Perdón la larga espera. disfruten el cap. y dejen sus comentarios. Aviso, el siguiente será el último capítulo tan, tan, tan.

To love ru ni ninguno de sus personajes me pertenece, este fic solo tiene fines de entretenimiento.

Caminos que se cruzan

Capítulo 7:

Momo casi pierda la fuerza en las piernas al saber que el chico que quería la rechazó más lo último que dijo no solo la sostuvo de pie sino también la lleno de un nuevo sentimiento que nunca antes había experimentado. –ella, como se llama ella.- dijo secamente.

Rito opto por no decir nada, no quería confesar que esa chica era Akira del instituto pues podría poner en peligro su identidad secreta.

-Entiendo, no me lo dirás- La chica se dirigió a la puerta de la alcoba y salió por esta, antes de cerrarla solo dijo unas palabras. –nunca se lo perdonaré… jamás perdonare a aquella chica.- Rito no pudo argumentar nada en contra ya que Momo había cerrado la puerta con toda su fuerza.

5:00 AM LUNES

En un planeta a millones de kilómetros de la Tierra una figura imponente daba por concluido un discurso, esta figura pertenecía al Rey de Albalux también conocido como el Rey Eldrian, tras una semana su cuerpo se había recuperado del todo. Al terminar comenzó a bajar de la plataforma en la que había estado parado para dictar su anuncio.

Al llegar abajo un personaje que parecía un adolescente, de cabello negro, puntiagudo y con una cola cuya forma era fácilmente reconocida alrededor del universo, lo miro con una sonrisa. –siempre se te dan mejor los discursos que a mí, si tan solo fueras así de bueno en las peleas podrías ganarme- dijo de manera arrogante aquel individuo.

-Jeje y si tan solo tu fueras igual de bueno en las peleas como haciendo ese tipo de bromas quizás aguantaras un combate durante más tiempo contra mí- se burló el Rey de cabello azul.

-Ya estoy recuperado, cuando quieras podré hacer que te arrepientas de tus palabras- dijo de forma retadora.

-Me alegra que mantengas tu animo Gid, aunque aún hay algo que quiero hacer antes de enseñarte a pelear- respondió Eldrian, para quienes los vieran no parecían rivales, lucían como amigos, incluso más, interactuaban como un par de hermanos lo harían.

-Entiendo, este fue el último planeta de esta galaxia en el que se difundió el mensaje de Sarah por el resto de la misma, así que solo falta la galaxia en donde está mi hija… espero tome bien la noticia.- habló de manera seria el Rey de Deviluke.

-Seguro que sí, incluso con el pasado conozco a Lala, ella volvería a ser amiga de Sarah sin dudarlo. Lamentablemente no puedo decir lo mismo de mi hija, no creo que la aceptaría de nuevo en su vida, ni si quiera a mí creo que le agradaría verme y no puedo culparla.- declaro mirando al cielo con melancolía.

-Eso no lo sabrás hasta que lo intentes- dijo Gid con una pequeña sonrisa.

Eldrian sonrió por las palabras de su amigo / rival. –Puede que tengas razón, pero por ahora desconozco su ubicación. El universo es muy extenso, no sé si algún día pueda volverla a ver-

-Y si te dijera que tengo una pista de su paradero, ¿dejarías de lado esa patética actitud de niño llorón? ya estás muy viejo para eso.- Gid miraba a Eldrian con una sonrisa que transmitía confianza.

-¿Acaso tu sabes dónde está ella?- Preguntó el personaje de unos 50 años de edad esperanzado por una respuesta positiva.

-No te lo puedo garantizar al 100% pero gracias al soldado que tengo cuidando a mis hijas sé que el muchacho que ayudó a Sarah está en la Tierra, si ellos activaron vinculo puede que esté también ahí.- dijo Gid

-Para mi es más que suficiente con saber eso, viajare hoy mismo a la Tierra, de verdad te lo agradezco Gid- dijo con una sonrisa el peli azul.

-No me des las gracias, es escalofriante que tu rival haga eso, si no te molesta iremos juntos, tengo que hablar con mi hija y con ese chico a solas- dijo tronándose los nudillos al referirse a Rito.

-Es cierto, ahora que recuerdo me contaste que él era el prometido de ella… creo que mi hija se le adelantó jejeje- la Risa del rey de Albalux paro al ver la mirada sádica del peli negro.

-Eso no es lo que me molesta, tu hija tenia pleno derecho de acercarse a quien quiera, lo que no puedo soportar es que ese bastardo se haya acercado a ella sabiendo que tenía a Lala… perdón pero creo que asesinare a tu yerno.- declaró con una sonrisa perturbadora que prometía mucho dolor.

Una gota al inigualable estilo anime cayo por detrás de la cabeza de Eldrian. –Com-comprendo, pero no creo que te deje mi hija-

-Es verdad, tampoco creo que Lala me permita matarlo.- Gid puso una cara de disgusto que duro pocos segundos, pues esta se transformó en una de psicópata. –No hay de otra, dejare que tengan un hijo o hija, tanto con Sarah como con Lala así ambas estarán felices, después lo castrare con una espada sin filo ajajajaja- la risa de malvado del final hicieron que Eldrian tenga pena por aquel joven.

-Mejor partamos, en el camino pensarás mejor tu castigo- Eldrian y Gid subieron a una nave espacial y se dirigieron a la Tierra, no se dieron cuenta que detrás de ellos un pequeña nave los seguía, en ella viajaba un personaje encapuchado.

-Falta poco para reunirnos nuevamente. Estoy ansioso por recuperar lo que me quitaste… Sarah- dijo aquel personaje con voz tétrica.

7:00 AM RESIDENCIA YUUKI

El ambiente en la mesa de desayuno era diferente a otras ocasiones, una sensación incomoda recorría el cuerpo de Rito al sentir la mirada penetrante de Momo. Las otras chicas actuaban con normalidad.

-Gracias por el desayuno- dijo el chico levantándose de la mesa. –Hoy saldré antes, disculpen que no las espere, hoy debo de llegar pronto- antes de salir de la cocina la voz de Momo lo detuvo.

-Espérame Rito-san yo también debo llegar temprano, vayamos juntos.- dijo la originaria de Deviluke. Rito no estaba muy convencido pero para evitar que las otras tengan sospechas opto por aceptar que Momo vaya con él.

Siempre usaba la misma ruta para llegar al instituto, no se demoraba mucho ya que conocía un atajo, era un camino que le llevaba recorrer no más de 15 minutos, pero en esta ocasión esos 15 minutos le parecieron horas, Momo iba a su costado mirando fijamente hacia adelante, no decía nada, tenía un rostro serio, el tampoco sentía motivación por iniciar algún tipo de conversación.

Cuando llegaron al instituto Momo miro al peli naranja que se puso nervioso al darse cuenta de esto. –ya estamos aquí, ¿qué es lo que tenías que hacer?- pregunto de forma seca.

-eh? Bueno eso… es personal No puedo decirle que llegue antes para planear la cita con Sarah- pensó al último el chico.

-Ahora vas a tener secretos conmigo. Tch- se quejó la chica con un rostro que reflejaba molestia.

-¿Tu no tenías algo que hacer?- intento deshacerse de ella el joven.

-Solo fue una mentira, lo único que quería era ver que ibas a hacer. No importa cuánto tarde descubriré quien es aquel estorbo que intenta arruinar el plan- respondió con un tono de voz cargado de rabia.

Rito esta vez apretó los puños al saber qué es lo que deseaba la princesa y también por cómo hizo referencia de Sarah. –Y que si lo haces, ya tome mi decisión.- Yuuki se dispuso a caminar hacia la entrada del instituto pero paro su andar para decirle unas últimas palabras a la peli rosa.

-Por cierto te pido que cuides tus palabras cuando hables de ella, no es un estorbo… ella es mi novia, así que si dices algo en contra de ella no te lo perdonare.- dijo de manera fría, se sintió un poco mal por la forma de actuar con la chica de Deviluke, pero no soporto la actitud de ella.

Ese nuevo sentimiento de Momo solo se acrecentó con las palabras de Rito, ahora más que nunca quería descubrir la identidad de la chica. –No será tu novia por mucho- fueron los pensamientos de la princesa mientras se dirigía hacia su respectivo salón de clases.

Pocos estudiantes ya habían llegado al salón de clases, Rito estaba sentado en su puesto, miraba hacia el horizonte por la ventana. –¿Porque terminaron las cosas así?- ese pensamiento rondaba su cabeza, la discusión con Momo lo angustiaba.

-Luces muy preocupado para alguien que tendrá su segunda cita- dijo telepáticamente Sarah, que había llegado hace unos segundos al salón y se acomodaba en su respectivo puesto.

Yuuki giro para mirarla, traía su atuendo de Akira. El solo sonrió, el verla realmente lo calmaba, pero debía admitir que algo le comenzaba a disgustar, ¿porque tiene que esconderse… porque no podemos actuar como una pareja normal? Muchas dudas y sentimientos mezclados tenían dentro de él.

Akira pudo notar eso, miro rápidamente a los demás compañeros, todos estaban distraídos en sus propios asuntos, se paró de su puesto y se acercó a él, lo beso suavemente en la frente.

Los ojos de Rito mostraron gran asombro. Un sonrojo tenue se hizo presente en el rostro de ambos. –Descuida, sea lo que sea que te esté molestando… todo saldrá bien.- dijo ella regalándole una sonrisa tierna.

La calma volvió a Rito, él le devolvió una sonrisa igual de cálida, pasó una de sus manos por la parte posterior de la cabeza, rascándose de forma nerviosa. –Sobre la cita, que te parece si después de clas-

-¡Rito, Akira, buenos días!- Saludo efusivamente Haruna quien interrumpió a Yuuki.

Loa mencionados casi se caen por el sorpresivo saludo, se demoraron un momento hasta recobrar la compostura. –Hola Sairenji, que susto nos diste- Dijo Rito con una gota de sudor resbalando por su cabeza al estilo anime.

-hehe no fue mi intención.- dijo sonriendo y guiñando el ojo.

-Hola Haruna, no te preocupes, solo no lo hagas de nuevo, casi me da un infarto- dijo la castaña como broma mientras sonreía.

La próxima espero que te de un infarto- pensó la peli azul al mismo tiempo que asentía con la cabeza. La adolescente se dirigió a su puesto pero antes de llegar se acercó al oído del peli naranja.

-Quiero decirte y darte algo muy especial hoy, seguro cambiaras de opinión acerca de mi- musito con un gran sonrojo adornando su rostro, se alejó de él no sin antes darle un guiño.

Una mirada acusadora por parte de Akira se dirigió a Rito.

Yuuki trago saliva sonoramente y sonrió con claro nerviosismo.

-¿Algo especial?- cuestiono telepáticamente la adolescente con una mirada de pocos amigos.

-Seguro que no es nada del otro mundo hehe- Respondió él

Sarah se quedó mirándolo unos segundos pero al no ver que actuaba sospechosamente sus celos se apaciguaron. –Regresaré a mi asiento- dijo de forma apenas audible mientras giraba.

-Espera sobre la cita…- dijo en voz alta el peli naranja sin pensar en el lugar en el que estaban.

-¿cita?... acaso Rito y Akira están saliendo-

-No puede ser que paso con Lala, es un infiel-

-hehe quien diría que Rito resultará ser de esos hehe deberé pedirle consejos desde ahora-

Los comentarios de sus compañeros no tardaron en hacerse presentes acerca de los dos, algunos los miraban de forma picará, otros fulminaban a Yuuki con la mirada por "traicionar a Lala", Sairenji apretó con sus manos su pupitre con una fuerza descomunal al punto de agrietarlo, Kotegawa se había quedado estática, Saruyama solo hizo un facepalm.

Ninguno de los dos se movía, estaban inseguros de que hacer en ese momento, Rito actuó según lo primero que se le ocurrió.

-Sí, la cita con tus familiares, hoy te visitarían y querías hacer algo especial por ellos, pero has estado tan ocupada que me pediste que te hiciera acuerdo, aunque seguro no fue necesario recordártelo ahahahahaha-

-Ya veo, que atento no necesitabas decírmelo, aun lo recordaba, pero agradezco tu preocupación ahahaha- Akira le siguió el juego al instante, era muy absurda su cuartada pero no tenían otra salida, los nervios de ambos estaban al límite.

-ehh… con que era eso-

-Ya decía yo, Rito es un inútil con las mujeres, y yo queriendo pedirle consejos jaja-

-Qué alegría que fue un mal entendido, que bueno por Lala-

-uff que bien- el ultimo comentario lo susurro para sí misma Kotegawa que sintió como la presión que se manifestó en su corazón fue aliviándose, aun así le pareció muy sospechoso así que investigaría más tarde.

Rito y Sarah pudieron respirar con tranquilidad, cada uno tomo asiento en su respectivo puesto. Haruna por otro lado miro unos segundos a la presidenta de la clase y después poso su mirada en Rito y Akira. –Si no me apresuro…-

Minutos después llego el profesor, luego de unas horas de enseñanza y aprendizaje la campana del almuerzo sonó. Sairenji le pidió a Yui que hablarán un minuto a solas, Rito y Saruyama salieron a almorzar juntos y Akira se juntó con Oshizu. Las princesas de Deviluke decidieron almorzar juntas.

Con Haruna y Kotegawa. –¿Y bien Sairenji de que se trata?, te ves preocupada- pregunto un poco extrañada la peli negra.

Haruna miro unos segundos al suelo, estaba dudosa de que hacer, aun así el recuerdo de ver a Rito junto a Akira la lleno de determinación. –Es Rito ¿cierto?- Pregunto secamente.

Yui se coloro por la pregunta de la chica. –Ri-Rito ¿de qué hablas?- contesto desviando la mirada.

-El chico que te gusta, el que menciono tu hermano, la persona de la que estas enamorada, a quien tu amas… es él- La peli azul bombardeo con acusaciones a la chica, sabía que no había vuelta atrás, más ya no tenía nada que perder y necesitaba de alguien en su plan.

La peli negra seguía sin responder. Ella misma estaba confusa de sus sentimientos, Rito era más que un conocido, más que un compañero, la ayudaba, la hacía sentir feliz, con una sonrisa la llenaba de dicha, eso no es algo que sientes por una persona que sea tu amigo, entonces…

-Sí, él es de quien estoy enamorada.- admitió la Kotegawa con una sonrisa un poco triste.

La declaración de Yui, fue como recibir un balde de agua fría, pese a que sabía que era una posible respuesta anhelaba que no sea esa, aun así la peli azul había tomado una decisión así que respiro profundamente.

-Yo también lo amo- dijo de forma serena y firme.

La sorpresa no se pudo esconder en Yui, unos segundos después la peli negra recobro la postura y pudo responder. –¿Porque me cuentas esto, que no es suficiente con saber que Lala lo quiere? Ahora tu también- cuestiono con unas pequeñas lágrimas en sus ojos.

-Te lo confieso porque creo que estamos a punto de perderlo- dijo mirando a la presidenta directamente a los ojos.

-¿Te refieres a Lala, ellos dos ya son nov- la pelinegra fue cortada por su compañera.

-No, me refiero a Akira Izumi- dijo con evidente molestia

-Akira… pero ellos no son nada, lo de la cita de hoy en la mañana fue un mal entendido hehe.- dijo riendo levemente de forma escéptica, no queriendo aceptar esa posibilidad.

-Te equivocas, los vi en el festival como pareja, los vi en los vestidores dados de la mano y también estoy seguro de que la cita que mencionaron en la mañana es entre los dos.- dijo de manera seria.

-Pero cuando…- algunas lágrimas empezaron a salir de los ojos marrones de la muchacha. Una fuerte punzada se hizo presente en su pecho. –Si ese es el caso, no tenemos nada que hacer.- dijo viendo hacia el suelo con la mirada ensombrecida.

-Aún podemos hacer algo- La afirmación de Sairenji hizo que Kotegawa la mirara confundida e impactada.

-Podemos luchar por el… antes lo quería para mi sola, era muy egoísta, pero tras pensarlo me di cuenta, Lala, Run, tu y yo… y bueno no sé cuantas más también lo quieren, lo quieren de verdad, es un tonto polígamo, un bobo, un insensible y un idiota que nos ha enamorado por ser una buena persona, determinado y amigable, alguien en el que podemos confiar y quien nos cuidaría incluso si su vida dependiera de eso. Es por eso que te pido… ayúdame- Sairenji empezó a derramar algunas lágrimas. –Ayúdame a recuperarlo… por mí, por ti, por todas, incluso aunque suene cruel, debemos hacer que deje de amar a Akira.

Haruna ya no aguanto el llanto y se aferró a Yui que la abrazo para consolarla, la pelinegra estaba temerosa, no tenía nada contra Akira, era hasta en cierto punto una amiga nueva, el hacer algo en contra de ella iba en contra de sus principios, sin embargo la imagen de Yuuki alejándose de Yui dado de la mano de Akira y sonriendo la llenaba de dolor. –Por el bien de todas, nosotras lucharemos por el amor de Rito- dijo llena de valor y seguridad. –Lo lamento Akira- pensó.

Haruna se separó poco a poco de ella y se secó las lágrimas. –Iremos con todo solo tendremos una oportunidad, este es mi plan- Dijo la chica relatando lo que se le había ocurrido.

Mientras tanto las princesas almorzaban bajo la sombra de un árbol en el patio. Lala se veía un poco decaída. –Si a Rito ya no le interesará y decide nunca amarme, seguirían viviendo en la Tierra?- pregunto Lala a sus hermanas mirando hacia el cielo con nostalgia.

La pregunta descoloco a Nana y molesto a Momo. –¿De qué hablas?- cuestiono la segunda princesa de Deviluke, Momo se mantuvo al margen para saber si su hermana mayor había descubierto algo.

-Quizás solo sea mi impresión pero… últimamente siento a Rito más distante, es como si intentara evitarnos. Ya no actúa de la misma manera, el otro día me tropecé y caí sobre él, lo raro fue que no hizo nada.- dijo con evidente tristeza.

-¿No comprendo, que es lo extraño?- volvió a preguntar la hermana del medio.

-Normalmente cuando Rito y yo quedábamos a esa distancia, uno tan pegado del otro, ya sea por un accidente o por lo que sea, podía sentir su corazón latir fuertemente, se sonrojaba y se ponía nervioso, realmente era tierno- explico con un sonrojo y una sonrisa, sin embargo su cara se ensombreció enseguida. –pero esta vez no pasó nada, se apartó de mí al instante, reviso que este bien, se disculpó, sonrió y se alejó de mi como si nada. No es que no le importo el choque, ya que se vio preocupado por si estaba herida o algo similar, sino más bien por la forma en la que se comportó… es la primera vez en todo este tiempo en el que he vivido junto a él, que siento que solo me vio como una amiga- una lagrima resbalo por la mejilla de la peli rosa que se tapó los ojos con un brazo.

Las mellizas se vieron un poco preocupadas e intentaron dar palabras de aliento a Lala. –Tranquila, seguro que esa bestia solo ha tenido una semana difícil.- dijo Nana.

-Quiero creer que es eso, pero mi corazón me dice todo lo contrario, siento que Rito… ya no siente nada por mí- esta vez varias lagrimas surgieron de los ojos de la chica. Nana se aproximó a su hermana y la abrazó con fuerza. Momo solo miraba con enojo y frustración la escena, ya no pudo contenerse más.

-¡Y que si así fuera! sí alguien más le gusta, acoso dejarías las cosas así, que no intentarías hacer algo- dijo la tercera princesa con algunas lágrimas amenazando con salir de sus ojos violetas.

Las dos peli rosas la miraron sorprendidas, Lala iba a decir algo pero Momo no le dio tiempo de hablar. –Tú lo amas, entonces haz algo, si crees que se está distanciando aférrate a él y no lo dejes ir, si vez que te evita, confróntalo, si rechaza tus sentimientos lucha por ganártelos y haz que te amé de nuevo, ¡eres la única que puede hacerlo!- La rabia de Momo finalmente llego a su climax. La princesa cayó al suelo de rodillas, llorando, pero aun viendo a sus hermanas, en especial a Lala.

-Es muy egoísta y quizás me odies por esto pero yo también me enamoré de él y no solo yo, así que por favor perdóname por pedirte esto Lala, pero, trae a Rito de nuevo hacia nosotras- dijo desconsolada la menor de las princesas.

Lala quedo un poco perpleja al igual que Nana. –¿Qué es lo que sabes Momo?- pregunto de manera directa la chica de ojos color verde esmeralda.

-Él se está enamorando de una chica que no conozco y no quiere decir quién es. Por ella está dispuesta a dejarnos a todas atrás, es por eso que eres la única que puede cambiar su opinión- Respondió Momo. Causando un gran pesar en el corazón de las otras princesas.

-¿Tú también lo quieres Nana?- pregunto Lala a su hermana. La peli rosa solo ratifico asintiendo con la cabeza y desviando la mirada. – Esta decidido, supongo que es todo o nada, intentaré recuperar a Rito por todas nosotras.- Dijo parándose y mirando con determinación a sus hermanas.

Las dos chicas quedaron asombradas con la actitud de su hermana, incluso confesando que ellas se enamoraron también de quien era el prometido de ella, esta no se molestó, sino que ahora lucharía por que las ame también a ellas.

Nana y Momo se levantaron también del suelo, las dos se secaron las lágrimas que habían derramado. –Vamos por esa bestia Onee-chan- dijo Nana con una sonrisa.

-Estaremos juntas sin importar lo que pase- Declaró Momo igual que su hermana.

-Hai- dijo de forma decidida.

En la terraza Rito y Saruyama comían tranquilamente su almuerzo.

-Así que era Akira de quien estás enamorado- Dijo Saruyama a su amigo que casi se atraganta por tal declaratoria.

-jajaja tu reacción me lo acaba de confirmar, es muy bonita- continuo el peli negro al ver que su amigo se había quedado estático. –¿Me dirás como sucedió y qué relación tienen exactamente?- interrogo el chico.

Rito no vio escapatoria alguna y respondió derrotado. –No tiene caso ocultarlo, ella es mi novia.- Saruyama se sorprendió ante tal confesión pero mantuvo la compostura.

-De hecho se podría decir que es más que eso hehe- dijo Rito nervioso, sobre todo cuando su amigo le pidió que explicará a detalle eso de un poco más que novios.

-Es larga la historia y muy compleja, pero en resumen, Akira en realidad se llama Sarah y ella es mi esposa- dijo con una sonrisa el peli naranja.

-¡¿Esposa?!- respondió consternado y a punto de colapsar.

Rito se sonrojo y tapo la boca de su amigo para evitar que alguien más venga. Luego de calmarse, el peli naranja retiro las manos de él lentamente.

-Estas demente, que paso con las demás, con Lala y de donde conoces a esta chica, digo, solo esta una semana en clase y dudo que te hayas enamorado y casado en ese tiempo.- Saruyama tenía varias dudas y preguntas que hacer.

-Vale, entiendo y te lo explicaré, todo comenzó cuando salieron de campamento las chicas del instituto…- Rito explico poco a poco la historia de él y Sarah, claro escondiendo la parte de los alienígenas, el origen verdadero de ella y lo del entrenamiento y su nueva fuerza y habilidades.

-Vaya es una gran historia, así que ese tiempo que estuviste desaparecido en realidad estabas con ella, quien diría que fuera la hija de un Yakuza y ahora huye de su padre, por eso la identidad secreta y todo el misterio- dijo Saruyama reflexionando acerca de la historia de su amigo.

Hubo muchas cosas que cambiaron en el relato de Rito, pero la idea era la misma, de que por ahora Sarah no puede revelar su identidad a nadie y ellos son una pareja.

-Por favor no se lo digas a nadie más, no quiero que nada le pase- pidió Yuuki.

Su mejor amigo solo levanto su pulgar en señal de que lo haría. –Aun así Rito, te pido que se lo digas a Lala y Sairenji de una vez, si se llegan a enterar de otra manera les afectará más de lo que puedo imaginar- El peli naranja sabía que su amigo estaba en lo cierto así que le prometió que mañana se los diría.

La campana del almuerzo sonó otra vez, en esta ocasión, indicando que la hora de comer había terminado y que las clases volverían a dar inicio.

Rito y Saruyama tomaron asiento en sus respectivos puestos, se arrojaban una mirada de confianza y determinación, al momento de llegar Akira, Kotegawa se acercó a ella con una sonrisa.

-Disculpa Izumi-san por no almorzar juntas, tuve un pequeño problema, dime después de clase podríamos hablar a solas un momento.- pidió cordialmente la presidenta de la clase.

-No te preocupes, Oshizu y yo almorzamos juntas, mmm claro, ¿aunque me podrías decir de que se trata?- pregunto con curiosidad la castaña.

-Es algo personal que quiero contarte, nos vemos en los casilleros de la entrada principal- Respondió con una sonrisa.

Finalmente entro Lala, por primera vez para todos los presentes se miraba con un semblante serio. La chica se sentó en su puesto y no dirigió palabra a nadie. El profesor llego y comenzaron con las clases vespertinas.

En el trascurso de la clase tanto Sairenji como Lala hicieron llegar en un papel un mensaje a Yuuki.

"Te espero en la parte trasera del instituto, es muy importante, por favor no faltes"

"Rito tengo que hablar contigo, quiero saber… quiero verte detrás del instituto después de clases"

Ambos mensajes dejaron confuso al peli naranja ya que eran anónimos y no vio quien los envió.

-Qué extraño, aun así tengo planes, lo lamento.- pensó para sí mismo, Rito miro hacia Sarah y empezó a hablarle telepáticamente. –Salimos juntos después de clases- propuso el adolescente.

-Suena bien pero tendrás que esperar un poco, Kotegawa me pidió hablar con ella un momento al terminar clases- Dijo un poco molesta ya que preferiría salir con él, además tenía un mal presentimiento.

-Vale, alguien me escribió un mensaje, quiere verme después de clase, quizás sea una broma pero con todo iré a ver de qué se trata, avísame cuando te desocupes, iré por ti- Sarah se dio levemente la vuelta para ver a Rito.

-Ten cuidado, sea lo que sea, mantente atento- dijo mirándolo de manera seria, luego de decir eso, Sarah volvió a mirar al profesor.

Yuuki se quedó un momento pensativo. Las clases habían terminado, la pareja se dirigió a sus respectivos lugares.

-Qué extraño, ya pasaron 15 minutos, la vi salir antes que yo, debería de estar aquí- Sarah estaba esperando en los casilleros de la entrada principal. –Iré a ver como esta Rito- Pensó ella, cuando empezó a caminar hacia la parte posterior del instituto llego Yui muy agitada.

-Disculpa, tuve una pequeña reunión de emergencia con los presidentes de cada clase, gracias por esperar- dijo la peli negra.

Sarah sonrió. –No es nada, entonces, ¿de qué se trata?- pregunto amistosamente.

El semblante de la presidenta de clase tomo un aspecto frívolo. –Es acerca de Rito- Sarah se quedó estática al oírla decir eso.

15 MINUTOS ANTES, PARTE TRASERA DEL INSTITUTO SAINAN

-Se supone que es aquí pero no veo a nadie…- Susurro Yuuki. –Creo que si fue en una broma, mejor me voy-

-¡Espera!- se escucharon al unísono dos voces, detrás de un arbusto salió Lala y tras un pilar apareció Haruna.

-¿Lala?- pregunto Sairenji desconcertada al ver a su amiga

-Hai, Haruna que bueno verte- dijo con su actitud de siempre la princesa.

-¿Ustedes fueron las que me citaron? Si es así, no era mejor enviar solo una nota- cuestiono el peli naranja sacando las notas y mostrándoselas.

Ambas chicas miraron las cartas y después se vieron la una a la otra, se miraban con sorpresa, después empezaron a reír levemente, esto causo confusión en Rito.

-Parece que estamos aquí por la misma razón- Dijo Haruna aun sonriendo.

-Juntas- respondió Lala, esta vez encarando a Rito.

-Por todas- Sairenji hizo lo mismo que la peli rosa, las dos tenían una mirada fija y llena de determinación.

-¡Lucharemos por ti!- Dijeron a todo pulmón con un sonrojo.

-¡¿eh?!- Rito no entendió bien a que se referían, su cara de confusión y un tanto de temor lo demostraba.

Con Kotegawa y Sarah.

-¿Qué pasa con Rito?- Cuestiono ella con una mirada fría.

-Él no te pertenece Akira, tampoco te ama- dijo la peli negra de manera tajante.

Sarah iba a responder negando cualquier relación con él, tenía que evitar sospechas de que ambos tenían algo, así no pondría en riesgo su identidad, estaba molesta con la pelinegra pero decidió aguantar su enojo. Cuando iba a responder una voz se escuchó detrás de ella.

-No intentes excusarte, sabemos que tú y él son pareja- aparecieron dos figuras que poco a poco se pudieron identificar.

-Pero si ustedes son…- pensó la castaña con sorpresa.

-Somos princesas, orgullosas princesas de Deviluke, hermanas del prometido de Lala Deviluke y también futuras parejas de él.- Dijo Nana presentándose.

Kotegawa no se inmuto ya que sabía que ellas aparecerían tarde o temprano, se encontraron al salir de clases y juntas decidieron hablar con la chica.

-Ya veo… así están las cosas, y yo que pensé que podríamos ser amigas Yui- las palabras de Akira golpearon a la peli negra que por poco pierde la compostura, la chica de ojos color ámbar limpio con una de sus manos pequeñas lagrimas que salieron de estos. –Ese bobo hehe, aun así no pienso renunciar a él, amo a Yuuki Rito, sin importar lo que digan no cambiaran eso y él tiene los mismos sentimientos hacia mí, así que espero comprendan que no tienen futuro con él.- dijo la castaña, en realidad sabía que eran palabras bruscas contra alguien que está enamorada pero estaba muy dolida en ese momento, así que no reflexiono mucho en lo que menciono.

-hehe estas segura, la única que no tiene futuro con él eres tú- dijo Momo sonriendo. –si no me crees puedes verlo por ti misma, ver como Rito sigue amando a otras chicas.- con esas últimas palabras una gran presión acongojo el corazón de Sarah.

-Mentira- fue lo único que pudo responder.

-Sígueme, te lo mostraremos- invito Momo a la chica a que las siga. –Deberían de estar ahora con Rito, espero que todo salga según lo esperado, me siento mal por romper el corazón de esta chica pero es la única forma- fue lo que pensó la tercera princesa, triste pero segura de lo que harían.

En el patio de atrás Rito seguía esperando una respuesta. –¿A que se refieren con eso de luchar? Acaso ocurrió algo, ¿un extraterrestre apareció y quiere lastimar a alguien o un invento de Lala salió mal?- dijo el peli naranja intentando averiguar qué es lo que estaba pasando.

-No, no es eso, es por ti- Declaró Lala con una sonrisa y un sonrojo.

-¿Yo, que hice?- Cuestiono él.

-Sigues siendo igual de denso, es simple, te amamos- Declaro Sairenji, estaba nerviosa y sus mejillas eran igual de rojas que un tomate.

Yuuki se estremeció con esas palabras, un ligero sonrojo apareció en su rostro.

-Pero… un momento eso no- Rito fue cortado por la voz de Lala.

-Poco después de conocerte lo supe. Recuerdo que me dije a mi misma, quiero vivir el resto de mis días cerca de esta persona, incluso si no es el más fuerte, atlético o apuesto, quiero caminar junto a él, estar cerca y apoyarlo en todo, nunca nadie me ha hecho tan feliz como tu… Rito Te amo, y ese sentimiento nunca se irá- Lala mostraba una sonrisa radiante, su sonrojo la hacía ver tierna y hermosa, tenía pequeñas gotas saladas en sus ojos.

Yuuki seguía paralizado.

-Debo decirles- Pensó el peli naranja sintiendo un nudo en su garganta. –Yo no- otra vez fue cortado, esta vez por Haruna.

Algunas lágrimas salían de los ojos de la peli azul para sorpresa de los presentes. –Sé que es tarde, fue nuestra culpa… en realidad mi culpa. Me has gustado desde hace tanto y siempre contuve mis sentimientos, fui una cobarde, tenía miedo de que me rechaces y por eso deje que las cosas se den por si solas, sin embargo eso no me llevo a nada y siento que estoy a punto de perderte y no lo quiero… no quiero que eso pase. Perdón por no decirlo antes, en todo caso sea cual sea la decisión que tomes quiero que sepas… Rito Yuuki, yo, Haruna Sairenji estoy loca y profundamente enamorada de ti, lo he estado desde hace mucho, al punto de que puedo decir que te amo, te amo como a nadie más en este mundo.- Haruna lo veía fijamente, sus ojos mostraban un gran brillo y sonreía con cariño.

Rito miro hacia el suelo. –¿Por qué ahora?- susurro lo suficientemente duro para que las dos lo oyeran, su voz reflejaba un gran vacío.

No se dieron cuenta que las otras chicas escucharon y miraron todo, Sarah estaba con una mirada triste, si bien Rito dijo que la amaba, pudo sentir en él, gran conmoción y dudas. –Estas inseguro de lo nuestro- fue el pensamiento de la castaña mientras una pequeña lágrima resbalo por su mejilla.

Lala y Haruna se miraron un poco preocupadas entre ellas, unos segundos después lo encararon otra vez. –Es porque no queremos perderte- declaro la chica de ojos morados.

-Últimamente estas distanciado y sé que es por otra chica- continuo Lala. Rito alzo la mirada, se veía sorprendido.

-Ustedes… ¿pero cuando?- Yuuki tenía muchas incógnitas en su mente.

-Por eso estamos aquí, para confesarte lo que sentimos por ti, para pedirte que nos des una oportunidad, no solo a nosotras dos, sino a todas las demás. Por favor Rito, no nos abandones- la voz de Sairenji se puso rasgada, como si fuera de súplica.

-Te prometo que cada día, por el resto de nuestras vidas te demostraremos lo mucho que te amamos, haremos todo lo posible por hacerte tan feliz como tú a nosotras, es egoísta pero aun así te lo pido, quédate con nosotras.- dijo Lala en el mismo estado que la peli azul.

-¿Que hago?... yo de verdad… que quiero- Rito estaba petrificado. Él las quería, sus sentimientos de antes de conocer a Sarah volvieron a flote, tenía un gran pesar, el prometió amarla, y solo a ella… no se perdonaría si la traicionará, la peli blanca ya ha sufrido mucho, la haría sufrir más…no, pensándolo bien, en realidad él estaba dubitativo de si la ama, que no le dijo eso, que no estaba seguro de sus sentimientos cuando le pidió que se casaran. Con las demás chicas han ocurrido tantas cosas, tantos recuerdos y emociones, no es de extrañar que las quiera, pero quererlas no es lo mismo que amarlas. Y con todo eso en la cabeza se seguía preguntándose. –¿a quién quiero?-

Ninguno se esperó lo siguiente.

-Tranquilo- sonó una voz calmada. Rito volteó lentamente, era Sarah aun con su disfraz de Akira, se veía completamente serena.

Yuuki sintió como apretaban su corazón con una fuerza descomunal.

-Esto, yo- el peli naranja no podía articular ni una frase.

-Todo esto fue mi culpa, pensar que ya tenías a alguien, bueno… en realidad a algunas en tu corazón, no me di cuenta. Si tú no estás seguro de que hacer, yo sí lo estoy. El problema parece ser que soy yo- dijo de manera apagada.

Yuuki trago saliva. –un momento eso n- Sarah no lo dejo continuar.

-Es simple, solo debo alejarme de ti, ya no te causare ese dolor en tu corazón ni tendrás dudas, de verdad lo lamento, me has ayudado tanto y yo solo te he causado problemas…- la chica apretó fuertemente sus puños. -Gracias por todo Rito, nunca te olvidaré- dijo sonriendo y sin poder contener las lágrimas que brotaban de sus ojos.

-No, no lo hagas.- Rito también empezó a llorar. –Yo te amo sar.- Yuuki no pudo terminar su frase ya que Sarah lo golpeo a gran velocidad y con gran fuerza en el estómago, noqueándolo y haciendo que las demás chicas se asustaran.

-Yo también te amo- le susurró la castaña al oído, dejándolo caer y alejándose del lugar en un instante.

Las chicas iban a protestar y perseguirla pero optaron por revisar que el adolescente de pelo naranja este bien, todas estaban atónitas de lo que había pasado, se sentían mal de como resultaron las cosas, la imagen de Rito llorando era sin duda alguna algo que nunca hubieran querido ver o causar.

12:30 AM, MARTES, BOSQUE ANTIGUO

-¡Sarah!, ¡Sarah!- un desconsolado e histérico Yuuki Rito buscaba algún rastro de la peli blanca, tanto la nave como ella no aparecían en ningún lugar. Luego de correr por unas horas cayó de rodillas en el suelo y golpeo el piso con toda su fuerza, agrietándolo. -¡Maldición!... ¿porque?- las lágrimas caían y caían en la tierra. –Pensé que había cambiado, finalmente estaba seguro de mis sentimientos, aun así yo… ¡Saraaaaaaaaaah!- grito a todo pulmón hacia el cielo, la luz de la luna mostraban como sus lágrimas seguían saliendo de sus ojos. -...lo lamento- musito antes de desplomarse en el frio suelo del bosque.

Un par de horas atrás Rito despertó en su alcoba, estaba desconcertado, no recordaba bien lo ocurrido, sintió un fuerte dolor en el estómago al intentar levantarse. Los recuerdos no tardaron en volver, pequeñas gotas cristalinas comenzaron a salir de sus ojos. Ignorando el dolor y el hecho de que apenas podía moverse salió de su habitación por la ventana, a algunos metros fuera de su hogar pudo escuchar las voces de sus amigas y su hermana gritando su nombre. Apretó los puños y decidió ignorarlas, empezó a buscar a Sarah por todos los lugares posibles hasta finalmente ir al bosque antiguo.

7:35 AM, INSTITUTO SAINAN.

Las clases habían dado inicio, un ambiente triste y pesado se sentía en el curso del adolescente de pelo naranja. Rito llego al mismo tiempo que el profesor, evitando así que cualquiera pueda hablar con él. Salió temprano de la casa sin dar oportunidad a las princesas o Mikan de hablar con él o si quiera verlo. Todas las chicas estaban preocupadas, desde ayer no había hablado con ninguna de ellas.

Lala, Haruna y Yui no dejaban de mirarlo, las tres estaban asustadas de como lucía, se veía vacío, demacrado, sin ánimo de nada, ese brillo característico que tenía en los ojos estaba apagado. Sus ojos estaban hinchados, evidencia de que había llorado.

Ring Ring

El teléfono de Lala empezó a sonar en medio de la clase, la chica al ver de quien se trataba contesto apresurada. –Hola Papa ¿cómo estás?- dijo con un poco de temor.

Rito que no se había movido un centímetro en toda la clase giro la cabeza hacia ella, curioso de lo que pueda ser.

-¿Qué?... Ahora-

-pero estoy en…-

-Si Papa iré enseguida, ¿Rito también?-

-Que tiene que ver con lo de hace unos días- Apenas escucho decir eso a la Princesa, Yuuki se levantó de su puesto sorprendiendo a todos por su reacción.

-Lo de hace unos días… puede ser que se refiera a Sarah, si ese es el caso ella puede que este con ellos o sepan algo de ella- Pensó alarmado.

-¡¿En dónde?!- Pregunto el adolescente con gran furor, poniendo nerviosa a Lala.

-etto… ¿en dónde nos vemos Papa?- dijo la peli rosa por teléfono.

-Enviaste la dirección a nuestros teléfonos, Incluso al de Rito- dijo asombrada por eso.

Rito vio su celular rápidamente, vio un mensaje de alguien desconocido, lo abrió y encontró una ubicación. –Están lejos de la ciudad, me demorare un poco en llegar, no tengo tiempo que perder- el chico dejo de pensar en sus cosas, salió corriendo del salón dejando a todos inquietos.

-Espera Rito- grito Lala.

-Estaremos en unos minutos por allá papa.- dijo la chica colgando la llamada y saliendo de igual forma del salón de clase, Sairenji y Kotegawa se miraron unos segundo y asintieron con la cabeza, ambas dejaron el salón de la misma forma.

Los demás que estaban en el aula se quedaron muy confusos. El profesor cerró la puerta y amenazo a quien quiera dejar la clase, ser sancionado.

Yuuki corrió por los pasillos del instituto, estaba en el segundo piso, en uno de estos se encontró a la distancia con Yami, ella lo vio con curiosidad y después se puso en modo de defensa al ver como se dirigía a gran velocidad a ella.

-¿Que intentas Yuuki Rito?- dijo la rubia, el chico la ignoró por completo y seguía corriendo hacia ella.

Al no tener respuesta, Yami transformo su cabello en cuchillas y se preparó a repeler al adolescente.

El peli naranja solo tenía una cosa en mente, llegar lo antes posible donde Gid, si él sabía algo de Sarah debía saberlo.

En un movimiento impensable Rito esquivo las cuchillas de Yami caminando por segundos sobre la pared del pasillo y esquivándola, se impulsó en el mismo costado de la pared y salió por la ventana del segundo piso, varios alumnos y alumnas vieron la acción, pensaron que era el fin del adolescente.

El chico cayó como si nada y volvió a correr, esta vez a una velocidad sobre humana, dejando el instituto y empezando a saltar de casa en casa. Todos los que miraron se quedaron boquiabiertos, entre ellos Momo, Nana y Mea.

Lala encontró a Yami que miraba por la ventana paralizada sin creer lo que acababa de pasar, la peli rosa le pregunto por Rito. La chica de ojos rojos le contó lo que sucedió, Haruna y Yui escucharon también la historia.

Mea, Nana, Momo y las demás se juntaron y discutieron lo ocurrido, decidieron ir hacia donde el padre de las princesas, algo estaba pasando y no sabían que era, quizás él tendría una respuesta.

7:50 AM, MONTAÑAS.

-Bien ya llame a mi hija, vendrán en breve, estoy ansioso por hacer pagar a ese muchacho- dijo el Rey de Deviluke con una sonrisa de psicópata.

Una gota de sudor callo por la cabeza de Eldrian que estaba a unos metros de él. –espero que él sepa algo de mi hija- dijo con melancolía.

-Tranquilo, seguro podrás verla, Sarah debe estar aquí.- Respondió el peli negro.

-Cuento con eso- sonó una voz grave, de un encapuchado que estaba en una pequeña nave encima de ellos.

-¿Quién eres tú?- pregunto Eldrian con un semblante serio.

-Parece que los patéticos reyes ahora trabajan juntos… supongo que serán un buen calentamiento antes de Sarah- la persona encapuchada se arrojó de la nave y cayó cerca de ellos como si nada.

Eldrian apretó los puños al oírlo nombrar a su hija. Por otro lado Gid se puso en posición de ataque. –hehe creo que quieres morir pronto, es mejor que te identifiques, así sabremos que gravar en tu lapida.- sonrió con confianza el rey de Deviluke.

-No necesito presentarme.- dijo el personaje misterioso arrojando aquel abrigo con capucha que lo cubría.

Gid y Eldrian emanaron su poder con gran magnitud al ver de quien se trataba. –¡Maldito! tú estabas muerto- dijo el peli azul con evidente enojo.

-Me siento más vivo que nunca, estoy a punto de cumplir mi sueño y gracias a tu pequeña- declaró.

-¡No te dejaré tocarla!- Se preparó para arremeter el Rey de Albalux pero fue detenido por Gid.

-Mira bien lo que trae puesto, si atacamos sin pensarlo tendremos graves problemas, sin importar lo que pase esta vez nos aseguraremos de desaparecerte, Artec.- amenazo Gid acrecentando la energía que emanaba.

Artec solo sonrió ante tales palabras. –Vengan por mí- dijo sonriendo de manera sádica.