¿Pensaron que lo iba a abandonar? Hola a todos, soy plagahood y les traje otro capítulo de este fic que les gusta. Perdón si tardé, es que estaba ocupado con el trabajo y escribiendo otros capítulos de mis historias. Como siempre se dice: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños. Y ahora damas y caballeros... Un nuevo capitulo de Doce días con ella.

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Capitulo siete: Aros

El Sol radiante del mediodía llegó a su punto máximo en Royal Woods, trayendo una agradable temperatura cálida y reconfortante. Clyde se preguntó porqué Lincoln no había ido al colegio que también la pandilla de preguntó lo mismo. Ronnie Ann se sentó en un rincón, todavía shockeada por ver al chico besarse de esa manera con aquella chica misteriosa. Ella metió su mano en uno de sus bolillos y buscó un par de aros que había encontrado en una de aquellas prendas que tenían los maniquíes. Las puso sobre la mesa y comenzó a escribir lo que la profesora escribió en el pizarrón. De ves en cuando, se quedaba viendo esos aros.

Lincoln no pegó el ojo en toda la noche, los Santiago estaban a punto de descubrir la incestuosa relación que tenía con su hermana y por lo que vivió junto a ella en el sillón. Leni dormía tapada con una sábana que trajo el chico, y estaba apoyada en su pecho, durmiendo con una sonrisa sin dejar de abrazarlo. Era una mezcla de sentimientos, era un momento nuevo para el chico Loud. No sabía como reaccionar pero fue lo más maravilloso que le pasó en este punto de su vida. Él con sus dedos apartaba los mechones rubios que molestaban a Leni, haciéndola despertar. Ella soltó un gran suspiro al ver al ser que tanto ama, regalándole un beso de los buenos días. O mejor dicho, de las buenas tardes.

-¿Dormiste algo Linki? Te ves cansado.

-Un poquito Leni, no te preocupes. Son más de las doce. -Dijo Lincoln mirando el reloj.

-¿Enserio? Ni siquiera escuchamos la alarma. Ni fuimos al colegio.

-Papá y mamá nos perdonarán, seguro sabían que faltaríamos una vez.

-Lo de anoche... Fue... -Dijo ella con sus mejillas coloradas y acostándose encima del chico.

-Fue... Raro. Pero no voy a negar que fue hermoso. -Lincoln la abrazó por la cintura, haciendo que ella se riera. -Solo vamos a tener dolor de espalda, creo que teníamos que acostarnos en la cama.

-Yo dormí cómoda, usé tu brazo como almohada. -Dijo ella acercándose lentamente a Lincoln.

-Si lo sé. -Dijo él sintiendo su brazo un poco adormecido. -Pero no me importa, tengo el otro.

Leni rió por ello. -Te amo Lincoln.

-Y yo a ti.

Ella comenzó a besarlo tomándolo del rostro y el la acercó más. Leni bajó hasta el cuello, haciendo otro chupón y Lincoln ladeó su cabeza para que su amada hermana tenga más lugar. Se abrazaron tiernamente para luego seguir con pequeños besos y las horas pasaban.

La hora de la escuela terminó y como era viernes, los chicos gritaron de alegría. Organizaban planes para el fin de semana y salidas. Liam propuso de visitar a Lincoln pero Clyde recomendó preguntar primero, la pandilla aceptó la oferta. Ronnie Ann pasaba entre la multitud, observando esos aros que tenía en su mano. Solo tenía esa pista que la llevaría a la chica misteriosa. Ella regresó a su casa y fue directo a su cuarto, planeando su siguiente movimiento. Ronnie escuchó unos golpes detrás de la puerta.

-¿Puedo pasar?

-Entra Bobby. -Dijo ella. -¿Te acuerdas de esa ropa que saqué de los maniquíes?

-Ronnie...

-Bueno Bobby, encontré un par de aros en una de ellas que seguro son de esa chica que acompañó a Lincoln.

-Ronnie...

-Necesito que conduzcas hasta la casa de Lincoln y yo misma podré.

-¡Ronnie!

La nombrada dejó de hablar para quedarse viendo a su hermano que acabó callándola de un grito. La chica tardó unos momentos en reaccionar por eso, no esperaba esa respuesta de parte de Bobby. Dejó el par de aros en su cama y se levantó para quedar frente a frente con su hermano. Él cerró la puerta para estar en privado con ella.

-Eh como decirlo... No voy a seguir con esto.

-¿Que? -Ella se lo quedó viendo.

-Ronnie, creo que es mucho trabajo vigilar a tan solo un chico de diez años.

-Bobby, Lori te dijo que lo vigilaras.

-Si pero no así. Tengo mucha seguridad de que hizo una fiesta ¿Que tiene? Las demás hermanas seguro habrán hecho lo mismo cuando estaban solas. Seguro Lincoln les dirá.

-¿Y la chica Bobby?

-Lo que vimos fue solo un beso.

-¿Un beso? -Ronnie Ann bufó y se cruzó de brazos molesta. -Casi se sacan las lenguas.

-Escucha querida hermanita: Se que estás muy entusiasmada por vigilar pero ya es denso. Mamá pregunta porqué se gasta la gasolina del auto tan rápido y otras cosas y ¿Porqué tanta insistencia en Lincoln? ¿Acaso no lo hostigas en el colegio lo suficiente?

-¡ME GUSTA LINCOLN!

Bobby quedó paralizado por el grito de su hermana, que tenía sus mejillas ruborizadas y sus ojos lagrimeados. De ahí viene esa incansable vigilancia hacia el chico Loud, es por eso que no toleró aquel beso que vio en el centro comercial. Bobby se sentó al lado de Ronnie que aunque mantenía esa expresión ruda, sus lágrimas revelaban su verdadero estado.

-... Ah. De ahí viene eso.

-Me gustaba desde hace mucho, siempre lo molesto y es para estar cerca de el. Tu mismo lo viste. -Ella soltó un suspiro. -Por eso no me gustó nada lo que vimos ayer. No toleré verlo con otra chica y mucho menos ese beso. Para mi es un reto decirle lo que siento por el.

-Sabía que te juntabas con Lincoln pero nunca creí que fuera por eso. Lori fue un reto, ella es ruda y tú lo sabes... Bueno, a veces. -Rió Bobby contagiando a su hermana. -Pero lo que quiero decir es que me acerqué a ella y le dije lo que sentía, al principio no quería pero al tiempo ella gustaba de mi, porque ella vio que la amaba de verdad.

-Pero ¿Como me acerco a él después de todo lo que hice?

-Seguro estará todo el fin de semana.

-¿Tú dices de ir hasta la casa? Me gustaría mucho, quiero arreglar las cosas frente a frente.

-Quiero lo mejor para ti hermanita. Te dejo sola ¿Si?

-Bobby... Gracias.

El joven le regaló una sonrisa y se fue de la habitación. Ronnie Ann quedó aliviada al dejar salir aquellos sentimientos por el chico Loud que como dijo ella, es de hace mucho. Al estar sola en la habitación, ella sacó de su bolsillo aquellos aros y los dejó en la mesa. Se sentó en la silla escribiendo en un papel, las palabras que diría frente a frente a Lincoln Loud.

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Era Domingo al mediodía, Lincoln y Clyde habían arreglado ayer un intento de parrillada en la casa Loud. Toda la pandilla vino y trajo consigo comida y bebidas. Lincoln se encargaría de cocinar las hamburguesas, mientras Clyde, Zach, Liam y Rusty distribuían la bebida, ayudando también a cocinar las hamburguesas que se estaban poniendo negras y crocantes. Leni buscó pan, cubiertos y la infaltable mayonesa. Sintió que su hermano entró por vasos y se acercó, sabiendo que sus amigos estaban afuera. Lincoln rodeó a Leni con sus brazos, atrayéndola y abrazándola.

-Dame un beso Linki.

-Están afuera Leni, mira si entran.

-Bueno un besito.

-Solo uno.

Lincoln y Leni se dieron más que un besito. Lo que vivieron el jueves por la noche hicieron que descubrieran otras formas de darse cariño. Ella lo tomó de las mejillas y empujó sus labios y Lincoln la abrazó con fuerza, reaccionando de la misma forma. Pasaron el viernes y el sábado acostados, demostrándose amor junto con caricias y mimos. Era imposible separarlos, como en este momento.

Clyde se molestó al ver que las hamburguesas se habían desvanecido por el viento, el fuego las cocinó demás. Dejó el sombrero de chef en la cabeza de Liam y se acercó a la casa, buscando otras hamburguesas.

-Oigan chicos, ahora vuelvo.

Los chicos asentaron y siguieron limpiando la parrilla. El moreno entró y pudo ver a Lincoln y Leni, él buscando vasos y ella preparando el pan. Ambos tenían las caras rojas como tomates, llamando la atención de Clyde.

-...

-Hola Clyde. -Saludó Leni.

-¿Que pasó amigo? -Preguntó Lincoln aún nervioso.

-Eh, las hamburguesas se quemaron ¿Me das mas?

-En la heladera hay unas cuantas mas.

Mientras se acercaba al electrodoméstico, Clyde quedó pensativo. ¿Porqué estaban de esa forma? El moreno lo dejó pasar y se fue afuera. Los hermanos Loud suspiraron por estar a un pelo de ser vistos. Lo único que faltaba, Clyde vigilando.

Después de una tarde comiendo hamburguesas y jugar videojuegos, la pandilla se despidió de Lincoln, excepto Clyde que se quedó hablando con el muchacho. Ambos se quedaron sentados en la escalera que daba a la calle, bebiendo una gaseosa mientras el sol bajaba y la noche se acercaba.

-Estuvieron excelentes las hamburguesas. -Dijo Lincoln.

-Lástima que la primera tanda se las llevó el viento. -Rió Clyde. -Lincoln, te quería decir algo... Ronnie Ann me preguntó cosas raras.

-¿Que le pasa ahora? ¿Que te preguntó?

-Eh... Raras. Parece como si estuviera siguiéndote, el jueves por la tarde me llamó diciendo que tú tenías que venir a mi casa por algo que no entendías de la escuela. Le dije que no arreglé nada y me cortó. Y el viernes solo se quedó sentada sola sin hablar.

Lincoln quedó en silencio, metió a su amigo a sus problemas sin pensarlo para recibir más preguntas. No se imaginó los grandes detalles que salían de su magnífico plan. No podía decir nada de su relación con Leni, ni a el ni a nadie, pero tarde o temprano, algún día, se enterarían.

-Clyde yo... No sé por donde empezar... Fui un idiota al meterte en esto, y quería decirte que...

-Amigo. Algunos secretos no se pueden decir, y como el chico educado que soy, respeto eso. Si quieres hablamos otro dia de esto, y ya sabes Lincoln: Cualquier cosa estoy para ayudarte.

El chico Loud presentía que su mejor amigo sabía de su secreto, pero su discreción era evidencia de que tenía una imagen de lo visto en la cocina y toda la actitud que tuvo Lincoln, a lo largo de los días. Clyde se levantó del suelo y bebió de la gaseosa. Le dio la mano a Lincoln y ambos asentaron. El moreno se marchó antes de que la noche domine Royal Woods.

Eran las nueve de la noche, era domingo y se tenía que dormir temprano, ya que mañana todos empezarían a trabajar y otros tenían que ir a los edificios escolares. Lincoln estaba jugando mientras comía lo que sobró de la parrilla y Leni se encontraba en su habitación. En plena partida en linea, el chico Loud escuchó que llamaban a la puerta. Llamó a su hermana y ni siquiera bajó. Se molestó al dejar de jugar, dejó a su personaje escondido en unas cajas para que otros jugadores no lo encuentren. Se levantó del sillón y miró por la ventana, no podía ver quien era. Se acercó a la puerta y se sorprendió al ver a la persona que llamaban.

-Hola Lincoln.

-¿Ronnie Ann? ¿Que haces a esta hora? ¿Y Bobby?

-Está esperándome en el auto.

Lincoln asomó la cabeza y vio a Bobby, ambos se saludaron. La chica respiró hondo tomando valor, puso sus manos en sus bolsillos de su buzo, dejando salir un gran suspiro.

-¿Tienes tiempo para hablar? -Preguntó ella.

-¿Que vas a hacer ahora, poner un micrófono en la pared?

-No patético solo... Quería decirte algo. Primero lo primero: Perdón por vigilarte tan así. Quiero que sepas que yo tuve toda esa idea de estar muy cerca para poder vigilarte. No me importa si hiciste una fiesta, tus hermanas lo van a descubrir o tus padres. Y con respecto en el centro comercial... Lo siento por perseguirte de esa manera a ti y a esa chica.

Lincoln también soltó un gran suspiro. -Eh, yo también fui un poco tonto. Perdón si te menti, y dejarte plantada el otro día. Y con el tema de esa chica lo tengo que solucionar... Ronnie ¿Quieres decirme algo más?

Ella solo apartó su vista, tenían mucho que decir. Se mordía sus labios pensando y encajando cada palabra para que ningún error se presentara. Un Te Amo directo sería mucho, tampoco quería ser cursi. Un Te Quiero menos. ¿Tan difícil es decir eso?

-Lincoln yo...

-¡Lincoln aquí estás! -El grito de Leni hizo que Ronnie se detenga. -Uh hola Ronnie Ann... ¡Lincoln! ¿Acaso no viste unos aros míos?

-No vi nada ¿Como eran? -Preguntó el chico.

-Eran de color azul y eran triangulares, los busqué por toda la casa pero no los encuentro.

-Deben estar por ahí, luego te ayudo. ¿Que era lo que querías decirme Ronnie?

La recién nombrada se quedó paralizada, Lincoln chasqueó sus dedos despertándola de ese estado. Ella se lo quedó mirando con la boca abierta y luego miró como Leni subía por las escaleras retomando la búsqueda. Pasaron unos minutos y Ronnie reaccionó.

-... Tengo que irme...

Lincoln solo veía como la latina corría por la calle, se subió al auto y Bobby arrancó. En en camino, su hermano le preguntó como le fue pero recibió silencio de parte de Ronnie Ann. Sin esperar a que el automóvil se detenga, ella bajó y entró a la casa corriendo. Abrió la puerta de su habitación y buscó esos aros.

-No lo puedo creer... Son los...

Ronnie Ann sostenía esos aros, quedándose viéndolos. Ella alzó la vista a la nada pensando en lo que merodeó su mente todo ese tiempo.

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Se prendió esta m&#%$a! Y ya estamos cerca del final! Gracias a todos por la buena onda y por apoyar este sutil fic. Se que no tiene nada que ver con mi ULF como dice mi biografía pero ya haré un fic de Loud House conectado a una historia futura. Una vez más gracias por todo y saludos a Julex93, j nagera, lobo hibiki, t10507, miguelpuentedejesus y shishosv y a los demás! Buen sábado y nos leemos en otro capítulo!