Capítulo 7

*viiip viiiip*

El teléfono de la detective vibraba desesperado haciendo ruido por toda la habitación. Con los ojos aun cerrados estiro la mano hasta coger su IPhone de la mesilla y descolgó en ver que se trataba de la comisaria.

-Beckett – contestó medio dormida.

- Hola Beckett, perdón por llamarte a estas horas, pero ha habido un asesinato - contestó Ryan también con voz adormilada. - Ahora te envío la dirección.

-No me jodas, quería disfrutar de mi último día de vacaciones - contesto ella mosqueada- ahora voy para allá. Nos vemos en media hora.

Colgó el móvil y se sentó en la cama. Apenas había dormido pensando en todos los cambios en su vida del día anterior. Se levantó y fue hacia su armario para coger algo para cambiarse. Solo llevaba unas bragas y una camiseta ancha para dormir. Suspiró con frustración y empezó a vestirse. Una vez arreglada cogió su móvil, su arma, su placa, el anillo de su madre y el reloj de su padre que marcaba las 4am.

Salió de su habitación y se dirigió a la sala de estar.


Castle que estaba medio despierto, no por el hecho que durmiera en el sofá (porque la verdad es que había comprobado que, tal como le había dicho Beckett, el sofá-cama era bastante cómodo) sino porque no podía dejar de pensar en que ahora vivía con ella. Esa mujer con la que había pasado una gran noche en Las Vegas, y con la que tenía que permanecer casado 6 meses. La verdad es que en el fondo la idea le gustaba, y fantaseaba en volverse a meter en la cama con ella. Además, que el sofá, el cojín y las mantas con las que se cubría olieran a ella no ayudaba. Pero Kate se mantenía firme respecto a divorciarse, además de que también estaba su hija. Debía pensar más en ella. Intentar hacer las cosas bien a partir de entonces y volverse a ganar su confianza.

Oyó la puerta de la detective abrirse y la vio salir de puntillas con los tacones y la chaqueta en la mano. Ella no lo vio, y cuando se dirigió a la cocina a coger algo de fruta para desayunar se asusto en oír la voz de Castle:

-Buenos días Kate, ¿no es un poco pronto para levantarse?

- ¡Dios! ¡Que susto Rick! -se puso la mano en el corazón intentando calmar sus pulsaciones - ¿Tu no deberías estar durmiendo?

- Y tu también. - respondió - ¡Son las 4am! ¿Dónde vas a estas horas?

- Ha habido un asesinato y me han llamado - explicó dando una mordida a una manzana que acababa de coger de una cesta de fruta - Los malos nunca descansan... –se encogió de hombros- Gajes del oficio...

- ¿Y no puedes ir por la mañana?

-No, porque con el paso de las horas las pistas desaparecen. Es mejor ir al momento. Y ya llego tarde. -se puso los tacones que había dejado en el suelo y luego la chaqueta mientras sostenía con la boca la fruta roja. Castle la observaba fascinado de pie al lado del sofá. A él no le gustaba levantarse temprano, así que no sería capaz de hacer el sacrificio de ir a trabajar a las tantas de la madrugada. Pero Kate parecía acostumbrada a esos horarios. Cogió las llaves y se volvió a dirigir a Castle

- No sé cuando volveré pero probablemente hasta la tarde-noche no me podré pasar por aquí. Espero que os podáis espabilar solos. Mas o menos sabéis donde esta todo y no tendréis problemas. –Castle asintió.

- De acuerdo cariño, hasta la noche – dijo él - Intentaremos no destrozarte el apartamento.

-No me llames cariño –achicó los ojos- Que sepas que voy armada - dijo mientras se levantaba un poco el jersey para mostrar su arma.

- Estamos casados Kate, esto es lo que hacen las parejas – se defendió, pero ella seguía mirándole – Pero puedes volver a hacer esto de mostrar tu arma levantándote el jersey cuando quieras. Me pone. – Kate puso los ojos en blanco y abrió la puerta.

- Anda ya Castle... Adiós.

- ¡Que pilléis pronto al malo!

Kate salió del apartamento intentando ocultar una sonrisa. En el fondo cuando Rick le había llamado 'cariño' con tanta naturalidad, como si realmente fueran un matrimonio, había sentido un hormigueo en el abdomen que hacía muchísimo que no sentía. Quizá estar casada con él no era tan mala idea... Sacudió la cabeza para quitarse estos pensamientos de la cabeza y entro al ascensor.

Castle se quedó solo otra vez. Se sentía extraño ahora que Kate no estaba, y además sentía curiosidad por saber más de su trabajo. Él la ha conocido como a una chica joven que se marcha a Las Vegas de vacaciones, y aunque tuviera un carácter fuerte y dirigente y estuviera muy en forma, le costaba visualizarla como poli. Se quedo pensando otra vez, hasta que finalmente se durmió por unas horas.


Alexis tampoco había dormido mucho. La pelirroja se había quedado observando las cuatro paredes de su nueva habitación hasta las tantas, sintiendo que esa no era su casa. Aunque el día anterior hubiese conocido mejor a Kate, para ella seguía siendo una extraña. Si que es verdad que se había dado cuenta de que la chica no era una rubia sin cerebro, como las que normalmente se ligaba su padre, y parecía buena persona, pero seguía sin fiarse de ella. Al fin y al cabo era la nueva mujer de su padre y ni siquiera se querían! Solo se liaron en Las Vegas. No era nada serio como para decidir casarse. No podía llegar a entender por qué su padre lo había hecho, y sospechaba que ni él lo sabía.

Miró su móvil. Eran casi las 7am. Tenía whatsapps de sus amigos, algunos snapchats, notificaciones de twitter, instagram y facebook, y además 2 nuevos correos. Decidió pasar de ellos y levantarse para ir a desayunar algo.

No le apetecía mucho volver a comer los tres juntos como en la cena y tener una situación incomoda, pero le rugían las tripas. Salió de la habitación y encontró a su padre delante de los fogones haciendo pancakes. Él enseguida le sonrió deseándole buenos días.

-Buenos días calabaza, espero que tengas hambre porque he hecho tus pancakes favoritos - dijo abocando el último en un plato - Ven aquí a darme un abrazo. -Abrió los brazos esperando su abrazo.

-Papa ya no soy una niña pequeña... –contestó acercándose a él con una media sonrisa.

- Pero yo sí, y necesito mi abrazo de buenos días y un besito en la mejilla - puso mirada de cachorrito abandonado.

- De acueerdoo - sonrió Alexis, y se acercó a darle un tierno abrazo padre-hija. - ¿Y Kate? –preguntó en separarse.

- Se fue a trabajar hace horas... -contesto con una mueca - hubo un asesinato y la necesitaban… nos ha dejado solos en casa tooodo el día.

- Pues si que trabaja... –dijo frunciendo el ceño- Bueno, así no nos molestamos mutuamente.

Empezaron a desayunar los dos en el comedor de la detective.

- Y… ¿Qué te parece ahora que la has conocido? ¿Sigues odiándola tanto?- tentó Castle.

- Bueno… Se ve buena persona, pero sigo pensando que los dos habéis cometido un error y esto no está nada bien.

- Ya… - suspiró su padre - ¿Y el apartamento que te parece?

- Me gustaba más el nuestro. –contestó cortante.

- Bueno, sí que era más grande y espacioso, pero es acogedor, no crees? – dijo – Además tu continuas teniendo habitación propia. Soy yo el que duermo en el sofá.

- Lo de la habitación fue un bonito detalle, aunque hasta que no la haya decorado a mí gusto no me sentiré como en casa. – Ella ya pensaba en poner todas las paredes con pósters de su cantante favorita y de series de televisión que adoraba. Miró a su padre – A ti lo que te molesta no es tener que dormir en el sofá, lo que te molesta es que la chica no quiere dormir contigo, no?

- Podría ser… Pero no me mires así! – se sentía incomodo con la mirada de odio de su hija.

- Me voy a cambiar y a coger las cosas para el instituto –dijo levantándose de la mesa y dirigiéndose a su habitación.


Kate se encontraba en la comisaria intentando hacer cuadrar la línea temporal del crimen y encontrar al asesino. No había parado desde que Ryan la había llamado horas antes, y solo se aguantaba despierta gracias a que ya iba por el tercer café.

Casi no había podido hablar con su amiga forense. Solo de temas profesionales relativos a como murió la víctima. Y ella en esos momentos lo que quería era poder hablar de su vida y del primer día de convivencia con el escritor y su hija. Con quien si había hablado esa mañana había sido con el capitán Montgomery dándole la bienvenida después de sus dos semanas de vacaciones, y preguntándole si la información que había recibido días atrás sobre que ella se había casado eran ciertos. Tras contarle por encima su situación y pedirle que en el trabajo pudiera seguir usando su apellido (Beckett) en lugar de Castle que era su apellido de casada, Montgomery le dio el visto bueno intentando no involucrarse demasiado en su vida personal. A él también le parecía increíble que una persona seria y responsable como la detective Beckett se hubiera casado con un desconocido, pero en su interior estaba convencido de que ella sabría cómo solucionar la situación.

Kate suspiró y posó la mirada en las puertas del ascensor como se abrían dejando paso a un hombre que enseguida reconoció. Entró en el despacho del capitán y allí estuvieron hablando durante un buen rato. Ella no podía dejar de preguntarse qué hacía él allí.

- Ryan y Beckett a mi despacho – ordenó Montgomery desde su puerta.

Los dos dejaron lo que estaban haciendo y enseguida se dirigieron allí.

- Detectives os quiero presentar a vuestro nuevo compañero Javier Esposito – les presentó – A partir de ahora trabajaréis los tres en equipo. ¿Alguna pregunta?

- No señor – contestaron los dos.

- Muy bien, pues tendréis que enseñarle como funciona todo al Detective Esposito y continuar trabajando en el caso.

Kevin y Kate salieron de su despacho seguidos por el moreno y se dirigieron hacia su área de trabajo.

- Encantado de conocerte, yo soy Ryan –le tendió la mano el irlandés.

- Igualmente, yo soy Espo – correspondió al saludo y luego miró a Kate - ¿Así que tu eres detective de homicidios en la doce? – sonrió.

- Pues sí, y se ve que tú ahora también.

- ¿Os conocíais? – preguntó sorprendido Kevin.

- Larga historia, pero básicamente es que me intentó estrangular en Las Vegas. – quiso simplificar el novato.

- ¿¡Le intentaste estrangular!? –gritó Ryan.

- Como ha dicho él es una larga historia, pero sí – les giñó el ojo divertida.

- Pues qué manera más bonita de conocerse… A mí me tendréis que contar muchas cosas.

- Por supuesto Kev, pero ahora tenemos que trabajar y terminar con este caso lo más pronto posible.

- De acuerdo jefa –contestó, y los dos empezaron a explicar cómo funcionaba la comisaria al hispano e intentar resolver el caso.


Castle volvió a llegar al apartamento después de dejar a su hija en el colegio. Suspiró mirando a su alrededor y fue a buscar su portátil para ponerse a escribir. Abrió el Word y se sentó en el sofá del salón. Tenía que pensar en un argumento para su nuevo libro desde hacía semanas, y la editorial le estaba presionando.

Pasó media hora y aún seguía sin haber escrito ni una línea. Se levantó y fue a buscar algo para beber en la nevera. Cogió una cerveza y le dio un buen trago directamente desde fría botella. Suspiró y miró a las escaleras que tenía al lado integradas en el espacio como si fuera una pared de la cocina más, y que también servían de librería para la detective. Definitivamente quien hubiese diseñado el interior del apartamento había sabido congeniar muy bien los espacios de la vivienda para hacerla más práctica y funcional. Además de los 'toques Beckett' que había en toda la decoración que le encantaban. Era muy suya y reflejaban a la perfección su personalidad. La tonalidad predominante era el gris claro que daba un aspecto de seriedad roto por pinceladas de colores vivos y cálidos en los objetos decorativos. Y se notaba que a ella le gustaba la lectura porqué tenía libros por todos lados. Se preguntó si también tenía alguno suyo, pero no Rick no supo encontrar ninguno por ninguna parte.

Cogió la llave de donde le había indicado y subió las escaleras hasta la pequeña terraza. Desde el ático podía ver las calles y las casas de las manzanas de alrededor, y oír el bullicio del tráfico de la ciudad de Nueva York. Realmente le encantaba su ciudad. Quince minutos más tarde, después de terminarse la cerveza, volvió a entrar. Una idea le rondaba por la cabeza pero aún no sabía muy bien cómo plasmarla en un libro. Cogió el portátil otra vez y empezó a escribir.


Espero que os haya gustado esta introducción a su nueva rutina de convivencia. Intentaré continuar pronto ;) ¡Review!

(PD: Por si no se ha notado me encanta la decoración del apartamento de Beckett)