Una enorme, enorme disculpa, por el retardo que si fue súper largo, ya se, ya se, quieren matarme lo sé, pero sean considerados por favor

Antes de morir, quiero decir dos cosas una el capítulo me quedo demasiado largo, mucho y en segunda si lo leen, por favor no me odien por todo lo que acabo de escribir y espero sea de su agrado. Bueno continuare con este discurso al final del capítulo, asi que disfrútenlo.

Los personajes de Maria Holic no me pertenecen sino a Minari Endo

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- Todas formen una fila ordenada, por favor – dijo una muy deprimida Kanako, pero era ignorada por todas las alumnas, las cuales solo prestaban atención al director - ¡FORMENSE AHORA! – el grito fue suficientemente fuerte y amenazador, para hacer que todas se formaran – bien, ahora sí, escuchen las indicaciones del director

- Muchas gracias Miyamae-sensei, bien, este viaje es especial para ustedes que cursan su último año en Ame no Kisaki, por lo que diviértanse y pásenla en grande, y obedezcan las instrucciones de Rindou y de Miyamae-sensei, de acuerdo – todas asintieron y en fila entraron al hotel

- Shizu-kun – dijo una peli castaña que iba a abrazar al hombre en cuestión – disculpa mi retraso, pero no encontraba el hotel

- No te preocupes Miki-chan, acabamos de llegar, así que no te apures – ella sonrió muy feliz y lo volvió a abrazar, luego ambos tomados de la mano entraron al hotel; aunque esa actitud a cierta peli azul le desagradaba mucho, pero tenía que aceptarlo, al fin de cuentas, eso no pasó desapercibido para el mayordomo, que acaricio la cabellera de Kanako

- Vamos quita esa cara Kanako-sama, ya verás que todo se arreglara

- Arreglarse?, tú crees, empiezo a creer que haber aprobado esto, no fue tan buena idea, digo he dejado que mi dulce hermanita menor se relacione con ese engendro del mal, me pregunto si estará bien y si él le enseña sus malos modos de vida, ¡NO!, la inocencia de mi hermana se verá en peligro

- Jajaja, ya tranquila Kanako-sama, vamos, debemos entrar al hotel – la peli azul asintió y junto con el mayordomo entraron al dichoso hotel.

Bien, aquí la situación esta interesante no les parece, si veo que no; pero díganme cómo fue que esto paso, que paso realmente para que Shizu aceptara salir con Miki y que la pobre Kanako este deprimida por ello, bueno, si quieren saber, vengan y acompáñenme, que haremos una escalinata por el tiempo y averiguaremos la verdad, si están preparados, sosténganse que haya vamos.


Flash-back – enfermería – hace 3 meses

Miyamae Kanako se encuentra inconsciente en la enfermería, ya que haber encontrado a su verdugo personal con una mujer en una situación no muy normal hizo que se desmayara y aún más si con quien estaba era con la querida hermanita menor de ella.

Al parecer la peli azul comenzó a despertar, sosteniendo su cabeza y acostumbrando sus ojos a la luz de las lámparas, voltea para todos lados, buscando algo o más bien a alguien, pero no está segura de que se trata, hasta que la escena que presencio hace escasos minutos se hizo presente de nuevo, sintió unas horribles nauseas combinadas con una opresión en el pecho, el cual le comenzó a doler, causándole molestias para poder respirar.

Escucho como la puerta se abría, levanto la vista, encontrándose con el mayordomo, que al darse cuenta de su estado se acercó para tratar de ayudar a calmar su respiración; ignorando el hecho de que era un hombre, la peli azul se calmó y le dio las gracias

- Segura que estas mejor – ella asintió – quieres que te traiga algo

- No, pero debo de ir a hablar con Shizu – hizo su mejor intento de pararse de la cama, pero resulto imposible, seguía demasiado aturdida por la impresión, lo único que consiguió fue caer en los brazos del mayordomo

- Imposible Kanako-sama, mira como estas, no puedes ni pararte, descansa, ya después iras a hablar con Shizu-sama

- ¡NO! – se soltó del agarre del mayordomo – debo ir a hablar con Shizu – como pudo comenzó a caminar a la salida de la enfermería, pero antes de poder llegar, la presencia de cierto peli rubio se hizo en la enfermería.

- ¿Qué crees que estás haciendo, cerda?

- No… vez, trato de salir de aquí, para ir a hablar contigo – la peli azul comenzó a tambalearse, pero fue atrapada por Shizu quien la llevo de nuevo a la cama

- Rindou, ya puedes irte, yo me encargare de ella – asintió y salió de la habitación – ¿y bien?, ¿de qué quieres hablar conmigo? – pregunto serio

- No se supone que tú me citaste en tu oficina para hablar – respondió molesta, lo cual desconcertó a Shizu – antes que nada, ¿para qué me llamaste?

- Lo único que te iba a decir era sobre el paseo de las alumnas de 3° año, ya que tú eres tutora de uno de los grupos, se hizo un sorteo y tu nombre salió, así que serás una de las encargadas durante el paseo – ella solo asintió sin verlo a los ojos – oye cerda, ¿no deberías estar chillando como siempre porque te toque? – señalo los brazos de la peli azul, los cuales comenzaban a ponerse rojos y con manchitas

- ¿He?, si, no me había fijado – respondió neutral, viendo sus brazos y tocando su cuello – Shizu… ¿qué opinas de las mujeres?

- ¿A qué viene esa pregunta?

- Responde… ¿qué opinas de las mujeres?, ¿estarías dispuesto a tener una relación?

- Pues, algunas son muy chillonas, molestas, idiotas y sin sentido de la moral – la peli azul solo se limitaba a escuchar – y sobre tener una relación?, bueno he salido con algunas mujeres muy hermosas, algunas inteligentes, pero todas muy mentirosas; así que no creo querer tener una relación… por ahora – miro a la peli azul que aún seguía seria

- Ya veo, bueno… veras sobre lo que acabo de ver en tu oficina, me he llevado una gran sorpresa, no creí que vendría a la escuela y mucho menos que los encontraría así, quizás debí escuchar a Rindou-san y no entrar, pero al fin y al cabo me imagino que me iba a enterar al fin de cuentas

- ¿Enterar?, ¿no crees que estas malinterpretando todo?

- ¿Tú crees?, mi hermana, ella, como explicártelo, siempre te ha tenido un cariño especial, desde la última vez que vino a la escuela para traerme el colgante y me entere de lo que siente por ti, bueno… he de decir que fue una gran sorpresa saber que ya se conocían y aun mas que se enamoró de ti, yo dije que nunca permitiría que eso pasara y es más aun lo sostengo… pero… ella ya es una adulta y sabe lo que quiere, yo debo apoyarla como su hermana mayor, así que si ha decidido ir a por ti, no me queda de otra que aceptarlo

- Que… ¿QUÉ TONTERIAS SON ESAS?, no me vengas con que ahora apruebas que tu hermana esté interesada en mí y que tu como buena hermana la ayudaras, por favor eso ni tú te lo crees

- ¿Y qué quieres que haga? – pregunto molesta y triste – que me ponga reclamar porque los encontré así, que arme un escándalo, que te denuncia, dime ¿qué quieres que haga? – comenzó a agitarse demasiado y sostuvo su cabeza, ya que comenzaba a marearse

- Esa es tu decisión, no?, eso es lo que quieres, no, que yo como un tonto acepte y ya, y te diga, oh muchas gracias, te prometo que hare feliz a tu hermana, por favor, acaso me crees algún idiota

- No te creo ningún idiota, pero ella estaría muy feliz si aceptaras salir con ella

- Y dime, te has puesto a pensar, que quizás yo… ¡ESTOY INTERESADO EN OTRA PERSONA! – ella salto en la cama – nunca te has puesto a pensar en que yo esté interesado en alguien más, madura por amor de dios, esto no es un tonto y ridículo anime, es la realidad y si no empiezas a madurar, en verdad podrás llamarte a ti misma una adulta, una profesional – dio media vuelta dispuesto a salir, pero la mano de Kanako lo de tuvo – ¿y ahora qué demonios quieres?

- Eso es lo que trato, estoy tratando de comportarme como una adulta, no entiendes que trato de hacer que mi hermana sea feliz, tu, tú la rechazaste no, creíste que diría tu secreto sino aceptabas salir con ella, pues bien mírate ahora, eres el director de Ame no Kisaki, ganaste no es cierto, bien entonces dale una oportunidad a mi hermana, además… - agacho la cabeza, ignorando la mirada de molestia que el peli rubio le dirigía – si es cierto que tu estas interesado en alguien, dime una cosa, crees que ella te acepte, siendo como eres, o aunque finjas ser alguien encantador, al final tu verdadero ser se reflejara y ella no sentirá nada más por ti que molestia y enojo, así que por eso… por eso… - el peli rubio se soltó del agarre de la peli azul, yéndose de la enfermería, dejándola sola y deprimida.

En que estaba pensando, ¿porque dijo todo eso?, aunque no lo haya querido, de alguna manera sus palabras fueron duras y crueles, se abrazó a sí misma y enterró su cabeza entre las rodillas, tratando de tranquilizarse y regular su respiración, se encontraba muy agitada y se sentía mal.


Por los pasillos de Ame no Kisaki, un muy molesto peli rubio caminaba, ignorando a todos a su alrededor, y los pocos que se cruzaban en su camino se hacían a un lado para evitar ser el objeto en el cual descargase su furia; camino hasta los jardines, sentándose en una banca cercana, inhalo una gran cantidad de aire y luego la soltó, para finalmente recostar su cabeza en el respaldo de la banca y mirar hacia el cielo

- Que estúpida cerda, intentar hablar con ella es como si le hablara a la pared, ahora se hace la digna y servicial, que estupidez eso de que ahora apoya a su hermana y demás, que sarta de tonterías se le ocurren, pero eso si no piensa en los demás y… "si es cierto que tu estas interesado en alguien, dime una cosa, crees que ella te acepte, siendo como eres, o aunque finjas ser alguien encantador, al final tu verdadero ser se reflejara y ella no sentirá nada más por ti que molestia y enojo…" – las palabras de la peli azul retumbaron en su cabeza, es cierto que solo son palabras y no afectan a nadie, pero a él le resultaron molestas y odiosas, esa tonta quien se creía para hablarle así, si quisiera ahora mismo la despediría e impediría que volviera a dar clases por lo que resta de su vida.

Volvió su vista al cielo, tratando de buscar alguna respuesta, pero nada, igual no esperaba que alguien u algo soluciono sus problemas, él es un adulto y puedo resolverlos por sí mismo, de que se preocupa, oh, sí, se preocupa de encontrar una manera de ganarse a cierta peli azul amante del yuri y con fobia a los hombres, sí que es toda una hazaña; claro que conquistar mujeres nunca ha sido un problema para él, pero con la mujer que eligió bueno, digamos que será toda una odisea, si es que puede – maldición, ¿Por qué me quebró la cabeza, en estos dilemas tan absurdos?, honestamente parezco un adolescente con las hormonas alborotados y ¿por quién?, por una tonta mujer, una cerda, yuri y pervertida, pudiendo elegir a tantas y muy selectas mujeres hermosas e inteligentes, vengo eligiendo a una que sufre desangrados por serias fantasías nada decorosas, tch… me voy a la oficina – se levantó de la banca y emprendió camino de regreso a la dirección, quizás entre el papeleo podría distraerse y librarse de pensamientos tan absurdos.


En cierta enfermería una mujer peli azul se encuentra sentada en la cama abrazando sus piernas y tratando de reflexionar sobre lo que acababa de decir, quizás había sido demasiada directa; y de alguna u otra forma lo que le dijo el peli rubio sobre que él esté interesado en alguien más fue lo que le hizo decir todo eso, se sintió molesta.

A decir verdad, jamás se había planteado que existiera la posibilidad de que estuviera interesado en alguien, pero conociéndolo quizás, sería una chica demasiado hermosa, como una supermodelo o alguna rica heredera, quizás una genio, alguien mucho más hermosa que ella. ¿He, que ella?, porque está pensando en sí mismas en vez de decir más hermosa que Miki, quizás aún sigue mareada por el desmayo y alterada por la plática que tuvo con el rubio.

Escucho los leves golpes en la puerta de la enfermería, advirtiendo que alguien deseaba entrar y sabía que ella estaba ahí, acepto a que la persona entrara, sorprendiéndose de que se tratara de su dulce hermana menor.

- Miki?, que sorpresa, ¿a qué se debe tu visita?

- Hola Kanako-neechan, bueno pasaba por aquí y decidí venir a ver a Shizu-san, pero no tenía ni idea de que estabas aquí

- ¿Ha?, bueno veras recientemente me dieron otro cambio de trabajo y me vine para acá, pero será de un corto periodo, no me llevara mucho, después regresare a la otra escuela, sabes ahí conocí a mucha gente muy amable, especialmente a…

- ¡KANAKO- NEECHAN! – la voz de Miki se tornó seria y fría, sorprendido a la peli azul - ¿Por qué me mentiste?

- Mande?, de… de que hablas Miki-tan?, yo no te he mentido sobre

- Claro que lo has hecho, me dijiste, no, me juraste que no sientes nada por Shizu-san y te veo aquí, de verdad crees que me trago esa mentira de que solo viniste a trabajar, quizás investigaste sobre él, para así poder venir, sabes en verdad creí poder tener una oportunidad con él, pero me doy cuenta que eso no es posible ya que tu estas aquí, toda su atención siempre es para ti, incluso después de graduarte, el seguía pensando solo en ti, y eso es… es… insoportable – pequeñas lagrimas salían de los ojos de la castaña, lo cual preocupaba y hacia que Kanako se sintiera culpable

- Miki… yo…

- No digas nada, ya sé que me dirás que no te interesa, pero, el realmente está enamorado de ti, hasta un ciego se daría cuenta

- ¡MIKI! – la voz tan fuerte y seria de la peli azul asusto a la menor de los Miyamae – bien, supongamos que sea cierto lo que dices, que el… bueno ya sabes, dime tú crees que yo lo aceptaría, después de todo lo que me ha hecho, "y ni mencionar lo que me ha hecho mientras estoy trabajando", seria toda una masoquista por aceptar estar con alguien que me tortura las 24 horas del día los 7 días de la semana, además agreguemos el hecho de que es un hombre, no hay nada que desprecie y odie más que eso, claro que mi padre es la excepción, porque bueno, a mi parecer él es el único hombre realmente bueno y amable que he tenido el placer de conocer "además de Axel-san, pero Miki no debe saber", resumiendo, yo detesto a ese tonto, es cruel, malvado y ególatra, por lo que ni aunque volviera a nacer 100 veces me enamoraría de ese tipo, lo entiendes

- Claro que lo entiendo, pero él es… él es quien te quiere a ti, aunque tú no…

- Miki, por favor, no veas cosas donde no las hay, porque, seamos honestas si el… bueno… yo… el tuviera alguna clase de interés romántico en mí, bueno, creo que no me atormentaría día y noche, solo para divertirse

- Quizás… tengas razón… - la peli azul asintió, viendo como su hermana se relajaba más, aunque la incomodidad en su pecho aún seguía, pero decidió ignorarlo, por el momento lo único importante era su hermana – por cierto… me entere de que tienes un pretendiente

- ¿Pretendiente? – la peli castaña asintió, aunque Kanako no estaba seguro de a quien se refería, porque en la escuela no hay ningún otro… ¡oh, no!

- Su nombre es Rindou-san, ¿verdad?, lo conocí hoy, y la verdad es que es un hombre sumamente atractivo, no tanto como Shizu-san, pero… se ve que tiene un verdadero interés romántico en ti, por favor no desaproveches esta oportunidad, yo sé que a veces eres tonta y en extremo torpe, pero dale una oportunidad, se ve que de verdad, el, el…

- Tranquila, tranquila, Rindou-san, para mi es solo un amigo… nada más

- Lo comprendo, disculpa por haberte causado inconvenientes, te vendré a ver mañana, por ahora tengo que ira a atender unos asuntos, cuídate, Kana-neechan – la peli azul asintió felizmente, pero en cuanto su hermana salió de la habitación soltó un enorme suspiro, tirándose en la cama, reflexionando todo lo sucedido en ese día, acaso era pedir mucho uno solo, un solo día de tranquilidad, pero como bien dijo el rubio, mientras trabaje en esa escuela, no podrá disfrutar de la libertad.

Se arropo con las sabanas, cayendo en un profundo sueño, realmente estaba cansada y lo mejor para ella era dormir y recuperar las energías, aun tenia trabajo y con un buen sueño, seguro que lo conseguía.


Shizu, caminaba a su oficina para tratar de meditar las cosas, enserio como era posible que una situación de esta índole le ocurriera a él, es que acaso se encontraba en algún ridículo anime o novela visual, se lo que fuera, agotaba sus energías y paciencia en todo caso, al llegar se encontró con Matsurika que terminaba de llenar los papeles que a él le correspondían.

- ¿Qué crees que haces?

- No vez, hago tu trabajo, con lo alterado que estas, de seguro cometes alguna idiotez o que se yo

- Estúpida zorra, quítate de mí silla ahora mismo

- Oh, parece que si estas molesto, acaso hace un momento no estabas tan depresivo por haber hecho que la cerda se fuera a la enfermería

- Cierra el pico, ¿a qué rayos vienes aquí?, dímelo ahora mismo, hoy he tenido suficiente, y no quiero que me vengan a molestar has entendido, sino tienes nada inteligente que decirme, mejor lárgate

- So, bueno, como quieras, me doy cuenta de que lo que la cerda te dijo te molesto, eso solo hace más evidente cuanto te interesa

- ¡LARGO! , estúpida

Afuera de la oficina, Matsurika caminaba con una pequeña sonrisita en sus labios, al parecer la situación avanzaba y mejor de lo esperado.


La noche no tardó en hacerse presente en la escuela, momento en el cual Kanako despertó de su sueño, un poco somnolienta se levantó y despidió de la enfermera, al salir y llegar a la sala de maestros ya no había nadie, solo recogió sus cosas y emprendió el viaje de regreso a la Mansión Shidou, iba a paso lento, ya que, con todo y todo, no se sentía con ánimos de nada, ni siquiera de ver la cálida y hermosa sonrisa de Mariya al recibirla, ni soportar las trampas implantadas por Rindou para Shizu, no se encontraba de humor, apenas iba a dar vuelta en uno de los edificios cuando, alguien le susurró al oído, haciendo que gritara y arrojara golpes a diestra y siniestra, claro que sin atinarla al culpable de su susto, lo busco por todos lados pero nada, o eso creyó

- Ou, Kanako-sama, casi me golpeas – ella volteo encontrándose con Rindou y volviendo a gritar – Kanako-sama, que cruel, yo que vine porque estaba preocupado de que te había pasado algo y tu… tú te asustas que cruel

- Ah… que?... yo, perdón, es que… ¡¿CÓMO SE TE OCURRE SALIR ASI DE LA NADA?!, me diste un susto de muerte

- Jeje, discúlpame, pero ya que estoy aquí, ven vamos te acompaño a la ansión, estas cargando mucho y una dama no debe hacer este tipo de trabajos – el alago fue suficiente para hacer sonrosar un poco a la peli azul

- Um, si, gracias – Rindou cargaba la mitad de los papeles y libros que llevaba Kanako, la caminata fue en bastante silencio, haciendo un poco más tedioso el tener que caminar junto a él, porque, digo no, o ustedes que opinan, porque si no la recuerdan hay dos factores en esto: 1° ella es alérgica a los hombres y 2° está caminando junto a él, pero no solo es eso, además él fue quien le robo su primer beso, así que, díganme eso mas eso y de pilón esta oscuro y no hay nadie, en verdad se podrían sentir seguras…

Al llegar a la mansión, se encontró con la "agradable" sorpresa de que no había nadie, lo cual hizo que le comenzaran a dar escalofríos por todo el cuerpo, camino de manera mecánica a su habitación con Rindou detrás de ella, acaso Dios se enoja con ella, y esto era alguna especie de castigo, si lo era, que cruel.

Antes de entrar en su habitación, se aseguró que el mayordomo entrara y saliera primero, ya después de eso iba a entrar de nueva cuenta, pero la detuvo

- Sucede algo Rindou-san?

- Si, solo quería decirle que en cuanto esté la cena, baje por favor

- A si, está bien

- De acuerdo, entonces me retiro – Kanako entro de regreso y se sentó en el piso tomo su cabeza entre sus manos y comenzó a moverla de un lado a otro, tratando de negarlo y que era solo su imaginación, no era posible, que esto le pasara

- "Querida madre en el cielo… dime… acaso he cometido algún error, yo sé que no soy perfecta, ni hermosa o agraciada, pero, existe una razón en particular, para que esté pasando por este tipo de situaciones, ¿porque?, ¿porque a mí?, lo peor del asunto es que me dijo que ni Mariya ni Matsurika están, y que Shizu salió a una cita o algo así, y me quede sola, sola con él, sino lo conociera diría que lo planeo, pero ¡AH!, alguien quien sea, mamá, dios, la luz del amor verdadero, ayúdenme " – su lucha mental duro más o menos 1 hora, tiempo suficiente para que la cena estuviera lista y ella bajara más deprimida que una viuda, al verla con esa actitud Rindou se preocupó un poco.

Al llegar a la mesa, ella no dijo nada, solo se limitó a comer y ya, no hablo, no expreso si le gusto o no, nada, ya después de terminar se iba a ir, pero el mayordomo la detuvo con la excusa de que le ayudara a lavar los platos y ella acepto no muy convencida, ninguno de los dos dijo algo, por lo que Rindou decidió tomar la palabra

- Kanako-sama, ¿te sientes mal? – ella negó – ya veo, te gustaría que te preparar un pay de zarzamoras – ella volvió a negar, el soltó un suspiro y dejo de lavar los platos, para tomar de los hombros a Kanako y hacerla girar estrepitosamente, tal acción asusto a la pobre peli azul, su mirada y la de Rindou quedaron conectadas y estaban separados a cm de distancia, ella solo trago grueso y respiro profundo – ¿acaso estas deprimida, por lo que vestí en la oficina esta mañana?, dímelo, si es así, disculpa, debí haber evitado que los viera soy…

- ¡NO!, tú no tienes la culpa de nada Rindou-san, yo no estoy triste por eso, como crees, más bien solo me sorprendí, pero ya estoy…

- Mientes, ¿porque lo haces?, dime la verdad, ¿te duele ver eso?, te duele escuchar las palabras de amor que tu hermana le profesa a Shizu-sama – esta vez, él hablaba muy serio, lo cual asusto un poco a la peli azul, que agacho su cabeza y comenzó a titiritar – no tiene nada de malo si tu estas enamorada de Sh…

- No lo estoy… ¡YO NO ESTOY ENAMORADA DE SHIZU!, ¿Por qué todos se empeñan en lo mismo?, acaso no lo entienden, no lo amo, no lo ame, y jamás lo amare, es así de simple, ¿Por qué creen lo contrario?

- Porque eso es lo que nos demuestras, y además…

- No, no y no, en primera, tu sabes que a mí me gustan las chicas y en segunda, siendo honestos tú crees que si me gustaran los hombres, en verdad… podría estar junto a él, es inteligente, dirige una empresa y tiene una gran decisión y liderazgo, y yo, solo soy una profesora, una simple profesora y ya, no soy inteligente, ni bonita o tengo alguna habilidad especial, así que, que rayos podría verle yo o que podría verme el si yo…

- Eres preciosa – el sonrojo se esparció por toda la cara de Kanako, junto con la sorpresa – además muy graciosa y encantadora, quizás no seas una súper modelo o una rica heredera o empresaria pero…

- Jejeje… oh Rindou-san… no digas ese tipo de cosas… o harás que me lo crea, no es bueno jugar con el cora…

- Pero yo no estoy jugando - por primera vez él hablaba enserio – hablo muy enserio, ¿porque no lo entiendes?

- ¿Qué porque? – su mirada se ensombreció y muy enojada respondió – por la simple y sencilla razón de que a mí, a mí me gustan las chicas, soy una mujer alérgica a los hombres, no soy una chica tan encantadora, como lo son Mariya-san y Matsurika, incluso aunque Shizu se vestía de chica y aun siendo un hombre se ganó la admiración de muchas incluso la de mi hermana, yo no me puedo comparar a ellas, ellas son…

- Pero tú no eres como ellas… - esta vez la abrazo, la peli azul forcejeo lo más que pudo e incluso grito para que la dejara ir, pero nada de eso funciono – Kanako-sama es Kanako-sama, y con eso es suficiente

- De… de que rayos hablas?, ya… su… suéltame – él lo hizo, haciendo que Kanako soltara un largo suspiro, desgraciadamente el mayordomo no la quería dejar ir así de fácil, ya que ahora la tomo de las mejillas – ese Rindou se ve que no podía dejar las manos quietas – viéndola directo a los ojos – y… ahora… que haces?

- Tu eres linda a tu manera, tienes tanto tus momentos malos como buenos, tu encanto no es como el de Mariya-sama y o mi hermana, tú eres tú, así de fácil, y si a otros hombre o mujeres eso no les gusta, pues mejor así no tendré competencia – ella seguía temblando y la urticaria junto con su rostro de tomate se hacían presentes

- P…por favor ya suéltame… creo que la broma ya ha ido muy lejos…

- ¡QUE NO ES BROMA!, tú me gustas Kanako-sama

- ¿He? – su corazón comenzó a latir y temblaba mucho más que en un día de invierno, con toda la fuerza que pudo se soltó del agarre y se disponía a huir y encerrarse en su habitación hasta que los demás habitantes de aquella mansión llegaran, apenas iba a llegar a las escaleras cuando de nueva cuenta fue detenida por el mayordomo – suéltame, suéltame, ya ha sido suficiente, por eso no me gustan los hombres, son tontos, crueles, nunca miden lo que dicen, les divierte jugar con las chicas son unos…

- Perdón, yo no quiero lastimarte Kanako-sama – mantenía fuertemente abrazada a la peli azul, quien solo se quedó estática sin moverse, pero al escuchar esas palabras que parecían tan sinceras no pudo evitar soltar algunas lágrimas, las cuales no pasaron desapercibidas para el mayordomo que se separó de ella sin soltarla completamente para secar esas lagrimillas y rozar las sonrosadas mejillas de la susodicha – disculpa si lo digo, pero… incluso así te ves encantadora

- Rindou-san… eso no es…

- ¿No es cierto? – ella asintió – mmm… quizás tú lo consideres así, pero a mi parecer eres la mujer más hermosa que he conocido y la única a la que no puedo sacar de mi cabeza y si no me crees, entonces quizás le creas a el – tomo la mano de Kanako, y la coloco sobre su pecho del lado izquierdo, sintiendo los latidos del corazón de Rindou – te das cuenta así es como se pone mi corazón cada vez que piensa en ti, cada vez que estoy cerca de ti – ella comenzó a temblar, quizás por los nervios o por la urticaria que comenzaba a subir cada vez mas – Kanako-sama, mírame a los ojos, vamos mírame – levanto la mirada lentamente, encontrándose con unos ojos tan llenos de sentimientos indescriptibles, pero tan penetrantes que la hacían sentir pequeña – ¿me darías una oportunidad?

- ¿He?, o… ¿oportunidad?

- Si, sé que en el pasado cometí un error, por eso, quiero saber, si me darías una oportunidad

- Ah, bueno… este… yo… yo… - lo miro de manera nerviosa, su rostro estaba completamente rojo, parecía una vaporera a punto de explotar, no podía pensar nada, no sabía qué hacer, en verdad que no le gustaban los hombres, pero porque con él se sentía así, la última vez que paso, fue, fue con Axel, la desubico totalmente, acaso había caído de nuevo ante un hombre; de lo que se percató más que nada era que la cercanía con Rindou se hacía cada vez más corta y que este se inclinaba hasta el grado de rosar sus labios, a lo cual ella en vez de alejarse y salir corriendo, cerro lentamente sus ojos inclinándose para terminar con la distancia entre ellos; el silencio era tal que solo podían escuchar el latido tan acelerado de sus corazones y la respiración de cada uno, estaban a milímetros de besarse cuando…

- ¡OH, ACASO ESTO NO ES ENCANTADOR! – la fuerte voz del peli rubio los saco del trance, regresándolos a la realidad y haciendo que se separan, sobre todo Kanako que se alejó casi 5 metros, volteando a ver al molesto rubio – cielos, si tantas ganas tienen de hacerlo, porque rayos no se van a un hotel

- No seas grosero Shizu-sama

- Grosero?, más bien solo digo la verdad, se ve que no puedo irme un solo momento sin que conviertas mi casa en un repulsivo motel, para que te revuelques con esta cerda

- Muy bien eso ya ha sido suficiente, ahora si te mato – camino a paso decidido comenzando a subirse las mangas del saco, cuando una castaña se interpuso entre ellos

- Si te atreves a golpear a Shizu-san, primero deberás pegarme a mí – el mayordomo solo tuvo un tic en el ojo, recordando que la joven era nada más y nada menos que la hermana menor de la peli azul, por lo que sus intentos de darle su merecido a Shizu se vieron detenidos, por su parte maldijo y se alejó de los dos – estas bien Shizu-san?

- Sí, no te preocupes Miki-tan – ella sonrió contenta, por su parte el rubio veía molesto a la pobre Kanako que solo veía al suelo, tratando de pensar en algo, lo que fuera, pero nada, estaba en blanco, ella casi… casi… lo besaba… pero ¿porque?, acaso había una explicación lógica para ello.

Por su parte el rubio maldecía mas de mil veces a Rindou y Kanako, solo se va por un momento y ese tonto mayordomo aprovecha para tener a la peli azul y ella, siendo ella, que acaso no debió salir corriendo en vez de eso, ella le iba a corresponder, sin duda alguna, eso ya había sido el colmo y nadie, absolutamente nadie se burlaría de él, y menos esa mujer tan insignificante, porque en el mundo existen cientos, no miles de mujeres que desean estar con él, pues bien, se lo demostraría, - o acaso solo fue por su arrebato de celos – tomo de la mano a Miki, quien se sonrojo fuertemente, la acción no pasó desapercibida para el mayordomo; el rubio se aclaró la garganta y hablo lo suficientemente alto para sacar de sus pensamientos a Kanako – estaba esperando a que estuviéramos todos, pero, honestamente ya no voy a esperar mas

- De que hablas Shizu-sama? – pregunto Rindou en tono desconfiado, pero en ese momento entraron Mariya y Matsurika, que al parecer habían pasado a comprar algo de comida

- Enseguida lo sabrás Rindou – tomando de la mano a Miki y viéndola directo a los ojos, haciendo que esta se sonrojara, y desconcertando a los presentes hablo – Miyamae Miki me harías el gran honor de salir conmigo, la sorpresa en el rostro de los presentes era enorme, la peli castaña sonrió y ni en menos de 3 segundos había saltado a los brazos del rubio muy feliz, aceptando, ya que después de mucho esperar por fin estaría con la persona que ha amado por tanto tiempo; por su parte el rubio vio a su hermana que estaba en blanco, Matsurika aunque sería, tenía ligeramente fruncido el ceño, por su parte Rindou sí que estaba molesto, a que quería llegar con este juego, tales actitudes le divirtieron al mayor de los Shidou que para de último momento y disfrutar al máximo la expresión de sorpresa que tendría la peli azul se giró a verla despacio, pero lo único que vio fue como esta mantenía su cabeza gacha, sin decir nada, quizás la noticia había sido demasiado fuerte para ella, aunque no espero la siguiente reacción por parte de la peli azul.

Con paso decidido se acercó al par de tortolitos, Miki al darse cuenta lo soltó y espero la reacción de Kanako, quizás haría un berrinche, lloraría o empezaría con sus típicas tonterías… pero no, no fue así, a una distancia prudente y respetable, los vio a ambas pasando su mirada del rubio a su hermana, respiro profundamente e hizo… una reverencia diciendo a todo pulmón

- Por favor cuida a mi hermana, será una gran responsabilidad pero te la encargo, hazla feliz y no la lastimes o sino yo me encargare de ti, entendido – termino la reverencia viendo a Shizu de la manera más seria que nunca antes lo haya hecho, y aunque le costara admitirlo, pero en verdad parecía otra persona, la peli castaña al escuchar esas palabras tan "maduras" de su hermana no hizo otra cosa más que abrazarla y agradecerle a lo cual Kanako correspondió encantada

- Lo hare, ahora Rindou sírvenos la cena, vamos Miki

- Si, Shizu-kun – la peli castaña feliz y sonrojada se fue al lado de su "novio", por su parte Mariya y Matsurika no podían salir del asombro, así que para asegurarse de que esto no era otra extraña broma retorcida de Shizu los siguieron, dejando de nueva cuenta solos a Kanako y Rindou, este último veía muy preocupado a la peli azul que ahora se encontraba callada

- Kana…

- Voy al jardín Rindou-san, vuelvo luego

- Pero… Kanako… - antes de que terminara de hablar la peli azul salía por la puerta.


De paso en paso se acercaba a una banca, para sentarse y comenzar a observar el basto cielo lleno de estrellas que esa noche estaba frente a sus ojos, podían explicar la vista en una sola palabra, simplemente hermosa… pero tan hermosa ¿cómo para hacer que algunas gotas de agua resbalaran por sus mejillas?, toco su cara y si efectivamente estaba llorando, pero ¿Por qué?

- "Querida madre en el cielo, hoy ha sido un día de locos, y mi cabeza me da vueltas, creo que me voy a enfermar, realmente encontrar a tu hermana con tu peor pesadilla es algo que no le deseo a nadie, pero fue tal la impresión que termine en la enfermería, otra vez, mamá realmente soy un desastre, le dije cosas horribles a Shizu, sé que se las merecía, pero me siento culpable, estúpida conciencia. Lo peor del caso es que yo… yo… estuve a punto de besar a Rindou-san, de alguna manera siento culpabilidad y remordimientos, estuve a punto de romper mis principios, yo soy lesbiana, una mujer que aprecia el encanto femenino de las delicadas doncellas, pero de eso a besarlo, creo que realmente me encuentro mal, no sé qué hacer, todo me da vueltas yo…" – escucho la risita de su hermana, junto con la del rubio, haciendo que de nueva cuenta el agua salada recorriera sus mejillas – "jaja, ahí mamá, pero que cosa tan mas rara me pasa, estoy llorando, ajaja, creo que estoy muy feliz de que Miki por fin este con el hombre al que ama, cielos creo que me he conmovido… mu…cho… eh…eh…" ¡AH! – y así de la nada comenzó a llorar desconsoladamente, sin importarle que quienes estaban dentro la escucharan, necesitaba llorar, sacar todo ese dolor de su corazón, pero solo había una duda ¿Qué era lo que le dolía?

Después de haber llorado y gritado todo lo que pudo, lo último que recuerda es que despertó en su cama, con los ojos muy hinchados y rojos, el cómo llego, para ella fue un misterio, sus días continuaron normales, como si nada hubiera cambiado, excepto por las constantes visitas de su hermana a la mansión de los Shidou, a las cuales se terminó por acostumbrar.

Y a si mis queridos amigos es como esta historia ha dado un dramático giro, lo sé, lo sé, pero no se preocupen esto continua, así que regresemos al presente

Fin del Flash-back – hotel


- Cielos esto sí que realmente esta pesado, ¡WUAH! – se escuchó como algo enorme colisionaba contra el suelo, por si les queda la duda, esa era Kanako con sus maletas – eso dolió, rayos, mira que tener que subir yo sola las maletas, es una injusticia – se levantó muy adolorida y sacudió el polvo, para estirarse lo más que pudo y salir otra vez para encontrarse con todos en el vestíbulo, porque según Shizu tenían una agenda muy apretada la cual debían obedecer al pie de la letra.

Ya en la planta baja distinguió al enorme grupo de alumnas que no paraban de ver a Rindou embobadas y a Shizu y Miki con cara de odio y desesperanza, según esto después de que el club de fans de Shizu se enteró de la nueva novia de su amado director, bueno se dice que comenzaron a entablar relaciones con una secta, la información no es muy clara, pero algunas estudiantes confirman haberlas visto en las noches realizando sacrificios con animales, y que han entablado conversaciones con seres sobrenaturales, algún otro dato es desconocido. Sin duda este tipo de situaciones le causaban escalofríos, pero solo eran rumores, solo rumores, digo solo son adolescentes con una gran imaginación, tratando de olvidar por segunda vez tan absurdas ideas se acercó al grupo, para no tener problemas con su "cuñado", aun la palabra le resultaba rara, demasiado extraña para su gusto, pero tenía que acostumbrarse, sino, la relación que entablaba con su hermana no funcionaria, en cuanto más se acercaba más sentía las miradas asesinas de algunas estudiantes, ya que algunas aún seguían tercas con que ella mantenía una relación más allá de la amistad con Shizu y Rindou, aunque con el primero eso no es considerado como amistad, siendo totalmente honestos, cuando por fin llego, el peli rubio dio inicio a su anuncio.

- Bien ya que todos estamos reunidos, me gustaría informarles acerca del horario establecido para esta excursión queda totalmente cancelado – los gritos de emoción por parte d las alumnas no se hicieron esperar, pero claro que fueron detenidos antes de que armaran un alboroto – me doy cuenta de que les agrada la idea, bien, antes que vayan a divertirse, solo quiero informales, que los horarios de salida y regreso, al igual que la hora de comer quedan exactamente igual, eso sí, no se alejen demasiado y si necesitan ayuda en algo, recuerden que aquí estamos para apoyarlas en lo necesario, por mi parte eso es todo – todas agradecieron y en menos de 5 segundos salieron directo a la nieve, la peli azul estaba feliz, pero al mismo tiempo nerviosa ya que… ¡NO SABIA ESQUIAR!

Lento, lento, paso a paso, Kanako iba con los esquís, debía hacerlo con cuidado o terminaría con el trasero o la cara estampadas en la nieve, y prefería evitar alguna escena cómica de su parte, podía ver como las demás estudiantes hacían mérito de sus capacidades deportivas, en verdad maravilloso, como hermosos ángeles bailando en el más puro y encantador de los lugares, donde encantaban a los simples mortales con sus encantos más seductores y prohibidos, a los que nunca se está permitido ver así de simple y… sintió como la sangre comenzaba a resbalarse por la nariz y manchaba la nieve, y cuando se dio cuenta para limpiarse, cayo de lleno contra la nieve, quedando solo sus pies en la superficie y claro que alcanzo a escuchar las risas por parte de algunas chicas, en verdad que esto no podía ser más vergonzoso

- Kana-chan, ¿qué estás haciendo? – o quizás si

- No lo ve Mariya-sama, está jugando a la avestruz de invierno

- Vaya, Kana-chan tienes una gran imaginación, es cierto eso que dicen sobre que todos llevamos un niño en nuestro interior

- Más que un niño, yo diría que un pervertido en potencia Mariya-sama – y con eso fue suficiente para que la peli azul saliera de entre la nieve, como un gran guerrero después de una épica batalla

- Matsurika-san, no me digas ese tipo de cosas

- Y porque no, acaso estoy equivoca, no veías de manera lasciva a esas pobres estudiantes y por eso terminaste estrellándote contra la nieve – suficiente para hacer callar a la avergonzada chica

- Bueno, bueno, dejemos esta pelea innecesaria y divirtámonos que a eso vinimos, por cierto Kana-chan, me di cuenta de que no eres muy buena en el esquí

- A si, en realidad soy terrible, en la universidad tenía que estar con un profesor a compañero en todo momento o sino terminaba estrellándome, y no he podido dominarlo por completo, así que, bueno, ya vez

- Si me doy cuenta, que te parece si te ayudo, por mí no habría problema además sería divertido

- Ah bueno, agradezco tu ayuda, pero tendré que rechazar tu oferta – aunque molesta y todo debía negarse

- Pero ¿porque? – la cara de niña tierna hizo acto de presencia, lo cual debilito las pocas defensas de Kanako, pero fue fuerte y volvió a negar

- Es que, muchas veces lo he intentado y todo termina en horribles, desastres y no quiero que termines en el hospital por mi culpa – recordó al instructor de esquí y su profesor de deportes – por lo que prefiero evitar alguna pérdida innecesaria, además el snowboard se me da mejor y…

- ¡¿SNOWBOARD?!, ¿enserio? – la peli azul asintió, lo cual le dio mala espina, quizás no debió haber abierto la boca – Matsurika, prepara todo lo necesario, Kana-chan va a practicar snowboard, así que tenlo listo todo para dentro de 10 minutos

- A la orden Mariya-sama – y rápidamente la peli gris se fue, dejando a una emocionada rubia y una peli azul asustada

Mariya-san, no creo que…

- No te preocupes Kana-chan, todo estará listo, estoy tan emocionada ya quiero verte

- Pero…

- No, no, nada de peros, sin excusas, aunque sabes, me gustaría saber quién te enseño, claro si no tienes problemas – ella negó – perfecto, entonces dime, ¿quién fue, quien te enseño?

- A bueno, eso jeje… pues fue… fue…

- Si, si quien fue, pues fue… - y en un pequeño susurro - … Axel…

- ¿Quién? – pregunto curiosa y con un brillo especial en los ojos

- Que fue Axel – demasiado tarde para taparse la boca Kanako – digo fue…

- Oh, por dios, fue él, no me lo habría imaginado, y hablando del rey de roma y el que se asoma, mientras vuelve Matsurika, que tal si hablamos de ese encantador hombre – los ojos de la rubia brillaban de la emoción, por tanto esta vez la peli azul no se salvaría tan fácilmente, por lo que no le quedó otra opción que aceptar, se alejaron un poco del grupo para tener una plática más privada, se sentaron cerca de unas bancas que usaban los esquiadores para descansar – bien, soy todo oídos, mi querida Kanako

- Pues… este… que quieres saber?, jejeje

- Yo diría que… TODO

- Está bien, hay voy, a… mira una mariposa

- ¡KANA-CHAN!

- Bueno ya… lo conocí cuando empecé a trabajar, fue en un jardín infantil, no me acuerdo bien del nombre, pero ahí comencé a trabajar, solo sería por un corto periodo, más o menos cubriría la mitad del año escolar y ya, y como apenas iba iniciando mi trabajo como profesora y no tenía ni idea de que hacer, además que en este caso tenía que trabajar con niños pequeños decidieron que como él tenía más experiencia y tiempo trabajando en esa escuela, pues sería un muy buen instructor en la materia. Lo admito no soporte la idea de tener a un hombre como instructor, fue la peor pesadilla en la vida, el primer día, lo mucho que recuerdo fue haber llegado y después no sé como pero desperté en la sala de maestros y él estaba ahí conmigo; ya después de un tiempo me prepare mentalmente para entender que tenía que trabajar porque si no estaría echando a perder todo lo que había aprendido en la universidad y créeme esa no era una opción, de poco en poco fui integrándome en ese campo, el mayor reto que enfrente fue el de relacionarme con los niños, a pesar de ser pequeños y no tener las malas mañas de un varón adulto, aun asi me resultaba difícil tratarlos por el simple hecho de ser del sexo opuesto, pero me acostumbre en una semana pero eso si todo eso se lo debo a él, en verdad aunque ni yo lo crea mantenía una relación con todos perfecta, como lo puedo explicar mejor, se llevaba bien con todos, incluso con los niños, era muy fácil conversar con ellos para él, en verdad me dejo impresionada, y no solo eso, sabes, cuando me daban mis ataques de pánico… él siempre estaba ahí para ayudarme, aunque no sabía qué hacer, siempre estaba ahí, hacia todo lo posible para que me sintiera mejor, a salvo, segura y que comenzara a confiar, realmente me demostró que él no es como todos los hombre, él no era grosero, pedante, manipulador o majadero, en pocas palabras podría decirse que casi era un príncipe, o bueno asi yo lo consideraba, y pues creo que de poco en poco se ganó un lugar en mi corazón, el cual aún sigue intacto, y bueno creo que eso es todo lo que tengo que decir, ¿tienes alguna duda Mariya…san? – cuando volteo ver a la rubia, vio como algunas lagrimillas de emoción resbalaban por sus mejillas, había quedado conmovida con tan bello relato

- ¡Kana-chan! – abrazo fuertemente a la peli azul, que comenzaba a necesitar un poco de oxigeno – como es posible que alguien tan linda como tú no haya sido apreciada por ese hombre, pero me alegra que lo conociera, oh Kana-chan, estoy tan feliz por ti, sabes aunque me hubiera gustado que tú y él no sé, hayan tenido un pequeño romance, ya sabes un beso discreto o algo por el estilo – ya cuando soltó a la susodicha, esta solo rio sarcásticamente ante la mención de un beso, lo cual no pasó desapercibido para la audaz rubia – no puede ser, Kana-chan, si lo besaste

- No, no, yo no

- Si, si lo hiciste, no lo creo, Kana-chan, eres muy atrevida

- No, no lo hice, fue un accidente… - antes de que otra cosa saliera de su boca la cubrió con ambas manos, pero fue demasiado tarde Mariya, comenzó a exigir la razón, y si seguía esto llamaría la atención de todos los presentes – está bien te lo diré

- ¡SI!

- Fue en navidad, habíamos venido todos en una excursión a las montañas, claro que también trajimos a los padres de los niños, la cosa fue que yo estaba parada sin saberlo debajo de un muérdago y el llego dándome una taza de chocolate caliente y comenzamos a conversar, después nos dimos cuenta como los niños nos veían curiosos y comenzaban a reír si de una travesura se tratara, nos volteamos a ver para tratar de entender a que se referían hasta que la más pequeña, si no mal recuerdo Nana-chan señalo el muérdago, cuando lo vimos entendimos a que se referían, lo cual provoco dos cosas, primera que me pusiera de los nervios y segunda que la urticaria empezará a brotarme, iba a escaparme, pero aunque no lo creas los niños pequeños tienen un gran poder de persuasión, serán miniaturas humanas muy adorables, pero realmente de ese tamaño son peligrosos, al final aceptamos, pero les dijimos que en la mejilla, ya en cuanto él me iba dar el beso, no sé cómo estuvo pero lo vi directo a los ojos y el a mí, y lo admito su mirada me atrapo queda hipnotizada para ser más exacta, no pude dejar de mirarlo y cuando acorde mis brazos estaban abrazándolo por el cuello y sentía sus labios contra los míos, nos separamos y antes de ver la cara de escepticismos de los niños y la que el tenia, termine desmayada en el suelo, después de eso, ya no hablamos de lo que paso, nos evitábamos a toda costa; no lo pude ver a la cara de nuevo, fue de los más vergonzoso – cubrió su cara con sus dos manos para evitar que la rubia viera lo avergonzada y sonrojada que se encontraba en ese momento

- Kana-chan, entonces eso quiere decir, que él, es la segunda persona que te ha besado – sin verla a los ojos asintió – vaya, onii-chan parece que ya no tienes oportunidades con Kana-chan

- Que dijiste Mariya-san?

- No, nada, nada, solo que todo ha sido tan repentino, me alegra mucho que conocieras a alguien tan bueno como el, hubiera sido maravilloso que él y tu estuvieran casados

- Jejeje, oh, vamos, no lo creo, jejeje

- Ya verás que sí, de seguro que te amaba en secreto y nunca te lo dijo por vergüenza, ah, ese tipo de hombres son los más románticos, casi tan románticos como mi Hotaru-kun – al decir el nombre de su novio se sonrojo

- ¿Hotaru-kun, y ese quién es?

- Ah, no nadie, ajaja, no me hagas caso – la peli azul iba a volver a preguntar, cuando un par de sombras les impidieron seguir viendo el paisaje blanco, ellas voltearon y se encontraron con dos personas, una pequeña y animada chica de cabello anaranjado y un chico serio de cabellera plateada que miraba serio a Kanako, haciendo que esta se pusiera nerviosa – disculpe, pero se les ofrece algo – la del cabello anaranjado hablo

- Asi es, pero antes permíteme presentarnos mi nombre es Aikuro Mina y este con cara de ogro es mi hermano Aikuro Reiji

- Un gusto conocerlos, soy Shidou Mariya y ella es mi amiga… - pero antes de decir el nombre de la peli azul, la de cabello anaranjado se le adelanto

- Ella es Miyamae Kanako, v¡erdad que si?

- Si, ¿cómo lo sabes? – pregunto curiosa y confundida

- Oh, no lo puedo creer – tomo de las manos a la peli azul – estuve esperando mucho tiempo por conocerte, es genial, frente a mi tengo a la princesa de la nieve, onii-chan, no crees que es asombroso

- Si, si muy asombroso – aventó a un lado a su hermana – escúchame bien, a mí no me interesa el nombre con el que te llamen, pero si me importa tener una competencia contigo en Snowboard, así que aceptas o que

- Mo… no seas grosero, por lo menos pídeselo amablemente – saco de quien sabe dónde una cámara y una libreta junto con un bolígrafo – pero antes de que les des una buena paliza a este bobo, puedo tener tu autógrafo, y que de preferencia diga, para mi más grande fan Aikuro Mina – la rubia no sabía que decir, todo paso muy rápido, solo veía como Kanako firmaba la libreta y se fotografiaba con la chica, pero ya no lo soporto más y detuvo este espectáculo

- Espera un momento, podría alguien explicarme que rayos pasa aquí, ¿qué es eso de la princesa de la nieve?, y ¿de dónde conoces a Kana-chan?

- Ah, bueno, en realidad no la conozco, pero he escuchado grandiosas historias de ella además de ver su video en la competencia de snowboard de hace unos años y déjame decirte que nunca había visto a alguien vencer a todos los competidores en las diferentes pruebas realizadas, en cualquier pista, con cualquier regla, ella sabe cómo hacer que esos idiotas deportistas profesionales se traguen sus palabras.

- Explícame eso, no lo entiendo muy bien

- Bueno… eso es simple… - con voz sería la de cabellera naranja comenzó – hay que mencionar antes que nada que el snowboard es un deporte extremo y muy peligroso, se realiza en pendientes inclinadas, con una tabla para deslizarte por la nieve y como bien has de saber, uno nunca imagina que puede haber debajo de esta, las pitas se preparan no solo con inclinaciones, sino con diferentes formas de inclinación en el terreno para que al deportista no le resulte sencillo, pues bien esta mujer que tengo ante mí, vence esa teoría, ella puede realizar todas las modalidades de competición, el Freestly, Alf-pipe, Slopestyle, Big Air, Jibbing, Quaeterpipe, Freeride, Freeride extremo, Eslalom paralelo, Boardrcross y una que antes era solo para esquí el Snowboard de montaña, muchos pueden ser especialistas en alguna de estas modalidades o ser expertos en todas, pero ella, no solo las domina todas, sino que llega a impresionar más allá de la realidad, llegando a las expectativas deseadas y sin tener un verdadero entrenamiento, es por eso que se le dio el nombre de princesa de a nieve y en definitiva es la mejor en este deporte

- Bien, ya basta de palabras, tú te vienes conmigo – el chico tomo de la mano a Kanako llevándosela a una pista para practicar snowboard, dicha acción no pasó desapercibida para la hermana y Mariya, que los siguieron, la rubia quedo tan impactada por la historia que por eso no los detuvo, deseaba que su querida amiga venciera a ese sujeto, por su parte Mina llevaba la cámara y una de video, quería rememorar esto para siempre.

Claro que como es bien dicho, nunca falta que alguien las esté cuidando – más en específico acosando, pero depende del punto de vista de cada uno – un cierto mayordomo detuvo el andar del grupo y exigió una explicación, más que nada exigió que soltaran a Kanako

- Acaso no me escuchaste, suéltala ahora

- Tch… y porque tendría que escuchar a un tipo con cara de idiota – el mayordomo comenzaba a alterarse de sobremanera, especialmente por la manera en la que ese tipo tenia sujeta a Kanako – no me digas que estas molesto porque me estoy llevando a tu novia – pregunto burlonamente mientras abrazaba por la cintura a la peli azul y la acercaba más a él, los nervios de Rindou comenzaban a alterarse, mientras la hermana el chico tomaba fotografías y Mariya ayudaba con la cámara de video – de alguna manera termino convencida – por su parte la peli azul comenzaba a marearse, estar cerca de dos hombres no le resultaba nada bueno y en su parte que uno de esos dos la estuviera abrazando y pegándola más a él, terminaría en dos cosas, que se desmayara ahí mismo o muriera sin haber conocido el amor, tal vez la segunda opción sería la más indicada y así renacería y encontraría a su verdadero amor, una hermosa doncella que nunca la dejaría por nada del mundo, que compartiría todo y encontrándose en la flor de la pasión se entregarían mutuamente.

Las fantasías en su cerebro comenzaban a correr demasiado rápido provocando que la sangre escurriera de su nariz y manchara la chamarra del susodicho, este al darse cuenta se molestó enormemente arrojándola lejos de él, la peli azul seguía tan metida en sus fantasías que no se dio cuenta ni de que Rindou fue quien la atrapo

- Me mancho de sangre, mujer te voy a…

- Tu no le pondrás un dedo encima, o te mato

- Así, vamos a ver qué tan bueno eres – comenzó a tronarse los nudillos de las manos, pero fue detenido por un certero golpe en la entrepierna por parte de su hermana menor, cayendo al suelo y perdiendo el color en su piel – ma…maldita… mocosa…

- ¿Te dolió?, ajajaja, que idiota eres, debería de guardar esto para la posteridad – fotografió de distintos ángulos a su hermano que se retorcía en el suelo de dolor – tarado, oye Mari-chan, grabaste la patada

- Si, si lo hice

- JAJAJA, perfecto, cuando llegue a casa lo subiré a internet con el nombre de "mi hermano idiota", será un éxito y ganara millones

Por su parte Rindou trataba de despertar a Kanako que seguía fantaseando, sangrando y de alguna extraña manera también a babear, la zarandeó por más de 5 minutos pero pareciera que la mujer no quería volver del maravilloso mundo de Kanako-landia, la tierra del yuri y perversiones inimaginables, comenzó a desesperarse, así que opto por la salida más razonable que se le ocurrió – claro, como si le creyeran – le dio un pequeño beso en la frente – según él, para alejarse de la posible tentación de besarla en la boca – se quedó así por 5 microsegundos, pero tiempo suficiente para escuchar el enorme grito de Kanako y que caí a la nieve rodando de un lado a otro limpiando los restos de ADN que el susodicho le había dejado, pero lo bueno fue que despertó y eso era lo importante.

Se levantó molesta y se sacudió toda la nieve para tomar un poco de la misma y hacer una bola de nieve la cual arrojo al mayordomo pero este la esquivo fácilmente, estaba tan enojada que lo comenzó a perseguir lanzado y lanzando montones de bolas de nieve, pero como había perdido sangré importante se cansó y cayo de rodillas, respiro profundamente para tratar de recuperar el aliento

- Ya te cansaste Kanako-sama? – pregunto burlón

- Ca… cállate… y déjame en paz…tarado… - como pudo se levantó pero tropezó, claro que fue detenida por el mayordomo, pero cuidado que la intrépida Miyamae Kanako aún tenía en su poder una bola de nieve, la cual acertó perfectamente en la cara del hombre – jajaja, deberías de tener cuidado Rindou-san, nunca debes de sobrevalorar a la grandiosa Kanako-sama

- Habxiw – la nieve se le había metido a la boca – creo que tienes razón

- Kana-chan, ¿estás bien?

- Oh, Mariya-san, si estoy bien, con hambre y sed, pero bien

- Me alegra tanto que se encuentre bien princesa de la nieve

- Ajaja si, este solo dime Kanako

- De acuerdo Kanako-hime – a la susodicha solo le dio un tic en el ojo – entonces, no te lastimo mi tonto hermano, aún es posible que compitas y lo venzas para que deje de ser un presuntuoso

- Kanako-sama, no participara con ese sujeto, es muy peligroso especialmente siendo ella una señorita delicada

- Oh, cielos y ¿usted quién es? – pregunto curiosa Mina, hasta que una idea se le vino – no me diga que es su novio, vaya, no me lo creo – y sacando una pequeña grabadora, comenzó con su entrevista – dígame su nombre y edad y la relación que mantiene con Miyamae Kanako más conocida en estos lares como la princesa de la nieve, le recuerdo que esta entrevista es para todos los fans de esta gran deportista, no omita detalles

- Mi nombre es Shinouji Rindou y tengo 26 años, y la relación que mantengo con Kanako-sama es… como definirla muy especial

- Llevan mucho tiempo de conocidos?, un romance de años escondido acaso?

- Si me lo preguntas así yo diría que…

- Tu no dirás nada, tonto – Mariya lo golpeo con una sartén, de donde la saco, bueno casualmente creerán que se cayó del cielo, porque al parecer se le había caído a un avión que se dedica al transporte de enormes utensilios de cocina, y ella lo vio ahí tirado así que solo decidió sacarle un buen uso, pero regresando al momento dejo inconsciente al hombre y con un enorme chichón en la cabeza – así aprenderás a no hablar de mas, por favor Mina-chan, apaga la grabadora, la relación que él tiene con Kana-chan es de pura amistada, si te dice algo es mentira, entendido

- Está bien, pero no te enojes Mari-chan, Kanako-hime, aun estas dispuesta a aceptar el reto de mi tonto hermano

- Sí, sí, porque no, hace mucho que no lo práctico, quizás este algo oxidada

- No hay problema, estoy segura de que sigues tan genial como siempre, pues bien haya vamos – pero antes de ir a la pista nuestra querida Matsurika hizo su tan esperada aparición – y ¿esta quién es?

- Mucho gusto soy Shinouji Matsurika, en este momento participo como el personaje incidental, y vengo a informales que la pista esta lista, además de que he escuchado que Kanako-sama ha aceptado un reto, por lo que me he tomado la libertad de preparar la pista para las diferentes modalidades de este deporte, pero solo podrán escoger una, así que ¿cuál desean?

- Cielos, eso suena tan tentador, bueno ya que mi hermano esta medio muerto todavía- volteo a ver al chico que seguía tirado – escogeré por él y elijo el FREESTYLE

- Buena elección, por favor síganme – indico la peli gris

- Yay, vamos allá, vamos allá, para que Kanako-hime le dé una paliza a mi hermano, vamos allá


Alejado de todo ese ajetreo se encontraba Shizu, que ayudaba a su novia a aprender esquí, aunque claro no estaba muy concentrado, ya que desde hace un buen rato no había visto ni a su hermana, Matsurika, Rindou o la tonta cerda, ¿a dónde se habían ido?, se supone que no deben alejarse y vigilar a las estudiantes, escucho un ajetreo que provenía de lo lejos y decidió ir a verificar que pasaba

- Shizu-kun, ¿a dónde vas?

- Voy a ver qué pasa por allá, además esos mediocres se largaron a quien sabe dónde y dejaron a las estudiantes solas

- Tienes razón, te acompaño, vamos, vamos – siguió al rubio, que trataba de ir lo más lento posible para que a la castaña no se le dificultara seguirle, cuando llegaron al lugar no había nadie, pero pudo distinguir en el suelo algo que no era tan blanco como la nieve del lugar, le indico a Miki que tuviera cuidado, podría ser algún animal muerto o su hermana inconsciente, al llegar al lugar, se fijó que era nada ma y nada menos que su mayordomo, el cual aún tenía el chichón en la cabeza, bufo por lo bajo y se acercó para despertar al hombre que parecía tenía un placentero sueño, el rubio decidió despertarlo, propinándole una buena bofetada que hizo eco por todas las montañas, pero resulto efectiva para que despertara

- ¿Porque me pegaste?, acaso estas demente

- Y yo que creí que me había hecho el milagro de ya no verte de nuevo

- Que gracioso, más bien tu… ¿Kanako-sama? – volteo a todos lados buscándola – no viste a Kanako-sama?

- No, desde hace rato no veo a nadie, a donde se fueron todos?, que no saben que tiene una responsabilidad

- Si, si, lo importante ahora es salvar a Kanako-sama

- Siquiera me estas escuchando, acaso en la único que piensas es en la tonta cerda

- Por ahora, si es mi mayor prioridad, está en peligro

- ¿Qué?, ¿mi hermana en peligro? – la cara de la castaña se tornó en una mueca de horror, en solo pensar que le sucediera algo a su hermana

- No le creas Miki, solo exagera, de seguro ha de estar por ahí, haciendo de las suyas – pero en eso escucharon un grito más específicamente el de una mujer, provenía de unos metros más adelante, pero fue lo suficientemente alto, para poner en alerta a las tres personas que ahí estaban, que no tardaron nada en reaccionar e ir al lugar de donde provenía.

Cuando llegaron se encontraron con todos los desaparecidos y una persona más a la que no conocían y estaba con una cámara y a Mariya que sostenía una cámara de video y la cual no soltaría aunque su vida dependiera de ello, el rubio estaba a punto de preguntar qué carajo estaban haciendo, pero oportunamente Matsurika intervino

- Vera Shizu-sama, Mariya-sama y Mina-sama estaba grabando y tomando fotografías

- Si, ya me di cuenta gracias por mencionar lo obvio, pero a que rayos están fotografiando, es más ¿qué están haciendo aquí?

- Si, Shizu-sama no fuera tan idiota y dejara de interrumpirme, entonces quizás se enteraría de lo que está pasando – el susodicho resistió las ganas de querer decirle una sarta de groserías – como decía, están fotografiando y grabando la gran proeza de Kanako-sama, que en estos momentos está haciendo una demostración de sus grandes habilidades en el snowboard y si no me cree por favor volteen y vean la pantalla que se encuentra a su izquierda si son tan amables – los tres giraron y vieron en la pantalla como cierta persona saltaba una especie de precipicio entre un cumulo y otro de nieve, para después caer y continuar con su recorrido saltando y girando en el aire, los tres se quedaron sorprendidos por la maestría de esa persona con la tabla – como pueden darse cuenta, está llevando una sincronización perfecta, no muy común y que no se ha caído en ninguno de los obstáculos que he puesto – y mágicamente en la pantalla apareció como la persona en cuestión saltaba un enorme pozo lleno de anguilas eléctricas, a los presentes solo se les resbalo una gotita estilo anime – oh, miren ya está de regreso – señalo como esta persona se acercaba a la línea de meta, por su parte el equipo de grabación estaba listo para cubrir la gran hazaña, y apareció, con la gran velocidad que llevaba más el montículo de nieve que tuvo que cruzar parecía que estaba volando, y en eso escucharon

- ¡Sonríe para la cámara!, quítate las gafas Kana-chan – y así lo hizo, quizás sería por el momento, la luz del lugar, o simplemente por juegos malvados y crueles que suele hacer la mente, pero en cuanto esta persona se quitó las gafas, se dieron cuenta que era nada más y nada menos que Kanako, quien hacia una señal de victoria que tanto como Mariya y Mina capturaron en el momento; por su parte Shizu y Rindou quedaron idiotizados, digo hipnotizados por lo linda que se veía Kanako en ese momento, casi parecía que el tiempo se había detenido para esos dos y la única palabra que se les cruzo por la cabeza en ese momento fue la de tenshi*, por su parte la peli azul se dio cuenta que su tiempo en el aire no duraría mucho por lo cual se recoloco las gafas y preparo su aterrizaje en la nieve, que de nueva cuenta fue espectacular, un giro y cayo derrapando por la nieve, para finalmente llegar a la línea de meta y ser seguida por la rubia y la de cabellera anaranjada

- Vaya, eso realmente fue impresionante, Miki-sama, que tal si vamos a felicitar a su hermana

- Sí, pero y Shizu-kun y Rindou-san

- Ah, por ellos no te preocupes en un momento nos alcanzaran, si es que despiertan de su shock – esto último lo dijo en un susurro, viendo como esto seguían sin prestar atención a su alrededor

Al llegar con la peli azul, esta se estaba quitando las gafas y el gorro que traía puesto, sacudiéndose la nieve de la chamarra, para saludarlas a todas y recibir un fuerte abrazo de la rubia

- Kana-chan eso fu increíble – dijo sin separarse de la susodicha, que comenzaba a imaginarse otras cosas

- Jejeje, no fue nada ya vez

- Nada, pero cielos, en verdad eres modesta Kanako-hime, eso fue una total demostración de tu grandeza en este deporte – dijo la peli naranja, la peli azul solo rascaba su cabeza con vergüenza

- Onee-chan, no sabía que practicabas snowboard, fue impresionante

- Siempre fuiste un caso perdido en la escuela, pero has demostrado interesante habilidades para esto, pequeña idiota

- Matsurika-san, me estas alagando o me estas insultando

- En realidad te estoy halagando, pero como siempre tu minúsculo cerebro no sabe identificar nada, es más puedo decirte lo que tienes planeado hacerle a Mariya-sama en estos momentos

- Ahora sí ya me enoje, te voy a… - pero antes de siquiera atacar a la peli gris, el muchacho que la había retado hizo su acto de presencia

- Oh, pero si es mi querido onii-chan, jajaja y yo que creía que te habías ido para evitar la vergüenza, pero me doy cuenta de que aceptaras la humillación como todo un hombre, te felicito – y la ropa de invierno que traía puesta, paso a ser la de un viejo y sabio ermitaño, que felicitaba a su joven discípulo al aceptar el error

- Tch, ya cállate enana demoniaca, - soltó un suspiro y se giró para donde estaba Kanako, que en cuanto lo vio se puso nerviosa y la urticaria comenzó a aparecer – aunque me moleste, esa enana tiene razón, perdí, así que, fue un buen encuentro – le extendió la mano en señal de paz, la peli azul lo dudo unos momentos y se giró para pensar en qué hacer, se froto las manos con cuidado y se aseguró que el guante estuviera bien puesto, aunque la urticaria siguiera el efecto quizás sería menor, girándose de regreso y de manera robótica se le acerco y extendió la mano, para después darle un ligero apretón en son de paz

- Qué lindo, pero acaso no era que Reiji-kun, le iba a pedir una cita Kanako-hime después de vencerla – en cuanto había terminado de hablar, el susodicho se sonrojo hasta mas no poder y se acercó a su hermana para comenzar a darle de coscorrones por decir cosas innecesarias

- ¡YO JAMAS DIJE ESO, IDIOTA!

- Claro, que lo dijiste, incluso que le ibas a pedir un beso y no sé qué más – esta vez esquivo el ataque de su hermano y se refugió detrás de la peli azul – ja, mientras esté detrás de Kanako-hime estaré a salvo, tonto – le enseño la lengua a su hermano

- Tu… maldita enana demoniaca

- Bu, bu, y que piensa hacer el gran bebé llorón, bu, bu, lo vez Kanako-hime, él quiere tener una cita contigo, es más quiere tenerla desde que estaba en la secundaria

- Ya cállate bruja chismosa – pero antes de que la hermana contratacará, la peli azul interrumpió

- ¿Secundaria?, pues ¿cuantos años tienen ustedes dos? – volteo a verlos aleatoriamente, la peli naranja salió de su escondite y tomo a su hermano del brazo para que se acercara mas

- Yo tengo 21 años y este tonto tiene 16, pronto a cumplir los 17 y sera más hombre y menos púberto

- 16?, pero si se ve más mayor, que eso

- Tú crees, más bien yo diría que es alto y con cara de idiota

- Repite de nuevo eso, pequeña bruja – giro para ver a su hermana y tronar sus nudillos

- Qué?, acaso lo vas a negar, no es mi culpa que la naturaleza te diera ese rostro, no culpes a nuestros padres

- ¡BIEN, SUFICIENTE! – la peli azul se metió en medio de los dos, para evitar un trifulca – Mina-san como su hermana mayor debes comportarte y tu Reiji-san eres casi un hombre asi que cálmense de una vez

- Y porque debes regañarme a mí también, sensei? – pregunto molesto el chico

- Los regaño a los dos porque… - y en su cerebro se oyó un clic y vio al chico con la cara de sorpresa más grande de su vida – me llamaste sensei? – el asintió – como rayos yo voy a ser tu sensei, si ni te conozco

- Claro que me conoce, o acaso ya se olvidó de mí, de… - dudo unos momentos en lo que iba a decir, respiro profundamente y soltó lentamente el aire – ya se olvidó de Makoto-kun…

- Makoto-kun? – 5, 4, 3, 2, 1, es que el cerebro de Kanako, trabaja lento - ¡¿QUE?!, ese Makoto-kun… no, tú no puedes ser ese Makoto-kun, pero si él estaba asi de chiquito – señalo colocando su mano a la altura de su cintura, haciendo que el joven se sonrojara por recordar su antigua estatura – además él tenía un rostro todo lindo y mono, parecía un muñequito, aunque fuera ya todo un estudiante de secundaria, realmente era adorable

- Pues sí, ese era yo – dijo sin voltearla a ver, ya que se sonrojo por todo lo que ella había dicho

- No, no puedo creerlo, haber demuéstralo – y en menos de cinco segundos tenía en sus manos el celular del joven, con la foto de pantalla donde salía ella con el susodicho – dios… si eres tú, no me lo creo – antes de que hablara, la peli azul tomo las manos de este olvidando su urticaria y la sorpresa de los presentes y de las dos personas que acaban de salir del shock de hace unos minutos por verla en la nieve, tal acción hizo sonrojar al muchacho – me alegra tanto verte de nuevo Makoto-kun, quien diría que en tan solo dos años te ibas a poner asi de alto y guapo, pero Aikuro Reiji, creí que tu apellido era Makoto?

- Si, si lo era, pero mis padres se divorciaron asi que tenemos el apellido de nuestra madre

- Ya veo, era algo inevitable – el joven bajo la cabeza al recordar algo tan triste, pero la peli azul apretó sus manos para que la viera – pero me pone feliz el poder verte y que pueda hablar contigo, extrañaba al lindo, encantador y amable muchacho que eres

- A mí también Miya-sensei

- Ou pero que tierno – dijo Mina, con lagrimillas en los ojos, después de haberlos fotografiado – será la mejor historia de amor jamás antes contada, el estudiante que se reencuentra con su maestra y primer amor, dios acaso no es conmovedor – eso hizo que ambos se sonrojaran, y que el muchacho comenzara a perseguir a su hermana para quitarle la cámara, la peli azul solo veía divertida, por su parte Mariya fue a hablar con Kanako

- Eto… Kana-chan, entonces ya lo conocías y fue tu alumno

- Si y no, veras yo era la asistente del director en ese tiempo, asi que cuando alguien faltaba yo tenía que ir a dar clases, algunas veces me toco ir a su salón y ahí lo conocí, pero te lo juro era un niño encantador, no parecía de secundaria y estaba muy pequeñito, siempre charlábamos, más que un estudiante fue mi amigo

- So, ya veo, Kana-chan, tu vida sí que ha sido interesante, hasta hiciste que un jovencito se enamorara de ti

- Dijiste algo Mariya-san – ella negó – bueno, Makoto-kun, podrías venir un momento

- Si, ya voy Miya-sensei – se acercó a Kanako después de haberle quitado la cámara a su hermana y borrar la foto – sucede algo

- Me prestas tu teléfono – él se lo entrego – bien, veamos, mmm… ¡LISTO! – se lo regreso – ahora ya tienes mi número de teléfono

- ¿He?, pero…

- No, nada de peros, hace mucho que no te veo y extraño nuestras charlas, además asi cuando estés en problemas o necesites ayuda, no dudes en llamarme que ahí estaré entendido, por algo seguimos siendo amigos

- Hmmm… si amigos… - la peli azul sonrió, y le indico que se acercara un poco más – sucede algo… - ella tomo las mejillas del muchacho y lo acerco más a ella para darle un pequeño y tierno beso en la frente, haciendo que este se separara de la vergüenza – y eso porque fue? – se tocó la frente

- Porque el día que me fui no pude despedirme de ti como debía, recuerdas te prometí que te iba a dar un beso por ser tan buen niño

- Ah… yo… ¡YA NO SOY UN NIÑO!, ya me voy – y así como llego se fue, excepto que salió corriendo con la cara más roja que un tomate, y la peli azul lo único que hizo fue despedirse con la mano, por su parte la peli anaranjada, se despidió como debía de cada uno, dándole su teléfono a Mariya para comunicarse y le prometió enviar las fotos y video, claro después de subirlas a internet

- Por mi parte es todo, espero que nos volvamos a ver Kanako-hime

- Yo también espero verlos de nuevo Mina-san

- Si, la siguiente dale otra paliza a mi hermano y… sal con él, solo como un regalo, le gustas desde que estaba en la secundaria – esto se lo susurro para que nadie más oyera… o eso creyó – bueno por mi parte me despido, hasta luego Kanako-hime Mari-chan, bye-bye

- Hasta luego, Kana-chan, eres tan tierna – no respondió – ¿Kana-chan? – se acercó, solo para ver como la susodicha estaba más pálida que un fantasma y lanzaba espuma por la boca, y en cuanto la toco cayó al suelo con los ojos más idos que nada - ¡KYA, KANA-CHAN!

- Interesante, ya decía que se había tardado en reaccionar

- Matsurika, ven ayúdame, que no vez que se está muriendo

- Si se estuviera muriendo no estaría temblando y aventando baba por la boca

- Dios, Rindou acércate y ayúdame tenemos que llevarla adentro a… - el susodicha no decía nada, no se movía, estaba ido – pero que te pasa?, hermano ayúdame – estaba igual o peor – ah, es que nadie me va a ayudar – grito al cielo

Para su suerte, o quizás no, la única que estaba en sus cinco sentidos fue Miki, que con un poco de dificultad ayudo a Mariya a cargar a Kanako hasta el hotel, para llevarla a su habitación y que descansara.

Al llegar la dejaron que durmiera, quizás el sueño la regresaría a la normalidad, salieron de la habitación y ambas soltaron un gran suspiro por el enorme esfuerzo que habían hecho desde la pista hasta el hotel, bajaron al vestíbulo para informa que la habían dejado en su cuarto, encontrándose con que Rindou y Shizu ya habían vuelto en sí y salido de su estupefacción.


Las horas pasaron rápido y cierta mujer de cabellera azul estaba despertando, se sentó en la cama algo mareada, tratando de recordar que había pasado y como había terminado en su habitación, hasta que finalmente su memoria hizo su trabajo, avergonzándose y mareándose de nueva cuenta, en que rayos pensaba, era cierto que era un muy querido amigo y eso, pero a que mierda, ya no era ese niño tierno y adorable, ya era todo un adolescente casi un hombre, se paró algo mareada y se fue a lavar la cara, se cambió de ropa y se puso otra chamarra y pantalón, decidió bajar de nueva cuenta al vestíbulo, de seguro Mariya estaría muy preocupada y Shizu la regañaría por su falta de profesionalidad y responsabilidad y bla, bla… de pensar en eso le daba dolor de cabeza.

Estando abajo no encontró a nadie, ¿a dónde se había ido todo el mundo?, pero escucho un barullo que provenía de la sala de descanso que tenían, se acercó para ver qué pasaba, abrió la puerta y todas las miradas se dirigieron a ella, pero antes de siquiera hablar, sintió un enorme choque eléctrico una sensación que en su vida jamás antes había sentido, para sentir su mejilla roja y caliente, y ver a una alumna con los ojos llorosos, siendo sostenida por Rindou

- Es su culpa, por su culpa Momo se perdió

- Cálmate, esa no es manera de tratar a Kanako-sama

- Manera? Pff, por favor esta mujer es una cualquiera y una estúpida, perdió a Momo-chan, la mato es una asesina

- ¿He?, no… no entiendo nada, Rindou-san, podrían explicarme que está pasando aquí – ella lo vio de manera suplicante y aterrada, pero él no dijo nada y eso le preocupo – alguien dígame…

- Yo te diré que sucede aquí – ella volteo para ver como el rubio la observaba con rabia y odio, y eso le causo escalofríos, ya que aunque acostumbrada, esta vez su mirada era fría y eso le aterro – recuerdas cual era tu trabajo, tu misión – ella asintió – bien, bien, pues parece que no, te dije que debías estar al cuidado de las estudiantes, vigilando que nadie se lastimara o perdiera, y sabes que hiciste, te largaste a jugar con un niño, un mocoso, olvidando a que habías venido, estas no son vacaciones, es tu trabajo, no venias a divertirte sino a ser responsable

- No, no te entiendo

- Que no me entiendes?, acaso eres sorda – su tono de voz asusto a los presentes - ¡MIENTRAS TU TE DIVERTIAS CON MAKOTO-KUN, UNA DE NUESTRAS ESTUDIANTES SE PERDIO!, ha estado perdida por más de 8 horas y nadie sabe nada, y mira, vez, vez, hay una tormenta de nieve, y si no la encuentran que le vamos a decir a sus padres, que mientras su niña estaba perdida y sola, quien debía cuidarlas estaba jugando y divirtiéndose – la cara de Kanako palideceo, pero esta vez no fue por la urticaria o por haber tocado un hombre, sino porque estaba asustada, era cierto, todo era cierto, si hubiera estado pendiente de las chicas, sino hubiera hablado con Mariya del snowboard, sino… se giró bruscamente y salió del lugar para que nadie viera sus lágrimas, el rubio las noto e igualmente el mayordomo que ya había soltado a la chica que golpeó a Kanako iba a seguirla pero la mano de su hermana lo detuvo

- Fuiste demasiado duro hermano – dijo Mariya

- Duro?, más bien tu eres demasiado sensible hermana, ahora mismo tengo a una estudiante perdida y no tengo que estarme preocupando por los sentimientos de una mujer irresponsable como ella

- Enserio?, quizás deberías empezar a medir tus palabras

- Medir mis palabras?, querida hermana, creo que deberías de dejar de hablar con esa mujer – volteo con el mayordomo – Rindou, como va el equipo de búsqueda alguna noticia hasta ahora

- Ninguna, el equipo sigue buscando, pero por la tormenta algunos han pensado en volver, las posibilidades de que siga con vida son muy bajas y… - pero antes de que siguiera con su informe, un empleado del hotel entro muy agitado

- Que sucede?, cálmese y hable despacio

- Se… se… ¡SE HAN ROBADO UNA DE LOS MOTONIEVES!

- Como que se robaron una motonieve, y con este clima a que idiota se le ocurrí… ¡RINDOU, VE A LA HABITACION DE KANAKO! – y en menos de tres segundos se fue

- Espera, estás diciendo que ella tomo una de las motonieve, eso es imposible, mi hermana no se atrevería a hacer tal cosa – dijo Miki preocupada

- De seguro fue para escapar, desde un principio esa mujer no me agrado – dijo la chica que había golpeado a Kanako

- No lo creo, ella debió haberla tomado con otra intención – alego Mariya en su defensa

- Otra intención?, por favor si a leguas se ve que es una mujer malvada, sin corazón y sin cerebro – dijo otra de las alumnas, más que nada del club de fans de Shizu, y ese mismo club comenzó a decir un montón de cosas contra Kanako, pero fueron silenciadas por Shizu, que veía como regresaba Rindou

- ¿Y bien? – el negó – se fue, pero en que está pensando esa idiota, en esa tormenta va a morir


Doloroso, si mucho, realmente era doloroso, no solo por lo que dijo, sino porque realmente era cierto, lo olvidó por completo, había olvidado su responsabilidad y por haberlo hecho puso en riesgo la vida de una inocente, no, no lo permitiría, por ello, en cuanto salió de la sala de descanso subió a su habitación y se puso un gorro, gafas de nieve, guantes, una chamarra más gruesa y las botas, ella lo iba a solucionar, seria ella quien rescataría a su alumna, nadie más, solo ella podría hacerlo, de manera sigilosa, salió y se robó una de las motonieve, la salvaría, sin duda alguna la salvaría.

Cada minuto en la nieve era una tortura y el frio era azotador, la peli azul no lo resistía más, pero no podía darse por vencida, continuo con la motonieve por todo el lugar tratando de encontrar algo, pero nada, y la tormenta se la estaba poniendo difícil

- "Querida madre en el cielo, sé que he cometido muchos errores, pero por favor, te lo ruego, ayúdame, ayúdame a encontrarla, ella no merece morir y menos por mi culpa, sé que mi error no puede ser compensado, pero no quiero que muera no quiero " – unas cuantas lagrimas se deslizaron por sus mejillas, se las seco rápido, ya que este no era un momento para llorar, y en ese momento escucho un ruido, el sonido de un teléfono más específicamente su alarma, se concentró para localizar ese sonido en un solo punto, pero era difícil con la nieve y el viento, con toda la concentración del mundo pudo localizar el sonido, solo esperaba que no se equivocara, de manera violenta sin importarle la tormenta se dirigió a la derecha, la nieve le daba de lleno en la cara, pero eso no la detendría para nada, no, claro que no, porque una pequeña tormenta de nieve no era nada para Miyamae Kanako la mujer que durante dos años soporte a Shidou Mariya, noto que de entre la nieve y sobresalía una pequeña luz, detuvo la motonieve y bajo, para cercarse apresurada y comenzar a excavar en la nieve, pero pronto sintió algo debajo, estaba tibio, con todas sus fuerzas movió aquel objeto, para encontrarse efectivamente con la chica, que se encontraba inconsciente – Momo-chan, vamos despierta Momo-chan – la movió para que despertara, la apretó contra su pecho y la volvió a mover de manera más fuerte – vamos Momo-chan, despierta, no te des por vencida ¡MOMO-CHAN! – y de nuevo comenzó a llorar, sintiendo como algo se movía entre sus brazos, volteo para ver como la chica abría de manera lenta sus ojos y la veía, enfocando su mirada, para después llevarse una gran sorpresa y tratar de zafarse – tranquila, tranquila, soy yo, soy Miyamae Kanako tu profesora

- Sé quién es usted, suélteme, esto no salió como debía… lárguese – a pesar de encontrarse débil, estaba molesta

- Pero, de que hablas, no digas eso, debemos irnos, todos están preocupados por ti

- Preocupados?, por favor, más bien usted vino solo para ser la heroína con Shizu

- Perdón?, pero creo que no te entiendo, que tiene que ver el director Shidou en todo esto

- Oh así que ahora es el director Shidou, dios que falsa es usted, porque no se larga mejor, se suponía que quien debía venir era Shizu y no usted vieja

- He?, entonces esto de perderte era un plan

- Tch… si y qué?, ahora todo está arruinado, me lo suponía, él no tiene más ojos que para usted, de seguro ahora vendrá porque usted quiso hacerse la heroína – ella comenzó a llorar – no es justo, me esforcé demasiado, para esto, se suponía que él me salvaría, pero usted interviene en el amor de dos personas, porque se mete en nuestro camino, lárguese y déjeme morir, prefiero morir a que usted me salve, si Shizu no viene qué caso tiene seguir aquí, no merezco vivir, esto no tiene sentido, no… - un tremendo sonido se escuchó por todo el bosque, los ojos de la joven se dilataron llevándose una mano a la mejilla

- ¡NO DIGAS TONTERIAS!, como se te ocurre decir eso, plan?, heroína?, amor?, de verdad estas segura de todo lo que estás diciendo, me dices que yo, yo arruine su oportunidad de ser felices, de estar juntos, acaso eres una niña haciendo un berrinche, eres una joven, una estudiante de Ame no Kisaki, que tiene toda una vida por delante, que si el no viene no mereces vivir, acaso entiendes lo fuerte que es esa palabra, tu, tienes padres, amigos, gente que te espera, espera feliz tu regreso, dime si tu mueres, a quien le entristecería mas, a un hombre que apenas y conoces bien, o a tu familia que ha estado contigo desde que te vio nacer?, escúchame bien, nunca, nunca en tu vida, ni ahora ni nunca, digas que no vale nada sino estas con un hombre, porque de esos en el mundo hay muchos pero una familia y padres que te aman esos, solo te los dan una vez en la vida – ella no dijo nada, solo vio a Kanako, para después comenzar a llorar, la peli azul solo suspiro y abrazo a la joven, sintiendo como esta temblaba no del miedo sino del frio, la peli azul procedió, se quitó la enorme chamarra que traía y una pequeña que llevaba abajo poniéndoselas a la chica que se sorprendió ante el acto de la peli azul, procedió a cargársela en la espalda y caminar de regreso a la motonieve, se sentó y coloco a la joven delante de ella, para así tratar de mantenerla en calor, encendió el vehículo y emprendió su viaje de regreso al hotel.


El viaje fue silencioso, nadie hablaba, solo estaba el sonido de la nieve y de la moto, a la peli azul comenzaban a pesarle los ojos y darle mucho frio también, quizás debió haber traído una manta extra o algo, porque hacia un frio de los mil demonios

- Miyamae-sensei…

- Hmm… ¿dijiste algo?

- Lo lamento…

- ¿Porque?

- Yo hice una tontería

- ¿Enserio?

- Si, vera este era un plan, que había hecho con las chicas del club, era que yo me perdía y…

- Shizu te rescataría

- Sí, pero también consistía en que a usted la despidieran, y tendríamos el campo disponible con Shizu y eso, pero como vio parece que resulto desfavorable

- Ya vez que sí, pero quizás y eso si me despida, así como esta de loco, pero bueno, ya que

- ¿Sensei?

- ¿Qué pasa?

- Usted, no está enamorada del director, no le gusta, no siente nada por él

- Esto parece un deyabu, la respuesta es no, nunca he sentido nada por él

- Y porque?, él es encantador y todo un caballero

- Lo crees, no sé, a mí no me lo parece, además él está saliendo con mi hermana

- Si, su hermana, sabe algo sensei, yo creo, bueno todas en el club, que él está enamorado de usted, pero no se lo dice

- Todos lo creen, todos

- Tengo sueño, mucho sueño, sabe… estuve pensando que… dejare el club y…

- Oe, oe, no te duermas vamos, despierta… maldición, ¡MOMO-CHAN DESPIERTA! – ella abrió lentamente sus ojos

- ¿Sucede algo?

- Qué tal si hablamos, el camino es largo y podemos conocernos, que te parece

- Si, - la joven fijo su vista y se dio cuenta que Kanako solo llevaba un suéter de cuello de tortuga y una bufanda – porque me dio su chamarra?, no tiene frio

- No, no mucho, lo importante ahora es que recuperes el calor de tu cuerpo, estuviste demasiado tiempo debajo de la nieve, además soy un hueso duro de roer, una pequeña ventisca no es nada para mí y ¡ACHU!

- Pff, ajajajaja

- ¿De que te ríes, que es tan gracioso? – pregunto molesta Kanako, la chica por su parte trataba de resistir las ganas de querer reír a mares, ya que un cierto liquido viscoso colgaba de la nariz de la peli azul y por el frio se congelo

- Ajajaja, lo siento, ajajaja ¡ACHU!

- Ya vez, por reírte tanto, acomódate la chamarra, que voy a acelerar este aparato endemoniado, para llegar rápido

- Sí, pero, tengo una pregunta, ¿en verdad le prestaron la moto para salir?

- Jejeje, bueno, eso depende, si el préstamo consiste en no avisarle y golpear en la cabeza al encargado con un zapato, entonces yo creo que si…

- ¿Se lo robo?

- Robar, tomar prestado sin avisar… ¿cuál es la diferencia?

- Ajajaja, Miyamae-sensei en verdad que usted es muy comica, me agrada

- Enserio?, bueno… entonces sostente que será un viaje turbulento


Mientras tanto en el hotel, todos estaban con el alma en la boca, ya que no solo Momo se encontraba desaparecida, sino que también Kanako se había ido, y lo peor del caso era que no sabían si huyo o hizo alguna tontería.

Mariya estaba llorando a mares y siendo consolada por Miki que estaba igual de preocupada, por su parte Matsurika estaba al tanto de cualquier llamada del guardabosques o del equipo de búsqueda, Rindou estaba discutiendo con Shizu, recriminándole que por su culpa la peli azul se había ido, el peli rubio estaba igual de harto, culpándolo a él por las tonterías de la cerda, esto era el colmo, estaba a punto de golpear al mayordomo, cuando un trabajador del hotel les indico que una luz se acercaba muy deprisa.

Todos se levantaron y se acercaron a la puerta para ver quién era, lo único que podían distinguir entre la fuerte ventisca era el sonido de la motonieve y la luz que esta despedía, pero entre más se acercaba pudieron distinguir que dos personas venían sobre ella, al darse cuenta la motonieve se había detenido a más o menos 12 metros del lugar, ya que el combustible se le había terminado, una de las personas se bajó y cargo a la otra y haciendo uso de toda su fuerza comenzó a caminar entre toda la nieve, a pesar de que iba lento por la nieve estaba haciendo su mayor esfuerzo.

Abrió la puerta del lugar, aun sosteniendo entre sus brazos el cuerpo de la otra persona, y con mucha dificultad dijo – lleven a Momo-chan a su cuarto… creo que tiene gripe… - en eso todos se acercaron para ver que efectivamente era nada más y nada menos que Kanako, que con gran dificultad estaba respirando y sosteniéndose de pie, Rindou se acercó para ayudarla, pero ella se alejó y le dijo que en estos momentos lo más importante era Momo, el obedeció y se la quito de los brazos para llevársela y que fuera atendida, la peli azul sonrió y cerro sus ojos para comenzar a caerse del cansancio, pero fue detenida muy a tiempo por Shizu

- Como siempre lo he dicho eres una mujer muy molesta, solo te la pasas causando problemas - ella abrió un poco los ojos y lo vio, notando en su mirada algo extraño para ella era… preocupación – pero al menos te aseguraste de volver a salvo tonta cerda

- Podría detener por favor este tonto espectáculo – voltearon, solo para ver como Miki se encontraba furiosa – onee-chan, creí que no estabas interesada en Shizu-kun, pero me doy cuenta de que solo era una mentira, fuiste a salvar a esa niña solo para hacerte la víctima, porque haces algo tan bajo y ruin como eso yo…

- Yo no te mentí – dijo de manera dificultosa, parándose – además vez, estoy bien, no necesito de la ayuda de Shizu ni de nadie – tocio un poco y su voz comenzaba a sonar ronca – bueno yo me voy a mi habitación, tengo que cambiarme la ropa y dormir un poco, nos vemos luego – a penas camino unos cuantos pasos y tropezó de nueva cuenta el peli rubio la tomo del brazo pero de un manotazo se lo impidió – estoy bien y no necesito de tu ayuda, déjame en paz

- No seas necia, te voy a llevar a tu cuarto y…

- ¡NO!, tu eres el novio de mi hermana y no debes tocar a otras mujeres… mucho menos a mí – lo vio seriamente y algo molesta, continuo con su andar, pero volvió a desmayarse el frio al que estuvo sometida fue demasiado para su cuerpo, Shizu se quedó ahí parado sin hacer nada, estaba molesto, primero se preocupa por ella y así se lo agradece que mujer tan estúpida

Por su parte Mariya con la ayuda de Matsurika subieron a Kanako hasta su habitación, le quitaron toda la ropa mojada y le pusieron una pijama más abrigadora la arroparan con muchas cobijas, mantas y cobertores, la peli rubia le dijo a Matsurika que fuera de inmediato por el médico, la peli gris obedeció, por su parte Mariya suspiro y se quedó al lado de Kanako, tenía que cuidarla después de todos los incidentes del día de hoy era bastante obvio que terminaría enfermándose y desgastando sus energías más de lo que necesitaba, toco su frente para sentir como empezaba a arder en fiebre, así que rápidamente fue a conseguir unas gazas con agua y quitarle algunas cobijas, ahora en vez de tener que calentarse debía bajar su calentura.

- "Querida… madre en el cielo… hoy ha sido un día… realmente divertido… llegamos a las montañas para que todas las estudiantes de tercer año, realmente fue divertido… volví a practicar el snowboard y sabes algo… fue igual de divertido que la primera vez… muy divertido" – escucho la voz preocupada de Mariya – "parece que de nueva cuenta estoy causando problemas… por no haber sido responsable hice que la vida de una estudiante peligrara, de verdad que no he cambiado"

- "Eso no es verdad Kanako, tú has cambiado mucho, ya no eres una niña, ya que hoy salvaste la vida de una persona y estoy muy orgullosa de ti" – ella se sorprendió mucho al volver escuchar esa cálida voz, una que había olvidado hace mucho tiempo

- "Gracias… creo que dormiré un poco… mamá" – fuera de la mente de la peli azul todos hacían lo posible para que su fiebre bajara y su ritmo cardíaco se estabilizara

Fuera de la habitación y de todo el ajetreo cierto miembro de la familia Shidou, estaba reflexionando sobre sus acciones y más que nada sobre sus propios sentimientos, llegando a la conclusión de que lo que estaba haciendo no era correcto por lo que de una vez por todas le daría fin a esa estúpida farsa de una buena vez, claro que no se dio cuenta que cierta mujer de cabellera gris lo espiaba

- Parece que todo va de acuerdo a lo previsto…

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En el próximo capítulo de Maria Holic "El final de la tortura el comienzo de otra"

- ¿Qué haces aquí?

- ¿Acaso te molesta mi presencia?

- Kanako-chan, ¿quiénes son?

- "Que nunca puedo tener unas vacaciones tranquilas"

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- Cuida a Kanako, y nunca la hagas llorar, ¿puedes hacerme ese favor?

- Lo hare no se preocupe

- Muchas gracias… te la encargo

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Chan… chan… chan… y que tal les gusto, fue demasiado exagerado, algo raro, desean matarme si lo sé, yo también quiero hacerlo, XD, en fin espero les gustara y esperen el próximo capítulo, que será el número 8 (sera el capitulo mas simétrico XD)

Agradezco con todo mi corazón los reviews de: Phan Villegas, ashira23, Andreius91, laidyx , style, Kenat-sama, danny pedero, Natsuo, J4sm1n4, Bottan Nelli y Rac, muchas gracias por sus reviews me hacen muy feliz, TTwTT, gracias a ustedes he alcanzado el bello total de 50 reviews y no hubiera sido posible de no haber sido por ustedes que siguen la historia de esta escritora tan floja, buuu soy feliz.

Señorita de la ventanilla numero dos:

Hola, en esta sección me permito responder las preguntas de algunos de los seguidores de la historia, asi que espero satisfacer sus preguntas de la mejor manera posible

Phan Villegas-san, gracias por su comentario y hare todo lo posible para que esta mujer no sea tan vaga

Laidyx-san, disculpe, pero desgraciadamente en no contamos con ese servicio y la escritora tampoco ya que su presupuesto está demasiado limitado

Style-san, a lo que se refiere Matsurika es a lo que el busca en Kanako, lo que él desea de ella es su amor, aunque también cabe señalar que la desea a ella en todo el sentido de la palabra pero nunca se sabe con un chico tan Tsundere como el, es lo más específico, espero que con esto quede aclarado su duda.

Y asi es como la ventanilla numero dos queda cerrada en esa sección y nuevamente abierta para este capítulo, alguna otra pregunta será aclarada, que tengan un buen día.