol decidiese impactar justo en mí, pude sentir el olor de Jacob en la entrada de aquella tienda pero no había señales de que hubiese entrado. El sol empezaba a hacer sus efecto en la acera de enfrente lo cual limitaba bastante mi cerco de acción, volví a mi coche decidido a encontrar a Jacob, seguí su olor pero solo conseguía ir a la tienda en la que habían estado anteriormente y a la librería una y otra vez repetía el mismo recorrido esperando verle en algún momento.

En mitad de mi recorrido pude ver como Mike y Eric esperaban en la puerta del restaurante y miraban repetidamente sus respectivos relojes.

Comencé a revolotear por las mentes de forasteros, examinando sus ojos. Seguramente, alguien debe haberle visto en algún sitio. Me puse cada vez más nervioso mientras pasaba el tiempo. No había pensado lo difícil que podría resultar encontrarle una vez, estuviera fuera de mi vista y de sus caminos normales. No me gustó esto.

Las nubes se congregaban sobre el horizonte, y, en unos minutos más, seria libre de rastrearle a pie. No me tomaría mucho tiempo entonces. Era sólo el sol lo que me hacia tan impotente. Solo unos pocos minutos más, y luego la ventaja sería mía otra vez.

Allí, por fin, era su cara. ¡Finalmente, alguien le había notado!

El alivio duró para mi sólo una fracción de segundo, y luego leí más profundamente los pensamientos del hombre que se regodeaba con su cara en las sombras. Su mente era extraña para mí, y sin embargo, no totalmente desconocida. Yo había cazado exactamente tales mentes.

-¡No!- rugí, mi pie empujó el acelerador ¿pero adónde iría? Solo conocía la ubicación general de sus pensamientos, pero no era lo bastante específico. ¡Tenia que haber algo allí! El letrero de la calle, algo a su vista que descubriera su posición.

El sonido de mis gruñidos sacudió el coche, pero no me distrajo. No había ventanas en la pared detrás de el. Era algún sitio industrial, lejos del distrito más poblado donde se hacen las compras. Mi coche chilló alrededor de una esquina, pase por delante de otro vehículo, que se dirigía en lo que esperé era la dirección derecha.

El hombre rió en silencio anticipándose al miedo que se dibujaría en el.

-Apártese de mí- Jacob dijo la voz que usaba era firme, no parecía tener miedo.

-No seas así, ricura-El hombre sonrío pensando en lo que podía conseguir de Jacob.

Exploré por él, desesperado por algo que yo pudiera usar para ubicarlo. Mas hombres le seguían, aquel les había prometido un poco de diversión…

Uno de ellos echó un vistazo calle abajo, nervioso y me dio lo que necesité. Reconocí la calle hacia la que él miró fijamente. Pise el acelerador consiente que la velocidad a la que iba era casi imprudente. Las bocinas resonaron detrás de mí.

Mi teléfono vibró en mi bolsillo. No hice caso de ello. Aquel hombre se movió despacio hacia Jake, terminando el suspenso. Él esperó su grito, disponiéndose a saborearlo. Pero Jacob cerró su mandíbula y se reforzó. Él se sorprendió, había esperado que Jacob tratara de correr o de gritar, al fin y al cabo era muy joven y estaba solo. Aquel hombre se decepcionó ligeramente.

Yo estaba un bloque lejos de allí. El monstruo podría oír el rugido de mi motor ahora, pero él no le puso atención, estaba demasiado absorbido en su víctima.

En otro compartimento de mi cabeza, yo ya revisaba la gama de torturas a las que había atestiguado en mis días vigilantes, buscando la más dolorosa de ellas. Él sufriría por esto, se retorcería en la agonía. Los demás simplemente morirían por su parte, pero el monstruo llamado Lonnie pediría morir mucho antes de que yo le diera aquel regalo. Él estaba en el camino, cruzando hacia Jacob. Gire bruscamente en la esquina, y las luces del coche se esparcieron a través de la escena, el resto de ellos se congelaron en el lugar. Yo podría haber atropellado al líder, que saltó del camino, pero era una muerte demasiado suave para él.

Jacob alzo su vista hacia mi, parecía confundido un poco irritado tal vez, entonces me di cuenta de que no podía hacerme cargo de aquellos tipos sin que Jacob se diese cuenta de que tipo de persona era yo. ¿Qué podía hacer? ¿Decirle que se suba al coche y que no mire? No lo haría, el nunca me haría caso, hasta ahora nunca lo había hecho.

-Entra.-Grite, mi voz estaba carga de rabia. Las ansias asesinas eran aun muy elevadas.

Jacob pareció dudar un momento, miraba hacia mí y luego hacia aquellos tipos no muy seguro de que hacer, al final subió al coche.

Acelere dirigiéndome hacia aquellos tipos, aun podría atropellarlos y no parecería nada extraño. Mire hacia el asiento del copiloto Jacob no parecía asustado, pero se mordía el labio con fuerza y tenia los ojos muy abiertos.

-Ponte el cinturón de seguridad- Le pedí. Mi voz era áspera con el odio y la sed de sangre.

El se abrocho el cinturón de seguridad, un poco a disgusto y murmurando cosas entre dientes.

No se estremeció por como maneje por la ciudad, haciendo caso omiso de todas las señales de tráfico. Podía sentir sus ojos sobre mí. El parecía extrañamente relajado. Esto no tenia sentido para mi, no con lo que el acababa de pasar.

-¿Estas bien?- Preguntó. ¿El quería saber si yo estaba bien?

Pensé en su pregunta por una fracción de segundo. No era mucho tiempo para que el notara la vacilación. ¿Estaba bien?

-No.-Respondí, y mi tono bulló con la rabia. Fui por el mismo camino donde pase la tarde ocupada en la vigilancia más pobre alguna vez vista. Estaba oscuro ahora bajo los árboles. Estaba tan furioso que mi cuerpo se congeló en aquel lugar, completamente inmóvil. Hecho hielo. Mis manos cerradas ansiaron aplastar a su atacante, molerlo en pedazos tan destrozados que su cuerpo nunca podía ser identificado.

-¿Jacob?-Pregunté entre dientes.

-Sí-Respondió con voz ronca limpiando su garganta.

-¿Estás bien?-Era realmente la cosa más importante, la prioridad. La venganza era secundaria pero mi cuerpo estaba tan lleno de rabia que era difícil pensar.

-Sí.- Ya no parecía enfadado, al contrario parecía que acababa de darse cuenta de lo que le haba ocurrido, note cierta vacilación en su voz producida por el miedo, sin duda.

Pero no estaba en la mejor condición para consolarle, incluso si conociera exactamente como debía lograrlo, no lo haría. Tenía que pensar en algo más.

-Distráeme, por favor- Supliqué.

-¿Lo siento, qué?- Apenas tenía bastante control para tratar de explicar lo que necesitaba.

-Limítate a charlar de cualquier cosa insustancial hasta que me calme.- Instruí, con mi mandíbula todavía cerrada.

Podría oír los pensamientos del hombre, su decepción y enfado…sabría donde encontrarlo… cerré mis ojos, deseando no poder ver de todos modos.

-Eh…-El vacilo intentando dar sentido a mi petición, me imaginé.-¿Mañana antes de clase voy a atropellar a Tyler Crowley?-Dijo esto en forma de pregunta. Esto era lo que necesitaba. Si yo no hubiera estado quemándome con el impulso de matar, me habría reído.

-¿Por qué?-Pregunte forzándole a hablar otra vez.

-Intenta hacerme olvidar que casi me mata cuando... Bueno, tú lo recuerdas. Estaremos en paz si pongo en peligro su vida y ya no podrá seguir intentando enmendarlo. Me parece justo.-Continuo hablando mas para si mismo.-Aunque también podría destrozarle el Sentra.*

-Suena como algo justo.-Le dije. El había dejado de hablar, y le necesitaba para terminar de calmarme.

-¿Sí?- El preguntó con incredulidad. Y luego su voz sonaba más enfadada que antes.- ¿Estas mejor?

-No.-Yo estaba más tranquilo, pero no mejor. Acababa de comprender, que no podría matar al monstruo llamado Lonnie, pero todavía quería hacerlo más que casi cualquier otra cosa en el mundo. Casi. La única cosa en este momento que quise más que cometer un asesinato sumamente justificable, era estar con Jacob. Y, aunque no pudiera tenerle, solamente el sueño de tenerle hizo imposible para mí continuar con una juerga de matanza esta noche. El se merecía algo más que un asesino.

Había pasado siete décadas tratando de ser otra cosa, algo diferente a un asesino.

-¿Qué pasa?- El susurró.

Le daría tanta honestidad como pudiera. Le debía esto.

-A veces tengo un problema con mi carácter, Jacob.-Miré fijamente hacia fuera en la noche negra, deseando tanto que oyera el horror inherente en mis palabras como también que no lo haga.-Pero no me conviene dar media vuelta y dar caza a esos...-Suspiré, dejando la quemadura del olor debajo de mi garganta.-Al menos, eso es de lo que me intento convencer.

-Ah-El no dijo nada má eché un vistazo furtivamente, pero su cara era ilegible. Bien, no gritaba. No aún. Estuve tranquilo durante un momento. Pero estaba en guerra conmigo, tratando de ser quien debería ser. Quien no podía ser.-Mike y Eric estarán preocupados.-Dijo el silenciosamente. Su voz era muy tranquila, yo no entendía como.

Aparque en el restaurante donde el, se suponía, iba a cenar con sus amigos. Mike y Eric ya habían terminado de comer, y ambos realmente estaban preocupados por Jacob. Estaban pensando un modo de buscarle, marchándose a lo largo de la calle oscura.

-¿Cómo sabías dónde...?-La pregunta inacabada de Jacob me interrumpió, y comprendí que había cometido otra metedura de pata. Había estado demasiado distraído para acordarme de preguntarle donde, se suponía, encontraría a sus amigos. Pero, en vez de terminar la pregunta, Jacob solo frunció el ceño y medio rió. ¿Qué significaría esto? Abrí mi puerta.

- ¿Qué haces?- El preguntó, pareciendo asustado.

-Llevarte a cenar.

Yo no le daba una posibilidad para decir no. El ya tenía su puerta entreabierta antes de que yo hubiera pasado alrededor del coche, en vez de esperar para que le abra la puerta. Es lógico a Jacob no le gusta que le trate como una chica.

-Detén a Mike y a Eric antes de que también deba buscarles a ellos. Dudo que pudiera volver a contenerme si me tropiezo otra vez con tus amigos.- No, yo no sería bastante fuerte para esto. Fue medio paso hacia ellos, y les llamo.

-¡Mike! ¡Eric!- En voz alta. Se dieron media vuelta, y el agitó sus brazos sobre la cabeza para lograr su atención. "¡Ah, el esta bien! "Eric pensó con alivio.

-¡Es muy tarde!-Mike se quejó pero también estaba agradecido de que Jacob no estuviera perdido o lastimado.

Se apresuraron a volver, y luego se pararon, impresionados al verme al lado de el.

"¿Edward Cullen? ¿Se marchó solo para encontrarlo? "Los pensamientos de Mike se movían entre la sorpresa y el disgusto.

-¿Dónde has estado?- Mike exigió, mirando fijamente a Jacob, pero mirándome de reojo

-Me perdí y luego me encontré con Edward.- Dijo Jacob, agitando una mano hacia mí. Su tono era un poco molesto.

-¿Os importaría que me uniera a vosotras?- Pedí, fui cortés. Sabía que ya habían comido.

-Um, de hecho, Jacob, lo cierto es que ya hemos cenado mientras te esperábamos...-Admitió Eric.

-¿Perdona?-Ciertamente Mike no aguantaba la idea de estar conmigo sentados en la misma mesa, pero deseaba poder estar con Jacob.

-No pasa nada, no tengo hambre.- Respondió Jake.

-Creo que deberías comer algo-Discrepé.

-¿Os importa que lleve a Jacob a casa esta noche?-Dije a Mike antes de que Jacob pudiera responder.-Así, no tendréis que esperar mientras cena

-Eh, supongo que no...hay problema...- Mike miró a Jacob, buscando algún signo de que esto era lo que el quería.

-De acuerdo- Eric dijo rápidamente, apresurado para estar fuera del camino si era lo que Jacob quería. Y pareció que realmente lo quería. -Os vemos mañana, Jacob, Edward...-Entonces dio pequeños manotazos en el hombro de Mike y empezó a llevárselo lejos.

Jacob les miró con cuidado, un pequeño pliegue de preocupación apareció entre sus ojos, hasta que estuvieron en el coche. Mike agitó su brazo al irse, y Jake le saludo también. No fue hasta que el coche desapareciera que suspiró y se giro para alzar la vista hacia mí.


*Sentra es el modelo de coche de Tyler en crepusculo

Aqui estamos otra vez... ha pasado mucho tiempo ¿verdad? Bueno no quiero aburriros con mis problemas asi que...espero que os haya gustado el capitulo. Ya sabeis siempre podeis dejar comentarios.

Ann