¡Hola!

Disclaimer: Todo pertenece a JK Rowling, solo la historia es mía.

Muchas gracias cómo siempre a Biank (por corregirme y leerme) y a: La . Pauliitah, ElaLok, norah, BiAnKrAdClIfFe, aYdE mDrJgI por dejarme un review en el vicio anterior.

¡Disfrutad de la lectura!


Vicio 3, Vergüenza.

Harry Potter se revolvió su desordenado pelo negro dejando unos instantes su cicatriz a la vista. Volvió a concentrarse en el tablero; iba ganando, algo completamente extraordinario. No por que el niño-que-sobrevivió fuera malo jugando al ajedrez, sino por que su contrincante no era menos que Ron Weasley. Leyenda viviente en Hogwarts por su forma de jugar al ajedrez.

Harry levantó la mirada, y observó a su amigo. Tenía la cabeza apoyada en las dos manos, y la vista puesta en otra cosa que no era el tablero. Harry giró la cabeza hacia la derecha y sin mucha sorpresa, supo a quién Ron no paraba de mirar.

Suspiró. Ron y Hermione llevaban más de una semana esquivándose. Al principio, Harry había pensado que era una de sus ridículas peleas. Pero normalmente, en lugar de evitarse, intentaban a toda costa encontrarse con el otro para remarcarle lo equivocado que estaba sobre el asunto X.

Harry notó cómo Hermione, que supuestamente estaba muy concentrada en su libro "Las plantas herbívoras del desierto" (un libro que leía por puro placer), había levantado la cabeza para mirar a Ron, y al descubrir a este observándole a su vez, se había vuelto a refugiar enseguida y muy nerviosa detrás del libro.

Harry se imaginaba muy bien las mejillas sonrojadas de Hermione tapadas por el libro.

—Ron¿Qué diablos pasa? —preguntó hastiado y cansado de que sus dos mejores amigos estuvieran enfadados o lo que fuera que les pasara.

—¿Eh? —Ron desvió la mirada de Hermione—. ¿Qué has dicho?

Harry inspiró hondo.

—¿Que por qué os habéis enfadado esta vez?

Ron se sonrojó violentamente.

—Eh, por nada, por nada…

Harry arqueó una ceja interrogante.

—Bueno, pero si te lo cuento, no se lo digas a nadie. ¿De acuerdo? —le advirtió Ron.

—Ron¡Somos mejores amigos!

—Bueno… El otro día, le pregunté a Hermione que me dejara su redacción de Encantamientos por que no entendía nada. Pero ella en lugar de dejármela, a pesar de que hubiera sido más fácil, me obligó a ir a la biblioteca para explicármelo.

Ron se paró cogiendo aire, preparándose mentalmente para lo qué iba a decir.

—El caso es que yo ya estaba aburrido, y le hice una broma, ni me acuerdo cuál. Hermione se rió divertida y se giró para mirarme, se paró de reír, y se acercó a mí y…

—¿Y…?

—…y me besó.

—¿Te besó?

Ron al escuchar la pregunta de Harry se sonrojó todavía más.

—¡Solo fue un roce de labios!

Harry se controló para no explotar de risa.

—¿Y qué pasó después?

—Nada. Hermione me dio el tímido beso, me miró y se fue corriendo sin recoger sus cosas. Que por cierto se las llevé todas a la sala común.

—Así que… ¿La razón por la cuál lleváis una semana sin dirigiros la palabra y esquivándoos, es por que Hermione te dio UN SIMPLE BESO? —exclamó Harry.

—Chist, baja el tono, Hermione te puede oír y todo el gran comedor también —susurró Ron.

Harry haciendo caso omiso de su mejor amigo, se levantó, avanzó varios metros y se acercó a Hermione.

—Hermione, Ron quiere hablar contigo, dice que vayas.

Hermione miró a Harry suplicante y dubitativa. Luego, al ver que por una razón que desconocía Harry estaba ligeramente enfadado, le obedeció. Y se acercó bajo la mirada del moreno hacia Ron.

Ron, que había seguido con la mirada los movimientos de Harry, intentó aparentar tranquilidad mientras en su mente maldecía a su amigo.

—Harry dice que tienes que hablar conmigo.

Hermione bajó la mirada evitando los ojos de Ron.

—¿Yo? Este Harry, que cosas inventa —Ron abrió un botón superior de su camisa, le parecía que en unos segundos la temperatura del gran comedor había subido alarmantemente.

Hermione reunió todo su valor y se sentó a su lado.

—Eh, Ron, sobre lo de la biblioteca…

—Me gustó… —se le escapó al pelirrojo que se tapó la boca realizando lo que acababa de confesar.

Hermione abrió los ojos cómo platos.

—¿De verdad? —preguntó esperanzada.

—Er… Sí…

Hermione sonrió al ver el indiscreto sonrojo de Ron, no era la única que estaba tremendamente avergonzada con la situación. Ron, al ver a Hermione sonreír, se acercó a ella y unió ambos labios durante un segundo para separarse rápidamente.

—Lo siento… —dijo Ron al ver la cara de sorpresa de Hermione. Estaba completamente avergonzado.

Hermione sonrió aliviada, el peso en el estomago que tenía desde el beso de la biblioteca desapareció en un instante.

—También me ha gustado…

Ron levantó la mirada y vio la sonrisa de oreja a oreja de la castaña. Fue a acercarse para darle otro cuando Harry se sentó enfrente de él.

—Ya era hora —dijo—. Ahora Ron que todo va bien con Hermione¿Podemos terminar la partida?

Harry no recibió ninguna respuesta por que Hermione le acababa de dar un pequeño y tímido beso en la boca a su amigo.

—Déjalo, ya la terminaremos luego —dijo resignado, y levantándose de la mesa para dejar a la recién pareja a solas.


IRene