Pov Bankotsu

-"Por favor, funciona"- Fueron las palabras que dije al saltar dentro del pozo por el que Kagome y el híbrido habían desaparecido. Solo cerré los ojos, y espere. Pero en el momento en que mis pies tocaron el suelo cubierto de tierra, abrí los ojos y mire el cielo. Nada había sucedido.-No...¡Maldición! ¡Esto no puede estar pasando!-Golpeé las paredes internas del pozo, rompiendo un poco la madera. Caí arrodillado al suelo, y golpee con mis puños el suelo. -Por favor...funciona...funciona…-Pero nada.-...Kagome…

En ese momento, una lagrima corrio por mi rostro, y al caer al suelo, aquella luz violeta comenzó a envolverme, para luego hacerme aparecer en un espacio en el que predominaba el color, en donde no había nada, un lugar donde solo caía y nunca llegaba al fin. Solo fueron un par de segundos, hasta que la luz desapareció, dejándome en plena oscuridad. Mire otra vez al cielo, pero este ya no estaba, dejando en su lugar un techo de madera. Sin pensarlo dos veces, escalé por la enredadera que estaba en las paredes, y salí del pozo.

Me encontré con un templo algo descuidado, que apenas tenía iluminación, que era proveniente de la puerta que se encontraba mal cerrada. Corrí por los escalones de madera, y a toda velocidad, salí por la puerta. Los árboles y el pastizal que estaban antes, ahora ya no se encontraban, dejando en su lugar un suelo de un material duro, todo lo contrario a la tierra. A lo lejos podía ver algunas torres de gran tamaño con colores pintorescos, y cerca del templo del que había salido, una cabaña algo extraña. No preste más atención que esa, y corrí por la entrada de la "cabaña". Pero al entrar, me encontré con varios caminos, sin saber cuál era el que debería elegir.

-¡I-Inuyasha, s-suéltame! ¡Por favor! ¡Para! -El grito de Kagome fue lo que me indico el camino, y lo seguí. Subí corriendo las escaleras y otra vez un montón de pasillos y puertas. Me estaba poniendo nervioso al no encontrarla, y sus gritos cada vez eran más fuertes. El eco que hacía entre aquellas paredes me dificulta demasiado el saber a dónde debía ir, y solo encontre una solucion.

-¡Kagome!-Grite, y comencé a patear cada puerta que encontraba. Ella no estaba en ninguna de las que había encontrado, y solo me quedaba una por revisar. Entre con rapidez y cause que la puerta se estampara contra la pared, y al estabilizar mi vista, me encontré con una horrible escena. Ella estaba tumbada en una cama de un material diferente, el cual parecía esponjoso, se encontraba semidesnuda y tenía varios cortes en sus brazos y otros en el vientre. No lo pensé dos veces y corrí hacia ella. me miró, y en sus bellos ojos habían lágrimas de gran tamaño, que no paraban de caer, Con sus manos intentaba tomarse un costado, que cuando lo vi, tenía un corte de gran tamaño, por el cual todavia salia mucha sangre, demasiada.

-B-Bankotsu…-Dijo apenas con un hilo de voz, la tome entre mis brazos y la abrace, no se porque lo hice, ni quería saberlo. Pero aun en ese estado, verla me tranquilizó, era la primera vez que tenía miedo de que algo pasara, de que algo le sucediera a ella. Cuando la tuve entre mis brazos, ella poso sus manos en mi espalda, y me estrechó más contra ella.-Y-tenía mucho miedo...Tengo frío, él...él-él me tocó, me-me lastimó…

-Shh...todo estará bien, pero ahora, hay que parar esa hemorragia -La cargué entre mis brazos, manchandome con algo de sangre al ella estar cubierta. Corrí a toda velocidad por el pasillo y con la misma velocidad baje las escaleras. -¿Donde tienes agua?

-V-ve por esa puerta-Su voz aun estaba débil, lo cual me preocupo más. Al entrar por la puerta, me encontré en un lugar con colores claros, la mayoría blancos. Segui cada paso que me había dicho, abrí una llave que ella decía llamar "canilla", la metí dentro de una tina y esta de a poco comenzó a llenarse. No me separe de ella en ningún momento, temiendo que algo pudiera suceder; el agua de a poco se comenzó a teñir de rojo, y cada vez que pasaba, la vaciaba y la volvia a llenar, siempre pasando lo mismo. Ya arto, deje que se vaciara y esta vez no puse el tapón, tome un trapo el cual moje con agua caliente y comencé a pasarlo por las heridas. Cada vez que pasaba sobre una, ella chillaba, pero nunca me detenía. Repetí esto hasta que la sangre de las heridas en los brazos y en el vientre cesaron, pero la del costado todavía sangraba un poco. Me hizo abrir una pequeña puerta y extraer una caja que tenía una cruz roja, y de ella extrajo un pote de plástico y unas vendas, las mojo e intentó pasarla por la herida, pero cada vez que lo hacía, daba un pequeño grito y la retiraba.

-Dame eso-Se la quite de las manos y se la pase yo, ya que yo no seria tan idiota como para quitarla aunque le doliera. Luego de un rato, la sangre cesó y su cuerpo había quedado limpio, sin contar las lastimaduras que había en el. La volví a tomar entre mis brazos, agarré otro pedazo de tela de mayor tamaño y la envolví, para que no tuviera demasiado frío, ya que su ropa interior aún estaba mojada. Volví a la habitación en la que la había encontrado, y cuando estaba por bajarla, me di cuenta de que se había quedado dormida. La sangre que estaba en la cama ya se había impregnado y sacado en ella, por lo cual la deje sobre la cama y me di la vuelta. Comencé a buscar por la habitación el lugar en el que guardaba su ropa. Revolví cada rincón de la habitación, hasta toparme con un cajón de madera con más cajones dentro de él, revolvió los cajones más pequeños y encontré un vestido blanco con flores de colores en la parte baja, y luego encontre tambien la ropa interior. Cuando me acerque a ella de nuevo, noté que estaba algo pálida, y al tocar sus manos estaban frías. Estaba por sacarle la parte superior de la ropa interior, pero mis manos pararon a mitad de camino.

No podía sacarlo asi como asi, y me estaba quedando sin ideas. No entendía por qué no podía sacarlo si no sería la primera vez que vería a una mujer desnuda, pero solo no pude hacerlo. Se me ocurrió ponerle el vestido y sacarle luego la ropa interior, asi no tendria que verla. Y si lo hice, le puse el vestido, batalle para sacar la parte superior, pero lo logre, y luego saque la parte inferior. Opte sólo por ponerle la parte inferior de la ropa interior, ya que no quería imaginarme cuanto tiempo tardaria en ponerle la superior.

Ni de loco la dejaba en la habitacion, asi que cuando ya estaba vestida, volví a cargarla y baje las escaleras, llegando a una habitación más grande, y la recoste en una superficie suave, parecida a una cama, pero más pequeña. Me alejé de ella y salí por la puerta, llegando al lugar que había encontrado apenas salí del templo. Busque rastros de la bestia, pero no encontré nada a simple vista. Me acerque a la puerta del templo, y en la puerta había rastro de sangre.

-Volvió…-Ese cobarde había vuelto a atravesar el pozo y había escapado, me preguntó si había llegado a violarla. Si ese fuera el caso, lo mataría con mis propias manos, y lo dejaría tirado en un lago o frente al cadáver de su pareja. Y si no logro violarla, ya que yo había llegado justo a tiempo, aun así lo mataría igual. Me aleje del templo y entre de nuevo a la cabaña, volviendo al lado de Kagome.

Cuando la encontré, estaba menos pálida que antes, pero sus labios seguían estando cerrados, mientras su piel de a poco volvía a su color. Sus mejillas estaban teñidas de rojo, y por suerte se ve que la herida no había vuelto a sangrar en el tiempo que yo me fui.

-Se ve que todo te pasa a ti -Dije, aun estando ella dormida. En menos de dos meses, había sufrido más que cualquier persona que él conociera. me acerque mas a ella, y me arrodille de frente al lugar en el que ella reposaba. La palma de mi mano se acercó a su mejilla, la cual se encontraba tibia, mis dedos comenzaron a acariciarla, y luego se pasearon por su rostro, hasta llegar a sus labios. Estaban algo hinchados y en el labio inferior había un pequeño corte que no había notado, pero que no sangraba y que ya comenzaba a cicatrizar a paso muy lento. El sueño comenzó a invadirme, muchas emociones pasaban por mi mente, las cuales no podía detener-No dejare que te hagan daño...No más del que te hicieron-MIs ojos lentamente comenzaron a cerrarse, mientras recostaba mis brazos a un lado de ella-Yo te protegeré...Kagome.

Pov Kagome

Comencé a abrir mis ojos, teniendo algo nublada mi vista. Dirigí mi mano a mi rostro, intentando disminuir la claridad que me dificulta tanto la vista. Luego de unos segundos, mi vista por fin se había acostumbrado; me incline un poco hacia adelante, ya que estaba recostada, y mire a mi alrededor. Me encontraba vestida con un vestido blanco estampado en la parte baja, mis manos se encontraban algo pálidas, y sentía fríos mis labios. Estaba en la sala, acostada sobre el sofá, y a mi lado se encontraba Bankotsu durmiendo.

-…

Espera, ¿Que? Se encontraba inclinado suavemente sobre el sillón, con sus brazos cruzados y su cabeza sobre estos. Parecía tranquilo, aun con esos cabellos desordenados, y su trenza ya a punto de deshacerse, pero sin lograr su cometido. Sus ropas estaban algo manchadas de un color rojizo, que se encontraba seco. ¿De dónde habían salido esas manchas, que por lo que deduje, eran de sangre?

Y entonces, llegaron recuerdos de golpe a mi memoria, unos que no eran gratos de recordar. Inuyasha sobre mí, clavando sus afiladas y largas uñas en mis brazos, causando que sangraran. Mi ropa siendo rasgada y tirada a un lado, Un beso forzado, que al no querer corresponder, fui respondida con una mordida.

-Por favor-Recordé, en el momento en el que el intentaba deshacerse de las únicas prendas que quedaban en mi cuerpo.

-Sera mas facil si cooperas, Kagome.

-¡No quiero cooperar, estás intentando violarme!

-Si no lo haces por las buenas, será por las malas-Mis manos intentaban impedir que siguiera tocando cada parte de mi cuerpo que se encontraba desnudo, y de un manotazo, las alejó y con fuerza tomó el lado derecho de mi cintura, clavando sus uñas, causando un corte de gran tamaño.

-¡Ahh! ¡Duele!

-¡Quédate quieta!

El...no era el mismo. Podía notarlo en su mirada, en sus acciones, en su forma de hablar.

Sin darme cuenta, las lágrimas habían comenzado otra vez a caer de mis ojos, intenté frenarlas, fracasando en el intento. Intente ponerme de pie, sintiendo un agudo dolor en mi costado derecho, el lugar en el que Inuyasha había clavado sus uñas.

Ignorando el dolor, me puse de pie y deje que la planta de mis pies tocaron el frio suelo de madera, dejando a Bankotsu durmiendo. El vestido no era muy largo, por lo cual dejaba ver mis piernas. Estas estaban llenas de rasguños, pero ninguno lo suficientemente grave. Camine hacia la cocina, tome un vaso, abri la heladera y me serví agua fría. Necesitaba pensar.

Pero mi estómago interrumpió todo pensamiento que pasara por mi mente. Y lo peor de todo, es que mi familia al haberse ido, casi no había dejado ningún alimento, más que sopa enlatada.

-Pues nada...Luego saldré de compras- Sin más opción para saciar mi hambre, abrí el paquete y comencé a comer. Ni siquiera me moví de la cocina, lo comí en el mismo lugar, frente al refrigerador. Cuando la termine, tire el paquete ya vacío a la basura, y aproveche para lavar el vaso que anteriormente había usado. Volví a la habitación principal, y Bankotsu seguía recostado sobre el sillón, si seguia durmiendo asi, despertara con un severo dolor de espalda. Lentamente me acerque a él, y lo moví un poco, sin obtener resultado alguno.

-Bankotsu...Despierta…-Volví a moverlo.

-Mm...Cinco minutos más…

-Bank…

-Aelejate…

-¿Q-qué?

-A..ate...de ella…

-"¿Está soñando con una chica?

-N-no la toques...K...Ka…

-"¿Ka…?

-Ka...gome…

Me quedé en shock, me había mencionado en sus sueños. No la toques, ¿A qué se referirá con eso?

-Bankotsu...despierta- Esta vez de a poco fue abriendo sus ojos, esos ojos azules, casi tan oscuros como el negro, pero hermosos a la vez.

-¿P-pero que cosas pienso?

-Mm…¿Kagome? -Dijo una vez que ya estaba despierto. -Kagome…¡¿Pero que rayos haces parada?!

El grito me asusto, y casi caí al suelo, de no ser por los rápidos reflejos de Bankotsu, que rápidamente se puso de pie y me tomo de la cintura, evitando que así cayera. Chille por un pequeño segundo, ya que por accidente su mano se había posado en la herida, que recién estaba comenzando a cicatrizar.

-Lo siento-Dijo, pero no me soltó, solo aflojo su agarre. Una vez que ya me estabilicé, me obligo a sentarme en el sillón, mientras él se paraba al lado de este.-¿Por qué no me despertaste cuando tú lo hiciste?

-Es que...pareces cansado…

-Mira quien habla, estas herida, es más, acabas de quejarte por el dolor.

-Pero no fue nada, es que me apretaste, y dolió, pero si no me toco, no duele.

-Si, como no…

-Además, ya hiciste mucho por mi, no quiero ser un estorbo otra vez-Bajé mi mirada, y solo espere a que el silencio incomodo se rompiera.

-Ahh...No eres un estorbo, si lo fueras, ¿Crees que habría venido hasta aquí por ti?

-Hablando de eso…¿Cómo supiste que...ya sabes...estaba aquí?

-Lo vi saltar dentro del pozo una vez que te fuiste.

-¿Y como es que lograste pasar?

-Ni yo lo se. Al principio, no funcionó, y quedó tirado en el fondo de el, pero de un momento a otro, llegue aqui.

Y otro silencio comenzó. Yo solo me dedicaba a recordar cada facción de el. Sus ojos, su cabello, su larga trenza, la marca de una estrella en su frente, su vestimenta...que ahora estaba manchada de un color carmesí debido a mi falta de atención. me me había dicho que no tenía que volver, que sería peligroso, que no podría defenderme aun; todos estos días, todas esas horas de práctica, no habían servido para nada, cuando él apareció, fue como si volviera al primer día en que lo vi transformarse en demonio, su enojo, su mirada llena de odio y lujuria, todo.

-Lo siento…

-¿Uh?

-Es por mi culpa que tu estas aqui, tu...intentaste ayudarme, me entrenaron, fueron semanas, todo para nada…- Mis ojos se volvieron cristalinos, me abrace a mi misma para mantener el calor, mas las cicatrices me recordaron todo lo anteriormente ocurrido.- No sirvió de nada, soy una idiota…¡Una idiota! ¡No puedo seguir fingiendo que todo estará bien cuando se que no sera asi! -Mi mirada fue a parar en su sorpresa, quién habría pensado que estaría llorando frente a quien era mi enemigo. - No puedo mas con esto, Bankotsu...No puedo…

-¿Te rindes solo por esto? -Con vista baja, de un movimiento se puso de pie, sus puños hacían tanta fuerza que se volvieron blancos sus nudillos.- Solo por esto…¡¿Vas a rendirte?!

-¡¿Que mas quieres que haga?! ¡Intento violarme, Bankotsu, violarme! ¡Luego de destrozarme el corazón vuelve para hacerme daño, me dejo cicatrices! No solo cicatrices físicas...mi mente ya no aguanta tanto maltrato, ya no va a aguantar…-Comencé a sollozar, intentaba parar el mar de lagrimas que caian de mis orbes, pero me era imposible. - No puedo permitir que vuelva a quebrarse…

-...-Algo tocó mi brazo, y al levantar la mirada, su brazo me aprisionaba con suavidad.- ¿Por qué comenzaste a fortalecerse?

-¿Que?

-¿No dijiste, que querías ser fuerte, dejarlo ir?

-Y-yo…

-Me dijiste que querías olvidar lo, que querías cambiar…¿Cómo te sientes al saber que aquellos que fueron tus amigos, confían mas en un cadáver, que en aquella que los apoyo en sus mas duros momentos?

-N-no me gusta…

-¿Perdón?

-No me gusta…

-No logro escucharte…

-¡No me gusta! ¡Lo odio y los odio por causarme esto!

-¡Entonces, ¿por qué demonios estás llorando en lugar de mostrarles cuánto vales?!

-¡No lo se!

-¡¿Que esperas para dejar de ser una niña llorona y ser una guerrera?!

-¡No lo se, carajo, no lo se!-grite, como hace tanto tiempo no lo hacía, grite como si fuera mi último aliento, grite como si fuera la última vez que vería a mis amigos, como cuando papá dejó de estar con nosotros,como cuando...cuando…

Levante la mirada, Bankotsu me tendía su palma abierta, arrodillado frente a mí con una sonrisa que cambió algo en mi interior, me sentí calidad, sentí como me envolvía esa calidez y me atraía hasta el, ahora...Inuyasha parecía ser un nombre muy lejano…

Me ganaron mis impulsos, y me abalance sobre él, y llore, llore como nunca antes, deje salir todo aquello que me lastimaba, todo lo que me dolía, me molestaba, me afligía. Y entonces, cuando por fin no me quedaron mas amargas gotas por tirar, me sentí liberada.

-Gracias...

-...Es hora de irnos.

-¿A donde?

-A casa…

Continuará…

Muy, pero muy lejos de alli…

-¡Quemenla en la hoguera!

-¡Que sufra!

-¡Yo no he hecho nada malo!

A lo lejos, alguien con una apariencia familiar, de pelo corto, hablo.

-Señorita LocaOtaku, se la acusa de defraudar a estas personas de dejarlos con la incognita durante mas de un año, ¿como se justifica?

-¡Oh, vamos! ¡Eso siquiera existe en el código penal!

-¡Objeción su señoría?

-A lugar.

-Esta mujer afirma sufrir cada vez que descontinuaron una historia preferida por ella, ¡A nadie le parece extraño esto? ¡No sera una venganza!

-Oh-exclamaron.

-Matenme…

-Esta bien, LocaOtaku, se la condena a ser quemada, EN LA HOGUERA.

-NO MAMES CABRON.

Minutos después….

-Joder, sabía que esto no debía pasar…

….

Muy bien, dejando esto de lado, sabiendo que es lo que todos quieren hacerse, es simple.

No tengo escrúpulos, decai con la historia, y si estoy aquí se debe a los mensajes de dos personitas que me alentaron a seguir después de tanto tiempo, les agradezco de verdad, esas personas, sabrán que les hablo a ustedes. Sacando esto de lado, les presento a alguien nuevo en mi grupo…

(Redoble de tambores)

Con ustedes, la gran e inigualable….RIKU!

Y el tiempo pasó y así dejaron de leerte, ya saben que estas loca.

No seas asi, bueno, ella será quien se encargará de la edición de la historia, y no, no les pasare su nombre completo, porque no existe.

Déjenme explicarles, la señorita aquí presente sufre de varios trastornos psicológicos menores, tales como ansiedad, depresión, compulsividad, , mas problemas anteriores en su vida personal, ha causado que me creara a mi, Riku, alguien con quien poder pelear y debatir sabiendo que nunca la defraudare, y si, esta loca.

Estamos, dirás.

No, estas.

Pues eso, es todo, lamentamos la espera, no ha sido nada fácil para ella esta etapa, y no, esto no es una broma, en lo que ella escribe, yo soy la que se encarga de corregir sus errores, yo existo en su mente y en su alma.

Gracias por todo, y hasta la próxima actualización.