7- El Prado Del Agua Saltarina.
Toda la pandilla se encontraba tranquilamente tumbada mirando las nubes, pero no solo por relajación, parecían estar jugando a algo.
Piecito: Y esa parece un Saltarín.
Cera: Esa no parece un Saltarín.
Sokka: Pues yo opino lo mismo que Cera. ¿Acaso veis que tenga la misma forma que una rana?
Patito: No Sokka. Tenéis que usar la imaginación, sí sí sí.
Ruby: No vais a ver lo que se supone que vais a ver si no os lo imagináis.
Toph: La verdad es que me da envidia el no poder jugar a esto con vosotros, pues imaginación a mí me sobra.
Petrie: No pasar nada, Toph. Bastarnos con estar todos juntos.
Katara: La verdad es que sienta bien jugar a algo tranquilo mientras te relajas.
Aang: Sí, jugar con la imaginación puede ser entretenido.
Cera: Pues lo siento, pero sigo sin ver un Saltarín.
Suki: Prueba ahora tu a ver algo, Patito.
Patito se fijó en una nube aislada.
Patito: (Suspira de emoción) eso parecen burbujas dulces.
Púas: (Gruñe contento).
Toph: (Ríe), pueden parecer uvas o bayas pero en realidad solo es una nube. Aunque creo haber visto alguna fruta sabrosa en los arboles de al lado.
Eso llamó la atención de Púas, ya que se levantó y se fue a los arboles a buscar algo de comer acompañado de Petrie.
Zuko: Hum, creo que empiezo a ver algo. ¿Veis esa nube de ahí, no os recuerda a alguien?
La nube a la que miraban tenía un aire familiar.
Todos: ¡Es Chomper!
Aang: Y…no se vosotros pero para mí me parece que se está comiendo las uvas.
Chomper: Pero si no me gustan las burbujas dulces.
Todos se rieron de aquello, pero sus risas acabaron al oír unos gritos.
Aang: Chicos, ¿habéis oído eso?
Suki: Sonaba a Petrie.
Petrie alarmado: ¡Púas, ¿tú qué hacer?! ¡Oh no, no!
Toph: Parecen que tienen problemas.
Zuko: Vamos a verlo.
Patito: ¡Púas, Púas!
Cuando llegaron vieron a Púas tendido en el suelo con Petrie a su lado con una hoja roja en las manos.
Patito preocupada: ¿Qué te ocurre?
Petrie alarmado: Oh, esto ser lo más horrible. Mí no poder creerlo.
Púas seguía respirando con normalidad por lo que veían, así que Katara se dispuso a examinarle más de cerca.
Patito: Katara, ¿Púas esta malito por dentro?
Katara: Eso es lo que voy a comprobar. Púas, dime si te duele algo por dentro.
Pero Púas negó repetidamente, y dejo escapar un eructo antes de relamerse.
Katara: Bueno, está claro que no. ¿Pero a que vienen esas manchas rojas de la boca?
Patito aliviada: Ah, no le pasa nada, Katara. Solo ha comido hojas de estrella rojas.
Petrie enojado: Sí, él comer hojas de estrella rojas.
Todos estaban confusos por la reacción de Petrie: ¿por qué estaba tan disgustado solo porque Púas había comido hojas rojas?
Sokka: Eran tuyas, ¿verdad?
Petrie: ¿Qué? No no no, nunca jamás. Pero Púas hacerlo.
Suki: ¿Y eso que tiene de malo?
Petrie: Todo el mundo saber que no deber comer hojas de estrella rojas: traer muy mala suerte. Todo el mundo saberlo.
Cera: Perdona, pero nadie sabe eso.
Aang: Pero Petrie, ¿tú no creías en la mala suerte?
Petrie: Esto ser diferente, Aang. Ser muy serio.
Ruby cogiendo la hoja: Yo conozco estas hojas, cuesta encontrarlas, son muy dulces. Y no traen mala suerte.
Y Púas se comió la otra, algo que Petrie quería evitar.
Petrie: ¡Púas no! ¡Hojas de estrella traer mala suerte!
Intento quitarle la hoja por la rama, pero al tirar con fuerza la rompió y se cayó.
Petrie disgustado: ¿Veis? Mí no caer si Púas no comer esas hojas.
Toph riendo: Tú no te has caído por eso.
Piecito: Oye Petrie, si Púas deja de comer hojas de estrella rojas, ¿dejaras de hablar sobre mala suerte?
Petrie aterrado: No, mí no dejar. Mi tío Pterano conocer comedor de hojas que comer esas hojas y darle muy mala suerte.
Cera: Ha, ¿tu tío Pterano? Ese siempre cuenta historias absurdas.
Katara: Estoy con Cera, ya sabemos que tu tío exageraba con las cosas que él veía.
Aang: Aunque lo de la mala suerte sí que fue cierto con la Roca del Saurio, pero no creo que sea lo mismo con las hojas rojas si lo dice él.
Petrie: Pues mi seguro, y no dejar de pensar en ello.
Ruby: Pues intenta pensar en algo en lo que no estés pensado.
Petrie: ¿Cómo en qué?
Suki: Pues otra historia. ¿Qué tal si nos cuentas tu una, Ruby?
Patito: Sí, Ruby es una gran contadora de historias, sí sí sí.
Ruby: Claro. ¿Os apetece una que ocurre en el Misterioso Más Allá?
La escena cambia a un flashback en el que solo estaban Ruby y Chomper.
Ruby relatando: Chomper y yo veníamos a este valle, y de pronto Garra Roja intentó detenernos.
Tal y como decía, los 2 pequeños se encontraron cara a cara con el terrible Dentiagudo. Emprendieron la huida, siendo seguidos por el gran carnívoro que derribó un árbol por el camino. Los niños consiguieron darle esquinazo ocultándose tras otro árbol. Entonces Chomper captó algo con su olfato, algo que no le parecía agradable.
Chomper con cara de asco: Ay, ¿qué ese olor?
Ruby: (Olfatea), lo siento yo no huelo nada. Pero tu hocico es mucho mejor que el mío.
Chomper olfateando: Uy, huele muy mal.
Por desgracia Garra Roja seguía cerca aun buscándolos.
Ruby: ¿Y prefieres que nos coja Garra Roja?
Chomper: (Niega).
Ruby: Entonces sígueme. Yo voy delante.
Durante la huida llegaron a una zona repleta de geiseres que lanzaban chorros de agua continuamente, pero no tenían tiempo para parar a contemplarlos porque Garra Roja al fin los había encontrado y reanudo la persecución. Esta vez volvió a cortarles el paso e intentó atraparles con sus mandíbulas, pero ellos se retiraron de vuelta a la zona de geiseres. A pesar de su tamaño, Garra Roja fue capaz de seguirles el ritmo y casi los alcanzaba, pero afortunadamente para los niños un gran geiser surgió en el último momento y pilló por sorpresa al carnívoro gigante. El agua le impactó con fuerza en la cabeza que lo frenó. Tras lanzar un rugido de enfado Garra Roja tapó la salida del geiser con su pata, entonces notó que ya no salía más agua. Pero cuando se dio cuenta sus presas habían desaparecido.
Ruby relatando: Y se quedó muy sorprendido porque no se lo esperaba.
Los pequeños se habían escondido en unos arbustos y observaban como su perseguidor se alejaba, acabando el flashback.
Cera: Un momento, ¿quieres que nos creamos que el agua saltaba del suelo? Ja, tienes mucha imaginación, Ruby.
Chomper: Pero yo también lo vi.
Cera sarcástica: Sí, vale. De todas maneras yo no creo que eso pueda ser real.
Katara: Ahí te equivocas. Lo que Ruby y Chomper vieron debía ser un campo de geiseres.
Piecito: ¿Geiseres?
Chomper: ¿Qué es eso?
Sokka: Es un montón de agua que está bajo tierra y sale con fuerza a la superficie por el calor. En nuestro mundo lo hemos visto.
Zuko: Normalmente ocurren geiseres en zonas cercanas a los volcanes o donde hay lava cerca.
Aang: ¿Os acordáis cuando salimos disparados de aquel volcán en el Pico de los Tres Cuernos cuando fuimos a buscar aquel meteorito? Eso también era un geiser.
Piecito: Es verdad, ya me acuerdo. Pero ahí no llegamos a ver agua, sino humo caliente.
Aang: Eso es porque ese geiser era de vapor de agua.
Cera: Como si es de lava, sigo sin tragármelo.
Ruby: A lo mejor tienes que verlo por ti misma para saber lo que has visto.
Cera: ¿Quieres que vayamos al Misterioso Más Allá solo para ver cómo salta el agua?
Ruby: No Cera. Aunque tampoco está muy dentro del Misterioso Más Allá.
Chomper: Sí, esta nada más pasar las hierbas que dan refugio.
Patito: A mí me gustaría ver las aguas que saltan hasta el cielo, sí sí sí.
Púas: (Asiente).
Piecito: Yo también quiero ver esos geiseres.
Cera: Tratándose del Misterioso Más Allá no creo que nuestros guardianes estén de acuerdo con eso.
Toph: Bueno, yo nunca he visto un geiser en mi vida. Sería estupendo ver uno.
Aang: Y cómo ha dicho Ruby no está en medio del Misterioso Más Allá, sino más cerca, ¿verdad?
Sokka: Cierto, el riesgo de depredadores sería más bajo de lo habitual, no sería tan peligroso.
Katara: Y no creo que tengamos otra oportunidad de ver un campo de geiseres.
Cera: Chicos, no me puedo creer que estéis hablando en serio.
Chomper: Lo creerás cuando lo veas.
(Momento Canta con Nosotros, Canción: La Aventura-Adventuring (Reprise)-Título original).
(Babababababababa, me marcho ya, me marcho ya, bababababababa, donde el agua saltará)
(No creo que el agua salte allá, la roca o el tronco no lo hará)
(Y mala suerte allí habrá, no pasará)
(Yo sé que el prado cerca esta, y el agua sí que saltara, si tú no vas no lo veras)
(Si vamos antes o después babababa a nuestros pies, veremos mucha agua allí saltando, vayamos de aventura ya, andando)
(Nos vamos ya a que estáis esperando)
(Fin de Momento Canta con Nosotros).
Cera: (Suspira), está bien, vale. Vamos a ver el agua que se supone que salta.
Katara: Tranquila Cera, será un viaje sencillo. ¿Qué podría ir mal?
Petrie: Con Púas tras comer hojas de estrella rojas cualquier cosa.
Sokka: Calma Petrie, ya verás como esa cosa de la mala suerte solo es imaginación tuya.
Y así la pandilla se puso en marcha hacia las zonas del Misterioso Más Allá que conectaban con el límite del Gran Valle.
Patito emocionada: Tengo ganas de ver el agua saltarina, sí sí sí.
Púas: (Asiente).
Toph: Ya somos 3.
Al ser la que mejor reconocería la zona Ruby iba guiando al grupo, pero parar junto a un árbol parecía tener dudas.
Aang: ¿Qué ocurre, Ruby?
Ruby dudosa: Em, nada. Es que…este árbol no es exactamente cómo yo lo recordaba.
Zuko: ¿Tú ves algo, Toph?
Toph: Negativo. No veo nada que recuerde a un geiser.
Petrie alarmado: Perdernos, perdernos. Y Púas tener la culpa por comer hojas que dar mala suerte.
Katara: ¡Oye! No le eches la culpa a Púas. Él no tiene nada que ver en esto.
Cera: Sí, ¿cómo vamos a perdernos yendo a un sitio que ni siquiera existe?
Ruby: ¡Esperad! Tenemos que ir por allí. Llegaremos enseguida.
Piecito: ¿Lo ves Petrie? No ha pasado nada malo. No hay que pensar en eso de la mala suerte.
Petrie: Sí, hasta ahora ser buen viaje. Seguro que dejar atrás la mala suerte.
Los 2 se rieron.
Petrie: Sí, tener buen viaje.
De repente se oyeron truenos, y Patito y Chomper se agarraron asustados a las piernas de Katara.
Katara: Tranquilos niños, solo son truenos. Aunque no me esperaba que el tiempo cambiara tan rápido.
Piecito: No pasa nada. Seguro que solo es…
Entonces un rayo cayó de repente sobre un árbol que tenían delante e incendiándolo, asustando a todos.
Sokka: ¡Deprisa, alejaos del fuego!
Sokka hizo bien en avisarles, ya el daño que causaron el rayo y las llamas estaba a punto de derribar el árbol.
Piecito: ¡Corred!
Todos cruzaron un río cercano donde afortunadamente cayó el árbol, apagando las llamas.
Petrie: ¿Tu creer ahora en mala suerte?
Zuko: Es de lo más normal que un árbol se incendie y caiga cuando le alcanza un rayo. Ya lo hemos visto antes.
Chomper: ¿No deberíamos volver?
Piecito: Cómo ha dicho Zuko el fuego del cielo es algo normal.
Cera: Pero si algún cobardica quiere darse la vuelta por nosotros de acuerdo.
Petrie levantando la mano: Mí volver.
Sokka: Si eres capaz de volar de vuelta al valle no hay problema.
Katara: Aunque yo preferiría que siguieras con nosotros, para estar más seguro.
Chomper: Pues yo no soy un cobardica.
Petrie: ¡Petrie sí ser un cobardica!
Toph: Vale, tú mismo. Adiós.
Petrie: Oh, pero serlo demasiado como para volver solo, eso seguro. ¡Eh esperadme!
El recorrido continuó como si nada. Pero sin saberlo Piecito no vio una liana con frutos pinchudos, hasta que pisó uno y lo sintió.
Piecito: ¡Ay!
Petrie: ¿Tener mala suerte otra vez?
Piecito conteniendo el dolor: No, todo va bien. Sigamos.
Piecito trató de aparentar normalidad, aunque con el fruto espinoso clavado en la planta de su pata le costaba seguir el ritmo de los demás ya que iba cojeando. Al final algunos se dieron cuenta.
Aang: Piecito, ¿te pasa algo?
Patito: No estás caminando como lo haces siempre.
Piecito: No, no os preocupéis.
Toph Y Ruby también se dieron cuenta.
Ruby: No nos preocuparíamos si supiéramos de que no debemos preocuparnos.
Toph: Y está claro que vas cojeando, lo llevo viendo hace rato. Puedes contárnoslo.
Piecito hablando bajo: He pisado una espina de tierra.
Piecito les mostro la espina clavada, lo que le dio repelús a Toph y a Aang.
Toph: Uh, eso sí tiene que doler.
Patito: Oh no no no.
Piecito hablando bajo: Shh. La verdad es que no me duele tanto, pero si Petrie se entera de esto…
Ruby: Hum, creerá que la mala suerte te ha traído mala suerte.
Aang: Ya veo, aun así no puedes seguir con eso clavado. Al menos es mejor que una pata rota.
Toph: Tu trata de no gritar Piecito, voy a quitarte esto.
Piecito: Pero entonces te pincharas tú.
Toph: No si uso protección.
Toph usó el control de la tierra para cubrirse la mano con rocas como su fuera un guante.
Toph: Esta técnica la aprendí observando a los Dai Li. ¿Preparado? Una, dos y tres.
Por suerte el quitarle la espina no le resultó tan doloroso a Piecito como esperaba.
Toph: ¿Y bien?
Piecito: Gracias Toph, ahora me siento mejor.
Aang: ¿Necesitas que Katara use el agua con tu pata?
Piecito: No, estoy bien. Ahora puedo andar bien.
Y le dio a Toph un lametón de agradecimiento, lo que le hizo cosquillas.
Aang: Ahora solo hay que asegurarse de que Petrie no se entere, ni que nada más le haga nombrar la mala suerte.
Hablando de Petrie, estaba montado sobre Púas, el cual comenzó a oír sonidos que venían de su estómago. Era obvio que lo que Petrie dijo sobre las hojas de mala suerte le había afectado y por eso no comía a ratos como siempre.
Petrie: Mi lamentar que Púas tener tanta hambre.
Sokka: ¿Y quién crees que es el responsable? Le has comido el coco con tanto rollo de las hojas de mala suerte que no se atreve a comer ninguna.
Katara: Tal vez si dejaras de hablar de la mala suerte él volvería a comer.
Sintiéndose responsable, Petrie quiso hacer algo al respecto. Cerca de allí vio un montón de hojas de estrella al lado de un tronco hueco.
Petrie: ¡Púas, me parece que allí haber hojas que no traer mala suerte!
Eso alegró mucho a Púas. Petrie le guio hasta las hojas señaladas, las cuales recubrían todo el interior del tronco caído, todo un festín para Púas. Hasta se atrevió a intentar alcanzar las hojas del interior del tronco, pero se quedó con la cabeza atascada.
Patito: Oye Púas, ¿qué estás haciendo?
Al oír a Patito Púas trató de girar la cabeza, levantando el tronco incluido.
Petrie sobre el tronco: Oh oh.
Pero al girar hacia ellos el tronco casi les dio.
Cera: ¿Se puede saber por qué has metido la cabeza en un tronco?
Petrie: Porque Púas tener mala suerte. Y…y porque mí creer que haber hojas de estrella en el.
Zuko: Tranquilo Púas, no te pongas nervioso.
Aang: Te sacaremos ese tronco ahora mismo.
Sokka: ¡Cuidado!
Algunos tuvieron que agacharse para esquivar el tronco, otros tuvieron que saltar o retirarse mientras el pobre Púas trataba de quitarse el tronco.
Patito: Tranquilo.
Petrie y Patito: ¡Arriba!
Cera: ¡Ya vale!
Toph: ¡Eh!
Aang: ¡No!
Sokka: ¡Púas, si no te quedas quieto no podemos ayudarte!
Suki: Púas, no te muevas.
Aprovechando que Púas se había parado Suki sacó uno de sus abanicos y arremetió contra el tronco. El golpe lo destrozó del todo y libero a Púas, que se comió unas hojas que ya tenía en la boca.
Petrie enojado: ¿Lo veis? Púas nunca debió comer planta de mala suerte.
Piecito: No Petrie, lo que no puedes decir es que él nos da mala suerte.
Y tal casualidad que se puso a llover inmediatamente.
Petrie enfadado cayendo a un charco: ¡Todo ser culpa de Púas!
Katara: Que de repente se ponga a llover es lo más normal del mundo.
Ruby: Y el humo del cielo que vimos antes suele indicar que después habrá agua del cielo.
Petrie: Pero…aun así…
Chomper refugiándose debajo de Katara: Hum, ¿podríamos seguir hablando en un sitio más seco?
Katara sorprendida: ¡Oye!
Sokka: ¡Mirad, estaremos bien bajo ese árbol!
El grupo se refugió bajo las hojas de las ramas más bajas de un árbol.
Cera sarcástica mirando los charcos: ¡Mirad, el agua está saltando!
Patito: Si Ruby y los demás dicen que el agua saltarina existe es porque es cierto, y yo quiero verlo.
Cera: (Refunfuña), pues no vamos a ir a ningún sitio con toda esta…
Y tan rápido como empezó la lluvia esta terminó.
Cera: Ya ha parado.
Chomper: Sí, y el Gran Círculo está saliendo por detrás del humo del cielo.
Toph: Por fin un poco de buena suerte para variar.
Petrie dudoso: ¿Llamar a eso buena suerte? No sé yo.
Aang: Parece que al final vamos a poder ver los geiseres.
Patito contenta: Sí sí sí.
El grupo continuó la marcha y llegaron a un lugar muy curioso: una pradera repleta de platas espinosas, parecidas mucho a los cactus pero con flores.
Patito: Vaya, las plantas pinchudas han empezado a mostrar sus flores.
Petrie: Sí, lástima que tener muchos pinchos. Así uno no poder posarse.
Ruby: Bueno, podemos parar aquí un momento para beber.
Suki: ¿Crees que es seguro pararse aquí? Al fin y al cabo estamos en el Misterioso Más Allá.
Chomper: Tranquila Suki. Los Dentiagudos rara vez se acercan a las zonas con plantas pinchudas, pues se lastimarían mucho. Es un buen refugio para los come plantas pequeños.
Ruby: Y si alguno tiene sed podemos quitarnos la sed tomando el agua de estas plantas.
Cera: Esa idea sí suena bien.
Katara: ¿A qué te refieres con eso?
Piecito: Se refiere a beber el agua que guardan dentro las plantas pinchudas. Si tenemos suerte y encontramos una que está seca podremos abrirla y tomar su agua.
Patito: Sí sí sí, cuando están secas sus pinchos ya no pinchan y se rompen fácilmente, y entonces podemos disfrutar de su agua. Los mayores dicen que su agua es muy dulce.
Petrie: Sí, aunque mí nunca probarla.
Aang: Y os sugiero que no lo hagáis. Reconocemos este tipo de plantas, son cactus. Bueno, una especie prehistórica.
Cera confusa: Vale. ¿Y?
Katara: Veréis, hace algún tiempo Aang, Toph, Sokka y yo estábamos perdidos en el desierto del Reino de la Tierra y a Sokka se le ocurrió la idea de beber jugo de un cactus para quitarse la sed.
Sokka: Oh por favor, no me lo recuerdes.
Zuko: ¿Qué ocurrió entonces?
Toph: Que el Capitán Boomerang empezó a ver cosas raras. Resultó que el jugo de cactus provocaba alucinaciones.
Petrie: ¿Alucinaciones?
Aang: Que veía cosas raras que los demás no veíamos. Y le duro bastante tiempo.
Suki: Una pena que no hubiera estado ahí para verlo.
Ruby: Chicos, os aseguro que no hay de qué preocuparse. Mi familia y yo hemos visitado estos sitios un montón de veces.
Aang: ¿Es que tú lo has tomado?
Ruby: Claro, muchas veces. Desde que era más pequeña que ahora, y esta tan rico.
Chomper: ¿Por qué no se lo preguntáis a Púas?
Tal como señaló Chomper, Púas ya había encontrado un cactus seco sin espinas y ya le había hincado el diente y a sorber el jugo.
Toph: ¡Oh no, Púas!
Patito: ¿Te encuentras bien?
Púas: (Asiente).
Ruby: ¿Veis? Ya os dije que no había que preocuparse de nada que preocuparse.
Piecito: Pues vamos a probarla.
Cera: ¡Espera Púas, no te la tomes toda!
Todos los dinosaurios empezaron a beber el jugo que salía del cactus, hasta Chomper.
Chomper: Tenéis que probarlo, está buenísimo.
Suki: No gracias, no tenemos sed.
Sokka: Bueno, yo sí que tengo un poco. Quién sabe, a lo mejor estos cactus prehistóricos no actúan de la misma forma que los de nuestro mundo.
Aang: Es posible, pero yo prefiero no arriesgarme por si acaso.
Katara: Yo sigo pensando que no es buena idea.
Sokka: ¿Sabes Katara? A veces te vuelves un poco paranoica con tanta precaución. Además, si a ellos no les pasa nada es porque es seguro, y son más jóvenes que nosotros.
Toph: Hum, viéndolo así tiene razón. A lo mejor a la vuelta.
Sokka: Hacedme sitio chicos, que me apunto.
Petrie: Que bien. Ya verás, estar muy rico.
No les llevó mucho calmar su sed, y una vez hecho reanudaron su marcha.
Suki: ¿De verdad que esos cactus son inofensivos, Ruby?
Ruby: Claro, a menos que te pinches. Muchos dinosaurios del Misterioso Más Allá toman el jugo de las plantas pinchudas, hasta los Dentiagudos lo toman cuando escasea el agua.
Aang: ¿Y no has visto si algún dinosaurio se veía afectado de forma rara?
Ruby: Bueno, algunos dinosaurios toman mucha agua de las plantas para poder relajarse. Es un efecto especial que tiene esa agua. Aunque claro, sí que he visto actuar raro a otras criaturas.
Katara: ¿Qué quieres decir con eso?
Ruby: Recuerdo haber visto otras criaturas beber la misma agua igual que los dinosaurios que no eran dinosaurios que después se comportaban de un modo bastante raro. Como si estuvieran jugando o imaginándose cosas. Para mis hermanos y para mí era algo gracioso. Aunque claro, en ese estado no estaban tan atentos.
Zuko: ¿Otras criaturas aparte de dinosaurios? ¿Y cómo eran?
Ruby: Pues no recuerdo bien. Eran de muchos tipos. Algunos tenían plumas como yo, otros pelo como vosotros, otros…
Aang alarmado: ¡Espera, ¿has dicho pelo como nosotros?!
Toph: Debe referirse a animales relacionados a los de nuestro tiempo.
Katara alarmada: Pero eso significa… Ay no.
Sokka: Chicos calma, estoy perfectamente. De hecho me siento genial.
Pero las cosas no estaban lo que se dice bien en la cabeza de Sokka, ya que empezaba a actuar de forma extraña.
Sokka alucinando: ¡Qué bien haber vuelto a tomar ese néctar tan olvidado! ¡Nunca me había sentido mejor en mi vida!
Piecito: ¿Qué le pasa a Sokka?
Aang y Katara: Oh oh, ya estamos otra vez.
Toph: Ha perdido la cabeza, ¿a que sí?
Sokka señalando: ¡Mirad, ha vuelto! El simpático champiñón gigante ha vuelto.
Pero no había más que una montaña justo donde Sokka señalaba mientras se movía de forma rara.
Chomper: Eso no es un champiñón, sea lo que sea eso, es una montaña.
Katara alarmada: Ha caído.
Patito: ¿Cómo que ha caído?
Katara: Esta alucinando otra vez.
Aang: Parece que el efecto alucinógeno del jugo de cactus no tiene efecto alguno en los dinosaurios pero sí en los humanos.
Ruby preocupada: Oh vaya, creo que ahora he metido bien la pata.
Petrie alarmado: ¿Lo veis? Sokka ahora también tener mala suerte porque Púas comer hojas de estrella rojas. Esto ir de mal en peor.
Toph: ¿Sabes Petrie? La verdad es que ya empiezo a creérmelo después de esto.
Zuko: Yo también. Esto ya es demasiado para ser coincidencia.
Katara: No chicos, que Púas coma hojas rojas no es mala suerte. Que Sokka se ponga a flipar en colores sí lo es.
Piecito: Sera mejor que le vigilemos. No sabemos si ahora intentará alguna locura.
Cera: Justo lo que necesitamos para hacer nuestro viaje más emocionante, que uno de los humanos se vuelva loco.
Patito: ¡Eh, Sokka se va por el camino equivocado!
Sokka alucinando: ¡Venga chicos, daos prisa! Ba Sing Se está por ahí. ¿No queréis recuperar a Appa?
Suki: ¿Pero de que está hablando?
Aang: Oh oh, creo que piensa que seguimos en aquel desierto, cuando nos dirigíamos a Ba Sing Se.
Toph: Genial, ahora el Capitán Boomerang ha viajado atrás en el tiempo.
Katara: Parece que el jugo de esta versión prehistórica de cactus es más potente que la de nuestro mundo.
Zuko: Habrá que forzarle a seguirnos.
Piecito: Vamos tras él.
Los pequeños dinosaurios no tardaron en alcanzarle. Pero entonces él pego un grito haciéndoles temer que se había topado con un Dentiagudo. Pero cuando le encontraron solo le vieron arrojando su boomerang a un árbol.
Ruby: Em. Sokka, ¿qué estás haciendo?
Sokka alarmado: ¡Es el Chispeante Hombre Bomba! ¡Ha vuelto del más allá, viene a por todos nosotros!
Sokka se escondió detrás de un árbol, pero los chicos no entendían nada.
Petrie: Vale, mí decir antes que mí creerlo todo pero ahora retirarlo. Eso ser árbol, no Chispeante Hombre Bomba.
Piecito: ¿Pero que le está pasando a Sokka?
Patito: Está actuando de un modo divertido, como dijo Ruby. Lo está, lo está.
Chomper: Se cree que ese árbol es ese llamado Chispeante Hombre Bomba.
Cera: Seguro que los demás saben a qué se refiere. (Suspira), voy a intentar despertarlo.
Cera fue a donde estaba Sokka y le golpeo en el hombro como lo haría Toph.
Sokka enojado: ¡Eh, ¿a qué ha venido eso, Toph?!
Cera: ¿Toph? ¡Que soy yo, Cera! Venga, vamos a llevarte con los demás.
Al final decidieron que Sokka fuera montado sobre Púas para mayor seguridad mientras Ruby recuperaba el boomerang insertado en el árbol.
Sokka alucinando: Ah hola Momo, has crecido un montón.
Petrie: Uh, Sokka empezar a dar miedo.
Sokka: Anda y hablas. Que callado te lo tenías, colega.
Piecito: Será mejor que descanses el resto del viaje. Una buena siesta te ayudará a recuperarte.
Sokka: No estoy cansado, papa.
Esto les hizo reír a todos. Una vez aseguran que Sokka no se separara de Púas el grupo se puso de nuevo en marcha. Ahora se disponían a bajar de una ladera.
Chomper: ¿Cuánto tiempo creéis que estará Sokka así?
Katara: No estoy segura. La última vez le duro bastante, pero si el efecto de este jugo es más potente no sabemos cuánto le puede durar.
Aang: Y eso sin incluir este efecto secundario.
Y para complicar aún más las cosas cuando empezaron a bajar les sorprendió una corriente barro que los atrapó y arrastró colina abajo.
Piecito: ¡Chicos!
Todos: (Gritos).
Aang: ¿De dónde ha salido todo este barro de repente?
Toph: ¡No lo sé!
Cera: ¡Sera estúpido el barro!
La corriente hizo que Púas fuera lanzado por los aires y aterriza el primero. Por suerte eso hizo parar a todos.
Toph: (Ríe), no ha estado tan mal.
Katara escupiendo barro: Dilo por ti. Yo tengo mucho barro que quitarme del pelo.
Sokka alucinando: ¿Barro? ¿Desde cuándo hay ríos de barro en el Polo Sur?
Aang: Olvídalo Sokka.
Petrie: ¿Tú aun no creer en mala suerte?
Cera: Por supuesto que no. Y eso que ya nos ha pasado de todo.
No les fue difícil quitarse el barro de encima.
Piecito: El agua del cielo causó todo ese barro, nada más.
Chomper: ¿Pero que causó el agua del cielo?
Petrie: ¿Y qué causar fuego del cielo?
Ruby: ¿Y que tenía el agua de cactus para hacer que Sokka perdiera la cabeza?
Patito: Y tu antes tenías clavada una espina de tierra.
Aang: Patito, no.
Petrie alarmado: ¿Una… espina de tierra? Eso ser mala suerte.
Piecito sarcástico: Gracias, Patito.
Sokka: Chicos, ¿qué son estos animales parlantes? ¿Y desde cuando te has unido tú a nosotros para la invasión de la Nación del Fuego, Suki?
Suki: Pero si yo… (Suspira), olvídalo Cielo.
Ruby: Bueno, no todo va a ser mala suerte. El barro nos ha traído hasta las hierbas que dan refugio.
Piecito: Vamos allá. ¿Estáis todos listos?
Todos incluido Sokka: Sí.
Petrie preocupado: No.
Cera: Acabemos con esto de una vez.
Aang: Ya verás como todo sale bien. Tú solo métetelo en la cabeza y veras como se cumple. Además Sokka no ha hecho aún ninguna locura.
Petrie: Todo salir bien, todo salir bien, todo salir bien, todo salir bien, todo salir bien, todo salir bien.
Pero el grupo estaba tan centrado en alcanzar su ya cercano destino que ni siquiera Toph se percató que en las proximidades de allí merodeaba un viejo conocido. Garra Roja, que se estaba mirando en una charca las cicatrices de su primer encuentro con el equipo Avatar, y tras captar un olor familiar se preparó para ajustar viejas cuentas. Mientras tanto…
Ruby: Me parece que estamos a punto de llegar.
Chomper: (Huele), creo que tienes razón, porque ya estoy empezando a oler algo.
Ruby: No estaba mal en cuanto pasabas las charcas malolientes, ¿recuerdas?
Tal y como dijo Ruby enseguida llegaron a una zona repleta de charcas de barro, que olían fatal.
Piecito con la nariz arrugada: Aquí huele bastante mal.
Patito con la nariz tapada: Sí sí sí.
Toph tapándose la nariz: Uf, que peste hace aquí.
Zuko tapándose la nariz: Las pantuflas de mi tío no son nada comparadas con este sitio.
Sokka tapándose la nariz: ¡Aang, ¿cuánto hace que tú y Katara no le dais un baño a Appa?!
Aang con la nariz tapada: Pero si no está aquí. Además Appa nunca olería así, le encanta bañarse.
Cera: Todavía no veo el agua saltarina.
Pero Cera habló demasiado pronto, ya que frente a su nariz un pequeño geiser elevó agua durante un instante, lo suficiente para que ella y los demás lo vieran.
Cera emocionada: ¿Habéis visto eso?
Piecito: Hala, se ha ido.
Patito: Sí sí sí
Aang: Era uno, aunque pequeño pero lo era.
Ruby: Esperad, aun tenéis que ver lo que no habéis visto.
Toph: Yo ya lo estoy viendo, y es increíble. Está justo delante.
Tal como decían Toph y Ruby delante de ellos se extendía un inmenso prado repleto de geiseres que soltaban agua continuamente.
Katara: Es impresionante.
Zuko: Que maravilla. Ni en la Nación del Fuego tenemos tantos juntos.
Sokka alucinando: Guau. Esto es una maravilla. Eh Aang, ¿estamos en el mundo de los espíritus?
Aang: (Gira los ojos).
Chomper: ¿Ya te has convencido de que existen los geiseres, Cera?
Cera ya no podía decir lo contrario. Todos disfrutaron de la vista a la vez que paseaban entre los geiseres.
(Momento Canta con Nosotros, Canción: Buenos Ratos y Amigos-Good Times, Good Friends-Título original).
(Bambambambambambambambambambambambambambambambambam)
(Buenos ratos y amigos, de aventuras lo mejor, buenos ratos y amigos, salta el agua alrededor)
(No lo creerás, sube y salta más, nos divertirá, di Patito, sí sí sí)
(Buenos ratos y amigos, cuánta agua mira ven, jugando unidos siempre lo pasamos bien)
(Bambambambambambambambambambambambambambambambambam)
(Fin de Momento Canta con Nosotros).
Púas se acercó demasiado a un geiser que cuando salió disparada el agua la sorpresa le hizo retroceder hasta caer en una charca de barro.
Piecito: ¿Qué ha sido eso?
Toph: Tranquilos, es solo Púas.
Todos fueron a verle.
Patito riendo: Estas lleno de barro, pero me alegro de que estés bien, sí sí sí.
Pero nada más levantarse y girarse al grupo comenzó el desastre.
Chomper tapándose la nariz: Oh no.
Cera: Que peste.
Piecito: Que olor.
Suki con la nariz tapada: Uf, esto ya es demasiado.
Por lo visto la charca de barro le había dado a Púas el mismo espanto de olor que disgustaba a todos.
Ruby con la nariz tapada: ¿Sabes Púas? Esa charca maloliente te ha vuelto maloliente.
Cera: Más de lo habitual.
Toph con la nariz tapada: No podría estar más de acuerdo.
Sokka: ¿Pero se puede saber que se está pudriendo aquí?
Petrie con la nariz tapada: ¿Veis? Mala suerte, este día ser maldito desde el principio.
Piecito: Habrá que darle un lavado.
Katara: No será ningún problema. Púas, ponte sobre un geiser.
Púas sabía lo que pretendía Katara con eso así que no tardó en ponerse en posición.
Katara: Ahora tú quédate quieto.
Luego ella usó el control del agua para lavar completamente a Púas, algo que él disfruto.
Katara: Ya está. Limpio del todo.
Toph: Pues todavía sigue oliendo mal.
Petrie con la nariz tapada: Oh sí, todavía oler mal. Mala suerte.
Toph: Como sigas hablando de mala suerte al final sí acabaras teniendo mala suerte.
Petrie: No no no, no más. Ya suficiente.
Aang: Bueno, ya le hemos quitado el barro. Los mayores sabrán como quitarle el olor.
Piecito: Bueno, de todas formas tenemos que regresar.
Todos emprendieron el camino de vuelta, aun teniendo que lidiar con las alucinaciones de Sokka y el mal olor de Púas. Para hacer el viaje más cómodo Púas les siguió dejando un poco de distancia.
Chomper: Da lo mismo que vaya retrasado, puedo olerlo desde aquí.
Petrie: Desde ahora todo el mundo escuchar a Petrie. Petrie tener razón, Púas traer mala suerte cuando comer hojas de estrella rojas.
Cera: Escucha Petrie, yo…
Toph: Vale, esto sí que es un golpe de mala suerte.
A lo que Toph se refería se presentó antes: Garra Roja listo para la revancha. Y en cuanto vio a los humanos los reconoció y se cabreo más.
Katara: Oh no, Garra Roja.
Aang: ¿Creéis que se acordará de nosotros y la otra vez?
Zuko: Yo ni lo dudo.
Sokka: ¡Corred!
Aang: Que bien que te hayas recuperado.
Sokka: Pues explícame cómo vas a vencer a un reptil tan grande como una montaña, con espinas en la espalda y que lanza rayos de energía por la boca.
Suki: Olvídalo, no se ha curado.
Y todos se pusieron a correr, pero los Muerdeveloces de Garra Roja les cortaron la huida.
Zuko: Tenemos que distraerlos.
Aang: ¿Nube de polvo?
Toph: Cuando quieras.
Ambos maestros de la tierra generaron una gran nube de polvo que cubrió la zona.
Piecito: ¡Seguidme!
Aprovechando la distracción de los depredadores todos se colaron bajo las patas de Garra Roja sin que él lo supiera. Pero él usó su cola para eliminar la nube de polvo y perseguirles. El acto de Garra Roja fue tal que no tardaron en alcanzarles, excepto a Púas que se había quedado atrás pero podía oír los gritos de sus amigos. Y pudo verlos arrinconados por los carnívoros contra una gran roca. Aun así los maestros ofrecieron resistencia: Aang levantó otra nube de polvo, Katara congeló el suelo y generó placas de hielo punzantes, Zuko levantó un muro de fuego y Toph una barrera de piedra puntiaguda, obligando a los Dentiagudos a retroceder. Pero Garra Roja no iba rendirse tan fácilmente, no después de lo que le hicieron, así que agarró un tronco con sus fauces y a la vez que los raptores limpiaban la nube con sus colas el usó el tronco para aplastar el muro de rocas y el suelo de hielo. Los raptores también dirigieron la nube de polvo para que cayera sobre el fuego, dejando de nuevo el acceso libre hacia sus presas.
Suki: Oh oh, parece que también es listo.
Zuko: ¿Alguien tiene un plan B?
Aang: Vale Garra Roja, a ver si puedes con esto.
Aang decidió usar el poder del estado Avatar para crear una barrera de roca mucho más grande y fuerte entre ellos y los carnívoros. Ante esto, Garra Roja se puso a golpear el muro con violencia mientras sus Muerdeveloces trataron de escalarlo. Al ver a sus amigos en peligro Púas se armó de coraje y fue al rescate.
Patito: ¡Socorro, socorro!
Petrie asustado: Oh, ¿lo veis? Esto ser mala suerte.
Toph: Espero que esto resista. No sé cómo lucharan esta vez.
Sokka: Suki, antes de morir quiero que sepas que aunque no hayamos terminado la guerra…
Entonces Garra Roja oyó un sonido que le llamó la atención, una especie de rugido. Resultó ser Púas, tratando de llamar la atención de forma amenazante.
Katara: Oh no, es Púas.
Piecito: ¡Púas! ¡Quieto, no!
Púas había cometido un error desafiando a Garra Roja ya que este no iba a dejarse intimidar, así que cerró los ojos esperando lo peor. Pero antes de que Garra Roja o el equipo Avatar pudieran hacer algo el carnívoro captó algo que no le gustaba nada. Screech y Thud también lo captaron, y tampoco les gustaba. Y sin pensárselo 2 veces los carnívoros se retiraron rápidamente. Púas aún no se creía que había espantado a los Dentiagudos, así que continúo rugiendo fingiendo que los estaba espantando. Cuando notaron que se parecían irse Aang bajó el muro, y todos se quedaron sin palabras al ver que Púas parecía haberlos ahuyentado él solito.
Toph: ¿Qué ha pasado aquí?
Cera: Se han marchado.
Katara: Sí, ¿pero por qué?
Chomper tapándose la nariz: No lo sé.
Ruby: Claro que lo sabes, Chomper. El olfato que tenéis los Dentiagudos es mucho mejor que el nuestro.
Aang: Así que si a nosotros no nos gusta el olor, Garra Roja debe odiarlo.
Zuko: En otras palabras, hoy Púas ha sido el héroe.
Patito abrazando a Púas: Oh gracias, gracias, gracias.
Todos: Gracias Púas.
Katara abrazando a Púas: Quien iba a imaginar que tu mal olor nos salvaría.
Petrie: Sí, ser buena suerte que tu caer en barro y oler tan mal.
Cera confusa: Un momento. ¿Antes era mala suerte y ahora es buena suerte?
Piecito: No era buena suerte, era una buena idea. ¿Verdad Púas?
Púas: (Asiente).
Cera: Hay una primera vez para todo.
Petrie: Buena suerte, mala suerte, mi da igual, siempre que estemos a salvo. Muchas gracias Púas.
Sokka: No sé cómo lo ha hecho nuestro amiguito para ahuyentar a ese mega reptil, pero gracias.
Todos: (Risas).
Aang: Bueno, primero volvamos al valle y luego ya veremos que hacer contigo.
Todos volvieron al valle, aunque tuvieran que soportar el mal olor de Púas, algo que él noto y sentía un poco incómodo.
Patito con la nariz tapada: Tu olor no es tan malo, no no no.
Toph: Bueno, al menos tu olor ha hecho algo más que ahuyentar a los Dentiagudos. Ha logrado que por fin Sokka se quedara sopa.
Todos: (Risas).
Chomper: ¿Creéis que se enfadará al saber que estaba alucinando cuando vimos los geiseres?
Katara: Puede que se enfade un poco, pero estoy segura de que estará enfadado consigo mismo.
Piecito: Bueno, ¿entonces qué vamos a hacer con él?
Zuko: Lo llevaremos esta noche a casa. Puede que mi tío sepa algo sobre cómo tratar las alucinaciones.
Toph: Bueno, un día me contó que había encontrado una clase de té que era bueno para relajar la mente. Puede que eso le ayude.
La siguiente escena ya no tenía lugar en el mundo de los dinosaurios, sino en el hogar del equipo Avatar. Aang y Katara eran los únicos presentes, pero no estaban pasando un rato para ellos solos, pues estaban vestidos de un modo raro: de ropa hecha con partes de plantas y frutas.
Aang: ¿Estás segura de que va a venir?
Katara: Sí, es lo que me dijo. Solo esperemos que no nos delate.
Al entrar en su casa ya había alguien esperándoles.
Aang: Saludos, general Iroh.
Iroh: (Ríe), ya lo sabes Aang. Prefiero que no me llaméis con ese título. Eso ya es parte de mi pasado, y… ¿Son los vapores del té o vais vestidos de gente de la Tribu del Pantano?
Aang: (Ríe), no, no es eso. Es una cosa que tenemos planeada para Sokka.
Aang se lo susurró al oído, haciéndole reír.
Iroh: Oh Avatar, que malo eres. Bueno, supongo que una bromita no puede hacer daño. Bien, ¿habéis seguido el tratamiento que os dije? ¿Cuánto ha pasado?
Katara riendo: 19 días le han durado las alucinaciones.
Aang: Al final el jugo que se bebió resultó ser muy potente. Hasta se creyó que las Guerreras Kyoshi eran Muerdeveloces.
Iroh: (Ríe), no me extraña si ese jugo venía de una variante prehistórica, tal y como me lo contasteis. (Suspira), sí, la primera vez que me hablasteis de esto tampoco me lo creí, pero eh, si el Avatar fue capaz de recuperar una habilidad perdida gracias a un león tortuga ¿por qué esto no es posible?
Katara: Sí, y no sabes cuánto te agradecemos que guardes nuestro secreto.
Aang percibiendo algo: Ya está aquí. Recuerda lo que hemos dicho.
Iroh: No intervendré. De todas maneras sigo pensando que le iría bien más reposo para no tener una recaída.
Justo en ese momento entró Sokka.
Sokka: Hola chicos, he vuelto. No sabéis cuantas ganas tenía de….
Aang: Sokka, ¿estás bien?
Katara: ¿Qué ocurre?
Sokka confuso: General Iroh, ¿usted ve lo mismo que yo?
Iroh: ¿A qué te refieres?
Sokka: ¿Acaso no ve cómo van vestidos? Parecen de la Tribu del Pantano.
Iroh: Yo los veo normales. ¿Estás seguro de estas bien?
Sokka deprimido: No puede ser. Me he curado solo a medias.
Iroh: Ay, mira que lo advertí. Te hace falta más reposo y más de mi té especial.
Sokka: Sí, cuanto antes me cure mejor.
Una vez se marcharon, Aang y Katara no pudieron contener más la risa de la broma que le habían gastado.
Aang riendo: Se lo ha tragado.
Katara riendo: ¿Has visto que cara se le ha puesto?
Aang: Espera a que se lo contemos a los demás.
Katara: Toph seguro que se lo hace de la risa.
Está claro que querían hacerse unas risas con esa broma pesada, un recuerdo de su aventura del prado de los geiseres prehistóricos.
FIN.
