ADAPTACIÓN. Ni los personajes ni la historia me pertenecen, está adaptado por Martasnix.
Capítulo 7
Lexa esperaba en la línea telefónica mientras el operador en Quántico la comunicaba con Eddie Byrnes, un agente especial del FBI con quien había trabajado cuando estaba en la división de investigación. Habían dirigido una fuerza de trabajo juntos persiguiendo el lavado de dinero del narcotráfico a través de operaciones de juego aparentemente legales en Atlantic City. Eddie se había movilizado hacia la lucha anti-terrorista después de los atentados y eventualmente se le redirigió a la Seguridad Nacional. El anti-terrorismo cubría una gran cantidad de áreas potenciales de amenaza, desde el seguimiento de las actividades terroristas en el extranjero hasta el rastreo de células dormidas en casa. Eddie estaría trabajando muy de cerca con los equipos que monitoreaban los grupos subversivos nacionales y él sabría con quien tenía que hablar. Solo tenía que obtener la información de él sin revelar exactamente porque la necesitaba.
"Byrnes" dijo una voz ronca.
"Eddie, soy Lexa Woods"
"Lexa, hey. He oído que debo felicitarte"
"Ah, gracias" dijo Lexa, aún no se acostumbraba al hecho de como su vida privada se había convertido de repente en algo público. Cuando te casas con la hija del presidente, la privacidad se convierte en una ilusión.
"Buena atrapada ¿Algún consejo?"
Lexa se rió "Me temo que no. Cuestión de suerte"
"Uh-huh. Entonces… ¿en que estas trabajando?"
"¿Me puedes dedicar unos minutos?"
"Claro… ¿Cuál es tu programación?"
"Tenía la esperanza de que fuera hoy"
"Debe ser importante" dijo Eddie haciendo un pequeño sondeo.
"El tiempo es crítico. Iré hasta allá… ¿aún estas asignado a la base Richmond?"
"Me enteré que ahora estabas en HS (Seguridad Nacional) ¿También te dan tu propio avión?"
"Un préstamo"
Eddie soltó un bufido "Odio decepcionarte pero estoy en DC. Puedes tomar un taxi"
"Mucho mejor ¿Cuándo y dónde?"
"¿Qué tal Duggin? Cerca de las 3"
"Allí estaré. Gracias Eddie"
"Seguro"
Lexa colgó y revisó el texto que había entrado mientras estaban hablando. Abigail. Reunión a las 13:45, Su oficina. Lexa suspiró. De regreso a la Casa Blanca. Voy en camino. Lexa envió el mensaje de vuelta.
Clarke se había ido a la habitación de invitados que utilizaba como estudio para pintar y Lexa se detuvo para despedirse. Clarke estaba de espaldas a la puerta aplicando un fondo de colores en un lienzo de 5 por 5, en amplias pinceladas de color magenta y púrpura. Estaba escuchando algo a través de sus auriculares y balanceándose rítmicamente con cada pincelada. Se había quitado la camisa y solo llevaba una franelilla verde con vaqueros desvanecidos de corte bajo. Estaba descalza con el cabello húmedo por la ducha que finalmente habían compartido luego de un rápido y furioso momento en la cama. Hacer el amor se había sentido como una catarsis así como la sesión de ejercicios en el gimnasio y casi tan agotador. A pesar de la intensa conexión que habían compartido un rato antes, Lexa estaba irritada por la incómoda sensación de que algo estaba mal entre ellas. Sospechaba que ella era la causa, no quería a Clarke en ningún lugar cerca de la campaña electoral hasta que se resolviera la amenaza de represalia por el ataque frustrado y la captura de Echo Pattee. Y ella no podía hacer nada para detenerla. Decidió no imponer su mal humor en Clarke y se dio la vuelta.
"Llámame si vas a llegar tarde" dijo Clarke a su espalda.
Lexa se volvió "Lo siento, no quería molestarte"
Clarke la estudió seriamente con sus brillantes ojos azules tornándose grises.
"Me molestas de muchas maneras Lexa, pero estar cerca de mí nunca ha sido una de ellas"
Lexa se acercó y la besó "Me encanta verte pintar"
Clarke mantuvo ambas manos lejos de la camisa blanca de Lexa y la chaqueta color carbón, hecha a la medida "No te va a encantar si te lleno de pintura"
Lexa sonrió "Me encantaría. Depende de las circunstancias"
Clarke se inclinó y le mordisqueó el labio "Supongo que tendremos que verlo entonces"
"Espero no volver muy tarde. Reuniones. Ya sabes cómo es eso"
"Muy bien. Haz lo que necesites hacer"
"Volaré a Atlanta a primera hora de la mañana"
Clarke asintió "Si no te importa creo que iré a casa por un tiempo"
"Si, por supuesto" el condominio de Lexa era la residencia de ambas en Washington, pero nunca había sido una casa para Clarke. El santuario que había hecho para sí misma en la ciudad de Nueva York, cruzando el Gramercy Park era su casa. El piso, el amplio estudio, pero más que nada la ciudad en sí, ya que podía salir por la puerta y desaparecer entre la multitud de personas, con quienes no tenía nada en común. La ciudad representaba la libertad para ella como ningún otro lugar. En este momento, enfrentar las limitaciones de una mayor seguridad en la campaña electoral, probablemente necesitaba esa libertad, o al menos la apariencia de libertad, más de lo había sentido en mucho tiempo "¿Cuándo?"
"Mañana después que te vayas"
"¿Quieres que te alcance allí?"
Los ojos de Clarke se suavizaron y las nubes de tormenta desaparecieron. Se inclinó y puso su mejilla contra el hombro de Lexa "Por supuesto que quiero. No hay ningún lugar en el mundo donde quiera estar sin tí"
Lexa besó su frente "Entonces estaré allí. Tan pronto como pueda"
Clarke le besó en el cuello "Lo sé. Te amo"
"Yo también te amo" dijo Lexa en voz baja.
El ayudante de Abigail dirigió a Lexa, tan pronto como llegó, a la oficina de Abigail en el ala oeste. Raven Reyes y Adam Eisley, estratega político y director de campaña de Jake Griffin, un hombre entrado los cuarenta, graduado en la universidad de mayor prestigio, con una mirada de halcón, ya estaban esperando en la sala de estar. Abigail dejó a un lado el informe y se unió a ellos.
"¿Puedo pedir algo en la cocina para ti Lexa?" preguntó Abigail.
"No, estoy bien. Gracias" Lexa saludó con un movimiento de cabeza a los demás y se sentó.
"No los retendré mucho tiempo entonces" dijo Abigail "Raven y Adam han estado discutiendo el itinerario y puesto que hay algunas diferencias de opiniones, en cómo se debe proceder, pensé que debías estar aquí para la discusión"
Adam parecía que había desarrollado una úlcera aguda "Esta es una pérdida de tiempo, como ya se los he señalado. No hay nada que discutir"
Los ojos oscuros, normalmente tranquilos, de Reyes brillaron "Usted no puede tomar decisiones unilateralmente sobre las áreas fuera de su competencia"
"Puedo hacerlo cuando mi trabajo tiene prioridad sobre el de los demás, lo cual es así, si alguno de ustedes quiere seguir teniendo trabajo por unos cuantos meses más"
"No estamos hablando de seguridad laboral, estamos…"
"Si hicieran el trabajo que debieran…"
Lexa siguió por unos minutos los insultos apenas velados que estaban siendo lanzados entre uno y otro, sin saber qué o quién tenía la última palabra, entonces interrumpió "Supongo que se trata de Clarke"
Raven y Adam la miraron como si acabaran de darse cuenta que estaban discutiendo de su esposa. Raven se sonrojó. Adam se limitó a mover la cabeza en aparente disgusto.
Raven dijo "Para que quede constancia, estoy en contra de que la Sra Griffin acompañe a la comitiva de la campaña, dadas las actuales circunstancias"
Adam hizo un sonido como si una roca estuviese cayendo por un tobogán de metal "¿Qué diablos significa eso?"
Abigail dijo "Hemos tenido una reciente ola de amenazas de muerte dirigidas a POTUS"
"Y ¿qué es lo nuevo? Eso es parte de la descripción del trabajo" inclinó la cabeza hacia Lexa "¿No es el objetivo principal del Servicio Secreto velar que nada suceda?"
"Si…" dijo Lexa consciente de que Abigail a propósito no le había dicho a Adam sobre el ataque actual "…pero cuando la solidez de las amenazas se incrementan, prestamos atención"
"Y…pongan más agentes a su alrededor"
"Entonces se quejará de que lo estamos manteniendo alejado del público" murmuró Reyes.
"Lexa" dijo Abigail con calma "¿Cuáles son las probabilidades de que el nivel de amenaza de seguridad disminuya en el momento que salgamos?"
Lexa suspiró "Una situación como esta puede cambiar rápidamente, no hay manera de decirlo"
Adam gruñó "Ahí lo tienen. No podemos mantener oculto al presidente bajo y si él toma camino, Clarke también"
"Clarke no es esencial" dijo Raven "Es suficiente que ya los riesgos sean elevados. Ella ha sido un objetivo antes. Ahora sería obviamente un objetivo secundario" miró a Abigail "No puedo ordenarle que se quede, pero ud o el presidente sí podrían"
"Mira…" dijo Adam "Nadie quiere a alguien en peligro, pero esta es la realidad del juego. Ninguno de ustedes puede decir si la próxima semana o el próximo mes o dentro de cuatro meses a partir de ahora será más seguro" miró a Lexa "¿No es así?"
"Es así" dijo Lexa a regañadientes.
Raven se inclinó hacia adelante en su silla "Desde el punto de vista de seguridad, tiene sentido táctico eliminar un objetivo secundario y poner todos nuestros recursos en asegurar al objetivo primario, por lo menos hasta que podamos investigar alguna de las amenazas potenciales"
"Estoy de acuerdo" dijo Lexa "Si pudiéramos tener un par de semanas más para lograr aclarar esto, antes de que Clarke…"
"Acabas de decir que no se puede garantizar una solución rápida…" dijo Adam "…y el presidente tiene una pelea en sus manos en este momento"
Abigail frotó sus ojos "Lexa, se cómo te sientes, pero me temo que Adam tiene razón. La oposición está ganando fuerza en todo momento y Jake, cierto o no, ha ganado una reputación de ser ajeno y estar alejado de la gente. No importa que él esté trabajando 36 horas al día manejando la crisis externa y la agitación económica aquí en casa. Los votantes necesitan creer que es uno de ellos, que entiende sus problemas, que puede ponerse en sus zapatos. Y la única manera de hacerlo, es que él salga allá afuera con ellos"
Adam se levantó y miró fijamente a Lexa "Usted solo tendrá que velar que las personas asignadas para protegerlos hagan su trabajo"
"Gracias por su tiempo" dijo Abigail levantándose "Cualquier cosa que necesites Lexa, házmelo saber"
La mandíbula de Reyes parecía lo suficientemente apretada como para romperse, pero no dijo nada, mientras Adam daba la vuelta y se marchaba.
"Gracias" Lexa agradeció la oferta de apoyo de Abigail, pero lo único que necesitaba, Abigail no podía dárselo. La garantía de que Clarke estaría a salvo.
"Así que…" dijo Root mirando alrededor del enorme garaje. Tres motocicletas en diferentes fases de montaje ocupaban el centro de la habitación y una pared entera era un estante cubierto con herramientas. Los estantes superiores e inferiores se hundían bajo revoltijos de piezas de repuesto. Algunas ventanas pequeñas en una pared larga dejaban entrar algo de luz, cubriéndolo todo un manto gris. A pesar del desorden, el lugar parecía inusualmente limpio para ser un garaje "… ¿esto es tu casa?"
Shaw colgó su chaqueta de cuero en una percha junto a la ancha puerta doble desplegable y pulsó el botón para cerrarla automáticamente. Mantenía la temperatura en el garaje cerca de los 60 grados, lo suficientemente fresco para soldar con comodidad el chasis de las motocicletas pero lo suficientemente alto como para ser habitable si no estaba trabajando. Señaló una media pared hacia el otro extremo de la habitación "Duermo ahí abajo"
"Acogedor" dijo Root.
"Es suficiente" Shaw puso agua en la cafetera de vidrio, llenó el depósito de la cafetera de goteo, puso el filtro y acomodó el contenedor para preparar café. Apoyada en el mostrador, Shaw puso los codos en la repisa de madera y estudio a Root. Ella desabrochó su chaqueta y permaneció de pie con las manos en las caderas luciendo sexy, arrogante y perturbadoramente seductora, en su franelilla ajustada y sus vaqueros a la cadera. Shaw ignoró la punzada de atracción "Entonces ¿Por qué estás aquí?"
"Ya te lo he dicho" Root respondió con fingida paciencia "Las cosas se están calentando y quería una mirada de primera mano"
"Si Ramsey se entera que no eres Lisa Smith te matará. O algo peor"
"Él no va a descubrirlo. Lisa nos dio todos los detalles de su asignación, incluyendo cuando y como se supone debe reportarse con el hombre de Jerome. Mientras ella se reporte a tiempo y les provea datos de inteligencia, ellos estarán felices"
"¿Realmente el presidente internacional está interesado en las finanzas del club?"
Root se echó a reír "El año nuevo se acerca y se enteró de las armas. Quiere asegurarse de que recibirá su parte"
Shaw maldijo "Así que tenemos una fuga"
"Probablemente no de tu parte, quizás a quien sea que le estés comprando, está hablando por allí, buscando superar tu oferta con algo mejor"
"¿Con quién me enfrento?" preguntó Shaw. Si la castaña era quien decía ser, lo sabría.
Root suspiró "Eres difícil de vender. A los rusos no les importa a quien venden las armas, sino quien está dispuesto a pagar más"
"Está bien…aprobaste" dijo Shaw. Y Root tenía razón, todas las armas en movimiento a lo largo de la costa oeste, llegaban a través de la mafia rusa. Hace dos años y medio, cuando abrió por primera vez su tienda en Silver Lake y regó la voz de que estaba en el negocio de la adquisición nuevamente, llamó a los contactos que había hecho en el medio oriente para que dieran fe de ella ante la mafia. Solo que esta vez, estaba trabajando para los Renegados y no para el ejército de los EEUU "Mis acuerdos con los rusos son sólidos…ellos no tratarán de superarme"
"Sabes que no existe eso de la lealtad con esos sujetos. Y si hay una lucha internamente, alguien podría tratar de construir una base de poder aliándose con los Soledads"
"Sería una estupidez entonces" murmuró Shaw.
"Si pero nadie ha dicho que estos tipos sean unos genios"
"Así que tenemos que actuar con rapidez antes de que muestras armas terminen en el depósito de los Soledads" Los Soledads eran una ramificación de una de las pandillas más violentas del Salvador que surgieron en la última década. Fueron sumando territorios en todo el país matando a sus rivales. Hasta ahora, no habían hecho ningún movimiento sobre el territorio de los Renegados, pero si pudieran poner sus manos en los doscientos rifles de asalto, lo harían.
"Yo diría que cuanto antes mejor" Root se sentó a horcajadas sobre una Harley que Shaw había reconstruido y equipado ella misma. Root se inclinó hacia adelante y agarró el manillar, con las piernas abrazaba la suave elevación del tanque negro con llamas de color rojo danzando junto con sus curvas sensuales "Linda moto ¿Tu creación?"
"Si" dijo Shaw con su garganta inusualmente seca. Metió la mano en la pequeña nevera que estaba bajo el mostrador, saco una botella de agua y bebió un largo trago. El frío hizo muy poco para extinguir la oleada de calor que ardía aún más fuerte mientras más miraba a Root.
"¿De dónde está consiguiendo FALA esa cantidad de dinero?" preguntó Root casualmente.
"Aún no lo sé"
Root le miró a través del reflejo del tanque rojo brillante "¿Y qué es lo que van a hacer con ellas?"
"Tampoco lo sé"
"No podemos darnos el lujo de tener a un montón de lunáticos radicales utilizando armas que nosotros les ayudamos a conseguir para que realicen algún tipo de ataque terrorista"
El deseo de Shaw se enfrió. Su voz se endureció "No lo harán. Para el momento en que el intercambio se establezca y las armas estén moviéndose a un punto intermedio, sabremos lo que tenemos que saber y podremos preparar una incursión con la ATF (Oficina de Bebidas Alcohólicas, Tabaco y Armas de Fuego) Las armas nunca llegaran a manos de la milicia"
"Si" dijo Root levantando una larga pierna sobre la moto para desmontarla con elegancia "Ese es el plan. Y yo estoy aquí para asegurarme de que funcione"
Shaw le miró en silencio. Root realmente no había dicho mucho y eso que no estaba diciendo estaba revelando, quien la enviaba, porque ahora y que era lo que realmente estaba buscando. Por supuesto, asumiendo que lo que había dicho fuese la verdad. Shaw no tenía más remedio que seguir jugando y el juego hubiese sido más sencillo si Root no tuviese el inusual y desagradable efecto de nublar su mente con una neblina de deseo. Una distracción como esa podría llevarla a la muerte.
