Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son de su creador Masami Kurumada.
- Creo que es una gran oportunidad para ti.
- No lo sé, no me siento capaz de hacerlo.
- Bueno, si no lo intentas nunca lo sabrás.
Shaka sonrió ante sus palabras. Le había sido difícil convencer a Marín de que saliera a comer con él, sabía que la mujer podría considerar esa invitación como un intento de conquista, pero a esas alturas era complicado que siguiera pensando eso.
- ¿Acaso no era una de tus metas? - preguntó tratando de disuadirla.
- Lo era, pero han pasado muchas cosas Shaka. Siento que podría echar a perderlo.
El silencio reinó en la mesa, lo único que se escuchaba era el ruido de los otros comensales.
Marín miró su pollo parmesano y sintió un pequeño hueco en el estómago. Tomo un poco de agua para tratar de calmarse y continuo comiendo. Le era un poco complicado saber como comportarse con el rubio, era casi un extraño para ella; pero a pesar de eso también sabía que Shaka era amigo de Aioria, lo había visto en su boda (a pesar de que Shaka no se había quedado) y sabía que constantemente Aioria solía reunirse con él.
- Es un buen platillo - dijo Marín después de comer un poco de pollo.
- Sí - Shaka había estado mirando por la ventana que estaba a lado de la mesa. Volteó a ver a Marín y levantó su copa - es el mejor restaurante de la isla, tiene que ser bueno.
Marín asintió.
- Gracias por invitarme.
- De nada, dime algo, ¿cómo está tu familia? - preguntó Shaka antes de beber un poco de vino.
- Bien, gracias. Seika está en el último año de su carrera y Seiya por entrar a la universidad - Marín sonrió - aún no sabe que estudiar.
- Estoy seguro que pensará en algo, es un chico inteligente - Shaka apoyó su cabeza en su mano derecha.
- Sí.
Marín regresó a su plato, casi terminaba su pollo y pensó que tal vez un postre no estaría mal. Al mirar el plato de Shaka notó que este estaba casi intacto, un repentino deseo de regañarlo apareció, pero decidió no decir nada.
- ¿Cómo está tu padre? He visto varios rumores sobre su salud en la televisión.
- Creo que es la primera vez que los medios no están tan alejados de la verdad - Shaka suspiró y comenzó a jugar con su comida - es probable que para fin de año esté completamente ciego. Empeora y no quiere tratarse, dentro de un par de meses renunciará a su cargo.
Marín estiró sus manos y tomó la mano izquierda de Shaka entre las suyas.
- Siento mucho eso.
- Gracias.
Ambos se quedaron en silencio, Shaka miró a la ventana y después a Marín, con su mano derecha sostuvo las manos de ella.
A diferencia de ella, Shaka había notado que eran observados desde hace una hora atrás, no le gustaba que lo vigilaran por lo que pensó que si iba a tener espectadores lo mejor era ofrecer un buen show.
Shura estaba en el centro por órdenes de Geist quien le había pedido que buscara algo para comer. De cierta forma era su día de descanso; Aioros se estaba reuniendo con su jefe y Saga aún no se había contactado con él.
Mientras caminaba por la calle principal había visto el auto de Marín frente a un restaurante; su instinto fue lo que lo hizo ir hacia el lugar, no había tenido que acercarse mucho ya que localizó a su amiga sentada cerca de la ventana, junto con la persona que le provocaba escalofríos.
Estaba por retirarse del lugar pero una mirada lo detuvo, fue como si esos ojos azules tuvieran algún poder magnético o tal vez Shura sólo se quedó ahí por el miedo que esa mirada le provocó, no lo sabía, sólo sabía que no podía moverse. Shaka lo volteó a ver un par de veces más antes de tomarse de las manos con Marín, un gesto que hizo enojar al pelinegro pero que aún así no fue suficiente para que dejara de mirar o entrara en el lugar por Marín.
- Sabes algo, en estos momentos difíciles debes de alimentarte, no podrás ayudar a tu papá si no estas bien de salud - Marín sonrió, después de todo su instinto por ayudar era más grande.
- Lo haré - Shaka sonrió y soltó a Marín para poder comer - pero en ese caso me gustaría saber que lo intentaras.
- Yo... es sólo que...
- Sé del accidente en tu casa, con el dinero que ganarás podrás reconstruirla o podrías empezar de nuevo.
Marín miró sus palmas de las manos, sudaba debido a los nervios que sentía.
Por un momento se preguntó si era buena idea confiar en el sujeto que estaba frente a ella pero recordó lo que Aioria le había dicho antes de morir, cuando estaba empacando sus cosas porque tenían que irse.
- Marín, necesito decirte algo - le había dicho Aioria cuando entró a la habitación - después de hoy muchas personas te buscarán, algunas dirán que son mis amigos pero no debes de creerles - Aioria la tomo por los hombros - sólo puedes confiar en estas cinco personas: los tres idiotas que están abajo, Aioros y Shaka, ¿entendiste?
- Entiendo, pero, ¿por qué me dices eso? - preguntó Marín a punto de llorar.
- Aioros te protegerá - Aioria le quitó un par de mechones de cabello de la cara, ignorando su pregunta - al igual que los demás; Shura, Milo y Camus te apoyarán en todo; pero Shaka es el único que puede asegurarte un futuro, si necesitas algo, dinero o trabajo ve con él, no lo dudes.
- ¿Por qué dices eso? - susurró Marín.
Aioria no había respondido, sólo la había abrazado.
El recuerdo de ese día se desvaneció así como su miedo. Si Aioria confiaba en Shaka entonces Marín pensó que podría hacer lo mismo.
- ¿No habrá problemas considerando que entraría por recomendación?
- No, tienes un buen historial y estas estudiando para ser doctora, ¿cierto? - al ver a Marín asentir Shaka continuó - tarde o temprano iban a buscarte.
- Imagino que el trabajo es pesado, ¿y si no puedo con todo?
- Admito que el sector salud está bastante mal, incluso mi padre ha dicho que eso es su mayor fracaso. Trabajo ahí pero con lo de la enfermedad de él me saldré - Shaka sonrió - si necesitas ayuda sólo avísame. Como jefa de enfermeras del hospital central tendrás mucho papeleo, pero tendrás la oportunidad de realizar ese trabajo a tu tiempo y hablé con el director del hospital para que no sea pesado contigo.
- ¿Por qué me ayudas?
Shaka se quedó en silencio, miró fijamente a Marín, le dio un sorbo a su bebida y respondió:
- Se lo prometí a Aioria.
Marín asintió en silencio al sentir como se quedaba sin palabras.
Ambos estuvieron una hora más en el lugar, Marín no quería quedarse con las ganas de un postre, ademas de que tenía que asegurarse de que Shaka comiera.
Cuando salieron del lugar se abrazaron y Shaka le besó la mejilla; acción que vista de lejos pareció un beso en los labios, lo que disgustó más a Shura que esperaba a Marín a un lado de su auto.
Cuando Marín se acercó a su auto se sorprendió al ver a Shura.
- Shura, ¿qué haces aquí? - le preguntó mientras se acercaba.
- Compraba comida. Debes alejarte de él - Shura la tomó de los hombros.
- ¿Qué? ¿Te refieres a Shaka?
- Sí, es peligroso, ¿qué hacías con él?
- Me ofreció trabajo - Marín abrió la puerta del auto - no sé por qué dices eso si Aioria confiaba en él y yo también lo hago.
- Es la verdad - Shura se recargó en la puerta mientras Marín entraba.
- Escucha Shura, tengo que irme, pero no me gusta que digas eso así que te pido que no lo hagas. Nos veremos luego.
Shura se quedó en el estacionamiento viendo como el auto de Marín se alejaba. Pensó que si la mujer no estaba dispuesta a escucharlo tal vez quisiera escuchar a Aioros.
Comentarios:
Gracias por leer y comentar. Shura aparecerá de manera normal los próximos capítulos.
Buen día!
