Disclaimer: todo le pertenece a la BBC, a Sir Arthur Conan Doyle, etcétera, etcétera.

Este fic participa del Reto "Pecados Capitales" del foro "221B Baker Street".

Gracias a mi hermana Aurora Friki Parker-Mikaelson por el beteo


Soberbia.

—Idiotas —dice con una mueca de desprecio.

— ¿Qué pasa Jim? —pregunta Sebastian confundido.

Ha seguido a su amigo solo porque se lo pidió, pero no sabe que se supone que están haciendo. Parece que simplemente están espiando a unas personas.

—La policía los va a atrapar —suelta un bufido.

—La policía siempre atrapa a los criminales —comenta Sebastian sin darle mucha importancia.

Jim lo fulmina con la mirada.

—A mí no, no me atraparían nunca.

Sebastian no se lo cree, pero no dice nada, de todas formas no hace falta, porque Jimya ha interpretado su silencio.

— ¿No crees que pueda? —le pregunta él enojado —Te lo voy a demostrar.

Sebastian no sabe lo que pasa en la cabeza de Moriarty, pero su expresión no presagia nada bueno.

….

Sebastian aún no puede creerlo. No entiende como un simple comentario hecho años atrás, desencadenó todo. Jim tenía razón. La policía no lo atrapará nunca, es demasiado listo para ellos. Es demasiado inteligente para todos.

Cada vez que tienen un "pedido" nuevo, no puede evitar sorprenderse de cómo decide resolverlo su amigo, o mejor dicho su jefe, ahora. Sus planes son tan retorcidos que es imposible desenredarlos, nadie logrará descubrir quién está detrás de todo.

—Soy el mejor Seb —le recuerda Jim una vez más —Soy el único. Nadie puede conmigo.

Es cierto, nadie puede, hasta que llega Sherlock y el mundo de Jim se tambalea.