Capítulo VII: Artes Oscuras

Ya obscurecía cuando Harry llego a Durmstrang; hacía un frio increíble para apenas ser Julio; el castillo se sentía vacio casi no había estudiantes, tenía algo de hambre; recorrió el hall para ver si encontraba a alguien conocido pero ni siquiera encontró a alguien así que, decidió ir solo al comedor.

Entro al comedor apenas había unas siete personas y eso era mucho. En la primera mesa se encontraba una chica: era de quinto o sexto curso, tenía una voluminosa cabellera rizada color chocolate, un rostro ovalado y blanco como la porcelana repleta de pecas , enormes ojos zafiro y una carnosa y pequeña boca color durazno. La ropa le quedaba algo grande pero, parecía no importarle, su mirada estaba perdida distraída seguramente su mente no estaba allí. En la segunda mesa se encontraban dos chicos de séptimo curso: uno de ellos era excesivamente alto y delgado, ojos saltones y cabellos pelirrojo hasta los hombros. El otro muchacho: era de una estatura normal, cabello estilo militar y facciones toscas.

Harry echó una mirada rápida a todos los estudiantes del comedor, al parecer no conocía a ninguno de hecho nunca los había visto. Se sentó solo, estaba por ordenar cuando una chica se acerco a su mesa. Era Anna Slevle su compañera en música: alta, pecosa, cabello largo y castaño, aspecto algo descuidado.

Se acerco con una enorme sonrisa y gran cautela para no hacer ruido, ya que estaba prohibido en el comedor – Hola Harry ¿Qué tal las vacaciones? – susurró.

-¡Anna! – Dijo en voz alta pero de inmediato la bajo – Muy buenas vacaciones ¿Y tú, como las has pasado? No esperaba verte aquí.

-Ya vez, aquí ando – se encogió de hombros.

-Hace un frió horrible, en Sofía no está el clima así – comentó Harry mientras comía.

-En Sofía, estamos muy, muy lejos de allí – Harry permaneció pensativo, Bulgaria era un país pequeño no podía estar tan lejos Durmstrang de Sofía – Nunca te has puesto a pensar ¿Por qué se hace tanto tiempo en barco? ¿Por qué la mitad de las clases las tomamos en ruso? ¿En la vegetación de nuestros terrenos? Si, Bulgaria es frió pero no puede tener montañas nevadas todo el año.

-¿Estamos en Rusia? – preguntó Harry, la verdad nunca se había puesto a pensar en todo eso.

-Se podría decir que sí. Rusia es muy grande y frió perfecto para esconder Durmstrang aunque hemos deducido que pasea un poco por Groenlandia, como sabrás suele cambiar de lugar – dijo Anna

-Interesante, Oye ¿Quiénes más han deducido? - preguntó Harry

-Ellos – dio a entender que eran los restantes del comedor – Si, se que parecemos extraños y que a la mayoría raramente los has visto o más bien nunca. Harry, Durmstrang es conocido cono un colegio de hijos de celebridades, de personalidades donde todos son populares y ganadores por ejemplo: "Kitty" Katherine (señaló a la niña de mirada pérdida) Ella es hija de Karenina Urshet primera ballerina, nada que ver con su madre ó Amadeo Smilguls "rouge" nieto del Donatien Vichy el famoso pintor de "Alegorías" ó también, puede ser "Eddy" Edmond Vicent hijo del más grande del campeón de lucha en la actualidad. Todos arrastramos fama y triunfo aquí, pero cada quien es responsable de su reputación y nosotros somos los perdedores, los menos populares, los nerds ó como quieran llamarnos.

-Son algo extraños pero no hay porque llamarse perdedores. Definir la ubicación de Durmstrang ¡Vaya, eso es asombroso! Cuando llegue escuché a Edmond y Amadeo discutir temas dificilísimos de transformaciones, mejor dicho ustedes deberían ser los ganadores – animó Harry a su amiga

-Gracias, eres muy lindo – contestó Anna sonriente - ¿Qué vas a hacer mañana? ¿Tienes planes? Sino los tienes podrías venir a platicar y jugar un rato con nosotros, pasamos casi todo el día en la sala de estudió "A"

-¡Claro! Me encantaría – dijo Harry entusiasmado – Los buscaré mañana allí

Después de haber tenido una amena conversación con su amiga y de haber terminado de cenar, Harry se retiró a su habitación. Caminaba lentamente cuando pudo escuchar voces provenientes del despacho de la profesora Lennika.

-¡Vamos Konstantine! No es posible, inténtalo otra vez – dijo la voz irritada de la profesora.

-¡Ya le dije que no puedo! – Respondió molesto – "El" no quiere entrar, "el" ya está dentro siempre lo ha estado.

-Un año practicando y no has avanzado nada, sigues arraigado a tus absurdas ideas, ya es tiempo de que de deshagas de tus amigos imaginarios y te concentres en lo real, porque solo eso son amigos imaginarios. Retírate por favor, mañana continuamos – Reprendió la profesora Lennika frustrada.

La puerta se abrió de un fuerte golpe; un Konstantine furioso salió dando grandes zancadas, volteo hacía atrás le lanzó una mirada de odio a Harry y siguió caminando.

La tenue luz del sol entró por la ventana la mañana del 31 julio alumbrando la habitación. Harry despertó; se froto los ojos porque no podía creer lo que veía. A los pies de su cama se encontraban varios paquetes de regalos acompañados de sus respectivas notas de felicitaciones, emocionado tomo uno de los paquetes, llevaba una nota

¡Hola, Amigo! ¡Feliz cumpleaños!

Harry ¿Cómo te la has pasado en el verano? ¿Y hoy, el día de tú cumpleaños? Vaya, que rápido pasa el tiempo ¡Muchas felicidades! Que tengas un gran día. Mi verano ha sido duro pero muy bueno, pronto nos veremos para platicar más. Te envió un pequeño regalo espero que sea de tú agrado, lo conseguí especialmente para ti

Saludos

Viktor Krum

Harry abrió el paquete que le había enviado Krum; contenía una playera oficial de la selección de quidditch de Bulgaria firmada por todos los jugadores. Un regalo fabuloso. Siguió abriendo paquetes: Sirkka como siempre le regalo algo que "verdaderamente necesitara" con una nota de disculpas anexada, Vladimir le mandó un objeto extraño de Haití donde estaba vacacionando y Boris unos cuantos caramelos con una linda tarjeta.

Estaba a punto de irse a duchar pensando que ya había abierto todos sus obsequios cuando en una esquina vio un paquete mal envuelto, sujeto con un lazo y en el frente tenía su nombre "Harry Potter" con una caligrafía pequeña y engarrotada. Tomo el paquete, lo abrió era un libro, un álbum de fotos para ser más preciosos.

Empezó a ver las fotos, en todas ellas aparecía una chica de estatura media, delgada, cabello largo pelirrojo, enormes ojos verdes, vistiendo casi siempre un uniforme escolar gris complementado con una corbata escarlata y dorada. Pasó un largo rato admirando las fotos; al final del álbum había una inscripción

Para Lily Evans:

Esperó que algún día me puedas perdonar por todo lo que hice.

S.S

Aquella muchacha era su mamá, era tan hermosa pensó Harry. Pero ¿Quién sería S.S? ¿Qué le habría hecho a su madre? Guardó el álbum como si fuera la posesión más sagrada que tuviera después habría tiempo para pensar, ahora debía de bajar a comer algo.

Londres, Inglaterra

Severus Snape por fin había terminado de organizar su biblioteca. Se había deshecho de muchas cosas que le traían muy malos recuerdos y que estarían mucho mejor en otras mano. Se escuchó que tocaron la puerta, molesto se dirigió a abrirla. Al abrirla se sorprendió al ver quien era: Un hombre de cabello castaño claro, ojos miel, ropa vieja y raída, tendría unos 32 años pero aparentaba 10 años más por su aspecto cansado, su rostro deprimido.

- Esperaba encontrarme antes al mismo señor tenebroso que a ti – comentó Snape - Al parecer has tenido una mala noche, Lupin

Lupin sonrió tristemente. Llevaba el rostro lleno de rasguños hace dos noches había sido Luna llena – La rutina de todos los meses, lo sabes bien Snape

-¿Qué es lo que te trae por aquí? – preguntó secamente Snape. Hizo pasar a Lupin aunque de mala gana.

-Recibí algo – Busco en las bolsas de su abrigo. Saco un pequeño paquete marrón mal envuelto – Creo que esto es tuyo, no entiendo cómo fue que llegó a mis manos.

Severus distinguió el paquete a simple vista, el lo había enviado, al parecer aquellos recuerdos estaban destinados a perseguirlo por el resto de sus días – Llega el momento en que la cosas deben cambiar de dueño para tener un mejor uso – aclaro Snape

-Creo que yo no soy el dueño correcto para esto. Snape si es por… Lily nunca te dejo de… - intentó decir Remus

-Cállate Lupin, y hazme el favor de no meterte en mi vida. Pero sabes, tienes razón quizás estás cosas estén mejor en otro lado – dijo Snape

- Severus, antes de irme ¿Cómo está Harry? ¿En qué casa quedo? ¿Cómo le ha ido? - preguntó Remus.

-Me sorprende que no sepas nada de él, dado el caso que es hijo de tus dos mejores amigos. En tú lugar hasta hubiera peleado por su custodia, en vez de que quedará con su familia muggle que lo trata como mierda – dijo Snape. Haciendo sentir culpable a Lupin, Lupin lo había hecho con él – No está con nosotros.

-Soy un licántropo, jamás me darían nada – contesto Lupin tranquilamente - ¿No está con ustedes? Entonces, no quiso ir a Hogwarts

-No exactamente, lo beco Durmstrang estudia con ellos – explicó Snape.

Durmstrang

Harry había pasado toda la tarde con su amiga Anna Slevle y el resto de sus compañeros, chicos sumamente agradables. Escuchó sonar el reloj marcaba las 6:00 p.m. Parecía más tarde por el cielo oscuro y estrellado que se asomaba por las altas ventanas. Harry recordó que tenía cita con Karkarov, se despidió de sus amigos prometiendo volver para la cena.

El despacho del director se encontraba en la torre más alta del castillo hacía el lado oeste. Llegó corriendo, casi sin aliento pero al menos no tan tarde. Toco la puerta del despacho, no respondieron enseguida. La puerta se abrió, frente a él se encontraba Karkarov.

-Adelante señor Potter

-Disculpe la tardanza señor, estaba al otro lado del castillo – explicó agitado.

-No pasa nada, solo han sido unos minutos. Supongo que estaba con sus amigos – Harry asintió – Esperó que lo haya pasado bien, sobre todo porque hoy es su cumpleaños ¿cierto? - volvió a asentir – Tome asiento tendremos una larga platica.

Harry se sentó. Karkarov empezó a revisar las estanterías de sus libros, escogió unos cuantos y los puso sobre su escritorio.

-Hay magos que son dotados para la herbolaria, otros para los encantamientos. Pero son muy pocos los magos que tienen el don para las artes oscuras, de esos pocos es una cifra más pequeña de quienes se atreven a aprovechar su talento. La mayoría de las personas le temen a las artes oscuras pero ¿Por qué? - Harry se estaba interesando en el tema – Simplemente todos creen que la única utilidad de estas es para "hacer daño" hipótesis falsa, las artes oscuras sirven para lo que usted quiera si las sabe usar: vivir, matar, trae, dejar, pueden hasta traspasar la barrera de la muerte.

¿Traspasar la barrera de la muerte?- Pensó Harry –Las artes oscuras ¿Podían hacer eso? ¿En realidad? – estaba emocionado.

-¿Por qué se llaman artes oscuras? ¿Por qué se les temen? – Prosiguió Karkarov- Porque muy pocos han podido comprenderlas sacarlas a la luz. Usted señor Potter no solamente tiene el talento, sino también el don, puede llegar a ser grande, ser uno de esos pocos ¿Está dispuesto a usar su don?

Como se las pintaban Karkarov las artes oscuras eran maravillosas, espectaculares, no había otra rama de la magia más completa y útil – Si profesor, estoy dispuesto.

-¡Excelente! – Dijo Karkarov emocionado, mostró su amarillenta sonrisa – Empezaremos por aprender legerimancia, el arte de leer la mente, lo veré dos veces por semana pero antes, quiero que lea estos libros.

Le entregó una pila de gruesos libros. Algunos con una cubierta de plata y piedras preciosas, otros simplemente tenían una cubierta de viejo cuero raido; entre los libros pudo distinguir los títulos "Iván el terrible" y "Malevus Maleficarum"

El último mes antes de entrar a clases Harry había estado viendo a Karkarov dos veces por semana: Lunes y Viernes aproximadamente dos horas cada visita. Empezaron a trabajar con Legerimancia y comentar los libros; algunos le parecían escalofriantes, muy fuertes para él. Pero Karkarov decía: ¡Tonterías! Harry Potter estaba preparado para eso y mucho más. Cada vez creía más en su director, en las palabras que decía y en que él poco a poco podría ir iluminando todas las artes oscuras.

Regreso a clases

Harry había llegado al auditorio mucho antes que sus compañeros para la ceremonia de iniciación. Pasando medía hora todos los alumnos de su curso y cursos superiores comenzaron a entrar; entre ellos Harry pudo ver a una chiquilla de cabello largo castaño rojizo y ojos verdes. Movió los brazos tratando de que ella lo viera pero, Sirkka iba distraída platicando con una amiga, se sentó dos filas delante de Harry.

El chico estaba impaciente por que terminara la ceremonia para poder platicar con su amiga. Cuando la ceremonia hubo terminado Harry no pudo evitar correr hasta Sirkka y darle un fuerte abrazo sin embargo, la soltó de inmediato un poco avergonzado porque varios estudiantes se les quedaron viendo.

-Sirkka ¿Cómo has estado? ¿Tuviste un buen verano? Hay tantas cosas por contar- Harry estaba muy feliz de ver a su amiga, Sirkka sonrió dulcemente.

-Vaya creo que has crecido este último mes – contesto la chica apreciando a Harry – Si, he tenido un buen verano, pasé una semana con mis abuelos y el resto con mi papá, dime ¿Qué es lo que hay por contar?

-Me estuve carteando con tú padre ¿No te lo dijo? – Guardó silencio ante la expresión de Sirkka, definitivamente no se lo había dicho pero era obvio el tema había sido "artes oscuras" – Me llegó un paquete algo extraño pero me agrado. Es un álbum de fotos, de mi madre. Mañana en el desayuno te lo mostraré.

A la mañana siguiente Harry se despertó más temprano de lo normal. Tras su rutina matutina guardó el álbum de fotos y el libro que estaba leyendo actualmente en su mochila y salió. Cuando entró al comedor pudo ver a Sirkka sentada en una mesa del fondo, pensó que sería él quien esperaría.

-Muéstrame el álbum – dijo Sirkka impaciente. Ni siquiera lo saludo cosa muy rara en ella, Sirkka siempre lo reprendía por no saludar y ahora era ella la que no lo saludaba.

Le arrebato él álbum de las manos a Harry y lo empezó a ver. Conforme cambiaba de página la expresión de la niña cambiaba, a veces era melancólica o de felicidad, de vez en cuando su rostro reflejaba ternura. No comió tampoco dijo nada, tardó toda la hora del desayuno viendo el libro.

Salieron del comedor pues allí estaba prohibido hablar. Harry observaba a su amiga extrañamente.

-¿Y bien? ¿Qué piensas? No tengo la más mínima idea de quién me lo haya mandado pero, si estoy seguro que no fue la misma persona que me mando la capa – dijo Harry – Quien sabe quién es ese "S. S" y que le habrá hecho a mi madre, seguro le hizo algo grave desearía encontrármelo para poder darle su merecido – añadió con despecho.

-¡No! – Contesto Sirkka alterada – Nunca es bueno tomar venganza, y menos por algo que no sabes con exactitud – Harry se encogió de hombros – Pienso que quizás esto te lo mando algún amigo de tú madre, quiere que lo tengas.

-Si realmente era amigo de mi madre ¿Por qué no da a conocer su identidad? ¿Por qué hasta ahora me busca? – En la voz de Harry se notaba un ligero rencor, desde que conoció el mundo mágico había soñado con que algún amigo de sus padres lo rescatara.

-No lo sé Harry, no lo sé. Lo único que te puedo decir es que dejes de darle vueltas al asunto y conserves este tesoro que te han mandado – contesto Sirkka.

Quidditch

A mediados de octubre la temporada de quidditch de Durmstrang comienza. Viktor Krum ya había dado su renuncia al equipo escolar para entrenar con los Ignis. Harry se dirigía al campo de quidditch para la prueba de buscador cuando escuchó que alguien lo llamaba.

-¡Hey, Harry! – era Viktor Krum que corría hacía él- Tú debes ser el nuevo buscador, eres el mejor de los candidatos ¡Da lo mejor de ti!

-Muchas gracias Viktor – contesto el moreno.

-El entrenador de los Ignis te vio jugar el otro día, dice que eres muy bueno; cuando cumplas la edad mínima te quiere con nosotros – Harry miro a Viktor con cara de incredulidad - ¡Es verdad! Si quieres le pregunto frente a ti.

-Te creo, te creo – contesto Harry

-¡Vamos, a ganar! Ve por el puesto – animó Viktor

Principios de enero

Sirkka salió de la clase de artes oscuras. Desde hace una semana que regresaron de vacaciones Harry no había asistido, no había tenido oportunidad de preguntarle el ¿Por qué? De su ausencia. Bajo a la biblioteca principal necesitaba unos libros para sus deberes, cuando en eso vio a Harry que ascendía del lado oeste de las mazmorras.

-¡Harry! – grito un poco molesta, el chico se aproximo - ¿Qué haces? ¿Por qué no has ido a clases de artes oscuras? ¡Ya son cuatro faltas! – reclamó Sirkka

-Estoy exentó – se limitó a decir Potter.

-¿Cómo que estás exentó? ¿Qué es lo que traes ahí? ¿Qué hacías allá abajo? – cuestionó agresivamente.

-Sí, exentó no tengo que ir a artes oscuras desde este semestre – explicó Harry, Sirkka le arrebato lo libros que llevaba en las manos.

-¿Qué hacías allá abajo? Prometiste no volver – estaba histérica y se puso más cuando vio los macabros títulos de los libros.

Aventó los libros al piso con rabia. Harry esperaba un gran sermón pero no fue así, sino que Sirkka dio media vuelta y se dirigió al aula de artes oscuras. La aula había quedado vacía únicamente estaba Lennika en el escritorio revisando unos ensayos cuando su hija entro violentamente.

-¿Qué hacía Harry en la sección de artes oscuras? ¿Cómo es que está exentó? – dijo alterada. Lennika quedo extrañada ante la reacción de su hija.

-Primero cálmate Sirkka, por favor – intentó tranquilizarla – Seguramente tú amigo estaba buscando material para alguna tarea. Esta exentó por este semestre porque va muy adelantado para segundo año pero aun no alcanza al 100% tercer curso. El profesor Karkarov lo exentó, él le está dando clases privadas.

-Pero ¿Por qué? ¿Por qué él? – dijo Sirkka

-Se que no te agradan las artes oscuras no te agradan hija, pero a muchos otros si y son buenos, tú no debes interferir en lo que los demás quieren. Las artes oscuras no hacen daño – explicó Lennika

-A Harry se le hacen daño y mucho – contesto Sirkka, salió molesta del salón.

La chica se fue a sentar a los terrenos del colegio. Se encontraba pensativa, preocupada, indecisa. "No sé si fue la mejor opción traerte a Harry a Durmstrang un colegio tan permisivo y alentador para las artes oscuras, quizás tú hijo hubiera estado mejor en Hogwarts" pensó