~, Este signo lo uso/usare en la historia para mostrar un grito/exclamación alto y alargado, sin tener que llenar de letras la oración.

Un saludo y espero lo disfruten. Mis disculpas a la tardanza.


Capitulo #7: La Bestia de Konoha


En la cueva

-¡ESOS SON HUMANOS~! ¡HOMBRES Y MUJERES! ¡Están siendo esclavizados!–grito el rubio, tapándose la boca para no vomitar del asco–. Pero qué diablos sucede… ni siquiera poseen esposas o hay cuidadores en la zona.

-Cálmate niño, tranquilízate –Asahi.

-¡QUE DIABLOS DICES! ¡Acaso no ves que están sucediendo aquí!

-Cálmate, si vamos directo a la cueva de recluidos, repetiremos el mismo error que hice la primera vez.

-¿De qué hablas? –pregunto el genin confundido.

-¡Que si vamos allí, estoy seguro que terminaremos irremediablemente perdiendo toda oportunidad de sacarlos! –exclamo ya con un tono más altivo.

-…

-Ahora no te preocupes de ubicarme esa cueva, búscame una en donde una doncella de entre 25 y 30 esté presente.

-Hay varias mujeres en esta…

-Escucha, la que busco no es una recluida o una presa política ¡Busco a una princesa! Conociéndole aun estará usando los mismos vestidos blancos.

El rubio uso la visión ampliada de su Byakugan hasta que se percató de la ubicación precisa, era a cosa de poco más de 2 kilómetros. Aparecía una mujer blanca de pelo rubio platino, de textura pomposo, recluida cual doncella encantada en un cuarto solo para ella, casi como si estuviera esperando un príncipe o que alguien se la llevara del lugar.

-Muy bien, así me gusta, solo déjame apuntarlo en el pergamino –comento el hombre envuelto en ropas negras y rojas, mientras sostenía su pincel apuntaba con cuidado toda las coordenadas–. ¿Pero antes dime algo, has estado en la guerra o en una batalla ninja peligrosa con anterioridad? Siquiera ¿Has sido víctima de un miedo muy profundo? O a cuanto menos ¿Has estado enamorado?

-NO TE BURLES DE MI, no, no tengo tales experiencias, pero en un futuro, estoy seguro que las ten… -comento sonrojado y avergonzado de sí mismo como shinobi y como "hombre" al escuchar lo que el captaba como unos descalificativos totales por la falta de experiencias del preadolescente.

-Jaja Jaja Jaja Ja~, quizá tú seas especial, supongo que podrías ser parte de ese 10%... –comento entre risas.

-De que 10% soy parte, porque soy especial, no te entiendo.

-Bueno… más que ser parte de una décima parte de un grupo de personas, quizá sea algo circunstancial pero es posible que tú puedas… -Susurro con una divagación–. Que solo 2 grupos con más de 90 y menos de 10 son capaces.

-¡EHHHH ES UN EXAMEN! ¡No soy bueno para ellos! Pero si se pasa con tener menos de 10 puntos, seguro que es fácil.

-Olvídalo Uzumaki, solo tenemos que irnos a la cueva en donde esta esa doncella de blanco.

Tras eso salir de la cueva a un lugar al aire libre, y usar los sellos concernientes de su técnica: "Raiton: Raitoningu hōki" (Estilo de rayo: alzamiento del relámpago) en un abrir y cerrar de ojos, un relámpago los traga y suben a las nubes para caer pronto

En la superficie del lago

En la superficie del agua yacían los 2 shinobis, el pelipúrpura ofuscado que había asestado un golpe directo en la parte inferior del tronco de su oponente, este último en cambio estaba más sereno a su vez mantenía las manos de su contractor en la kunai y por lo tanto empuñándole el arma, el ninja de amegakure trataba desesperamente de sacar sus manos de la posición en que estaban, sin embargo le era imposible, el Sarutobi no se permitiría incluso este acto requeriría como coste una apertura más profunda de su ya constante hemorragia.

La clara expresión y un balbuceo del jonin de Konoha era más que suficiente, de forma rápida y eficaz, Enma aun en su forma de bastón materializo su brazo, rasguño en un ataque furtivo al shinobi enemigo. Aun así la sorpresa se la llevaron el equipo de invocador e invocación, la imagen del pelipúrpura se desmaterializo entre una figura humanoide de agua que luego cayo goteando y desestructurándose para juntarse con el agua del lago.

-Mocoso parece que te tomaron el pelo –decía el rey mono, riendo aunque de forma respetuosa para tranquilizar la mente y espíritu de su invocador y no caiga en la frustración de una estrategia no efectiva.

-Hmpt… Cállate Enma-sama –murmuro el Sarutobi-. Eso fue un "Mizu Bunshin no Jutsu/Jutsu: Clon de Agua".

Impresionado a su vez que retiraba el arma punzocortante de su zona abdominal trasera, en una expresión de dolor que apaciguaba colocando su mano sobre la hemorragia y dando un leve suspiro para coger fuerzas al tiempo que su compañero ya en su forma corpórea, vigilando cual centinela con su aguda mirada animal, daba un vistazo sin moverse por todo el terreno que circundaba a sus posiciones pero aun así no encontraban nada que sobresalga, todo estaba como lo dejaron, más sin embargo desde las profundidades del lago emergió una bola de humo que salió disparada al cielo. El Sarutobi estaba deslumbrado y cautivado con la pericia de su oponente más sin embargo y en contra de las indicaciones de su camarada animal, este trata de sumergirse en el agua, alcanza a ver como hay un total de 5 "Akiras", unos 4 que sostenían a sus camaradas que se encontraban o incocientes o demasiado debilitados para moverse por su propio pie que emergían a la superficie casi inmediatamente que Konohamaru se sumerge y otro Akira que se dirigía a arremeter en contra de la burbuja acuática en que se transportaba su ocasional aliada, la joven Kurome.

Dentro del lago

-No sirve de nada salir a fuera con la diferencia de tiempo y de hacer una emboscada, si jamás podré atacarle de cerca dentro del agua si el posee el Suiton y una máscara de buceo, solo me queda poder usar… -indago el jonin castaño con un ligero brillo en su mirar.

-¡TE TENGO! –Pensó el joven jonin con una mueca jocosa que llegaba a sobresalir de su boca tapada por la máscara de buceo-.

-¡MALDITO! –afirmo incocientemente a oídos sordos, pues aún estaba dentro de la burbuja acuática, sorprendida de que uno de sus oponentes pudiera ponerse en posición de atacarla furtivamente en los momentos que más vulnerable estaba.

-¡EL RASENGAN!

Konohamaru iba materializando la energía del chakra en una esfera con sus 2 manos, que se manifestaba en una esfera de chakra palpable y visible que gracias a su condensado poder rotatorio y fuerza centrífuga no tardo en doblegar a su deseo las quietas y estancadas aguas de aquel lago produciendo en esa zona un torbellino submarino.

El cual desplazaba de forma turbulenta el agua para que se moviera irremediablemente en círculos en un gran remolino que tragaba todo a su alrededor, distorsionando la superficie del lago, manifestándose en un agujero. Pronto fue escupiendo el agua hacia afuera y todo lo que estaba cerca de esta incluso un Akira que por más que trataba de forcejear en el agua, le era imposible. Kurome en cambio se vislumbró esbozando una leve sonrisa, complacida que su ocasional aliado cumplió su parte del trato en permitir la entrada de la dama pelinegra dentro del recinto submarino.

-Acabemos rápido con esto –afirmo la mujer-.

Ya en el interior de la prisión rompiendo con el volátil poder de su agua negra, la puerta que dividía la entrada del interior que estaba lleno de genins y chunins enemigos que quedaron impresionados al ver que una intrusa había sido capaz de penetrar en el escondite subacuático que era la prisión de Amegakure. De forma violenta y repetitiva empezó a arremeter en contra de los ninjas enemigos y tratando de tomar con rapidez la iniciativa, atacando sin dejar tiempo a un contrataque establecido y ordenado plan que si pudiera detener su inquebrantable paso.

En la superficie del lago

Los clones de agua de Akira apenas les dieron el tiempo idóneo para que lograsen cargar sobre sus hombros a sus compañeros y mantener a sus desvalidos camaradas en tierra firme, tratando de evitar una muerte por asfixia al estar sumergidos en el agua por un tiempo prolongado sin embargo Enma y el mismo descontrol superficial que origino el Rasengan submarino de Konohamaru, hacían de esto una tarea casi imposible. Al final por suerte para el joven detective logra colocar de forma segura a sus compañeros fuera de peligro más no obstante sus clones son destruidos por Enma.

Tras ambos shinobi salir a la superficie del lago, se levantaban y observaban de reojo, si bien Konohamaru estaba afectado por la hemorragia causada por la herida, esta no era nada que no haya experimentado con anterioridad, en cambio se podía ver en su jadear incesante el desgaste en reservas de chakra que poseía se estaban agotando rápidamente.

-¿Qué demonios hacen ustedes aquí? ¿Qué buscan? ¡RESPONDE AHORA! –exclamo el joven pelipurpura responde sosteniendo un kunai con ambas manos y poniendo una pose de lucha-.

-Por ahora, me basta con salir de aquí sin que nadie de mi equipo muera o sea lastimado de gravedad, aunque si quiero lograrlo tenga que meternos en más líos –indico el Sarutobi. Pero si te sirve de algo, entre más luchamos, más me convenzo que puedes ser quien más me ayude a cumplir ese objetivo.

-Esto es el peor escenario posible, aun poseen más aliados, si hay más ninja de ese nivel dentro de nuestro territorio podrían hacer coaccionar nuestro país ante sus demandas –pensó al tiempo que pronunciaba con temor una frase–: esto solo es comparable con el intento de golpe de estado… poco después del final de la 4ta Guerra Shinobi.

-Bien ahora es mi turno de atacar –afirmo con una sonrisa de confianza mientras su bufanda volaba con el viento.

El Sarutobi sostuvo su bastón y empezó a arremeter repetidas veces usando como complemento el estiramiento del báculo y las repentinas materializaciones de extremidades que podía efectuar Enma. A pesar de recibir una buena cantidad de rasguños por las afiladas garras del mono, aun le era posible esquivar, siempre y cuando visualizara bien la trayectoria.

-A este paso, seré aniquilado –murmura el joven detective mientras saca una bola de humo y la lanza–. Mi única posibilidad de ganar es abrir una abertura en su ataque, pero este carece de huecos, solo necesito… crearlo por pequeño que sea.

Instantáneamente el área de alrededor de 10 metros se llenó de ese humo negro, que hacía imposible visualizar debidamente. El jonin castaño desconcertado empezó a mover la cabeza de un lado a otro desconcertado por el seguro ataque sorpresa que le esperaba. Así mismo deslizándose por sobre el bastón, salta a una altura de 3 metros el ninja de Amegakure, utilizado un kunai para arremeter directo a la yugular de su enemigo.

-¡Fuuton: Kaze no hakai-ryoku! "Estilo de viento: corriente destructora de viento" –balbucea Konohamaru, mientras aspira aire con su boca y lo dispara en contra de su enemigo que sale lanzado a 5 metros al cielo y kunai lejos de este, abatido en el piso, al tiempo que toda esa cortina de humo se dispersó de forma instantánea.

Aun así, con la fuerza que le quedaba al pelipúrpura, este recupero la compostura, poniéndose de pie, lanza una bola explosiva en contra de su oponente, por autoreflejo, el jonin castaño vuelve a efectuar la misma técnica de antes…

-Dokugiri "Niebla Venenosa" –grito el pelipúrpura. Desde el mismísimo debajo de los pies de Konohamaru, un clon de agua exhalo una gran nube de niebla tóxica, por el efecto intrínseco del (Fuuton: Kaze no hakai-ryoku), inhalo una buena parte de ese aire contaminado, instantáneamente afecto en sus pulmones, era un veneno poderoso y con un efecto paralizante que entumecía sus músculos tiñendo de purpura gran parte de su zona superior del tronco, impidiéndole moverse ante el redondo proyectil explosivo que impacta a menos de un medio metro de distancia, creando una explosión que destruye incluso al clon de agua que el mismo Akira creo por la onda de choque. Así como también acaba con la invocación de Enma por el daño recibido.

La nube de humo y cenizas era aún perceptible, no se extinguían sino era hasta que chocaban con el agua del lago provocando que se llenada esa zona completamente de neblina. De entre el humo blanco y gris que se combinaban para formar una monocromática visión, una figura masculina salió caminando a pasos firmes como si absolutamente nada hubiera ocurrido, su pecho estaba completamente al descubierto a excepción distintiva bufanda color celeste, el gran coloreado violáceo en su tronco se fue desestructurándose por el tremendo poder de transpiración (sudoración), hasta empezar a canalizarse solo en los pulmones salvo su antebrazo derecho brillaba con un deslumbrante color al rojo vivo.

-Esta técnica, es la habilidad oculta del clan Sarutobi, un jutsu que permite exteriorizar el control del Katon desde la boca donde normalmente es usado a las manos y demás extremidades, e incluso a mantenerlo activo tiempo tras su ejecución –explica el Sarutobi mientras se estiraba su cuello y hacia mella la gran tesitura que entretejió su contractor–.

-SE SUPONE… SE SUPONE QUE ESTARIAS MUERTO O DEMASIADO DEBIL PARA CAMINAR, MI VENENO ES INFALIBLE… -Exclamó el joven Akira, desconcertado con el resultado de lo que preveía como un plan infalible.

-Estoy seguro que a la mayoría de ninjas, esa letal combinación, les acabaría sin el más mínimo momento a una reacción… pero lamentablemente no soy un shinobi del montón –índico sonriendo con una actitud desafiante y llena de confianza.

-Aún no está perdido… sé que aun puedo hacer algo –pensó a la vez que sostenía una kunai.

Sin embargo para su desdicha, en frente de él, sin siquiera el observador detective notarlo aparece su contrincante a menos de un metro de distancia entre ellos. Dejándole a la deriva, cualquier intento de atacar a distancia fue tirado a la basura, Konohamaru arrastro al pelipúrpura a una lucha cuerpo a cuerpo en taijutsu precisamente la facultad en la cual el joven detective más flojeaba.

El joven detective trato de hallar una abertura, un hueco, cualesquiera, eso le había funcionado para dañar a su contrincante con anterioridad – ¿Porque no, esta vez?– se preguntaba. Volvió a empuñar su kunai, su decisión y empeño eran palpables, más aun el tratar de realizar un bloqueo de uno de los golpes del nudillo derecho, que estaba al rojo vivo.

-Hiken "Puño de Fuego" –murmuro el Sarutobi con una mueca de soberbia.

-Aunque sea exponien… ¡AAAAHHH! –exclamo Akira antes de ser interrumpido por una sensación penetrante capaz de hacer retorcer de agonía a un humano común y corriente que emergió de su ser en respuesta por el ataque enemigo.

*Crack, Crack* (sonido del crujir de los huesos) Un sonido hueco, de ruptura, un golpe al rojo vivo, su antebrazo derecho crujió, fragmentándose en 2 mitades, dejando en el todavía precoz jonin una quemadura y un ardor que le impedían mantener la compostura, el simplemente no podía creerlo en el área del impacto, traspaso la tela y con ello incinero la epidermis de su contrincante.

-Es este acaso el poder de la llamada "Bestia de Konoha" –se cuestionó el pelipúrpura en un momento de lucidez entre ese enloquecedor ardor–. Podía notarse en su expresión facial y sus actuaciones… este ninja no estaba para chistes o jugar a decir "frases de chico cool" mientas es apuñalado por la espalda, este iba a matar.

Más en un arrebato de adrenalina pura, plenamente fuera de sus cabales, el joven frio e inmerso en su propio mundo para resolver caso o para luchar dejo de estar presente, salió en cambio la persona, ese que por mero instinto de supervivencia no deseaba morir –amenos no de esta forma- y haría todo lo humanamente posible para sobrevivir. El ente que por más entrenado y capacitado sea un Shinobi, es incapaz de por largo tiempo mantener la compostura ante algo que sabe lo puede matar.

-¡TOMA ESTO~! –exclamo, apretó los dientes en un esfuerzo por mantenerse cuerdo e incrustó el puñal sobre la yugular de Konohamaru. Sin embargo el kunai sin importar la fuerza de penetración de este, fue quemado hasta el punto en que era posible fundir el acero del cual este había sido forjado.

La mano del detective se retorció de dolor y entre espasmos corporales el propio shinobi de amegakure se tendió al piso, tras eso y una poderosa patada del Sarutobi sin siquiera imbuirse en Katon, lo lanzo varios metros atrás hasta chocar con una de la paredes de cemento, mental y físicamente destrozado, su bandana/pañuelo de Amegakure termino tirada a poco más de un metro de donde yacía su cuerpo, ensangrentada por el charco de sangre proveniente de las heridas en su antebrazo derecho como su muñeca izquierda, así como de ocurrentes hemorragias por el impacto contra la pared.

-Esta técnica el "Naraku no Kōtingu" (Revestimiento Infernal) usa el poder del Katon potenciándolo hasta unos niveles que solo superables por el uso de Kekkei Genkais, así como el reflejo de protección o focalizarlo en cualquier parte de mi cuerpo –explico el Sarutobi acercándose con una mueca de locura a la desmoronada y resquebrajada figura de ese ineludible detective–. Estabas errado, desde el momento que tú te planteaste luchar contra mí, realmente creías poder hacerme algo, las equivocaciones por minúsculas que sean en este mundo ninja no serán jamás perdonadas.

Tras pasados unos minutos, el Sarutobi sostuvo con su mano izquierda (La que no llevaba el revestimiento de fuego) la imagen de uno de los Chunins subordinados a Akira, este último gritaba y trata de forcejear inútilmente, articulando repetidas veces – ¡SALVAME~!, ¡AKIRA SEMPAI AYUDE…! ¡POR FAVOR NO, LO HA…!– lo lanzo al cielo para luego utilizar el poder de una bola de fuego proveniente desde su otro brazo y rematarle, entre una potente onda de choque y un gran resplandor todo lo que tocaba era destruido, todo se fue en una nube de humo, no quedaban ningún resto de sangre o partes humanas en esas acciones que repitió de forma idéntica un total de 4 veces, uno por cada chunin.

-Todos y cada uno de ellos, no podría ser peor… NO, ESTO APENAS EMPIEZA, si llega a sacar a todos los reos del recinto ni tan siquiera Yakumo sería capaz de pararles los pies –se cuestionó subconscientemente usando el poco de cordura que le quedaba–. EL… TIENE LA RAZON… FUI INGENUO… ESTE ES EL PODER DE… LA BESTIA… DE KONOHA.

Hasta que por fin se dispuso a agarrar del cuello a Akira con su mano izquierda y suspenderlo aun con su mano ahorcándole (es posible por la diferencia de alturas), al pelipúrpura aún estaba dispersándose en lágrimas y gritos de súplica, hasta que en una repetida cantidad de burlas y valoraciones hacia la responsabilidad de este en su destino. El joven jonin colapso de sus ojos, oído y boca empezó a brotar una ligera aura blanquecina, hasta desvanecerse en el aire.

-ENTONCES ESTA AURA BLANCA ES… EL DECIA LA VERDAD –grito en su mente el ninja castaño con una mueca de desconcierto y deshaciendo su "Naraku no Kōtingu" (Revestimiento Infernal)-.

Hasta dejar al inconsciente detective en el piso y dejarse caer este mismo en el suelo con un bostezo por lo cansado que quedo del uso excesivo de chakra y extenuado por el veneno que habían inhalado sus pulmones.

En la Cueva de la Doncella de blanco

Tras transportarse hasta esa zona y llegar escarbar un agujero por el Doton que poseía Asahi, llegaron a un pasadizo secreto, escalonado y laminado entre bellos mosaicos de mármol blanco y adornos de marfil y oro a unas ocurrentes velas colocadas cada 2 escalones que iluminaban el camino, hasta la puerta negra del fondo. Un escenario sin duda despampánate y ostentoso hasta el más mínimo detalle.

-Bolt, ¿Ese es tu nombre no es cierto?, te aconsejo que estés atento a todos los movimientos que puedan efectuarse. Si sientes alguna presencia solo di… -explico Asahi calmado mientras flexionaba sus manos.

-Hay algo o alguien que se dirige en esta dirección –interrumpió el rubio.

-Espera… ¡Que es lo que viene!

-No sabría decirte… tiene una velocidad demasiado grande y no lo logro enfocar con mi Byakugan, aunque seguro mi mama o tía lo harían sin problemas.

-Bueno, es entendible pero no creo que nada llegue a pie será capaz de detenernos.

-Viene volando…

-Entonces solo puede ser… Yakumo –comenta preocupado deteniendo el paso a las escaleras.

-Ese era el nombre del líder de la aldea –Bolt. Creo lo escuche al hablar por la radio, pero apenas me acuerdo del nombre, no recuerdo nada de lo que…

-No recuerdas nada de lo que el… -una expresión de alegría y jubilo impregno el perfil de Asahi al escuchar tal frase.

En el cuarto de la Doncella

Luego de traspasar la puerta Asahi se encontró con lo que parecía ser un cuarto espacioso en ancho y largo de 50x50 metros de extensión y de 25 metros de altura entre pilares que sostenían la estructura, laminado en mosaicos blanco y lleno al fondo una silla en la que se encontraba una silla con aspecto de pertenecer a un noble, encajada en bellos tallados, entre reflectores de gran iluminación y esplendor, a sus costados gran cantidad de estatuas de soldados de tinte romano sosteniendo consigo un grueso espejo como escudo y una espada como arma. Sobre la silla se encontraba la doncella era una hermosa mujer de 25 años pero de perfil infantil para su edad, de poco más de 1.60 metros, rubia, caucásica y de ojos de un azul claro, pelo pomposo y largo hasta la cintura que iba sujeto con una bandana de Amegakure. Llevando puestos un vestido blanco de tipo occidental que le llegaba hasta la rodilla con escote de corazón y hombreras abultadas.

-Esta vez, no cometeremos el mismo error, niñita, pues seré yo personalmente que acabe contigo: Raiton: Raiu Hoshigata no Jutsu (Estilo de Rayo: lluvia de estrellas), de repente frente a él empezaron a salir una gran cantidad de shurikens cargados con chakra del elemento rayo salieron cubriendo su figura, como estrellas que se forjaban en el firmamento de las nubes rojas de su abrigo. Arremetieron en contra de aquella mujer, pero sin embargo en un abrir y cerrar de ojos aquellos gruesos espejos formaron una barrera impenetrable que repelió las shurikens.

-¡Daiyamondo no Shōheki! (Barrera de Diamantes), Kon'nichiwa Asahi-san, no te parece que tras tanto tiempos sin visitarnos a mí y a papa, deberías ser más cortes y traer algún regalo –comento con una sonrisa burlona en su cara.

-Esto es sorprendente, movilizar esos pesados diamantes solo con la mente y al instante –dijo Asahi mientras se desabrochaba el abrigo dejando entrever un chaleco de municiones en los cuales guardaba un total de 6 kunais–.

Los cuales dirigió con fuerza y revestidos en un intenso chakra Raiton contra uno de los espejos centrales de diamante mientras corría en frente de ellos, el diamante al recibir los múltiples impactos de las cuchillas por un efecto de grietado en cadena fue capaz de desquebrajar la resistente piedra preciosa de lo que estaba hecha ese espejo.

-Nada mal, pero no creas que tan fácil me darás.

-No seré yo –afirmo mostrando al genin rubio y lanzado de cabeza en contra de aquella doncella.

-¡QUIEN LO HARA SERE YO! –Exclamo Bolt rebosante de confianza, teniendo en sus manos un kunai.

-Esos ojos, blancos como la mismísima luna llena –pensó la mujer hipnotizara por perderse entre el mirar de aquel chiquillo.

La sorpresa era palpable, la doncella de blanco aunque capaz de movilizar materiales de enorme peso solo con la mente, pero estaba indefensa de hacer absolutamente nada ante un ataque que llegaba hacia esta de cerca. Ella trato como le era posible de esquivar ese ataque para su suerte solo le llego a rozar la mejilla izquierda y en revuelo desabrocharle la bandana que fungía de sujetador de pelo, lo cual la dejo con su cabello lacio.

-Ese chiquillo no será nada para mi voz:

"Gloomy Sunday with a hundred white flowers

I was waiting for you my dearest with a prayer

A Sunday morning, chasing after my dreams

The carriage of my sorrow returned to me without you

It is since then that my Sundays have been forever sad

Tears my only drink, the sorrow my bread..."

-Porque estas cantando en medio de una batalla –pregunto de forma inocente mientras se sacaba cera del oído, y le lanzaba una bomba de humo en la cara a aquella mujer–.

-Como es posible que tus soportadas mi canto angelical… no importa, eres solo un niño descortés, solo dame, solo dame… TUS OJOS ¡LOS QUIERO PARA MI! ¡DAMELOS! –exclamo-.

Moviendo mentalmente unas 5 espadas para que atravesaran al genin, pero tras develarse la nube de humo, se notó que a diferencia de como la doncella esperaba aquel chiquillo solo había recibido un ligero corte con rasgadura en el brazo izquierdo.

-Inaceptable.

-Parece que aún no me adapto a estos ojos –murmuro sacando la lengua en forma de provocación.

Pero frente a ellos, que inverso estaban en su lucha, se les interrumpió por lo que se apreciaba como un tornado que cavo hasta la cueva, la imagen lúgubre de un hombre trigueño con el cabello largo y lacio pero recogido cual samurái, teñido de un blanco natural, de ojos anaranjados, portando un presencia de autoridad y confianza, de gran altura y complexión musculosa, que vestía los ropajes clásicos de los jonin de Amegakure, salvo que en su dorso llevaba un traje y un elegante abrigo de piel cubriéndole los hombros como una capa.

Se dio la vuelta para acercase para presentarse ante sus invitados al tiempo que este prendía un puro, decía:

¡Hisashiburi na Asahi-chan! (Cuanto tiempo sin vernos) –murmuro ante la alterara expresión facial de Asahi, que trata de controlar como puede, para articular una oración.

¡Hisashiburi na Camarada! –comentó volteando un tanto la cabeza y con una expresión asesina en sus mirar.