Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto. Yo solo juego con ellos.
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Clase VI: Teatro
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Un nuevo día se asomaba por la ventana de la habitación del avaro y el religioso.
̶Tuturutu tuturu… Laralaralei…― cantaba Hidan con el sonido de la ducha de fondo.
Sentado en su cama, Kakuzo contaba su tan amado fajo de billetes. Era sábado, por lo que no tenían que ir a clases. Hoy era un día exclusivamente de ocio y relajación…
… O eso pensaban.
― ¿Ya están listos? ― era la no tan dulce voz de Konan. A juzgar por el eco generado, debía de estar parada en medio del pasillo que conducía a las habitaciones. ― Si no se apuran, no podrán desayunar antes de ir a clases.
En menos de un segundo, las puertas de todas las habitaciones estaban abiertas de par en par.
Konan enarcó una ceja al ver a Deidara cubierto de pintura; a Sasori con un brazo menos; a Itachi con la permanente en el cabello; a Kisame con su pijama de Nemo; a Hidan todo enjabonado y con una toalla amarrada a su cintura (Interesante…); a Kakuzo con varios fajos de billetes en las manos; a Zetsu con dos insecticidas; y a Tobi abrazando a un peluche muy parecido a Deidara.
― ¡¿Qué has dicho?! ― fue la pregunta en general.
La maestra del origami desvió sutilmente la mirada de los pectorales del jashinista.
―Tienen clases dentro de veinticinco minutos. Los quiero a todos listos y…― miró de soslayo nuevamente la bien marcada anatomía de Hidan. ―… Enjabonados… Digo… desayunados.
― ¡Pero hoy es sábado hm! ― se quejó Deidara. Konan no pudo evitar mirar atentamente las manchas de pintura verde que cubrían su torso, al igual que tampoco le pasó inadvertido la bien formada musculatura de Sasori, pese a que le faltaba un brazo.
Despejó esos pensamientos de su cabeza.
―Hoy se impartirá el taller, cuya asistencia es obligatoria. ― informó con un aura agresiva.
Todos comenzaron a quejarse casi de inmediato. A pesar de ello, Konan no pudo evitar también darse cuenta de que todos estaban desnudos de la cintura para arriba. Diablos. Era demasiado para ella. Sus portes, sus bíceps, sus piernas… ¡Por Kami!
―Esto es una pérdida de tiempo― se quejó el Uchiha mientras se recostaba contra el marco de la puerta.
¡¿Cuándo se volvieron tan jodidamente sensuales?!
Konan se aclaró la garganta e intentó mantener la cabeza fría. Usualmente siempre estaba rodeada por ellos, pero no de esa forma tan… Reveladora.
―Los veré en el desayuno.
Y abandonó el pasillo con porte elegante y paso apresurado.
….
―Konan-san parecía querer huir de nosotros, ¿Verdad? ― preguntó Tobi desde su pupitre.
―Debe de estar en sus días hm― murmuró Deidara mientras esculpía una ardilla de arcilla.
Tobi ladeó la cabeza, curioso.
― ¿Qué quiso decir, sempai?
El rubio artista comenzó a sudar frío. Estúpida sea su bocaza.
―Etto…
En esos momentos entró Pain, el Todo Poderoso Director.
― ¿Qué hacen aquí, idiotas? ― preguntó al ver al grupo sentado sobre sus pupitres en una especie de ronda. ― ¿Y dónde está Konan?
Tobi levantó la mano.
―Deidara-sempai dijo que está en sus días.
Un aura oscura y maligna rodeó al líder, haciendo temer a Deidara por su vida.
―Los asuntos de Konan no son de tu incumbencia, Deidara. Que quede claro― el joven artista asintió, perturbado por haber dado en el blanco. Pain se aclaró la garganta antes de continuar. ― Hoy no tendrán clases en el aula. Seguidme.
Intercambiando miradas de desconcierto, Akatsuki desfiló por el pasillo en filas de a dos, siendo guiados por Pain.
Recorrieron la guarida hasta llegar al salón de entrenamientos… O lo que quedaba. Habían movido las pesas, sogas, kunais y demás para darle paso a un escenario con un bonito telón negro con nubecillas rojas.
― ¿Teatro? ― preguntó Sasori mientras enarcaba una ceja.
Pain asintió. Dio dos palmadas y el telón se abrió, dejando a la vista a dos figuras vagamente familiares.
Uno de ellos era rubio, de grandes ojos azules y sonrisa zorruna; Vestía una camisa naranja, a juego con sus pantalones del mismo color, y tenía una boina francesa de color azul en la cabeza. Debajo de sus ojos descansaban unos delicados anteojos de vidrio naranja, y en su boca tenía algo parecido a un cigarro… Con la diferencia de que era un dulce de orozú sabor ramen.
El otro era de la misma edad que su compañero; vestía un raro expandes verde, su cabello era azabache y sus cejas muy prominentes. Tenía atado al cuello lo que debía de ser un pañuelo de seda marrón claro, y en su cintura llevaba atado una sudadera blanca.
Parecían el comienzo de un mal chiste.
―Les presento a sus senseis: Uzumaki Naruto y Rock Lee― Akatsuki asintió levemente. Esos tipos tenían pintas extrañas.
Pain les susurró unas palabras antes de marcharse. Y cuando el Todo Poderoso Director estuvo fuera de la vista…
― ¡Dattebayo! ― gritó Naruto-sensei con el ánimo por los cielos. ― Mi nombre es Naruto Uzumaki, y estoy aquí para conseguir créditos extras para la Academia Ninja y así convertirme en Hokage.
El otro sensei, sensei-Lee, dio un hondo respiro antes de proferir un grito igual de ensordecedor que el de Naruto.
― ¡Cuanta Llama de la Juventud! ― sus ojos brillaron con intensidad-― Mi nombre es Rock Lee y estoy aquí para apasionarles el teatro. Una hermosa forma de arte…
― ¿Arte? ― se preguntaron los artistas del grupo. De ser así, debía de ser fácil aprobar.
Lee-Sensei siguió parloteando un poco más de esa tal llama de la juventud, mientras Naruto les pedía que se sentaran en el suelo, formando un gran círculo.
-10 minutos después-
El lugar era pacífico. Por primera vez, y desde que entraron a la organización, los alumnos se sentían en paz con el mundo.
―Entonces… ¿Esta materia es Teatro? ― quiso cerciorarse Kakuzo. Los sensei asintieron.
― ¿Cómo lo aprobaremos? ― Itachi hizo la pregunta suprema.
Lee y Naruto sonrieron.
― ¡Ya están aprobados!
Las caras de consternación en los Akatsuki merecía ser retratada.
― ¡Adiós, joder! ― Hidan ya estaba en el pasillo.
― ¡Hidan-san! ― el jashinista no pudo seguir avanzando, una mancha verde en su pierna se lo impedía.
― ¡Quítate, por Jashin! ― comenzó a sacudir de forma violenta su pierna, pero Lee era muy persistente.
―No, hasta que me digas que te quedarás― pidió con ojitos de borrego degollado.
Un sonoro suspiro escapó de los labios del jashinista. Joder, era más irritante que el cara de paleta de Tobi.
Una vez que todos volvieron a sus lugares, Naruto comenzó a explicar.
―El que estén aprobados no significa que no puedan llevarse la materia, Dattebayo― sonrió aún más. ― A fin de año deberán presentar una obra. Si no participan, deberán rendir la materia al día siguiente, presentando otra obra pero en solitario.
Las caras de perplejidad no se hicieron esperar. Ya demasiada vergüenza pasaron cantado… ¿Y ahora debían actuar? ¿Pain quería formar villanos o artistas?
―Parece sencillo― Itachi era el único que parecía en su salsa. Después de todo, él formó parte del grupo de teatro de la Academia… Obviamente nadie sabía de ese pequeño y oscuro trozo de su pasado. ― ¿Y la obra hay que presentársela a ustedes?
La sonrisa de los sensei se ensanchó. Mierda…
― ¡Jornada a puertas abiertas!
¡Eso si que no! Una cosa era hacer el ridículo frente a ellos, pero otra muy distinta era hacerlo frente a todo el mundo ninja.
―Tal vez no lo parezca, pero aún nos queda dignidad― informó Kisame mientras se llevaba una mano a su corazón.
Itachi enarcó una ceja. Si tuvieses dignidad no estarías usando calzoncillos de Bob Esponja.
El resto de Akatsuki comentaba cosas como "No pienso hacer eso", "Prefiero que Hidan me viole", o "Me gusta el cabello de Deidara-sempai". Cosas de ese estilo.
― ¿Entonces prefieren llevarse la materia? ― preguntó Lee haciendo un adorable puchero.
Un sonoro "Hai" se escuchó por todo el salón de actos.
―Bien― Naruto sonrió. ― De todas formas deben rendirla de la misma manera, Dattebayo.
Un aura depresiva los rodeó a todos. Cierto… Si la desaprobaban ahora, debían rendirla de todas maneras a fin de año. Y si se negaban, quedarían fuera de Akatsuki. No es como si les importara la organización, pero necesitaban techo, comida y alcohol si querían sobrevivir.
Tragándose el supero orgullo Akatsuki, todos aceptaron.
― ¡Esto es excelente! ¡Puedo ver como la Llama de la Juventud corroe por sus venas! ― Lee alzó el puño en alto.
― ¿Qué es la Llama de la Juventud, sempai? ― preguntó Tobi. Deidara, en respuesta, se encogió de hombros.
― ¡Esto es genial, Dattebayo! ― Naruto sacó una libreta de Jashin sabe dónde. ― Nos veremos todos los sábados a la mañana para ensayar. La obra será presentada a fin de año y…
―Por cierto― interrumpió Sasori. ― ¿Qué obra presentaremos?
Gran duda. Lee-sensei y Naruto-sensei quedaron en completo silencio.
―Elección libre― respondió Lee al cabo de unos minutos. ― Puede ser una de verdadera acción, en donde deban enfrentarse a dragones y brujos malignos para salvar la paz en la tierra― sus ojos reflejaban las llamas de su corazón. ― O puede ser una dulce obra romántica, en donde el apuesto príncipe intenta conquistar a la dulce y desolada damisela― las llamas fueron reemplazadas por gigantes corazones rosas.
Varios carraspearon, incómodos. ¡Vamos! Ni siquiera tenían novia… O una vida social.
―Mejor un clásico― opinó Itachi. Todos se mostraron de acuerdo. ― ¿Qué tal algo de Shakespeare? ¿Romeo y Julieta, tal vez?
― ¿Y quién haría de Julieta? ― quiso saber Zetsu.
Más miradas incómodas.
― ¿Qué les parece Caperucita Roja? ― preguntó Kisame. ― No hay que besar a nadie…
―Pero no hay demasiados personajes― objetó Sasori. ― Yo propongo Alicia en el País de las Maravillas. Hay mucha variedad.
―Lindo, si― admitió Kakuzo. ― Pero demasiados gastos en la decoración. Propongo algo innovador, no llevado al teatro, y que la gente pague por ver… "Titanic". Es perfecto.
―Aburrido― se burló Hidan. ― Hagamos una obra sobre la vida de Jashin-sama.
― ¡Uh, uh! Tobi quiere hacer una obra dedicada al líder y a Konan-chan…
― ¿Bromeas? Nos matarían― meditó Deidara. ― Mejor hagamos Cenicienta. Es un clásico y hay suficientes personajes hm.
―No voy a dejar que mi madre me vea con un vestido― negó Zetsu al instante. ― Hagamos Los tres chanchitos.
Y de esa forma, Akatsuki se batió a duelo sobre qué obra sería la adecuada.
Mientras tanto, Lee y Naruto miraban en silencio.
― ¿Y si mejor lo decide el público? ― preguntó Lee.
― ¡Dattebayo! ― Naruto se giró hacia una cámara imaginaria. ― Ahora tú tienes el control. Vota a tu obra favorita, y la que consiga más votos será interpretada por Akatsuki.
Lee se posicionó junto a Naruto.
―Las opciones son…
A) Romeo y Julieta.
B) Caperucita Roja
C) Alicia en el País de las Maravillas
D) Titanic
E) Remembranzas de Jashin-sama
F) Pain y Konan: Una no tan dulce historia
G) Cenicienta
H) Los tres chanchitos
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¡Muy buenas a todos!
Actualización del día de hoy, espero les haya gustado.
Como verán, ustedes tienen el poder para elegir la obra. Solo déjenme en algún comentario su opción favorita, y la ganadora será interpretada.
¡Muchas gracias por sus reviews! Lamento no contestarlos pero voy contra-reloj, ya estoy llegando tarde a la facu T_T
También gracias a los que siguen esta historia y les dan en Favoritos :)
¡Nos leemos muy pronto!
