La verdad es que no planeaba sacar capitulo hoy, andaba un poco enfermo y quería ver otras opciones de fic, como cual seguir o cual no seguir, en el peor de los casos crear uno nuevo. Sobre este Fic, le quedan tres a cuatro capítulos, no estoy muy seguro, pero lo dejare a medias en el arco de las olas para una posterior escritura.
Hay va otra duda, ¿quieren que tenga un toque romántico? No lo había planteado así, pero más que fraternidad y compañerismo, el rasgo romántico le daría un toque más dramático a todo.
Dicho eso, quiero que den un poderoso comentario para mantener viva esta serie. En mis demás Fics, cuantos más comentarios (positivos) tiene, más vistas tiene. Aunque también podría ser uno de mejoría, uno que diga que cambia tal o cual cosa o algún concejo para mejorar la historia.
Finalmente, el cap :D
Ryūō
Capítulo 7: Campaña a Kirigakure
"Dobla la esquina, ¡vas mal!"
Naruto suspiro cansado mientras escuchaba la voz en su cabeza, todavía molestándole como si no hubiera un mañana. Habían partido usando una embarcación hacia una de las islas más cercanas y empezaron sus travesías por el único camino recto hacia Kirigakure, el problema era que no traía un mapa y no tenía idea de donde estaba.
"¿Cómo sabes dónde es?" pregunto en su mente el rubio, con un tono casi acusador "tú eres yo, ¿correcto? Entonces deberías de estar igual de perdido que yo" habló con la verdad mientras saltaba entre los árboles en dirección recta. No sabía si era la dirección, simplemente se dejaba llevar por su instinto.
"pues claro que estoy perdido, por eso mismo quiero girar a la derecha" dijo algo molesto, casi como si estuviera enfadado de ser él "hay pequeñas firmas de Chakra en esa dirección, podrían ser de ayuda" a pesar de ser una voz muy molesta, hablaba con la verdad, podrían ser de ayuda.
Aumento la velocidad, pero también intentó ser tan sigiloso como era posible. Cuanto más se acercaba se dio cuenta que no estaban en reposo, parecían que todos estaban luchando "Son como 50 contra 15, es una violación" se burló su otro yo mientras se reía entre dientes en su mente a la par que él seguía saltando.
"puede que se trate de la resistencia, un grupo de reconocimiento tal vez" pensó más para sí mismo que para una respuesta "tengo que apresurarme, de no ser así, nadie podría darme indicaciones" dijo aumentando su velocidad, rompiendo las ramas en donde saltaba.
"sabes…yo soy tu, no tienes que intentar mentir cuando yo se la verdad, idiota" se burló su otro yo, haciendo que frunciera el ceño "quieres hacerte el héroe rescatando a esos tipos, ¿verdad? Es tonto ocultarlo cuando es tan evidente" incluso cuando quería darle la contra, no podía porque también era verdad.
"Callate" le silencio mientras intentaba alejarlo lo más posible de su mente, pero en el proceso, su risa burlona todavía se podía escuchar haciéndolo perder los estribos ligeramente.
"Oh, claro que me callare" respondió con burla mientras se seguía riendo "por ahora estas en control, pero recuerda algo" dijo como una advertencia mientras tomaba cierto respiro "Cuanto más uses mi poder, más control tendré sobre ti. La oscuridad en tu corazón puede que ya no te domine, pero algún día lo hará. Por ahora, no mueras" fueron sus últimas palabras mientras su voz desaparecía en los rincones más alejados de su mente.
Dudó por un momento de su amenaza, pues más parecía una sugerencia que una advertencia. No podría decir con exactitud si ese otro yo realmente quería tomar el control, después de todo, en el infierno tuvo todo el tiempo del mundo para hacerlo. Decidió dejar esa duda para otro momento, ahora tenía trabajo por hacer.
No tardó mucho en llegar, viendo con sus propios ojos el escenario de una batalla en campo abierto. Se quedó un momento en la oscuridad examinando detalladamente la situación, por si no tendría que intervenir. Vio a ninjas con la banda shinobi de Kirigakure peleando cuerpo a cuerpo con un pequeño escuadrón de ninjas con la misma banda, pero estaba rasguñada a propósito.
El pequeño gruño fue rodeado por todos ellos, sudaban profundamente y parecían resignados a caer en batalla. Suspirando, decide que es todo, tendría que intervenir "Katon: Shinryu (Verdadero Dragón)" dijo mientras terminaba de hacer los sellos de mano y cargaba fuego en ambas manos (similar al Kame hame ha).
El calor y la luminiscencia llamó la atención de todos. para cuando se dieron cuenta de la enorme chispa de Chakra a unos pasos de ellos, ya era tarde. El rubio lanzo todo el fuego contenido que tomo forma de un gran dragón occidental. El dragón compuesto de un fuego incandescente se tragó a todo mundo, girando alrededor del pequeño escuadrón evitando lastimarlos. Una vez que devoró a casi la mitad de todos sus enemigos, se lanzó contra los que quedaban, resultando en una enorme explosión.
El pequeño escuadrón de rebeldes abrió los ojos cuando la luz se apagó, vieron que se encontraban a una distancia de la explosión por arte de magia. No notaron que el nuevo ninja tomo un kunai extraño del suelo y camino frente a todos "Lamento haber hecho eso sin previo aviso, había olvidado la fragilidad de las personas" Admitió su error de cálculos mientras miraba a cada uno.
Los ninjas veían con dificultad al nuevo, mirando con desconfianza "quien… ¿Quién eres?" pregunto por su raras ropas y porte que imponía respeto absoluto. Antes que dijera algo más, uno de sus compañeros le golpeo "¡eh! ¡¿Por qué?!" pregunto con mucha ira al sentir el dolor detrás de su cabeza.
"nos ha salvado y ¿tu desconfías?" pregunto con duda sobre esto mismo, haciendo que su amigo sudara ligeramente "lamento eso, actualmente no se puede confiar en nadie" dijo este mismo mientras se disculpaba por todos. Naruto simplemente alzo una ceja, no entendiendo sus disculpas.
"no, está bien dudar, podría ser un enemigo que simplemente los salvó para saber la ubicación de su base" dijo el rubio mientras recordaba su entrenamiento intensivo en AMBU. Sus palabras por otro lado, hizo que todo el escuadrón agachara la cabeza "¿Qué sucede?" preguntó al ver el cambio en el estado de ánimo.
"no sirve de nada, ¿Por qué se intentarían infiltrar a estas alturas?" dijo uno de ellos, mirando con dificultad el suelo "Yagura ya sabe la ubicación de nuestra base, en estos momentos se encuentran atacando nuestras pequeñas bases en las islas de los alrededores, todo está perdido" dijo mientras apretaba la mano con fuerza, sintiendo la impotencia de no poder haber sido de ayuda.
"El Mizukage Yagura esta arrinconándonos como ratas en nuestra base principal, quiere hacernos sentir la desesperación en primera mano, es un monstruo" dijo aquel que se había disculpado, con una mirada triste mirando el suelo "Nosotros somos uno de los últimos grupos de shinobi Jounin que quedan, nosotros solos no podemos ganar" dijo resignado, casi como si no hubiera valido en nada haberle salvado.
Naruto se les quedo mirando un momento, antes de negar con la cabeza. iba a decir algo cuando aquel ninja elevo la mirada confundido "un momento, usted… ¿es alguna clase de refuerzo?" preguntó con duda. El rubio iba a negar, pero este saltó nuevamente "¡claro! ¡debes ser alguna clase de nuevo capitán! ¡Mei-sama logró encontrar ayuda!" dijo totalmente emocionado por tener una ayuda tan valiosa.
Naruto se rio entre dientes ante tamaña confusión, iba a intentar negar cuando escucho ese nombre '¿Mei?' pensó ligeramente sorprendido por la nueva información. Sus recuerdos vagaron hace 5 mil años cuando conoció a aquella chica pelirroja en el Dominio humano.
Fue forzado a salir de sus recuerdos cuando escucho un gritó "¡estén alertas! ¡vienen más en camino!" gritó uno de los tantos ninjas mientras alistaba un par de kunais "¡¿Cuáles son sus órdenes, capitán?!" preguntó aquel que se había disculpado con él en un principio.
Se detuvo a pensar un momento y se sintió guiado por sus recuerdos como Capitán AMBU "¿Cuál es la situación? ¿hay más de ustedes por ahí?" preguntó mientras sentía las demás firmas que se acercaban toda prisa.
"hay un par de grupos desplegados por el resto de la isla, se encontraban huyendo al igual que nosotros" Nuevamente aquel shinobi le respondió, podría tratarse del anterior jefe del escuadrón "si no están muertos, probablemente se encuentren en nuestro último almacén de armas, defendiéndolo con sus vidas" Naruto asintió, tenía mucho sentido.
Lentamente se puso frente a todos y les dio una pequeña mirada "¡escuchad! ¡correr detrás de mí! ¡usen cualquier jutsu a distancia que tengan y dispárenlo al cielo!" dijo mientras hacía sellos lentamente "¡a mi señal! ¡¿listos?!" preguntó mientras terminaba de hacer jutsu, todos asintieron "¡ahora! ¡Fūton: Shinkū Renpa! (Elemento Viento: Serie de Olas del Vacío)" gritó mientras corría y expulsaba una corriente de viento muy fina desde sus manos, similar a una ola horizontal.
Aquel jutsu tenía un poder tal, que partía todos los arboles casi a la perfección, despejando el frondoso bosque en cuestión de segundos. El escuadrón de shinobis de Kirigakure que andaban en los arboles fueron sorprendidos por la deforestación instantánea, quedando en el aire sin poder cambiar su dirección.
Su pequeño escuadrón aprovechó el momento y lazo sus jutsu elementales en contra de sus enemigos, así como una serie de herramientas que tenían en su disposición, matando a todos fácilmente y sin ningún problema. los cuerpos caían mientras corrían, como si de una lluvia de cadáveres se tratara.
"¡impresionante!" gritó uno de los tantos shinobis mientras corrían "¡tal vez si podamos ganar si seguimos así!" dijo con una renovada esperanza, alentando a sus compañeros para no rendirse aún "¡el capitán es lo máximo!" dijo admirando a su nuevo superior, quien parecía guiarle a la victoria.
Naruto sonrió tras su máscara, sintiendo su ego crecer por tales palabras compartidas por sus compañeros. Siempre era la mismo, no importa en qué país, aldea, incluso reino entre este y el otro mundo. El poder era admirado por todos cuando este se encuentra de tu parte, temido cuando no es entendido y es usado en tu contra. Era ley natural que el más débil admire el fuerte, esperando algún día llegar hasta ese punto aun a sabiendas que era imposible, se aplicaba tanto en el mundo de los vivos y en el de los muertos.
En poco tiempo de correr, divisaron en la lejanía otro pequeño grupo corriendo en dirección este, siendo perseguido por otro pelotón de ninjas enemigos conformados por más de un centenar "¡escuchad! ¡Disparar toda clase de jutsu fuuton que tengan!" ordenó mientras veía como habían logrado atrapar la atención del enemigo.
Su pequeño escuadrón hizo lo ordenado, lanzando diferentes clases de ataques de vientos en su contra, pero el enemigo podría esquivarlo cuando se le dé la gana, mas no esperaban lo siguiente "¡Katon: Gōka Mekkyaku!" fue el grito del rubio que se escuchó por todo el campo de batalla.
El gran muro de llamas absorbió el viento lanzado por sus compañeros con mucha rapidez, haciendo que no solamente ganara terreno, sino también altitud, ni siquiera saltando podrían esquivar los muros de llamas. Los compañeros en la lejanía también se verían atrapados por las llamas y se cubrieron por instinto con las manos.
El fuego frente a ellos se desvaneció tras un pequeño ruido de viento. Al abrir los ojos se vieron a un lado del escuadrón que estaba junto a aquel shinobi extraño que lanzo la muralla de fuego, mirando muy sorprendidos su reciente hazaña.
"eso… ¿Qué fue eso?" preguntó uno de los ninjas que estaban en su escuadrón inicial, mirándole desde cierta distancia "fue como…" No sabía cómo explicarse y solamente se expresaba a través de movimientos de manos y algunas onomatopeyas. Sus compañeros asentían a sus palabras, como si de alguna manera le entendieron y el nuevo escuadrón solo parpadeaba ante sus palabras.
Naruto sonrió tras una máscara y guardó el kunai de tres puntas en los sellos de sus manos antes que cualquiera pudiera verle. Sabía que usa el jutsu de su padre no traería grandes problemas al verse imposible de predecir o observar, pero el kunai donde estaba su fórmula personal del Hiraishin era estúpidamente reconocible.
'pensándolo mejor, no era necesario seguir teniendo este traste, podría usar kunais normales' pensó en el último Kunai de su padre que todavía le quedaba y usaba para el traslado instantáneo. Realmente no había diferencia en usar un kunai con un papel pegado y los que tenía su padre, la diferencia solo lo usaba para resaltar entre las filas shinobi.
"¿Qué esta pasando? ¿Qué sucede?" pregunto uno de los shinobis del nuevo escuadrón que hace unos instantes había salvado. Al igual que él, todos sus demás compañeros parecían estar en la misma confusión e incredulidad "¿Quién es él? ¿Cómo hizo eso de hace rato?" dijo preguntando tal vez por el jutsu de fuego o el de tele trasportación, podría ser ambos.
"¡es el nuevo Taichou!" dijo aquel shinobi que desde el primer momento pareciese que se convirtió en su portavoz o su mano derecha "¡Mei-sama encontró ayuda, Taichou nos ayudara!" dijo sin dudar, algo raro teniendo en cuenta que no le preguntaron para eso ni había confirmado que lo era.
"¿Cuál es la situación?" preguntó Naruto esperando más información de parte de este nuevo grupo "¿ustedes son el último grupo que queda? ¿Cómo va la guerra?" preguntó realmente curioso por todo lo que sucedía. En el caso de que Yagura estuviese ganando, tendría que ir personalmente a enfrentarlo junto a su ejército.
"no, nosotros somos el segundo grupo y venimos de la base norte la cual acaba de caer" dijo con algo de tristeza y pena "nuestros compañeros están en los almacenes a unos kilómetros de aquí, posiblemente ya estén muertos" informó aquel shinobi mientras sus compañeros asentían.
"¿Cuántos enemigos son?" preguntó una vez más, solo para estar seguro. Los ninjas empezaron a susurras entre ellos y asintieron cuando tuvieron un número fijo en su cabeza.
"son más de 100, pero eso no es todo" dijo tomándose un tiempo para seguir con su informe "Yagura ha lanzado un ataque contra nuestra base principal de más de 5000 soldados" todos abrieron los ojos por la enorme cantidad de enemigos que tendrían que enfrentarse.
"¡pero la base principal no tiene defensas!" gritó uno de ellos, parecía asustado "¡ahí se resguardan los niños, los ancianos y las mujeres gestantes! ¡no hay fuerza militar!" todos agacharon la cabeza cuando escucharon eso, había una gran incertidumbre en el lugar, así como un fuerte pesimismo.
"¡no hay manera que dejemos que se salga con la suya!" gritó uno de ellos, alzando la cabeza "¡iremos a pelear!" todos los demás parpadearon ante sus palabras, pues no tenía sentido alguno. Había una clara desventaja en todo, las posibilidades eran peores que bajas.
"¡Estás loco! ¡es imposible!" gritó uno del otro escuadrón, quien parecía realmente asustado "¡ni siquiera podremos llegar a tiempo! ¡todos vamos a morir!" dijo recordando que la base central estaba a orillas del mar a una gran profundidad del suelo en el que pisaban.
Naruto miro a todos por igual y suspiro "que se le va a hacer" dijo mientras miraba hacia una dirección "tendré que ir a luchar también" dijo recordando las coordenadas de los almacenes que sus nuevos compañeros le dijo. Girando la mirada, vuelve su atención a las 40 personas reunidas "Yo iré a luchar, quien me siga, ¡bienvenido sea!" no dijo nada más, comenzando a correr y saltar por los árboles.
Sonrió tras su máscara cuando vio a todos los shinobi saltando detrás de él, siguiéndolo de cerca. Tal vez las posibilidades eran bajas, pero había personas importantes para ellos en ese campamento, personas a las que no dudarían en ofrecerles su vida si así la situación lo requiera, eso significaba ser un shinobi.
Cuando llegaron a los limites, vio que todos los shinobis estaban reunidos ya abajo, rodeando los campamentos que se encontraban a unos kilómetros de ellos "¡saltad!" gritó el rubio, quien hizo esto mismo en dirección al enemigo, casi un suicidio. Todos los demás no dudaron y se lanzaron en el mismo ataque suicida.
La legión bajo sus pies abrió los ojos en shock, pues vieron una especie de ataque sorpresa viniendo del cielo. La incredulidad se volvió burla cuando vieron solo unos cuantos "todos, matad a esos estúpidos" dijo quien parecía ser el capitán de todos ellos, con cierta burla en su voz.
"¡escuchad! ¡hare una brecha entre todos, usen la niebla para ocultarse!" nadie entendió sus palabras, pero asintieron. El rubio asintió y miro al frente, comenzando a hacer sellos de mano. vio con una pequeña sonrisa como esferas, corrientes, chorros e inclusive dragones de agua fueron lanzados en su contra "¡es el momento! ¡Katon: Gōka Messhitsu!" gritó el rubio, lanzando una corriente de fuego tan intensa y concentrada que combatió a la par por los centenares de jutsus de agua que se le fue lanzado, cancelándose en una densa neblina.
"¡todos! ¡preparado para el enemigo!" gritó el general con cierto nerviosismo al ver un usuario del katon tan poderoso y no parecía cansado en loa absoluto. Antes que pudiera seguir dando órdenes, vio ciertas luces incandescentes detrás de la niebla "¡ahí viene!" Fue cuando el rubio salió de un salto, sorprendiendo a todos por su presencia, pero fue seguido por enormes bolas de fuego que impactaron contra los enemigos, a los cuales le tomó por sorpresa.
"Katon: Gōenka" susurró con una pequeña sonrisa al ver las innumerables bolas de fuego enormes que cayeron sobre la legión, destruyéndolas en cuestión de segundos "¡rápido! ¡seguidme detrás de mí! ¡creare una brecha hasta la base! ¡maten a todos los que puedan!" todo su pequeño escuadrón asintió, corriendo a sus espaldas.
Los soltados enemigos salían volando por todas partes, al compás de un sinnúmero de golpes que caían sobre cada uno. Su estilo era impecable, todo aquel que intentara detenerlo era golpeado y uno de sus puños o patadas era el fin. Su propio escuadrón provisional miraba con grandes ojos como su capitán limpiaba el suelo con todo lo que tenía en frente, era un monstruo.
En poco tiempo lograron llegar al frente, a ciertos kilómetros de la base, pero junto a sus demás compañeros, los cuales eran los chunin que cuidaban el lugar. Frente a todos ellos, había una mujer que podía reconocer fácilmente, aunque el tiempo había trascurrido, una mujer de cabellos rojizos y castaños. Alzo una ceja por el cambio de color de su cabello, tal vez el gen de su padre.
"¡mei-sama!" reconoció uno de los tantos shinobi, quien la saludo con una enorme sonrisa "¡qué alegría verla! ¡pensé en que moriríamos!" admitió con cierta pena junto a sus demás compañeros "¡es increíble que lograra conseguir ayuda!" dijo ahora con una felicidad recuperada.
Mei alzó una ceja, ella en ningún momento sus mensajes de ayuda habian sido contestados "¿ayuda?" preguntó mirando a su shinobi "Yo no he recibido ayuda de nadie, ninguna aldea nos ha querido ayudar, nadie ha mandado refuerzos" informó para todos, quienes se quedaron fríos ante esta respuesta.
Naruto se aclaró la voz, atrayendo la atención de la mujer hacia él, quien no le reconoció por sus ropas 'el traje funciona, perfecto' pensó con cierta satisfacción antes de continuar "vengo de parte de una aldea cercana donde las mujeres están a cargo" dijo esperando que entendiera su mensaje, por la expresión de su rostro, ella lo hizo "teníamos que ser discretos, pero aquí está el paquete que debía de entregar" dijo mientras le entregaba un pequeño rollo negro.
Para sorpresa de Mei, al ser abierto soltó bastantes pergaminos con la palabra "armas" en ellos, posiblemente había 20 enormes pergaminos iguales, los cuales fueron sellados nuevamente en el pequeño "como podrá haber visto, son armas para su rebelión, suficiente como para una guerra" terminó su explicación, dándole el pergamino en sus manos.
"espera" dijo uno de los shinobi a sus espaldas "¿eres solo un mensajero? "preguntó incrédulo, ganando una señal de afirmación por parte del rubio "qué carajo" maldijo mirando el desastre que hizo a unos cuantos kilómetros, fue una larga fila de muertos que se extendía desde donde cayeron.
Mei sudó ligeramente, tensando sus músculos por si aquel desconocido intentaba algo contra ella. Jamás había visto tal carnicería en su vida, no de un solo hombre. El solo había cavado con cientos de enemigos en un abrir y cerrar de ojos, había muertos por doquier y cientos de heridos. Aun así, había cierto aire de familiaridad en él, si tan solo pudiera verle el rostro.
"No confió en ti" dijo mirándole a los ojos, entrecerrando los suyos mostrándose desconfiada "Muestra tu rostro y dinos tu nombre, la neblina todavía los ciega a nuestro enemigo" dijo mirando como la neblina todavía impedía la visión correcta en el campo de batalla.
Naruto rio ligeramente, dirigiendo una de sus manos a su máscara "Me llamo Ryūō" dijo el rubio, quitándose la máscara y dejándose ver por primera vez en mucho tiempo por la chica "es un honor conocerla, líder de la rebelión, Mei Terumi" dijo con una sonrisa, sintiéndose algo nostálgico otra vez.
Ella retrocedió un par de pasos, era imposible olvidar su rostro. Dejo salir un par de lágrimas cuando memorias volvieron a ella, especialmente la batalla donde comenzaría su rebelión "eres tu…" dijo con cierta incredulidad, intentando tocar su rostro. Iba a decir su nombre, pero fue callada cuando el rubio tomo su mano antes que llegase a él, negando con la cabeza.
"ya habrá tiempo para ponernos al día" dijo soltando su mano, volviendo su atención al campo de batalla "parece que tus enemigos todavía no piensan rendirse" dijo entrecerrando los ojos al ver como la neblina fue dispersada por un jutsu viento combinado.
Naruto camino lentamente al frente del todo y levanto una de sus manos. Miró su palma un momento antes de crear un Rasengan que instantáneamente le crecieron aspas. El viento se reunió alrededor de él y este creció del tamaño de un fuma shuriken. Levantando el shuriken de viento, lo lanza como si nada hacia el ejército, quien intenta correr fuera del rango de esta.
Toda la pequeña resistencia de Mei abre los ojos en incredulidad cuando aquel jutsu estalla en una enorme cúpula de viento, encerrando a una gran cantidad de shinobis en él. Cuando acabó el jutsu, no quedaba nada de nadie, solo algunos lograron salir intactos, pero muertos.
"¡escuchad! ¡pueblo de kirigakure!" dijo el rubio, alzando la voz para que todos le oyesen "¡dejad este campo de batalla! ¡pienso tener misericordia de todos vosotros! ¡no merecéis morir de esta forma! ¡podréis regresar a su hogar con sus familias si dan vuelta atrás!" dio una segunda oportunidad, como si estuviera seguro de poder ganar.
Él mira con cierta esperanza en su ser, aun cuando escuchaba la voz de su otro yo decirle que fue una estupidez de su parte. Cerró los ojos con cierto pesar cuando nadie parecía retirarse, aun cuando el miedo y la incertidumbre parecía crecer lentamente en sus corazones "veo que piensan pelear" dijo con un tono fúnebre abriendo los ojos.
Ante la vista incrédula de todos, creó otro jutsu igual en un abrir y cerrar de ojos, casi sin tomarse tiempo en lo absoluto para realizarlo. El ejército enemigo retrocedió al ver aquel jutsu de nuevo, sintiendo un sudor frio correr por sus huesos. Cuando no podía ser peor, aquel ninja levanta su mano faltante, creando otra idéntica con el mismo poder "¡P-puede crear más de esas cosas!" gritó uno de los tantos ninjas, quien corrió en dirección contraria, esperando escapar de aquel infierno.
"Fūton…" dice lentamente, dándole tiempo a los demás que ya no querían saber nada de esta estúpida guerra "¡Rasen Shuriken!" grita tirando ambas shurikens de vientos. Ambos ataques cursan el campo de batalla y detonan en diferentes direcciones, degollando nuevamente el ejército frente a él "por si no fue suficiente, tengo más de donde salió eso" dijo mientras creaba dos más en sus manos.
Todos tenían grandes gotas de sudor cayendo por sus frentes, el capitán de todos finalmente dio la señal "¡RETIRADA!" fue el gritó que se extendió por todos lados, siendo este el primero en correr fuera del lugar. Todos, al ver a su líder corriendo despavorido, imitaron su huida y corrieron tras de él.
Suspirando, el ninja rubio baja las manos, cancelando ambos jutsu que tenía en la mano. Tomo cierta respiración mientras estiraba sus huesos. Su Chakra también se sentía algo raro, pues había gastado decimado en un par de segundos. Sus reservas de Chakra no se vieron afectados, podría seguir un buen tiempo así, pero su red de Chakra no le permitiría gastar tanto de golpe…no cuando tenía un sello suprimiéndolo.
Giró su vista un momento para ver a todos ahí reunidos, no fue una sorpresa verlos con caras muy sorprendidas. No sabía cómo actuar frente a todo esto, por lo que simplemente se dedicó a ignorarlos y mirar a la única persona que si conocía "ha pasado mucho tiempo, Mei" dijo con una pequeña sonrisa al quitarse la máscara "pero lamentablemente para ti…tengo que volver a la villa Nadeshiko" dijo mientras se volvía a colocar la máscara y caminaba fuera del lugar.
La mujer parpadeo y reacciono rápido, caminando hacia el "¡espera!" Dijo deteniéndolo, captando toda su atención "yo…nosotros…yo…" decía sin saber siquiera como continuar.
Naruto se le quedó mirando un momento, antes de cerrar los ojos "¿quieres que te ayude? ¿quieres que te ayude a matarlos? ¿a ganar esta guerra?" preguntó mirándole fijamente "lamento decepcionarte, pero esta no es mi guerra" dijo con un tono muy oscuro, sorprendiéndola.
"no quiera matarlos, yo no quería acabar con sus vidas" dijo mirando los cuerpos muertos que había dejado en el suelo "ninguno de ellos era mala persona, simplemente cumplían con su deber" dijo soltando un pesado suspiro "estoy harto de las guerras" admitió de forma cansada, pues en cuestión de segundos, había acabado con tantas vidas como bebes nacen al día.
"entonces, ¿porque? ¡¿Por qué?!" repitió con lágrimas en los ojos, mirando con dificultad al rubio "si solo viniste a darnos una falsa esperanza, ¿Por qué molestarte a venir? ¿Por qué molestarte en salvarnos?" exigió, mirándole con ojos llorosos de alguien que había visto a muchas personas bajo su mando morir por sus órdenes.
Naruto se tomó cierto tiempo, mirando el cielo un momento "porque no era justo" dijo finalmente, mirando el cielo "porque una masacre no es algo que yo pienso permitir, sobre todo cuando inocentes van a morir" dijo regresando su mirada a ella "¿crees que no lo sé? Hay miles de aldeanos en tu base, todos ellos simplemente cayeron en fuego cruzado, ellos no deberían de involucrarse en todo esto" dijo con un tono oscuro, casi como si le reprochara esto "esta no es su guerra, no deberían de sufrir por esto, pero…lo hacen" terminó aceptando este hecho.
"no tenían opción" respondió Mie mirándole casi con enojo "Yagura no quiere asegurarse quien posee Línea sucesoria, simplemente manda a matar a cualquiera que este fuera de los muros de Kirigakure" respondió informándole de lo que verdaderamente estaba pasando aquí.
"¿y el Daimyō?" preguntó el rubio, mirando un poco confuso por todo esto "estoy seguro que en su mayoría son…indiferentes ante el pueblo, pero ni ellos mismos permitirían algo como esto" dijo recordando a los líderes totales de cada país y quienes sustentaban las aldeas shinobi de todas las regiones.
Mei sudo un momento antes de bajar la cabeza "hubo un golpe de estado" Naruto abrió los ojos ligeramente "Yagura tiene a la hija del actual Daimyō, no puede hacer mucho en esa situación donde incluso su propia vida peligra" el shinobi rubio asintió, entendiendo mejor la situación.
Se tomó un tiempo para pensar, antes de asentir "muy bien, te ayudare a rescatar al señor feudal" dijo de repente, llamando su atención "tal vez de esta forma, las cosas pueden voltearse a tu favor sin mi presencia directa, estoy seguro de el Daimyō apoyara tu resistencia" Mei no sabía cómo responder, simplemente asintió.
"necesitaras esto" dijo buscando entre sus cosas, encontrando un pequeño pergamino "es un mapa de la región, están marcados los puntos importantes" el rubio lo abrió y vio que el palacio del señor feudal estaba algo lejos, tampoco tenía marcas Hiraishin cerca "yo…" dijo de repente, interrumpiendo sus pensamientos.
"ahora soy Ryūō, Mei-san" dijo mirándole a los ojos, haciéndola callar "espero que pueda recordar mi nombre" dijo mientras le daba la espalda y se marchaba lentamente. Antes que cualquiera pueda decir algo, el rubio empezó a hacer sellos de mano "¡Kuchiyose no jutsu!" gritó mientras una explosión de humo nublaba la vista de todos.
Todos estaban en shock cuando un rugido salió del humo y un par de alas dispersaron la niebla que les impedía ver. Lo que vieron fue algo que en sus vidas iban a imaginar poder ver, se trataba de un dragón. Este enorme ser mitológico era de color marrón y parecía observar su alrededor con mucha curiosidad
"¡vamos!" grito el rubio parado sobre el mientras se inclinaba ligeramente. El dragón no dijo nada, elevo sus enormes alas y despego con una increíble fuerza sobrenatural, causando una explosión de aire que hizo volar a algunos shinobi cerca. Lo último que vieron de la criatura era desaparecer entre las nubes del cielo.
"i-imposible" dijo uno de ellos al ver tamaña criatura "pensé…pensé que solo podías invocar animales reales" dijo uno de los tantos shinobi que presenciaron la invocación de la criatura mítica. Todos los demás se encontraban de la misma forma, nadie podía creerse tamaña cosa.
Mientras tanto, Mei se quedaba mirando el cielo con sudor cayendo de su frente. Si antes creía que era un monstruo, pues ahora era totalmente diferente de aquel entonces. Se había olvidado de que tenía el cuerpo destruido durante su lucha contra el ejército de Yagura hace tres años, en ese momento no podía pensar otra cosa que haber sobrevivido.
'Naruto-san…que tan lejos has llegado'
"Naruto-sama, estamos cerca de llegar a aquel lugar"
Dijo el dragón debajo de sus pies. Naruto abrió un ojo cuando diviso algo muy grande en la lejanía, se trataba del palacio del Señor Feudal "buen trabajo, en cuento salte, vuelves al mundo dragón" este asintió y siguió con las ordenes de su invocador. Pasaron un par de segundos y pasaron sobre el enorme palacio. Naruto vio que era el momento y salto sin ningún problema, a una caída libre de muchos metros sobre el suelo.
Mientras caía, vio que algunos ya se encontraban haciendo jutsu a la distancia, tal vez fue demasiado evidente traer un dragón a la batalla, nunca pasa desapercibido. Una increíble cantidad de jutsu iban en su dirección, toda de diferentes elementos lo cual le sorprendió un poco.
Incluso si estaba atrapado en el aire, esquivo cada ataque pasando junto a él como si nada, su velocidad y reflejos era suprema. Cuando vieron que no era suficiente, todos lanzaron sus herramientas ninjas con toda la fuerza que tenían en su dirección. El rubio invoca un par de kunais en sus manos y con una pequeña sonrisa, empieza a defenderse de los innumerables ataques enemigos.
Si uno viera desde otra dirección, vería un pequeño punto negro siendo abrumado por una nube negra de armas, pero ninguna lograba darle, sino que todas eran desviadas a su alrededor, como si tuviera una especie de campo protector a su alrededor.
Finalmente se encontraba a algunos metros de tierra y decidió frenar su caída. Haciendo un par de sellos de mano, logra envolverse en un pequeño remolino de viento "Fūton: Kazehana (Tejido de viento)" dijo con inexpresividad mientras el propio viento lo estabilizaba en el aire, dándole la oportunidad de dar un salto en el aire, esquivando una bola de fuego.
Sin que se diera cuenta, en el palacio alguien estaba viendo su batalla con mucho interés. Se quedó con la boca abierta cuando un solo shinobi logró combatir sin dificultad a más de un pequeño pelotón de elite sin mayores esfuerzos.
Naruto por otra parte, corría rodeando el palacio, esquivando los diferentes jutsu que venían en su dirección antes de saltar y lanzar el suyo propio "¡Fūton: Shinkū Taigyoku! (Gran Esfera del Vacío)" dijo lanzando una poderosa esfera de viento que destruyó literalmente a un grupo de AMBU sin problema alguno. No dejo tiempo para que nadie pudiera reorganizarse "¡Ninpo: Shuriken Kage Bunshin no jutsu!" grito lanzando ocho shurikens en sus manos al mismo tiempo, los cuales se multiplicando recreando la lluvia de armas que fue usado en su contra.
Todos los AMBU que estaban en el jardín fueron derrotados por el sin fin número de armas, nadie fue capaz de crear una barrera por la velocidad del jutsu "impresionante" dijo el hombre desde su ventana viendo como el rubio se internaba en su palacio, haciéndose "tal vez tenga una oportunidad después de todo" dijo mientras sacaba su abanico y lo sacudía para conseguir un poco de aire fresco.
Aun cuando estaba sentado en un escritorio, con su vista pudo mirar a los ninjas que se encontraban escondidos. Había más de veinte solo en esta habitación, sabía que era una tontería moverse siquiera, si intentaba algo ellos no dudarían en matarlo.
Pasó cierto tiempo, en todo ese trascurso se oía el sonido de la batalla, una que no parecía durar mucho. Todos los shinobi en el área se pusieron en guardia, esperando que el intruso entrara por la puerta. El Señor feudal cerro su abanico y sus mismos ojos, sabiendo que en cuanto el intruso entrara en esta habitación, el ninja a sus espaldas lo mataría.
Fue grande la sorpresa cuando un Kunai de deslizo por la puerta hasta estar en el centro de la habitación, dejando confundido a todo mundo. Uno de ellos reconoció el diseño tan raro que traía este, fue tarde para reaccionar. El intruso se materializo de la nada en el centro de la habitación y sacudió sus manos rápidamente, matando a todos con corrientes de aire "Fūton: Shinkūha" susurra cuando todos cayeron muertos en la habitación.
El shinobi rubio se acerca al señor feudal y se quita la máscara, enseñando su rostro "Lamento el espectáculo, pero no había otra manera de rescatarlo sin manchar su suelo con sangre" dijo con un tono inexpresivo, casi como si realmente no lo lamentara, pero en el fondo no quería acabar con sus vidas.
El señor feudal se le queda mirando un momento antes de reír ligeramente "no te preocupes, prefiero mi vida en vez de mis posesiones" dijo con simpleza, a pesar de tener un muerto a sus espaldas "puedo suponer que vienes de parte de la resistencia" divago pensando en los últimos reportes que tenía.
"si" fue toda la respuesta que tenía mientras esperaba un rato más "Mis clones de sombra han liberado a sus guardias y también a su hija, el castillo vuelve a estar bajo su posesión" le informó, a sabiendas que eso era todo lo que necesitaba.
Antes que dijera algo más, una adolecente muy bonita apareció entre las puertas junto a su clon, quien desapareció segundos después. La adolecente vio a su padre y corrió hacia él, abrazándolo "¡papá!" gritó con lágrimas en los ojos, retorciéndose en el miedo por todo lo que tuvo que pasar.
Naruto suspiro mientras se volvió a colocar la máscara, marchándose lentamente del lugar "¡espera!" le detuvo el señor feudal, separándose ligeramente de su hija "¿Qué esperas lograr con todo esto? ¿solo viniste a liberarme? ¿guiado solamente por tu buen corazón?" preguntó, mirándole de reojo por las cosas que el muchacho iba a pedir.
El shinobi se quedó mirando a la nada un rato, antes de volver su atención hacia el "quiero que deje de apoyar a Yagura en su guerra, no le des más poder del que ya tiene" fueron sus palabras finales mientras se retiraba "eso es todo" dijo para desaparecer en un brillo oscuro.
El Señor feudal se quedó un minuto en silencio, antes que un rugido le llamara la atención. Giró rápidamente hacia su ventana para observar aquel shinobi tan poderoso montando un dragón de tamaño promedio que desapareció en el cielo rápidamente. No solamente se trató de él, incluso sus guardias en las afueras del castillo estaban muy impresionados.
Miró un ligero rubor de su hija al verle mirar a su héroe irse de forma tan majestuosa y no pudo evitar levantar una ceja "¿hija, sabes el nombre de nuestro salvador? Pensé en condecorarlo cuando Yagura sea destronado" dijo al recordar que no sabía su nombre. La adolecente se toma cierto tiempo antes de mostrarle una enorme sonrisa.
"¡Ryūō! ¡El Rey Dragón!"
"fue buena idea haber dejado una marca Hiraishin en la base"
Dijo mientras veía como el gran campamento y base actual de la resistencia estaba a unos metros delante de él. No hubo resistencia alguna, ni guardias, ni siquiera un pequeño vigía. Era extraño para él tanta despreocupación por parte de Mei, aunque dudaba que esto fuera asi, tal vez se debía a las pocas fuerzas que ahora posee.
Sin embargo, al colocar un pie dentro de la base noto lo extraña sensación que corría por si piel. Alzó una ceja cuando se sintió observado aun cuando no había nadie a metros de distancia "un ninja sensor" concluyó mientras cerraba los ojos y se concentraba. Halló rápidamente a aquel sujeto que lo estaba observando, notando que se trataba de alguien que poseía Chakra que no era de su mismo cuerpo.
Sonriendo tras la máscara, se adentra en la base esperando algunas sorpresas más. En su camino, notó que había una gran cantidad de aldeanos y civiles que estaban en sus casas provisionales, mirándolo con mucha preocupación y hasta con miedo. Vio como algunos de los aldeanos parecían desnutridos, otros incluso parecían enfermos.
Siguió su camino hacia donde estaban todos reunidos, el cual se trataba de un enorme edificio de madera. Al entrar noto que había una gran y enorme cantidad de heridos, la gran mayoría eran shinobi mientras que otra minoría se trataban de aldeanos que posiblemente fueron afectados por golpes colaterales.
Se dio con la sorpresa de que había más civiles dando apoyo médico que los mismos ninjas médicos, los cuales podía distinguir con la mirada y eran solo cinco. Todos parecían intentar ayudar aun cuando sus esfuerzos eran pobres. Entre los heridos pudo ver a algunos de los Jounin que rescato, pero la gran mayoría no los reconocía.
Aun así, su mirada se enfocó en los heridos que no parecían tener ningún daño físico, pero su estado era espantoso "veneno" susurró al notar la piel pálida y las diferentes reacciones de la Kunoichi cerca de su posición. Se le quedó mirando unos momentos antes de entender de qué se trataba "veneno de escorpión" dedujo a simple vista al ver los efectos que tenía sobre sus víctimas.
Aquel veneno no era letal, de hecho, era el más simple de su especie, mas no podía tomarse a la ligera. El veneno producido a base de un verdadero veneno de escorpión puede dejar a la víctima semanas enteras de una agonía incesante, la mayoría muere más por el dolor que por el mismo veneno.
"creo que es hora de usar eso" escuchó la voz de su otro yo en su cabeza "no pasasteis por todos los círculos del infierno por nada, ¿no?" dijo refiriéndose a su prueba dragón. A pesar que tenía razón nuevamente, no quería usar algo tan raro y místico en un lugar como este "ah vamos, solo para probar" intentó convencerlo nuevamente. Mirando la situación parecía que no le quedara de otra.
Suspirando, se pincha el dedo con sangre y forma algunos sellos rápidos "Kuchiyose: Tsume" susurró, invocando una pequeña daga de color negro, pero con una forma muy extraña pues tenía agujeros atravesando la hoja. Realmente tenía la forma de una especie de garra o colmillo, pero al mismo tiempo parecía ser una especie de flauta extraña.
Se trataba de la Dragon's Claw, un objeto místico con poderes sobrenaturales. Fue esta una de las dos reliquias que tuvo que recuperar para demostrar su valía frente a los dragones, no fue nada fácil pues se trataba de un arma espiritual y como tal no tenía una forma física.
Fue irónico que la tuvo todo el tiempo y simplemente la colocó en un pedazo de madera, la cual se trataba de su ocarina. Tiempo después, ya en el infierno usó algo más sagrado para aumentar sus poderes y poder usarlo en el mundo material, siendo este una garra de dragón…pero no de un dragón ordinario.
Sacudió su cabeza para dispersar los flashbacks sobre la creación de la daga y se concentró en lo que tenía en el frente. Colocando la daga sobre su boca, empezó a entonar una bella y dulce canción. Las personas que se retorcían en el suelo por el dolor, parecían de repente más tranquilas y luego en armonía cuando las notas llegaban hasta sus oídos.
El edificio completo de heridos implorando piedad y clemencia se envolvió en el silencio acompañando a la melodía que estaba entonando. Aquel sonido no paso desapercibido por nadie, mucho menos por Mei quien abrió los ojos al reconocerla "es…e-es…la canción de mi madre" susurró al escuchar la melodía de su madre como nunca antes la había escuchado, pues prácticamente ahora retumbaba no solamente en su oído y mente, sino también en su corazón.
Para sorpresa de muchos, las heridas físicas empezaron a ser sanadas de repente. No importa que tan grave sea la herida, esta se cerraba mágicamente tras una ligera quemadura y dejaba cierta huella. Incluso los enfermos y los envenenados perdían la palidez en su piel, retornando a su antiguo aspecto saludable.
El aura alrededor del rubio era igual que la que se usaba en los ninjutsu médicos, pero la daga, en cambio, parecía resplandecer en un brillo blanco mientras el rubio la tocaba. Tiempo después, separo el instrumento y arma de su boca, terminando la canción. Mei se acercó a toda prisa hacia el rubio, quien se había quitado la máscara anteriormente para tocar.
Naruto por otra parte, se encontraba respirando agitado, aquella melodía había usado tanto Chakra como un par de rasen shuriken y solo la había usado un par de minutos "obviamente genio, se trata de una melodía del otro mundo que has usado en este, no puedes usarla, así como así, no eres dios" gruñó cuando escucho la voz de su otro yo regañándole como si fuera un niño.
"las melodías que has aprendido no son otra cosa que la representación de cada dominio en modo de melodía, cada una porta un poder que no puede ser usado a la ligera. Las melodías no son otra cosa que un milagro que haces realidad con tu daga" escuchó en su mente una buena explicación de lo que acababa de hacer sin siquiera pedírselo "Tienes suerte que Hagoromo te enseñara a hacer la flauta esa, de no ser así estarías atrapado en el infierno para siempre" Naruto alzó una ceja cuando escucho ese nombre.
'¿Hagoromo? ¿Cómo sabes su nombre si el anciano nunca nos lo dijo?' preguntó con duda, viendo una falla muy importante en sus palabras. Su otro yo guardó silencio y casi desapareció completamente de su mente, no queriendo dar respuesta porque no quería o tal vez…porque no sabía.
Antes que volviera a preguntar, vio como Mei ahora estaba a unos pasos frente a él junto a dos personas "ah, hola" dijo como si nada mientras la miraba "Acabo de regresar del palacio del Señor Feudal, ahora está fuera del control del Mizukage Yagura" le informó recordando cómo lo había liberado de su control. A estas alturas ya debería de haberse resguardado con una incontable cantidad de sus propias fuerzas.
Mei parpadeo y simplemente asintió, totalmente incrédula por la gran cantidad de cambios que había logrado en solo un día. La balanza en la guerra, antes totalmente perdida, ahora estaba en un equilibrio que ni siquiera en un principio habían tenido "yo no sé cómo agradecerle" dijo sin querer, sonrojándose de vergüenza al ver que realmente lo había dicho.
Naruto se le quedo mirando un momento antes de negar "no, descuida…no fue nada" dijo mientras caminaba un poco y se sentaba en el suelo apoyado de una pared de madera "¿y? ¿Dónde están tu padre y tu hermana Mai?" preguntó curioso, pues no importa que tanto lo intentaba, no podía sentir a ninguno de los dos.
Mei abrió los ojos por sus palabras para luego mirar el suelo con tristeza "mi padre…él está muerto" dijo recordando su primera batalla, donde su padre la salvo de un ataque sorpresa usando su propio cuerpo como defensa "mi hermana…yo no sé dónde está" admitió con lágrimas en los ojos recordando el grupo suicida de su hermana que salió para buscarles tiempo, nunca volvieron.
El shinobi se le quedo mirando un momento antes de negar con la cabeza. Sabía que esa niña era demasiado osada para su propio bien, seguramente protegió a todos intentando ser una heroína y murió por el intento. Incluso cuando pensaba de esa forma, había algo de tristeza en su interior pues realmente quería verla una vez más, para agradecerle por hacerle ver su camino.
"yo sé que está viva" dijo de repente Mei, teniendo un pequeño collar en sus manos "Ella lo prometió, dijo que volvería" el rubio se le quedo mirando un momento, antes de mirar el techo recordando a la impulsiva niña de cabellos rojizos.
"¿sabes? Planeaba irme ahora, mi trabajo ya está hecho y no pensaba ayudarte más" dijo Naruto, dejándola sin palabras un momento "pero esto…esto se volvió personal" dijo cerrando los ojos, recordando a los aldeanos que estabas resguardados aquí y luego, una imagen de la niña de cabellos rojizos se vio en su mente. No solamente eso, pues cuando rescató al señor feudal, se encontró con imágenes de un sujeto al cual quiera ver muerto.
Lentamente se levantó de la pared y caminaba fuera de la habitación, dejando a Mei anonadada y preocupada por la forma en como desprendía un aura fría a su alrededor. Este tenía breves memorias sobre la imagen que encontró en el palacio, donde mostraba al enmascarado que causó una enorme cantidad de caos en Konoha e intentó matar a su hermana y también masacró a su clan. Mientras le rubio se retiraba, este abrió los ojos mostrando un par de ojos rojizos con unas tres comillas adornándolo. Estos mostraban una increíble cantidad de oscuridad.
"Tu tiempo ha llegado, este será tu fin"
END
No tengo tiempo amigos, pero aquí está el nuevo capítulo totalmente pro, un poco corto tal vez. Pueden preguntar si así desean y dejen un comentario si quieren ver más capítulos.
