N/A: otra vez he dejado pasar demasiado tiempo entre actualización y actualización... pero como ahora estoy con 'DE CÓMO CONSEGUIR...' pues como que se me olvidó XD. En fin... creo que un capítulo por semana no estaría mal. El fic tiene otras tres partes todavía en el taller de edición así que lo siento mucho si al terminar esta historia quedan cabos sueltos. Se supone que se van revelando poco a poco U^_^.

de todas maneras, muchas gracias por leer! (lo digo siempre, pero es que es verdad...)


- CAPÍTULO VII -

-:-:- Elia -:-:-

Le falta el aliento. Su corazón late tan fuerte que siente que podría estallar en cualquier momento. Pero no deja de correr. Quiere alejarse lo más posible antes de que ellos se den cuenta de que se ha ido y salgan a buscarla. Al pie de las escaleras que llevan a las doce casas se detiene para tomar aliento. Una cosa es correr con todas sus fuerzas y otras pretender subir esas escalinatas de un tirón sin llegar arriba y caer inconsciente. O peor, desfallecer a medio camino y dejar que la alcancen sin la posibilidad de presentar batalla.

Le duele mucho el pecho, pero no sabe si es por el esfuerzo o por lo que acaba de escuchar de labios de sus caballeros. ¿Sus caballeros? ¿Suyos? Bueno, en teoría ellos son sus señores y ella su fiel servidora. Ella, como escudera, debe estar dispuesta a sacrificar incluso su propia vida para salvar la de su caballero llegado el momento. Pero también ofrecería su vida a cambio de la de Kanon sin dudarlo. Aunque nadie se lo haya pedido, ella lo haría. Kanon…

Pero acaba de comprobar que para ellos su presencia en el templo no significa nada. No es escudera. Para los dos hermanos ella no es más que una sencilla ayudante que limpia su desorden y acata sin discutir todas sus peticiones. Durante dos años ha amanecido pensando en la alegría que le supondría encontrar su sonrisa de buenos días correspondida por alguno de los dos caballeros. Pero ha aprendido a esperar en vano. Intentos fútiles que se desvanecen en el aire con una mirada indiferente.

Y enjugando una lágrima que amenaza con caer, reemprende su carrera en dirección al punto más alto del Santuario. En su subida, recuerda el primer día que llegó al Santuario… tan lejano ya…

FLASH BACK

Una chica de unos 20 años sube por el camino que lleva hasta el Santuario. Lleva la melena rubia suelta al viento, y viste una sencilla túnica blanca que a duras penas disimula sus redondeces. La brisa hace flotar su cabello sobre su espalda. Pasa junto al campo de entrenamiento, y ve a dos caballeros ejercitándose y practicando en combates sin armas, cuerpo a cuerpo. Se detiene para admirar la sincronía de los movimientos. Casi parece un baile coreografiado.

SAGA: ¡Eres demasiado lento, Kanon!

KANON: Si, claro, y tú eres un tramposo, Saga. Quedamos en que no valía utilizar la velocidad luz. Cuerpo a cuerpo y sin armas. Nada de ataques de cosmo ni de utilizar habilidades más allá de lo normal.

SAGA: Claro, y te quejas ahora porque ves que no vas a poder conmigo…

KANON: ¡Te vas a enterar copia barata!

SAGA: ¿A quién llamas tú copia barata, mini-yo?

KANON: (Kanon ríe divertido) ¿Mini-tú? Ahora si que me has insultado, especie de engendro bipolar…

Es fácil distinguir a los gemelos, porque uno de ellos, el que responde al nombre de Saga, lleva una camiseta azul sin mangas, y su hermano, Kanon, sencillamente no la lleva, dejando su poderoso torso al descubierto. Elia siente que su corazón vuelve a latir con fuerza, y sabe que ese caballero ya es el dueño y señor de sus sueños más profundos para siempre. Ahora que el dolor ha pasado, recordará su nombre. Kanon…

Continúa su camino hasta el templo del Patriarca, donde es recibida con agrado. El Patriarca la recibe personalmente, y después de una agradable charla, él le pregunta por el templo en el que quería servir y por qué. Elia le dice que conoce las normas, y que por nacimiento le está destinado servir en el templo de Géminis para cumplir con lealtad las funciones que le supondrían el ser escudera. El Patriarca acepta su propuesta, y entrega a Elia un sobre lacrado que le dice tendrá que entregar al custodio de Géminis para poder comenzar su servicio.

Elia baja los escalones hasta llegar al templo de Géminis. La puerta de las dependencias privadas del caballero regente está cerrada, señal inequívoca de que el caballero no se encuentra dentro. Espera pacientemente a la entrada a que llegue, pues ella ya se considera al servicio de su caballero. Sólo espera ser bien recibida.

Por las escaleras suben los dos hermanos, que no han cambiado sus vestimentas, por lo que sigue siendo fácil distinguirlos. Saga se adelanta y se acerca a Elia.

SAGA: ¿A quién esperáis, señora?

ELIA: Al caballero de Géminis, señor. Debo entregarle este sobre en mano de parte del Patriarca.

SAGA: Yo soy Saga, caballero de Géminis. Podéis entregarme el sobre.

Elia le da el sobre. Él lo abre y lo lee, mientras su hermano se acerca y mira el papel por encima del hombro de Saga. Kanon la mira y sonríe, ante el rubor de Elia.

SAGA: Aquí dice que ahora eres escudera de Géminis. Pues sé bienvenida, esto… disculpa, no sé tu nombre. Aquí no lo dice.

ELIA: Mi nombre es Elia, señor, y será un honor serviros.

SAGA: Pues bienvenida… Elia.

Y con una amplia sonrisa, invita a Elia a pasar al templo para mostrárselo. A partir de ese día ese lugar sería su segundo hogar.

FIN FLASH BACK

Y ese día parece tan lejano ya…

Llega al templo de Piscis y las fuerzas la abandonan. Cae de rodillas al suelo, sin aliento. Siente arder su garganta con el esfuerzo de llevar el aire a sus pulmones, y la saliva se coagula en su boca, por lo que, venciendo sus escrúpulos, la escupe a un lado, para comprobar asustada que se trata de una mezcla de saliva y sangre. Su esfuerzo ha llegado demasiado lejos. Decide retardar un poco más la llegada a la torre y, para no ser descubierta, se esconde en el jardín de rosas. Se deja caer al suelo exhausta, con una mano sobre el pecho intentado sofocar su agitado corazón. Y una vez más, la escena que furtivamente presenció regresa a su memoria y, mezclada con el recuerdo de su primer día en el Santuario y otros momentos allí, hacen que de nuevo rompa a llorar por su tragedia.

_.–~ ° ~–._

-:-:- Shaka & Aioria – Saga & Kanon -:-:-

Los cuatro caballeros están de pie, observando inmóviles como Elia vuelve a huir por el bosque.

AIORIA: Y ahora, ¿dónde va? ¿No decías que ya estaba todo arreglado?

SHAKA: Lo estaba hasta que se ha vuelto a poner a llorar…

SAGA: Para mi que nos ha oído…

KANON: Probablemente, pero eso no es motivo para salir corriendo.

SHAKA: Claro que lo es. Ella se sentía herida, y el oír que los caballeros a quienes con tanto afán sirve no saben ni su nombre supone una puñalada más en su ya de por sí maltrecho orgullo…

KANON: O_o Pues si que es sensible la niña…

SAGA: ¬¬U ¿Cómo puedes ser tan poco comprensivo?

AIORIA: ¬¬* No sé por qué tengo la sensación de que puede que ella esté así realmente por vuestra culpa… ¿Le habéis dicho algo que pueda haberla lastimado?

KANON: u_u No se cuando…

SAGA: u_u Yo creo que no.

SHAKA: ¿Crees? ¿Es que no piensas en lo que le dices? ¿Dices lo primero que se te ocurre sin pensar en si le vas a decir algo malo?

SAGA: …

AIORIA: ¬¬** Estoy por daros una paliza a cada uno por animales…

KANON: Sin insultar, que aquí nadie te ha dicho nada.

AIORIA: ¬¬*** Si resulta que al final la culpa es vuestra… juro que os vais a arrepentir.

KANON: Ah, ¿si?

AIORIA: **ò_ó** Shaka aprecia mucho a esa niña, y al hacerle daño a ella, él sufre… así que como la culpa sea vuestra, os voy a dar una paliza por hacer sufrir a Shaka.

KANON: ¬¬ Uy, que bonito… defiende al novio.

Aioria le dedica una mirada de infinito odio por tratarlo como un tonto enamorado. Realmente está a punto de perder los nervios y propinarle una buena tunda a aquel tipejo impertinente. Un gesto suave de Shaka lo tranquiliza.

SHAKA: Pues yo pienso como Aioria, pero apostaría más a que ha sido Kanon el que ha dicho algo grave…

KANON: ¿Por qué soy siempre yo?

AIORIA: Pues se llevará él las dos palizas.

SAGA: ¿Podríamos hablar sin llegar a lo de dar palizas a nadie? Os recuerdo que se acaba de ir corriendo y estamos aquí discutiendo quién tiene la culpa de que ella llore.

SHAKA: Yo puedo imaginar dónde ha ido, así que puedo permitirme un poco de tiempo para tratar de averiguar.

KANON: ¿Es que acaso puedes adivinar lo que va a hacer? ¿O es que quieres llegar antes para evitar que cometa otra estupidez como la del lago?

SAGA: Bueno… ya está bien. Shaka, si sabes dónde puede haber ido, dímelo y yo mismo iré a buscarla para disculparme si es que la he podido ofender en algo. Y tú (señala a Kanon) también deberías venir a disculparte.

KANON: ToT ¡Que yo no le he hecho nada!

SAGA: …

KANON: Vale, pero por el camino tienes que aclararme algo.

SAGA: No empieces otra vez, por favor…

KANON: No es nada de eso, tranquilo… voy por otro lado.

SAGA: Shaka…

SHAKA: Ha ido al templo del Patriarca. Cuando se sentía sola, iba a la torre y se asomaba tanto que alguna que otra vez pensé que podía caerse.

SAGA: Bien, allí nos veremos.

Los dos hermanos se van por un lado, mientras Shaka y Aioria se quedan de pie un momento antes de tomar el camino opuesto, por si Elia ha decidido tomar otro camino que no sean las escaleras que atraviesan las doce casas. Se van en silencio, y Aioria decide no preguntar nada, porque comprende el sufrimiento de Shaka.

Saga y Kanon caminan despacio, uno junto al otro, cabizbajos los dos porque esa noche han pasado de un momento de gloria infinita a encontrarse peleados por culpa de los celos de ambos.

KANON: ¿Por qué te preocupas ahora tanto por Elia?

SAGA: Me siento culpable…

KANON: Nosotros no le hemos hecho nada.

SAGA: Eso es lo que tú no sabes. Nunca le prestas atención, y no sabes si puedes haberle hecho algo inconscientemente que le haya podido afectar. Y lo mismo en mi caso. Nunca le he prestado atención…

KANON: Tampoco pasa nada…

SAGA: ¡Es que no lo entiendes! ¡Es mi escudera y debo cuidar de ella! Yo debería haberme dado cuenta de que le pasaba algo…

KANON: Bueno, pues ya tenemos otra persona para añadir a la lista de "Saga piensa en…". Creo que de momento somos tres en esa lista, ¿no, Saga? Yo mismo, esa tal Talika y ahora Elia. Esto va cada vez mejor… (resopla indignado)

SAGA: Te dije que no volvieras con eso…

KANON: ¡Es que no sabes lo que me molesta! Primero que me ocultaras eso y me mintieras, y luego está el hecho de que eso mismo supone una infidelidad de tu parte… y no es que me haga gracia precisamente.

SAGA: No tienes motivos para estar celoso. Yo te quiero a ti…

KANON: Esa es otra. Yo no sé si me quieres. Nunca me lo has dicho hasta esta noche, y sólo lo dijiste para que yo no te gritara más… eso no es amor, Saga. Tal vez sólo me deseas y estás confundido.

SAGA: …

KANON: ¿Lo ves? Hasta tú mismo dudas.

SAGA: No me hagas esto, Kanon…

KANON: Pues aclárate rápido, porque si estás conmigo, no quiero… escúchame bien, NO QUIERO compartirte con NADIE, ni siquiera de pensamiento. ¿Me entiendes?

SAGA: Kanon…

KANON: Y cambiando de tema… me gustaría saber que ves en esa Talika. ¿Qué puede darte ella que no pueda darte yo?

SAGA: Por favor…

KANON: Contesta.

SAGA: Te juro que la olvidaré… pero no me hagas esto…

KANON: Te he preguntado algo, Saga.

SAGA: ¿Qué quieres que te diga? ¿Qué besa mejor que tú? Pues no. No lo se. Talika es sólo una idea romántica en mi mente, no hay nada físico. Sólo una idea…

KANON: Saga, las ideas no surgen porque sí. Ya sé que eres un romántico empedernido, pero quiero que me digas ese algo especial que ha hecho que te fijes en ella.

SAGA: Ella me mira diferente… como si pudiera desnudar mi alma. Nunca hemos hablado mucho, pero sé que ella me comprende. Y sus ojos…

KANON: Has dicho que no había nada físico.

SAGA: Me gustan sus ojos, eso es todo. Me recuerdan mucho a los tuyos. También son verdes, pero tienen un brillo especial.

KANON: ¿Y su cuerpo? ¿Te gustaría poder acariciarlo?

La pregunta ruboriza a Saga, evidenciando su silenciosa respuesta. Kanon resopla indignado de nuevo. Por su mente cruza fugaz la imagen de Saga acariciando un cuerpo femenino y los celos le atraviesan el alma.

KANON: Responde…

SAGA: Ella es hermosa, pero…

KANON: ¿La deseas?

SAGA: (suspira resignado, y habla con un hilo de voz) Si…

KANON: (se gira conteniendo un ataque de ira inevitable) ¿Cómo?

SAGA: No me odies, pero ahora sé que a ti te amo y a ella la deseo. Son cosas distintas…

KANON: ¿Tú sabes lo que me estás diciendo? ¡Me amas pero no puedes evitar desear a otra persona! Eres increíble… estás demostrando que no te importan lo más mínimo mis sentimientos. Sientes celos porque Elia me mira, pero no te importa en absoluto el hecho de que tú piensas en otra persona, admitiendo que la deseas… y yo tengo que aceptarlo sin enfadarme. Eres la hostia, Saga… eres la hostia…

Kanon deja a Saga con la palabra en la boca, adelantándose para empezar a subir los escalones que le llevarán a atravesar las doce casas. Está dispuesto a encontrar a Elia y, aunque sea a la fuerza, llevársela al templo y aclarar las cosas. Y después aclararlas con Saga.

Las cosas no iban a quedar así.

_.–~ ° ~–._

-:-:- Aphrodite & Gabriel -:-:-

La explosión de pasión parece haber pasado, dejando esa sensación tan agradable que inunda los cuerpos tras haber compartido un momento con alguien que sabes que te corresponde.

Aphrodite y Gabriel están tumbados en el suelo, mirando las estrellas, sonriendo para sí mismos mientras recuerdan, uno la dulzura que ha recibido, otro los incontrolables sentimientos que despierta en él aquel que se encuentra tumbado a su lado.

APHRODITE: n_n (suspira) ay…

GABRIEL: ¬¬ ¿Qué?

APHRODITE: n_n ¿Te han dicho alguna vez que eres un amante maravilloso?

GABRIEL: o///o (se sonroja por tanta sinceridad) Bueno… creo que no.

APHRODITE: Pues lo eres… creo que nunca me habían hecho sentir así.

GABRIEL: ¬¬ ¿Habías tenido otras relaciones?

APHRODITE: n_nU Un par de ellas.

GABRIEL: ¬¬ Cuenta, cuenta…

APHRODITE: o///o (le mira muy sorprendido) ¿Será posible que seas tan cotilla?

GABRIEL: n_n Ahora hay confianza, Dite… y si, soy muy cotilla. Me encanta saber los secretos de los demás…

APHRODITE: U_U (suspira con una sonrisa en los labios) Está bien… la primera fue con una muchacha del pueblo donde yo vivía antes de volver aquí tras el entrenamiento… la hija del guardabosques. La segunda fue con un muchacho hace unos dos años…

GABRIEL: ¿Has estado con una mujer y con un hombre? Y oye… ¿cómo has aguantado tanto tiempo sin…?

APHRODITE: Hay más métodos que entregarse a la primera cosa que se te cruza (Gabriel lo mira de reojo dándose por aludido). Y si, he estado con una mujer y con un hombre. La primera vez fue casi por compromiso… ella me sedujo (Gabriel ríe). En serio, fue ella. La segunda ya tenía claro que me gustaban los hombres. Esa vez lo busqué yo.

GABRIEL: ¬¬ O sea que estás hecho todo un playboy…

APHRODITE: ¬¬ Creo que aquí el galán eres tú… porque según me han dicho te dedicas a seducir a jovencitas para dejarlas con la miel en los labios y que sueñen contigo.

GABRIEL: O_o Y, ¿se puede saber quién te ha dicho eso?

APHRODITE: n_n Un pajarito…

GABRIEL: ¬¬ Llamado…

APHRODITE: U_U No puedo decirlo. Se supone que en ese momento yo no debía estar escuchando.

GABRIEL: ¬¬ Dite…

APHRODITE: ToT (gime lastimeramente) No puedo…

GABRIEL: ¬¬ Dite…

APHRODITE: U_U* ¡¡Shaka!! Pero yo no te he dicho nada.

GABRIEL: ¿Cómo se las arregla ese para saberlo todo de todo el mundo?

APHRODITE: ¿Hm?

GABRIEL: Esta tarde le oí hablar con Saga de que si Milo y Camus estaban juntos y que iban a pedir la bendición del Patriarca, que si Dohko y Shion se veían a solas… Parece que se entera de todo.

APHRODITE: Pues habrá que ir con cuidado.

GABRIEL: Será difícil… pero se puede hacer.

APHRODITE: ¿Oyes eso?

GABRIEL: ¿El qué? Yo no oigo nada…

APHRODITE: Pues yo sí… alguien se ha tirado sobre un rosal y ha partido una rama.

Y sin dejar replicar a Gabriel se levanta, se viste con su túnica y obliga a Gabriel a hacer lo mismo para seguirle. Llegan hasta la entrada del templo a tiempo de ver cómo los gemelos salen del bosque.

Miran alrededor buscando el origen del sonido, pero no hay nada ni nadie. Aphrodite no se rinde. Nadie entra en su jardín sin vérselas antes con él.