Sunao na niji.
Lo que se suponía que era un buen recuerdo se convirtio en algo que los dejo marcado a ambos. Maki solo deseaba cumplir lo que ella le pidio "no verla más" pero tal parece que el destino tiene otro plan y ninguno podra escapar cuando cosas que se ocultaron esa noche salgan a la luz.
Love Live ni sus personajes, ni la letra de la canción me pertenecen.
Pareja Principal: NicoMaki.
Genberger: Maki, Eri, Umi, Rin, Honoka.
Género: Angustia, Romance, Familia y un poco de Humor.
...
Capítulo 7.
Si había cosas de las que se arrepentia, cosas de las que no fue capaz de cumplir cuando era adolecente. La cosas que cuando su padre aun vivia con ella, con su madre y sus pequeños hermanos, cuando solo era una niña pequeña llena de sueños e ilusiones que su mayor pasión era solo el de cantar, bailar y el de querer hacer a todos sonreir con su famoso Nico Nico Nii. Esto, no era una de esas.
Si fuera adolecente despreocupada tal vez, tal vez se arrepentiria de no haber sido capaz de cumplir con esos sueños.
Pero ahora no se arrepentia del camino que había elegido.
No se arrepentia de no ser la Idol n°1 del universo.
No se arrepentia de las noches de desvelos o escoger la profesión que había elegido.
No se arrepentia de nada o casi nada.
Por que en un principio lo supo; desde que sus ojos carmín mirarón por primera vez aquella mirada tan parecida en los ojos en la de aquel pelirrojo que tanto amaba en la inocente mirada de su niña, su hija, y desde que la tuvo entre sus brazos supo que esa pequeña era el simbolo de su amor, de aquel amor nunca dicho en palabras, de aquel amor que fue siempre impedido decir por el lado orgullosos de ambos. Pero era su amor. Y desde ese segundo simplemente sabía que cualquier cosa que en el pasado hubiera deseado hacer se habían desvanecido. No se arrepentia de haber abandonado su sueño de ser Idol, ahora Maki-kun sin saberlo le había dado el mejor sueño que podría haber imaginado y uno por el que la haría superarse.
Tambien sabía que no podía dejar que nada, ni nadie, la apartaría de su lado. Aunque eso significara ocultarla de su padre.
Al principio no se había arrepentido de tomar esa desición, pensó que era lo mejor. Sentía que era lo mejor lejos de aquel pelirrojo, ella lo había lastimado, lo había hecho llorar. Había visto un niño roto esa noche, solo por ser orgullosa y terca, por no admitir las cosas simplemente, y era algo que no se podía perdonar así misma tan facilmente.
Además ya había tenido demasiados cosas de que preocuparse. Su vida no había sido nada fácil una vez que había salido de Otonokizaka, con la mudanza, cuando se entero de que estaba embarazada, si no hubiera sido por su madre y hermanos tal vez no habria sabido como salir adelante. Y eso aumentando le lo de la carrera que había elegido - una en donde conseguiría defender su ahora mayor tesoro -, las noches en desvela tanto estudiando y cuidando a su pequeña y no se olviden de su trabajo de medio tiempo. Ella no solo tenía que ser buena en eso tenía que ser la mejor para evitar fallar si algún día lo nesecitaba.
Habían valido la pena.
Tal vez no eran miles aclamando su nombre pidiendo una canción más por ella en un gran escenario, tal vez no eran premios que ganaba, o discos vendidos, pero había encontrado algo que era casi igual que todo eso.
Su primer caso lo había ganado. Las lágrimas ante su victoria y las sonrisas de alivio era algo que la llenaban como cuando era una Idol en preparatoria. Tal vez no eran muchas personas a las que lograba hacerlas feliz pero si ganaba aun podría hacer a otros sonreir y el trabajar en casos especialmente de pequeños le daba la oportunidad de tontear un poco para despreocuparlos.
Pero, no todo había salido tan bien, si hubiera sabido que la desición de mantener Maki lejos habría provocado lo que haría, habría intentado contactarse antes con él. Si tan solo hubiera sabido que la seguía amaba y que sufria tanto como ella lo hubiera hecho pero no se puede cambiar el pasado solo aprender de el modificando el presente para tener un mejor futuro.
Por que de cambiar el pasado no hubiera tenido que escuchar a su pequeña decir si era su culpa que papá no estaba con ellas, era obvio que ella tuvo que decirle la verdad omitiendo parte de la historia que no era nesesaria que escuchara, haciendole entender que la culpa no era ella si no ellos o la misma Nico y que algún día lo conocería en ese tiempo no sabía si podía cumplir esa promesa.
Hasta que se reencontro con Nozomi y Eri. Le había tomado tiempo el tomar el valor para poder hacerle frente y decirle. De no ser por Nozomi no se hubiera desidido. Ella no queria entrometerse si el pelirrojo tenía una familia, por supuesto que era una opción, pero no perdía nada con tratar de hacerle frente.
Había planteado varios escenarios en su mente de lo que podría pasar pero nunca imagino uno en el que Maki llorando le pediria perdón por lo que había pasado diez años atrás.
Maki-kun no sabía que él no era la única persona cobarde de los dos.
Y ahora lo que pensaba que no podría cumplir, lo que le había prometido a su pequeña que pasaría solo para que no llorara se estaba haciendo realidad.
Nico no era la única en estar nerviosa pero ella había aprendido a ocultarlos con los años a diferencia de su hija que parecia un mar de nervios.
- ... y si... y si Ruby no le gusta.- Los grandes e inocentes ojos de su pequeña se llenaron de lágrimas contenidas. Nico no dudo en abrazarla para reconfortarla, su hija era simplemente adorable, pero tambien era demasiado timida e indecisa y a Nico jamás jamás le había gustado verla triste y por eso simpre hacía todo lo que estaba a su alcance para hacerla sonreir.
- Eeeh pero que dices Ruby-chan ¡Maki-kun va amarte!.-
- ¿de-de verdad?
- ¡Por supuesto! además eres hija de la gran Nico nii ¡¿Quien no va amarte?!.- Dandole un sonoró beso en la frente y restregando su mejilla suavemente continuó.- Ahora por que no vas a terminar de arreglarte.- La vio salir de la cocina escuchando como en voz baja se animaba así misma pudo escuchar un "GanbaRuby" que solo la hizo sonreir.
Probo un poco el curry agregandole más especies y poniendolo en fuego lento cuando escucho el sonido de un coche estacionarse frente a su casa. Detuvo todo movimiento esperando a que tocara pero al no hacerlo fruncio el seño, quitandose el mandil, miro por la ventana dandose cuenta que si era la persona que esperaba se diriguio hacía la puerta esperando cualquier ruido.
"¿Qué tanto esta haciendo ahí fuera?"
Abrio la puerta intentando hacer e menos ruido posible y solo pudo sonreir levemente al verlo frente a ella.
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Llegaba temprano, muy temprano en realidad.
Se quedó observando la puerta frente a él con miedo, se removia incomodo como un niño pequeño. ¡Por dios! que era un adulto, tenía que comportarse como tal y no como un crio que acababa de cometer una travesura y temiera ser descubierto por sus padres. Pero nadie podía culparlo ¿cómo se supone que debía actuar en una situación como está?, no había documentales o manuales o libros para algo así, y por ello no tenía ni la menor idea.
Sentía que iba a desmayarse. Estaba tan cerca, pero el pánico le negaba a hacer que su cuerpo copeerará para poder tocar el timbre. Tragó grueso, por un momento pensó en abandonar e irse y decirle a Nico que había surgidó algo en el hospital y lo intentaba en otro momento, cuando la cobardía no le gánara.
¡No!, en que rayos estaba pensando. No podía perder esta oportunidad, no podía hacerlo cuando estaba - literalmente - frente de él.
Nishikino Maki no era un cobarde, no lo era, o tal vez si lo era un poco. Se sacudió el cabello con nerviosismo y estiro su mano para tocar el timbre de la puerta pero se detuvo.
Y si... y si su hija lo odiaba por no haber estado en esos diez años. Seria lógico que lo odiara ¿verdad?. ¿Qué clase de padre abandona a un niño por diez años? sólo uno muy malo y nada lo justificaba, ni siquiera el que él apenas se hubiera enterado. No había justificación para eso. Entonces su hija tenía todo el derecho a odiarlo y no quererlo ser parte de su vida.
El pensamiento era simplemente aterrador, el dolor en su pecho era tan parecido al que simpre tenía antes cuando pensaba en Nico.
Bajo la mano mirando hacía el tapete de la entrada que decia "Bienvenido". Ahora si que estaba completamente aterrado. Miró a su alredeor buscando alguna cosa para que fuera su distracción para quitar la sensación en su estómago. La casa de Nico no era ni muy grande, ni muy pequeña, era de dos pisos estaba pintada de color blanco con azul, había dos plantas a cada lado de la puerta y tenía un amplio patio, con un gran árbol y algunos arbustos. Su mente no pudo evitar imaginar a Nico y su hija sentadas en bajo las sombra del árbol en un día especialmente caluroso relajarse ahí.
Suspiro, ya un poco más tranquilo vio de nuevo hacía la puerta dispuesto a tocar... y por poco tira las cosas que traía en sus manos al ver frente a él a una pelinegra que tenía una mano una mano en su cadera y una de sus cejas la tenía alsada.
Durante unos segundo se quedarón observando hasta que la pelinegra se aclaró la garganta y en su mente solo había una frase. "Se ve hermosa."
- Se que mi jardín es hermoso, Maki-kun. Pero de verdad piensas quedarte toda la noche contemplandolo, no es que me moleste o algo, pero pense que te gustaría pasar ya que esta haciendo un poco de frió.-
Maki hizo una mueca y enrojecio, al parecer la pelinegra se había dado cuenta de su estado.
- Nico-chan...- Apretó un poco sus manos recordando traía algo en ella. - Estó es para ti.- Le dijo sonriendole con timidez estendiendo un ramo de rosas rojas.
Nico contempló a Maki tomado en sus manos la flores, estaba todo sonrojado y no la veía al rostro mientras se rascaba la nuca con nerviosismo. Decidió guardarse cualquier comentario, por eso y por lo otro que sostenia. Solo le sonrió mientras lo dejaba pasar "Maki-kun siempre es lindo cuando esta todo sonrojado y todo nervioso, me recuerda a un gato."
- Pasa Maki-kun.-
- S-si. Pe-permiso.- Maki las siguio observando a su alrededor. Todo tenía aquel ambiente hogareño que había persivido desde el principio, era simplemente fascinante.
Se quedaron en silencio. Nico comenzaba a temer que todo el día se sintiera esa incomodidad. Suspiro, dejó las flores a un lado colocando las manos sobre la espalda de Maki para empujarlo.
- Vamos Maki-kun deja de estar todo nervioso. Todo estará bien.-
- ¿Có-cómo sabes?.- Nico le sonrió despreocupada aunque por dentro no lo sentía, sabía que uno de los dos tenía que ser el que se mantuviera posotivo.
- Solo lo se. Ahora espera aqui.-
-...-
- Ruby-chan hay alguien que quiere conocerte~.-
Escuchó pisadas acelerados acercarse en donde estaban. Maki se tenso viendo el lugar en donde provenian, esperando, nervioso escondiendo trás su espalda el objeto que traía con él. La puerta se abrió y por ella entró la persona que esperaba pero cuando la pequeña niña lo vio de quedo en shock durante un par de segundos, lo mismo que había hecho él, antes de soltar un adorable chillido y correr y de inmediatamente esconderse trás de Nico mientras lo veía desde ahí.
Maki se sonrojo ligeramente mientras veía a la pequeña - a su pequeña - niña frente a él.
Era tan... tan Perfecta.
Era la única palabra con la que la podía describir y se quedaba tan corta, su parecido con Nico-chan era asombroso como con el de él. Su cabello carmesi atado en dos coletas altas con una parte suelto atrás dejando dos mechones rebeldes que enmarcaban las fasiones en su rostro juvenil y el flequillo sobre su frente, la forma de sus ojos era igual que el de Nico grandes y expresivos, lo único que faltaba para que fuera un mini clon era el color del cabello fuese negro en lugar de rojizo y el color de sus ojos, que debió haberlo heredado de su abuelo.
Pero eso no importaba, Maki ya la amaba al igual que queria a Nico. No solo por que era su hija, si no por que era hija de Nico.
- Y-yo...- Suspiro tranquilizandose, tratando de no perder la compostura. Se aclaró la garganta. Colocandose sobre su rodilla para estar más a su altura y sacando un peluche mediano de un conejo blanco que traía un moño rojo atado en su cuello.- Tengo esto para ti.-
Vacilante la pequeña pelirroja salio detrás de Nico - que no se había movido para nada y solo observaba la escena atenta - podía notar como su labio temblaba y como sus ojos curiosos se movían de él al peluche.
- Gra-gracias.- La manos de Nico sobre los hombros de la pequeña la hicieron saltar y voltear a ver a su madre.
- Presentate, cariño.- La sonrisa suave de su madre la animo un poco, asintió.
- Ya-Yazawa Ruby es un pla-placer conocerlo.- Estaba nerviosa, asustada, sin saber exaptamente que hacer más que verlo y aferrarse al pequeño conejo a su pecho.
- Yo... yo soy Nishikino Maki... Tú Padre.- Maki no esperaba que con esa declaración la pequeña Ruby corriera a sus brazos, practicamente, saltara en ellos sollozando. Se puso pie cargandola mientras la pequeña lo abrazaba por el cuello derramando lágrimas en su hombros, al principio se había alarmado ante esa acción mientras veía Nico para saber como actuar pero después de unos segundos solo se guio por instinto estrechandola con fuera en sus brazos a la vez que algunas lágrimas salian de sus propios ojos y pequeños balbuceos en palabras de diculpas fluían de sus labios disculpandose por no estar ahí para ella, para ambas.
Nico mordio su labio, sonriendo con ternura ante la esecena que sus cristalizados ojos veían, dijo.- Siempre me pregunte donde mi pequeña saco lo timida, ya que yo no era así de pequeña.- Vio a Maki que se sonrojo más intensamente ante su comentario, solo pudo sonreir divertida.- Bueno, los dejare para que se conoscan mejor entre si. - Y con eso se adentro a la cocina a terminar lo que estaba haciendo, escuchandolos charlar, no sin antes levantar al pequeño conejo del suelo.
Más tarde los tres estaban sentados en la mesa disfrutando de los delicioso alimentos mientras disfrutaban de una pequeña charla con preguntas naturales que todo pequeño curioso haría mientras Maki respondia un poco cohibido al igual que la pequeña Ruby que entre más tiempo pasaban juntos se iba esfumando. Nico solo disfrutaba de la interracción entre ambos aportando de vez encuando algo y de los elogios a su comida. Al terminar los tres habían pasado a la sala en donde Nico había procedido a mostrarle un album de fotos mostrandole algunos de los sucesos que habían vivido en ese largo tiempo en el que él no estuvo, fotos de bebé, gateando, sus primeros pasos, los cumpleaños, los viajes, la interacción con los hermanos y la madre de Nico, las navidades y mucho más. No había evitado prometer... prometerles que crearían un montón de recuerdos los tres juntos que colocarían con los demás. Esa era una promesa que sin lugar a dudas Maki cumplirian
Pasarón un par de horas charlando hasta que Ruby empezaba a mostrar signos de cansancio.
- Es hora de ir a la cama Ruby.-
- Pe-pe-pero... pero...-
- Qué pasa Ruby.- Maki se acerco a su hija y se agacho a su altura. La pequeña pelirroja tenía las mejillas sonrosadas a pesar de que su mirada se notaba cansada se veía ansiosa y asustada. Colocó una mano sobre su hombro animandola a hablar.
-... pe-pero que pasa si Maki-san... no esta más en la mañana... Ruby no-no quiere dormir, quiere pasar más tiempo con Mak... con Papá.- Sus ojitos brillaban con lágrimas
Maki abrio los ojos ante sus palabras y tuvo que evitar que las lágrimas salieran de sus ojos al igual que en ese momento lo hacían su hija. Con sus dedos pulgares las limpio y la acerco a su cuerpo. Él apretó la mandibula pués el pensaba lo mismo. "Si tan solo fuera más fácil que eso"
- Yo...-
- ¿Quién dijo que Maki-kun no va estar mañana por la mañana?.- Dijo como si nada Nico arrodillandose al lado del par de pelirrojos que volteraron a verla, uno curiosa y el otro perplejo.- Papá va estar cuando Ruby-chan despierte y se despedira de ti cuando vayas a la escuela y sabes que más...- Nico sonrió como si supiera el mayor secreto de la vida.- En lugar de Nico-Mamá, Papá va leerle a Ruby un cuento antes de dormir, o mucho mejor...- Su sonrisa creció.- recuerdas que una vez te conte que una de las razones por las que me enamore de Papá era por su voz y todos los videos que te he mostrado en donde cantaba cuando eramos Idols.- Ruby asintió sin dejar de observar a Nico, la tristeza se había borrado de su rostro y reemplazado por la euforia, la misma que siempre ponía cuando Nico le contaba esas anectdotas. Maki solo pudo verla con los ojos abierto conmocionado tanto por lo que decia y por como había evitado que su hija llorara en tan poco tiempo.- Tal vez puedas pedirle que te cante algo.-
- ¿De-de verdad?.-
- ¡Por supuesto!. Por que no le muestras tú habitación mientras Mamá limpia la cocina.-
- ¡Si!.-
- Nico-chan.- Nico sólo le sonrió tranquilamente y con disculpa. Maki sólo pudo mirarla con agradecimiento mientras se dejaba arrastrar por su hija a su habitación. Antes de que Nico se levantara vio a su hija volver entrar a la sala, correr hacía ella abrazandola y besar su mejilla.
- Buenas noches mamá.-
- Buenas noches. Duerme bien Ruby.-
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Mientras más se acercaba a la habitación de su hija más podía escuhar aquella voz. Aquella voz que había madurado tanto desde que estaban en preparatoria. Aquella dulce voz que cantaba la misma hermosa canción que había escuchado en su ceremonia de graduación.
Esa última canción que le traían un montón de memorias felices y dolorosas, ya no la recordaria como el recuerdo de una triste despedida si no el comienzo de algo nuevo: Ashiteru Banzai.
Nico reprimió las ganas de llorar que tenía, ese día no pudo ir mejor. Se colocó en la puerta viendo como Maki terminaba de cantar mientras veía a su pequeña dormir con la mirada más tierna que nunca había visto en su rostro.
- Maki-kun.- Susurró, él pelirrojo la miro con los ojos brillosos colocando un dedo sobre su boca, luego lentamente se puso de pie y camino hacía ella, apagando las luces y dejando la puerta entre abierta.
Ninguno dijo palabras por un momento. Ninguno tenía palabras para decir como se sentían solo vieron el cuarto de su hija. La de ambos.
- Nico-chan.-
- ¿Umm?.- La morena volteó a verlo curiosa y él solo pudo darle la sonrisa más sincera y feliz que nunca había sentido mientra, por segunda vez en la noche, las lágrimas bajaban por sus mejillas.
- Gracias...-
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N/A:...
Y FIN!
...
Se lo creyeron!
No es cierto falta un capítulo y esta historia al fin llega a su fin. Siento la enorme demora tratare que no sea tan largo el tiempo en el próximo.
De todas formas nos leemos.
Espero y disfrutaran el capítulo y gracias por sus hermosos Rewiew
Matta ne~ XD (19/04/17)
