Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto. ©
Esta historia sí me pertenece, prohibido el plagio.
.
.
Tenten, Sakura, Ino.
Pies descalzos; Chapter VII: Cicatrices.
.
NOTA IMPORTANTÍSIMA Y ESENCIAL:
1. EN EL ANTERIOR CAPÍTULO, NARUTO Y TENTEN SE ENCUENTRAN EN CASA DE ELLA. ESTE CAPÍTULO ES POSTERIOR A ESE DÍA.
2. ANTES DE LEER ESTE CAPÍTULO, DEBÉIS ESCUCHAR LA CANCIÓN "IF YOU WANT ME" DE MARKÉTA IRGLOVÁ. EL SIGNIFICADO TAMBIÉN ESTÁ RELACIONADO CON EL CONTENIDO DE LA TRAMA.
.
Siento haber tardado tanto en subir un capítulo. Las musas son unas egoístas.
– Sé dónde está tu hermano.
– Eso es imposible.
– Te lo demostraré.
La puerta fue golpeada, Tenten se levantó de la cama sudando y con una sensación pesada en el pecho. A esas alturas aún seguía soñando (torturándose) con lo mismo.
Se dirigió a la puerta desorientada y al abrirla se topó con una Sakura pálida y despeinada. Su aspecto estaba muy demacrado, dos grandes ojeras moradas se dibujaban bajo sus ojos seguramente a causa de insomnio. Los huesos de su clavícula se marcaban exageradamente, se veía en general más delgada y el movimiento continuo de sus ojos extremadamente abiertos demostraba un estado de nerviosismo extremo.
– Sakura, ¿qué hora es? ¿Va todo bien? –la hizo entrar cuidadosamente al salón.
– Estoy buscando algo o alguien, no sé muy bien qué.
– Dios, te ves exhausta, debe ser por el estrés seguramente. ¿Quieres algo de beber?
– No, llevo días bebiendo cafeína únicamente y no puedo aguantar nada más. Pensé que estarías con Ino, tal vez.
– No, Sakura, últimamente la he visto poco. –agachó la cabeza avergonzada al recordar el por qué.
– ¿Aún tienes la guitarra? –Tenten hizo una mueca de extrañeza a causa de esa pregunta tan repentina. Sakura no parecía escuchar nada más que sus propios pensamientos. Se veía como una pequeña chica frágil que temblaba con el sutil contacto del viento. Tenten intentaba seguir esa marabunta de pensamientos inconcretos que iba soltando en una conversación incoherente.
– Me parece que sí, espera, creo que está en el estudio. –sentó a Sakura en el sofá. Ésta mantenía las rodillas juntas, las manos encima de ellas y los ojos abiertos, centrados en un punto inconcreto de la sala de estar. I have a war in my mind recordaba.
Tenten buscó la guitarra entre los rincones de papeles y trabajos que había estado elaborando durante tanto tiempo y que le habían quitado los momentos de placer junto su guitarra en esos últimos años. La encontró entre libros de la Universidad, al levantar el instrumento del suelo un berenjenal de papeles cayeron al suelo. Al agacharse para ordenarlos pudo distinguir uno que parecía ser una ficha de datos: Uchiha Itachi. El nombre la colapsó, dejó la ficha sobre la mesa y se sujetó unos breves –largos– segundos en la madera para poder recomponerse del shock y analizar los recuerdos que surcaban su mente.
– Sé dónde está tu hermano.
– Eso es imposible.
– Te lo demostraré. Esta ficha contiene su expediente académico, tu hermano dejó constancia de su ida a Estados Unidos.
– Dame eso.
– No, a cambio quiero algo, Sasuke.
– Tenten, ¿va todo bien? – Sakura la despertó de ese breve shock en el cual se encontraba. Aún conservaba su tono de voz natural pese al nerviosismo.
– S–sí, la acabo de encontrar. –se dirigió al salón de nuevo y entregó su guitarra a Sakura. –Estará desafinada.
– Sí, hace tiempo que no la tocamos, ¿eh? –entrecerró los ojos y esbozó una sonrisa dulce y cálida que hizo desaparecer ese aura espeluznante.
– ¿Recuerdas cuando versionábamos las bandas sonoras de esas películas tan románticas? Recuerdo que me hacías unos coros geniales. Naruto siempre las estropeaba con sus gritos, Ino movía la cabeza de esa forma –hizo una pausa recordando la imagen fresca de Ino –tan y tan suave al ritmo de la guitarra; flotaba en el aire, ¿no crees? Shikamaru la miraba de forma vaga pero sé que memorizaba cada uno de sus movimientos porque tenía los gestos más gráciles del mundo. –Tenten asintió sonriente– Y después estaba Sasuke-kun parado en una esquina de la habitación y yo intentaba hacer que todas las canciones cursilonas llegaran hasta él. Lo recuero tan bien... –acariciaba la madera con la palma de su mano, la pequeña chica perdida estaba cargada de fuertes emociones aquella noche. Tenten elaboró su teoría: Seguramente había estado recordando con nostalgia el pasado y los buenos momentos que durante tiempo vivió con todos y esto no había permitido que pudiera dormir durante días; lo sabía bien porque a ella también le sucedía a veces.
– Sakura, yo...
– Are you really here? Or am I dreaming? –las cuerdas resonaban entre sus dedos, solo podía contemplar a Sakura cantando majestuosamente. –I can't tell dreams from truth for it's been so long since I have seen you. I can hardly remember your face anymore –hizo una pausa después de mencionar la última frase. –El otro día me di cuenta que estaba empezando a olvidar la cara de Sasuke-kun y empecé a llorar. Busqué tantas fotos de él que Naruto se cabreó y se fue dando golpes por la casa. No me importó, no excesivamente porque empecé a recordar muchos momentos con Sasuke y me sentí bien. Solo empecé a echar de menos a Naruto cuando los recuerdos no podían ocultar esa sensación de soledad que sentía desde su ida. Y entonces me pregunté, ¿Cuándo me volví una persona tan terrible? No hice nada para evitar que Naruto se marchase, es más, ni siquiera me importó –centró su mirada en el suelo, asustada, perpleja.
– Estás en un momento difícil, es normal que actúes así. –Sakura sonrió tristemente, sabía que a pesar de las palabras de Tenten no era normal su comportamiento depresivo y paranoico.
Volvió a poner dedos sobre los trastes y continuó.
– When I get really lonely and the distance causes our only silence I think of you smiling
with pride in your eyes a lover that sighs. –volvió a sonreír recordando esa sonrisa tan fría y sutil de Sasuke y empezó a sollozar levemente manteniendo la sonrisa en su cara. –Me siento tan sola sin Sasuke-kun, Tenten. –los sollozos se volvieron llantos, las lágrimas caían encima de aquella guitarra clásica. Tenten posó un brazo sobre su hombro y como respuesta Sakura le echó los brazos al cuello desesperadamente para abrazarla.
– Sakura... lo siento muchísimo. –y de verdad que lo sentía, empezó a sentirse culpable de todo aquello.
– Sé que me dijisteis que no era bueno para mí, sé que complicó las cosas con Ino, sé que a veces no se portaba bien conmigo pero tenéis que creerme, era buena persona. Solo necesitaba comprensión, solo un poco de comprensión... –Tenten apretó su agarre para que pudiera desahogarse en ella. Sasuke no era buena persona, de eso estaba convencida pero cuando veía ese brillo inocente en los ojos de Sakura, por una extraña razón la imagen de Sasuke se veía un poco menos áspera y seca.
Tenten acostó a Sakura en su cama y se sentó en el escritorio del estudio a contemplar esa ficha una vez más. Sentía repulsión.
¿Dónde habían ido todas las almas caritativas? Allí solo quedaba polvo.
Al día siguiente, Tenten acompañó a Sakura a su aula, hasta se aseguró que tomaba asiento. Después de preguntarle cincuenta veces si estaba en condiciones de poder hacer clase se marchó por la puerta y diez pasos más adelante se chocó con Ino. ¿Desde cuándo tenía miedo de alocadas rubias?
– He visto cómo venías con Sakura. ¿Qué le ha pasado? Tiene mal aspecto, ¿su novio ya la ha dejado preñada o ha contraído alguna ETS? –su cinismo debía ser masticado.
– ¡Basta! No es justo que hables así de ella, tú más que nadie deberías entenderla, ¿no crees?
– Já, por favor, se lo tiene bien merecido. Y tú, me has estado evitando desde esa fiesta, ¿qué te pasa? ¿Es que ocurrió algo?
– Oh, lárgate, eres una psicópata. Después de aquel teatro tuyo…
– ¿Qué teatro? –sonaba sorprendida pero su sutil sonrisa la delataba. No había nacido para ser actriz.
– No te hagas la imbécil.
– Dilo, Tenten. –las brujas tendrían que estar obligadas a llevar consigo la escoba pensó Tenten.
– Mientras te magreabas con Sai me mirabas de esa forma tan... tan... lasciva, joder, JODER, ¿pero a ti qué coño te pasa? Me estabas provocando.
– No entiendo, ¿por qué estás tan apenada?
– ¿Apenada? ¿Qué?
– Vamos, podrías haber pasado de mi cara, haberte ido con Shino inmediatamente, incluso haberme chillado un "vete a la mierda" pero no... Te quedaste, sin apartar la mirada, con esos ojos oscuros y penetrantes, te sentías como yo. Te quedaste, Tenten.
– ¿Y qué?
– Que te gusta el juego, como a mí, querida, te encanta el fuego y querías acostarte conmigo. Te estaba probando.
– ¿Probando? Que te jodan, estabas intentando controlarme. ¿Te encanta, no? Sentir que con un chasquido el mundo se viene abajo por ti, ese maldito juego de manipulación te encanta.
– Querida, me mantuviste la mirada, deseosa. Estabas caliente, me mantuviste la mirada porque querías entrar en el juego.
– Vete al cuerno, estás loca, solo te importa tu maldito juego de títeres con el mundo, pero estás frustrada. Con Sasuke no te sirvió, recuerda. Y conmigo tampoco. –el rostro de Ino se torció en una mueca desagradable. Tenten se dio cuenta y su orgullo se hinchó, sus hombros se pusieron firmes– ¿Qué? ¿Qué te pasa ahora? ¿Ya no hablas? Oh, venga, no me digas que te afecta tanto el recuerdo. ¿Por qué? Siempre me estás mencionando a Sasuke y a Sakura y a Naruto y toda esa puta mierda de situación que sabes que me amarga. –había dejado de controlar sus palabras. –Venga, que-ri-da, no pongas esa cara, ¿aún te duele que Sasuke-kun como tú lo llamabas te diera la vuelta al juego? ¿Te sientes culpable, estúpida y humillada? Venga, dilo, Ino, recuerda aquel humillante juego sobre el que te sometieron y deja de ocultar lo dolida que te sientes por ello. Adelante, por favor. No tienes ni idea de lo que causas con tus juegos. No, espera, creo que sí, creo que lo sabes perfectamente y aún así continúas. No te mereces ni un poco de compasión, ni un poco. –se detuvo, contempló el ceño fruncido, los ojos sorprendidos, entristecidos y analizó todas aquellas palabras. Había sido muy cruel.
No se arrepintió.
– Eres más mala de lo que creía. –consiguió articular Ino sin levantar la cabeza y se largó encogida entre las sombras de aquel lugar. Tenten había ganado, usando un argumento sucio y rastrero, burlándose de la debilidad ajena y usando un tono cruel y malévolo.
Se dirigió a su clase. Ganarle una discusión a Ino era imposible, ni el mismísimo genio Nara había logrado tal hazaña. Entró en cólera al saber que había tenido que recurrir a hirientes comentarios para ganar a una amiga, entró en cólera al ver que debía burlarse de ella para que la dejara en paz; y sobre todo, entró en cólera porque se sentía victoriosa, poderosa, porque había controlado a Ino y eso era dinamita en sus huesos. Excitante, explosivo.
¿Qué le pasaba? ¿Se sentía viva?
Notaba su respiración agitada y sus manos no dejaban de temblar, se dirigió a su asiento con pasos nerviosos y escuchó la frase que acabaría por destrozar aquel día.
– Debéis hacer un trabajo sobre la evolución de la psicología criminal en el último siglo, y para ello trabajaréis con el compañero de al lado.
Mierda, su único compañero en aquel momento era Neji.
Lo sé, Markéta Irglová tiene unas canciones preciosas.
.
Sé que dije que esto iba a avanzar muy rápido, bien, lo siento, soy idiota.
Este capítulo está dedicado a .
.
Adelanto acontecimientos: estoy escribiendo un One-shot sobre Ino y Sakura.
.
BeWild. Divinemoustache.
