Capitulo 7: El harén de Poseidón

Poseidón tenia cuerpo propio y era el principal aliado de Hades.

Tenia que asestar para si el señor de los Mares que había echo un excelente trato había dado a Sorroneto de Sirena a Hades para que hiciera con el lo que quisiera a cambio de que reviviera a ciertos mortales a los que deseaba pero habían muerto en diferentes combates.

Si es como piensan Poseidón también tenia un harén y uno lleno de bellezas en mi opinión.

El favorito de su harén no era otro que la belleza de Julián Solo, su imprudente reencarnación humana. Al tener cuerpo propio y ya no habitar el del hermoso mortal había reclamado a este para si, aun encontra de la voluntad del joven millonario.

Su segundo favorito era un regalo de Hades, Argol de Perseo. Un antiguo caballero de plata de Atenea muy guapo.

Los otros tres integrantes de su harén apenas un poco menos llamados que Julián o Argol, eran Eo de Silla Arakne de Tarántula y Bian de Caballo marino.

Poseidón trataba a los chicos de su harén como a príncipes. Pero a pesar de eso, ninguno de los cinco jóvenes que vivían en el reino marino del Dios de los mares eran felices. A todos les faltaba lo mas importante su libertad.

Ellos a diferencia de los jóvenes pertenecientes a los harenes del inframundo, llevaban en vez de collares, muñequeras irrompibles que por muco que quisieran no se podían sacar.

También tenia Poseidón la manía de solo vestir a sus jóvenes con variadas y cortas túnicas. De ricas telas y diferentes colores, inclusos diferentes cortes y diseños, pero todas cortas, apenas a la mitad de los muslos, llegaba la mas larga.

Y en ese momento la escena que se llevaba acabo en ese harén era la siguiente.

-¿Sucede algo Julián?

Pregunto Arakne al joven Solo sentándose junto a el.

Julián Solo miro a Arakne y le sonrió débilmente.

-No es nada.

Dijo negado con la cabeza.

-Sabes que puedes confiar en mi Julián.

-Lo se Arakne. Es que conozco a Poseidón, lo conozco mejor de lo que quisiera y se que algo planea y no es nada bueno.

Arakne o pudo reprimir un gesto irónico.

-Nada de lo que los dioses planeen puede ser bueno. Mira a la maldita de Atenea, después de morir a manos de ella y por ella, nos abandono a nuestra suerte, y se largo al Olimpo cuando Hades con la ayuda de Poseidón ganaron. Inclusos los que estamos muertos fuimos resucitados, para vivir una vida de esclavito sexual. Yo ya no creo en ningún maldito dios.

Julián no tubo mas remedio que asentir ante las palabras de Arakne.

-¿Y los demás?

Pregunto Julián refiriéndose a Argol, Bian y Eo, pues no había salido de sus habitaciones en el Harén en todo el día.

-Bian esta cuidando a Eo y Argol debe de hacer entre las piernas de Poseidón en este momento.

Dijo Arakne con amargura y ante la mirada de no entiendo nada de Julián se aclaro.

-Poseidón violo a Eo, como un maldito animal y lo dejo en bastante mal estado, al parecer Eo como siempre se resistió a el. Argol se las arreglo para distraer a Poseidón y alejarlo de Eo por que lo iba a dejar peor. Ese maldito y lujurioso desgraciado casi no hay día en que deje en paz a uno de nosotros.

Suspiro Arakne con tristeza. Julián negó con la cabeza apesadumbrado.

-¿Qué pecado cometimos Arakne? ¿Cuál fue el pecado tan grande que cometimos para merecer esto?

Pregunto Julián con amargura.

-No lo se, Ju, no lo se.

Negó Arakne tristemente.

-Vamos a ver a Eo.

Dijo Poseidón levantándose de la cama. Arakne asintió y lo siguió fuera del cuarto. Cuidando a Eo, estaba Bian. Eo sonrió tristemente al ver a los otros dos.

-¿Aun no suelta a Argol?

Pregunto sintiéndose culpable por la suerte que había tenido que correr su compañero pues lo había echo para sacarle de enzima a Poseidón.

-Estoy bien, tranquilo Eo.

Antes de que alguno pudiera contestarlo lo hizo el mismo Argol desde la puerta sobresaltando a todo. Traía el cabello, revuelto, la corta túnica arrugada y se cubría con una capa, lucia como alguien que acaba de tener una sesión muy apasionada de sexo.

-¿estas bien?

Le pregunto Julián preocupado.

Argol asintió.

-Si no me lastimo mucho si a eso se refieren. Lo único que yo tengo herido es el orgullo.

Aseguro con una sonrisa vacilante. Los otros cuatro asintieron, mientras Argol, se acercaba para sentarse al borde de la cama de Eo.

-¿Cómo estas?

Le pregunto dulcemente acariciándole el cabello.

-Bien, otras veces me a dejado peor.

Le aseguro Eo.

-Bien iré a bañarme apesto a sexo-Dijo Argol con desagrado-Pero antes. Mañana hay una reunión en el Hades, Poseidón quiere que vayas con el Julián.

Este asintió, levantándose.

-Te acompaño a bañarte.

Eo asintió.

-Arakne, Bian Poseidón ordeno que uno fuera a su cuarto esta noche, cualquiera de ustedes dos, pueden decidir.

Dijo mirando con lastima a los dos chicos, que se miraron con fastidio, pero asintieron, mientras pensaban en cosas no muy agradables asía su amo.

Así que Argol salió de la habitación acompañado de Julián, mientras Eo suspira con tristeza y Bian y Arakne decidían echar a suerte quien se vería esa noche con Poseidón.

Continuara.....