Disclaimer: los personajes de SCC pertenecen al grupo Clamp


Tomoyo PDV

Sakura se pasó toda la mañana, llorando, para mi pesar, y luego, en estado zombi, algo tampoco que me gustara mucho.

Decidí, que si ella no quería salir, la obligaría, pues no le hacía bien estar encerrada.

Mi celular sonó, y aunque no quería dejar a Sakura sola, la persona al teléfono fue muy insistente

-¡Heeey Tomo-chan!- comenzó Eriol- ¿vienes conmigo al parque Shin Rin?-

-Eriol, estoy con Sakura… ¡No puedo ir!- dije, bajito, para que ella no se sintiera culpable o me pidiera de que valla y quedarse sola, hay muchos objetos filosos en la casa

-Oh, ¿Cómo está?- preguntó por una vez, serio

-Muy mal, ¡ya no sé que hacer!- dije, avergonzada

-Adolescentes- dijo y largó un resoplido y una carcajada- tráela, podemos ir los tres

-¡Se sentirá peor!- dije, acusándolo ¿de qué? De insensible- pensará que interrumpe, ya sabes que es muy sensible

-Vaya, la conoces mejor que ella a sí misma…- dijo- podemos decirle a Chiharu, Yamasaki, Naoko, Rica, ¡que se yo! Dile igual como si nuestras citas fueran como las de Mayo y Ritsusa- rió

-¿Seguro? Si llora, la consuelas tú- le dije, para amenazarlo nomás, ella es mi amiga, y no me importa-

-Eh, reto aceptado, te quiero mi canción de amor- dijo

-Bah, bah, siempre lo mismo terroncito de café-

Se escuchó su explosiva carcajada al otro lado de la línea, luego cortó.

-Sakura, ¿Qué tal una visita al parque?- le dije, acariciándole las mejillas

-Me parece… bien- gimoteó

-Perfecto… - me dije

Sí- dijo, con los ojos hinchados

Eriol pasó con su auto por mi casa, y me sorprendió que fuera delicado con Sakura, o quizás se deba a que yo lo miraba, de una manera, que podía compararse a que te estén apuntando con una pistola nueve milímetros.

Fuimos al parque, donde a pesar de que estuvo sentada, recostada sobre un árbol todo el día, a Sakura pareció hacerle bien el cambio de aire, y Eriol le sacaba una que otra carcajada, evaluando sus chistes. Siempre tan feos.

Era una mañana algo fría, algo cálida, extraña. A eso de la 1 pm fuimos a una cafetería cercana, donde solíamos ir luego de salir a bailar. Entramos, y nos sentamos en una mesa, donde pedimos el almuerzo. Sakura miraba a la nada, y de repente se levantó y yo la seguí. En una mesa camino al baño, estaban May y Li.

-No puede ser- dijo Sakura

-¡Sakura espera!- dijo Li, extrañamente luego de levantarse tan precipitadamente, se tapó la boca.

-¡Idiota!- le grité- ¡mira lo que has hecho!-

Al salir afuera, Sakura debió detenerse por el tráfico y el resto nos alcanzó. La calle se partió al medio y la gente comenzó a gritar. Mierda. Pensé, justo ahora. Pobre Sakura.

En ese momento, Hien y Luna llegaron con Yue y Kero, montados en Mimy.

-¡Sakura! ¿por qué lloras?- dijo Kero

-Ese chico… - dijo Yue- no está normal

-¿de qué hablas?- dije

-Yo también lo había notado, tú no eres Shaoran- dijo Eriol

-¡¿Qué?!- dijo May

-Lo sabía- dijo Luna

-¡Hay un agujero por si no se dan cuenta!- gritó Hien

-¡Usa la carta Tierra para rellenar los huecos y séllalo con magia!- le gritó Eriol

Pero Sakura estaba paralizada, mirando a Shaoran, desconcertada.

-¡Sakura!- le dije- ¡reacciona!-

-¡Tú!- gritó Luna- ¡te reto a un combate! ¡quiero a mi hermano y lo quiero ahora!-

-¿Cómo dices?- dijo Shaoran

-¡Mira lo que le has hecho a Sakura! ¡Me has quitado a mi hermano! ¡Te reto a un duelo de artes marciales! ¡Sin magia! ¿entiendes? ¡TÚ no puedes usar ningún tipo de magia, ni nadie que te acompañe, y YO no puedo usar LA MÍA!-

¡aceptado!- gritó el chico

Ella pasó a mi lado, Sakura miraba, con los ojos desorbitados hacia algún punto lejano entre Luna y Shaoran. Entonces, le susurré a Sakura

-Aquí decides tú, cuando veas que es el momento oportuno, le disparas a Shaoran con la carta Sueño-

-¿qué dices? ¡No puedo!-

-Sólo lo dormirás-

-Pero quebrantaría las reglas del juego-

-Confía en mí-

Luna se colocó enfrente de Shaoran, y avanzó corriendo, hacía él, esquivando puñetazos y lanzando los propios.

En cierto momento, Hien se paró al lado mío, mientras Eriol arreglaba la calle y le dijo a Sakura

-Sabes he aprendido a apreciarte, Sakura, si es que te puedo llamar por tu nombre, así que a la cuenta de tres, disparamos los dos… ¿si?- dijo delicadamente.

-Sí, Hien- aceptó ella, triste aún- Uno, dos…-

-¡Tres!- gritó el chico

Entonces, Eriol, él, Sakura, y Yue y kero otro tanto, le apuntaron a Shaoran. Que cayó dormido, y cuyos ojos miraron a Sakura, anegados en lágrimas y dijo

-Sabia que tendrían que saber que no era yo-

Sakura se acercó a él, entre la histeria alegre y el llanto. May estaba paralizada, Luna nos guiñó un ojo. Yue suspiró y Kero reclamó por postres.

Suspiré, mientras Eriol me abrazaba. Era mucho estrés por un día.

Una semana después…

-¡Shaoran! ¡Lo siento! Te pegamos feo con la magia…. Lo siento, lo siento, ¡lo siento!- insistía Sakura

-Sakura, shhh, calma, está bien, sí, pegó feo, pero le pegó más a mi ocupante que a mí- dijo, sonriendo, aunque algo débil

-Pero… ¿no fue algo fuerte ese golpe?- dije

-Fue un ataque a la energía de quien lo ocupara, no a él, además ninguno atacó con fuerza, fue más la unión de todos los poderes- resopló Eriol

-¿no atacaron con fuerza?- dije

-¡claro que no!- rió Eriol- si lo hubiéramos hecho, lo matábamos a él, a Luna y posiblemente a ti, May-

-Perdona, Sakura, yo, no sabía, pensé que él me quería debería haberlo rechazado, perdona, es que … siempre lo quise tanto- sollozó May

-¿a que tú no sabias quién era?- dijo Luna, arqueando una ceja

-¡Pensé que estaba raro, que sólo soñaba, por eso fui a verlo!-

-Se, seguro- dijo Yue, resoplando

-¿Pero qué le dispararon tú y Yue?- le preguntó Sakura a Kero

-¿Nosotros? Fue nada, sólo para espantar- hizo un… ¿gesto con la pata?-

-Sigues en cama- le dijo Hien a Shaoran- aunque vas todos los días al colegio, ¿cómo haces?-

-Se llama no querer quedarme libre de faltas y a la escuela de verano- respondió él, enervado

-Pero ahora estás mejor- dije yo

-¡sí claro que sí!- respondió- si duermo bien hoy mañana estoy listo-

-Entonces… te dejaremos descansar- dijo Yue-

-Hey Yue, ¿Por qué Yukito y mi hermano hace días que no aparecen?- preguntó Sakura

-Ah, cierto, estabas en lo de Tomoyo cuando avisaron… se fueron a vivir solos- dijo, apático

-Oh, pero ven a visitarme, ¿bien? Hace mucho que no te veo- le sonrió

-Perfecto-

-Bueno, te dejamos descansar- dije y saludamos con Eriol-

-Si necesitas algo… llámame- le dijo Sakura pero él la retuvo

-No, a ti te quiero aquí- le dijo, serio.

-Ella sonrió y pronto fuimos desocupando la casa. Me sorprendió que May y los demás vinieran también.

-¿por qué nos siguen?- dijo Eriol

-Esos dos necesitan un rato solos, y no me voy a aguantar las melosías de Shaoran- dijo Hien

-Ni yo- dijo Luna

-Yo menos- dijo May, gimoteando

-Nos vamos al centro comercial, ¿vienen?- dije yo, mirando a Eriol que aceptó con una mirada

-Bueno, yo voy, no tengo nada que hacer…- dijo Hien

-Yo tampoco- dijo May

-Para quedarme encerrada me voy contigo- dijo Luna

-Y nos fuimos, para darle un espacio a la pobre parejita.

Riley PDV

Estaba concentrado, recordando lo poco que sabía de autodefensa ante una chica cinta negra, que pegaba certeramente, y daba la impresión de que estábamos haciendo un baile Capoeira, como los de Brasil.

Entonces, una combinación de poderes atacó mi espacio y tuve que salir de ese cuerpo, sin oportunidad de volver.

Maldije sin cesar. Me estaba gustando estar en el cuerpo de Shaoran…

… y May.

Mei-Ling PDV

Frustrada, frustrada, frustrada. Y con una rabia asesina, controlé mi rostro para que no delate nada. Y me dispuse a enfurruñarme sin que nadie supiera.

Luna PDV

Cuando entré al departamento, sonreí para mí misma al ver a Sakura y a Shaoran juntos, mi hermano, por lo menos, sabía que lo conocía, y ahora él es feliz. Dudé si Sakura tendría frío allí, dado que tampoco era tanto ahora el frío que hacía, pero me acerqué y con cuidado puse una manta por encima de ella y de Shaoran, ambos, dormidos.

Me entró un escalofrío, en cuanto acomodé la manta y sin querer toqué las manos unidas de Sakura y mi hermano. Vi como Sakura también fruncía el ceño.

Estaba en el medio de una cúpula, quizás, usada como capilla, dado que había miles de flores y no tenía puertas o paredes, parecía un Partenón algo redondeado. Afuera, el día era nublado y cálido, húmedo, típico que precede a una lluvia intensa pero corta de verano. De pronto, las flores se chamuscaron y desaparecieron todas las decoraciones, sin embargo la alfombra roja estaba allí, me gritaba que continuase hasta el altar, en el camino, increíblemente largo, me encontré con una chica, de largo pelo oscuro.

con esto te estoy demostrando que siempre seremos amigas- me dijo, con una sonrisa triste.

Y me empujó hacía delante. Detrás de mí, la muerte rió, macabra, y se la llevó.

Respiré agitada, una y otra vez. Pude sentir, como la mano de la muerte tocaba su hombro, lo sentí en carne propia, y se la llevaba, a ella y a un chico de azules ojos.

Sakura lo estaba viendo, una muerte se acercaba.

Un grito sin volumen salio de mi garganta.

Sakura PDV

Estaba soñando, un sueño tan raro como horrible, y sin embargo, estaba genial conmigo misma, allí con Shaoran, y aunque puede que la herida tarde en cicatrizar, estoy mejor que bien, estoy completa, estoy con él.

Abrí los ojos, reacia, aunque alarmada ante el grito a mis espaldas.

-¿Qué pasa?- dije, aún con la vista borrosa

-Lo viste- dijo horrorizada

-¿ de que hablas?- pregunté

-Vine a traerles una manta, y cuando rocé la piel de tus manos me lo mostraste, lo vi, vi tu sueño, la muerte… -

-Es solo un sueño- dije, restándole importancia

-¡Si lo hubiera soñado yo tal vez! ¡pero tú no! ¡tus sueños tienen premoniciones!- dijo la chica

-La muerte no nos va a llevar- insistí.

-Si tú lo dices, disculpa por molestarte- dijo, y se fue, con una rapidez impresionante.

Miré hacia delante, a la cara de mi querido Shaoran, dormido. Me dije que solo sería cosa de su excéntrica gemela. Y miré hacia delante, nuevamente, y la oscuridad de los sueños me atrapó.

Varios días más tarde el río volvió a su cauce normal, nada había de diferente, y parecía que el idiota que me estuviera molestando con esto de las cartas, se hubiese retirado.

Respiré el fresco aire saliendo de otro agotador día de escuela. Hoy estaba fantástico, como siempre.

Era Marzo, 20, para ser exactos, hoy no teníamos colegio, gracias a una pandemia de gripe que azotaba al mundo, y por ello, desinfectaron el colegio y sacaron el turno matutino para una mejor ventilación. Estaba observando el canal de noticias, todavía en pijamas, sin saber ni qué miraba pero… me extrañó lo que escuchaba.

Presentadora: - Así que, Sumi, esto parece ser bastante anormal… ¿cierto?- dijo la mujer, rubia, de unos 50 años, ojos miel y rostro sabio

Periodista: - sí, Ai, esto no es normal, sumamente anormal, acotaría yo, dado que los vientos han cambiado de manera extraña, y en Tokio hace un calor impresionante en las mañanas, y en las noches nieva, muchas estructuras sufren las consecuencias, y los casos de bronquilolitis, neumonía, e incluso, y como ironía, gente desmayada por el calor, se han multiplicado, no sabemos qué pasa, la gente se deshidrata rápidamente, productos de noches de frío y mañanas calurosas, las autoridades no saben responder, y los vuelos en el aeropuerto se han suspendido momentáneamente, para evitar la entrada de enfermedades a esta debilitada población, volvemos al estudio- le respondió otra mujer, muchísimo más joven, con bucles dorados cayéndole por los hombros, y ojos azules.

Mi mente comenzó a trabajar a mil por hora, sin detenerse, pensando en las posibles causas de este acontecimiento… gases nocivos, calentamiento global, ¡que sé yo! ¡Gases de azufre y máquinas de viento! En fin, sin encontrarle una explicación, decidí que podría viajar a Tokio en Kero junto con Yue, nada me pasaría junto a ellos.

El teléfono sonó, como si fuera una campana en medio de un gran prado silencioso, que te hace volver a la realidad. Me quedé un par de segundos viéndolo, mirándolo como si fuera un objeto extraño, desconocido, luego me levanté y corrí a tomarlo.

Shaoran PDV

Caminando con Daidoji por la calle, comencé a refunfuñar, ¡a quién en su sano juicio se le ocurre querer usarnos como modelos! ¡Justo a mí que soy re tímido! ¡Odio las multitudes! ¡Odio que todo el mundo me preste atención! ¡LO ODIO! ¿Y por qué lo hacía? ¡Ash! Es que le debo mucho a Daidoji, ella siempre me ha ayudado en mi camino de… bueno amoroso. ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Y RECONTRA MIERDA! Es que, como decirle que no a Tomoyo Daidoji, ¿no? Siempre tan incansable, tan perceptiva, tan atenta, tan dulce y… fastidiosa en ocasiones, en especial su cámara. Había dejado a May atrás hacía unas cuadras, iba gritando y saltando como una loca, estaba re feliz, ¡Mei-ling Li esta loca señores! Ahora que lo pienso, luego de la generación de mis hermanas y junto a ellas, partieron todas generaciones de mujeres Li chifladas, May, mis hermanas, mis otras primas, y mi madre, en ciertas circunstancias. ¡¿Acaso no hay mujeres Li normales?!

-¿es necesario?- pregunté como por… octava vez

-Sí, si lo es, pero no te preocupes, yo también voy a estar- dijo, Tomoyo, sonriente

-¡pero las fotos principales nos las sacarás a Sakura y a mí!- grité, enervado

-¿y a quien sino?- dijo ella, desafiante

-¡Contrata a alguien!- dije-

-Nope, ustedes son perfectos además, el nombre de mi primera colección es "Canción de un Amor de Verano" ¿tengo que poner fríos maniquíes? -¡No! Necesito parejas reales…¿a quien me recomiendas eh?- dijo, increpándome

-¡Eh tú y Eriol! ¡Hien y Luna! ¡May y Ritsu!- dije, exasperado

-Uno: Eriol torturaría a mis pobres fotógrafos con su magia y no quiero demandas a la empresa de mi madre, dos: May y Ritsu ya no salen, te has perdido bastante en tu letargo y tres: ¡no sabía que Hitszuso y Luna salían! Cuatro: no me importa, los quiero a ustedes, así que tráeme a Angelina y Brad y sigo con ustedes-

-Exagerada- me quejé- y no, no que yo sepa, pero ¡Mi hermana sabe actuar bastante bueno… si mal!- refunfuñé

-Entonces tú finge que las cámaras no están, total, ni nos verás, ustedes se verán en las gráficas de los carteles, en las de las revistas también en fin, pero me refiero aunque no salgamos en lo mismo, en fin, estaremos en la misma sesión fotográfica- dijo riendo.

-¡es tan complicado que tú y Eriol salgan en un cuarto, May y su invitado en otro cuarto, Sakura y yo en otro y mi hermana y el otro idiota en otro! ¡Me da vergüenza!- confesé

-Bah, bah, si dejas de quejarte, publico algunas fotos grupales, pero saldrás en campaña nacional igualmente- me dijo con una ceja levantada antes de que pudiera replicar me interrumpió- ¡Ya llegamos!-

Estábamos fuera de la casa de Sakura, Tomoyo tocó el timbre, el tapado blanco destacaba con su oscuro pelo y el Jean negro, junto con la bufanda a cuadrillé. Sakura salió, tapada con una manta y en pijama, a abrirnos. Estaba hermosa, siempre radiante y bonita, aun en pijama, aun sin peinar, estaba hermosa igual, siempre tan linda…

La besé en cuanto me aseguré que no estaban ni su hermano ni su padre, dado que no me apetece con la amargura que tengo hoy, que el hermano quiera cagarme a piñas. Luego de eso, Tomoyo comenzó a explicarle a Sakura que la nueva marca de ropa de su madre, y ella era la diseñadora aunque sus mejores diseños iban solo para Sakura, necesitaba modelos, y que quería parejas reales, y la única y la mejor que se le ocurría éramos nosotros dos, íbamos a promocionar la ropa de media estación, y saldríamos en carteles en todo el país, rió con su musical risita y nos explicó que tanto ella como Eriol, Luna, Hien y May también participarían, pero, en las fotos para las revistas, nosotros seríamos el "rostro" del asunto. Mierda. Tomoyo sabía ser convincente si se lo proponía, el entusiasmo en sus ojos y la manera en que miraba a Sakura a los ojos como diciendo "si no lo haces… romperás mi pobre corazoncito", y el brillo de los ojos amatistas hizo que Sakura aceptara por ser su amiga, aunque tanto a ella como a mí nos supusiera una tortura, May le mandó un mensaje a Tomoyo preguntando si habíamos aceptado, y cuando Tomoyo la llamó, se escuchaban los gritos de May, aún estando a casi…. 5 o 7 metros de distancia.

Esta va a ser una larga semana… me dije.

-eres una santa- le dije a Sakura, con una mirada elocuente

-¿y como quieres que no acepte? Ella me ha ayudado tanto…- me susurró, aprovechando que Tomoyo fue al baño

-Intenté convencerla… lo juro, pero… ¡mierda que es insistente!- me quejé

-Sí, puede ser- me dijo

-Te quiero mucho- le dije mientras la abrazaba

-Yo también- me respondió

Por ella… me repetí. Suspiré y me preparé para ir al día siguiente a Tokio… bendita Daidoji.

Meiling PDV

Corrí como una desaforada, el aliento me faltaba y el corazón me latía a mil por hora, había pasado mucho desde que vi por ultima vez a Riley, se había escondido en no sé donde a recuperarse, le pregunté si algún día de estos me dejaría verlo en su cuerpo verdadero, y sinceramente, nunca me contestó.

-¡Ray! ¡Rayray!- grité- ¿¡donde estás, idiota!? ¡Tengo que contarte algo!-

Sentí una presencia a mis espaldas, y vi a un chico, pálido, cuyas mejillas estaban rosadas por el frío, como su nariz, tenía una mirada que parecía un cielo azul, no como la de Hien, cuyos ojos tan azules que parecían casi negros cuando no había luz, recordaban a la noche como Tomoyo, sino, que eran celestes, celeste bebé. Me miró, con una mirada cálida, aunque su gesto fuera pétreo, pude notar en sus rasgos, el encanto de los hombres de antes.

-disculpa… ¿necesitas algo?- le pregunté, dado que no dejaba de mirarme

-¿no querías verme en mi verdadero cuerpo? Pues es este-

-¿Ray?- pregunté

-Sí, campanita, soy yo- dijo, desdeñosamente

¡bromeas!- grité- ¡ese cuerpo y ese rostro parecen de modelo!-

-Entonces me declaro Sex-simbol- se mofó

-Tampoco te agrandes, enserio… ¿se lo robaste a Jesse Mccartney o algo así? –

-Por ultima vez, Meiling, no lo hice-

-Responde, el nombre de tu maestro- dije, sombría

-Eso no se dice- respondió haciendo un gesto recriminatorio con el dedo

-¡Eres Riley!- me asombré

-Sí, ¿Qué esperabas?-

-¡ay Riley estoy tan emocionada! ¡Voy a hacer una campaña publicitaria para mi amiga Tomoyo!-

Me acerqué y lo abracé, en contra de los pensamientos que me aquejaban, me recibió, cerrando sus brazos entorno a mí, en ese momento quise irme, querría robarme los poderes, seguramente, pero no lo hizo.

Inclinó la cabeza y me susurró al oído: Felicitaciones Campanita de fresa.

Riley PDV

Abrazaba a May, en ese día que me resultaba tan familiar, tan cómodo, con Mi propio cuerpo, no de algún otro, tan joven y fuerte como hacía tanto ya… de pronto, alcé la vista, y allí lo vi, allí fue donde mi corazón dio un vuelco, cinco personas corrían en mi dirección, una de ellas gritó el nombre de May, feliz, con su aguda vocecita, y una cámara en la otra mano, y allí fue cuando en vez de ver a aquella chica, me sorprendí al ver … a otra, no vi a Tomoyo Daidoji avanzar, vi a April, vi a la chica por la que hacía esto, vi en mis ojos la manera que la mataron, mientras ella imploraba piedad y yo no podía hacer nada. Vi morir a mi madre, a mi hermana, a April, a mi padre… sólo quedamos yo y mi hermano. En realidad, también lo mataron.

-¡Meiling! ¡han dicho que sí! – dijo la chica

-¡Nos vamos a Tokio, May!- dijo Luna

-¿de donde han salido ustedes dos? – dijo May, soltándose y dirigiéndose a Hien y a Luna

-En cuanto la telefonearon, se puso como loca y me arrastró aquí, le faltaba besarme- dijo Hien, resoplando

-Ya te gustaría- dijo Luna, tomándole el pelo

-Hey, salgamos a hacer algo hoy en la noche- dijo Hien, apático

-¡Pero mañana nos tenemos que levantar temprano!- dijo Sakura, celosa de que Shaoran saldría

-En realidad, Sakura, es mejor que ellos salgan… nos dejan el camino libre a nosotras para romper un par de corazones, salimos solas hoy, ¿Qué tal?- dijo Luna

-¿Qué dijiste?- dijo Shaoran

-Sí, yo por lo menos, estoy soltera como May- hizo un gesto de desdén- y que Sakura y Tomoyo bailen con alguien no es infidelidad – sentenció-

-Pe-pero- dijo Shaoran

-Buena idea, Luna-chan, ya mismo te preparo el vestuario, Sakura-chan- dijo Tomoyo

-ay Tomoyo-chan- dijo Sakura

-Vienes, May- ordenó Tomoyo

-Sí, si- aceptó ella-

-¿y ese chico?- dijo Luna, abriendo los ojos grises ampliamente, como si hubieran dicho una palabrota

-Soy … soy… - dije yo- soy Ruy-

-¡May! ¿Cómo es que no nos presentas? – insistió

-Eh, bueno, Ru-y – enfatizó- ellos son, la chica de los ojos verdes, Sakura Kinomoto, el que está a su lado tomándole la mano es Shaoran Li, mi primo, la desesperada… perdón la chica de ojos grises es Luna Li su gemela y mi otra prima, el chico del pelo color caramelo es Hien Hitszuso y la chica de la cámara es Tomoyo Daidoji-

-Ya me he presentado- dije, para zafar

Algo comentaban, algo decían, sin embargo, no podía dejar de ver a April, viva, radiante y feliz con su cámara. Me perdí en los ojos violetas de esa muchacha, deseando salir, sin frutos.

Sakura, eternamente distraída no pareció notar nada, pero su pareja el joven descendiente de Clow Leed, me miró con los ojos ámbares llenos de preguntas. May hablaba con la chica de la cámara, Hien hablaba por teléfono, oí pronunciar varios nombres y apellidos, seguramente de quienes saldrían y parecía que la chica de los ojos grises no iba a dejar de mirarme por lo que, para intentar que deje de mirarme le dije:

-¿Qué pasa? ¿tengo algo raro en la cara? Si es un grano pensé que…-

-Es que… te veo cara conocida- sonrió- pero tal vez me parezca-

-La verdad… me parece que sí-

-En fin, te pareces mucho a mi maestro de … ¡Inglés!- dijo, como si descubriera algo- viajé a Estados Unidos hace tiempo con… mi hermano, y mi maestro Austin Stevens se parecía mucho a ti, más bien, te pareces a la descripción de su tío abuelo, Riley-

-¿Riley?- dije como si fuera algo raro

-Sí, nos contó que su abuelo era hermano de ese chico, y que tuvo que darse por muerto usando el cadáver de su mejor amigo, luego de eso, escapó con su abuela, Sally-

-Oh, que triste- dije, aunque ahora me emocioné, ¡mi hermano había escapado!- ¿no deberías planear la salida?-

La chica asintió, y con una mirada maliciosa, agarró el moderno celular, y mientras el otro chico iba por la 3ra llamada, la chica pelilarga, marcaba a gran velocidad, Hien y ella parecían librar una competencia.

Cuando estuve más tranquilo, pude volver a perderme en los ojos que me recordaban tanto a aquella chica, e ignorar esos ojos ámbares, crueles, que me escrutaban.

Me di cuenta la gran sensibilidad que había perdido cuando partí hacia otros cuerpos, estar en el mío era muy reconfortante.

Demasiado.

De pronto, May me dijo, con una mirada gélida

-No puedo volver, Ray, ya no-

Su voz, pasó de ser chillona a casi inaudible, dulce, acariciándome. Pero May puede saber de eso. No es prueba de que ella me haya hablado. De pronto, Sakura me miró, parpadeó y miró hacia delante nuevamente, Sakura es muy poderosa como para que un espíritu tome su cuerpo, como vive en su mundo todo el rato, no permite que nadie entre en su sistema. La chica de los ojos grises me miró y marcó un número en su celular

Búscala, busca quien te pertenece y con quien puedes vivir para siempre- dijo una voz, cuando abrí mi celular para atender, la chica de los ojos grises ya no los tenía grises, sino marrones, un par de ojos chocolates.

-April…-dije, atónito

-Sí, yo no puedo volver, no puedo, Riley- me dijo dulcemente

-Yo te traeré el maestro lo hará- susurré- ¡quiero volver al pasado y tener una vida normal, el maestro lo modificará, tendremos una vida juntos, una vida sin sufrimientos!- prometí

-Me voy, Ray, este cuerpo no me quiere aquí, ninguno, el mío está muerto, y ahora quiero que tú seas feliz-

-¡NO SIN TI! – grité- ¡No puedo sin ti!-

Todos los ojos se volvieron hacia mí, Luna volvió en sí, y siguió arreglando la salida. Sakura me miró con los ojos abiertos, verdes, y llenos de preguntas, Shaoran la tiró levemente hacia atrás, protegiéndola de mí.

Los dos hechiceros más poderosos me clavaron la mirada, como si fueran a matarme con las cartas o invocando algún dios viejo.

En ese momento, simplemente, inventé que debía hacer un trabajo, que me apuntaba a la salida y que mañana iría a la sesión de fotos. Simplemente para zafar. Luego de eso, besé a May enfrente de todos y me despedí.

Recordé como hacía tanto tiempo ya, le había pedido al maestro solamente una cosa, volver al pasado, y que el mismo cambie, para que yo y mis parientes pudiéramos tener una vida normal.

Ellos, yo, y todas las personas que vi morir, al otro lado de la cerca, o en el tren, pidiendo clemencia.

Sakura PDV

Estábamos allí, en medio del parque del rey pingüino, celebrando la nueva marca de la madre de Tomoyo, y que May ahora, tenía novio, ¡y qué novio! Había dicho Tomoyo.

-¡May, pero pues que no me dices que tienes novio!- le dije yo, riendo e intentando creer que así se quedaria lejos de Shaoran, sin molestar, porque no había manera de probar que realmente ella supiera o no lo que le pasó a Shaoran...

-Recién me entero hasta yo- me dijo, emocionada y tomando mis manos, luego, comenzó a girar usándome como contrapeso, como cuando éramos pequeñas

-Wow, sólo a Meiling Li le pasa de enterarse que su novio es su novio luego de que la besa enfrente de sus primos, un perro faldero, perdón, Hien y sus dos mejores amigas - se carcajeó Shaoran

-¡cállate!- le dijo Meiling- es que… técnicamente se me ha declarado recién, no sé que pensar- dijo, contrariada

-Vaya, que romántico- ironizó Hien

-¿Acaso no lo ven? ¡el chico romántico que besa a su chica y corre, avergonzado, por que su amor y su pasión lo han hecho avergonzarse en frente de los parientes de su Julieta- dijo Luna, suspirando… y muerta de risa

-Te felicito, May- le dije, abrazándola

-Gracias, cerecita, eres la mejor- me correspondió el abrazo

-Nunca te había visto tan contenta- dijo Shaoran

-Créeme, yo sí, mientras tú estabas algo… distante- dijo Luna, seria

-No puedo creer que Ray Ray me quiera- dijo Meiling, mirando al horizonte

-¿Ray Ray?- preguntó Shaoran

-Eh… esto, Ruy- dijo ella, sonrojada

-¡Me he vuelto a quedar sola!- dijo Luna- ¿tan fea soy?

-Con respecto a eso… dijo Shaoran

-¡no comentes!- le recriminó ella

-¡Pero hoy es borrón y cuenta nueva!- le dije yo, animándola- hoy puede que te consigamos un novio, conozco varios interesados-

-Sí, hoy es noche de parejas, así que no te queda mucho de soltera, Luna- dijo Meiling

-Por cierto, ¿A dónde y quienes vienen con nosotros?- dijo Tomoyo

-Bueno, Chiharu y Naoko, Ai, Kumiko, Sara, y Reika-

-¿Y? ¿Hien? ¿qué dijo Eriol?- preguntó Shaoran

-Vienen él, Sora, Ruy, Yamasaki, Ian y el primo de Shinto- dijo Hien, ausente

--¡Perfecto! Ahora, a qué discoteca…- dije yo

-Nosotras vamos a Sunset- dijo Luna

-¿Y si vamos todos juntos a la misma?- propuse- total si los chicos quieren más libertad o nosotras basta con ir a la otra punta del lugar, así será -más seguro y no me comerán los nervios, ejem, linda tu idea, Hien- le recriminé-

-Bueno, bueno- dijo él, rodando los ojos.

-No lo puedo creer, no lo puedo creer, ¡NO LO PUEDO CREEER!- repetía May

-¡ay May, me hace tan feliz que hayas conseguido a alguien!- dijo Tomoyo

-Sí, a mí más- bromeó-

Sonreí para mí misma por May, por fin iba a tener un noviazgo serio, en cuanto a esta noche, no sé qué ponerme. Mmm tal vez el strapless azul, el pantalón blanco y los zapatos plateados… sí, eso… podría ser. Cuando llegué a casa, encontré una note de mi padre que decía que no volvería hasta mañana, que lo disculpara, pusiera la alarma y me llevara el gas pimienta a mi cuarto. Me reí. Shaoran comenzó con que no iba a dejarme sola, por si venía algún loco, que se quedaría conmigo luego de volver de la salida. Le dije que posiblemente, mi padre estaría en casa para entonces pero él insistió. Estaba en la cocina preparando algo para comer con Shaoran cuando mi hermano y Yukito entraron por la puerta. Me sonrojé, me habían atrapado in fraganti mientras bueno, hacíamos una pausa con Shaoran para… demostrarnos cuánto nos queremos.

-¡Hey mocoso! ¿Quién te crees para besar así a mi hermana?- dijo mi hermano

-¡Touya!- le recriminó Yukito- son novios, tienen que tener libertad, ni que estuviera propasándose ni nada por el estilo

-Mi hermano gruñó una sarta de palabras inentendibles, le sonreí a Yukito y lo abracé, hacía tanto que no lo veía.

-Hay Yukito, tanto que no te veo- le dije

-Sí, pequeña Sakura-

-Hola, Yukito- dijo Shaoran tendiéndole la mano

-Hey, has crecido mucho desde la última vez que te vi- le dijo él, estrechándosela

-Eh, gracias- Shaoran miraba con odio a mi hermano

-Sí, pero no dejas de ser un mocoso QUE SE METE CON MI HERMANA- dijo Touya

-¡Hermano!- le dije yo- ¡ya tengo edad para elegir a un novio decente! Además, Shaoran jamás me haría daño, él es muy educado-

-Bah bah, créeme Sakura, conozco lo que le pasa por la cabeza a este idiota-

-¡Mira estoy harto!- comenzó Shaoran- ¡Yo también tengo una hermana ¿Sabes?! ¡te he soportado mucho tiempo pero la verdad es que quiero a Sakura te guste o no! – le gritó

-¡Ya verás, mocoso!- dijo mi hermano

-Basta, ¡BAASTA!- grité, los dos miraron hacia lugares diferentes

-¿Y? ¿Qué me cuentas Sakurita? Bueno, además del novio nuevo- dijo Yukito, dulcemente

-Mmm, nada, he aprobado matemáticas- dije, riendo nerviosamente

-¡Jah! Eso es un milagro, tú nunca apruebas- dijo mi hermano. Lo ignoré

-¿y que los trae por aquí?- dije

-Tu padre nos pidió venir para no dejarte sola- dijo Yukito

-En cuanto a eso… eh esto, le voy a pedir permiso a papá para salir hoy, perdonen las molestias- dije

--¿¡Con el mocoso!?- dijo mi hermano

-SALIDA MÚLTIPLE- grité

-Ah-

-No es problema, Sakura, de todas maneras nos quedaremos un par de semanas-

-¡Que suerte!- grité- Saben, mañana Shaoran, Tomoyo, Eriol, Meiling, Hien, Luna y yo iremos a sacarnos unas fotos para la gráfica de la marca de ropa de la mamá de Tomoyo

-¿enserio?- dijo Yukito-

-¡y quieren a monstruos como ustedes!- rió mi hermano, volví a ignorarlo

-Te he extrañado, Touya, no sabes cuanto- cuando dije esto y lo abracé la cara de mi hermano se relajó y parecía como si estuviera a punto de llorar de la emoción. Luego me volví con Shaoran.

-Buena táctica- me susurró Shaoran

De modo que, Shaoran tuvo que regresar a su casa y prometió venir junto con los demás, me pregunté cómo haríamos para entrar en el Audi de Eriol. ¡Sí un auto hermoso! Pero somos… eh, Shaoran y yo… Tomoyo y Eriol… May y Ruy… Hien y Luna… eh, ¡OCHO! ¿Ocho en un Audi coupé? Ni ahí, entramos como mucho 5 si es que la vida nos premia. Me acordé de preguntarle a mi padre si podía salir y él aceptó.

No me sorprendió que Tomoyo llegara, sonriente, con la ropa para ella y para mí. Ella se pondría un vestido negro, con tacones, y yo, bueno, era vestido o pantalón y opté por lo segundo. Un pantalón blanco y una blusa negra con detalles en blanco y mis queridos zapatos plateados. Ambas planchamos nuestro cabello y nos maquillamos de manera natural, solamente resaltando los rasgos más lindos que teníamos, sentí una punzada de envidia por Tomoyo, que con su pelo largo y negro y aquel vestido estaba más para una revista de modas que para salir a bailar.

Shaoran llegó quince minutos más tarde con el resto del batallón, incluidas mis amigas y sus amigos.

-Hey, Shaoran, ¿cómo hicieron para entrar todos en el coche de Eriol?- le pregunté

-No vinimos sólo en el coche de Eriol- dijo él

-¿y en qué vinieron?-

-El auto de Eriol, el de Yamasaki y el de Hien-

-Sabía lo de Yamasaki, pero ¿Hien? ¿Tiene edad legal?- pregunté

-Sí, oficialmente sí, Hien es un año más grande que nosotros, como Yamasaki y cómo Eriol, sabes que en los ciclos que ellos cursaban en el exterior tuvieron que entrar un año más tarde por la fecha de nacimiento-

-Ah, bueno, en fin, ¿cómo vamos?- pregunté

-Chiharu se va con Yamasaki y Naoko y Sora, y Tomoyo, Reika , Ai e Ian con Eriol y tú, Luna, Kumiko, Sara, Ruy, Meiling, el primo de Shinto y yo nos vamos con Hien-

-¿tantos entran en el auto de Hien?-

-Ya verás- se rió

Afuera me encontré con las chicas, casi todas vestían pantalones o faldas y con los chicos, Ian parecía tan amable aquel día, explicó que era parte de una apuesta lo del otro día y volvió a ser el tímido chico que siempre fue, dulce y bueno. Ruy no se despegaba del brazo de May que iba con un vestido rojo. Nos dividimos luego de charlar un poco, ¡extrañaba tanto a Yamasaki! ¡Hacía mil que no hablaba con él y escuchaba sus mentiras! Fue algo tan familiar de la infancia…

Nos dividimos, uno para un lado, otro para el otro…

-Wow- dije en cuanto me encontré con la GRAN MOLE que Hien tenía de camioneta- ¡Valla que eres modesto eh!- le dije, en broma

-¿Quieres manejarla?- me preguntó

-No, gracias, me puede comer- reí

-Les dije a mis padres que no la quería, que era mucho, que no la necesito, pero la compraron igual- dijo, algo apenado- creo que se sienten culpables por verme una vez o dos al año-

-Eh esto yo…-

-¡nos vamos!- dijo May y se subió a la gran Range Rover

-Bueno…- dije yo y Shaoran me ayudó a subir, era muy alta

-En el camino, me sorprendió y a la vez no, que Hien le jugara una competencia a Yamasaki, mientras todas gritábamos, desde Meiling que estaba a mi lado, hasta yo en mi misma, Shaoran parecía disfrutarlo

-Mira, si chocamos a alguien el perjudicado es él, con esta mole…- comenzó

-¡Pero y la gente que agarremos! – grité

-No te preocupes- dijo Hien- esto tiene unos frenos bárbaros-

-Si vieras la cantidad de veces que me ha hecho dar casi un paro cardíaco con el tema de los súper frenos- respiró hondo Luna, que estaba en la parte de adelante, pálida-

-Y a mí- tembló May

-Bueno, bueno paro, pero es culpa suya que haya perdido- se quejó Hien

Y Eriol y Yamasaki nos pasaron. Entonces, observé la cara de aflicción de Ruy, el amigo de May, decidí preguntarle que le pasaba, es que no lo veía como el resto de los varones, riéndose de nuestras caras de miedo, sino que estaba como… triste.

-Hey, Ruy, disculpa que te llame por tu nombre pero no me has dicho tu apellido, ¿Te sientes mal?- a mi lado, Shaoran, hacía un mohín

-Eh, no, simplemente… estaba pensando en algunas… cosas, y no… te preocupes, mi apellido es Stephen-

-Ah, entonces, Stephen, ¿Eres el novio de May?-

-Supongo, aunque esta chica no ha dicho nada aún- dijo, mirando a May con una cara de aprehensión fingida

-Eh esto…- May se puso roja

En eso, sentimos un fuerte giro seguido de un frenado importante, -chocamos, chocamos, Hien ¡eres un descerebrado!- pensé, sin embargo, nunca sentí el golpe y cuando abrí los ojos –los había cerrado- estábamos a una cuadra y media de la discoteca Sunset, y la verdad, el corazón me palpitaba a mil por hora y los oídos me tronaban del miedo, me encontré agarrada a Shaoran, con May encima, roja como un tomate, dado que Ruy había caído sobre ella, y Kumiko, Luna y

Shaoran gritaban sartas de miles de blasfemias, gritos de barbaridades y palabras que… sinceramente no quisiera repetir, me reí porque la verdad, nunca había escuchado salir tantas palabrotas de la boca de Kumiko, la dulce chica que siempre aprobaba cocina con 10 y era bastante buena alumna, Luna, bueno no podía saber si era común en ella, y Shaoran estaba rojo y con más ganas de las habituales de matar al chico del cabello del color de las avellanas.

-La verdad, Sakurita, nunca pensé que me dijeras descerebrado tan abiertamente- me dijo Hien guiñándome un ojo

-Eh… esto, ¿lo dije en voz alta?-

-Si- respondió

-¿Saben a quién te pareces?- me dijo Luna- ¡a mi hermano! Ambos dicen todo sin pensar, y la verdad, es que en él es una virtud porque es indeciso de tan racional… y bueno la verdad la grabación que me mostró Tomoyo- se carcajeó

-¡sí! ¡Ya me acuerdo! – dijo Hien- Y entonces, luego de cambiar las cartas el horrible monstruo uno le dijo a la monstruita uno, Quiero…- comenzó a imitar a modo de burla- ¡Quiero decirte que tú me gustas mucho!-

-¡Sí! Lo que me he reído con eso, tan romántico… tan verdadero… tan, Shaoran- dijo May, con tono agudo

-¡Yo quiero ver eso!- dijo Ruy

-¡Y yo!- dijo Kumiko

-¡Voy a matar a Tomoyo!- dije

-Bah bah, no la mates, Hien y yo nos escabullimos y tomamos la cinta que decía, "confesión"- dijo May

-¡Son unos metidos!- les grité-

Ni caso me hicieron y comenzaron todos a carcajearse a costa de Shaoran y de mí.

-Gracias a eso tengo novia, a excepción del rubiecito, ¿Cuántos de ustedes, reprimidos, tienen novia?- desafió Shaoran a el primo de Shinto y a Hien

Ambos miraron en direcciones opuestas, avergonzados, y dejaron de reír. Hien se bajó de la camioneta y le abrió la puerta a Luna, que tomó su mano para bajar mientras lo miraba con desdén, Hien soltaba carcajadas histéricas, y en sus ojos parecía estar escrito Si, tendría que haberme confesado, Shaoran hizo lo mismo conmigo y casi me caigo, porque estaba muy distraída con él, May y Ruy lejos de ser tan románticos parecían amigos de toda la vida más que novios, y Ling el primo de Shinto bajó distraídamente charlando conmigo y con Kumiko.

En la puerta de la discoteca esperando en la fila estaba todo el batallón, bromeando, riendo y golpeándose de manera amistosa.

Posiblemente se estarán preguntando… ¿Cómo una persona puede golpear a otra de forma amistosa? Bueno ellos lo lograron.

Me sentí realmente relajada cuando caí en la cuenta que Tomoyo no traía la cámara. Te está dejando descansar hoy porque mañana sino te va a agarrar un ataque de histeria. Me dije. Shaoran pareció notar lo mismo, y entre él, Eriol y Yamasaki se la pasaron torturando y etiquetando de gay a todos los otros chicos que no tenían novia. Varios de ellos se pusieron colorados, en especial Ruy, que estaba esperando que May se decidiera. Noté que a pesar del bendito humor y eterna libertad de Eriol, él y Tomoyo mantenían una relación bastante estable, siendo que ambos se la pasaban dándose celos el uno al otro, Eriol coqueteaba con una chica, Tomoyo con un chico y así, pero creo que eso hacía que se mantuviera la relación estable, o por lo menos que Eriol fuera aprendiendo lo que es el compromiso. Y lo que es Tomoyo Daidoji pensé, Tomoyo podía ser muy vengativa si quería.

Al entrar al lugar la música estaba a más no dar de fuerte, invitándote a bailar.

Las melodías eran pegajosas y ninguno esperó demasiado para ponerse a bailar. Yo arrastré enseguida a Shaoran a la pista de baile, y me puse a bailar con él, ambos sintiéndonos más libres que nunca. Con el pasar de la noche fuimos haciendo distintas cosas, de vez en cuando tomábamos algo en la barra o charlábamos simplemente, como preví todos tímidos, nos quedamos dentro de la "nuestra" y sólo de vez en cuando alguna de las "solteras" o de los "solteros" bailaba con algún desconocido. En general el resto nos íbamos turnando entre amigos, me causó mucha gracia cuando Eriol me sacó a bailar por la cara tanto de Tomoyo como de Shaoran. Era muy burlón y me daba giros y vueltas a cada rato riéndose hasta descostillarse. Bailar con Yamasaki fue de lo más cómico, en especial cuando en medio de una canción de rock comenzó con la historia de que se llamaba Rock and Roll porque eran los sonidos de una guerra que hacía la gente del medioevo tirándose piedras a los escudos de metal y evitándolas rodando. Como siempre, fue Chiharu la que me dijo que era mentira… y yo que me la creí. Si bien me puse celosa cuando Shaoran bailó con Reika o con Chiharu sabía que ellas eran amigas y que ni ellas ni Shaoran me traicionarían, pero cuando fue con May… ¡una ira asesina brotó de mis entrañas y casi la mato! ¡Casi LOS mato! Pero en fin, respirando y con Tomoyo, distrayéndome pude soportarlo. Fue muy cómica la cara de cólera de Luna cuando Hien sacó a bailar a una chica muy bonita, rubia alta y con ojos miel, creí que iba a matarlo, pero como siempre ella es más de la … vendetta.

Luego, como algo especial de ese día, pasaron una serie de lentos de los años ochenta. Ahí sí que se juntaron todas las parejitas a bailar, y ni May, con su vergüenza por primera vez en su vida, pudo rechazar a Ruy, ni Reika a Ling, o Luna que le estaba haciendo la "Ley del hielo" a Hien.

era tarde, pero en una ciudad tan tranquila como esta, no está mal ir con tus amigos luego de una salida a tomar algo al café de la calle principal de Tomoeda.

Luego de charlar un rato, nos dirigimos a nuestras casas, me reí mucho cuando Shaoran terminó manejando la camioneta, porque tanto Hien como May llegaron y se pusieron a dormir.

-¿y si nos quieren chequear?- pregunté

-¿y para que existe la carta ilusión sino?- me susurró riendo y me despeinó- ah y otra cosa, para algo existe lo que se llama, astucia, Luna tenía en su bolso la tarjeta verde de Hien, JAH, lo que te dije- susurró nuevamente guiñándome un ojo- más las licencias, ¡No nos agarran ni ahí!- se carcajeó

-Las tienes todas pensadas- dije, arqueando una ceja

-Si este chico quiere puede entrar a la mafia- dijo Ruy

-Ah y otra cosita, hermanito, ¿¡qué es eso de revisar mi bolso!?-atacó Luna, soñolienta

-¡¿Qué es eso de llevar los documentos de Hien?!- contraatacó Shaoran

-Touché- dijo Luna, resoplando

-Va enserio, ¿por qué los tenías?- dijo Ling

-Pregúntale a Shaoran- dijo ella

-Yo le pedí que los tuviera, pero además…- agregó

-¿Qué más?- pregunté

-No sería la primera vez que lo deportan- dijo ella, tomando el puente de su nariz con los dedos pulgar e índice- siempre los pierde, por eso los guardo yo, es otra de las razones por las que prácticamente vivimos pegados, no me tiene confianza, pero menos confianza le tengo yo-

-Ah- dijimos

-¡No… mientas….Lu-na… eh esto…! ¡Sólo fue… una….sola…! una sola vez- gruñó Hien, aún adormilado sobre el hombro de Luna, abrazándola con sus brazos alrededor de su cintura, pegado a ella.

-¡Bah! ¡duerme y no te entrometas! ¡Hay que ver la de circo que tuve que hacer para que no nos condenaran por entrar en la frontera sin papeles de inmigración! Gracias a Dios le había pedido una nota a la mujer de inmigraciones y no te echaron de China con una multa- dijo, primero encolerizada, luego, con suavidad y atrajo a Hien hacia su hombro, mientras él dormía, ella le acariciaba el pelo-

Llevamos a cada uno a su casa, y antes de ir para la mía, Shaoran dejó a May, Hien, Luna y Ruy que argumentó que su casa era cerca. Él me dejó en mi casa, y me reí mucho cuando mi hermano abrió la puerta, él y su cara de ¡Matar al mocoso! ¡Debo matar al mocoso de mierda!

Mi hermano no moriría porque bese a mi novio.

Así lo hice, y la mandíbula de mi Carcelero-hermano cayó como si lo hubieran golpeado.

Eriol PDV: Sueños de borrachera (paréntesis)

Sí, lo acepto, luego de dejar a mis amigos en sus casas, tomé unas cuantas copas de licor, pero en fin, llevo mucho de Clow en mí, y el licor es su bebida predilecta, en especial el de café…

Nakuru llegó saltando, feliz.

-¡Eriol, Eriol! ¡¿A que no sabes qué?!- dijo, saltarina y juguetona

-El licor…*hip* está bueno ehh- dije, semi-borracho

-¡Eriol! ¡Clow! ¡deja de tomar! ¡te hará daño!- dijo, enojada por que no la escuchaba

-¡Vaamos Nakuru! ¡Tú lo has dicho! ¡Lo mejor de la vida es comer!-

-¡Eriol encontré el libro de memorias de Clow! ¡ahí están todos los secretos!- dijo, emocionada

-¿y lo has leído?- pregunté

-No, solo Clow podía leerlo pero tú puedes- dijo, arqueando una ceja

-Nop, no lo haré, hasta mañana- dije, y me fui a dormir

Y cuando cerré los ojos, un hombre alto, gordo, y de barba blanca se paró enfrente de mí y preguntó, serio.

-Eriol, reencarnación de mi hermano difunto, ¡dime ya como recuperar las cartas! ¿Cómo hago?-

-¡heey Tsubi!- dije yo- ¡Tanto…*hip*… tiemp*hip*oo!-

-¡Heredero de la magia! ¡Contesta!-

-Vamoos hermanito, no seguirás resentido por que te ganó mi sobrina- dije, burlándome y despeinándolo

-¡Clow! ¿otra vez con el Licor?- dijo él, rodando los ojos

-Sí, y looooo lameeeeento, sabes que no abro la boca cuando estoy borracho, así que no te voy a decir naada, además- agregué- ¡Sakura tiene las cartaas!- canturreé- ya no son mías

-¡Viejo borrachín! ¡Ni en sueños te recompones!-

-Es que ahora, parte de mi esencia está en un cuerpo de dieciséis años, venga, a tomar un poco de licor…- invité yo

-Así, pasé todo mi sueño, discutiendo con mi hermano-enemigo, y bebiendo más licor imaginario.


Holaaaaaaaaaaaaaa bueno, como verán, Shaoran está mucho mejor, y nuestra querida protagonista Sakura es muy buena, dado que la perdonó... quizás sí, quizás no lo hubiera hecho de que pudiera elegir pero sinceramente, si fuera en mi de perdonar a alguien así, no lo haría, pero díganme, ¿acaso ven a Sakura sin perdonar a May... y más sin pruebas concretas...? yo, al menos, no jajaja

Espero les haya gustado el Cap.

¡Muchísimas gracias a vmi5 y a-a-b-x-t-e-i-l por sus reviews en el cap anterior! a ellas y a todos quienes lo hayan leido y comentado

Dejen lindos reviews!

Saludos, Rosie