Capítulo Siete
"Dr. Monroe"
"¡Dios santo, Merlín y otros! Estoy confundida...¿Por que me besó? ¿Por que quería tanto que fuera a su graduación? ¿Por que me besó? ¿Cree que seré una gran madre? ¿Por que me besó? ¿Por que se puso colorado? y... ¿POR QUE ME BESÓ?
Hermione Granger.
Al día siguiente, Hermione se despertó tarde, como no tenía que trabajar en la mañana, decidió darse un gusto, y salir a almorzar afuera. El beso que Harry le había dado la tenía muy confundida, no sabía por qué la había besado y tenía la impresión de que si se lo preguntaba, sólose decepcionaría y se haría mas daño a si misma. Se duchó rapidamente y se vistió. Luego de 10 minutos ya estaba fuera del edificio.
Harry Potte despertó algo cansado, no había dormido mucho la noche anterior. Había tenido un impulso y besado a Hermione. No se arrepentía de aquello, pero la expresión de su rostro lo acobardó. Era de total sorpresa.
Se había comportado como un imbécil, y le pediría disculpas otra vez, la proxima vez que la viera. Se escuchó un ruido, como si ubieran abierto la puerta, y luego de unos instantes, se escuchó una voz aguda:
-¡Cariño!
Derrotado, dijo:
-Estoy aquí...
Instantes despues, apareció Ginny en el marco de la puerta de su habitación.
-Hola, amor.- lo saludó ella, sentandose junto a el.
-Hola.- murmuró Harry agotadísimo- ¿Por que viniste?
-¿Hay algo malo en querer estar contigo, acaso?- replico, fingiendo estar dolida.
-No, no es eso- dijo él.- Es que vienes sin avisar...No me gusta cuando haces eso...
-Bueno, perdón.- dijo ella, pero no había ni una pisca de arrepentimiento en su voz.- Mira, te mande a hacer un traje para tu graduacion de la escuela de Aurors- dijo rebuscando algo en la bolsa que traía en la mano. De ella sacó una tínica de gala casi identica a la que tenía en cuarto, en Hogwarts.
-Gracias, Ginny- dijo, pero en realidad no estaba nada agradecido, en realidad, le podía hacer un simple hechizo extensor a la anteriory se hubiera ahorrado cerca de 12 galleons, porque, claro, Ginny no usaba su propio dinero, sino el de Harry.
-Harry... Como la vez anteriorno quisiste salir a cenar conmigo y te fuiste con Hermione ¿Podemos salir a almorzar hoy?
Harry supo que no tenía escapatoria esta vez, asi que accedió, un tanto derrotado.
-¡Perfecto!- exclamó ella.- Aquí en Londres hay un restaurante muy exclusivo, pero dicen que es bastante caro, una amiga del trabajome dijo que....blah...blah...blah- Y a partir de ahí el cerebro de harry se apagó.
No escuchaba la voz de Ginny, que ahora era sólo un zumbido molesto. Comenzó a pensar en lo que había echo la noche anterior y se sintió culpable. Le había echo algo imperdonable a Hermione, había traicionado esa amistad de ocho años que tenían. Ultimamente, pensaba mmucho en como sería una vida con un niño, no el que estaba esperando con su amiga, sino con un niño, en cierto modo "planeado", y misteriosamente, la cara de la madre sosteniendo a su hijo no era la de Ginny...
-¡Harry! ¿Me escuchaste?- le dijo una molesta Ginny.
-¿Que?
-Sobre el restaurante...¿a cual vamos?
-Mejor al de siempre...
-Esta bien-dijo Ginny algo decepcionada y molesta.
OooOooOooOOOooOooOooO
Hermione estaba caminando por una calle llena de tiendas por todos lados, iba vestida con unos jeans, una polera gris y un chaleco negro.
Había caminado por mas de una hora y decidió pasar a comer al primer resraurante que encontrara.
Entró a un local pequeño y acogedor, el piso era de baldosa con cuadros blancos y negros y las paredes eran de madera oscura. Habian una cuantas mesas desocupadas y ella tomó asiento en la mas cercana a la barra. Esperó unos minutos y una muchacha la atendió. Hermione pidió lasagna, que era el platodel día y el mas barato. Mientras esperaba a que le llegara el plato, el local se fue llenando hasta que no quedó ninguna mesa libre. Una rato mas tarde, llegó la misma muchacha con su refresco y una canasta con pande ajo y mantequilla.
-El pedido tardará un poco mas, por que tuvimos problemas en la cocina- le dijo.-¿Le moslesta esperar?
-No, no en absoluto.- le dijo Hermione con una sonrisa.
La camarera se retiró hacia la partebde atrás de la barra, junto a la caja registradora. La puerta del local se abrió y apareció un hombre con un abrigo negro largo y una bufanda café, era de tez blanca y tenía al pelo castaño y sus ojos eran de un color azul impactante.¡Era el Dr. Monroe!
El se acercó a la barra y preguntó si se iban a demorar mucho con las mesas. La camarera le dijo algo que Hermione no entendió y Monroe se dio vuelta, y vió a Hermione.
- ¿Dr. Monroe?- preguntó ella.
- ¿Hermione Granger?- preguntó él devuelta.
-La misma- dijo ella sonriendo. Se sorprendía al ver al doctor almorzar ese día, ya que ella sabía que estaba casado.-¿Necesita una mesa? Si quiere se puede sentar aquí, no espero a nadie...- le dijo ella.
Él se acercó a la mesa y se sento.
-Gracias. Tenia que esperar como media hora mas y me muero de hambre.
Poco despues llegó la camarera y le tomo el pedido al Dr. Monroe, luego se retiró.
-¿Te has estado cuidando?- le preguntó a Hermione.
Hubo algo extraño en como dijo la pregunta, no la hizo como de un doctor a una paciente, sino como de un amigo preocupado.
- Si... Mi jefa esta al tanto de mi situación, asi que me da posibilidades de descanso y todo eso. Dice que no debo esforzarme mucho.
-Tiene razón, en parte.-concedió Monroe.
-¿Pero no le parece algo exagerado? Recien estoy empezando.
-Si...Puede ser, pero mientras mas descansada y bien alimentada estes y todo eso, mas saludable será el bebé, pero tampoco debes dejar de moverte con tu trabajo, ya que despues de que nazca tu hijo, tu estado tambien puede ser riesgoso... Me refiero al peso, si dejas de moverte, ganarás peso y lo ideal es bajarlo, para mantenerte saludable.
Hubo un silencio y Hermione miro hacia la calle. Estaba llena de gente.
-Una amiga me habló que hacia bien hacer yoga, para mantener el buen estado fisico...- comentó ella.
-Si, esa es una de las "tecnicas" mas efectivas, deberías hacerlo... Hace muy bien para el bebé.
- Si, creo que lo haré- dijo volviendo a mirar por la ventana. Su estómago dió una sacudida violenta (n/a: no es la guagua, calmao... xD). Afuera del local estaban Harry y Ginny. Y al parecer, examinaban el interior del local como si quisieran entrar.
-¡Dios mío!- exclamó ella.
-¿Que ocurre?-Preguntó Monroe mirando por la ventana- ¿Ese es Potter? ¿Ese no es el padre de tu hijo? ¿Que hace con otra chica?
Hermione estaba muerta de vergüenza, Monroe podía interpretar las cosas de mala manera...
-¿Hermione?
Ella levantó la cabezay miró al doctor a los ojos y luego volvio a bajar la cabeza.
-Hermione... Siento que esto sea incomodo, de verdad lo siento, pero ¿es esa la novia de Potter?
Hermione asintió.
-¿Pero...?
-No se preocupe... Ella ya lo sabe... aunque me odia y esta en desacuerdo. Maldición. Lo que pasa es que ella y yo eramos amigas en el colegio y... esto de verdad es muy incomodo- dijo, sin embargo, continuó- Despues me di cuenta de que yo le caia pesimo y tambien me di cuenta de que ella era una persona horrible, siempre tratando de llamar la atencion y sintiendose importante... Pero él no se da cuenta.
En ese instante, Harryy Ginny entraron al local.
-Rápido, háblame- le dijo Monroe a Hermione, lo cual sorprendió a Hermione: Estaban actuando como unos adolescentes. Luego él rió exageradamente y Hermione lo imitó, aunque parte de su risa era de verdad.
En ese momento la pareja se dio cuenta de a prescencia de Hermione y Monroe, y se acercaron.
Hermione se puso muy nerviosa, por que se acordó de lo que había pasado la ultima vez que había visto a Harry.
-¡Hermione! ¡Que sorpresa!- saludó Ginny con una sonrisa falsa pegada al rostro. En cambio, Harry saludó a su amiga con una sonrisa radiante, que luego se disovió un poco,ya que seguramente tambien había recordado la ultima vez que se habían visto.
-Hola, Hermione- dijo con la voz un poco apagada. Luego saludó a Monroe con un inclinamiento de cabeza y lo fulminó con la mirada.- Monroe.
-Potter- saludó cordialmente Monroe, aunque su voz sonó algo fría. Luego miró a Ginny y Harry pareció acordarse que no estaba solo.
-Esta es mi...-vaciló- novia, Ginny.
-Mucho gusto- dijo ella sonriendo. Monroe la saludó con un inclinamiento de cabeza, pero no dijo nada.
-¿Les molesta si nos sentamos con ustedes?- preguntó Ginny- El local está llenísimo.
- Si Hermione no tiene inconveniente...- dijo Monroe dejandole la palabra a ella.
Hermione quería decir algo asi como: "No, estúpida, no quiero que te sientes cerca mío, ¡tu maldito olor me inunda el cerebro y no lo soporto!" Pero creyó que iba a somar demasiado infantil y maleducado, asi que no le quedó mas remedio que acceder.
Harry acercó dos sillas de dos mesas donde sobraban puestos y las puso en torno a la mesa de Hermione.
La camarera, como siempre, les fue a tomar el pedido y Harry y Ginny pidieron lomismo, mejor dicho, Ginny pedió lo mas caro para los dos. Momentos despues, pasó lo mas raro del mundo:
-¿Me acompañas al baño, Hermione?- preguntó Ginny.
Nuevamente, Hermione se quería negar, y miró a Monroe, que le devolvió la mirada mas extraña en él, que por lo que hermione pudo interpretar, quería decir como: "¡Anda! ¿Que esperas?"
-Esta bien- accedió obligada por los malditos modales.
Ambas mujeres se levantaron de la mesa y se fueron al baño para damas.
El baño de damas era una habitacion grande, con baldosas blancas y con un espejo gigante, justo arriba de los lavamanos.
Ginny se dirigió frente al espejo y abrió su cartera, que había llevado consigo al baño. Sacó maquillaje y se arregló nuevamente.
-¿Quieres sentirte importante?- dijo de pronto, mientras se maquillaba.
-¿Perdón?- preguntó la castaña.
-Veo que te gustan los retos... Pero eres pesima para ellos, por eso estas sola ¿no? Monroe esta casado...
-No se de que me estas hablando...- dijo ella.
-Deja de ir tras Harry ¿me escuchaste?
-¡Yo no voy tras él! Y no necesito darte explicaciones sobre Monroe, estúpida.- le espetó con rabia.
-Alejate de Harry, Hermione. Él no te quiere... pierdes el tiempo.
- No me interesa Harry- le dijo Hermione, aunque era mentira, pero no tenía ningun interés en darle la razón a Ginny. Quizas era cierto que Harry no la quería, pero, ¿Por que la había besado entonces?
-No soy estupida, Granger- dijo Ginny.
-Entonces eres una gran actriz- le dijo Hermione.- Y si Harry te quiere tanto como tu dices ¿por que nadie sabe de ustedes? De ser así estaría tan feliz contigo que se lo contaría a todo el mundo sin importar lo que la gente opine.
-¡Cierra la boca!- dijo Ginny enfadada. Hermione había encontrado su talón de Aquiles.
- A diferencia de ti, Ginny, yo NO NECESITO a Harry, puedo valerme por mi misma, pero tu no, tu necesitas de Harry, te pegas a él como una maldita sanguijuela, ¿no te das cuenta de que terminaras por aburrir a Harry y te dejará? Y no lo siento por tí, pero eso te destruirá, por que tu obsesion por el maldito Harry es mas grande que tu.- Y dicho eso se marchó del baño.
Llegó a la mesa y Monroe Pregunto:
-¿Y Jenny?
-Se quedó maquillándose- murmuró Hermione ocultando la rabia en su voz.
Harry ni siquiera se molestó en corregir el nombre de su novia. Sólo se quedó en silencio. Aproximadamente 5 minutos despues, llegó Ginny del baño y les trajeron las ordenes de comida pocos instantes despues de que ella se sentara.
Comieron y conversaron, sin embargo, Ginny no dijo gran cosa, y sólo le limitaba a levantar la cabeza del plato para fulminar a Hermione con la mirada.
Al final, Hermione vio la hora en su reloj de pulsera y se dio cuenta de que tenía que ir a casa de Luna para ayudarle a Ron a escoger su tunica de gala. Comenzó a sacar dinero muggle de su cartera y Monroe la detuvo.
-No te preocupes, Hermione, yo pagaré por ti.
-No es necesario...
-No, de verdad, yo tambien me debo ir a hacer mi turno de la tarde en el hospital... De verdad, no me molesta pagar...
Hermione accedió finalmente y tras despedirse de harry y Ginny salió con Monroe del local.
Luego de unos minutos de silencio, Ginny dijo:
-¡Harry tienes que prepararte para tu graduación! Debemos apurarnos si vamos a ir a la peluquería o algo...
- Ginny, no quiero que me arrastres hasta una peluquería muggle carísima para que tu pelo se aclare sólo un poco mas. Somos magos, usa un maldito hechizo por primera vez y no gastes mi dinero.- dijo Harry enfadado, detestaba que su cámara acorazada de Gringotts de fuera vaciando poco a poco sólo para pagar lo que gastaba su novia.
Nota de Autora: Lo siento mucho, me demoré demasiado en actualizar, pero aca estoy, viva, por si algunos se habían preguntado. Me diagnosticaron: Falta de inpiracion severa, flojera extrema. Aparte de que me comí una salsa vencida que me tuvo durmiendo en el baño y una faringitios algo, que siempre me da, asi que ahora estoy como una abuela tomando vitaminas por las mañana para que no muera de un refrío. El fin de semana pasado iba a actualizar, pere me volvio el cuadro de flojera y mis notas no fueron las mejores, asi que tuve que estudiar mucho ¡¡ESTABA ESTRESADA!! Ahora les aviso que tengo en procedimiento un fic my prometedor, ya que mi consejera personal, la ardilla, lo amo por siempre les tengo que advertir que este fic proximo, será una tragedia, muy triste, alomejor los hace llorar … jujuju, bueno eso es practicamente todo lo que tengo que decir por hoy
Nos vemos la proxima vez que actualize!!
Sarara_:D
