Yo~ ¿Qué hay, bellas personas? He vuelto ! Lamento mucho la demora, en serio. Espero puedan perdonarme uwu
Vengo con la noticia de que les voy a dividir esta última frase en dos (o tres, depende de ustedes) capítulos *-*
Este es en compensación por tardar :) Espero sea de su agrado.
Ah, si tienen tiempo y han visto/leído How to train your dragon/Cómo entrenar a tu dragón pásense por mi nuevo fic ;)
I love you, guys~
[Tampoco hay conteo, ni disclaimer uwu]
Palabras clave: Vuelta a casa. Parte Uno.
Siendo sinceros, no era consciente del momento en que cayó enamorado de Sousuke, (ya no era más Yamazaki a secas).
Tal vez, y sólo tal vez, todo comenzó aquella tarde en que chocó con él en el aeropuerto el día que Rin partió rumbo a Australia.
Ambos habían soltado un suspiro frustrado en cuanto se miraron. Por suerte, Makoto había aparecido a tiempo: Rin se fue, eh, debemos llevarnos bien y disipó el ambiente tenso con una de sus sonrisas deslumbrantes.
Y continuaron, los eventos sin fortuna en que sus caminos se cruzaban: Tachibana presentó a Sousuke como su compañero de clase; Rin enviaba mensajes a Haruka para que éste le dijera a Yamazaki, (porque había cambiado de número, el muy bastardo); se encontraron la primera vez que una mascota (una de las tantas) de Nagisa había escapado.
Sin embargo, Haruka nunca se había sentido tan en paz dentro del abrazo de alguien, más que cuando era pequeño; y fue toda una sorpresa que a ese alguien le dijeran "el mejor amigo de Rin."
Segundo, nadie jamás le había cumplido todos los caprichos (por muy infantiles que fuesen) tanto como Sousuke, y esos eran puntos extras, porque el pescado no es gratis.
Aunque, nada de eso pareció tener un real efecto si sólo fueron capaces de confesarse minutos antes de ser separados. Cuando le contó a Rin esta inquietud, el corazón blando del pelirrojo le respondió que ya no importaba, porque estaban juntos ahora a pesar de todo. A qué santo se encomendó.
Pero bueno, tenía cierta razón, porque prácticamente una pista de aterrizaje y unos metros desde ella hasta la sala de salida eran muy poco comparados a los cientos (o miles) de kilómetros que los separaron durante casi tres meses.
Casi podía verse en esos ojos de azul del mar al atardecer. Ya casi podía redescubrir lo que se sentía estar envuelto en esos brazos. Pronto podrían darse el primer beso.
Cuando otro 'casi' se le escapó de la boca, tuvo que fruncir el ceño y desviar la mirada en dirección contraria a Rin, el que se había soltado en carcajadas. "Sí, Haru, ya casi"
Entonces, cuando la voz femenina anunció el próximo aterrizaje su valor reunido instantes atrás se fue al carajo, siendo reemplazado por un nerviosismo más que notable. Volteó hacia el pelirrojo, encontrándolo en las mismas condiciones. ¿De qué iba a servir que ambos entrasen en pánico? Soltó un suspiro, cerró los ojos e intentó controlar los temblores de su cuerpo. Vamos, sólo es Sousuke.
Cuando por fin aterrizaron y la gente comenzó a descender, tuvo que cargar con Rin, lo tomó de la mano y lo jaló hasta que estuvieron en tierra. Ambos se miraron hasta después de tomar sus maletas, sonriéndose con miedo.
Se tomaron de las manos, aferrándose con fuerza uno del otro, hasta que escucharon los gritos de Makoto y Nagisa: "¡Rin/chan! ¡Haru/chan!" Les sonrieron cuando llegaron frente a ellos, y casi se ahogan entre los brazos de los chicos. Dejaron sus maletas en el suelo y buscaron con la mirada...
Y ahí estaban... el par de idiotas que los trajeron como idiotas por tres meses.
El metro y noventa (creció los centímetros que le faltaban) que era Sousuke fácilmente destacaba de cualquiera; eso y su aspecto intimidante. Haruka rió.
Soltó a Rin, que fue tras Rei, mientras corría a por Sousuke.
Haruka es Haruka. Se lanzó a los brazos de su novio siendo recibido con algo de torpeza. Le sonrió cuando alejaron sus caras unos centímetros.
-Regresé, -le dijo entre risas-, lamento la demora.
-Nah. -Ambos rieron. Sousuke besó la punta de su nariz y continuó-. Ni te extrañé.
Golpeó el hombro contrario con suavidad, fingiendo indignación ante la burla.
-Tonto. -Acusó, entrecerrando los ojos y haciendo un puchero.
Sousuke continuó riendo, haciéndole sonreír. Había extrañado su risa, aun si no la había escuchado lo suficiente.
-Sousuke, -llamó.
El aludido dejó de reír y le miró, atento.
-Te extrañé. -Confesó, sintiendo sus mejillas arder ante el beso fugaz que depositó.
Su novio sonrió, arrogante. -Vaya, lo sé, -respondió, antes de besarle de una forma similar.
Se sonrieron antes de hacerlo correctamente.
Sousuke inclinó su cabeza hacia adelante, aferrando la cintura contraria.
Haruka afianzó el amarre de sus piernas rodeando la cadera ajena y recorrió con sus labios la distancia que faltaba.
Fue un sencillo sello.
Un simple toque que erizó sus almas.
Algo tan normal que se convirtió en su detalle especial.
Un beso.
Que acabó con todas las inseguridades respecto a unas fotos, respecto a unas manos entrelazadas minutos atrás, respecto a tres semanas separados, respecto a los mejores amigos de cada uno, respecto a los trajes de baño, las mascotas, las Universidades. Respecto a ambos.
Todo se esfumó.
Pues sólo quedaron ellos.
Sin importar nada más.
Ni los gritos de sus amigos, ni la gente alrededor, ni siquiera que Sousuke realmente estuviera vestido con un traje que lo hacía lucir como todo un empresario exitoso.
Nada.
Mas que ellos dos... y la lengua del más alto colándose por algún espacio entre los labios de Haru.
Disculpen cualquier error.
Gracias por leer.
-MsH-
