Capitulo 7

Esto era altamente ilógico, él debía mantener el control de todas sus emociones, pero estas se estaban desbordando a un nivel que ya no podía reprimirlas.

Sentía su cuerpo pesado pero aun así atrajo ese seductor cuerpo hacia él mientras no dejaba de besarlo de manera humana, buscaba memorizarse cada parte de este cuerpo mientras sus manos lo atraían más a contra él, su sabor era adictivo y lo estaba trastornando, a la vez que este se movía inquieto a su lado.

Toco con sus dedos su rostro repartiendo pequeñas caricias mientras que pequeños gemidos salían de la boca del rubio y con sus ojos hacia una súplica silenciosa

No podía esperar mas, debía reclamar este cuerpo como suyo…. Marcarlo…Poseerlo y demostrarle al mundo… ¡No! al universo entero que a él le pertenecía el alma de esta persona y que dedicaría su vida por él.

Lo sentó en su regazo con una pierna a cada lado de él para poder apreciarlo más, en su mente solo buscaba tocarlo, someterlo a su voluntad y explorarlo, saber que lo hacía llorar de placer, que lo hacía ruborizarse, que lo hacía correrse. Cuanto tiempo había esperado este momento, todo estaba calculado.

Su boca exploro la cavidad bucal del otro mientras las manos del rubio tocaban su espalda sin reparo, poco a poco fue bajando sus labios hasta llegar a su cuello y empezar a lamerlo como si de dulce se tratara, siguió lamiendo para después morderlo suavemente y así dejar pequeñas marcas que le recordarían aquel esta pasión desenfrenada en que estaban, demostrarían que ya tenía dueño a todos esas indeseables personas que andaban detrás de Su Capitán.

Mientras tanto los gemidos del otro eran música para sus oídos. Con rapidez y cuidado acostó ese tentador cuerpo en aquella cama mientras que sus labios bajaban de su cuello hasta su pecho y llevo su lengua a los pezones del otro, el cual suavemente delineo ese tentador botón, para luego empezar a lamerlo desesperadamente mientras a la vez que su mano subía por las piernas de este.

Era exquisito, sentir como ese cuerpo temblaba a su toque, deslizar su mano por esa deseada piel solo hacía que se pusiera más duro en cada momento. No había experimentado aun ese trance que decían que le pasaba a los vulcanos pero esto debería acercársele.

Jamás había necesitado estar en contacto con la gente a nivel físico, pero desde que conoció a este insensato capitán esos pensamientos lo había perturbado y ni siquiera la meditación había podido hacer algo al respecto.

Podía escuchar los gemidos del otro y a la vez sentir como aquel preciado músculo entre aquellas piernas pedía atención. Aun así siguió lamiendo para luego poco a poco bajar besando aquel torso y cintura, a pesar de su complexión su torso denotaba que estaba bien laborado sin llegar al extremo, y eso hacía que fuera demasiado cautivador. Sus manos tomaron las caderas del otro y acariciaron sus muslos sin pudor.

Lo acaricio hasta llegar a su intimidad, donde el miembro de este se levantaba buscando un poco de atención. Con una mirada llena de deseo levanto mi rostro para ver la expresiones de la cara del que estaba bajo mío y jadeo de excitación al ver el tenue rojo que se posesionaba en aquel rostro, sonrío cuando veo como aquel agarraba con fuerza la sabanas y gemía mi nombre y pidiendo más caricias.

-"Mas…mas…"- pedía mientras movía sus piernas en una súplica y de sus ojos salían pequeñas lagrimas por la lujuria que sentía.

-"Dame mas"- seguía diciendo entre gemidos el rubio mientras que seguía yo lamiendo su intimidad como si fuera un dulce y recibiendo como respuesta "Es una orden comandante"

Sentía como aquel cuerpo temblaba y buscaba más y mas, moviendo sus caderas, embistiendo mi boca, me di cuenta que en cualquier momento llegaría a su límite así que dando un último lametazo deje aquella labor a pesar de las protestas del otro.

Le sonrío como pocas veces lo hago y con el propio liquido que había segregado de su miembro lo junto en mis dedos y preparo aquella tentadora entrada para poseerlo, mientras que este gemía sin control abriendo sus piernas y dándole libre acceso a sus deseos.

Metí un dedo primero y empiezo a moverlo mientras que llegaban a mis oídos los gemidos del otro que se intensificaron cuando un segundo dedo le acompaño y empiezo a moverlo en círculos. Mi otra mano tocaba aquellas caderas recibiendo como respuesta verlo arquear la espalda.

El tercer dedo llego y un gemido alto fue emitido que puso a él a casi el límite de su clímax, sentía como mi propio miembro empezaba a lubricar por la excitación que sentía y las ganas de entrar en aquel cuerpo.

Mi mente se estaba nublada mas y no podía pensar lógicamente, y lo único que quería era tomarlo, poseerlo y marcarlo con mi esencia, quería hacerlo gritar mi nombre y que olvidara al mundo, ya que yo ahora él era su nuevo mundo, deseaba empujar su cuerpo contra él y llegar hasta lo más profundo mientras veía su rostro pidiendo más.

Quería moverme dentro de él y llevarlo al limbo de placer.

Pronto los dedos ya habían sido retirados cuando llevo mi miembro a la entrada del ojiazul, siento aquel cuerpo moviéndose buscando mas placer, así que empezó a entrar lentamente, de manera tortuosa para él, aunque este se movía intentado acelerar la penetración.

Pero yo le mantenía sus caderas fijas entrando lentamente mientras sonreía y trataba de tener autocontrol para no acabar pronto.

-"No seas cruel"- dijo mientras que lleva sus manos a mi espalda rasguñándola a la vez que yo me dejaba llevar por mis emociones y entraba de golpe lo que faltaba, sintiendo como rompía todas las barreras del otro respondiéndome este con un grito largo y lleno de placer.

Espero a que se acostumbrara y empiezo a moversm suavemente para luego subir la velocidad mientras los gemidos se confundían

Tomo aquellas caderas y lo levanto para sentarlo completamente en mi miembro y así empezar a moverme más rápidamente a la vez que tomo su hombría empiezo a moverlo junto a cada embestida mientras sentía como nuestros muslos empezaban a mojarse por la pasión.

Veía como el otro perdía su mirada en la habitación dejándose llevar por el placer, el mismo que sentía, en cualquier momento se vendría y quería que este nunca lo olvidara en su vida.

Salí de él rápidamente para acostarlo de costado y de esa manera volver a entrar a él mientras colocaba una de sus pierna en mi hombro y empezaban las embestidas nuevamente, con dificultad busco sus labios que encuentro gustosos y apetecibles mientras seguía moviéndome . Tome su mano y la lleve a su miembro y lo obligue a masturbarse sin mostrar pudor.

Una embestidas mas y sentí como mi cuerpo empezaba a sacudirse a la vez que mi entrepierna era atrapada en el cuerpo de este, un gemido salió de mis labios mientras me venía dentro de él, y el otro se venia en las manos de él y en las suyas gimiendo sonoramente al inicio pero acallado por un demandante beso departe de mi persona.

En ese momento Spock abrió los ojos, se encontraba en la misma posición que estaba mientras meditaba, una sonrisa surco su rostro cuando escucho un gemido apagado de la habitación de la par.

El sabía bien que su Capitán y el eran compatibles telepáticamente ahora solo había mandado a su mente una de sus fantasía y conociendo bien al rubio este debía estar autosatisfaciéndose.

Pronto haría que su Capitán fuera solo de él, porque algo que tenían los Vulcanos eran como dicen los humanos unos jodidos celosos posesivos.

Mientras tanto Jim Kirk, movía su mano alrededor de su miembro buscando calmarlo,

-"¡Maldición…Maldicion!" -no podría ver a Spock a la cara luego del sueño que había tenido.

Se vino en un gemido apagado para luego solo tratar de recuperar el aire, esto estaba mal…muy mal…debía ir hablar con Bones, como pudo se aseo y salió a buscar al doctor cuando se encontró una escena que jamás pensó imaginar de su amigo.

Como pudo solo corrió auxiliar a Scotty puesto que no sabia conm exactitud la historia de estos 2.

Continuara…